sábado, 14 de febrero de 2015

FANZINEANDO (13): AVT STORY (PRIMERA PARTE), AQUI VALE TODO # 1

Para hablar del origen de "Aquí Vale Todo", o "AVT", tenemos que remontarnos hasta 1997.
En aquellos tiempos, y casi por accidente, formaba parte del colectivo "The Force Group", peña que editaba un fanzine de aspecto muy profesional versado en la saga "Star Wars". Aquella era buena compañía, gente creativa con ganas de hacer cosas.
En ese momento el fanzine en cuestión, "The Force", había abierto sus páginas a otros temas relacionados con la cultura del cine, el comic o la música y yo encajé de perlas escribiendo reseñas de películas y cosas por el estilo. El editor, el Sr. José Gracia, tenía una movida muy curiosa montada con la editorial "Camaleón"; no pagaba un chavo para sacar "The Force", lo creaba, se lo daba a la editorial, esta se encargaba de todo, lo distribuía y con las ventas recuperaba la inversión y quedaban restos para lo que viniera después. O eso entendí. Al parecer el tope de material que "Camaleón" necesitaba era mayor del que Gracia podía darles con su publicación, de ahí que quedara suficiente papel para editar otra cosa. Y un buen día, José me viene y me propone sacar la versión impresa y en portada a color de mi zine "Suburbio". Reflexiono y me doy cuenta que hacerlo podría ser un grave error. Muchos son los fanzines que de la fotocopia y el "mano a mano" pasan a niveles más profesionales y tras un par de números, desaparecen incapaces de seguir el ritmo. No quería que eso le ocurriera a mí bien amada criatura, deseaba que durara muchos muchos años, para lo que sólo había una opción: encargarme de él yo solito, de su confección y de su improbable distribución. Así que rechacé la propuesta (y bien que hice, visto ahora). Pero la oferta de una publicación más “pro” de la que fuese total y absoluto responsable seguía en pié, así que le pregunté a José si podía ser algo nuevo, que no tuviese nada que ver con "Suburbio". Me dijo que adelante, y me puse manos a la obra. Entonces me había vuelto muy seguidor de "Punk Magazine", el primer fanzine propiamente dicho tal y como los conocemos hoy, mezclando todo tipo de cultura popular con mucho sentido del humor y desparpajo (además de un look abiertamente artesano) y ejercería una fuerte influencia en lo que me disponía a parir.
Lo primero fue buscarle un nombre. De entrada se me ocurrió "Zona Residual", por aquello de que iba a caber de todo en su sumario, pero no me acababa de funcionar, sonaba algo artificial. Un buen día, hablando con José, le conté que un año antes me había auto-editado un librito sobre punk rock al que había titulado "Aquí Vale Todo", frase esta que utilizó el cantante del grupo "Nuevo Catecismo Católico" cuando, entrevistándole para "Suburbio", le pregunté cual era bajo su punto de vista el significado del punk. José sugirió esas tres palabras para bautizar a nuestro proyecto y nos encantó, tanto como el logotipo que poco después se inventó Don Robert Martex (y que todavía hoy sigue siendo el oficial).
Decidí que para este nuevo juguete iba a sacar mi lado más fan, hablando con estilo de todo aquello que me gustara, cine, música, comic, etc. O esa era la intención, porque a la hora de la verdad resultó que disponíamos de muy poco tiempo para confeccionar el primer número y más que nada tuvimos que echar mano de material viejo, parte del cual fue directamente extraído de las páginas de "Suburbio". Visto hoy se nota que se hizo a toda prisa, hay demasiado "espacio en blanco", le falta densidad, le falta vida y los elementos cutres son demasiado bonitos para ser cutres.
El contenido era este: Una crónica del Festival de Sitges. Un texto sobre Ze Do Caixao. Uno de Martex hablando de sus desventuras ligoteras y otro riéndose de los deportes de riesgo. Una entrevista al grupo "The Dictators" cuyo "modus operandi" era totalmente deudor de las que solía hacer "Punk Magazine". Un texto de mi cosecha titulado "Vivir del pasado" demasiado deudor de mi vena "Suburbial" y otro que cometía exactamente el mismo error, de tirada excesivamente personal (publicado expresamente boca abajo). Un comic de Elreydespaña estirado al máximo para ocupar páginas (algo bastante criticado). Un inocuo texto propagandístico sobre la distribuidora anarquista "AK Press". Un repaso al Festival de Cine Erótico de Barcelona. Un texto-crítica puesto por puro compromiso y que no pegaba ni con cola. Un artículo sobre el Techno-Punk. Otro robado del "Suburbio" sobre la música de películas de serie B/Z. Y varios comics de Rubén Ontiveros y míos. Un contenido desigual y algo confuso, parecido a lo que le ocurrió a Robert Crumb con el número uno de su genial publicación "Weirdo" (que tendría una poderosa influencia en "AVT" más adelante). Lo mejor, sin duda, fue la portada, pensada totalmente para atraer miradas e impactar (coloreada estilo Andy Warhol por Don Martex).
Ya estaba terminado y entregado. Al poco tiempo comencé a encontrármelo en las estanterías de algunas librerías especializadas. Era una sensación harto extraña, ver aquello que había creado siendo movido por manos ajenas. Se sacaron 1.500 copias, o eso decían en "Camaleón", y según parece se vendieron las suficientes como para considerarlo un pequeño éxito y pensar en el número dos. Que acabó saliendo... pero para saber más al respecto, tendrán que esperar ustedes a la segunda parte de la "AVT Story".

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