lunes, 9 de abril de 2018

EL TECHO DE CRISTAL


La cuarta película de Eloy de la Iglesia es una buena muestra de lo que pudo haber sido su cine —de hecho, así fue en los 70— hasta que sus aportes al “Cine Quinqui” se metieron por medio y se dio un cambio radical a su carrera.
La cosa, al igual que “La semana del asesino” deambulaba entre el Giallo y el thriller, así como era notoria su malsana afición a desconcertar al espectador mostrando desnudos furtivos y sensacionalistas planos gore, ya sean unas vísceras derramadas por el suelo, ya sea un dedo cortado.
Probablemente una de sus películas más malsanas y perturbadoras.
La valentía era una constante en la etapa primigenia de de la Iglesia, ya que se atrevía con todo esto con Franco vivo.
Un matrimonio pasa largas temporadas separado debido al trabajo de él que le obliga a viajar durante largo tiempo. Durante ese tiempo, ella se aburre por lo que se dedica a escuchar lo que sucede en el piso de arriba, por lo que llega a la conclusión de que la vecina de arriba tiene un amante, y que ha asesinado a su marido, deshaciéndose del cadáver por partes. Comienza a investigar por su cuenta mientras es requerida sexualmente por varios hombres que conocen su condición de mujer aburrida y sola.
En sus investigaciones, los cerdos del dueño del edificio dónde vive, tienen un papel crucial.
Pasando del millón de espectadores “El techo de cristal” supuso el primer gran éxito comercial de Eloy de la Iglesia, si bien a posteriori no ha tenido una gran vida comercial más allá de un par de ediciones cutres en VHS y algún que otro pase televisivo.
Asimismo, la película fue distribuida, con más o menos éxito, en países como Inglaterra o estados unidos.
Por otro lado se trata del bautismo de Carmen Sevilla en un cine que no fuera de corte amable y folclórico, prodigándose aquí, en un rol serio, como una actriz más competente de lo que pudiera parecer en un principio (sin rasgarse las vestiduras). Así continuó con este tipo de cine más crudo repitiendo con de la Iglesia más tarde en “Nadie oyó gritar” o participando en films más o menos escabrosos como lo era “Muerte de un quinqui”. Sin embargo a día de hoy tampoco es una actriz recordada por este tipo de cine. Al respecto, Sevilla reconoció con los años que “El techo de cristal” era su mejor película.
El film, con los años, puede que haya mejorado sustancialmente, y sin llegar a ser tan bueno como por ejemplo “La semana del asesino”, su que se agradece una película tan antipática y oscura representando un tipo de cine que Eloy de la Iglesia no estilaría mucho más en décadas posteriores. De hecho, es un film que hoy reivindican esos mismos plumillas cinematográficos que hace diez años la hubieran tratado de subproducto de baja calidad.
Junto a Carmen Sevilla completan el reparto, todos estupendos, Patty Shepard, Dean Selmier, Fernando Cebrián o Encarna Paso.
Está curiosa.