miércoles, 23 de diciembre de 2009

AL CAMERON LO QUE ES DEL CAMERON

Celebrar la Navidad sin ir al cine a ver un estreno típicamente navideño es un gran desperdicio. Y este 2009 no hay estreno más navideño que el de "Avatar", la nueva mastodóntica película de James Camarón. Yo he ido hoy, cargado de paciencia pues sabía que no estaría solo en la sala, y menos en estas fechas. Efectivamente, he tenido que soportar a algun gilipollas que hablaba por móvil en plena peli, y la típica madre imbécil que se lleva a sus dos putos críos, que no paran de preguntar y hablar (suerte que los tenía lejos... suerte para ellos), pero ha sido menos de lo que temía, la verdad. Lo primero que me ha chocado han sido las gafas 3D que me han dado... diferentes a las habituales, más... no se, ¿futuristas?... por eso se tenían que devolver a la salida, coño!. Suerte de la foto que he hecho para documentarlo.
Debo decir que a mi el avance de "Avatar" no me dijo nada en su día... seguía viendo típica animación en CGI y lo que parecía una versión marciana de "Pocahontas" de lo más trillada y babosa (a lo que ayudaba recordar lo horrible y, eso, babosa que era la más reciente peli del Cameron, la abominable "Titanic"). Bien, ahora, que la he visto en pantalla grande y tal, puedo decir que estaba equivocado en una cosa, y en otra, no.
En lo que estaba errado era en lo del rollo infográfico. Realmente, es increíble el grado de perfección y realismo que aporta el film. No solo en el aspecto del planeta donde se desarrolla la acción o las naves (ahí es directamente alucinante), sino en los protas azules y todas las criaturas que los envuelven. Hay que reconocer que los movimientos, gestos y, sobre todo, los ojos, están muy por encima de lo que nos tiene acostumbrados Hollywood. Lo mismo con la textura de la piel, hay secuencias en las que flipas, parece que puedas tocarlo. Si a ello le sumamos el 3D, pues no te digo ná... "Avatar" está repleta de momentos visuales que son una puta pasada, y no solo espectaculares, también bonitos, como ver la selva fosforescente de noche, por ejemplo. Vamos, que sí, que ahí la peli es pura revolución y cambiará el cine moderno. Al César lo que es del César, y al Cameron lo que es del Cameron.
Además, los 3D son también diferentes, mejores, mucho más detallados... es como si hubieran varias capas de relieve y se obtiene un efecto de profundidad mucho mayor. Como leí no se donde, cada objeto tiene su propio volumen. Ah! choca también que en ningún momento la peli se vale de los 3D para pegar sustos o lanzar cosas al espectador, para nada, el relieve está perfectamente integrado, simplemente es una herramienta para embellecer la historia que nos cuentan y resaltar momentos concretos, pero sin estridencias.
Y aquí entra el punto flojo, y el aspecto en el que tenía razón: la historia. Es taaaan trillada, taaaan previsible, taaaan típica... una pena. En lo narrativo, la cosa no está a la altura. De otro modo, "Avatar" hubiera podido ser el "2001" de nuestra era, del modo que es, se queda simplemente en lo visual/tecnológico.
A pesar de ello, las dos horas y media (ugh!) que dura se aguantan bien, no aburren en exceso y bueno, una vez asumida esa sensación de "dejà vu", hasta lo disfrutas, sobre todo con la batalla final.
Eso si... verla plana y, sobre todo, bajada de internet, es muy parecido a no verla.
En fin, tenía la "obligación moral" de ver "Avatar" en condiciones (aunque según testigos, en un Imax 3D es la repolla en vinagre), ahora ya podré contárselo a mis nietos.

3 comentarios:

Machete dijo...

La historia es más simple que la de 2001 y eso se agradece.

Naxo Fiol dijo...

Sí... pero además de simple no es nada original... y lo menos que puedes esperar de una peli supuestamente revolucionaria es alguna idea más original y menos copiar de Miyazaki....

Machete dijo...

Bueno lo de revolucionaria es más bien cosa de distribuidoras y productoras, lógico que con lo que ha costado quieran venderla. Y como visualmente lo es pues...adelante hagan juego.