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lunes, 23 de octubre de 2017

PRÉSTAME TU MUJER

Película tardía del “Landismo” con la que Jesús Yagüe, el director, abordaba su enésimo trabajo alimenticio.
Producida por José Frade, Yagüe guarda nefasto recuerdo de la película, y culpa a su producción de que él decidiera abandonar el mundo del cine, cosa que cumplió tras esta película, con creces.
Cuenta la historia de un opulento político del Opus, que tras haber hecho voto de castidad con respecto a su mujer, se hecha una querida. Con el fin de poder tener esta a mano, obliga a su chofer a que se case con ella, y los instala en un pisito por el que de vez en cuando se pasará, con el fin de echarle un caliqueño a la mujer de su empleado.
La cosa se complica, cuando los recién casados, gracias a la convivencia, acaban enamorándose el uno del otro.
Puro destape de la época en la que era lo que primaba en taquilla.
Yagüe, detesta esta película y la tilda de la peor que realizó, sin embargo yo creo que no se trata de una de las peores películas que nos ofreció en género en la época de los 80. Rodada con poco dinero, recursos ajustados al máximo (predomina el plano secuencia y las conversaciones a un único plano medio) y rodada casi en su totalidad en interiores, Yagüe supo sacar partido al guion del mítico Juan José Alonso Millán —según Yagüe, un guion espantoso— y llevar a buen puerto una comedia sin más pretensiones que adaptarse a la corriente imperante de aquellos días.
Contaba Yagüe en la entrevista que le hice —incluida como contenido extra en el DVD de “Los Escondites”— que tuvo que lidiar con un José Frade despótico que le mandaba llamar a su despacho y le recibía con los pies sobre la mesa, fumando un enorme puro, para decirle que en esa misma alfombra en la que Yagüe estaba de pie, otros directores se habían arrodillado suplicándole otra película. Yagüe, visto el percal, se limito a cumplir con su trabajo tal y como quería Frade, para luego desentenderse de la película.
Alfredo Landa, que ya había ganado una palma de oro y había realizado trabajos más prestigiosos, tuvo que volver al “Landismo”, precisamente porque Frade tenía un contrato que le unía a su productora durante tres películas más, así  que, este tuvo que volver a quedarse en calzoncillos en una película, aunque, según Yagúe, “este estaba encantado de quedarse en calzoncillos”. Por lo visto Landa era una estrella caprichosa y megalómana, que no quería ceñirse a un guión que había que cumplir de manera férrea y que le trajo algún que otro quebradero de cabeza a su director, que no logró hacer entrar en razón al divo. Solo Frade, intuimos que a golpe de talón, lo consiguió.
Por otro lado, la dinamita acabó de estallar el día que, promocionando la película, Jesús Yagüe tuvo que ir a un programa de televisión a presentar su inminente estreno, y siendo honesto consigo mismo, dijo en televisión que la película era una soberana porquería, lo que propició su ruptura laboral con Frade y, por voluntad propia, el abandono de la profesión de dirección de cine: “Qué los aguante su padre”, debió pensar.
Por lo demás, ya les digo que a mí “Préstame tu mujer” no me parece ni tan mal, está entretenida, cutrecilla, pero con momentos divertidos. Eso si, no deja de ser una españolada más, adscrita al destape, y del montón.
Junto a Alfredo Landa, tenemos a Juan Luis Galiardo, Norma Duval, Concha Cuetos y Manuel Alexandre. Ninguno está especialmente memorable.
No fue mal en taquilla, casi 600.000 espectadores. Era lo que se estilaba.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

MÁS FINA QUE LAS GALLINAS

Continúo viendo películas de Jesús Yagüe concediéndole el turno esta vez a “Más fina que las gallinas”.
Solo hace falta ver un par de las comedias alimenticias de Yagüe para darse cuenta que estas vienen siempre acompañadas de un puntito de amargura, e incluso de sordidez, en el sentido de cómo es tratado el sexo en sus películas; Si en “La mujer es cosa de hombres” la protagonista, era mantenida por tres hombres casados con los que se acostaba, en esta, el dinero se lo gana prostituyéndose a la vez que tiene un amante en casa que la colma de regalos. En las dos películas, el rol femenino, está interpretado por MariaLuisa San José. Y lo que quiere Alicia, que es como se llama, es abrir una boutique, por eso necesita el dinero, amén de ser una mujer independiente que no necesita de la ayuda de un hombre para salir adelante. Recuerden que estamos en plena transición…
Por otro lado tenemos a José Sacristán, que también estaba en “La mujer es cosa de hombres” y esta vez da vida a un cura que ha abandonado el clero, y en consecuencia, decide ir a Madrid a visitar a la que fue su novia de la infancia. Cuando este descubre que se está prostituyendo, la cosa se irá enredando, dando piel a un final un tanto ambiguo, que da pie a la libre interpretación, si bien, las miradas de los actores nos pueden dar una idea muy clara de lo que sucede ahí.
Por otro lado tenemos a Fernando Fernán Gómez, que sería el amante con el que a veces vive Alicia, que tampoco es que aporte una presencia memorable, tanto Sacristán como San José, están mejor que él, que se limita a hacer las veces de Fernán Gómez.
También Teresa Gimpera aparece en un papel muy secundario.
Huelga decir que estamos en los momentos previos al boom del destape, y por supuesto, vemos a las bellezas de San José y Gimpera al desnudo.
Esta vez Jesús Yagüe mete mano en el guion, y su dirección, que economiza en planos pero que sale adelante con la velocidad que le otorgan los actores a la acción, como viene siendo habitual en el director, resulta de lo más eficaz. Vamós, que está entretenida.
Sólo porque me ha hecho gracia, transcribo aquí la escueta reseña que le dedicó al film el diario “El País”,  cuando la pasaron por televisión en los 90: “Dantesco entramado de putones, pecadores, alternes y vocaciones frustradas”. Y se queda tan ancho… Pero sí, hay que dejar claro que de todo eso hay en el film.

lunes, 11 de diciembre de 2017

CASA DE CITAS (CARA AL SOL QUE MÁS CALIENTA)

Con esta película Jesús Yagüe casi tiene problemas con el título; en un principio se iba a titular “Cara al sol que más calienta” en referencia a los tejemanejes que se traen consigo los más poderosos y los empresarios. Pero dado el año en que se filmó la película 1978, con la muerte de Franco aún fresca, la película pasó a titularse “Casa de citas” en referencia que la película, lo que venía a decir es que España es una casa de putas. Al final, con todas las burocracias y tocadas de cojones resultas, la película se estrenó con la conjunción de ambos títulos por lo que se quedó como “Cara al sol que más calienta (casa de citas)". Una co-producción Hispano-Mexicana, en la que Yagüe pudo meter mano al guion.
Sin embargo, y aunque la comedia de Jesús Yagüe siempre ha sido austera, en este film, salvo gags muy remarcados para lucimiento de un correcto José Luis López Vázquez, se prodiga como el menos divertido de cuantos hizo, si bien, técnicamente puede superar al otros que realizó de calado más popular. Como fuere, a rasgos generales, siempre sería una película que se deja ver.
Un individuo que lleva 15 años en su empresa, de repente, llama la atención  de sus jefes por el motivo se que durante todo ese tiempo este individuo ni se ha quejado, ni ha recurrido a los sindicatos. Solamente se ha dedicado a trabajar en silencio y en total sumisión. Por lo que, muy a su pesar, es utilizado por sus jefes como comprador que usurpe la identidad de sus testaferros, así como para que firme los contratos de negocios muy turbios que se traen consigo los empresarios. Las consecuencias de todo esto serán funestas.
Con las miras más puestas en la denuncia que en hacer reír, la película es pura declaración de intenciones por lo que tras su estreno, con cierto éxito congregando a casi 800.000 espectadores, apenas trascendió en su posterior comercialización  en formato domestico.
En el reparto, José Luis López Vázquez, José Lifante, Eva León, junto la aportación Mexicana de la producción con los actores Mauricio Gardés , popular galán cómico Mexicano, e Isela Vegas, actriz internacional vista en “Quiero la cabeza de Alfredo García” y a la que posteriormente dirigiría Eloy de la Iglesia dándose el filete con Manzano en “Navajeros”.

lunes, 30 de octubre de 2017

LA MUJER ES COSA DE HOMBRES

“La mujer es cosa de hombres” es un film cuyo argumento, en la época, mediados de los setenta, quizás resultase bala
dí, sin embargo a día de hoy, realizar una película de estas características sería impensable. Por un lado, la corrección política imperante a día de hoy, prohibiría sin tapujos una película como esta, pero no es difícil pensar, que en aquella época, lo único que hacía la película es mostrar una realidad social, amén de que el retrato que nos ofrece de la mujer, no es de lo más edificante ni apropiado (aunque no dudo, que fiel a la realidad de aquellos días).
Jesús Yagüe, acomete una nueva comedia alimenticia, esta vez, firmando algunas líneas de un libreto que firman José Luis Garci y  José Luis Dibildos.
En ella, Ramona, una mujer moderna, sobrevive gracias a las aportaciones económicas que le hacen sus tres amantes, dos hombres casados, uno viudo y todos ellos bien posicionados, que no se conocen entre ellos, y que hacen escapadas semanales, uno los Miércoles, otros los Viernes, y otro los Domingos, con el fin de pasar ese día con su querida.
Un buen día, Ramona se enamora de un profesor, y decide casarse con él, para lo cual ha de abandonar a sus tres amantes. Les reúne, les cuenta todo, y a partir de ese momento, los tres hombres se hacen amigos. Quizás por aburrimiento, contratan a un detective que descubrirá que el nuevo novio de Ramona es un tal “El Luján”, un chulo que se dedica a conquistar mujeres con el fin de desplumarla. Cuando estos le cuentan a Ramona la verdad sobre su novio, se enredará la cosa para ellos tres y también para ella.
Lo que me ha chocado de “La mujer es cosa de hombres” es que, pese a ser un título puntero de la denominada “Españolada” y tener estructura y ritmo de comedia, en realidad se trata de una cinta casi melodramática, muy serena para lo que cuenta, que tan solo se vuelve disparatada en momentos muy punteros —cuando los tres amantes se emborrachan— para al final tener un desenlace abrupto y muy triste, que casa muy poco con una comedia española de la época. Quizás por eso, se trata de una película que, sin tener demasiados medios para su producción, esté un poco por encima de la media. Y, aún siendo un trabajo alimenticio, la mano de su director, un hombre culto y serio como Yagüe, de marcada ideología izquierdista (aunque el argumento sea un poco machista, insisto, solo en consecuencia de aquella época), se deja notar en una película, que filmada por alguien más alocado que Yagüe, sería sin duda mucho más disparatada. A mí, me gusta así, tal cual ha quedado.
Desde luego, cumplió con las expectativas del público, y pese a que a día de hoy ser un film que permanece un tanto olvidado, en su momento pasó del millón de espectadores siendo un éxito del cine Español.
El reparto es de lo más golosito; María Luisa San José, que sale preciosa, José Sacristán antes de ser un señor pedante, el gran Rafael Hernández y Antonio Ferrandis. Todos están estupendos, pero sin duda, Ferrandis se lleva la palma.
La película, dentro de su sobriedad, es divertida y entretenida.

lunes, 1 de mayo de 2017

LOS ESCONDITES

Jesús Yagüe, director de “Los Escondites” es uno de esos directores que se encuentra a sus anchas allá dónde tenga que rodar, y con el género que le toque. Así desarrolla su carrera entre el cine y la televisión, y toca todos los palos, desde el “Landismo”, hasta el horror rural y atmosférico. De hecho, su película “Cara al sol que más calienta”, como podrán intuir por su título, le costó no pocos quebraderos de cabeza allá a finales de los setenta y tuvo que lidiar con una censura, que al final estrenó su película con el título de “Casa de citas”. Así, de su carrera, sus títulos más populares serían “Más fina que las gallinas” y “Préstame a tu mujer”, adscritas ambas a nuestra comedia más populista. Asimismo, debutaría en la gran pantalla con una película para el lucimiento del grupo musical de los 60 “Miky y los Tonys”, cuyo título pronunciado, es como morder una tarta rellena de sirope de fresas ¡ “Megatón Yeyé”!
Sin embargo,  los coleccionistas de rarezas, siempre destacaban una vieja película de terror de Yagüe datada en 1969, ignotísima, de aquellas que estando perdidas durante años no hay forma de localizar, hasta que la divina providencia pone la única copia disponible de la cinta en tu camino. Y yo he tenido la suerte de ser uno de los pocos que han podido ver esta película, amén de los espectadores que la cinta tuvo en la sección “Brigadoon” del festival de Sitges del pasado año; “Los Escondites”.
En ella, un niño huérfano que se traslada a vivir a casa de sus abuelos,  se despide de sus padres en el mausoleo donde están encerrados, y lo hace de una forma muy extraña: Succiona las tumbas, como queriendo absorber sus espíritus. Una vez en casa de sus abuelos, encontrará a su tía, una extraña mujer que vive allí enclaustrada desde que enviudó. De manera que en la casa, se sucederán las apariciones y los hechos inexplicables en los que de manera indirecta tiene que ver algo la tía del niño, si bien, todo parece indicar que los hechos extraños son motivados por otras cuestiones ajenas a su tía.
Se trata de una cinta de terror psicológico absolutamente inquietante y bien ambientada, rodada con una cadencia lánguida que por momentos parece dejar la película en un punto muerto, y que así permanece incluso en el momento en el que las intrigas parecen esclarecerse.
Ante todo, “Los Escondites” es una historia de fantasmas como tantas otras que hemos visto mil veces, pero con la diferencia de que esta estuvo, si no primero, sí antes que las que después se hicieron populares. Me refiero a la influencias de “Los Otros” de Amenabar, por ejemplo; todo apunta a que esa cinta bebía de “Otra Vuelta de Tuerca” de Eloy de la Iglesia, e incluso de algún clásico Americano; pero como fuere, De la Iglesia debió fijarse en “Los Escondites” para hacer la suya, y algo de esto quedó en “Los Otros”. Como fuere, en genuinidad, esta película les gana. Tampoco quiero decir que sean películas inspiradas en esta, pero vaya, si que  recuerdan ligeramente.
Por otro lado, la peli es confusa, por momentos aburrida y absurda otros tantos, pero solo por el ambiente enrarecido en el que te envuelve la película, y esa sensación de inquietud, ya está muy por encima de las otras. Algunos de sus travelings interminables, o esas lentes que deforman ligeramente la imagen, verdaderamente justifican el visionado. Y esque “Los Escondites” es una película muy seria que se toma muy en serio a sí misma; y eso es lo mejor que ofrece.
Con paciencia, la película les atrapará, y comprenderán por que es tan especial.  Ahora, vista así, sin más, y con el móvil en la mano, pues entonces resultará un coñazo. Denle una oportunidad… si la localizan.
No se pierdan en el reparto a una jovencísima y guapísima Terele Pávez.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

MEGATON YE YÉ

Producido por Francisco Lara Polop, el debut en la pantalla de Jesús Yague sería un film para el lucimiento de una banda pop que en 1965 estaba de moda: Miky y los Tonys.
Por un lado tenemos la historia de un cantante melódico, Juan,  que se enamora de una jovencita recién llegada a Madrid. Esta relación pronto se ve truncada por motivos laborales ya que ella se tiene que marchar a París. Así, Juan, toma contacto con una banda ye yé que está obteniendo cierta popularidad, Miky y los Tonys, que se presentan a distintos concursos musicales a la vez que, como si de los cuatro de Liverpool se tratase, van a debutar en la gran pantalla con una película para su lucimiento. La película no cuenta nada más.
Con cierto sabor a la Nouvelle Vague, y al cine francés de los años 60, lo cierto es que a Yagüe le queda una película absolutamente afrancesada. En el momento de su estreno, en la prensa, alabaron la influencia que el director pudiera tener de Jaques Remy. Dice el director que toda la similitud que su película pudiera tener con la Nouvelle Vague no fue más que una casualidad. Él rodó la película a su ritmo, con su estilo, y le quedó de aquella forma de manera involuntaria, porque por aquél entonces, el director ni tan siquiera conocía a Remy—luego, cuando vio una de sus películas para ver esas similitudes que se le achacaban, en cuanto descubrió a Bresson se volvió admirador—.
Por otro lado, aún siendo una película vehículo para el lucimiento de Miky y los Tonys, estos quedan casi en un segundo plano.
Con unos gags surrealistas totalmente discordantes con el tono general de la película, y con una duración de poco más de hora y cuarto, “Megatón Ye Yé” se deja ver tranquilamente, aunque no se sepa quienes son  músicos para los que el film está concebido. Entretenidilla.
Completa el reparto, otro cantante, Mochi y una jovencisima María José Goyanes, así como Luis Sánchez Polack “Tip”, tiene un pequeño cameito.
Siendo una película de los años sesenta, llama la atención, cuando los protagonistas se dan un paseo por la Gran Via Madrileña al principio de la película, ver la cartelera que reinaba en los cines de la zona aquellos días, estando en cartel, en el Palacio de la música “Lawrence de Arabia”, mientras que, el cine que no soy capaz de ubicar y en el que nuestros protagonistas se detienen, están proyectando un mondo, nada menos que “Este perro mundo”. Curioso.
La película congregó en su momento unos nada desdeñables 538.000 espectadores.