viernes, 16 de marzo de 2012

UNA GOTA DE SANGRE PARA MORIR AMANDO

El entrañable y fascio José Frade, cuyo nombre aparece en los títulos de crédito más grande incluso que el del director, con un olfato para los negocios cinematográficos que ya le gustaría a cualquier productor actual –que tira de subvencinones-, encargó al controvertido (y ya habitual de este blog) Eloy de la Iglesia, esta película que es una clara consecuencia de LA NARANJA MECANICA. Un “xplotation” cañí de tomo y lomo, que a modo de cachondeo, en la época se la conocía como “La mandarina mecánica”.
Por un lado tenemos a un grupo de jóvenes que, con casco chillón en la cabeza y montados en un cochecillo, se dedica a entrar en las casas a sembrar la violencia, mientras que por otro lado tenemos a un brillante neurocirujano que crea un programa para volver útiles en la sociedad a los delincuentes. ¿Les suena, verdad? Pues a eso añádanle a su novia, que se dedica a seducir a jovencitos bellos y con taras físicas con el fin de, tras follárselos, asesinarlos bisturí mediante.
Bueno, la peli es un desbarajuste de padre y muy señor mío. El guión, firmado entre otros muchos por De la Iglesia y ¡José Luis Garci! no hay por donde cogerlo, llegando a un punto en la película en el que no sabes ni de que va la cosa, ni que coño es lo que está pasando. Esto sería una nimiedad, si no fuera porque además de esto, y pese a lo atractivo de su condición explotativa, la peli es un coñazo de lo más gordo. ¡Que horror! ¡Que de paciencia para completar su visionado!
Lo gracioso está, en que los elementos plagiados están metidos ahí con calzador. Es como si se tuviera en mente una película, y que por exigencias de Frade hubieran rodado las escenas clonadas de LA NARANJA MECANICA, quedando la banda de delincuentes y el programa del neurocirujano en un segundo plano, dando prioridad a las aventuras “Slasher” de la novia de este, que es la trama principal de la película. Como un “corta-pega”, pero sin serlo, añadiendo metraje después.
Por lo demás, si en la de Kubrick bebían “Moloko”, en esta beben una extraña bebida azul, el diseño de producción intenta emular, al menos en interiores, al de la película de Kubrick, y en general un rollo parecido, al que al final tenemos que buscarle los parentescos casi con lupa… pero los hay.
Técnicamente está cuidada, el look es muy setentero, pero en definitiva, una de las películas más mierdosas de De la Iglesia, en aquella época más centrado en el género que en yonkies y maricones.
Como anécdota, resaltar que aquí ya se incluye un primer plano de una jeringuilla que entra en la vena de alguien (como anticipo al cine que le diera más popularidad), y una escena dentro de un televisor, en la que una señora nos da un avance de la película que viene a continuación (¡Se creían en los 70 que en futuro continuarían los avances de televisión! ¡Que ingenuos!), que no es otra de LA NARANJA MECANICA.
Una puta mierda sin gracia ni fundamento, que no funciona ni tan siquiera como curiosidad.
Eso si, la ensalada de títulos de los que goza la película en el extranjero es altamente delirante… yo me quedo con su versión anglófila, "Clockwork Terror", cuya traducción vendría a ser “Terror mecánico”. Manda cojones.