jueves, 7 de abril de 2016

"DELIRIUM" MAGAZINE

Hasta hace relativamente poco vivía convencido de que el otrora entrañable Charles Band, mente pensante y ejecutora tras las producciones de “Empire” y “Full Moon Entertainment”, andaba más perdido que un ioputa el día del padre intentando adaptarse a las nuevas -y poco gratas- tendencias mercantiles del negocio del séptimo arte. Charlie no entendía nada, no entendía que hoy día las cosas se descarguen de la red, que el mercado para el cine “indie” de género se haya hecho tan enano e inestable, que se puedan facturar películas con una cámara de vídeo del tamaño de los cojones de David Trueba (muy pequeños) y que, en general, su escueta y segura parcela de jardín dedicada a la plantación de abominables series Z entre el delirio auto consciente (muy de moda, eso sí lo ha entendido el bribón) y la incapacidad se estuviese secando, dejando de dar frutos. Leerle u oírle, era leer y oír a un hombre decepcionado.
Pero de entre los muchos inventos que se sacó de la manga recientemente (pelis en streaming, “video by demand”, espectáculos de feria, web-series nostálgicas, etc), hay uno que sí ha funcionado. Que sí mola. Desconozco si lo ha hecho a nivel mercantil, pero desde luego a nivel cualitativo es todo un triunfo, hablo de la revista “Delirium" que, a diferencia de lo que pueda parecer, no se presenta como un simple folleto de la misma "Full Moon", va más allá. En realidad recuerda a lo que nosotros hacemos en este rincón del ciber-espacio, hablar de las pelis que nos molan y, de vez en cuando, tirar de autobombo. En "Delirium" leerás artículos y entrevistas sobre/de productos relacionados, directa o indirectamente, con el emporio Band, sí, desde luego (y muy lógicamente, ahí están “Re-Animator”, “Trancers”, “Subespecies”, “Trampa para turistas”, “Terrorvision”…), pero también encontrarás material la mar de jugoso sobre los clásicos -modernos- del género ("Aullidos", "La matanza de Texas"), cult movies de mucho o escaso peso ("El ataque de los muertos sin ojos", "Psicosis 2", "Ondas de Choque", "Cujo", incluso cosas sin mayor relevancia como "El gato infernal”...) y tantas otras series B/Z generalmente ignoradas por el "media" y olvidadas por buena parte del fandom. No porque ya no molen, simplemente porque se ha dicho todo sobre ellas, solo que "Delirium" tiene los recursos suficientes como para acceder hasta personas que pueden aportar leves pero agradecidos nuevos datos.
Sin embargo, no es ese el punto realmente fuerte de la revista. Mi mayor y agradable sorpresa fue ver cómo a la hora de las entrevistas se decantan por nombres que si ya de por sí eran oscurillos en sus mejores tiempos, no te digo ahora. Personalidades como Eric Weston (director de "El legado del diablo"), Kenneth J. Hall (director de "Engendro Satánico", con un largo curriculum súper-interesante a sus espaldas), Ken Wiederhorn, William Sadler, Casper Van Dien, Jeff Fahey, Tim Sullivan (culpable de la horrenda “2001 Maniacs”), Tim Thomerson, Ted Nicolau, John Harrison (compositor habitual de George Romero y director ocasional) y, por fin, el no menos jugoso William Butler, actor en varios títulos de culto y director de zetismos (algunos para la misma “Full Moon”). Cuando tiran de nombres más conocidos, o del mismo barrio, procuran hacerles hablar de sus pelis más recientes (caso de Herschell Gordon Lewis), ignotas o... bueno, afines a "Full Moon" (caso de Fred Olen Ray y su "El caserón de los sueños", peli que algún día revisaré para darle cañeta, o el inevitable, muy simpático pero igualmente negado David DeCoteau, a quien el mismísimo “Lobo de Wall Street” le financió una peli, y que, by the way, también colabora en la revista como eventual redactor).
Personalmente me hizo mazo de ilusión todo ese material, porque es peña intrigante que siempre despertó mi curiosidad pero, por lo que sea, parecían destinados a ser eternamente ninguneados (especialmente en el perpetuamente desconcertante fandom español, que no sale de las cuatro coordenadas de siempre y cuando lo intenta, no se entera de una mierda), así que un diez por "Delirium"... y otro tanto por su editor, Chris Alexander, un tipo genuinamente interesante, ex-editor de "Fangoria" (y del segundo "Gorezone"), actual
(co)responsable de la web "Shock till you drop", tipo inquieto, músico (ha compuesto el soundtrack de muchos productos "backyard", entre ellos la pionera epopeya zombie "The stink of flesh") y director de cine. En su curriculum como tal cuenta con tres largometrajes inevitablemente adscritos al género de mis amores: "Blood for Irina", su secuela "Queen of Blood" o la reciente "Female Werewolf". Grabadas con cámaras de vídeo comunes y corrientes -incluso con un iPhone-, artys, lentas y sin diálogos, denotan la notoria influencia de Jean Rollin o Jess Franco (de quien Alexander es fan declarado, lo que desencadenó que el número 6 llevara un -atípico- notorio dossier dedicado al "Jack el destripador" de Don Jesús). Supongo que todas deben ser muy chungas, pero no niego que me encantaría verlas (y más desde que en Imdb algún pichabrava las tildó -despectivamente!- de "amateur experimental video").
Además de buen gusto (salvo por su devoción hacia Tarantino), Chris Alexander se marca en “Delirium” unas intros muy majas en las que habla de las películas estrella del número en
cuestión con la pasión/nostalgia propia de quien las adora.
Y si él firma las “intros”, Charles Band hace tres cuartos de lo mismo con las “outros”, es decir, el discurso final en el que el mecenas o promociona nuevos proyectos, o hace pornográfica demostración de, como decía al inicio, lo poco que entiende los tiempos modernos. En cualquier caso resulta francamente gracioso leerle.
¿Defectos o carencias?, hombre, dejando de lado sendas entrevistas a sendos personajes con los que compartimos nacionalidad (y cuyas obras -así como sus personalidades- o no nos llaman mucho o, directamente, nos parecen abominables), lo único que criticaría es, a la vez, algo que me parece un acierto, que los artículos nunca se extienden demasiado. A veces incluso terminan abruptamente, en plan “¿Ya está?, pero yo quería saber más, cojones…”, algo que, como digo, por un lado es una jodienda, pero por otro te deja con mono para una nueva dosis.
Ahora que el “Fangoria” anda tan “mainstreamizado”, y que el resto de la prensa especializada tiende a ampliar contenidos con cosas que no interesan nada (arte legítimo de temática oscura, novelas góticas, música para niñatas tatuadas), pelis actuales carentes de garra o que se pasan tres pueblos con dossiers interminables y petulantes, de esos que quieren otorgar seriedad y prestigio a lo que no lo necesita; la honestidad, la sencillez, la frescura y la genuina devoción por lo segundón, lo marginado y lo desarraigado de “Delirium” es un auténtico y agradecido soplo de aire fresco.
Confieso que los nueve primeros números los conseguí for the patilla (¡gracias José Manuel Romero Moreno!), pero el próximo me lo compro (eso sí, en formato digital), ¿por qué?, ¡¡porque vale mucho la pena, copón!!.
Los interesados pueden visitar la web oficial AQUÍ.


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