Maravillosa película de Mariano Ozores a mayor lucimiento de Manolo Escobar, que muy bien podría ser el gen de todo lo que aconteció después con Andrés Pajares y Fernando Esteso, ya que esta es la película previa a LOS BINGUEROS, y dista muy poquito de las películas que vendrían a continuación. O sea, que esto es como ver una película de Pajares y Esteso, pero con Manolo Escobar. Así pues, chistes de sal gruesa, trama de enredo (que en lugar de acabar mal, como era una constante en las pelis de los otros dos, aquí acaba bien), tetas y promiscuidad a tutti plenni. Eso si, felpudos poblados no hay ni uno.Manolo es el patrón de un barco pesquero, que da de comer de forma humilde a tres familias. Pero el dueño del barco fallece, y este cae en posesión de un ambicioso hombre de negocios y de su sobrina, que como lo ven una inversión a fondo perdido, quieren vendérselo al mejor postor. Así, entre canción y canción, Manolo y sus marineros, tendrán que ingeniar todo tipo de pesquisas para que estos decidan no venderlo, además de servirnos en bandeja de plata la historia de amor entre el prota y la chica guapa de la película. Los enredos y la comedia, están servidos.
Ozores, ya había dirigido a Manolo Escobar en otra ocasión, pero de manera mucho mas blanca en “En un lugar de la Manga”. Aquí se lo lleva a su terreno, y ejecuta una de las películas que por aquella época (Y muerto franco) Ozores acostumbraba hacer, burdas y soeces, pero terriblemente divertidas, y lo que es mas importante, súper fructuosas en la taquilla. Y al tener mas mala leche que todas las demás que protagonizó Manolo Escobar, yo la considero la mejor de sus películas, y Manolo Escobar, está a un nivel de galán de comedia, mas que aceptable. Cuando hablamos del concepto “Galán de comedia” en el cine Español (Golfo, caradura, pero simpático… el precedente patrio a Bill Murray), siempre se nos viene a la cabeza Tony Leblanc, que a mi me carga mucho. Reivindico pues, a Manolo Escobar, mucho mejor que Leblanc, y cuya carrera cinematográfica, sería inviable sin su carrera musical cogida del brazo, pero yo creo que no hubiera pasado nada por que hubiera interpretado películas sin que de por medio insertaran esas canciones que en muchos momentos, pueden ser tan molestas como las pausas publicitarias en televisión.
DONDE HAY PATRON, destaca también por incluir los números musicales con mucha mesura, con lo cual, en este aspecto no nos agobiamos, y disfrutamos plenamente de la película. De hecho, Ozores es muy listo, e incluyó en uno de los números musicales de la película, un “Medley” con los mejores éxitos del cantante, “El poronpompero”, “Recién peiná”, “Mi carro”… en una sola canción, que supongo, para el fan de Manolo Escobar, es lo más parecido a un orgasmo.
Secundada por un excelente plantel con actorazos de la talla de Luis Barbero, Álvaro de Luna (acreditado con el sobrenombre de “El Algarrobo”, y victima de muchos gags sobre el personaje que interpretara, haciéndolo popular en la serie CURRO JIMENEZ), Manolo Gómez Bur, Gracita Morales y una sorprendente Mayra Gómez Kemp, entre otros muchos.
Como muestra del particular estilo del director, dado a improvisar en la sala de doblaje, en un momento de la película, podemos ver a un señor de avanzada edad, que espía con un catalejo a una señorita en “Top less”, que fue doblado de manera descacharrante por el inconmensurable Antonio Ozores.
Una película imprescindible.

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