sábado, 26 de noviembre de 2016

FEMALE WEREWOLF

Pensándolo fríamente, la última etapa creativa de Jess Franco, repleta de costrosas pelis caseras grabadas en vídeo, ha hecho mucho "daño". Hay quien, tras ver "Paula Paula", "La cripta de las condenadas" o incluso "Al Pereira versus the Alligator Ladies", pensará: "Coño, si este señor tan veterano y reconocido mundialmente hace esta mierda y la llaman película, yo también puedo". Entonces cogerá la cámara de vídeo, pagará cuatro céntimos a un par de orondas paletas con sueños de grandeza dispuestas al despelote y, ¡ala!, ¡¡hagamos séptimo arte a base de largos e interminables planos de lesbianismo aceitoso!! Y no hablo únicamente de pazguatos anónimos, lo hago también de individuos con cierto nombre y reputación como Chris Alexander.
Músico, redactor, cabeza pensante tras la web "Shock till you drop", la revista de "Full Moon" "Delirium" y, sí, editor durante unos años de la legendaria "Fangoria", Alexander es súper-fan de Jess Franco. Más de una vez le ha dedicado generosos espacios en las publicaciones mentadas. Incluso en una ocasión le hizo preguntas la mar de profundas e intelectualoides en torno a ¡¡"Paula Paula"!!. Sí amigos, Chris se la tomaba en serio. Y, peor aún, se toma demasiado en serio sus propias obras. Un currículum compuesto de tres largometrajes por los pelos (ninguno de ellos llega a los 90 minutos), "Queen of Blood", "Blood for Irina" y la comentada, que tienen en común toda una serie de señas de identidad: Están grabadas en vídeo estándar (algunas incluso con un móvil), giran en torno a monstruos clásicos (vampiros y licántropos), cuentan con repartos esencialmente femeninos, lucen estética de vídeo arte, algo de erotismo lésbico y, especialmente, hacen gala de ritmos absolutamente exasperantes en su lentitud, recreándose en mucho "nada". Y todas, como decía, muy influenciadas por el lado más barriobajeramente arty de Jess Franco.
Aún así, la curiosidad me mataba y ansiaba ver alguna de ellas. Anduve un tiempo buscándolas en balde (porque no pensaba pagar por ninguna) hasta que mi buen amigo y conseguidor Jose Manuel Romero Moreno me sorprendió un día con la más reciente de todas, "Female Werewolf".
La trama es la siguiente: Una mujer se pirra por los huesos de otras féminas, especialmente cierta compañera de curro. Cuando se pone cachonda, en su delirio cree transformarse en una bestia salvaje. O eso dice "la secretaria". Fin. No hay más. Y es que la historia es lo de menos, lo primordial aquí es el tema visual. Planos largos e inmóviles, muchos silencios (el diálogo es mínimo), repetición, sexo timorato (escotes, pero ninguna teta), efectos de vídeo de esos que vuelven loco, cámaras lentas, música "atmosférica".... en fin. Alguien dijo una vez que eran "vídeos amateurs experimentales" y la verdad es que la etiqueta le va a la zaga, porque por mucho que lo intente su director, todo termina haciendo gala de un notable tufo casero. Uno que molaría si no fuese por la autosuficiencia y arrogancia que transmite. Pomposo y pretencioso es quedarse corto. De hecho, me recordó mucho a mi mismo a principios de los 90 grabando con mi cutre-cámara de vídeo imágenes costrosas pero petulantes a las que intentaba dotar de "dignidad y peso" iluminándolas con rojos y azules o usando el trípode. Claro que yo era un joven imberbe e inocente, cosas estas que ya no es -o no debería ser- Chris Alexander. Las imágenes que luce "Female Werewolf" no son tan maravillosas como el muchacho nos quiere hacer creer. O cree él.
Está claro que sus películas gozan de cierta "exposición" porque es quien es, y tiene los contactos que tiene. Así de simple. Si estas movidas las hiciese cualquier otro mindundi, no le harían ni puto caso. Pero Alexander, gracias a su periplo como máximo responsable de "Fangoria" durante un tiempo, ha recolectado a un gran número de personas "importantes" en el ambiente cinematográfico horrorífico, como Derek Curl, productor de sus tres pelis y con un curriculum en el que encontramos cine legítimo como "La casa del diablo", "Hatchet 2", "Los huéspedes" o "Vampiros del hampa".
A ver, que está muy bien que Chris Alexander construya toda una obra sobre unos cimientos estéticos y narrativos tan peculiares. Mola tener un estilo. Pero es que, en fin, lo que he visto me ha parecido la mar de tonto. De vacuo. Le quitas 30 minutos a "Female Werewolf" y mejoraría mucho. Puedes contar lo mismo y lograr algo más ameno.
Y claro, luego pasa lo que pasa, con esos carteles tan espectaculares la peña espera la mojama y cuando ve lo que ve, se siente engañada y corre a rajar de la peli en su blog. La mujer lobo del título está lejos de resultar tan espectacular. La mayoría del tiempo es la actriz con colmillos. Solo al final, y disimulado a base de filtros rojos, vemos cómo, a lo "En compañía de lobos", le sale un perro de la boca.... pero poco más.
"Female Werewolf" es previsible en su espíritu supuestamente rompedor (incluido aquí el intenso soporrrrrr), no aporta sangre y, lo que es peor, no sirve ni para darnos un desahogo a base de pajote. Dicho de otro modo, no la recomendaría salvo que sean ustedes unos curiosos sadomasoquistas como yo.

1 comentario:

Victor Olid dijo...

Si que ha hecho daño, si...de hecho esos pazguatos se agarran a la última etapa del abuelo como si fuera una polla.