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lunes, 18 de mayo de 2020

TARDE DE FIESTA

Una de las cosas que hacían única —y entrañable— la era del vídeoclub, era que, más allá de encontrar en Beta o VHS toda suerte de películas de variado pelaje, de vez en cuando, podíamos ver otro tipo de productos. Era muy común poder alquilar en vídeo obras de revista protagonizadas por los más queridos cómicos españoles, así como películas filmadas en primigenio vídeo que se concebían para ser explotadas única y exclusivamente en formato casero. Y también, se podía ver entre los estantes, cosas como el “Humor andaluz, final del III festival”, vídeo que reproducía el tramo final de un concurso de chistes, o esta “Tarde de fiesta” por obra y gracia del parapsicólogo (o mejor dicho, vendemotos) y cineasta chapucero Sebastián D’arbó.
A priori, esta cinta de la que se distribuyeron dos ediciones conocidas, era un misterio. Una de las carátulas sugería que nos encontrábamos ante una película de ambiente circense, a juzgar por el crédito que rezaba “Dirigida por Sebastián D’arbó”, mientras que la otra edición podía parecer que se trataba de una película de dibujos animados. Pues ni una cosa ni la otra. “Tarde de fiesta” en realidad es una filmación de un espectáculo de circo portátil perpetrada bajo encargo por D’arbó, que con un par de cámaras y un equipo técnico completito, se graba el show sin inmutarse y luego eso se comercializa en vídeo de alquiler para sorpresa del que no supiera muy bien que estaba eligiendo.
La filmación es de lo más extraña ya que el sonido es muy nítido para lo que estamos acostumbrados en productos de esta índole y aunque a veces detectamos sonido directo, también se detecta, en algunos extractos, sonido doblado. Como fuere, la cosa es tan sencilla como ver un espectáculo de circo al aire libre con  su mago/ilusionista, su contorsionista, sus jefes de pista que hacen las veces de payasos, o el plato fuerte de la función, Kirman, el faquir tragafuegos, que hace morir de miedo a uno de los niños del  respetable público. Todo muy a saco y sin seguridad ninguna, muy ochentero y entrañable.
La grabación se llevó a cabo en la localidad de Vic en Barcelona, y la compañía a filmar era el Circo Sémola. Ese grupo de artistas, comandados por el ya fallecido Joan Grau i Roca y varios miembros de su familia, a finales de los 80 se recicló en compañía de teatro  haciéndose llamar desde entonces Teatro Sémola y,  hasta el fallecimiento de Grau, se dedicaron a hacer toda suerte de obritas de teatro siempre de carácter itinerante y muy local, no llegando nunca a ser una gran compañía que llenara los complejos teatrales punteros, pero populares dentro del circuito de aficionados. Por eso, lo que tenemos aquí es un documento seminal de la compañía, ya que en sus inicios fueron una agrupación  meramente circense y callejera que actuaban al aire libre y sin una mala carpa en la que resguardarse, adornando el espectáculo, eso sí, con una estupenda orquesta musical.
Lo curioso es que la cinta no está mal, es entretenida, curiosa por la época que retrata, vemos como los mismos artistas hacen las veces de malabaristas, payasos o presentadores y, si como a mí, os llama mínimamente la atención el mundo del circo (y más este tipo de circos pequeñitos y casi tercermundistas), pues estamos ante una grabación añeja de lo más disfrutable. O al menos, sí que es mejor que las películas de D’arbó, o al menos más honesta.
Producida y distribuida por Vadi Mon, sello que en los ochenta operaba en los videoclubes con un logotipo fascinante, he de decir que la cinta está disponible para su visionado en Youtube, y que la descubrí gracias a la reseña que sobre ella hizo Domingo López en su Facebook (lugar de donde le he chorizado la carátula para ilustrar esta entrada) ya que yo no tenía conocimiento de ella y jamás la vi en las estanterías de los videoclubes que yo frecuentaba en la época. Ha supuesto, para mí, todo un descubrimiento. Echarle un ojillo no les va a costar ningún esfuerzo.

viernes, 20 de febrero de 2009

CENA DE ASESINOS / PRIMITIVES

Hay películas que, por su naturaleza, merecen estar en este blog. El problema es que no TODO lo que veo lo reseño, porque en ocasiones el visionado es tan insaboro y aburrido que mi ingenio queda estancado en algun oscuro lugar de mi cerebro. Y claro, cuando en una semana te zampas la última obra acabada de Sebastián D´Arbó y una de caníbales producida en los 70 en Indonesia y, sin embargo, no se te ocurre qué escribir de ellas a pesar de su condición de productos extraños y bizarros, decides inventarte esta nueva práctica que consiste en unir ambos títulos en un mismo espacio siendo más escueto al respecto.
Y oigan, es posible que lo repita en el futuro.

CENA DE ASESINOS es, oficialmente, la última peli que dirigió el cineasta más infravalorado del cine de terror patrio, Sebstián D´Arbó. Desde entonces, y os hablo de finales de los 80, se ha limitado a seguir explorando su pasión por la parapsicología. El film narra una historia con regusto a Agatha Christie en la que un millonario al que el hijo se le ha muerto por una sobredosis de drongas, contrata a unos asesinos para que aniquilen a los responsables de mover el producto en cuestión. Hecho los deberes, los invita a su queo y allí les somete al juego del gato y el ratón. La prota es la muy deseable Laura Conti, Brasileña de nacimiento -creo- que en esos años se hizo popular gracias a una comedia erótica que llamó mucho la atención, "El Escote". La tipa se pasa media peli en pelotas. Y es que sexo hay como para parar un tren, sin embargo ello no ayuda a que el film, lento y rematadamente tosco, sea mínimamente entretenido.

PRIMITIVES vendría a ser la versión producida en Indonesia del cine de antropófagos made in Italy (con especial fijación en "Mundo Salvaje, mundo caníbal" de maese Ruggero Deodato y "La montaña del dios caníbal" de Sergio Martino). El director es el prolífico Sisworo Gautama Putra, un todoterreno de fascinante nombre. Protagoniza el sarao Barry Prima, estrella del cine de acción en su tierra (o su casa). La cosa va de unos estudiantes que se internan en la selva y son atacados, y capturados dos de ellos, por una tribu de salvajes. Todo rodado muy a lo Indonesio, cutremente, sobreactuado hasta la locura y con efectos gore de pacotilla. Lo mas divertido de "Primitives" es su intento de ser tan cruda e inmoral como el cine que imita, sin llegar a producir más que descojone. El amigo Sisworo se esfuerza en ser desagradable, pero el resultado resulta casi inocente. Eso si, avance rápido es mi segundo nombre!!.

miércoles, 25 de agosto de 2021

EL BAÚL DE TÍO VICENTE - 11

Vaya, vaya, vaya. Steven Spielberg y Sebastián D´Arbó compartiendo, casi casi, columna, gorra, barba, gafas de sol y pose (ahí al ladito de la cámara, aunque la de Steven es más lustrosa). Estas cosas solo ocurrían en las páginas de la revista "Shows" (y en los ochenta, baby). Dos monstruos del cine, aunque por razones casi opuestas, juntos.
Spielberg asegura que cuando sea adulto, hará cine para adultos... algo que, efectivamente, acabó cumpliendo. Y luego habla de un proyecto en marcha donde se combinaba ciencia ficción y romanticismo que, sin embargo, nunca llegó a materializarse.
Por su lado, D´Arbó lloriquea. Y lloriquea mucho. Se queja de que el cine fantástico no está bien visto en España y que, por eso, no se come un colín. Cuanta razón tenía y cuanto, por desgracia, han cambiado las cosas, ¿verdad?. Luego pone a caldo a la administración del cine porque no le toman en serio. Y bien que hace, todos sabemos lo hijosputa que eran, siempre despreciando y mirando por encima del hombro a los artesanos que, desde la modestia, osaban hacer pelis de género en España. Finalmente, Sebas nos garantiza que ha terminado con el terror sobrenatural y va a dedicarse a cosas un poco distintas, más terrenales, como el thriller "Cena de asesinos". Sin duda lo consiguió... aunque de un modo algo más radical, ya que no solo puso fin a sus pelis de espíritus y posesiones, también a su carrera como cineasta.
Griten todos al unísono: ¡Graaaaacias tío Vicenteeee!


viernes, 27 de diciembre de 2013

LENTEJUELAS DE SANGRE

Un buen día Eduardo Gión, buscando información para su documental “Madame Arthur”, tuvo la suerte de contactar con Antonio Gracia José. Este señor, se dedicaba en cuerpo y alma al mundo del Cabaret, por lo que fue conocido y respetado en Barcelona. Sin embargo, por otro lado, en un lado aún más “Outsider” del Cabaret, Antonio Gracia José, era un miembro destacado de la escena de cine de terror Barcelonesa. Fanzinero pionero (su pluma se leyó, en su momento en publicaciones como “Terror Fantastic” o “Vudú” allá por 1975 y 1976), un cortometrajista “Underground” y súper ochero de lo más prolífico, cartelista y dibujante de cómics. En ambos ámbitos artísticos era conocido como Pierrot. Obviamente, si son asiduos de este blog, tan solo por condición, doy por supuesto que esta presentación sobra.
El caso, es que Gión, fue presenciando todo ese material que el propio Pierrot le mostraba  de los años 70. Cortos, dibujos revistas y fanzines… y fue surgiendo la fascinación y la amistad. Y justo a principio de gestarse este documental, “Lentejuelas de Sangre”, Pierrot falleció.
El documental, no tiene desperdicio. No ya porque se trate de un documental innovador o especialmente bien elaborado. Al fin de al cabo se trata de un documental de “Cabezas parlantes” con material de archivo audiovisual que ilustra lo que comentan los entrevistados. Pero es que sinceramente, ese es el tipo de documental que, por lo general, a mi me funciona.
Y es que, declaraciones interesantes aparte, el material de archivo es de lo más fascinante y abundante. Vemos fotos, dibujos, portadas de fanzines y extractos de los cortometrajes de terror que Pierrot realizó en aquellos años, los cuales son magníficos. Así que tras ver el documental, uno se queda con las ganas de ver todas esa películas.
Y el ir descubriendo un poco más al personaje, de la mano de las declaraciones de gente como José Lifante, Sebastián D´Arbó, Salvador Sainz, Ricard Reguant y demás gentes representativas de aquella movida, es harto gratificante, porque, además, dejandose de nepotismos, se aporta una visión de lo que fue Pierrot al cine de terror, pero también  se aporta una visión de lo que fue aquella época en general. De hecho, mítica es la narración por parte de Lifante y Reguant de la fallida primera representación teatral de “Drácula” que se representó en  nuestro país, y que gracias a un buen montaje y una buena pericia en la dirección queda retratado con especial dinamismo. Todo el documental juega con las declaraciones de los entrevistados y se van montando sus historias como si fuera un puzzle.
Ergo, para los fans del cine de terror, esto es un documento de lo mas atractivo e interesante, y aquellos fans del transformismo y el Cabaret, pues tienen un documento sobre otras de las facetas de Pierrot que, supongo, no desconocerían.
Muy recomendable. Y me consta que durante 2014 podrán disfrutarlo en dvd, gracias a (Ejem!) Vial of Delicatessens.

miércoles, 2 de junio de 2021

LOS FOTOCROMOS Y EL PÓSTER DE "CENA DE ASESINOS"

Hoy este blog cumple la friolera de catorce años de vida activa. Activísima (gracias Aratz por el aviso!) ¿Cómo lo vamos a celebrar? Pues haciendo lo que mejor sabemos... o no, puede que no sepamos hacerlo, pero nos gusta....
En cualquier caso, felicidades!

Hablé brevemente de ella en su día, así que, por fortuna, no tendré que revisar la última película oficial -año 1989- en la filmografía del ínclito Sebastián D´Arbó, uno de aquellos artesanos del terror patrio reivindicados por ingenuos y modernos, aunque ni ellos se lo crean.
"Cena de asesinos" era un tocho gordo con una única cosa destacable, el notorio despliegue de tetamen, encabezado por esa "diosa del erotismo ochentero por un día" que fue Laura "El Escote" Conti. Y da la casualidad que tenemos todos los fotocromos y el póster.
Ahí van.














jueves, 25 de agosto de 2011

NADIE INQUIETÓ MÁS

Desde Argentina, el director Gustavo Mendoza, experto en el cine de terror de su país, Se rueda con muy pocos medios este documental sobre el actor Narciso Ibáñez Menta, Español de nacimiento, Argentino de adopción, mito del cine de terror a lo Vincent Price o Peter Cushing y padre de otro de los maestros del terror patrio, Chicho Ibáñez Serrador.
El documental se desarrolla a base de entrevistas a amigos y familiares del actor, así como entrevistas de archivo al propio Narciso, y en el se nos cuenta toda la trayectoria del actor, desde sus inicios en el teatro, cuando Ibáñez Menta con tan solo 5 años, ya tenía su propia compañía, pasando por su etapa primeriza en el cine, y terminando con su periplo en el cine y la televisión de España.
Entre los entrevistados mas destacados, encontramos declaraciones de Sebastián D´arbó, Paul Naschy o Manolo Galiana.
Las buenas palabras y las constantes muestras de afecto hacia el homenajeado, convierten el documental en una cosa tremendamente ñoña y lacrimógena, aunque siempre hay alguna excepción, y alguno de los entrevistados se atreve a apuntar el carácter autoritario del actor.
Especialmente interesante es el segmento en el que, cámara en ristre, el director se acerca a un instituto en el que parece celebrarse una fiesta de Halloween, y comienza a preguntar a los jóvenes si saben algo acerca de Narciso Ibáñez Menta. Ninguno de los encuestados, tiene ni pajolera idea de quien se trata.
Como todas las biografías, este documental, montado con brío y con abundante material de archivo, resulta harto interesante, y un visionado no viene mal para conocer mas de cerca al mítico actor, puesto que por lo menos para el que esto escribe, su etapa primeriza en el cine argentino, así como sus obras de teatro en las que el terror está siempre bien presente, eran algo que desconocía totalmente.

viernes, 18 de septiembre de 2020

TARDE DE FIESTA CON ZIPI Y ZAPE

Especie de secuela de “Tarde de fiesta” (habría incluso una tercera secuela bajo el epígrafe de “Carrusel Infantil”) cambiando para la ocasión la pista portátil al aire libre del circo Sémola por los lúgubres rincones de la popular discoteca barcelonense Muntaner 3, que da cobijo al espectáculo filmado en vídeo que tenemos a bien reseñar hoy.
Básicamente, se trata de un poco más de lo mismo que en el anterior vídeo, pero con un plato fuerte que es el que hace vender la cinta: El protagonismo del dúo infantil “Zipi y Zape” compuesto por los hermanos Luis María y Javier Valtuille que estaban en plena efervescencia de su efímera fama. Así que, es de suponer, que entre el caché de los artistas y el estar esta vez resguardados en el interior de una discoteca, estamos ante un “Tarde de fiesta” más ambicioso… pero también más frío por una total ausencia de público en el espectáculo que, no obstante, escuchamos a través de una pista de audio enlatada a pesar de no verlo nunca. Así que, entre pitos y flautas, lo cierto es que este vídeo es más inerte que el anterior, que estaba más lleno de dinamismo y vida, gracias a los componentes del circo sémola.
Entonces, en este “Tarde de fiesta con Zipi y Zape”, se van entrelazando actuaciones en playback de “Zipi y Zape”, que interpretan sus canciones más exitosas, con actuaciones de circo que van desde la mímica del clown Jaumet o un espectáculo de guiñol, hasta la magia de Xevi, la presencia del faquir Kirman (¡que repite después de “Tarde de fiesta”!), o la alegría de los payasos “Los Kaprani”, que no son más que la versión exploit y tercermundista de los míticos Hermanos Tonetti.
Todo muy chungo y desolador pero, y al igual que sucedía con el anterior “Tarde de fiesta”, raro y entretenido (en menor medida), aunque solo sea por lo desfasado de la propuesta.
Técnicamente, se aplica la ley del mínimo esfuerzo. Poco más que los shows grabados a imagen fija con unos cuantos insertos mal metidos en los que, a poco que nos fijemos, nos damos cuenta de que no están siquiera sincronizados… y ni falta que les hace. “Zipi y Zape” actúan ante la cámara en un improvisado escenario cuyo fondo está compuesto por mosaicos de espejo que no imposibilitan la visión de los dos niños, de milagro.
En definitiva, un producto raro (no recuerdo yo haberlo visto nunca en ningún vídeoclub madrileño en la época), cutre y rancio, que se convierte en material interesante precisamente por estos “atributos”.
En los títulos de crédito figura como realizador un tal  S. Subirats, o lo que es lo mismo, Sebastian D’Arbó, utilizando para firmar su inicial y segundo apellido. Desde luego, el estilo del parapsicólogo, es inconfundible…
Estas cosas hay que verlas, sufrirlas y, si se puede, coleccionarlas.

lunes, 30 de junio de 2014

EL ENIGMA DEL YATE

A Carlos Aured le pusieron en el mapa  del cine de terror español las primeras películas que rodó al servicio de Paul Naschy, y por las que hoy es famoso. Pero estas, en realidad son muy pocas, tres, cuatro a lo sumo. El grueso de su carrera lo componen títulos eróticos adscritos al cine “S” siendo “El fontanero, su mujer  y otras cosas de meter” su título más emblemático. Sin embargo, y me remito de nuevo a los fans del cine de terror, no es conocido por el grueso de su filmografía erótica y mayoritaria, sino por las tres o cuatro que hizo de terror. Un señor construyó 2000 puentes y se folló un perro, pero no se le conoce como “El construyepuentes” sino como “El Follaperros”. Apliquen esto a la carrera de Aured y el terror.
Y teniendo siempre presente que estas películas de Paul Naschy, aunque pintonas, son lo que son, si es cierto que trabajando con paupérrimos presupuestos, los resultados suelen ser nefastos notoriamente; no tengamos en cuenta, que directores como Aured, podían ser nefastos, también, rodando con grandes presupuestos, pero eso sería otra cuestión.
A lo que voy es que, sin ningún tipo de duda, esta “El enigma del Yate”, siendo como es, un coñazo de órdago cutre y chabacano, creo que el guión es bastante digno –obra de Luis Murillo, novelista y guionista habitual de Sebastián D´Arbó- y que si se le hubiera echado un poco de dinero a la producción, podría haber quedado una película más que digna. Pero esto, debió costar poco más que 300 pesetas del año 83.
Dos matrimonios de clase social alta, deciden alquilar un yate durante sus vacaciones, con el fin de desestresar a una de las mujeres, que no quiere practicar sexo con su pareja, debido a un trauma de la infancia.
Poco antes de zarpar, esta mujer se queda sola en el Yate con la mala suerte de que un individuo entra en él con la intención de violarla, pero muere a causa de un par de tiros que le da esta mujer con su revolver. Cuando llegan su marido y el matrimonio amigo, comprueban que, en realidad, dónde ella dice que hay un cadáver, no hay nada, por lo que la -acusada- posible enfermedad mental de la protagonista, resulta un punto a favor en la trama, en la que veremos morir a nuestros protagonistas (ya, ya se que son solo cuatro…) y nunca intuimos quien puede ser el asesino, o si es todo producto de la imaginación de nuestra protagonista. El desenlace es del todo edificante e inesperado para el espectador, a la par de bien resuelto.
Pues está muy bien el argumento, pero como ya les digo, en esta ocasión, la falta de presupuesto si que ha mermado el resultado final.
El principal problema de la película, es que quiere mostrarnos un ambiente de lujo y exceso, matrimonios adinerados que toman marisco y alquilan yates, pero como el dinero de la producción es muy poco, no hay manera de disimular la pobreza, por lo que los lugares en los que cenan, y el yate en cuestión (diminuto en un plano general, pero con tres camarotes, cocina y cuarto de baño en el interior… a lo mejor es que nuestros protagonistas tienen la virtud de menguar cuando acceden al interior del Yate y Aured olvidó contárnoslo…) son una chapuza chabacana, que el espectador es incapaz de asociar con la riqueza que el guión pretende describir.
Los tempos muertos de la película son criminales, así como las actuaciones, ya que, seamos serios, la protagonista, Silvia Tortosa (“Play Boy en paro”, “La Hoz y el Martínez”) estaba muy, muy buena, pero su talento como actriz era un tanto limitado. Claro que con el resto del reparto, te cagas también.
Sin embargo, todas estas carencias quedan suplidas por una trama interesante y bien resuelta, lo que no deja de ser meritorio porque con los pocos escenarios con los que se contaba, y el número tan pequeño de actores, la verdad es que la película se puede ver tranquilamente, a pesar de la chabacanería y el cutrerío. Fíjense, incluso me atrevo a decir,  que yates que no se mueven porque están  sobre una plataforma aparte, yo diría que estamos ante una de las mejores películas de Carlos Aured. Lo cual, tampoco es decir mucho.
Rodada justo cuando murió el cine “S”,  es la vuelta al género por parte de su director, que se finiquitaría un par de años después con aquella simpática ponzoña titulada “Atrapados en el miedo”, que según las bases de datos sería su ultima película, sin tener presente que un buen número de planos de “Empusa”, los rodó él solito.
Junto a la Tortosa en el reparto tenemos a José María Blanco (“Hola… Señor Dios”) José Campos ( “Visanteta, estate quieta”) y la espantosa actriz Montserrat Torras, de exótico aspecto, pero capacidades actorales tan escasas, como escuetos los títulos de su filmografía.


domingo, 18 de diciembre de 2016

LOS FOTOCROMOS BASTARDOS

Como bien saben, hasta hoy y desde hace un tiempo cada Domingo he ido actualizando el blog con sendos fotocromos, acompañados siempre de un texto y, eventualmente, de pósters u otros elementos relacionados con la película seleccionada. Hoy he venido acá para decirles que... en fin, que ya estoy hasta los cojones. Estoy cansado de cada día del señor tener que obligarme a escanear, montar y subir fotocromos, sin hablar ya del escrito acompañatorio, que en ocasiones da su curro. Dicho de otro modo, estos que les dejo hoy son los últimos. ¿Los últimos?, bueno, en realidad no, porque aún me quedan unos cuantos en el armario... lo que voy a dejar de hacer es actualizar de modo fijo todos los Domingos. A partir de ahora lo haré, simplemente, el día que me rote. Sin más. Cuando me dé la puñetera gana.
Así que, para poner fin a esta rutina, he decidido reunir todos aquellos fotocromos perdidos, bastardos, de los que dispongo de material demasiado escaso como para justificar una entrada exclusiva. Así hago "limpieza" y les alegro la vida con unas cuantas hermosas imágenes de -algunas- no tan hermosas películas.
Disfruten de lo que sigue y.... hasta que me dé el punto otra vez.



Volamos hasta Japón, año 1977. Aún faltan unos meses para que se estrene allí "La guerra de las galaxias", pero los padres de Godzilla, la Toho, ya conoce el fenómeno que está siendo en el resto del mundo, así que, antes de que llegue, corren a facturar su exploitation, invirtiendo para ello un montón de pasta. De semejante percal surge este "Galaxias año 2000" dirigida por Jun Fukuda, sobre una guerra entre humanos y marcianos que me sonaba por el diseño de una nave con un taladro en la punta. Si la he visto, que podría ser, no lo recuerdo.
Solo disponemos de un fotocromo... ¡¡pero menudo es!!, ahí con maquetas cantando como una almeja, incluidos los hilos que la sujetan, y ese planeta detrás con pinta de bola de porexpan. Y pensar que en esa época esto valía perfectamente como material promocional. Que tierno.




Siempre he considerado "Inferno" de Dario Argento una especie de "Suspiria 2"... solo que sin llegar a su nivel, pero es evidente que ambas pelis comparten algo más que al director. La estética, la agradecida ilógica, los colores, la (tremenda) banda sonora, la descarnada violencia. No es que me vuelva loco, aunque tiene su cosilla (disponía del VHS y se lo cambié a un colega por el de "Spookies", pero es que "Inferno" es para conservarla en dvd, es de esas pelis que, por su impactante y currada fotografía, merecen verse en condiciones óptimas). Los fotocromos, pues ya ven, uno no vale mucho y el otro mola un rato.


Nunca he visto este prototípico producto del destape, pero sí recuerdo que de pequeño solo leer el título, e imaginar, me ponía muy cachondo. Y siempre creí que era una peli yanki de porno duro, hasta que me enteré que era española y tirando a light, lo que me decepcionó. No obstante, conservo en la memoria a mi hermano mediano haciendo coñas en casa con el anuncio que salía en los periódicos, y sintiendo mucha vergüenza de que mis santos padres oyeran semejante título. Así mismo, el muchacho contó que originalmente querían llamar a la peli "El hijo de puta", pero que por cosas de la censura acabó siendo "No me toques el pito que me irrito". ¿Se lo estaría inventando o era verdad?. Ni idea.



¡Con Sebastián D´Arbó hemos topado!. Menudo personaje. Tuve la ¿fortuna? de tratarle medianamente un par o tres de veces y, en fin, nada destacable que contar, salvo que se ofendió mucho el día que le dieron un trofeo honorífico en un festivalillo organizado por unos amigos y ahí había cuatro gatos mirando. Por lo demás, no sé, la verdad es que sus pelis siempre me han parecido bastante chungas. Tengo los fotocromos de algunas de ellas, así que volveremos a ver a Sebas por acá en el futuro. De momento, centrémonos en este "El Ser", que me parece que llegué a ver y me aburrió criminalmente. No obstante, recuerdo que daban el trailer por la tele y, siendo chaval, me acojonaba. Contaba con una voz narradora y que citaba el título con un tono muy autoritario: "¡EL SER!", cosa esta que me impresionó. Un día, andando por la calle con el colegio, vi el cartel de la peli pegado en una pared a modo de promoción (como se hacía antaño) y me puse como loco imitando a gritos la voz del anuncio: "¡¡"El Ser", "El Ser", "El Ser"!!". Tal fue mi entusiasmo que la profe me echó bronca y me hizo callar.

jueves, 16 de julio de 2026

ESTRENOS MAYO DEL 85

"El noticiero universal" es un periódico cuyo ejemplar del sábado 25 de mayo del sagrado 1985 (año en el que desapareció, tras haber comenzado su andadura nada menos que en 1888), reposaba entre los vetustos archivos de mi familia. Ojeándolo por pura curiosidad, acabé en la sección de estrenos cinematográficos y, como suele ser habitual ya, lo que vi me encantó tanto como para escanearlo y compartirlo acá con ustedes. ¿Qué otro sitio hay mejor?.
Ejerciendo de título estrella localizamos el famoso "Elliot, mi mejor amigo", drama con Henry "el niño de E.T." Thomas y Gene Hackman que, bautizado originalmente como "Misunderstood", fue lanzado de semejante engañoso modo en espera de sacarle algo más de suco al todavía resonante bombazo de Steven Spielberg. Una estrategia muy "exploitation" para un dramón de aspiraciones elevadas (remake de una película europea). La acompañan otras tan curiosas como "Cuando llega la noche" de John Landis (nótese que entre los actores citados no están ni Jeff Goldblum ni Michelle Pfeiffer, sus dos protagonistas), "Justicia Salvaje", el "Acosada" de Sebastián D´Arbó, "Cacería del hombre" de Larry Ludman / Fabrizio De Angelis, "Mis problemas con las mujeres", "Micki y Maude" (doblete para Blake Edwards) y "Razorback, los colmillos del infierno" de Russell Mulcahy, a la que, como película de terror, desprecian sutilmente en los comentarios -lo normal entonces-.
Gran recorte, gran recuerdo 
(para ampliarlo denle a la tecla Ctrl + botón izquierdo del ratón).

jueves, 28 de febrero de 2013

MONSTER WORLD Nº 11

Desde Zaragoza llega un nuevo número del fanzine “Monster World” dirigido por David García Sariñena, y que centrándose siempre en el cine fantástico, para este, su  número 11, se ha sacado un especial dedicado a eso que ahora le han dado por llamar “Spanish Gothic”, o lo que es lo mismo, terror español con trasfondos rurales, tema este que me interesa mucho, y del que dan buena cuenta en el especial.
Así, comenzamos con lo que es un ensayo sobre el género, seguimos con una sección de reseñas que analiza títulos punteros del “Spanish Gothic” que resulta de lo más interesante, no ya por la propuesta, si no porque en la selección hay títulos obvios, pero también, algún que otro descubrimiento, como pueda ser esa ignota película de Raúl Artigot que es “El monte de las brujas” de la cual se nos cuenta todos los intríngulis.
También tenemos un extenso artículo dedicado a repasar la vida y obra de Narciso Ibáñez Menta, y a continuación, otro plato fuerte junto con las reseñas, que es la entrevista que en 2006 realizó el desaparecido Pierrot al director y parapsicólogo Sebastian D´Arbó.
Y para finalizar, un articulo sobre la serie de televisión, “El quinto jinete”.
Uno de los mejores (si no el mejor) número de la ultima etapa de esta publicación, que además es visualmente súper atractiva y de un tamaño muy extraño (poco menos que una cuartilla) y manejable.
Firman el propio García Sariñena, Jesús Bernal, David Pizarro y José Luis Salvador Estébenez, entre otros.
Para más info, y para conseguir una de las limitadas 100 copias, visitar su blog.

miércoles, 14 de enero de 2015

OTELO, COMANDO NEGRO

La carrera como actor y director de Max H. Boulois, es fascinante. Quizás él ni fuese consciente de ello, pero creó un sub-género dentro de un sub-género, así, tenemos con Boulois el “Euroblaxploitation” o mejor todavía, ya que la mayoría de su filmografía la  desarrolló con capital español, el “Spanisblaxploitation”, ahí es nada, señores míos.
Y aunque estas películas son muy difíciles de encontrar, al menos, hizo poquitas y de vez en cuando va cayendo alguna en mis manos.
En esta ocasión y en un alarde de cultura y de sentido del espectáculo, Max  H. Boulois se atreve a llevar al terreno de la acción bélica  nada menos que a William Shakespeare y su dramón “Otelo”, bajo producción española y francesa, de la mano de la mítica productora de zetosidades “Eurociné” por parte gabacha, la misma que financió algunas de esas locuras a Jess Franco.
Una adaptación muy libre, eso si, pero al final respetuosa con la obra original. E incluso acertada… al fin de al cabo, el Otelo original era una historia de celos y guerra… aquí los celos dan un poco lo mismo. Y  rodada con el presupuesto recaudado de un premio de una máquina tragaperras. Esto es, una miseria. Eso si, con protagonismo de un alcoholizado y salido de madre Tony Curtis.
Otelo es un mercenario negro que acude a luchar a un país Africano, dónde una epidemia de origen desconocido, a provocado una guerra civil. Este mercenario se enamora de la doctora que se encarga de la salud de estos guerrilleros que, además, se llama Desdémona. Su padre, senador de Boston, se opone a esta relación. También tenemos al Coronel Iago, que odia a Otelo por una cuestión meramente racista.
Mientras Boulois procura contarnos la historia de Otelo en un contexto belicoso y contemporaneo –y tercermundista- vemos escenas de guerra de lo más sosas y por lo tanto hilarantesy otras escenas en las que Tony Curtis se emborracha y no sabemos si es que es un gran actor, o es que está borracho de verdad.
La película es mala a más no poder, pero es de aquellas que no te aburren y da gusto verlas. Es una locura.
Lo mejor de ella es, como supondrán, Tony Curtis sabiendo en el fregado que se ha metido, cobrando cuatro pesetas que por otro lado le vienen muy bien y  haciendo su papel a desgana, sin compromiso. Impagable la conocida escena en la que en la habitación de un hotelucho, le muestra su racismo a Nadiuska: -“Como odio a los negros, con esos labios enormes, y esa piel. Y ese olor tan fuerte” – “Los negros no huelen, eso es un mito” – “¡¡Todos los negratas apestan!!” es la conversación que tienen.  O - “Mira, son la bella y la bestia. Ella la bella, y el mono la bestia” es una de las perlas que suelta Curtis, con esos coloretes y esa nariz que destella. No deja de ser gracioso que el guionista sea el propio Boulois, con lo que queda claro, lo que él cree que los blancos pensamos de los negros. No le juzguemos, al fin de al cabo, no iba mal encaminado.
Por otro lado, las escenas de acción son de lo más gratuito que se pueden ver en una pantalla y de lo más sosas, y a rasgos generales lo que más llama la atención de la película, es el aspecto pobre que destila toda ella. No se gastaron un duro y eso se nota en cada uno de sus fotogramas. Por otro lado, es curioso ver que Max H. Boulois, en algunas escenas, que tampoco tienen demasiado que ver con lo que nos cuenta la película, va vestido con el mismo chándal y gorra que usa en “Cazar al negro”… con lo que, a poco que pensemos, nos hace llegar a la conclusión de que,  escenas que no utilizó en aquella, le vinieron muy bien para rellenar en esta. Absolutamente fascinante.
En definitiva, que el empeño y energía de Boulois, tanto delante como detrás de la cámara (o al menos, eso es lo que trasmite) hacen que este señor negro me caiga muy bien, y que disfrute mucho de sus películas. Lastima que cueste tanto encontrarlas y que encima sean pocas.
Junto a Boulois, tenemos en pantalla a  media plana mayor de “Exploitation” hispano. Además de la ya mentada Nadiuska el reparto lo completan Ramiro Oliveros (“Elpantano de los cuervos”, “El Ser” la de Sebastián D' arbó, no  la de Bill Osco...), Fernando Sancho, Andrés Resino, Tom Hernández o Aldo Sambrell.
Una delicatessen, el tipo de “Serie Z” que me gusta a mí.
Congregó en taquillas españolas poco más de 250.000 espectadores. Como le gustaría hoy pillarlos a más de uno…