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jueves, 20 de octubre de 2011

ROADKILL

Cuando me puse a ver esta peli, no tenía ni idea de quién había tras ella... salvo por "Syfy Channel". Y cual fue mi estupenda y feliz alegría al descubrir que el director no era otro que ¡¡Johannes Roberts!!, un habitual de este blog. Por dios, ¡¡"Syfy Channel" y Johannes Roberts juntos en una película de monstruos!!. El resultado, cuanto menos, debería de ser interesante. Y dentro de la rutina y el cutrismo habitual de Syfy/Roberts... pos sí, eslo.
Un grupo de chavales, muy guapos ellos (joder, que flash, ¿estoy escribiendo otra vez la reseña de "Wrong Turn 4"?), van en furgoneta de excursión por Irlanda (maravillosos paisajes). Accidentalmente atropellan a una gitana, que antes de morir les manda una maldición. Esta les convierte en alimento para un feo pájaro gigante que, a partir de ese momento, les irá persiguiendo y devorando. El final es especialmente ful.
Pues bueno, lo de siempre: chavales algo irritantes, chica guapa con top ceñido y buenas tetas (pero no lo digas en voz alta, que no lo llevan así pa que te pongas farruco), bicho en CGI (aunque este un peliiin mejor de lo habitual), un actor de prestigio en horas bajas (Stephen Rea), algo de gore resultón, etc. Detalle destacable: el momento ridículo que la moza protagoniza cuando de pronto se convierte en una ramba y deja K.O. a un poli con malas intenciones.
Estoy seguro que Johannes Roberts, en su infinita arrogancia ya demostrada en otros de sus films, conocía de sobras cómo eran los productos de "Syfy Channel", repletos de personajes planos y básicos, así que decidió esmerarse en ese terreno con "Roadkill" presentándonos a sus jóvenes protas como algo más que descerebrados con ganas de fiesta. El problema es que lo hace tan mal, e insiste tanto en ello, que los monólogos "de Oscar" de algunos de ellos resultan cargantes y cortan el rollo.
Con todo, la peli se deja ver pa pasar el rato y sin muchas exigencias.

sábado, 15 de junio de 2019

SESIÓN DOBLE : LA LEYENDA DE RAGNAROK + PRESA

La leyenda de RagnarokUn arqueólogo -y padre viudo- anda obsesionado con resolver un misterio relacionado con la presencia de vikingos en cierta parte de Noruega. Un día, un socio le trae una especie de mapa hecho en piedra que demuestra que sus teorías no andan desencaminadas, así que se pira a un lago en busca de respuestas, arrastrando con él a sus hijos. Encontrará cascos, espadas y esqueletos sí, pero también al monstruo gigantesco que daba sentido al mito de Ragnarok.
"La leyenda de Ragnarok" vendría a ser como una película de las que hace "Syfy Channel", pero bien. Su procedencia Noruega marca una leve, muy leve, diferencia con respecto a los productos con monstruo costroso típicos del canal en cuestión. Cierto que la trama no deja de ser algo previsible, y las salidas narrativas también bastante evidentes, pero aquí digamos que el tono es más calmado, más realista, mejor explicado, interpretado y dirigido. Amén de que el bicho de rigor sea menos chapucero de lo habitual.
Mikkel Brænne Sandemose, responsable del "slasher" "Fritt vilt III / Cold Prey 3", se marca una de aventuras y fantasía casi para toda la familia con irremediable tufo Spielbergiano (Indiana Jones + Parque Jurásico, por así decirlo) pero haciendo gala de una sobriedad que alguien afirmaría es propia del supuesto gélido carácter del país productor. Tanto le molan estas movidas a Sandemose, que repitió en 2017 con "La leyenda del gigante de la montaña" y su respectiva secuela recién estrenada.
Si a alguien se le pasa por la cabeza la palabra "oportunismo" con respecto a cierto blockbuster con superhéroe, que sepa que "La leyenda de Ragnarok" le precedió cuatro años. Y si no lo digo, reviento: me hizo mazo de ilusión ver escenas rodadas en un museo Vikingo que tuve el honor de visitar en mis vacaciones por allá Oslo hace ahora tres años.
"La leyenda de Ragnarok" es un producto del montoncillo pero que se puede ver sin problemas y entretiene lo justo.
Presa : En estos tiempos que corren en que todo se reivindica, me sorprende que el fandom siga ignorando de forma tan drástica a alguien como Dick Maas. No olvidemos que este caballero tiene en su haber un pequeño clásico de los ochenta, "El Ascensor", además de cosas tan dignas y/o populares como "Amsterdamned, misterio en los canales" y "Una familia tronada". Incluso trabajó para la serie "Las aventuras del joven Indiana Jones". ¿Será porque no es norteamericano?. A saber!.
Independientemente de ello, Maas continúa haciendo películas y aunque ninguna de ellas sea la repolla, son productos dignos que cumplen con su principal función, que es la de entretener.

Eso mismo podemos aplicar a este "Presa", parida en 2016 y que, de momento, se erige como su último largometraje concluso. Otra muestra más de una trama que encajaría perfectamente en el "Syfy Channel" por su trillado argumento: Un león aparece en Amsterdam y comienza a atacar a todo quisqui. Las autoridades contactan con una zoologa para que ayude. Esta traerá a un ex novio que es experto cazador y que será quien se enfrente con el animal hasta sus última consecuencias.
Nada nuevo bajo el sol. El león es puro CGI de calidad media/alta. Pero no molesta. Dick Maas trufa toda la peli con esos típicos momentos de comedia tan incordiantes que le gustan. Pero ya lo sabemos y no se lo tenemos en cuenta. Y finalmente, como guinda, unas dosis de truculencia agradecida y cierta mala leche que, supongo, no estaría de ser un producto Hollywoodiense. Concretamente el león se zampa a un par o tres de críos y sin florituras que valgan.
Así las cosas, "Presa" se erige como una peliculita prescindible, de Domingo por la tarde, pero que se deja ver sin mayores problemas gracias a las indiscutibles tablas del amigo Maas.

viernes, 9 de marzo de 2012

ZOMBIE APOCALYPSE

Nunca me han gustado las películas de “The Asylum”. Me parecen sosas, aburridas y con una falta de imaginación terrible. Es más, su única virtud es la de, con tanta cara dura, explotar el éxito mainstream de turno. Mas allá de eso, “The Asylum”, se queda en nada. En una porquería sin ningún tipo de interés. Ni para reírse sirve.
ZOMBIE APOCALIPSE, es un encargo de SyFy Channel, lo que ellos llaman “película original de SyFy”, con lo cual, y con una cosa tan manida como es lo Zombie, tampoco es que sea un manojo de originalidad, pero si sería una película exclusiva, que no se nutre de ningún éxito (que yo sepa, aunque creo que está basada en un putrefacto libro). Por lo tanto, despojado el producto de toda la gracia que podía tener, precisamente por ser simplemente una peli de zombies, y no una copia intencionada de un éxitoso Blockbuster, se convierte en una pedazo de mierda como un templo. Insoportable. De verdad, ZOMBIE APOCALIPSE es un horror.
Tras una pandemia zombie, un grupo de supervivientes trata de ir a no se donde. En el trascurso, matan a los zombies como pueden, caminan y tienen muchas conversaciones intrascendentes.
Me da mucha pena ver a Ving Rhames, icono- personal- de todo tipo de cine, verle encabezar un producto como este. A priori. Pero precisamente , aun y a pesar de esto, me encanta su falta de prejuicios a la hora de elegir sus trabajos. Hoy por hoy, es un imprescindible en toda película de Serie B que requiera un “Action Hero” en su reparto.
Viejo amigo de Zombies, ya repartió estopa en AMANECER DE LOS MUERTOS y DAY OF THE DEAD (2008). Aquí, más parco en palabras de lo que suele ser habitual (Rhames se ha soltado algunos de los monologos y frases mas chanantes de la historia del cine), entre caminata y caminata, se va cargando zombies, junto con sus colegas, a base de martillo. O sea, que Ving Rhames mola, pero es lo unico que mola de la película. Zombie que aparece, martillazo en la cabeza que te crió. Mola, porque es Ving.
También sale un tigre Zombie… ¿A que a priori mola? Bien, pues no mola nada. Da más bien penilla, como todos esos exteriores generados por C.G.I, y todos esos F/X sangrientos, que también fueron diseñados y ejecutados a través de una computadora… son tristes y no molan nada.
Es que insisto, este puñetero telefilm, es apestoso… pero sale Ving Rhames ¿Me explico?
Por otro lado, da también mucha pena ver como actores más o menos prometedores del reciente panorama “Indie” americano, acaban haciendo un telefilme para SyFy Chanel, perpretado por el asilo. Así, aquí, además de al amigo Rhames, tenemos a Taryn Maning, flacucha pero sexy, a la que ya vimos en cosas como 8 MILLAS o HUSTLE & FLOW, o a Eddie Stepples, mas coherente aquí, pues su referencia más popular fue interpretar al hombre cangrejo en la serie ME LLAMO EARL.
Por lo demás, actores de raléa televisiva y un director de ponzoña, que, cual perrillo, si le llamas ¡Nick Lyon¡ se gira y responde. Por decir lo más pupular que ha dirigido, nombraremos SPECIES IV.

jueves, 28 de julio de 2011

BEHEMOTH

No me pregunten el motivo, pero realmente tenía ganas de hincarle el diente a esta "Behemoth". Que sí, que se trata del típico telefilm emitido por el "SyFy Channel" cargado de tópicos, diálogos tontos, efectos CGI mediocres y... en fin, lo de siempre. Pero en esta ocasión había "algo" que lo convertía en atractivo para mi. Puede que fuera su ambientación montañil, puede que su temática apocalíptica o la prometedora idea de su sinopsis: un mega-monstruo gigante de origen desconocido que despierta dentro de una montaña para acabar con la humanidad. Reconozcan que es llamativa.
Total, que la vi ayer noche, con toda la buena voluntad del mundo. Y sí, la historia no dista mucho de lo que les contaba arriba. Una montaña, y el pueblecito que tiene a sus pies, comienzan a sufrir tembleques y fenómenos naturales "normales" pero atípicos para la zona. Una científica la mar de guapa (yes!), que encima es la ex del prota (yes!), un fornido y guapo leñador (yes!), llega al pueblo dispuesta a descubrir el misterio. Y arreglar la situación si es posible.
Puesss, ¿qué quieren que les diga, amigos?, no hay muchas sorpresas en "Behemoth". El arranque está bastante majo, pero a medida que nos adentramos en la historia, esta va perdiendo fuelle. No mola que se trate de una criatura tan apocalíptica con intenciones tan amplias (cargarse la civilización entera), y surja en un remoto paraje de los USA para ser combatida -y vencida- por cuatro pelagatos, que encima son familia. Una peli así demandaba imágenes mucho más espectaculares... digamos que sus intenciones y sus resultados están descompensados... pero claro, ¡¿qué esperaba?!.
Los efectos infográficos en general son chusqueros, pero hay que reconocer que el monstruo está bastante bien hecho cuando aparece de cuerpo entero.
En fin, no se... se puede ver... entretiene por los pelos... está entre lo más soportable del catálogo SyFy... pero tampoco es para tirar cohetes. Destinada a devotos y pacientes, básicamente.

domingo, 25 de septiembre de 2011

DOOMSDAY PROPHECY

Mira que me gustan las pelis de catástrofes emitadas por el Syfy Channel. Lástima que lo mejor de ellas se quede en sus tramas, o ideas de partida, porque jamás de los jamases han podido plasmarlas convenientemente en imágenes a falta de mayor presupuesto. En el caso de "Doomsday Prophecy" la culpa no es de "Asylum", sino de otra infra-compañía especializada en esta clase de productos y que se los coloca a Syfy como churros, "CineTel Films".
La cosa va de que el mundo está a punto de terminarse porque un agujero negro que se lo zampa todo (incluído Júpiter enterico) se acerca a la tierra. Su fuerza gravitacional es tan gorda que en nuestro planeta comienzan a sucederse macro-terremotos tremebundos que arrasan con países enteros. Toda esta movida la predijo un escritor gracias a una vara que posee y que le hace ver el futuro. Encima, esta sirve para activar unas estatuas de Moáis (como las de la isla de Pascua) enterradas bajo suelo americano, que juntas lanzarán un rayo desintegrador contra el agujero negro (¡me corro!). Los dos protas deberán lograr salvar la situación a pesar de disponer solo de 24 horas y un agente del gobierno que se los quiere cepillar.
Lo que yo decía, ideas descabelladas y maravillosas. ¡Así debería ser siempre el cine de catástrofes, coño!. Pero claro, la mayor parte de la cañeta se limita a poco explícitas y nada jugosas imágenes generadas por ordenador y a diálogos. Vamos, es más fácil que te venga un tipo y te diga: "Señor, el mar Mediterráneo se ha tragado a Italia entera", que gastarse los dineros en mostrarlo.
Aún así, la peli se deja ver, es tan vacua y tontuna que no molesta y entretiene, más si acompañas el visionado con algo comestible (y aquí lo incluyo todo). ¡Caray!, hasta el climax final resulta moderadamente emocionante.
¡Otra!.

jueves, 20 de mayo de 2010

SAND SERPENTS

Dicen que las serpientes, sobre todo aumentadas de tamaño, son un gancho muy efectivo a la hora de vender pelis de segunda o tercera división, motivo por el cual muchas de ellas las integran en su trama, supongo que por esa misma razón "Sand Serpents" se titula así, "Serpientes de arena". Sin embargo, en realidad se hacen un flaco favor a si mismos, ¿por qué?, porque los bichos de esta peli no son para nada serpientes, sino gusanos, y enormes, algo mucho más atractivo (aunque solo sea por estar menos explotados) y, hasta cierto punto, más original... eso si, recuerdan -y mucho- a "Temblores".
Unos soldados americanos se encuentran dando tiros en pleno conflicto de Afghanistan. En eso que son capturados por Talibanes y, cuando parece que estos los van a ejecutar, aparece un bicho que se los come a todos. Libres de nuevo, los yankees se verán obligados no solo a defenderse del enemigo, también esquivar las voraces fauces de los mentados gusanos de arena, que son unos cuantos. Y como en "Temblores", estos monstruos no tienen ojos y se guían por las vibraciones. De hecho, es una bomba lo que los despierta, y si quieres librarte de ellos, mejor camina de puntillas y no berrees (como hicieron Kevin Bacon, Fred Ward y sus amigos).
Su primera aparición está lograda, atacando a un helicóptero en pleno vuelo cuando menos te lo esperas (eso si no has visto el trailer previamente) y la peli... perdón, el telefilm -inevitable producto directo a las arcas del Syfy Channel- no está demasiado mal. Bien realizado, con efectos especiales bastante potables y entretenido a su manera, "Sand Serpents" se puede ver sin mayores complicaciones, pasar un ratillo tontuno para luego volver a nuestras odiadas obligaciones sociales, algo de lo que el "Alicia en el país de las maravillas" de Tim Burton no puede presumir.

jueves, 20 de junio de 2013

BLOOD RUNS COLD

Ayer le comentaba a mi compañero Víctor que cada vez tolero menos cualquier clase de película que no pueda etiquetarse de "mainstream". De hecho, los estrenos que espero con más impaciencia son aquellos que, perfectamente, pueden tildarse de "blockbusters". Por dios, cuantas palabras extrañas. El caso es que ya no puedo sufrir las películas raras, las de arte y ensayo, en fin, todo aquello que se considere alternativo o diferente. Mi estómago ha dicho "Basta". Soy un espectador acomodaticio, que quiere ver siempre lo mismo contado de distinta manera. O eso, o es que estoy hasta el coño de ese áurea de supuesta respetabilidad que las cosas -sesuponeque- minoritarias poseen, aunque luego el 99% de ellas sean más mierda que la última comedia de Adam Sandler.
Pero entonces, tras reflexionar, me di cuenta de que aquella afirmación no era del todo cierta. Hay un tipo de cine al que aún le tolero productos no netamente "mainstream" o "blockbuster". Un género que, no porque sí, es mi favorito desde que me comía los mocos. El terror. Dentro de sus parámetros, soy bien capaz de darle una oportunidad hasta al film más oscuro, extraño o relativamente independiente. Suspiro  de tranquilidad. Menos mal (Nota: también tolero los productos de Syfy Channel, pero esa ya es otra historia... bien sórdida). Todo esto pude reafirmarlo esa misma jornada en horario nocturno cuando, sin saber muy bien qué coño ponerme en el DVD (o el Pendrive), repasé mi DVDteca (o disco duro) y localicé una de miedo que en su momento me atrajo  por el título, pero sobre la que no tenía ni la más mínima remota idea: "Blood runs cold". Y ya saben cómo de agradecido es, en estos tiempos que corren de abrupta sobreinformación, dar con algo así. Oro puro. Todo este rollo no tendría sentido si no dijera que, una vez visionada la obra, me acabó dejando un regusto positivo... a pesar de los muchos, muchos pesares que seguidamente analizaremos. En definitiva, todavía puedo disfrutar -medianamente- del cine sin depender de productos exclusivamente destinados a las masas y las multisalas. Bien por mi.
Atosigada por el estrés, una muchacha decide pasar el frío fin de semana en una aislada cabaña en pleno monte cedida por su propio jefe. Da la fucking casualidad que está situada junto al pueblecito donde nació, creció, se formó y de desvirgó. De hecho, abandonó a su novio para irse a triunfar a la gran ciudad. ¿Y qué pasa?, que esa noche, tras sentirse incómoda en la cutre y deprimente cabaña, se pira a un bar del pueblo a tomar algo y ¡¡alehop!!, se encuentra con su ex y una pareja de amigos. Hablan, ríen, se sienten violentos y la chica hace lo normal en una ex-novia, le invita a él y a los otros a pasar la noche en la cabaña. Innecesario decir que ellos no serán los únicos seres vivos que habitarán el lugar, alguien más se oculta entre las sombras, alguien armado con un hacha. Es de noche, todos huyen a los dormitorios a fornicar y el intruso está hambriento de carne humana.
Vale, en "Blood runs cold" los personajes tienen nombres ingleses y hablan inglés (que la vi subtitulada), pero no estamos ante un producto Norteamericano. Ni tan siquiera británico. En realidad se trata de una peli Sueca, facturada por suecos que han visto mucho "slasher" yankee. Y ya sabemos cómo les gusta a los Suecos hacer películas de asesinos matando jovencitos en la nieve. Ahora comprendo el aspecto de todos ellos y sus acentos. En fin, asumido esto, resulta que, además, nos encontramos ante una película muy muy modesta, hecha con escasos recursos. Y también, extraña. Tal vez a ello contribuya su ambientación nevada y el aspecto de la cabaña, genuinamente tétrico. Pero lo que realmente hace "Blood runs cold" un poco rara, me temo, son sus carencias... ya no técnicas, más bien narrativas.
Veamos, hay una escena que me resultó inquietante por absurda. Antes de que el chico prota se tire a su ex (que se la tira), intenta pasar la noche en el sofá. Así que se tumba e intenta dormir. De pronto, a su espalda una puerta se abre. El chico reacciona poniendo los ojos como platos. De la oscuridad surge alguien con un hacha que parece aproximarse. Él se levanta y... para cuando han cambiado de ángulo, la amenaza ha desaparecido y el tio ni tan siquiera se fija en la puerta, se limita a pasarse las manos por el rostro, ponerse en pie y subir al piso de arriba pa tirarse a su ex. ¿¿Era una pesadilla??. No lo creo.
Otro par de cosas bizarras. La acción se desarrolla como digo en una cabaña equipada con todo lo necesario y lógico. Pues bien, ¿por qué en plena cena el mozo prota sale a fuera, con toda la nieve y tal, a mear?. ¿Es que no hay un lavabo en la puñetera cabaña?. Ya, sale al exterior para que así podamos sorprendernos ante uno de los momentos más logrados de la función: Mientras expulsa los orines, se fija en una ventana iluminada, dentro está su ex y sus amigos, charlando y riendo. Entonces, sube la mirada un poco más y, ¡¡oh!!, hay otra ventana iluminada y, dentro, una silueta oscura que le observa. ¡¡Escalofriante!!. Lo que no me explico es que, seguidamente, entre en la casa y no comente nada. Pero no debemos extrañarnos, porque eso de hacer pipí en plena montaña helada debe ser algo típico de Suecia (aunque se suponga que la peli se desarrolla en los USA). De hecho, hay otra escena igual. En plena madrugada, el amigo del prota se despierta temblando, "¡¡Que frío que hace!!" exclama en inglés macarrónico. Se cubre con cuatro trapos, baja al piso de abajo y... ¡¡sale al exterior a mear!!. Curioso. Evidentemente todo ello ha sido planificado por los guionistas como preludio a su muerte.
Y es que, en realidad, la peli anda repleta de incongruencias y absurdeces de este calibre. Es como si sus autores quisieran incluir en la trama todos los clichés propios del "slasher", y el terror en general, y los dieran tan por sentados que no se tomaran la molestia de encontrar un modo lógico de llegar a ellos, de justificarlos. Este tío tiene que hacer tal cosa, y la hará, aunque tengamos que romper con cualquier lógica y sentido. Vale!. Como cuando un personaje que aparece a última hora escucha unos gritos femeninos a la lejanía y, sin reflexionar un segundo, sale disparado de su coche ¡¡portando una pistola!!, tal y como si la tuviera ahí mismo, apoltronada en el asiento contiguo, esperando a que pasara algo. O ¿qué me dicen del trillado momento en que, huyendo del asesino, la chica tiene todas las facilidades para escapar carretera abajo, pero decide regresar a la casa a por las llaves del coche, a pesar de todo el horror vivido hasta ese momento, y de casi morir unos segundos antes?. Es una idea poco verosímil que ya suele darse en el cine de terror, pero el modo forzado en el que la presentan aquí la hace triplemente inverosímil.
Es muy probable que a todo eso contribuyan los actores, que son bastante malos. O muy malos. Tremendamente acartonados. El anti-Oscar se lo lleva la protagonista. Duele verla. En un momento dado, y ya sola contra el peligro, nos reserva un festival de incapacidad actoril que es para mear (en el exterior nevado) y no echar gota. Primero, su parsimonia y tranquilidad cuando se despierta y encuentra en el salón un reguero de sangre seca en el suelo. Pilla un cubo y lo limpia, sin preguntarse por qué o si tendrá algo que ver con que su ex y sus amigos se hayan pirado sin decir nada. Segundo -esta es de "record guiness"-, está mirando por la ventana, tan tranquila ella. De pronto el asesino se cruza ante sus ojos y la señala, así como "pasaba por aquí y me dije, voy a cargármela". Puro anticlimax. A partir de aquí las exageradas reacciones de la interfecta y, sobre todo, sus muecas son de órdago e, inevitablemente, nos proporcionarán unas cuantas sanas risotadas. El festival de absurdeces, actos sin sentido, inverosimilidades, torpeces y tópicos mal aplicados seguirá hasta el final, a lo que habrá que añadir un poco de generosa truculencia (hay una decapitación por CGI muy bien parida, que contrasta con el resto de efectos informáticos, bastante chapuzas, como la nieve que cae, el vaho y, sobre todo, la falsa oscuridad. Afortunadamente la sangre y parte de la carne mutilada son "old school"), la inesperada aparición de una metralleta que funciona a pesar de la climatología y una idea muy buena, pero tan mal explicada en imágenes que dudas si el mérito es de los guionistas o de mi imaginación: resulta que la chica se equivocó de cabaña y se metió en la que no era, habitada por el montañero loco caníbal (si estuviera seguro de lo que entendí, preguntaría: "¿De donde sacó las llaves para abrir la puerta?". Pero no lo estoy, así que no lo pregunto. Finjan que no dije nada).
El director y co-guionista responde al nombre de Sonny Laguna, lo que aclara muchas cosas.
Resulta evidente que con "Blood runs cold" estamos ante un producto "amateur". El nulo talento interpretativo, las carencias narrativas, lo escaso de todo ello y el reducido equipo oculto tras las cámaras así lo confirman (también por las referencias en el póster a los premios que le otorgaron festivalillos liliputienses. La verdad, darle premios a esta peliculita me parece un tanto exagerado). Lo que pasa es que, hoy día, con la tremenda tecnología disponible, hasta la cosa más chiquita y ruin puede lucir un aspecto de lo más convencional y digno. Si te lo propones y, sobre todo, si tienes el dinero necesario. Sin embargo, y a pesar de lo narrado, "Blood runs cold" tiene su gracia. Se gasta un rollito majo, inocentón, agradable, medianamente artesano y buenrollero que ha hecho que me caiga bien. La peli y su director. ¿Cómo podría decir algo malo de alguien con semejante nombre?. El caso es que ya tiene otra peli terminada, también de terror, con fama de ser un "Evil Dead" sueco, y luciendo un atractivo póster  "Wither". Me muero de ganas de verla, oye, aunque el argumento sea prácticamente el mismo que la hoy comentada... pero de eso se trataba ¿no?, "soy un espectador acomodaticio, que quiere ver siempre lo mismo contado de distinta manera". Ahí, círculo cerrado. Todo cuadra. Que gran final de reseña.

domingo, 9 de octubre de 2022

STARSHIP TROOPERS 3: ARMAS DEL FUTURO

Independientemente del regusto mejor o peor que pudo dejar "Starship Troopers 2", por lo visto en el terreno videoclubista dio un pastizal considerable, así que cuatro años después llegó la inevitable tercera entrega, "Starship Troopers 3: Marauder", aquí conocida como "Starship Troopers: Armas del futuro". Pal caso, la intención consistía en aproximarse mucho más al espíritu de la película original. Y se consigue, pero solo en parte. Ayudan a ello -y lo justifican- la dirección del hasta ahora guionista Ed Neumeier. Casper Van Dien en el reparto retomando al personaje de Rico (por entonces su carrera ya andaba zambullida entre subproductos y telefilms, por lo que no sería muy complicado ficharle) y el nombre de Paul Verhoeven al principio de todo, "apadrinando" la movida, aunque no queda muy claro cual es su verdadera función (probablemente solo se trate de un favor que el holandés hizo a su pupilo yankee) Pero claro, Neumeier NO es Verhoeven. Y se nota. El presupuesto sigue siendo modesto, aunque tampoco mísero. Medios hay, lo que ocurre es que las ambiciones del director debutante son muy altas, y no llega. Especialmente en lo que respecta a efectos visuales, con mucho cantoso y doloroso CGI.
Al parecer, frustrado porque el público masivo no "captó la broma" en el "Starship Troopers" primigenio, esta vez Neumeier decidió pasar de sutilidades y vomitarlo todo sin miramientos. Para que quedara más claro. Lo malo es que, de esta guisa, se pierde parte del gracejo, del "punch", que hacía del film de Paul Verhoeven algo diferente. Especial. Y por aquello de redondear la jugada, se incluye la religión como parte de los elementos parodiables... aunque, en este caso, consiguen hacerte dudar de si se trata de guasa o exaltación.
La historia gira en torno a un mariscal que, a su vez, es una verdadera estrella del pop. Visita unas trincheras high-tech comandadas por Rico, pero durante su estancia el sistema de seguridad se va al traste y los bichos entran para comenzar con la carnicería (una resuelta a base de mutilaciones chorreantes, aunque menos que en la segunda entrega) El mariscal y un grupo más de individuos escapan, pero por accidente acaban recalando en otro planeta igualmente infestado de monstruos, siendo uno de ellos el más mega-listo, mega-supremo y mega-grande de todos. Rico tendrá que ir al rescate, para lo que se valdrá del nuevo "juguete" de la federación.
Lo frustrante de "Starship Troopers 3" es la numerosa cantidad de elementos interesantes, atractivos y con posibles, que pululan ante nuestros cansados ojos pero, sin embargo, no terminan de funcionar como conjunto y, más pronto que tarde, asoma el temible aburrimiento. Sobre todo en algunos pasajes donde da la sensación que prolifera cierto caos narrativo.
Desde luego, está por encima de otros productos de su categoría (como las cosas que suelen pasar por el "Syfy Channel"), pero se queda en una traca que no peta como sería deseable. Supongo que podríamos culpar a la poca experiencia de Neumeier en la silla del dire... o de que, sin Verhoeven como pareja creativa, no se produce la magia. A saber.
En cualquier caso, la peña -aún dolorida por la experiencia con la segunda parte- esta vez no picó y, aunque no lo sé a ciencia cierta, puedo deducir que comercialmente la cosa pegó flojo, así que nunca hubo una cuarta. Pero sí varios largometrajes y series de animación (con participación de Casper Van Dien en una de ellas), lo que no es tan raro si tenemos en cuenta que la primera adaptación de la novela de Robert A. Heinlein fue en formato anime japonés del año 1988 como "Uchû no senshi".
La contribución más reciente al universo estarshiptruperiano viene fechada en 2022 de la mano de un corto -de repugnante "look" artificial- parido por fans titulado "Starship Troopers Deadlock" que, obviamente, verá su tía.

martes, 27 de julio de 2010

SPLICE: EXPERIMENTO MORTAL

El problema de Vincenzo "Cube" Natali es el mismo que tienen Sam Raimi, John McNaughton o, ¿por qué no?, Mario Bava. Sus óperas primas pusieron el listón tan arriba que durante el resto de sus carreras nunca lograron (o están logrando) ya no superarlas, ni tan siquiera igualarlas.
"Splice" narra la historia de una pareja de científicos que, pasando de toda moralidad y ley que valga, deciden crear un ser -más o menos- humano genéticamente. Al principio todo va bien pero, poco a poco, y como era de esperar, las cosas se irán poniendo feas.
Hay dos modos de tratar un argumento de este calibre, a lo "Syfy Channel" o a lo "serio". Natali apuesta por esto segundo, basándose sobre todo en los dos personajes protas (muy bien interpretados por sus respectivos actores) sin escatimar momentos de género puro, reforzados por unos efectos especiales casi perfectos. No es que haya mucho miedito, muchos sustos o mucha sangre... que va, en eso la peli es comedida, pero sabe crear cierto suspense, sobre todo de tipo psicológico. Es decir, más que explotar cómo la creación de esta criatura afecta a su entorno, se centra en cómo lo hace emocionalmente en los dos protas que, poco a poco, y lógicamente, se van quebrando.
Si uno de los temas de "Splice" es los peligros de jugar con la genética, el otro se centra en cómo los hombres nos convertimos en petimetres delante de una mujer / vagina, respondiendo a todos sus deseos / caprichos a pesar de que sepamos que la estamos cagando.
Pues na, que está potable, se aguanta bien, está decentemente facturada y, aunque el final es un tanto convencional / previsible, la cosa termina llevándose un aprobado... justo, pero aprobado.

viernes, 5 de abril de 2013

PIRANHA 3DD

Les comentaba el otro día que mi percepción sobre el "Piraña 3D" de Alexandre Aja cambió en el tránsito del cine a la televisión. Empeoró. Necesitaría volver a verla para estar seguro y, ahora mismo, no me apetece. Asi que la dejaremos de lado de momento, mencionándola únicamente por ser, obvio, la peli que precede a esta de la que pasaremos a hablar a continuación, "Piranha 3DD" o "Piraña 3DD" para cuando llegue a nuestros video-clubs (si llega), porque dudo mucho que se estrene en salas. Todos sabemos que aunque la peli de Aja no fue un mega-hit, funcionó lo suficientemente bien como para generar una secuela a velocidad de vértigo que recayó en manos de John Gulager, hasta ahora responsable de la simpática "Feast" y sus continuaciones, algo que, de entrada, me parecía una buena elección, teniendo en cuenta el tono festivo, colorista y truculento de "Piraña 3D". Pronto comenzaron a llegar las críticas, todas previsiblemente malas... aunque más de lo normal. En ese momento pensé sinceramente que la gente la estaría mal tratando porque los productores habrían optado por exagerar el tono humorístico de la primera hasta el paroxismo, pero que, en ese sentido, la palabra "mala" podría completarse con aquello de "pero divertida". Cuán chocante me resultó ayer noche verla y darme cuenta de que mis apreciaciones eran erróneas. Jolín, con esta llevo ya tres reseñas negativas... ¡¡me gustaría hacer una positiva!!, pero por lo visto no estoy de racha. ¡¿Qué culpa tengo yo de ver una caca tras otra?!, llámenme tonto.
La trama no es demasiado complicada, las pirañas que aterrorizaron a los bañistas de un lago, saltan al de al lado, repitiendo la hazaña. Nuevamente tenemos un parque acuático que será centro neurálgico del banquete y un montón de personajes que pululan por ahí e intentan detener la inevitable tragedia.
Bien, lo primero que sorprende de esta peli es que, al contrario de lo esperado, no opta por desmadrar los elementos grotescos de la primera (el único modo inteligente de continuarla), al revés, los rebaja. Es decir, opta por, en términos generales, tomarse en serio la empresa. De ser comedidos. "Piraña 3DD" es mucho menos cafre, mucho menos gore y mucho menos sexy de lo que debería. Es como si John Gulager y su equipo no acabaran de decidirse por un tono, y van dando bandazos entre la chunguez de animales mutantes tipo "SyFy Channel" y la comedia "teen". Ese mareo termina resultando molesto y directamente indigesto.
Si en la primera teníamos a Richard Dreyfuss en plan "muerte estelar/cameo de famosillo", en esta intentan repetir la jugada con Gary Busey y el padre del director, Clu Gulager. La diferencia es que está hecho sin gracia alguna, sin sentido, sin nada, ni tan siquiera las muertes de ambos son espectaculares o llamativas. Rápidamente pasamos a las inevitables imágenes de toboganes acuáticos con chavalas pechugonas gritando y levantando las manos con algún grupito de "MTV" sonando como fondo. Y ya está... quiero decir que el catálogo de tetas es menor de lo esperado y, todavía peor, no le sacan ningún partido. En cuanto a sangre, vemos bastante poca hasta la masacre final, y aún así, esta va trufada de gags visuales totalmente fallidos y que intentan ser transgresores sin lograrlo. Es decir, toda la puñetera peli quiere ser "ofensiva" de alguna manera, pero se queda corta... hay ideas buenas, como la chavala a la que se le mete una cría de piraña por el coño y que luego, al ser fornicada, pues ya os podéis imaginar lo que le pasa a la minga del follador... ¿a que suena atractivo?, sí, lástima que está plasmado sin garra, sin dinamismo, como a medio gas, procurando no mostrar demasiado ni pasarse de la raya. Seamos escatológicos, pero con cuidadín. Esta actitud tan lamentable se prolonga a toda la parte final, destacando por patética la secuencia en la que una cabeza cercenada acaba metida entre dos tetas tras dar un corto vuelo... es tan forzado, tan "mira que chiste más gracioso me estoy marcando, enséñaselo a tu madre que igual se ofende" que, de verdad, únicamente logra la vergüenza ajena. En serio. Si a todo eso añadimos que los efectos gore son en su 95% CGI del chungo, pues ya apaga y vamonos.
Desesperado ante el negrísimo panorama, y unos personajes más idiotas de lo habitual a los que te suda la polla lo que les pase, los cineastas intentan compensar el estropicio con chistes, guiños... de los que se encarga un David Hasselhoff dispuesto a reírse de sí mismo. Tan dispuesto estaba, que su intervención auto-paródica se alarga... y se alarga.. y se estira... y se sigue estirando a pesar de que ha dejado de ser graciosa desde hace rato. 
Y de hecho, la peli, sin contar los créditos finales, no llega a los 80 minutos. Imaginaos lo poco que había por rascar. ¿Qué hacer?, pues trufar esa parte de tomas falsas, tan poco graciosas como el resto y, ¡¡sí!!, más chistes con David Hasselhoff de por medio. Interminable.
Pone la guinda un Ving Rhames totalmente innecesario, de relleno y tan desaprovechado como el resto de elementos.
De verdad, yo pasé vergüenza ajena en algunos pasajes, y no paraba de decirme "Joder, pero que mala". Nada se salva, ni tan siquiera un cargante Christopher Lloyd. Caray, si es que encima nos medio estafan, ¡¿no se suponía al final de "Piraña 3D" que los peces protagonistas eran las crías y que estaban por venir los adultos, mucho más grandes y feroces?!, ¿dónde queda eso en la secuela?, porque la única piraña grande que sale la tenemos en la prescindible secuencia de una pesadilla. Suspiro. Resignación.
Pues sí, niños, "Piraña 3DD" es TERRIBLEMENTE MALA... pero ya a ese nivel que ni tan siquiera resulta divertida, o curiosa, o bizarra, que va, es pura mediocridad enlatada, pura sosez, es perezosa, es, pues eso, más mala que pegar a un padre.
Claro que también sería posible que su condición de producto TAN destinado a adolescentes me deje fuera de su "target"... así que, bueno, si tienen entre 15 y 19 años, tal vez sea de su agrado. Cosas más raras se han visto.

jueves, 24 de marzo de 2011

DINOCROC VS. SUPERGATOR

La gran aceptación popular de la asylada "Megashark Vs. Giant octopus", hecho inédito hasta entonces en el mundillo del cine producido para el mercado del video/dvd y la tele por cable, rápidamente puso en alerta a todos los mercachifles que se mueven por terrenos tan pantanosos. La idea de unir en una misma trama, y un mismo título, a dos criaturas agigantadas era, visto lo visto, sinónimo de éxito. Lo que se traduce en ganancias. No deja de ser curioso confirmar cuán de buitres son esta gente del "exploitation", que no les basta con devorar a los grandes, también los peques, los que están a su mismo nivel, pueden ser un plato digno de gourmet si las circunstancias son las adecuadas. Y en el caso que nos ocupa, lo eran. Estando el rey de los tacaños y jetas en primera posición, es decir, Roger Corman, resultaba del todo inevitable que llegara a producirse un film como "Dinocroc vs. Supergator". Se abrió la veda de los films voluntariamente delirantes de título llamativo... porque tanto Asylum como Corman, y su "New Horizons", ya se han sacado de la manga unos cuantos más. Y los que vendrán, siempre y cuando la cosa responda bien.
La trama no tiene secretos, y es tan trillada y tópica como cabría esperar. Un cocodrilo y un caimán mutados genéticamente escapan de su encierro y comienzan a devorar a todo aquel que se cruza en su camino. O debería decir aquella, dada la predilección que los reptiles tienen por las mozas tetudas. La maquinaria se pone en marcha y varios personajes, entre ellos un cazador digno de tebeo, irán en busca de los bichos con el fin de pararles los pies. O las zarpas.
Que Roger Corman esté en la producción es sinónimo de varias cosas (no todas buenas). Y que Jim Wynorski esté en la dirección (y guión) escudado tras su "alias habitual como director de pelis de monstruos gigantes" Jay Andrews, es sinónimo de varias cosas (no todas buenas, aunque sí algunos chistes privados bien majos, como citar "She Gods of Shark Reef" -peli de Corman fechada en 1958- en un diálogo). ¿Por dónde arranco?... no se, pues eso, estética plana, fría y estéril. Efectos especiales un poco más dignos de lo habitual, pero tampoco demasiado. Diálogos chorras (la escena inicial de la pareja de bañistas es de juzgado de guardia). Situaciones tronchantes. Desenlace tontaina y final tan previsible como todo el conjunto hacía suponer. En fin... lo de siempre y mas allá que has visto en todas las pelis del estilo, ya sean "Asylum", "New Horizon" o "Syfy Channel". Da igual. Y el caso es que, honestamente, "Dinocroc vs. Supergator" se aguanta bien. No, en serio, es menos chapas de lo que uno puede suponer en un principio. Ideal para la tarde del Domingo.
Más detalles: es una de las últimas intervenciones de David Carradine antes de su muerte ¿accidental?. Entre los responsables del soundtrack está el gran Chuck Cirino. La frase publicitaria del cartel ("Whoever wins... we lose") es exactamente la misma que la de "Megashark vs. Crocosaurus", la secuela del clásico de Asylum (quien roba a un ladrón...). Jim Wynorski tiene un breve papel como granjero... ¡que mal le sienta no llevar barba!, ¿y este cabrón se folló a Monique Gabrielle en sus mejores tiempos?, ¡la vida es injusta, amigos!.

sábado, 30 de enero de 2010

CHUPACABRA TERROR

El mayor problema que tiene esta peli, y cualquiera inspirada en la leyenda del chupacabra, es que uno no puede tomarse en serio un diálogo en el que se cita un nombre tan gracioso. "¡Oh, dios mío!, ¡es el chupacabra!". ¿No suena ridículo?, sí, un poco. Pero en el film que nos ocupa ese problema tampoco es demasiado grave, porque no estamos ante una producción ambiciosa, seria y de alto standing, sino ante un producto del Syfy Channel destinado a tele por cable (y dvd) con recursos económicos y humanos algo modestos. Y para protagonizarlo, nadie más adecuado que John Rhys-Davies, el rey de las "series B" de monstruos / animales elefantiásicos.
"Chupacabra terror" nos cuenta la historia de un científico que logra capturar vivo al legendario monstruo. Lo mete en una caja y de ahí a un barco, rumbo a los lluesei. Como era de esperar, los currantes responsables de cargarlo se dejarán llevar por la curiosidad, lo liberarán y el bicho comenzará a papearse a todo aquel tripulante que pille.
Y esa es la grandeza de esta peli, que no hay más. Monstruo cabreado, tripulación asustada, un poco de gore por aquí, unas cuantas explosiones por allá, muchos disparos y ya tienes 80 minutos de endeble, pero funcional, entretenimiento. A destacar, gustosamente, que el chupacabra es un tío disfrazado (y con bastante gracejo), que el barco está hecho en CGI y canta más que una almeja, y que la chica de la peli es especialmente irritante, por sus limitadas dotes interpretativas y porque esas grandes tetas no compensan el careto de pánfila que gasta.
Ver, chupar y olvidar.

lunes, 30 de julio de 2012

LAS 7 AVENTURAS DE SIMBAD

Mi relación con The Asylum no empezó nada bien, Transmorphers fue lo primero que intente ver de ellos, y digo intente, porque a los 40 minutos la tuve que quitar. No solo porque sus efectos especiales fueran lamentables (aunque tuvo mucho que ver ya que era una película que debería de sustentarse en eso) sino porque me estaba aburriendo horrores, no me divertía ni siquiera de la incapacidad de los actores, simplemente me aburría.  Luego ya vinieron otras de sus producciones, la ya mitica Mega Shark Vs Giant Octopus fue la primera que aguante hasta el final, Almighty Thor no la termine de ver por falta de tiempo, pero tampoco debí de perderme mucho. Mega Shark Vs Crocosaurus, la medio vi simplemente por aparecer Jaleel White (Steve Urkel) en ella, así que la jugada de meter a un pseudo-famoso, ahí les funciono conmigo. Y así con otras tantas. No creo que haya terminado de ver más de tres o cuatro películas de The Asylum, pero teniendo SyFy Channel, es muy fácil tropezarse con ellas días si y día también, así que algo siempre ves.

No creaís que porque empiece diciendo, “no me llevo bien con The Asylum” acabare enumerando sus bondades, porque no es así. Son películas simpáticas, más por la forma en cómo están hechas que por el producto final. Sin conocer esa manera tan industrial de hacerlas (like a churros) por tener solo dos semanas de rodaje, porque dudo mucho que repitan más de tres veces las escenas, porque los actores no dejan de ser pobres desgraciados que esperan dar el salto a la serie A y porque algo con bastante menos calidad es lo que yo haría su tuviera esos medios, es por eso que a veces, solo a veces, me obligo a mi mismo a terminar de ver alguna película de The Asylum, como es el caso.

Simbad, es el apellido de un rico magnate petrolero, un Tony Stark de tercera regional, que interpreta la cara semi-conocida del plantel, Patrick Muldoon (Starship Troopers, como se que no caéis quien es, es el que le levanta la novia a Casper Van Dien) Uno de sus superpetroleros ha sido secuestrado por piratas, estos solicitan un rescate y amenazan con una bomba. El propio Simbad y un pequeño equipo de ayudantes cogen su helicóptero (en CGI mucho peor hecho que un episodio de Bananas en pijama) y se van para la zona, cuando llegan al barco, este es hundido en el fondo del mar por un calamar gigante. Los supervivientes, entre los que además de la tripulación también se encuentra el jefe de los piratas, llegan a un isla donde una supuesta aborigen lleva a Simbad a una cueva donde está marcado su destino. Allí pinturas milenarias (dibujadas esa misma mañana con plastidecor y boli bic, joder que canta un huevo) señala a Simbad como el salvador de las catástrofes que va a sufrir el planeta, véase, terremotos, tornados de agua, erupciones volcánicas…. Todo ello se debe a que el petrolero esta encima de un meteorito que tiene ciertas cualidades que ni entendí ni quise entender, porque a esas alturas de película lo único que quería es que acabase ya de una vez.

Al final nos encontramos con lo de siempre en esta productora, malos efectos especiales (aunque el cangrejo gigante tiene medio pase, si lo ves de refilón y  achinas los ojos) actores malos que como se rodean de peores no quedan tan mal, escenarios que han sido elegidos por su disponibilidad (mira una esquina de un portal, que está iluminado, rápido llama a Jimmy y sus chicos y nos rodamos aquí la rueda de prensa de Simbad Enterprise) argumentos que se van liando cada vez más hasta que al final no sabes porque hacen lo que sea que estén haciendo en ese momento, y unas ganas locas de hacer cine. De tercera regional, pero cine.

No la veáis, no merece la pena, es aburrida, es The Asylum (y aun así, volveré a ver alguna de esta productora ¿sadomasoquismo? Puede que sí)

jueves, 23 de diciembre de 2010

SURVIVING EVIL

El equipo de producción de uno de esos documentales televisivos sobre aventureros que te explican cómo sobrevivir en la selva a base de comer insectos y cagar en las copas de los árboles, llega hasta una remota isla dispuestos a hacer su curro. Desafortunadamente para ellos, esta está plagada de Aswangs, una criatura mitológica del folklore filipino especialmente interesada en agenciarse preñadas y bebés. Ni que decir que una de las churris está encinta.
Ayer noche me puse a ver esto, convencido de que sería otra mierdecilla estilo Syfy Channel/Nu Image, y cual fue mi primera sorpresa al descubrir que se trataba de una co-producción entre Inglaterra y Sudáfrica (yeah!), y mi segunda sorpresa al encontrarme ante un producto bastante potable.
Que "Surviving Evil" está inspirada en "The Descent" es evidente, ya no sólo por su país de origen o la estructura de lo que cuenta, también por el aspecto de sus feroces monstruos (Nada CGI, tios maquillados/disfrazados. Quizás estos lo estén con más mala pata, sobre todo por sus feos ojos saltones, pero tampoco son precisamente un suspenso), que son los que más reciben, y el hecho de compartir actriz, Natalie Jackson Mendoza (la chica de rasgos asiáticos en el film de Neil Marshall). Pero toda posible comparación acaba ahí, "Surviving Evil" carece de la atmósfera, el suspense, el miedo y el gore de "The Descent". Aquí apuestan por algo más común en todo film de presupuesto ajustado, el exceso de bla, bla y bla. Suerte que al tener unos actores solventes y estar todo ello parido con bastante buena mano (mola por ejemplo el nido de los Aswangs, con la entrada repleta de pieles de cuerpos humanos), la cosa no se hace excesivamente aburrida y cuando llega la acción, pues uno lo agradece. El final, eso sí, es algo confuso.
Protagoniza la fiesta el Sr.Billy Zane.
En fin, un producto de esos de "usar y tirar".

domingo, 23 de enero de 2011

EL DEVORADOR DEL OCEANO

Cuando era chaval, esta peli me llevó loco durante un tiempo. Había leído sobre ella en algún "Mad Movies" donde la ponían a bajar de un burro, y destacaban burlonamente el aspecto de su criatura submarina porque, decían, ¡parecía la versión hardcore del Pacman!. Sabía que su director era Lamberto Bava, y que cuando rodaba pelis no estrictamente de terror, usaba el pseudónimo de John Old Jr. (simpática coña esta dado que su respetado padre, Mario, usaba el de John Old), como ya hiciera con "Blastfighter". El día que la localicé en un video-club cortesía de José Frade (entonces usaba cajas rojas más pequeñas, formato este que también lucía "Descanse en piezas") se me cayeron las pelotas al suelo cuando en tareas de dirección no estaba ni Lamberto, ni John... sino Martin Dolman. ¡¿Martin Dolman?!, ¿pero ese no es Sergio Martino?. Las cosas no cuadraban. Obviamente, en aquellos lejanos times no conocía la especialidad del sello Frade en meter la pata de esta y de otras maneras. Pero hoy sí puedo asegurarles de que este "El devorador del oceano" lo firma Lamberto Bava/John Old Jr. (básicamente porque lo pone en los créditos, nos ha jodido) y que Martino/Dolman comparte tareas de idea/guión con otros monstruos del cine popular italiano de los 80 como Luigi Cozzi/Lewis Coates o Dardano Sacchetti. ¡Que maravilla!... es decir, a priori, porque "El devorador del oceano" no es ni por asomo el más interesante trabajo de ninguno de estos estetas. ¿El peor?, nah, tampoco (de hecho, de Bava hijo hay cosas mucho más horripilantes, como "Disturbios en el cementerio" sin ir más lejos).
Aquí no hay truco: Un monstruo tremebundo (que sí, se parece a Pacman) ataca a bañistas e incautos en el típico pueblo costero de turno. La experta de turno, con ayuda del experto de turno, deciden unir fuerzas para pararle los pies... o los tentáculos, sin saber que hay "algo más" oculto tras el bichejo.
En fin, pues rutina pura. Genuina escuela del exploit italiano con sus pros y contras (algo parecido a lo que ocurre con "Destroyer"). Hay que decir que en el Imdb muchos merluzos se ceban excesivamente con esta peli. Yo no creo que sea TAN mala. A decir verdad, casi la prefiero a los productos actuales de engendros marinos producidos por Syfy Channel o Asylum. sobre todo el monstruo, que tiene su gracia y hasta da el pego en algunos momentos (por cierto, muy feos esos primeros planos de un pulpo real retorciéndose ante el efecto de las llamas, ¡¡que hijosdeputa estos fetuccini!!). Es verdad que el montaje resulta algo atolondrado y que muchas secuencias terminan abruptamente, como si aún les quedara algo más que mostrar. Pero no se hagan ilusiones, no creo que sea ni sexo (que no hay ni gota) ni violencia (que sí hay, pero poca y sobre todo recogida en la parte final, con alguna sutil dosis de gore), simplemente estamos hablando de cine de bajo presupuesto de los 80 con un corazón amplia y genuinamente italoparlante!.

lunes, 18 de octubre de 2010

SHARKTOPUS

Podría soltar aquí la trola de que me he zampado "Sharktopus" en Sitges 2010, presentada por su flamante productor, Roger Corman. Pero no, la verdad es que solo es coincidencia que la haya visionado justo ahora, aún calentito su pase por el festival (by the way... si me equivoco que me corrijan, pero en teoría Corman -maestro- y Joe Dante -pupilo- se han encontrado este año en Sitges, ¿nadie lo ha documentado?, ¿nadie dice nada?, ¿acaso hay mal rollo entre ambos?... AVT, ¡la prensa rosa del fandom!). De todos modos, lo realmente interesante de este películo no está en sí mismo, sino en lo que representa, lo que le rodea, lo que significa.
Es evidente que el mercado del cine de género de bajo presupuesto, llámenle "serie B o Z", está repleto de buitres. Buitres con corbata que esperan la mínima oportunidad para beneficiarse. Para sacar tajada. Si todo dios echaba pestes de "The Asylum" porque plagiaban a los grandes -y no tan grandes- estudios, las tornas dieron un giro completo cuando estos tuvieron un HIT con la cacareada "Megashark vs Giant Octpus". A partir de ese instante, todas las compañías de parecido nivel adquisitivo se percataron de que, si producir mierdecillas de tiburones y otros bichos agigantados ya era beneficioso, más lo sería adornarlas con una buena dosis de delirio. Exagerando el tono al máximo. Así pues, al poco de que el mega-tiburón y el pulpo gigante la armaran en el media, comenzaron a surgir una imparable ralea de films de temática parecida, todos ellos con títulos igual de llamativos y rimbombantes y con el padre de los "exploiters" modernos a la sombra, Roger Corman (¿quieren más?, "Dinoshark", "Dinocroc vs. Supergator", etc...).
Así pues, "Sharktopus" nos presenta la historia de un tiburón creado genéticamente cuya mitad son los tentáculos de un pulpo. El bicho, controlado desde un ordenador por sus padres, se libera del encierro y se las pira a la playa de México, donde es barato rodar y hay un montón de bañistas dispuestos a ser devorados (aunque la peli tiene sus dosis de gore, este resulta altamente artificial -¡ese CGI!- e inofensivo). La hija del científico -¡noooo!- y el guaperas de turno -¡noooo!- le harán frente. Pongan a un rostro tan televisivo como el de Eric Roberts en el reparto y, ¡alehop!, tienen el plato perfecto.
Todo es típico de una producción "Syfy Channel" en "Sharktopus", su estética plana, sus efectos especiales informáticos ultra-cutres y cagadas varias (¡¡chica que grita con la boca cerrada!!). Hay un cameo impagable del mismo Corman, en el que le vemos observando el culo a una bañista. Esta, que previamente ha encontrado una vieja moneda con un detector de metales, es devorada por sharktopus... ¿y que hace el amigo Roger?, mirar tranquilamente cómo se la zampan, coger la moneda, morderla y guardársela todo feliz, ¡ja ja ja!, maravillosa auto-coña, que, como pasaba en su cameo de "Aullidos", vuelve a jugar con su fama de pesetero. Ahí tenemos una de las cosas buenas de "Sharktopus", que no se toma en serio a si misma, sin por ello recurrir al humor fácil y obvio. El director intenta dotar a su peli de mucho colorido, alegría y ritmo, y aunque apunto está de conseguirlo, finalmente se queda en "una más"... aunque, eso sí, quizás un pelín menos aburrida que de costumbre.
Detalle fricoso: Accidentalmente he descubierto a Brent Huff en un papel minúsculo. Este señor protagonizó a finales de los 80 algunas películas de Vincent Dawn / Bruno Mattei, tales como "Cop Game" o "Serpiente Sam", ¡ahí es nada!.
En su pase por Sitges 2010, hubo dos cosas que llamaron mi atención. La propia organización del festival, mediante su periódico oficial, otorgaba a "Sharktopus" unos atributos auto-paródicos y delirantemente conscientes que, opino yo, no tenían sentido (aparte de que es evidente que productos de esta calaña no suelen pasarse a lo grande por festivales de cine, y en este caso hicieron una excepción por la presencia de Corman, porque de otro modo "Sharktopus" hubiese ido directo a "Brigadoon", el apartado vídeo del festival). Sí es verdad que, como decía antes, hay cierto sentido del humor y que Corman sabe donde se mete, pero el modo en que lo hace/n queda bien lejos de los guiños, auto-homenajes o referencias "cool" propias de, por ejemplo, Tarantino / Rodriguez. Porque, antes que satisfacer egos o a una audiencia selecta de fans, el verdadero interés de los perpetradores de "Sharktopus" es contentar al público más básico, más masivo, y sacar tajada en el proceso. No se intenta regalar los ojos al aficionado a las "cult-movies", sino al señor que pone "Sharktopus" como podría haber puesto cualquier otra cosa, y al que le dan igual Corman, las "monster movies" de los 50 o si los efectos son CGI o no. Es decir, no estamos ante cineastas que juegan a ser directores de "serie B" y "exploitation", estamos antes cineastas genuinamente de "serie B" y "exploitation" que ni pueden, ni quieren, perder tiempo con homenajes o referencias, van a lo que van.
Esto me lleva a la "otra cosa" que llamó mi atención durante el festival, y es que un chaval, un aficionado al cine de terror y etc, se quejaba de que la peli era aburrida y que le hubiera gustado ver, al menos, un tentáculo de goma, algún elemento "camp" o "retro". Por un lado decirle al colega que la próxima vez se fije más, porque, aunque los FX en la peli son un 95% de ordenador, sí hay leves apariciones del elemento látex. Por otro, animarle a que vea más productos del estilo y se percate de que TODOS SON ASÍ. Podemos aplicar a esto la misma teoría antes expuesta. A ningún productor moderno le interesa recurrir al efecto "camp" retro-cutre del monstruo que huele a disfraz de caucho, él busca el máximo parecido posible -con sus medios- a los efectos que se gastan en Hollywood. Es decir, la exacta filosofía que tenían esos mismos perpetradores de "B-Movies" en los años 50. Es el paso del tiempo y la frivolidad de la platea moderna la que otorga a esa clase de cine su rollo socarrón, entrañable y risible, pero en aquellos tiempos, como ocurre hoy día, los productores de segunda / tercera no buscan el chascarrillo referencial y el guiño de complicidad aposta. Son más honestos y peseteros que eso.
¿A que nunca hubierais pensado que un film como "Sharktopus" diera para deliberar tanto?... esa es la grandeza de AVT, amiguitos.
Por cierto, que podéis verla si no tenéis nada mejor que hacer... pero vamos, sin prisas.

jueves, 21 de febrero de 2013

SLUGS, MUERTE VISCOSA

De chaval andaba obsesionado con esta peli bastante antes de su estreno. Me compré la novela original de Shaun Hutson... pero nunca me la leí entera. Ya he dicho varias veces que no soy mucho de novelas... y menos entonces, algo de lo que, en parte, me arrepiento porque, según me consta, el libro le da mil patadas en todos los aspectos, incluido el elemento hemoglobiníaco.
En aquellos tiempos, obviamente, conocía perfectamente a Juan Piquer Simón. De hecho, era un fan acérrimo, me encantaban sus pelis, especialmente "Mil gritos tiene la noche" y "Supersonic Man", así que no me quedaba excusa para no acudir corriendo al estreno en salas de "Slugs, muerte viscosa" (y menos con ese mítico cartelazo!!). Y eso hice. Me encantó, claro, me flipó. Y no solo a mi, por lo visto la cosa funcionó un rato bien, tanto como para que el mismo equipo la emprendiera luego con "La grieta", que no les quedó tan bien. Desde entonces, la he visto varias veces y la conservaba con afecto en formato VHS. Ayer, tras leer una reseña en una web yankee, me dije: "Hace mucho que no la veo, y hace mucho que nada me motiva para ponerme a escribir en el puto blog". Estaba cantado que había llegado el momento.
Bien, todos conocéis la historia. Y si no, tampoco es que sea muy complicada. Unas babosas mutadas gracias a desechos químicos, le pillan gusto a la carne, y deciden invadir un pueblo de las américas y papearse a todo aquel incauto que se ponga a tiro. El prota, que curra en cosas esas de salud y medio ambiente, descubre el pastel y pide ayuda a las autoridades que, como es de ley, le ignoran, por lo que decidirá arreglar el entuerto a su rollo (vamos, como cualquier producto del "Syfy Channel", pero por entonces estas historias aún eran lo suficientemente respetables como para llegar a las salas de estreno).
Desde los inicios de su carrera, Juan Piquer andaba obsesionado con darle a sus películas un aire yanki, en todos los aspectos, incluidos su look y acabado. Pues bien, con "Slugs" era la primera vez que lo conseguía... y muy bien. Realmente, y salvo por caras bien reconocibles del género fantástico/zetoso hispano como las de Emilio Linder, Patty Shepard o Frank Braña, la puta peli da el pego perfectamente. Ganó el "Goya" a los mejores efectos especiales y no es para menos, pues la verdad es que están muy conseguidos, y no solo por las babosas y las notables secuencias de "gore" y destete, también por las maquetas explotando y demás (o el maravilloso plano de la babosa dándole un muerdo al dedo del protagonista). Porque sí, amigos, algo que destacaba mucho en su momento era la generosa dosis de truculencia, abiertamente desplegada en algunos momentos tan míticos como cuando al pobre Emilio Linder le estallan los ojos o el jardinero que se amputa la mano tras percatarse de que dentro del guante hay una babosa "asisina".... ambas, todo hay que decirlo, inverosímiles y notablemente mal ejecutadas, pero no por ello menos impactantes. Con todo (y ahora vienen los palos), hay que reconocer que no es tan "gore" como la recordaba en su época y, más importante, toda "Slugs" resulta muy zopenca. Que sí, que lo es, especialmente sus diálogos tontolavas y la mayoría de las situaciones descritas, por cómo se desarrollan, el poco gracejo que desprenden y la nula naturalidad. Hay fragmentos que son totalmente prescindibles, puestos ahí para alargar metraje (como el intento de violación de la adolescente) y todo es como muy almidonado. Sin embargo, y aunque ustedes no lo crean, estos palos son cariñosos. Cuando terminó me dije "Joder, que mala es!" (sobre todo por ese tramo final que se alarga y no termina nunca), pero lo hice con una sonrisa y, bueno, después de todo, no resulta TAN insoportable (de hecho, creo que "Mil gritos tiene la noche" y, sobre todo, "Supersonic Man", son bastante peor), así que, en fin, dejémoslo en una patochada simpática que, como los donuts o los haagen dazs, es mejor consumir muy de vez en cuando y consciente de lo malos que son para tu salud (en este caso, mental).

Hubo un intento de segunda parte (recordemos que también existe en formato escrito), pero finalmente no llegó a buen puerto. ¿Podemos decir aquello de "Lástima"?. A saber....

sábado, 11 de septiembre de 2010

BLACK HOLE, DESTRUCCIÓN DE LA TIERRA

Después de ver/reseñar "Stonehenge Apocalypse", estaba ya preparado para enfrentarme a otro producto de parecida calaña que rulaba por mi ordenador desde hacía meses, este "Black Hole, destrucción de la tierra".
Bien, empezamos mal. Empezamos mal porque a los 15 minutos de película, y en el primer diálogo entre científicos y especialistas, sueltan una afirmación contundente: "No se trata de un agujero negro... es otra cosa". Vamos, que ya de entrada el título Español nos está tomando el pelo, ¡pues mola!, en realidad el film se titula "Quantum Apocalypse" y la fuerza maligna en lugar de un agujero negro es como una espiral de energía o alguna patochada por el estilo.
En la NASA... ups!, perdón, la USSA se llevan un buen susto cuando, a último momento, un meteorito que cruzaba al lado de Marte se desvía bruscamente y se estrella en el planeta rojo. Alarmados, deducen que una ignota fuerza ha alterado su trayectoria. Se trata de un no-agujero no-negro que se está formando junto a la tierra y en menos de dos días la habrá rechupeteado por completo. Como siempre, la trama de base resulta apasionante y prometedora, "lástima" que nos encontremos ante un producto emitido en "Syfy Channel", producido por los de "Nu Image" y guionizado por Leigh Scott, en cuyo curriculum destacan varios curritos (en funciones de guionista y director) para... ¡¡"The Asylum"!! (como "Hillside Cannibals"). Hala, ya los tenemos a todos junticos.
Sabiendo ello de antemano, lo que esta peli nos ofrece es mucho diálogo paracientífico que, una de dos, o el que lo ha desarrollado se ha informado mucho, o se parapeta tras la ignorancia del espectador inocente. Sin embargo, aquí sí hay algunas tímidas imágenes de destrucción masiva, tenemos un tornado, una inundación (muy convincente) y tres planos de un tsunami, dos de ellos demasiado bien paridos. Da que pensar si todo este material no habrá sido sacado de alguna otra peli, ya sea de la misma "Nu Image" o de un blockbuster a cuya productora han pagado por la reutilización de esos minutos (¡¡¡la imagen de la ola chocando con la estatua de la libertad me resulta demasiado familiar!!!). La peli se desarrolla, como toda buena fábula apocalíptica, a base de tres historias paralelas que, llegado un punto, convergen. El alcalde, su estúpida segunda mujer y el hermano autista que en verdad es un genio. Las correrías románticas del hijo adolescente con una animadora la mar de guapa y puti. Y los científicos estresados, destacando a una excéntrica física -creo- con look de punka descafeinada (??) que (sobre)actúa como si pretendiera llevarse un Oscar con resultados altamente irritantes.
El final es desconcertantemente efectivo, y encima, instructivo. Gracias a "Black Hole, destrucción de la tierra" he aprendido que los viajes atrás en el tiempo no son una repetición exacta de los hechos ya acontecidos, ¡que va!, en realidad se dan con leves variaciones, algunas mejoras y varios conflictos familiares resueltos. ¡¡Chapeau!!.
Si te lo propones, hasta puede resultar entretenida.

viernes, 10 de septiembre de 2010

STONEHENGE APOCALYPSE

Si algo le pido a una peli de catástrofes, es espectacularidad y realismo. Si algo le pido a una peli de catástrofes que no puede dármelo por razones presupuestarias, son ideas descabelladas e imaginativas. De estas segundas no suele haber... afortunadamente "Stonehenge Apocalypse" es la excepción que confirma la regla (y "El Núcleo" también).
Imaginaos el percal, el famoso monumento Stonehenge (ese de los dólmenes puestos en círculo) resulta que es algo así como el interruptor que pondrá en marcha el fin del mundo. En realidad su plan es redecorar la tierra, dejarla como nueva tras aniquilar la raza humana. ¿Y cómo lo hará?, mediante hondas electromagnéticas que activarán poderosos volcanes ocultos dentro de... hummm, pirámides... pirámides tan famosas como las Maya o las que hay en Egipto. ¡Toma geroma!. Naturalmente existe una llave capaz de detener el lío, y nuestro prota, un ex-niño prodigio que se dedica a hablar de fenómenos ocultos en un programa de radio pirata, hará todo lo posible por solucionar el petate.
Basta decir que nos encontramos ante una producción inconfundiblemente "Syfy Channel". ¿Qué es lo que hay aquí?, bueno, mucho diálogo, efectos infográficos un poco pobres, cámara inquieta... en fin, lo habitual. No esperéis imágenes de destrucción masiva (no se ven, solo se recitan: "Señor, un super-volcán ha arrasado Indonesia", y con eso tienes bastante), ni diversión a raudales, por norma general a esta clase de productos les pesa el culo... solo que a este le pesa un poco menos, tiene algunos aciertos (a mi la idea de base me parece tan atrevida como maravillosa) y un final genuinamente emocionante con el héroe perseguido por balas, bombas atómicas y pocos segundos para el final de la cuenta atrás. Eso es tener problemas.
Simpática peliculilla.

viernes, 17 de diciembre de 2010

PROTEUS

Sigue la racha griposa. Otra peli más y mi reseña casi automática. Uno de los beneficios de internet, oiga. Esta peli la conocía porque hace años, haciendo zapping, pillé su desenlace en la tele, con el monstruo de turno en todo su esplendor. Y ya entonces no me desagradó. Seguidamente busqué la correspondiente info y descubrí que se trataba de una monster movie de procedencia british (en 1995, un año en el que el fantástico de esas tierras no vivía su mejor momento, precisamente) dirigida nada menos que por Bob Keen, británico más conocido por su faceta como responsable de efectos especiales. Verás su nombre asociado a los trucajes de títulos tan representativos como "Lifeforce", "Hellraiser", "Waxwork", "Yo compré una moto vampiro", "Hardware, programado para matar", "Horizonte Final", "Candyman" o, más reciente, "Dog Soldiers". Buen currículum.
"Proteus" es como una peli del Syfy Channel (o de Nu Image... o Asylum...) pero en BUENA. Vamos, es que de hecho se adelantó a lo que estas productoras nos ofrecen hoy día directamente en formato televisivo o dvdoso. Un grupo de traficantes (luego resultará que el menos malo de ellos es un poli) naufragan tras ver como su yate estalla. En plena noche neblinosa localizan una plataforma petrolífera que, aparentemente, está abandonada. En realidad se trata de un laboratorio genético secreto cuyo experimento, seeeeh!, ha salido mal. Los recién llegados tendrán que enfrentarse a el.
La deuda con "Alien" y "La Cosa" está ahí (olvídense de "Deep Rising", que es posterior). Es incluso lógica. Pero "Proteus" se salva de la mediocridad por varios motivos: sus actores solventes (entre ellos Doug Bradley, más conocido como "Pinhead", marcándose una aparición especial caracterizado de anciano), su ritmo potable, su buen acabado y, eso sí, unos efectos especiales muy muy notables. Ya os digo que el monstruo del final mola, pero todo lo que le precede, las mutaciones mil, las pringosidades y el gore (aunque mutilaciones humanas casi no las hay), molan más.
Al final uno ha pasado 90 minutos bien entretenidos y se ha regalado los ojos con algunos momentos sustancialmente inspirados. Sí, se puede disfrutar y todo.