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lunes, 5 de noviembre de 2018

LA NOCHE DE HALLOWEEN (2018)

Una de las cosas que hacen que esta secuela directa  de la primera “la Noche de Halloween” sea destacable, es que se pasa por el forro el resto de bazofias de la saga, e incluso busca la manera de desmentir esa gran subnormalidad que se sacaron de la manga en “Halloween H20”, que era el descubrimiento —totalmente absurdo y estúpido— de que Michael Myers era en realidad hermano de Laurie Strode. Al margen de esto,  lo mejor sería la vuelta de tuerca adulta y realista que se le da a la saga, algunas secuencias en las que Michael hace lo que mejor sabe hacer en virtuoso plano secuencia,  y el saber reestructurar (por parte de David Gordon Green, director eminentemente de comedia) el slasher para que una peli de acuchillamientos no chirríe en cuanto a tempo en pleno 2018. Por lo demás, una nueva secuela de de “Halloween”, con sus clichés y sus tópicos —Laurie en el desenlace de la película pasa a ser una amenaza para Michael Myers y no al revés, con lo que sabemos a la perfección como va a acabar la película— y la esencia  de una saga que, contra todo pronostico, ha logrado sobrevivir a  “Pesadilla en Elm Street” y “Viernes 13” y lograr cuajar en las plateas, no solo las compuestas de cuarentones y cincuentones, sino también en las millenials, convirtiendose, a día de hoy, en el Slasher más taquillero de la historia.
En esta ocasión, han pasado 40 años desde la primera matanza de la noche de Halloween, y Laurie Strode es una anciana traumada que se ha pasado 40 años preparándose, y preparando a su descendencia, con el fin de un hipotético nuevo encuentro con Michael Myers. Este, que se encuentra recluido en una institución mental, va a ser trasladado a otra distinta custodiado por un desquiciado discípulo del Dr. Loomis. Durante el trayecto, el autobús en el que viajan sufre un accidente, por lo que los enfermos mentales que van en él, Michael incluido, quedan sueltos. Así que no cuesta imaginar que Michael va a buscar a su máximo rival femenino, y por el camino, terminan las cosas como el rosario de la Aurora.
En definitiva la película está bastante mejor de lo que cabía esperar, se agradece que no haya ni gota de humor (cosa de la cual dudaba al estar Gordon Green detrás del proyecto) y si que es una puesta al día a un género que se acabó prostituyendo en los 90, amén de conseguir que, a estas alturas, Michael Myers vuelva a dar miedo.
Solo le pongo un pega; del autobús de enfermos mentales quedan sueltos unos cuantos locos… ¿por qué no se vuelve a hablar de ellos en toda la película? Y es una pena, porque, con Michael Myers  por un lado, una subtrama con un montón de locos desatados en una suerte de “Solos en la oscuridad”, hubiera estado muy, pero que muy bien. Pero no. De hecho, queda ahí ese dato suelto.
Por lo demás, estupenda. Y más disfrutada durante cualquier noche de todos los santos.

viernes, 13 de julio de 2018

HALLOWEEN H20

“Halloween, H20”, sexta secuela de “La noche de Halloween” de John Carpenter, es, más que una secuela, una muestra palpable del neo-slasher de finales de los 90 y una consecuencia directa del mega-éxito de “Scream, vigila quién llama”.  De hecho, el guionista de moda de aquella época (y flor de una primavera) Kevin Williamson, mete sus zarpas en un proyecto como este, que se aprovecha del tirón de la película de Wes Craven con idea de realizar una nueva franquicia que son el siguiente título, “Halloween resurrección”, fracasó no volviéndose a hablar del tema hasta que años depués Rob Zombie le hiciera a la saga de Michael Myers un autentico lavado de cara.
La película, omite las otras películas de la saga desde la segunda (motivo por el cual, la hija del personaje de Jamie Lee Curtis no existe) trasladando, sin embargo, la acción 20 años después de los hechos acontecidos en la primera y segunda, por lo que tenemos a una Laurie adulta, divorciada y con un hijo adolescente, completamente acojonada desde que Michael Myers la acorralara en su propia casa 20 años atrás. Tiene un hijo adolescente y rebelde al que tiene sobreprotegido, cuando, al celebrarse la fiesta de Halloween de ese año, Michael Myers aparece de nuevo, cargándose sin miramientos a todos los adolescentes amigos del hijo de Laurie, que celebran la fiesta de Halloween. Inevitablemente,  el enfrenamiento entre el Psycho Killer y la Final Girl, tendrá lugar hacia el final de la película.
Paradójicamente, yo he visto por primera vez esta celebración de los 20 años de “Halloween”, 20 años después de su estreno, y pese a las buenas críticas que recibió en su momento, y a tratarse de la secuela más taquillera de toda la saga, es un claro ejemplo de que si el cine de los 90 es bueno perdura, pero que, como es el caso, las películas mediocres envejecen tan mal, que acaban resultando insulsas. “Halloween H20” es tan mala, que hace que una de las peores muestras de la saga, “Halloween 5: La venganza de Michael Myers” sea buena a su lado. Y es que, fuera de los estupendos efectos gore y los asesinatos de Myers, que aparecen con la película bien avanzada —que en cualquier caso no servirian para salvar la película—, todo lo demás es raquítico e insulso. No pasa nada, y ese nada que pasa, es poco. Digamos que hasta que viene la chicha, tenemos un bla, bla, bla de lo más cansino. Mala en definitiva.
Y es que en intenciones la cosa iba a ser algo mejor; en un principio la película la iba a dirigir el propio John Carpenter, pero este, considerando que no había percibido lo que se merecía de los beneficios de su creación con el primer Halloween, se subió a la parra pidiendo 10 millones de dólares por la dirección de esta secuela, aprovechando que compartía productor con la suya, Moustapha Akkad. Obviamente, tenían pensado gastarse  17 millones en la película entera y decidieron no tener a Carpenter en la misma siendo sustituido por Steve Miner, que cobraba bastante menos. Además, sí que se contó con la presencia de Jamie Lee Curtis, que pese a decir públicamente que el mejor papel de su vida era el de Laurie Strode, no dudó en pedir una cifra astronómica por volver a darle vida. A ella, sin embargo, si se le pagaron los millones que pedía.
Además, y dado que Steve Miner era un fan acérrimo de “Psicosis”, aprovechando la coyuntura, y que la protagonista de aquella, era la mamá de la protagonista de esta, se pegó el caprichito de darle un papelito insignificante a Janet Leigh. Pero ni por esas; la película no funciona fuera de los acuchillamientos.
Asimismo, resultó una carrera de jóvenes talento que triunfan, en mayor o menor medida, en el día de hoy, por lo que en el elenco tenemos insulsos papeles para Josh Harnett, Michelle Williams o un jovencísimo Joseph Gordon-Levitt. También tenemos al rapero L.L. Cool J. que en plena decadencia de su música, decidió convertirse en actor igualmente decadente.
Para finalizar, tan solo diré que el sacarse de la manga que Michael Myers era hermano de Laurie Strode, es la idea más estúpida que jamás se le haya ocurrido a alguien en la historia del cine.
En nuestro país, la cosa funcionó relativamente: hizo casi 400.000 espectadores, que no es moco de pavo.

lunes, 25 de octubre de 2021

HALLOWEEN KILLS

Más por completismo que por otra cosa, me acerqué al cine este fin de semana a ver la secuela directa de “La noche de Halloween” de 2018 de la factoría Blumhouse, que recuerdo que me gustó.
Esta secuela de las andanzas de Michael Myers directamente conectada con la película madre, venía precedida del éxito de la anterior entrega y con el ¿aliciente? de que además de David Gordon Green repitiendo en la dirección, esta vez el guion lo firmaba junto a una eminencia de la comedia USA de las últimas hornadas como es Danny McBride. Obviamente, por el rango de edad en el que se encuentra McBride, es una víctima nostálgica del fenómeno Michale Myers, pero claro, es sobrada la eficacia de McBride escribiendo comedia pero ¿cómo abordará un slasher mítico? No puede ser más marciana la cosa. También se especuló con que esta secuela y la que vendrá a continuación se rodarían a la vez con la intención de ser estrenadas seguidas en Octubre de este año. Con la pandemia de por medio y la incertidumbre general de cómo irá el cine en las salas próximamente, al final Green y McBride recularon y decidieron hacer solo una película por si acaso, quedando pendiente  la siguiente y rodarla o no en función del rendimiento de esta.
“Halloween Kills” hace aguas de una manera brutal.
La cosa es la siguiente; Al final de la anterior entrega Michael Myers muere quemado gracias al brutal enfrentamiento con Laurie Strode. La acción se sitúa justo donde acaba aquella y resulta que, lógicamente, Michael no está muerto. Y como no lo está, comienza la carnicería. Mata a los bomberos que acuden a apagar el fuego de la casa donde este arde y, de paso, mata a todo aquél que se encuentre por el camino, por lo que la primera parte de la película hace justo honor a su título y parece ser que “Halloween Kills” va a ser simplemente eso, Michael Myers destrozando con facilidad a todo dios, cosa esta que me ha parecido la mar de estupenda. Sin embargo, pasado un rato, entran en escena los habitantes del pueblo donde se sucede la acción que, hartos de los 40 años que Michael lleva cargándose a la peña, y bajo el lema de “El mal muere esta noche”, salen todos con palos y piedras a la búsqueda de este para lincharle. Y ya está, ese es todo el argumento. Entre medias, Laurie permanece convaleciente en el hospital mientras suelta sentencias grandilocuentes sobre la maldad de Michael Myers, un loco que se escapa del manicomio es confundido con Michael para regocijo del pueblo sediento de sangre, y se suceden una serie de flashbacks a los años 70, que solo sirven como excusa para justificar la presencia de algunos personajes secundarios que, aunque nos importan un pimiento, tienen vínculos directos con las víctimas de Michael en la primera película de la franquicia, y, también en “¡¡Sanguinario!!” a la que se tiene en cuenta en esta secuela. Por supuesto, un puñado de secundarios de la película de Carpenter, aparecen aquí repitiendo su papel 43 años después… solo que si no tenemos fresca aquella ¡no no damos cuenta de quienes son! Asimismo la película entera la pasamos viendo guiños a las películas de la saga, incluida la tercera, con la aparición de las tres máscaras ya míticas de la bruja, el esqueleto y la calabaza, que son la seña de identidad de “Halloween III”.
“Halloween Kills” es un pequeño desbarajuste sin apenas argumento que no va a ninguna parte, con un final de lo más tontorrón y en el que lo que impera, a partir de la media hora de metraje, es un sopor abrumador de difícil digestión. Es un coñazo de aúpa y también una chorrada.
En la parte positiva, puede que sea la película de la franquicia más violenta y sangrienta en lustros, los asesinatos son potentes, gráficos, vistosos y la hemoglobina abundante. Pero sucede que, igual porque uno ya ha visto de todo en el cine o bien porque a pesar de esto, quizás los asesinatos no son tan buenos, “Halloween Kills” es incapaz de generar en el espectador sorpresa alguna. Se queda impávido. Y eso, es malo. También salvaría los minutos iniciales del film, con ese flashback a los 70 que no viene muy a cuento, pero que sirve para que veamos a un clon de Donald Pleasence, muy bien maquillado, que nos permite contemplar en pantalla en pleno 2021 de nuevo al Dr. Loomis. Se ve que en producción se percataron de que el director de arte de la película, Tom Jones Jr,  era igualito a Donald Pleasence y se les ocurrió sacarle en la película. Y esto está muy bien. Además se agradece que no hayan tirado de infografía a la hora de resucitar al doctor.
Por lo demás, y como les dije al principio, es verla por completismo, porque a nivel mierdoso, yo diría que está a la altura de la aburridísima sexta parte.
Por otro lado, quizás en un pequeño alarde de postmodernismo, “Halloween Kills” rescata en uno de sus papeles principales a Anthony Michael Hall. Le recordarán porque se trata de aquel jovencito pelirrojillo y simpático de “La mujer explosiva”, o el poli harto del gnomo en “Gnomo Cop”. Pero el tiempo no pasa en balde y está irreconocible, ya que aquél joven pizpireto se ha convertido en un señor cincuentón, orondo, cabezón y feo como el demonio al que, una vez reconocemos, la verdad es que agradecemos ver.
Para Octubre de 2022 se estrenará, también dirigida por David Gordon Green, la tercera y en teoría última película de la franquicia, “Halloween Ends”, que tras esta no presagia nada bueno, y que aún así, iré a ver al cine porque, al margen de si estas secuelas contemporáneas resulten buenas o no, pocas cosas me gusta más que, acercándonos a la festividad de todos los santos, acudir al cine a ver una película de Halloween. Porque, además, a parte de la Navidad, Halloween, que ni siquiera nos pertenece aunque ya llevamos muchos años celebrándolo, es otra de mis festividades favoritas. Y el día 31 de Octubre cae sí o sí, en cine o en casa, una o dos películas de terror mínimo.

miércoles, 13 de enero de 2010

HALLOWEEN 2

Sorprendidito me quedé ayer tras visionar este "Halloween 2" de Rob Zombie, y más teniendo en cuenta cuales eran mis impresiones de la primera entrega. Por todo ello, no esperaba nada... o nada bueno, y tal vez influyó, pero el caso es que, sin hacerme flipar colores, sí es verdad que me gustó bastante. Esta vez la segunda parte mola más que la primera, ya ven.
Rob Zombie lo ha conseguido, ha hecho un slasher diferente y no demasiado previsible. Para ello se vale de una estructura distinta (básicamente va alternando las vivencias de sus tres protagonistas) y una gotas de delirio notables. En esta nueva entrega, "Michael Myers" tiene visiones en blanco y negro, casi Timburtonianas, en las que su madre se le aparece junto a un caballo blanco y le habla (también podría ser solo una burda excusa del director para colar en el reparto a su mujer, pues en realidad su personaje no es necesario en esta secuela. Por cierto, tan estrecha relación madre/hijo es más propia de "Jason Voorhees" que de "Michael Myers"). Estas visiones pueden gustarte o no, y a ratos incluso resultar un pelín ridículas, pero le dan un toque fresco y distinto, y eso no es malo. En general, y en todos los aspectos, este "Halloween 2" es estéticamente mucho más rico y estimulante. Da la sensación que Zombie haya dicho: "Vale, en la primera intenté respetar el clásico de Carpenter... con esta haré lo que me salga de los huevos" (aunque se agradece el pequeño guiño al "Halloween 2" original, situando los primeros 15 o 20 minutos de la nueva versión en un hospital).
En cuanto a novedades y actualizaciones, mola mucho ver a ese "Dr.Loomis" convertido en una arrogante celebridad mediática (ojo al cameo de Weird Al Yankovic, preguntándole si "Michael Myers" tiene algo que ver con el Mike Myers de "Austin Powers") y también el asesino ha pegado un cambio a mejor, con ese aspecto de vagabundo demente y barbudo, aislado en una cabaña a la espera de la llegada del nuevo Halloween. Al final el personaje más cargante y odioso es el de "Laurie", sobre todo por esa vertiente alternativa / vegetariana que me gasta (eso sí, un detalle muy simpático que ella y sus amigas vayan caracterizadas como los protas de "The Rocky Horror Picture Show").
La violencia no es ultra-gore, pero sí lo suficientemente cruda y contundente (¡y seria!) como para resultar impactante y nada disfrutable.
La trama... pues en realidad no hay mucha, simplemente se acerca Halloween y "Michael Myers" vuelve a su pueblo natal a terminar "el trabajo" pendiente.
Completa el pastel un buen reparto.
Lo dicho, puede gustarte o crearte rechazo, no hay término medio para este "Halloween 2" y eso es bueno. Rob Zombie se atreve a probar nuevas vías en un tipo de film (y una franquicia) que parecía poder ofrecer poca cosa más y, aunque a ratos puedas echar de menos ideas más trilladas y clásicas (y más tratándose de un slasher), también agradeces que te sorprenda.
No está nada mal.

domingo, 4 de marzo de 2012

HALLOWEEN III

"Halloween 3" es un film que despierta pasiones. Amado y odiado a partes iguales, yo estoy en el bando de los primeros. Puedo entender que haya quien no la acepte por su condición de secuela atípica, pero no comprendo a aquellos que la desprecian con furia y desdén. Tal vez ello se deba a su delirante argumento y, sobre todo, al hecho de titularse como se titula y no incluir a "Michael Myers" en ningún fotograma (mas allá de un cameo televisión mediante, ya que en el film se supone que el primer "La noche de Halloween" se proyecta en la caja tonta durante... eso, la noche de Halloween. Ingenioso). El motivo, bien conocido y admirable, responde un poco a la aversión natural que John Carpenter tenía por las secuelas. A Debra Hill y a él se les ocurrió que molaría producir cada equis tiempo una nueva entrega de la saga con un único nexo común: que su historia girara en torno a la noche de las brujas, a su fondo y forma, pero que no necesariamente andaran conectadas entre ellas. Una idea bien maja que, a causa del fracaso que supuso "Halloween 3", se quedó en agua de borrajas. Por ello mismo, unos años después se lanzó "Halloween 4: El regreso de Michael Myers" y desde entonces que no nos quitamos de encima al de la careta blanca ni a hostias.
Como les decía hace unas líneas arriba, la sinopsis de este simpático trozo de celuloide ochentoso resulta del todo delirante, absurda y sanamente ridícula... pero a la vez mola, y mucho. Imagínense esto: Un juguetero Irlandés quiere devolver al Halloween su espíritu original, brujeril, para lo que se le ocurre un plan, fabricar unas máscaras super-molonas (que se acabarían comercializando realmente) y dar la murga con ellas en los medios para que todos los putos críos de américa se las compren. Una vez vendidas, les dice que el día de Halloween se peguen a la pantalla porque a las nueve de la noche habrá un sorteo. Ahí es donde entrará en juego la brujería. El hombre robó una de las piedras del monumento Stonehenge (¡¡!!), de donde saca "energía" que unta en las llamativas etiquetas pegadas a las máscaras. Gracias a un anuncio trucado a base de flashes lumínicos, todo aquel que lleve puesta una se pudrirá y convertirá en un nido de insectos, arañas, serpientes y, en fin, todos los bichos repugnantes que se te ocurran. Así, de este modo, el juguetero logrará llevar a cabo un enorme sacrificio masivo durante la noche de las brujas. Encima, el ioputa se saca de la manga un ejército de autómatas con aspecto humano que, cuando mueren, echan huevo batido por la boca. Y pobre de aquel que se entere del secreto, porque tendrá una muerte horrible. Sin embargo, alguien se chiva y un médico decide investigar.
Lo que yo os diga: UNA PA-SA-DA. A partir de aquí ¿qué tenemos?, pues mucho material inolvidable: El gran gran Tom Atkins protagonizando la función con su salero y saber hacer. El impagable anuncio televisivo de las máscaras malditas y su tonadilla pegadiza. Dan "Robocop" O'Herlihy como carismático malvado de la función. Las pequeñas pero jugosas dosis de gore, donde destacan los tremebundos efectos que las máscaras malditas causan en sus víctimas. Digan lo que digan, a mi me sigue pareciendo bastante angustiante tanto la escena del crío echando bichos y serpientes por la cabeza ante los horrorizados ojos de sus padres, como la tía que, a causa de un accidente, convierte su cara en el repugnante recipiente de una araña que le sale de la boca y se le pasea por unos ojos inyectados en sangre.¡¡Ungh!!.
Todo ello condimentado por la estupenda banda sonora de John Carpenter y Alan Howarth (reciclaje de "La Niebla" incluido) y el impagable look que por entonces tenían todas estas películas y que a mi, que quieren que les diga, me tiene enamorado. Que sí, que "Halloween 3" está repleta de cagadas narrativas (¿cómo sabe Tom Atkins la clave para activar el anuncio-trampa?), tonterías de tomo y lomo (¡¡ese efectivo lanzamiento de máscara con el fin de cubrir una cámara de seguridad!!) o pura ciencia ficción cazurra (Atkins liándose con la morbosa Stacey Nelkin... ¡¡sí claaaro!! o, ya que estamos, el destino que aguarda a esta). El fin de fiesta se desarrolla durante un clímax estupendo, con Atkins gritando por teléfono y suplicando que interrumpan la emisión del anuncio asesino en todas las cadenas. Genial.
Ya lo ven, no soy demasiado objetivo. A mi "Halloween 3" me gusta mucho, me parece un film que, sin ser perfecto ni redondo, resulta entretenidísimo de ver, con una trama de lo más interesante repleta de misterios y sorpresas sorprendentes. El guion, aunque según dicen pertenece originalmente a un Carpenter no acreditado y a otro tío que pidió que se retirara su nombre de los créditos al considerar el film demasiado violento, oficialmente corre a cargo de su mismo director, el debutante Tommy Lee Wallace (sustituto del originalmente previsto ¡Joe Dante!), un amigo de Carpenter que ha desarrollado toda su carrera un poco a la sombra de este. En su haber encontramos otras secuelas como "Amityville 2: La posesión", de la que fue guionista, o en funciones "directiles" la malísima "Noche de miedo 2" , la insufrible "Vampiros 2: Los muertos" y muchos productos televisivos de entre los que destaca el que, posiblemente, sea su título más respetado: la -primera- adaptación de la novela de Stephen King, "It".
Créanme, si no han visto "Halloween 3", merece la pena que hagan el esfuerzo. Tómensela con buen humor y déjense llevar, a mi me funciona. Y si la han visto y no les mola, denle otra oportunidad o, directamente, ¡váyanse a tomar por saco!.

lunes, 20 de agosto de 2012

U.H.F.

"Weird Al" Yankovic es un cómico/músico bastante popular en los Estados Unidos. En España ganó cierta notoriedad gracias a la divertidísima parodia del video-clip "Bad" de Michael Jackson, titulado para la ocasión "Fat" (y con un Yankovic engordado a base de látex). Poco después de aquello, llegó su debut como protagonista absoluto de una película con esta "U.H.F." (en los USA se la conoce con idéntico título o con el de "The vidiot from U.H.F."), aunque antes lo habíamos visto haciendo un cameo en "Agárralo como puedas" (y repetiría en la segunda parte). Si el film hubiese funcionado en taquilla tal y como se esperaba, hubiéramos tenido a Yankovic hasta en la sopa... pero desafortunadamente para él, no fue así y tras "U.H.F." el amigo siguió limitando sus intervenciones a la tele o a cameos (salía en el segundo "Halloween" de Rob Zombie haciendo de sí mismo y aportando un gag muy gracioso sobre los obvios parecidos entre Michael Myers -asesino- y Mike Myers -actor-).
La primera vez que supe de "U.H.F." fue en las páginas de alguna de mis queridas revistas francesas. Para ilustrar la noticia iban dos jugosas imágenes, en una Yankovic aparecía caracterizado de "Indiana Jones" y en otra de "Rambo". Habiendo visto y gozado el video-clip "Fat", me convencí de que "U.H.F." sería una estupenda "spoof movie" al nivel de los momentos más inspirados de los ZAZ (y con razón, si se fijan en la caratula de la peli, se recurre al famoso "nudo" propio de las primeras epopeyas de Zucker/Abrahams/Zucker, en aquellas era un avión para "Aterriza como puedas" y un submarino para "Top Secret", en "U.H.F." es la antena de televisión). Pero cuando la peli llegó -en vídeo- a España y la vi, me sentí profundamente decepcionado ya que el nivel de "spoof" es meramente secundario, en esencia se trata de una comedia de narrativa standard... no demasiado mala, ni demasiado aburrida... pero sí demasiado poco... ¿¿"spoofiana"??.
Yankovic interpreta a George Newman, un tipo extremadamente soñador que no consigue conservar ninguno de sus aburridos empleos. Un día, casi por accidente, se convierte en el director de una minúscula cadena de televisión. De entrada ello no significa ningún cambio drástico para la empresa, hasta que casi de casualidad, el portero de la cadena es requerido como socorrido presentador de un programa infantil. La cosa funciona de maravilla y el éxito es arrollador. Tanto que los malvados mandamases del canal número uno del barrio deciden boicotearles de todos los modos posibles. ¿Lograrán George y su clan salir airosos del marrón?. Apuesten a que sí.
La verdad es que, consumida sin expectativas de ninguna clase, "U.H.F." funciona bastante bien como comedia tontorrona. Naturalmente, lo más llamativo de la función está en el material genuinamente paródico, que apunta a "En busca del arca perdida", "Rambo" (incluye un par de gags muy parecidos a dos que posteriormente veríamos en "Hot Shots 2" y "La máscara" y que, por desafortunada coincidencia de fechas de rodaje, no pudo contar con un cameo del propio Stallone), "Lo que el viento se llevó", "Conan, el bárbaro" (esta está muy graciosa) o el famoso video-clip de "Dire Straits" "Money for nothing", aunque hay muchas citas sutiles a muchos otros títulos ("Encuentros en la tercera fase", "El resplandor"...). Como curiosidad destacar la notoria dosis de humor políticamente incorrecto, e incluso sutilmente sangriento (dedo cercenado con sangre chorreante, tipo partido por la mitad verticalmente, soldados estallando gráficamente...), que incluyen algunas secuencias, algo bastante sorprendente tratándose de un film "Autorizado para todos los públicos" (cosa que le dio problemas en los USA con la censura y le obligó a lucir la estampa "PG-13", el "No recomendada a menores de 13 años" de allí).
En el reparto vemos unos cuantos nombres propios del humor televisivo, tales como el polémico Michael "Seinfeld" Richards en su habitual papel de retarded (aunque aquí funciona muy bien, a pesar de cargar un poquito) o Fran "La niñera" Drescher. Le acompañan gente como el asiático Gedde ("Vamp", "Gremlins 2") Watanabe, el enano Billy Barty de notorio curriculum (estuvo en "Legend" o "Willow", pero también en la chunguez "Patrulla de noche", que algún día espero reseñar) y, como absoluto malo de la función, el carismático Kevin McCarthy, que se pasa toda la puta peli con su inimitable mueca de perro rabioso. El productor Robert K. Weiss (culpable de grandes comedias del calibre de "Made in USA" o "Granujas a todo ritmo") se marca un cameo como barman, algo que también hiciera en la misma "Agárralo como puedas" -de la que era productor- aunque en esa ocasión vendía perritos calientes. El director y co-guionista (junto a Yankovic), Jay Levey, se ha pasado toda su carrera currando para "Weird Al" (es su manager y responsable de muchos de sus video-clips).
Detalle fricoso: La notoria transformación mediante "stop motion" de uno de los personajes humanos a extraterrestre es cortesía de los Chiodo Brothers, padres de los "Critters" en su forma física y responsables de la sobrevalorada "Killer Klowns from outer space".
En definitiva, una peliculilla simpática, bastante soportable y recomendable si te sobran 90 minutos de aquellos que, en otras circunstancias, únicamente dedicarías al aburrimiento.

martes, 16 de octubre de 2007

HALLOWEEN, EL ORIGEN

He tenido la oportunidad de ver el "Halloween" de Rob Zombie. No me ha gustado. Y no es porque esté contra los remakes, ni mucho menos, sino porque la peli no funciona. Aplaudo la valentía de Rob Zombie de hacer SU propio "Halloween" y no intentar, salvo detalles infranqueables como la música o la máscara de Michael Myers, repetir los hallazgos visuales de la original. El director ha llevado a su terreno bruto y salvaje una historia originalmente más atmosférica y de suspense puro, lo que no ha salido nada bien salvo en las aportaciones puramente Zombianas (la infancia de Myers, lo mejor de la peli). Cuando se adentra en el terreno del remake propiamente dicho, ahí el film se vuelve aburrido, monótono y previsible. Myers no desprende esa aureola fantasmagórica del "Halloween" de Carpenter (lo sé, las comparaciones son odiosas, pero entonces no hagas un remake pichabrava) y se convierte en un "Jason Voorhess", lo que sería genial si no fuese porque este compensaba su falta de sutilidad con abundantes chorros de sangre, sangre esta bastante ausente en el nuevo "Halloween", que pretende aportar realismo a una historia que no lo necesita (y menos cuando ya están más que asumidos todos los clichés del subgénero que Carpenter inauguró en su película). Eso si, el reparto cojonudo.
Rob Zombie no era la elección más adecuada para hacer un nuevo "Halloween" y nuestros peores temores finalmente se han visto tristemente confirmados.

sábado, 16 de mayo de 2009

CLASS REUNION / REUNIÓN DE CLASE

El caso de "Class Reunion" es un poco extraño. El día que siendo chaval la alquilé en uno de los vídeo-clubs de mi barrio fue toda una sorpresa, nunca había oído hablar de ella, y lo más curioso es que desde entonces no he vuelto a hacerlo. "Class Reunion" continúa aletargada entre la oscuridad a pesar de -y ahí está lo raro- tener en sus créditos algunos nombres destacados, con el actualmente muy valorado John Hughes entre ellos, el director de un montón de clásicos ochenteros del cine adolescente ("Dieciséis velas", "El club de los cinco", "La mujer explosiva"... o "Mejor solo que mal acompañado") y productor de tantos otros éxitos ("Solo en casa"), se encarga aquí exclusivamente del guión, uno no excesivamente inspirado. Más atributos... hablamos de una producción de "National Lampoon", la famosa revista (hoy productora) cuyo nombre ha ido y va encima de los títulos de comedias bastantes respetadas, siendo "Desmadre a la americana" la mayor de todas ellas (como bien se indica en el cartel). Sin embargo, el aspecto más interesante de "Class Reunion" es que, en esencia, se trata de una parodia -no muy desmadrada- del cine slasher... de hecho, su estructura es idéntica a muchos films del estilo, pero poniendo más énfasis en la comedia y mucho menos en el terror... por no decir el gore, que es totalmente nulo, a pesar de incluso contar con la aparición de una sierra mecánica.
En el reparto encontramos nombres tan apetitosos como los del carismático Gerrit Graham (el cantante glam de "El fantasma del paraiso"), Stephen Furst (precisamente lo vimos en "Desmadre a la americana" y en "Los albóndigas en remojo"), la mítica Anne Ramsey (la vieja fea de "Los Goonies"), Michael Lerner (el psycho obsesionado con los ojos de "Angustia") haciendo una simpática parodia del "Dr.Loomis" -el eterno perseguidor de Michael Myers- (en un momento dado le preguntan: "Si sabía que iba a morir, ¿por qué no lo impidió?" a lo que él contesta "No encontraba aparcamiento") y el malogrado Blackie Dammett como psycho-killer (puede que le recuerdes interpretando al traficante / vendedor de árboles navideños en "Arma Letal"). También asoma el careto el rey del rock and roll, y de los pederastas, Chuck Berry.
Como decía, "Class Reunion" juega con todos los tópicos del slasher: Un grupo de alumnos se reencuentran tras diez años en su lúgubre -y abandonada- escuela para celebrar una fiesta. No se imaginan que un estudiante al que gastaron una broma de muy dudoso gusto en el pasado, también estará presente, solo que dispuesto a vengarse matándolos a todos. El aspecto de este es francamente simpático, vestido de colegiala y con una bolsa de papel en la cabeza... pero ya digo que el interés de los realizadores no está en hacer un "spoof" del género de acuchillamientos, este es una mera excusa para reírse de las situaciones típicas asociadas a reencuentros de viejos estudiantes, que son un nido de hipocresía, rencores y envidias. Todo ello sazonado con un humor muy discretito, lo que da como resultado, pues eso, un film discretito, de ver y tirar.
Al final lo mejor es la canción de los créditos, cortesía de Gary U.S. Bonds.

martes, 11 de marzo de 2008

SIMON SAYS

Estupendo slasher a la vieja escuela (no como "Hatchet") que he tenido el placer de ver.
Se nos cuenta la historia de dos hermanos gemelos, uno psicópata -Simon- y otro retrasado mental. El psicópata, envidioso porque sus padres prestan mas atención al otro, decide matarlo y suplantar su personalidad. Vestido con sus ropas, acaba también con sus progenitores, quienes fenecerán aturdidos creyendo que es su favorito el que les ha quitado la vida. Retorcida idea esta.
Años después, un grupo de adolescentes ardientes como monas (no podía ser de otra manera) deciden irse de camping por la zona donde ocurrió el cruento drama. El resto, pues ya os lo podéis imaginar.
Lo mejor es el psicópata, interpretado por Crispin Glover, que gusta de despedazar a sus victimas por medio de artilugios mecánicos que él mismo fabrica con material de serrería. Claro que, como todo slasher que se precie, un buen psicópata debe ir acompañado de un arma con la que identificarle. Y si Jason usaba machete, Freddy unas garras, Michael Myers un cuchillo de cocina y Victor Crowley con un hacha, nuestro ¿Simon? va por ahí con un pico. No está mal.
La película no es nada original ni ofrece nada nuevo, todo lo contrario. Es todo tan obvio que hasta me parece un canteo que precisamente sea Crispin Glover quien interprete al asesino (que lo hubiera hecho, por ejemplo, Kane Hodder, ya hubiera sido cachondeo). Por eso mismo, esta peli me ha gustado más que cualquiera de las mierdas que acostumbro a ver últimamente, porque es un slasher puro. Además, la galería de acuchillamientos, despedazamientos y/o derivados, está regado con una serie de f/x, cortesía de Michael Broom, que nos dejan más que convencidos. Brutotes ellos.
El director (y autor), el canadiense William Dear, es el responsable de uno de los episodios mas flojos de la película "Cuentos Asombrosos", el de la momia. Un artesano con una extensa filmografía en la que predominan las producciones infantiles (destacando ese pequeño hit ochentero que fue "Bigfoot y los Henderson"), las comedias adolescentes alocadas, aventuras de regusto Spielbergiano ("El jinete del tiempo"), pelis para lucimiento de Leslie Nielsen e incluso aquella sobre baseball con Christopher Lloyd y Danny Glover, "Ángeles".
"Simon Says" es su primera incursión el los terrenos sanguinolentos del terror y el slasher. Pues le ha salido “de perilla”. Gente así, que lo mismo sirve para un roto que para un descosido, son dignos de mi admiración… aunque de sus filmografías, luego, no me interesen mas que dos o tres títulos, a lo sumo.
Muy recomendable.

lunes, 14 de diciembre de 2009

DETRÁS DE LA MÁSCARA: EL ASCENSO DE LESLIE VERNON

Amigos, estamos ante una muy curiosa y, hasta cierto punto, original película... aunque no tan redonda como podría haber sido.
Vamos a ver, ¿cómo lo explico?... imaginaos que Michael Myers, el psycho-killer de "La noche de Halloween", cuando no corretea por ahí matando adolescentes, es un tipo relativamente normal, que se toma su labor como un curro y aprovecha las horas previas a la matanza para planificarlo todo detalladamente. Ahora imaginad que un grupo de aspirantes a periodistas le sigue a todas partes con una cámara documentándolo todo, capturando incluso las explicaciones pertinentes del criminal y sus propias paranoias seudo-intelectuales sobre por qué la chica superviviente ha de ser virgen, qué hay de fálico en el arma que usa ella para defenderse y lo muy mucho de "regreso al útero materno" que significa resguardarse del asesino dentro de un armario, sin excederse en cuanto al humor, todo de un modo bastante natural y casual. Pues eso es "Detrás de la máscara", un falso documental sobre un aspirante a Jason / Freddy / Michael llamado Leslie Vernon y la relación que se marca con el equipo de rodaje que inmortaliza el asunto, algo parecido a "Ocurrió cerca de su casa" pero centrado en las leyes, tópicos, clichés y clásicos del cine slasher (como nosotros, el asesino sabe de antemano cuales serán las previsibles reacciones de sus futuras víctimas).
Cuando las planeadas acciones ocurren, dejamos el punto de vista de la cámara del reportero y entramos en terreno de "película normal". El cénit de lo cual se desarrolla por completo en el clímax final, es decir, durante la masacre de adolescentes tan bien preparada por su perpetrador, que es cuando el equipo de rodaje (del documental) decide intervenir y formar parte de la "ficción", con sorpresa -muy ingeniosa- incluida.
Anotar que, como todo buen asesino enmascarado, Leslie Vernon tiene un archienemigo, su propio "Dr.Loomis", en este caso interpretado por Robert Englund. El desenlace da pie a la inevitable -y lógica dentro del subgénero- secuela. Todo ello con la adecuadísima canción "Psycho Killer" de "Talking Heads" como fondo.
¿Problemas?... pues que, irónicamente, las virtudes del film son, a su vez, el defecto... porque, originalidad a un lado, "Detrás de la máscara" no encaja en los parámetros del slasher puro que tanto homenajea con afecto y que el fan espera, lo que hace que el resultado se resienta. El efecto "falso documental" agota un poco y la sangre es mínima. Digamos que es un chiste que se alarga demasiado y, salvo aspectos puntuales, va dejando de hacer gracia a medida que avanza. Y sí, el final, clásico y respetuoso con las leyes del cine de acuchillamientos, se disfruta, pero es demasiado poco en comparación al resto.
Aún así, como digo, "Detrás de la máscara: el ascenso de Leslie Vernon" es un film distinto y simpático que los fans del terror, y especialmente el slasher, podrán disfrutar con una sonrisa de complicidad en los labios.

sábado, 22 de mayo de 2021

SPAWN

Si hay un fenómeno que pueda catalogarse sin pestañear de "totalmente noventero" ese es "Spawn", personaje de comic creado por Todd McFarlane y publicado por la editorial "Image". No voy ahora a dármelas de experto porque, no, aunque leer comics me gusta, no llega a la devoción que despierta en mi el cine. Sin embargo, si estabas un poco situado en "fricolandia", conocías a "Spawn", te dejabas impresionar por esos barrocos dibujos del tipo sentado con la mega-capa al viento y, sobre todo, babeabas con sus curradísimas y detalladas figuras, cortesía de "McFarlane Toys", un poco antes de que lo acabara de petar -al menos para mí- con la tremenda colección "Movie Maniacs" (y, de paso, cambiara totalmente la faz del mercado de las figuritas). Tienen muestras de ello aquí y aquí. Los 90 fueron años de mucho goticismo de chichinabo. Molaba lo oscuro, lo tormentoso, lo "mal lechado". A nivel cinematográfico, y a nivel superheróico, la culpa de todo la tuvo el "Batman" de Tim Burton. Sin duda. Tendencia a la que se apuntaron otros ilustres como "Flash" (¡al que le quedaba fatal!) y "El Cuervo", mucho más adecuado. Gracias al hombre murciélago, vivíamos entonces una oleada de tipos con mallas -negras-, mucho más modesta que la actual, pero notable. Así que, entre eso y la tendencia al goticismo de la chavalada, llevar "Spawn" a la gran pantalla era lo que se dice una decisión lógica, a la que se apuntó la entonces poderosa "New Line", con producción y -supongo- supervisión de Todd McFarlane himself.
Los habitantes de infernalandia pretenden destruir la tierra, para lo que están organizando un super ejército de "Spawns". Necesitan uno que ejerza de cabecilla, así que convencen al mandamás de una agencia de asesinos para que se cepille al mejor de los suyos y lo mande a los infiernos, donde será convertido en el "Spawn" supremo. Lo logrará, sí, pero de vuelta a la tierra -y removido por el amor a su esposa.... ¡buargh!- el tipo se revotará contra sus diabólicos jefes y pasará de villano a héroe.
La popularidad "subcultural" de "Spawn" motivó que, cuando se anunció -en 1997- que se había hecho una peli e iba a estrenarse en el Festival de Sitges, todos corriéramos a verla entusiasmados. ¿Y qué pasó? Pues la decepción fue tan, tan y tan gorda, que salimos con el rabo entre las piernas y nunca jamás volvimos a hablar de ella. Así ha sido en mi caso hasta que, el otro día, pensé aquello de "¿Cómo me sentará hoy?".
Sí, "Spawn" es bastante terrible toda ella. Sin duda, lo que más impacta al verla es la bajísima, pero bajísima, calidad de sus trucajes visuales. El CGI es tercermundista. Horripilante. Hay momentos en los que incluso vemos el corte del recuadro que enmarca la luzecita verde brillante. Cierto que en los 90 el CGI todavía andaba muy virgen, pero es que hablamos de un producto "mainstream" bajo el sello "New Line". No de una serie Z tipo "The Asylum", entre otras cosas porque el cine barato de esos años no podía permitirse filigranas informáticas. Tal vez piensen que el paso del tiempo ayude a superar el shock, pero no. Especialmente porque en el clímax final estalla a lo bestia, acompañado de unos cromas desconcertantemente mal ejecutados. Demencial, en serio. Los efectos físicos, de látex y tal, están bastante mejor y corren de la mano de la mítica KNB Group que, aunque se lo curran un rato -sobre todo por la versión animatrónica de "Violator"-, no pueden evitar el efecto "Tortuga Ninja" en lo que respecta al traje/look del mismo "Spawn".
Si repasamos el reparto, encontramos a un John Leguizamo la mar de bien caracterizado al que dejaron hacer demasiado y carga bastante (salvo alguna puntilla graciosa. Y esos chistes de pedos). Tampoco convence mucho el héroe de la función, un Michael Jai White que únicamente sabe poner cara y poses de malote, sin aportar mucho más (como producto superheróico de la década, que no falte el maldito plano de "Spawn" apoltronado sobre la cruz de una catedral gotiquísima en plan vigía, acompañado de rimbombante música orquestal. Recurso cansino que llegó a durar demasiado). Una Melinda Clarke recién salida de aquella ñorda infame titulada "La lengua asesina" (precedida unos pocos años antes por "Mortal Zombie", ¡anda que seleccionabas bien tus papeles, niña!) y un Martin Sheen al que, supongo, debería avergonzar soltar todos esos discursos de villano de opereta que quiere dominar el mundo. También rula por ahí Miko Hughes, el niño de "El Cementerio viviente" y "La nueva pesadilla de Wes Craven".
Para añadir más leña noventera al fuego, tenemos una banda sonora trufada de lo que era habitual entonces, grupos de metal gótico y tecno-chunda-cool como "Orbital", "Korn", "Marilyn Manson" o "Prodigy" (alguno de ellos firma el resultón tema que acompaña a los feísimos y agotadores títulos de crédito. Mención también para los del final, muy inspirados en los de "Seven", algo bastante común entonces).
El guionista principal no es otro que Alan B. McElroy, a quien debemos títulos como "Halloween 4: El regreso de Michael Myers" o "Km.666".
El director de discordante nombre, Mark A.Z. Dippé, venía del mundo de los efectos visuales para títulos de relumbrón, lo que aún hace más incomprensible la incapacidad destilada en "Spawn". Habrá quien piense que el dinero invertido terminó destinándose a otras cosas, como cocaína y putas. O será que Dippé es un negado cuando se trata de dirigir. En cualquier caso, perdió la oportunidad brindada y acabó a la riendas de subproductos como "Frankenfish: La criatura del pantano", mucha televisión y películas de "Garfield" destinadas a mercados menores. Bien le deben de ir cuando su film más reciente sigue por esos derroteros, solo que cambiando al gato gordo naranja por el perro "Marmaduke".
"Spawn" podría ser uno de esos extrañísimos productos "mainstream" que alcanzan el renglón de lo involuntaria y puramente "trash", aunque si debo decir algo positivo de ella, por mucho que cueste, es que no es excesivamente aburrida. Tiene su ritmillo y, entre vergüenza ajena y vergüenza ajena, hasta puede verse entera sin morir en el intento.
Un anti-clásico de su década.

viernes, 17 de diciembre de 2010

TRAMPA INFERNAL

Unos jóvenes adictos a las experiencias extremas deciden apostar un dinero que se llevará el primero que cace un oso. Una vez en el bosque empiezan a percibir presencias. Uno de ellos comenta que podría tratarse de Jesee, un gringo enajenado convencido de que está en guerra. A pesar de ello deciden quedarse, por lo que la mayoría morirán despedazados.
Una película Mexicana que anda entre el “survival” y el “slasher”, con un asesino que es lo único que merece la pena de toda la movida, más que nada por su look fardón y plagiador… digamos que se me marcan un psycho-killer  con retazos de otros. Un puzzle. Así, a la corpulencia de "Jason Voorhees" se la añade una mascara a lo "Michael Myers", al que le ponemos una peluca rubia y rizada (en eso se parece a Bisbal) y las garras de "Freddy Krueger" (¡pero con sierra!) y que además utiliza una serie de armas que recuerdan a "Rambo"… pues fíjense, a mí la mezcla me parece la hostia de atractiva.
Y los asesinatos, visualmente, también me han dejado satisfecho (¡¡¡hay un rebanamiento de garganta cuyo salpicón de sangre, llega hasta el cielo!!!). Lo malo es todo lo demás es en demasía aburrido y soso. Hay que aguantar los paliques de estos putos pinches pendejos (y además chingones) hasta que a Jesse le da por hacer acto de presencia.
Sí, hay algún escotazo y bañadores sugerentes, pero también hay celulitis. Y estúpida historia de amor en la que la hembra es la que piensa con la cabeza, y el macho con los músculos. Lo primero para estos es hacer alarde se su bravuconería. Luego, cuando tengan la cabeza del oso en la pared, entonces sí, les pueden hacer la felación.
En las tareas de dirección Pedro Galindo III, responsable de la afamada saga de "Siete en la mira", entre otras tantas, y con una carrera escueta para lo que suelen ser estos artesanos mexicanos. Se ve que en el mercado del “Home Video” Galindo no ha estado presente.
¡Ah! Y el cartel me parece cojonudísimo…

sábado, 27 de abril de 2024

CHANNEL 13

Pues cuenta Mark Polonia (la mitad viva de los populares hermanos) en la introducción de "Channel 13" que un día cualquiera, hurgando en el desván, localizó un puñado de polvorientas cintas VHS bendecidas en sus adentros por un proyecto suyo, y de su brother, a medio cocer, enterrado por el cruel devenir del tiempo. Y puesto que, como ya se ha visto anteriormente, este par no perdían ocasión alguna de insuflar nueva vida a todo su pasado (con el apoyo de "SRS Cinema", peñica especializada en editar SOV de horror mierdoso bajo la irritantemente equivocadísima utilización de la etiqueta underground) pues digitalizó todo ello, lo editó, le añadió nuevas escenas y, ea!!, ya tenemos otra peli lista para apestufar todavía más el infrauniverso de las plataformas de streaming.
"Channel 13" se parió originalmente, a finales de los ochenta, con intención de currarse una antología inspirada en los logros de "Amicus" y "Creepshow". Así pues, tenemos a un pringadillo fan del horror que, haciendo zapping, se queda atrapado en el mentado canal trece, donde un host de miserable aspecto monstruoso (luciendo careta pillada en el "Party Fiesta", un proceder muy propio de los Polonia) introduce tres historias.
La primera, "All Hallows Eve", es la mejor (tal vez por, justo, ser la primera) en la que un chaval inadaptado se harta de ser mal tratado y decide "revancharse" ayudado por su mejor amigo, un espantapájaros con vida propia. ¿O eso cree su trastocada mente?. Pues nunca lo sabremos porque, acorde a lo comentado al inicio, no dispone de un final. Termina abruptamente y sin aclarar nada. Suerte que el trayecto viene trufado de cierto encanto. Al ser un cortometraje facturado VHSs mediante por un par de jovenzuelos (que se reparten los roles protagónicos y, obviamente, hacen de hermanos... parecido físico obliga), pues es inevitable. Todo muy artesano y apasionado. Con crímenes bien truculentos a base de trucajes pobretones aunque simpáticos, mucha iluminación de color rojo y, oiga, un acabado para nada desdeñable. Digno y solvente. De hecho, mejor que mucho de lo que harían luego los Polonios, más crecidos. Juntos o por separado una vez palmó John.
Es especialmente gracioso que, ocurriendo todo durante la noche de Halloween, uno de los asesinados va disfrazado de Michael Myers. Y muere con la máscara puesta. Habría estado bien que el resto de víctimas también llevaran disfraces de psycho-killers famosos del cine... pero a John y Mark no les sobraban los amigos (ni las buenas ideas).
El regusto más o menos positivo que deja "All Hallows Eve" se ve emborronado por la historia siguiente, absolutamente horrible. "Claws of terror" es, simple y llanamente, una mierda. Y muy gorda. Un senderista es atacado por un especie de pájaro monstruoso de aspecto hiper-chungo manejado a base de stop-motion, verdadero motivo de que exista la piéce (probar el rollo Harryhausen). En la época no llegaron a fabricar y grabar a la criatura, así, pasados todos estos años, Mark y su hijo Anthony (director por cuenta propia) unen esfuerzos y se encargan de ello. El resultado no dista mucho de lo que hubiesen hecho los hermanos siendo chavales. Torpe, chusco y ridículo, incluso para su condición amateur/SOV.
Y llegamos a la tercera y última, "Slaughterhouse". En la introducción, comenta Mark Polonia que la hicieron motivados por la existencia de "Motel Hell", aunque entonces todavía no la habían visto. Les inspiró el material promocional publicado en "Fangoria" y que tanto nos impresionó a todos (ver gráfica muestra al final de la reseña) para, aluego, alquilar la película en el vídeo-club (cortesía de "Warner Home Video") y llevarnos una tremenda decepción, la misma que Mark y su hermano. Y, creo, el fandom al completo. Pero eso de parir una pieza inspirada en otra sin haberla consumido, llevado únicamente por la pasión, imaginando lo maravillosa que será y, en cierto modo, superándola, es algo que yo también he disfrutado / vivido / sufrido, y por ello la empatía, en este caso, pesa. Aunque no tanto como para reconocer que "Slaughterhouse" es flojucha y más de lo mismo. De lo mismo que "All Hallows Eve". Se parecen bastante, sobre todo por el recurrente escenario, el casoplón de la familia Polonia, con ese sótano repleto de cachivaches al que tanto partido sacaron los dos benjamines. La novedad aquí reside en que uno de ellos encarna a un granjero loco veterano del Vietnam, y para marcar diferencia, se unta el rostro de mierda -buscando un efecto "barba de cuatro días"- y, lo más mejor, incorpora un cojín a modo de panza, uno que canta como una almeja en su forma cuadrada. La movida va de unos amigos instalados en un siniestro hotel regentado por el mentado tipejo, de tendencias caníbales, y su retardado hijo, quien se encarga del trabajo sucio. Como la primera, carece de un final-final.
Todas las escenas intermedias, destinadas a ejercer de pegamento y grabadas a posteriori, se suponen ambientadas en los años ochenta, por aquello de no dar demasiado el cante con respecto al resto de "Channel 13". Pero, claro, lo gracioso aquí es que la casa del pipiolo que las protagoniza pertenece a un auténtico devoto de aquella década, con posters, merchandising y objetos varios aludiendo a esos gloriosos días. Una elección tan medida que apesta a artificio, especialmente porque todas estas mierdas entonces eran lo normal, productos desechables propios del momento, no habían adquirido el áurea mítica y mágica que arrastran ahora y por el que son coleccionados y pasto de sucia mercadería... así pues, decorar un hogar supuestamente ochentero con todos ellos resulta altamente extraño e inadecuado. Pero hilarante, por la inocencia que destila, muy propia de los hermanos Polonia y que, aquí, perteneciendo el metraje mayormente a sus juventudes, abunda por doquier, haciendo de "Channel 13" una cosilla simpática y curiosa de consumir, sin más.

Como les decía arriba, ahí van las fabulosas imágenes de "Motel Hell".
Presentes en el film, sí, pero a kilómetros de distancia del show gore,
demencial y gran guiñolesco que prometían. Una auténtica lástima.

lunes, 29 de abril de 2013

SATANÁS, EL REFLEJO DEL MAL

Nos reencontramos con un ya viejo conocido de este blog, Ulli Lommel (pica en el nombre si quieres ponerte al día de sus pseudo-logros), para hablar de la que probablemente sea una de sus películas más populares y, ya puestos, su primer film de género puro, sin aparentes -solo aparentes- deslices artísticos.
Estamos en 1979/80, tenemos poca guita y pocas ganas de currar, pero muchas de amasar pasta, 
¿cual es el género ideal?... pues ea, hagamos una de terror y plagiemos algunos títulos estandarte... ya lo justificaremos luego con la coletilla habitual de: "Yo tuve la idea antes, pero no disponía de dinero y por eso los otros se me adelantaron (y lo hicieron mal, claro). De todos modos, mi película no es de terror, es un thriller psicológico con ribetes vanguardistas inspirado en Bergman, Kurosawa y la madre que los parió". Vamos, Ulli, confiesa que eso es lo que pasó por tu germana mente!.
Es de noche. Suena una música minimalista y repetitiva, la cámara hace lo que los listos llaman "paneo" y se centra en la típica casita blanca de suburbio americano. Dentro, una pareja se está poniendo caliente cuando, de pronto, se dan cuenta de que dos niños (los hijos de ella) están en plan mirón. Así que el amante coge al varón y, pa que no moleste, lo ata a la cama. La hija, más joven, agarra un cuchillo y le corta las cuerdas. El chaval, ya puestos, aprovecha la ocasión para asesinar al hombre con la misma blanca arma (previo paseo en cámara subjetiva hasta el nido de los amantes). Todo ello presenciado por un espejo que hay en el dormitorio. Y sí, esta notoria introducción bebe mucho, muy descarada y sobre todo sonoramente de "La noche de Halloween". Me gustaría saber cual es aquí la justificación de Lommel, porque de verdad que el elemento imitador es tan obvio que incluso parece desafiante (incluido el título, ya que en el primer "Halloween" se referían a "Michael Myers" como "boogeyman" -el  hombre del saco, por así decirlo-).
Pasan dos décadas. Ahora la niña es una mamá super-happy (interpretada por Suzanna Love, eposa del director en aquella época). El hermano, es decir, el culpable del crimen, vive con ella y, claro, se ha vuelto rarito y no habla. Juntos y revueltos ocupan una casa campestre cuya fachada se parece mogollón a la de "Amityville". Un día reciben una carta de la madre de ambos pidiéndoles que vayan a verla, lo que desencadenará los infiernos. La mujer va con su esposo hasta la casa (donde no está la madre... de hecho, esta ni tan siquiera aparece en lo que queda de película) y cuando entra en el dormitorio donde ocurrió el crimen, descubre el reflejo del amante asesinado en el espejo maldito, así que lo rompe. Mal hecho, al hacerlo ha liberado al mal (es decir, ¿era el amante de su madre el mismísimo Satanás?).
Llegan a la casa en plan "Amityville" con los cachos del espejo roto bajo el brazo, y comienzan las muertes... la mayoría de ellas altamente risibles y ridículas, pero medianamente sangrientas (atención al chaval que asoma por la ventana). Total, que en el desenlace a la prota se le pegará un cacho de cristal en el ojo (??) y se volverá un demonio capaz de levitar y lanzar destellos cegadores. El cura amigo de la familia logrará pararle los pies a base de sacrificio y sobreactuación (otra vez como en "Amityville") y todo terminará bien, salvo por el detalle que dejará la puerta abierta a varias secuelas, que las hubo. La segunda es tremenda, la tercera no la he visto y la cuarta está en proyecto y se titulará muy graciosamente "The Boogeyman 4D". O eso dice Ulli Lommel.
En fin, ¿algo que añadir?, pues sí, "Satanás, el reflejo del mal" fue una de mis sonoras decepciones adolescentes (de hecho, la conservaba en su VHS original y terminé regalándola) y motivo de que dejara de seguir la carrera del cineasta alemán. Vista ayer noche, puedo decir que sí, es rara y algo confusa e incoherente (cosa que generalmente no me molesta nada, salvo por las patéticas argumentaciones pseudo-artísticas que luego suelta el director), pero no es la mega-mierda que luego Lommel sí ha defecado (tipo "Zombie Nation", sin ir más lejos, que de tan espantosa ni siquiera reseñaré), es una cosa sosa, plana, aburrida, anodina y totalmente prescindible en la que, por cierto, sale John Carradine haciendo de psiquiatra.

lunes, 2 de marzo de 2015

FREDDY VS JASON VS ASH

A principios de 2000, con el éxito que supuso el crossover “Freddy Vs Jason” se empezó a rumorear entre el fandom, que la “New Line” tenía previsto sacar un nuevo crossover, esta vez enfrentando a los dos iconos del cine de terror, con el personaje protagonista de la saga “Posesión Infernal”,Ash Williams. Obviamente, el rumor se apagó con el paso de los años, lo que se tradujo en montones de fans desconsolados que se quedaron con las ganas de ver la película. Pero era cuestión de tiempo que los fans hiciesen por su cuenta una película o un corto o algo que reuniera a los tres titánes. Y al que mejor le salió la jugada fue a Trent Duncan.
Trent Duncan, es uno de tantísimos norteamericanos medios que a la hora de hacer sus películas se decantan por recrear las mejores escenas de sus personajes favoritos o crear nuevas historias en las que estos sean los protagonistas. Este estilo de cine amateur se llama “Fan Film”. Y hay dos tipos de “Fan film”: Las que tienen unos acabados rozando lo profesional, cuyos disfraces y maquillajes poco o nada tienen que envidiar a los originales en los que se basa, y los que recrean estos disfraces con lo primero que pillan, que son los que más o menos me gustan a mí, por cercanía, por espontaneidad, llámenlo X. Este “Freddy vs Jason vs Ash” que ejecuta Duncan, estaría a medio camino de las dos corrientes estando rodado de forma algo austera en exteriores y de día (porque no tiene iluminación) pero bien sacados los personajes. Si bien Freddy es algo más tosco y se nota que es una careta, Jason sería perfectamente colable en una peli original de “Viernes 13”, mientras que Ash, el Ash más macarra, el de “Terroríficamente Muertos” o “El ejercito de las Tinieblas” estaría más o menos digno puesto que el parecido del actor que aquí lo encarna, Adam Henrickson, con Bruce Campbell es notable, amén de estar vestido y llevar los mismos chorretones de sangre, en los mismos lugares, que en las fotos promocionales de los films originales.
A partir de aquí, todos los clichés habidos y por haber, en un entretenido y dignamente realizado cortometraje  de 13 minutos en el que Freddy Kruegger se aparece en los sueños de una adolescente y la convence de que lea un pasaje del Necronomicón, a fin de traer de vuelta a Ash con la intención de matarlo. Pero Jason anda por ahí matando a los adolescentes, cuando Ash llega por un agujero temporal… o algo.  La lucha será descarnada.
El tono del corto, evoca directamente al que nos ofrecía “Freddy Vs Jason” por encima de otras referencias y, aún con todas sus carencias, se deja ver muy por encima de otros “Fan films” que suelen ser de calado bastante insoportable. Este está bien.
En cuanto al director Trent Duncan, ya se lo montó antes con el “Fan Fiming” haciendo su “Jason Vs. Leatherface” y rematando, después de este, juntando en una misma película a Jason, Freddy, Ash, Leatherface, Ghostface y Michael Myers en un mediometraje de 50 minutos y 6.000 dólares de presupuesto que lleva por título “Fan Film Saga Vol.1: Icons of Horror”. Fuera del “Fan Filming”, Duncan ha realizado el corto “Inahbited” sobre parásitos extraterrestres, entre otras fruslerías.
En cuanto a “Freddy Vs Jason Vs Ash” está dentro de los contenidos extra del DVD de “Devil Dead”, pero todo el material de Duncan, así como tropecientos millones de “Fan Films” están para ver, sin ningún tipo de problemas, en Youtube.

sábado, 14 de septiembre de 2019

SEÑALADO POR LA MUERTE

Steven Seagal lleva 30 largos años interpretando al mismo personaje, algo que resulta incluso fascinante. Salvo casos muy muy concretos, y atípicos, siempre ha hecho de duro poli, agente, militar, guerrillero, loquesea y sin moverse del cine de acción/thriller. Creo que es un caso único en la historia del séptimo arte. Claro que hace ya tiempo que la filmografía del pétreo actor anda estancada de mierda en mierda. Mucha. Ahora se anuncia una absurda y tardía secuela de su film de debut, "Por encima de la ley", pero ya veremos si fructifica. De momento centrémonos en los años durante los que Seagal se encontraba en pleno despegue, ganándose a pulso un puesto de honor entre los "action heroes" de toda la vida. "Por encima de la ley" y "Difícil de matar" no acababan de convencer. Faltaba LA PELÍCULA de Steven Seagal, y a mi juicio llegó con "Señalado por la muerte".
Narrativamente no cuenta nada que no hayamos visto mil veces. Incluso en la época de su estreno: Un agente de la D.E.A, harto de ver que su lucha contra el crimen no sirve para nada, se retira. Vuelve a la tierra natal y se instala con su querida familia. Pero ¡ah amigo!, resulta que la zona está dominada por un clan de rastafaris malvados que osan vender drogas a los buenos chicos blancos norteamericanos de barrio residencial. Encima, su jefe es un psicópata de ojos verdes obsesionado con el vudú y la magia negra. No hace falta decir que, aunque a regañadientes, Seagal terminará enfrentado con todos ellos. Su familia sufrirá, lo que la liará más parda y será motivo suficiente para que nuestro héroe duro, y chulesco hasta lo desagradable, no deje ni una sola rasta derecha.
En su época fui a ver "Señalado por la muerte" entusiasmado. Era fan de Steven Seagal. Y me flipó. Me encantó. Básicamente por ser su película más truculenta -con fugaces pero contundentes destellos gore- y lidiar tímidamente con el terror, lo que le daba un rollo un poco distinto.
Steven Seagal es el único "action heroe" que logra hacerme empatizar con los villanos, porque las hostias que les mete DUELEN. Pero de verdad. Hacen auténtico daño. Son retorcidas y sádicas. Todavía me da escalofríos ese plano dedicado a demostrar, con todo detalle, cómo Seagal le rompe el brazo a uno de los rastafaris. Ay!. ¿Y qué me dicen de la manera en la que despacha al jefe de los malos? Creo que ningún pillastre del cine ha sufrido una muerte más burra, cito (spoilers!): Seagal usa sus pulgares para hundirle los ojos en primerísimo primer plano (agh!), luego lo levanta por el aire y lo lanza contra su rodilla, partiéndole la espina dorsal (uff!). Una vez el pobre individuo se ha convertido en un muñequito inerte, lo lanza por el hueco del ascensor para terminar ensartado en un puntiagudo hierro (toma!). ¿Quién da más?.
El reparto de "Señalado por la muerte" va cargadito de rostros reconocibles, Keith David, Joanna Pacula, la "scream queen" Danielle Harris, Kevin Dunn, Peter Jason, el inevitable Danny Trejo, la actriz porno Teri Weigel (que sale en pelotas, claro. Interpreta a la concubina de un mafioso, exactamente el mismo papel que hizo en "Depredador 2") y el entrañable casi figurante de color Jeffrey Anderson-Gunter. Los guionistas son los mismos de "Poltergeist". El director es un personaje no exento de interés, Dwight H. Little, que comenzó en los ochenta dirigiendo subproductos de acción y aventuras para pasar luego al terror con  "Halloween 4: El regreso de Michael Myers" (donde conoció a Danielle Harris) o el "Fantasma de la ópera" con Robert Englund. Luego de "Señalado por la muerte" dirigió a Brandon Lee en "Rapid Fire". Le siguieron "Liberad a Willy 2" y "Murder at 1600 (Asesinato en la Casa Blanca)", un vehículo de lucimiento para Wesley Snipes que fracasó, lo que acabó condenando a Dwight H. Little a currar en televisión.
"Señalado por la muerte" es de 1990, pero podemos decir que, a su manera, todavía conserva parte del espíritu del buen cine de acción de la década previa, aquel que ya no se hace, lo que contribuye a que, sin ser un peliculón en lo suyo, entretenga un buen rato.

sábado, 9 de marzo de 2019

SESIÓN DOBLE : LEATHERFACE: LA MATANZA DE TEXAS 3 + HALLOWEEN H20 : VEINTE AÑOS DESPUÉS

LEATHERFACE: LA MATANZA DE TEXAS 3 : Esta tercera entrega de la afamada saga se atreve con aquello que Tobe Hooper evitó cuando rodó "Masacre en Texas 2": Repetir los aciertos de la película original, es decir, volver a la seriedad, a la crudeza y a cierta sordidez. El único elemento propio es una notable ración de gore -ausente en el film de 1973- finalmente extirpada por los señores de "New Line", entonces en la cresta de la ola gracias a Freddy Krueger y con ansias de hacerse con todas las franquicias de éxito en el cine de terror (poco después le tocaría el turno a "Jason Voorhees"). Dicha intromisión se saldó con un montón de problemas durante el rodaje, algo que brilla especialmente en el inapropiado final. Y si no que se lo digan al pobre Jeff Burr, que vio su carrera truncada tras la amarga experiencia en la silla del director.
No obstante, preparados para el susto, y vista hoy, la película funciona. Será que el tiempo la ha beneficiado. O que las siguientes aportaciones a la saga son tan mediocres que esta ha ganado puntos. No lo sabemos. Con todo, "Leatherface: La matanza de Texas 3" dispone de un puñado de buenos momentos, especialmente en su primera mitad (tengo debilidad por la desasosegante secuencia de la pareja protagonista intentando cambiar la rueda de su coche mientras en la oscuridad chirría cada vez más próxima la pierna ortopédica de Leatherface
) y dispone de un tempo notablemente acelerado. Todo se desarrolla a bastante velocidad y sin dar demasiado respiro al espectador. 
En el reparto destacan un novatillo Viggo Mortensen, Ken Foree de "Dawn of the dead" y el chico para todo de la serie B, William Butler.
Cierra el film una adecuadísima y muy estupenda canción de "Laaz Rockit", inevitablemente titulada "Leatherface".


HALLOWEEN H20 : VEINTE AÑOS DESPUÉS
: No cabe duda de que en Hollywood las cosas son cíclicas. Hay muchos ejemplos, pero hoy nos centraremos en uno. Recientemente la compañía de moda especializada en terrores de éxito y calidad, "Blumhouse", se sacaba de la manga una nueva entrega de "La noche de Halloween" que se anunciaba como "la buena", conectando directamente con la original, saltándose todas las secuelas intermedias y fichando a su protagonista, Jaime Lee Curtis. Todo ello coincidiendo con el cuarenta aniversario de la de John Carpenter. Curiosamente, hace dos décadas atrás, la compañía de moda especializada en terrores de éxito y calidad de entonces, "Dimension Films", se sacaba de la manga una nueva entrega de "La noche de Halloween" que se anunciaba como "la buena", conectando directamente con la original, saltándose todas las secuelas intermedias (salvo la segunda) y fichando a su protagonista, Jaime Lee Curtis. Todo ello coincidiendo con el veinte aniversario de la de John Carpenter quien, por cierto, rechazó ser el director y para lo cual contrataron nada menos que a Steve Miner, responsable de la segunda y tercera de "Viernes 13". El título no podía ser más lógico, "Halloween H20", una película que intentaba aprovecharse, y con justicia, del renacer del "slasher" gracias a "Scream" o "Sé lo que hicisteis el último verano".
Laurie Strode vive oculta tras otra identidad ejerciendo de profesora en una escuela para ricos, donde tiene a su hijo estudiando. Un mal día Michael Myers reaparece de la nada para, una vez más, continuar la labor que dejó incompleta en 1978.
A diferencia del reciente y aburrido "Halloween", "Halloween H20" tuvo la sabia idea de apartarse levemente del "slasher" puro para centrarse más en el mal vivir de Laurie Strode y el épico enfrentamiento final con su hermano psycho. La ración de "estudiantes perseguidos por asesino enmascarado" queda reducida a cuatro chavales y una porción escueta de justo y suficiente metraje. El resultado es una película entretenida, con sus dosis de suspense y un clímax final bastante emocionante.
Además, aquí sí ponen punto y final a la saga. De forma contundente. Aunque ni tan siquiera eso nos salvó de que, mediante las más chapuceras triquiñuelas argumentales, se estrenara una continuación absolutamente horrible cuatro años después.
Simpático guiño para la madre de todos los "slashers" con la aparición de Janeth Leigh (chiste privado incluido).
Lo ratifico, "Halloween H20" es mejor que la más reciente aventura de "La Silueta".

sábado, 23 de abril de 2022

SESIÓN DOBLE: HEREDERO (SON) + THE SADNESS

Hace una semana me quejaba de que el cine de terror moderno no me suele funcionar. Algún ente todopoderoso debió escucharme porque, los días siguientes a aquella decepción, me enfrentó a un par de "horror movies" que, lejos de ser maravillas estratosféricas, desde luego dejaron en mi un poso bastante más positivo. ¿Significa ello que rectifico? ¡Para nada! Además de incoherente y cabezón, soy orgulloso. Pero sí estoy dispuesto a reconocer que las dos películas de las que hablaré a continuación son lo que llamaríamos un par de "perlas raras". Vamos con ellas.

HEREDERO
: Por los motivos expuestos, no esperaba nada de esta co-producción entre Estados Unidos, Inglaterra e Irlanda. Temía que iba a encontrarme ante la típica y ya cansina vuelta de tuerca a "La semilla del diablo" (si quiere usted hacer terror por cuestiones económicas, o porque no le sale otra cosa, pero teme perder prestigio, copie alguno de los clásicos del género bien considerados por la crítica seria y sesuda) Y, no se por qué, asumía que todo ello rezumaría un tono más bien pretencioso y aburrido. Sin embargo, en ocasiones equivocarse es algo positivo. Y aquí tienen la prueba: "Heredero" ("Son" en v.o.) está bastante, bastante bien. Un film que, "a pesar" de su tendencia a cierto drama, buenos actores (incluido el niño), una pasmosa y agradecida seriedad y una fotografía más que estupenda, esconde sorpresas truculentas.
La movida va de mamá soltera con hijo de ocho años de incierta procedencia. Una noche, entra en el dormitorio del nene y ve a un montón de gente rodeándolo. Asustada llama a la policía que, como era de esperar, no encuentra nada raro. Sin embargo, el detective y la mamá se hacen amigos, muy amigos. Ella le habla de una secta chunga de la que huyó siendo joven y asegura que están planeando algo malo. Aquello que, mientras, el niño cae enfermo, enfermísimo. Los médicos no tienen ni pajolera idea de qué le pasa. Apostarías a que va a palmar hasta que, un fortuito día, se come a la canguro -así como suena- y mejora. ¿Desean saber más?, vean la película.
Protagonizan la monina Andi Matichak (a la que podemos ver en la reciente trilogía de las aventuras de Michael Myers, como esta y esta otra) y el siempre eficaz Emile Hirsch.

THE SADNESS: Que una película sobre las terroríficas consecuencias de un virus capaz de convertir a la gente en maníacos asesinos sexualmente insaciables se titule "La tristeza", descoloca un poco. Una vez vista, cobra sentido. Tampoco mucho. Sigue siendo raro, pero claro, hablamos de un producto asiático, y ya saben lo mucho que allí se les va la pinza y lo más que les mola la violencia.
La idea de base está muy bien, y da verdadero miedo. Lo que ocurre es que "The Sadness" es tan extrema. Tan bestia. Tan exagerada. Tal es su deseo de impactar y provocar (a base de gráfica y detallada ultra-violencia explícita mezclada con violaciones y sexo enfermizo) que al final todo adquiere un tono bufo, burdo, gran guiñolesco, y no ofende ni trauma. Pero eso no quiere decir que no mole ver esa desorbitada cantidad de sangre, que no mole la película (especialmente la escena del pifostio en el vagón del metro) y que no mole ese desenlace, puntuado por unos títulos de crédito capaces de hacer estallar la cabeza a un epiléptico, tanto por los flashes como la canción grindcore que los acompaña.

domingo, 15 de mayo de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "¡¡SANGUINARIO!!" (O "HALLOWEEN 2")

"La noche de Halloween" de John Carpenter puede presumir de arranque estupendo y clímax maravilloso pero.... seamos sinceros, la parte del medio es un poco plasta. ¡Cuidao!, no digo que sea carroña, ni por todo el oro del mundo. Va cargada de pequeños y maestros momentos de suspense, pero en términos generales no es que sea lo más entretenido que he visto en mi vida. Bien, "Halloween 2", absurdamente titulada "¡¡Sanguinario!!" en España, es toda ella, enterita, como la parte central de la primera. Y, encima, sin los momentos maestros de suspense que comentaba. En este caso la sutilidad de aquellos se acabó viendo sustituida por lo que con el tiempo ha sido mandato obligado en todo "slasher" que se precie: asesinatos gráficos, sangre y tetas. Es decir, el efecto "porno" que consiste en pasar a cámara rápida el relleno para ir directamente a la carnaza. Efectivamente, “Halloween 2” se estrenó al año siguiente del primer “Viernes 13” (reclamando el trono, supongo) e, inevitablemente, se vio salpicada por esta.
A su vez, los escasos intentos de suspense de los que goza se mutan en otra característica común del subgénero: la lentitud, a.k.a, el aburrimiento. Sí, amigos, "Halloween 2", que revisé hace unos días, es un puñetero coñazo. Ya, ya, ¿y qué "slasher" no lo es?... cierto, pero es que hablamos de la segunda parte de la madre del cordero (vale que hubo precedentes, pero no se puede negar que el clásico de Carpenter partió la pana) y eso, queridos, tiene un peso.
Para la ocasión las tareas de dirección recayeron en un mindundi, Rick Rosenthal, que no haría nada demasiado destacado el resto de sus días salvo quizás "Bad Boys", "Russkies" y ¡"Los pájaros 2: Resurrección"!. De hecho, tal es así, que llegadas épocas modernas, y viendo que lo único que realmente brillaba en su currículum era, justamente, haber dirigido "Halloween 2", le ficharon para encargarse de la, nada menos, octava parte de lo que ya entonces era una franquicia interminable y muy olvidable (aceptémoslo, Michael Myers tiene menos carisma que un repollo). ¿Contribuyó su participación a elevar el nivel?. Pos no, "Halloween 8", o "Halloween: Resurrection" -su título oficial-, era un rato mediocre. Vale, algo más que esta "Halloween 2", que aún dispone de alguna idea maja (limitadas todas a las escenas de asesinatos, claro, como esa enfermera elevada del suelo haciendo palanca en su espalda con un bisturí o el resbaladizo charco de sangre), pero por los pelos.
En cualquier caso, y como suele ser habitual, los respectivos fotocromos (esta vez creo que están todos) no se ven salpicados por el melodrama expuesto, al contrario, son bien bonitos y gozosos... algunos dignos de enmarcar.... y si no, échenles un ojo y luego me dicen.