sábado, 8 de agosto de 2009

SEÑALES DEL FUTURO

Ayer vi esta peli y, francamente, todavía no sé que opinar de ella. Por un lado me gustó mucho, podría dejarla en un pedestal, pero por otra creo que al director se le fue la flapa y estropeó lo que de otro modo habría sido una pieza cojonudisíma... y aún así, una vez asumido eso, "Señales del futuro" tuvo tiempo de sorprenderme, por lo que, cuando salieron los créditos, era un mar de dudas. Dudas que el sueño no han despejado.
La idea en si es cojonuda. En los años cincuenta, una niña escribe una hoja repleta de números que es metida dentro de una cápsula temporal. Pasadas cinco décadas, se abre la cápsula y dicha hoja cae en manos de un astrofísico -o no se qué historias- quien, accidentalmente, comienza a ver que son predicciones de catástrofes que se han ido cumpliendo. Naturalmente, el plan será intentar evitar las que tengan que venir... incluida una de muuuuy gorda.
La primera hora de metraje te pasa en un plis, es puro suspense, estás tan intrigado y tan metido en una historia perfectamente contada que no puedes salir de ella. Encima, va adornada con un par de secuencias de catástrofes tan jodidamente bien hechas e impactantes (especialmente la del avión) que, bueno, no puedes quejarte ni aunque lo intentes. Pasada esa hora, el elemento ciencia ficción se acrecenta hasta extremos peligrosos, que bordean el absurdo y el ridículo. Sigue siendo una buena idea de base, pero está presentada de un modo poco convincente, demasiado verbenero. Aunque todavía te reservan un final contundente y, eso si, bocata di cardinale sin eres fan del cine catastrofista como yo (y más con toques astronómicos).
Total, que te quedas así como que no sabes. Solo puedo decir que no es la maravilla que podría haber sido, pero tampoco una basura. Es un film irregular pero original y entretenido, con algunas secuencias visualmente espectaculares.
A Nicolas Cage se le soporta bien, aunque si eres de esos que van a dejar de ver "Señales del futuro" únicamente por su presencia, entonces lo tuyo ya roza el lerdismo.