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viernes, 7 de abril de 2017

TEEN WOLF 2

La secuela de “Teen wolf (De pelo en pecho)” probablemente sea una de las secuelas más odiadas de la historia del cine. Los fans de la primera odian esta segunda, los fans de Michael J. Fox, odian esta segunda película y Jason Bateman odia este “Teen Wolf Too”. Es unánime; todo el mundo odia esta “Teen Wolf 2”. Yo incluido. De hecho, en todas las webs de referencia, “Teen Wolf 2” tiene las puntuaciones más bajas, lo que según  las medias, la posiciona como una de las peores películas de la historia. No sería para menos, desde luego.
Y es que ante el éxito de “Teen Wolf (de pelo en pecho)”, se puso en marcha una secuela, por lo que se escribió un primer guion que se le mostró al elenco original de la primera parte. Michael J. Fox, rechazó volver a interpretar a Scott Howard, cosa que tiene su lógica, si tenemos en cuenta que ya era una megaestrella gracias a “Regreso al futuro” y que es normal que el actor decidiera asumir roles más ambiciosos y no peliculitas de 3 millones de presupuesto – Dos más que el “Teen Wolf” original-.
Pero quizás la producción no debería haberse llevado a cabo jamás cuando vieron que no solo J. Fox rechazaba el papel, sino que el co-protagonista de la primera, Jerry Levine, actor de segunda categoría que tampoco es que tuviera una agenda de los más apretada, también rechazaba el volver a interpretar al mítico Stiles, el amigo juerguista de J. Fox en la primera. El guión era una absoluta puta mierda.
Eso no impidió que se llevara a cabo la secuela, ya que llegados a ese punto, el padre de Jason Bateman, Kent Bateman, entra a formar parte de la producción con la idea de hacer que su hijo, con un perfil actoral muy similar al de Michael J. Fox, y que al igual que este, triunfaba en ese momento en la televisión protagonizando la serie “The Hogan Family”, protagonizara la película y esto impulsara su carrera. Craso error; “Teen Wolf 2” arruinó la carrera de Jason Bateman, quién ya no se repondría de este revés en 20 años, que retomaría su carrera siendo una estrella del cine independiente. Sin embargo, a nivel mundial, sigue siendo tristemente famoso como el actor protagonista de “Teen Wolf 2”. Por suerte, mientras escribo esto, Jason Bateman goza de su momento de mayor prestigio.
El caso es que con Jason Bateman a bordo de la producción, se retocó el guion –ni tan siquiera lo rescribieron- para adaptarlo al nuevo protagonista. Si en un principio la idea era tener a Scott Howard en la Universidad, esta vez practicando boxeo, ahora sería sustituido por su primo, Todd Howard, y teniendo ese pequeño detalle ya presente, desarrollar la película como estaba previsto en un principio. Del elenco principal tan solo repiten James Hampton como el padre de Scott y Mark Holtom como Chubby, su compañero obeso en el equipo de baloncesto. Para hacer de Stiles, contrataron al actor Stuart Fratkin que resulta más grimoso que otra cosa.
“Teen Wolf 2” es una secuela estúpida que lo único que hace es repetir el esquema de la primera, pero sin gracia alguna, sin brío, sin carisma, resultando una cosa anodina y extremadamente tediosa que no consigue que el espectador se enganche con lo que ocurre en pantalla. Más de lo mismo, pero infinitamente peor.
Cuenta como el primo de Scott, Todd,  ingresa en la Universidad, dónde se le ha concedido, por error, una beca de Boxeo, cuando este no tiene noción ninguna de este deporte. Todd sabe que proviene de una familia de hombres lobo, pero como la maldición no le ha afectado ni a su padre ni a su madre, cree que el tampoco está afectado por ese mal, hasta que un día, saliendo al ring a boxear, con el subidón de adrenalina, se convierte en hombre lobo, y a partir de ahí, en consecuencia a la popularidad que esto le acarrea,  Todd se vuelve vanidoso, temido por sus amigos, y rechazado por la mujer que de verdad le conviene, cuando este se hace acompañar de las más arrastradas zorrascas del campus. Cosas que, al final de la peli, le harán cambiar con respeto a su estatus de lobo.
Huelga decir, que por otro lado, la película está especialmente mal rodada, haciendo un uso muy extraño de las elipsis y  escenas de transición, haciendo uso muy ruidoso de la música de la banda sonora, como para tapar que a estas escenas de las que hablo, les falta el sonido ambiente. Es como si hubieran solucionado con música, el hecho de que hayan perdido el audio de las mismas. Si lo perdieron o no, en verdad lo desconozco, pero que parece, eso es un hecho.
Un absoluto desastre, una comedia en la que en ningún momento nos divertimos, una historia totalmente payasa, y una secuela que justifica la existencia del termino “innecesario”.
Jason Bateman, en una entrevista, declaró que si él no había llegado a ser nunca una estrella de Hollywood, fue sin lugar a dudas por culpa de “Teen Wolf 2”, que si podía haber aspirado a algún papel importante, esta candidatura fue lastrada por la morralla que significó esta película, y que si en ese 1987 hubiera debutado en el cine con cualquier otra película, y no con esta, otro gallo le hubiera cantado. Que no se queje, que al final no le ha ido mal del todo.
El director que fue contratado para que tomara buena nota de la manera de dirigir de Rod Daniel, director de “Teen Wolf (De pelo en pecho)” y la imitara en esta secuela, es Christopher Leitch, que si luego le fue bien firmando el guión de “Soldado Universal”, dirigiría en 1990 la película “Más allá de la Aventura”, una desagradable adaptación de “Heidi” sin mucha repercusión, para después hacerse fuerte en la televisión, y no volver a dirigir una película en su vida.
Hay películas que de tan malas son buenas, y películas que simplemente son malas de solemnidad, y nunca se les podrá ver nada positivo, ni tan siquiera con el paso del tiempo a su favor; “Teen Wolf 2” es una de esas. Sencillamente espantosa.

domingo, 8 de noviembre de 2015

LOS FOTOCROMOS (Y LA CARATULA DEL VHS) DE "LOS ROMPECOCOS"

Año 1986. Iba yo en el bus, camino del centro, cuando desde el ventanuco diviso un enorme y colorista cartel de cine en el que la mitad de una chica semidesnuda persigue a la mitad de un chico en idéntica tesitura. Qué sugerente, simpático y sensual. No mucho después, estando en casa, vimos el trailer de aquella misteriosa película por la tele, con la famosa imagen de la entrepierna palpitante. Mi hermana, ofendida y con un lapidario tono de desprecio, comentó el asco que le daban esa clase de productos. ¿Qué clase? pues está claro: Las comedias adolescentes de notable temática sexual con "Desmadre a la americana" y especialmente "Porky´s" ejerciendo de piedras angulares. Lo que los expertos llaman "teen movies", subgénero este del que es declarado fan nuestro Víctor, quien se encargó de reseñar la película de la que les estoy hablando, "Los Rompecocos", así como sus secuelas oficiales y no tan oficiales. 
Nunca llegué a verla en el cine. Tuve que esperar al vídeo para reunir a una panda de colegas del colegio y pasar un rato de escándalo. La gozamos mucho, tanto como mi sobrino cuando hace un par de años, y viendo su lógico interés por las tetas y el follamen, se la puse. No paró de reír.
Poco sabía yo entonces que la mitad del guión de "Los Rompecocos" lo firmaba alguien que unos años después se convertiría en uno de mis héroes del celuloide rancio, Jim Wynorski. En esos tiempos aquella película representaba lo más fuerte y gráfico -sexualmente hablando- del momento en cuanto a comedia juvenil. Incluso daba un poco de reparo verla, casi como si fuese una porno. No hace falta decir que al lado de las "teen movies" modernas, mucho más brutas, escatológicas y ofensivas (en las que ya hasta vemos pollas, coños y chistes de corridas), "Los Rompecocos" ha pasado al lado de las inofensivas. Aunque, en esencia, nunca fue para tanto. A diferencia de "Porky´s" o tantas otras, la peli de Rafal Zielinski apostaba por un tono de comedia más grotesco, exagerado y casi "cartoonesco" que imposibilitaba tomársela demasiado en serio. Lo mismo que sus, probablemente incompletos, fotocromos aquí presentes -gracias a las capacidades humanas de Alex Gardés-. Como verán, algunos de ellos se reproducen tal cual en la parte trasera de la caratula VHS de este clásico del cine gamberro, probablemente la última de las "teen movies" genuinas, antes de su caída y posterior resurgimiento gracias a "American Pie".









martes, 25 de noviembre de 2025

VEGAS PARTY

“Vegas Party” es un título inventado por los distribuidores españoles sin mucha razón de ser. Tampoco la tiene que a esta película se la conozca de dos modos distintos fuera de nuestras fronteras —y cualquiera es mejor que el que le pusieron aquí—. “Vegas Baby” es el título con el que se estrenó la película en salas de Reino Unido y Australia. Uno que los distribuidores americanos tenían guardado en la manga hasta que no le vieron rentabilidad a la película en su estreno europeo y, en consecuencia, decidieron que en los USA era mejor lanzarla directa a vídeo. Así, maniobraron de forma no del todo honesta, y tiraron por la borda lo de “Vegas Baby” para ponerle uno que, por lo menos, les permitiera vender muchos DVDs; “Bachelor Party Vegas”. ¿Posible intención de los distribuidores? que el público la tomara por una secuela de “Despedida de soltero”. Pero en 2006 el personal ya no era tan ingenuo como para picar con una estratagema de esa clase.
En España, que se editó igualmente solo en vídeo, se tituló “Vegas Party”. Ni tan siquiera hubo imaginación para explotar un poco el asunto bautizándola, por ejemplo, “Despedida de soltero 3: Ahora en Las Vegas”. Por lo menos su mera existencia hubiera tenido más gracia.
Y aunque parezca una mera consecuencia de “Resacón en Las Vegas", en realidad esta película es unos años anterior, de 2006, y en todo caso sería deudora de la moda sobre películas de despedidas de soltero de la que fue víctima la década de 00, e iniciada por la estupenda “Juerga de solteros” que, a su vez, existe como consecuencia de aquella obra maestra de las “bachelor movies” como es la anteriormente mencionada "Despedida de soltero".
La cosa es sencilla: Un grupo de amigos se van a Las Vegas a celebrar la despedida de uno de ellos, y bajo cumplimiento de las normas de las mismas —que vienen a ampliar el dicho americano “lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas”— la intención de estos es desfasar lo máximo posible, hasta los límites de la legalidad. Así, se convertirán en los principales sospechosos de un asesinato cometido en el rodaje de una película porno. Lo común y corriente en este tipo de películas, de no ser por un estúpido giro argumental durante los últimos cinco minutos que no se puede desvelar. Por supuesto, al final del evento se lanza un discursito enarbolando la amistad y los valores, como solo los americanos saben hacer. 
Por una serie de burocracias, a pesar del despliegue y lo —más o menos— enrevesado de la trama, tan solo le concedieron al equipo 16 días para rodar la película, un tiempo más que ajustado para una producción de estas características, pero la producción salió a flote y fue terminada.
Floja. No llega a aburrir pero una vez concluso el visionado el espectador se queda con la sensación de no haber visto nada. Intrascendente. Sosa. Ver y olvidar.
Aunque en las “bachelor movies” genéricas suele haber individuos de todas las edades, en “Vegas Party” los protagonistas son jovencitos, veinteañeros, lo que permite que la película contenga situaciones propias de las “teen sex comedies” y, por tanto, el elenco esté cuajado de rostros populares del cine adolescente de la década de dos mil. Así, Kal Penn lleva la batuta adjudicándose  las secuencias de calado más cómico, secundado por otros habituales, pero menos populares, como Jonathan Bennet, Donald Faison, Charlie Talbert  y Aaron Hilmelstein. 
En la parte adulta, Jaime Persly, musa de la comedia “teen” de aquellos años, aquí se interpreta a sí misma en una simpática colaboración en la que, igualmente, se la presenta como musa de la comedia “teen” (valgan todas las redundancias). Diminuto sería el papel que nos ofrece Vincent Pastore, al que todos hemos visto en films como “Uno de los nuestros” y el toque erótico-escatológico lo pone la inconmensurable hermana del productor Robert Shaye, Lin Shaye, haciendo de una stripper muy deudora de lo que ya hiciera con los hermanos Farrelly en “Vaya par de idiotas”.
Para Eric Bernt, guionista de los mayores bodrios que se puedan imaginar (“Los Inmortales: Juego final” entre otros), “Vegas Party” sería su única película como director.

sábado, 30 de julio de 2022

EL SEAVER NO OCUPA LUGAR (2ª PARTE)

La semana pasada les hablaba de Chris Seaver y una de sus películas. Bien, hoy toca darle un repaso a las restantes que vi y descubrir cuales fueron mis respectivas impresiones.
"Carnage for the destroyer" 2006- Cuenta la historia de un jevillarro flipado dispuesto a construir una atracción para el día de Halloween en honor a un dios destructor. Durante el proceso, logrará que aquel reviva y comience con la escabechina. Siendo la segunda peli Seaveriana -con subtítulos- que veía, temía disfrutarla menos. Pero aunque el efecto sorpresa se pierde, sigue siendo soportable, no demasiado aburrida y medianamente simpática, lo que ya es mucho. Pal caso destacar que esta versión está censurada. Por avatares del destino, dispongo desde hace años de una copia en inglés a pelo, y el día que le di un repaso quedé boquiabierto con una escena muy gráfica en la que un personaje (Teen Ape) se corre de verdad, sin truco, sobre las tetas enormes de una pava muy morbosa. Sensacional. Bien, aquí eso ha sido extirpado. Le precede un cortante fundido a negro. Algo parecido ocurría en "Filthy McNastiest: Apocalypse Fuck", así que tengan en cuenta que todos los títulos de los que hablo ESTÁN INMORALMENTE CASTRADOS. No creo que eso afecte mucho al elemento cómico, pero desde luego le quita parte de la diversión.
"Wet Heat" 2008- Pillan a Teen Ape liado con un menor y lo llevan a la cárcel. Allí, y por su glorioso pasado militar (??), le proponen rescatar al presidente del show business a cambio de la libertad. El tipo accede.
En esta ocasión el blanco de la parodia y/o burla afectuosa es el cine de acción. Las citas son tan previsibles como inevitables: "1997 Rescate en Nueva York", "Terminator", "Desafío Total", etc. El resultado sigue siendo bastante soportable para lo que son esta clase de mierdas, pero es cierto que le falta chispa. Que los chistes no funcionan tan bien. Y que Teen Ape agota como protagonista, funciona mejor en roles secundarios. El punto álgido de la fiesta lo aportan Billy Garberina interpretando con muchísima gracia a una mezcla entre el Tim Curry de "The Rocky Horror Picture Show" y el Gene Simmons de "Nunca es pronto para morir", y Katherine Indovina dando toda una lección de divertido histrionismo. El horrible diseño de los horribles créditos lo firma orgulloso Andrew Shearer. Muy flojita.
"Filthy McNastier: Maximum Dousche" 2005- Una moza acomplejada por sus escasas ubres invoca al demonio Phil quien, aunque le concede una buena delantera, se aliará con un vampiro de la zona y acudirá a la fiesta que organiza la prota para armarla gorda.
Más de lo mismo, aunque un pelín torpe y crudamente facturado. Por desgracia esta es la versión censurada. Según me he informado, hay una escena en la que alguien lame una polla de goma supuestamente untada en caca. No obstante, todo el elemento ofensivo es muy tonto y no funciona para nada. El que mejor se lo curra como actor es el propio Chris Seaver en un doble papel. Cierto que la he visto entera y no me he aburrido en exceso (dura 46 minutos, dos menos que la íntegra), pero también que me cansan los repetitivos recursos del videoasta. Tanto que esta fue la última. Si algún día me animo con el resto, habrá una tercera parte de la reseña. Si no, quédense con lo que sigue.
Conclusión: Tras la sobredosis de vídeo-flatulencias Seaverianas, hay dos cosas que ya comprendo mejor. Una la comenté en la primera parte, su éxito. La otra es la actual decadencia, desgana, desmotivación e incluso depresión del amigo Chris. Hace ya tiempo que bajó el ritmo hasta casi cero. Y aunque ahora amenaza con una webserie, inevitablemente las cosas ya no brillan como antaño. ¿Motivo? Ese encabezonamiento en seguir recurriendo a los mismos elementos y esquemas, las mismas maneras, tácticas, gags y arquetipos de lo que hacía hace veinte años. Y, claro, eso es imposible (y ahí tienen como ejemplo su costrosa, descuidada y desapasionada aportación a la antología "Hi-8 (Horror Independent 8)”). Chris Seaver ya no es aquel chaval. Probablemente lo normal sería actuar de modo honesto consigo mismo y crear según lo que hoy día le pida el cuerpo. Pero estos yankis viven demasiado atados al tema económico y al tema popularidad, y él sabe (o cree saber) que esa es la imagen que se ha creado y, sin ella, no sería nadie (por poco que sea ya). Una lástima. Claro que también podría tratarse de un escalofriante caso de falta de inquietudes, lo que entonces ya escaparía a mi comprensión. Yo, aquí, me a-peo.

viernes, 14 de mayo de 2021

APRENDIZ DE VAMPIRO

“Teen Wolf” era una pequeña —y efectiva— película de serie B que logró trascender más allá de los circuitos marginales, primero, porque el protagonista era un Michael J. Fox a punto de convertirse en mega estrella mundial gracias a “Regreso al futuro” (lo que benefició a esta) y, segundo, porque la película no estaba nada mal. Por otro lado, se trataba de un pequeño homenaje postmoderno a aquellos títulos de serie B de los años 50 en los que los adolescentes se convertían en alguna suerte de monstruo. Las más populares, “I was a teenage Werewolf”, “How to make a Monster” o “Yo fui un Frankenstein adolescente”.
Por supuesto, y en esa línea, a “Teen Wolf” le comenzarían a salir, sobre todo para ser explotados en videoclubes, sus oportunos expolios e imitaciones que cambiando el monstruo por aquello de abaratar costes según qué producción, pasaban a la posteridad con más pena que gloria, siendo estas películas, quizás, los últimos ramalazos de una "serie B/Z" genuina que no volvería nunca más —si acaso, impostada durante las dos últimas décadas—. De este modo (y en la rama vampírica del asunto), a títulos como “Yo compré una moto vampiro”, “Cazador de Vampiros”o “El Vampiro adolescente” se le suma esta “Aprendiz de Vampiro” cuyo título americano, “Teen Vamp”, ratifica todo esto que les digo.
Se trata de una producción verdaderamente cochambrosa rodada en 16 mm. por un tal Samuel Bradford. Bradford, tan solo  dirigió en su carrera esta película para, después, ser uno de los guionistas de la segunda parte (algo bastarda) de una vieja película de perritos titulada “Fieles hasta la muerte”, y desaparecer del mundo del cine sin dejar rastro. Sin embargo, en su película “Aprendiz de Vampiro” ya demostraba tener un ego  desmesurado plasmando su labor como director con su propia rúbrica superpuesta en los créditos, como si se tratara del mismísimo Samuel Goldwing…algunos empiezan la casa por el techo. Porque además la película es lo más insípido que hay.
Cuenta la historia de un  adolescente de aspecto bastante desagradable que tras una serie de fracasos amorosos, decide contratar los servicios de una prostituta. Esta puta resulta ser una vampiro que le muerde, por lo que nuestro protagonista se convertirá en uno de ellos y utilizará sus nuevas cualidades para medrar y ligar con las chicas. De este modo, se sucederán  las —supuestamente— disparatadas situaciones cómicas que propiciarán que el vampiro adolescente acabe mordiendo a unos cuantos en su camino, cuando no, pasarlas canutas en momentos en los que las chicas le piden expresamente ser mordidas.
Una tontería sin mayor importancia cuyos atisbos terroríficos no funcionan del mismo modo que tampoco lo hacen los cómicos (a no ser, los dos o tres momentos en los que toda comedia presente es involuntaria y, dentro de los cuales, resulta hilarante el encontronazo de nuestro protagonista, ya convertido en vampiro, con un negro…). Estéticamente, puede resultar curiosa, máxime cuando el grano del 16 mm, su crudeza, lo cutre de algunos encuadres sumado a la ambientación en los años 50, además de la selección de canciones utilizadas para ilustrar todo eso, recuerdan ligeramente al John Waters de la primera etapa, más concretamente al de “Cosa de hembras”, pero mucho me temo que este posible parecido, más que deudor o con afán de homenaje, se antoja puramente casual y todos los parecidos con la obra de Waters no son más que pura coincidencia. Una vez sabido esto, todo lo demás en la película, como les digo, no tiene la más mínima importancia.
Dentro del desangelado reparto compuesto en su mayoría de actores de tercera y aficionados, contamos con la presencia asimismo desangelada de un Clu Gulager que tras aparecer en “El regreso de los muertos vivientes”, acepta papeles en tanta "serie B" como le ofrecen, siendo esta intervención como el reverendo, una de las más tristes de cuantas hizo.
En “Aprendiz de Vampiro”, la estética, el 16 mm y el rollete amateuroide que se gasta mola bastante… pero es que, todo lo demás, es una verdadera mierda.
La película fue distribuida en nuestro país en formato alquiler por la Dister. Y no debieron poner en circulación demasiadas copias, porque no era una de las películas más habituales en las estanterías.

martes, 9 de junio de 2009

EXTREME MOVIE

"Dimension Extreme", probablemente la mejor productora de “direct to video”, especializada en terrores varios y responsable de algunos lanzamientos decentes localizables en los videoclubes (de las américas), se atreve con una comedia.
Bien, por el titulo, yo pensaba que "Dimension Extreme" se subía al carro de esos "spoof"  de última hornada, con lo de "movie" pegado a la palabra previa que sea y, por tanto, iba a ver otro coñazo más. Pues no. No se dejen engañar. Pero escuchen atentamente, o mejor dicho, lean lo que a continuación voy a escribir en mayúsculas: SI JUNTAMOS TODOS LAS "SPOOF MOVIES" DE LOS ULTIMOS 10 AÑOS, LAS MULTIPLICAMOS X 1000 Y HACEMOS DE ESA MULTIPLICACIÓN UNA MEJORA DE TODOS SUS BUENOS MOMENTOS (QUE HAN DE SER MUCHOS) EL RESULTADO FINAL NO SERÍA NI UN CUARTO DE DIVERTIDO QUE LA MITAD DE ESTA PELÍCULA.
Ea. Hacía mucho, mucho que no disfrutaba tanto. Y menos de una cosa concebida para su explotación en dvd. Pero repito, no estamos ante un "spoof", "Extreme Movie" es la mejor comedia "teen" desde los 80, un huracán de entretenimiento y carcajadas, con la que, contra todo pronostico, me he llevado una muy agradable sorpresa.
La película es una sucesión de scketchs que, unidos por una historia, va haciendo chufla de la sexualidad adolescente, con gags escatológicos y, sobre todo verbales, pero mucho más extremos e inteligentes que los del resto de productos de las mismas características. A todo esto, súmenle un reparto formidable a base de la creme de la creme del cine "teen" actual, con lo que tenemos divertidos scketchs protagonizados por Michael Cera ("Juno", "Supersalidos"), Mathew Lillard ("Scream", "Scooby Doo") o Frankie Muniz ("Gordo mentiroso") entre otros muchos.
Con momentos muy buenos que no voy a destripar, la recomiendo a todo aquel amante de la comedia disparatada y tontorrona.
Los responsables de esta maravilla son los debutantes Adam Jay Epstein y Andrew Jacobson, que ya se firmaron tiempo atrás el guion de "No es otra estúpida película americana", bastante flojilla. Ante esta gran película, lo único que puedo decir es: Farrelly Brothers, escondeos en una ermita, porque si no, Epstein y Jacobson saldrán del gueto y lo primero que harán es meteros sus lubricadas pollas por el culo.

viernes, 6 de febrero de 2015

EL MANÍACO INVISIBLE

Muy contento con su obra primigenia, no debía estar el director Adam Rifkin, cuando sus primeras incursiones en el fantástico y la serie B las firmaba, en algunos casos, con el pseudónimo de Rif Coogan, como este “El maníaco invisible” que nos atañe.
Se trata de una serie B del año 1990, que filmada con una dejadez y una torpeza más que palpables, y pareciendo un film de principios de los ochenta, no deja de ser un precedente involuntario a “El hombre sin sombra” de Verhoeven, solo que dejando el talento en la dirección en la cuneta, pero que, esencialmente, cuenta casi lo mismo.
Y es que, concebida en un principio como una película de terror, se vendió al espectador como una comedia al estilo de “El Profesor chiflado”, cuando en realidad la película, aunque ambientada en un entorno “Teen” que se nutre de todos los clichés de la comedia, no tiene ni una pizca de sentido del humor. Es más, es bastante cruel y cabrona.
Cuenta la historia de un científico que ha estado años investigando para crear un suero que consigue hacer invisible cualquier materia, así que una convención se la inyecta delante de todos sus colegas de profesión, con la mala suerte de que falla, así que todos sus compañeros se mofan de él, lo que hace que le hiera el amor propio y, en consecuencia, se cargue a todos ellos allí mismo. Acaba con sus huesos en un manicomio, para años más tarde  y con otra identidad, acabar como profesor de física en el instituto, lugar donde los alumnos también se mofan de él, y donde perfecciona su suero, esta vez siendo efectivo, por lo que en un principio se lo inyecta y, siendo invisible, no puede más que visitar los vestuarios femeninos, para pronto pasar a medio violarlas, y finalmente, ir cargándose a todos esos estudiantes cabrones que le han estado puteando durante todo el tiempo.
Una cosa bastante tonta, en la que se mueven los objetos a base de hilos que se ven, y donde la ropa es arrancada de los cuerpos femeninos de igual manera.
Al final lo mejor de “El Maniáco invisible”, es su tosquedad  look aceitoso y el hecho de que se nos venda como una comedia. Y es que la puta película se queda a medio camino de todo, pues aún teniendo estructura narrativa de “Slasher”, no es un “Slasher”, aún teniendo  clichés de “Teen Movie”, no lo es tampoco, y aunque hay algo de sangre, tampoco llega a ser una película de terror propiamente dicha, pero si hay algo que de verdad no es, es una comedia. Ahora ¿Curiosa? Si está aquí reseñada, es porque lo es.
Eso si, erotismo rancio y deudor de “Play Boy” pero filmado con película de mierda, tiene por un tubo, tetas y culos de todos los colores y sabores y la presencia de la actriz porno Savannah acreditada para la ocasión con su nombre real, Shannon Wilsey, que si bien acompañó las pajas de muchos de mi generación con “Vererecto final” o “Fantasías secretas”, también hizo alguna que otra incursión en la serie B apareciendo, además de en esta, en películas como “Soroty House Massacre II”. Cuatro años después, se suicidó, dejando al fandom del porno bastante entristecido.
Por su parte, el protagonista Noel Peter, cuya sobreactuación resulta, por momentos, sobrecogedora, tan solo hizo esta película, y un telefilme sobre “Cenicienta”,  junto a Whitney Houston y Whoopy Goldberg, años después. Lógico, porque era malísimo el condenado. Junto a ellos Stephanie Blake (“Los Reyes del Mambo”, “Yo, el Halcón” o “Puta”), Melisa Moore ( vista en “Reposeída” y pronto en el cacareadísimo reparto de “Samurai Cop 2” junto a Tommy Wiseau) o Clement Von Franckenstein, secundario de culto de exótico nombre y al que hemos visto en montones de películas de variado pelaje como por ejemplo “Distracción Fatal”, “El Guerrero Americano V”, “Las locas, locas aventuras de Robin Hood” o “La muerte os siente tan bien”, entre otras muchas.
Adan Rifkin, por su parte, además de dirigir cosas como esta, también dirigió otras como “Psycho Cop returns” para luego pasarse al mainstream con “Cero en Conducta” y volver al cine de pequeñas proporciones dirigiendo uno de los capítulos de “Chillerama”, “Wadzilla” para ser más exactos. No obstante, como guionista si que se ha labrado un nombre en Hollywood, siendo el responsable de los libretos de las películas  familiares“Superdog”, “Pequeños Guerreros” o “Un ratoncito duro de roer”, a la vez que le dio tiempo a  realizar los maquillajes de “Hot Shots 2” y hacer de actor en todas sus películas. Un tipo curioso e interesante.
En cuanto a “El maníaco invisible”, ni siquiera se estrenó en vídeo en nuestro país, tan solo se le dio un pase en televisión que hoy los “ripeadores” han rescatado para nuestro deleite.

martes, 24 de febrero de 2009

DOS COLGAOS MUY FUMAOS : FUGA DE GUANTÁNAMO

En mi opinión, lo mejor de los años 00 en cuanto a comedias "teen", muy por encima de los "American Pies" y lo surgido de la factoría Apatow, son las, por otro lado discretitas, películas de Harold y Kumar, o como los han querido bautizar en este país, "Dos colgaos muy fumaos".
Harold y Kumar (John Cho y Kal Penn) vienen a ser una versión actualizada híbrido entre Cheech y Chong con Bill y Ted. Pero también me parecen infinitamente superiores a estos. Y debo ser un bicho raro, pues no conozco a nadie salvo a mí que le gusten sus películas. ¡Son una locura imprevisible!, en una peli de Harold y Kumar nunca sabes lo que va a pasar, jamás dejará de sorprendernos, pues además de que en hora y media suceden montones de cosas, son todas divertidísimas y surrealistas a más no poder.
En esta secuela de "Dos colgaos muy fumaos", "Dos colgaos muy fumaos: Fuga en Guantánamo", si obviamos el contenido social (los americanos blancos quedan como unos zoquetes racistas incapaces de distinguir un Chino de un Mexicano) nos encontramos una película igual de loca o incluso más que la primera.
La acción se sitúa justo el mismo día en el que acaba aquella, así Harold y Kumar deciden irse de vacaciones a Holanda y fumarse unos canutos. En el avión, a Kumar le da por sacar una pipa electrónica que perfuma el humo de los porros, para fumársela en el cuarto de baño, con la mala suerte de que se dejan la puerta abierta y cuando les ven los pasajeros con ese aparato, y puesto que ninguno de los dos son caucasianos, les toman por terroristas islamistas y son detenidos violentamente. Se los llevan a Guantánamo. Justo ahí comienza su alocada fuga, en la que además de encontrarse de nuevo con Neil Patrick Harris (haciendo otra vez de sí mismo) igual de drogata -esta vez le da por marcar a las putas como a las reses, con un hierro candente- también se topan con un cíclope, un unicornio, con el Ku Klux Klan, una fiesta en la que las chicas en vez de ir en top less van en down less (o sea que tenemos un festival de culos y coños poco habitual en una peli americana… claro que también lo tenemos de pollas peludas)… y mil cosas mas, a mil por hora y dando al espectador un arsenal de gags que provocan carcajadas.
De lo mejorcito. No supera a la primera, pero sí es más espectacular. Recomiendo el visionado de ambas en sesión doble como antídoto contra el aburrimiento.
Los directores y guionistas son Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg, que solo cuentan con estas dos pelis en su filmo y, visto lo visto, parecen muy aptos para abordar cualquier genero, aunque la comedia "teen" se les da de perlas.
Existe también un corto de 12 minutos titulado "Harold and Kumar goes to Amsterdam", que desconozco por completo si viene como extra en la edición americana del DVD. En la Española, tendremos que averiguarlo cuando salga a la venta. La compraré como hice con la primera.

jueves, 7 de noviembre de 2013

ALL CHEERLEADERS DIE

En 2001, los directores Lucky McKee (“The Woman”) y Chris Sivertson (“Se quién me mató”), rodaron una película pequeñita directa a vídeo que llevaba por título “All Cheerleader die”. Pasó inadvertida. Sin embargo, al año siguiente McKee pegó el pelotazo dentro del terror independiente gracias a “May”, y siguió con su carrera con bastante suerte. La misma, aunque menor, corrió Sivertson que dirigió la de Lindsay Lohan antes mencionada.
El caso es que, quizás inundados por la dichosa nostalgia, ambos directores deciden reunirse para hacer con más medios (no muchos más) un remake de su película más desconocida,  así que ruedan “All Cheerleaders die”. Ni cambian el título. La primera versión no la he visto, así que desconozco si hay alguna variación con respecto al argumento.
La imagen de la “Cheerleader” se ha explotado hasta la saciedad desde los tiempos de los autocines, ya sea en la saga cómico-teen-erótica de “The Cheerleaders” –aquí conocida una de las secuelas como falsa continuación de “Porky´s” titulándola “Cuidado con… Porky´s”- como en la serie B de terror (“Cherleader Camp”, “Cheerleader Massacre”, “The Cheerleader”). Así que, esta imagen inevitablemente ha tenido que caer en las manos de ese cine que en un intento de homenajear los “Grindhouse”, se convierten en poco más que basura asquerosa –“Machete”-  para modernillos que no aguantarían ni diez minutos ante una de las autenticas películas que se proyectaban en aquellas sesiones dobles. Prueba de esto son las recientes “Ninja Cheerleader” o “Number one Cheerleader Camp”.
Y teniendo en cuenta esto, la película de McKee y Sivertson no deja de ser una mierdecilla  más adscrita a ese movimiento, pero amparada por el prestigio de su director, y nos traen un remake tonto, estúpido, gilipollesco, edulcorado y para niñatas que mezcla todos los elementos garrulos de productos como los anteriormente nombrados, con el “Fantástico Teen” noventero de “Jóvenes y brujas”. Y esto siendo de Mckee, al que creemos, en un principio, verdadero conocedor y fan del género, duele un poco más. Y es que, si según tengo entendido, ya dejó clara su simpatía por los movimientos feministas con “The Woman”, en esta los reafirma, y si bien explota los cuerpos de las actrices para satisfacer al espectador pajillero, principal consumidor de este tipo de productos, por otro parece querer justificarse dejando a las cheerleaders como heroínas- no muertas de la película, y al hombre como un estúpido, un ignorante, un salido, un violador y un asesino. Porque los personajes masculinos de la película son TODOS así, negativos y repugnantes,  que solo podían competir en repugnancia con la misma película.
También nos quiere dejar claro que, a fin de cuentas, la película no es más que una comedia tontorrona, así justifica más el despropósito. De hecho, toda entera es una justificación de si misma. Parece querer decir “Vale, estoy pintando a estas animadoras como personajes sin cerebro, pero los hombres que aparecen en ella no solo tienen menos, sino que además, son unos hijos de puta”. Y yo digo que si tienes que justificarte por todo lo filmado, mejor no ruedes la película.
Y algo que observo que está muy de moda en el terror independiente de este año, tratar el lesbianismo desde la normalidad (¿ahora, de repente?), lo cual veo muy forzado, porque hasta ahora no funcionaban las cosas así en el terror adolescente.
Una cheerleader muere durante un entrenamiento por accidente, y su mejor amiga se infiltra en el grupo de animadoras con el fin de joderles la vida al resto que parecen no sentir en demasía la muerte, y al novio de esta, que estando el cadáver de su chica aún fresco, se enrolla con otra animadora. Además, hay una lesbiana que se dedica a la magia negra y anda haciendo conjuritos por ahí. Un día, el novio de la chica que muere al principio y que está enrollado con otra animadora, al enterarse de que esta está liada con la mejor amiga de su novia muerta, entra en cólera y dándole de hostias y persiguiéndolas en coche, acaba matándolas. Y ahí entra en juego la magia negra de la lesbi, que hará que las animadoras vuelvan a la vida con el propósito de vengarse.
Ponzoña adolescente camuflada de cine de terror independiente que homenajea un subgénero no del todo reivindicado hasta ahora.
E independientemente de todo eso, la película ni entretiene lo suficiente, ni funciona en ningún aspecto.
Eso si, el fandom está que se rompe las rasgaduras al respecto, parece encantarles, y yo me pregunto ¿El fan del cine de terror, que entiende por cine de terror? A rasgos generales, no se me vayan a dar por aludidos todos.

viernes, 21 de febrero de 2014

EQUIPO PARANORMAL

No entiendo por qué han tenido que esperar a que pasen cuatro entregas de la saga “Paranormal Activity” para que los “spoofeadores” de turno decidan pasarle factura al “Found Footage”… porque es que en cosa de dos años, tenemos –que yo sepa- esa del título largo, “Paranormal Movie” ,”Scary Movie V” y ahora, esta “Equipo Paranormal”, que, sin ser una cosa del otro mundo, si que es, no ya la mejor comedia “Found Footage”, sino también, la mejor parodia de “Paranormal Activity”.
Ya les hablé de que el “Found Footage”, aplicado a un género contrario al de terror, no funcionaba en absoluto, y una prueba de ello, era la comedia “Project X”. Bien, pues los artífices de “Equipo Paranormal” lo saben y aprovechan lo mal que se lleva con otros géneros para llevarlo a su terreno ¿Y que hacen?  Pues hacer, más que un “Spoof”, un “Paranormal Activity” cómico, esto es, utilizar el ritmo, estructura y maneras de rodar un “P.A.” al uso. Que el bla, bla, bla, característico de los “Found Footages” les sirva para meter todos los gags soeces propios de una “Teen Movie”, y encima,  hacer que la parte de terror, aunque  muy escasa, funcione, quizás tan solo porque no te la esperas. Vamos, que algún sustillo te llevas.
Así tenemos, visto siempre a través del metraje de una cámara de vídeo (hay un personaje al que no vemos nunca y que es el que lleva la cámara) a unos latinos que comparten casa, y en una fiesta salvaje, cuando uno de los protagonistas está tan borracho que no puede ni con su alma, cree que ve el fantasma de una joven Asiática.
Cuando comprueban el material grabado (el chico lleva una cámara-casco) ven que efectivamente, hay un fantasma en esa casa, por lo que llaman a un médium que les explica que esa casa es un antiguo burdel, y que por ahí pulula el fantasma de  la “Madame” Lady Azalea, por lo que, sin querer, uno de los chicos se acaba follando al espíritu y  uno de los compañeros acaba poseído por esta “Madame”.
Bien, pues digamos que al final, la cosa funciona… o al menos durante la primera hora, ya que en el spring final, en el que el compañero de piso poseído por la puta empieza a comportarse como tal y el exorcismo al que le someten, la cosa pierde enteros en pro del humor más chabacano y poco eficaz, con la cámara  grabando de un lado a otro, sin orden ni concierto, mientras se suceden los chistes con bastante poca gracia, y se pone a la altura de cualquier “Spoof” de los hermanos Wayans, convirtiéndose en una mediocridad más de tantas que hay. Ahora, esa primera hora, merece verdaderamente la pena, como película, algún gag y algún susto.
Dirigen la cosa, y casi la llevan a buen puerto Ben Peyser y Scout Rutherfor.
Conclusión; el “Found Footage” si que puede funcionar en una comedia, siempre que esta coqueteé con el terror o el género fantástico. Y al final, “Equipo Paranormal” es mejor “Found Footage” que “Teen Movie”.

miércoles, 2 de noviembre de 2022

EL OTRO BAÚL DE TÍO VICENTE 18 - TAQUILLA 82/83

¡Taquillazos! de eso va hoy la cosa. Reunimos sendas listas de éxitos situadas a lo largo de 1982 y 1983, todas extraídas de las páginas de la revista "Casablanca".
Revisándolas, localizamos algunos títulos curiosos que llaman la atención por figurar en lo más alto, como unas pocas "comedias teen", nuestras queridas "Creepshow", "Amityville 2", "Curso 1984" o "Tenebre", la secuela de "Aterriza como puedas", "El sentido de la vida" de los Monty Python o "El señor de las bestias" (todo un éxito en París) En el apartado español gana "Todos al suelo" de Mariano Ozores, la prueba de que el buen funcionamiento en su época de esta clase de materia no es una leyenda urbana.
Ctrl + boton izquierdo del ratón para ampliar imágenes.
Tras suspirar y maldecir el paso de los años, no olviden al de siempre: "¡Graaaaacias ooootra veeeez tío Vicenteeee!" 

Agosto, Octubre, Septiembre de 1982 :


Enero, Febrero, Marzo de 1983:


Mayo, Junio, Noviembre, Diciembre de 1983:


martes, 20 de marzo de 2012

¡¡¡ A TOPE !!!

En plenos años ochenta, Ramón Fernández, uno de nuestros artesanos y “Reyes de la comedia” que mejores resultados ha dado siempre en la taquilla, mas que por su firma por el producto que facturaba, recibe el encargo de filmar una película que aprovechara el “boom” de “La movida madrileña” que se estaba viviendo con intensidad, no solo en Madrid, si no en el resto de España también, y reuniera a lo más puntero del pop-rock nacional en un mismo film. Eso como principal reclamo, y como segunda intención, promocionar a un nuevo grupo recién salido a la palestra desde una discográfica pequeñita, y que usando en su música estilos tan dispares como el disco-funk o el rap, suponían un soplo de aire fresco para el panorama músical nacional. Ellos eran “Objetivo Birmania”.
Una vez reunidos los grupos, como suele ocurrir en este tipo de productos, la película era lo de menos, así que el argumento prácticamente brilla por su ausencia. Simplemente se cuentan situaciones protagonizadas por un grupo de veinteañeros que salen a la discoteca, follan mucho e indiscriminadamente, tienen un argot que nada tiene que ver con el que se usara en la vida real, y les pasa una serie de cosas en el instituto, en un ambiente muy de “teen movie” (de hecho adscribo esta película al sub-género sin ningún tipo de problema). Y sobretodo, van a conciertos. De esa forma se soluciona la presencia de los grupos contratados, con actuaciones en directo filmadas, que justifiquen su nombre en el cartel. Así vamos viendo por la pantalla a “Alaska y Dinarama”, “Aviador Dro”, “Nacha pop”, “Loquillo y los trogloditas”, “Derribos Arias”, “Golpes Bajos”, “Video” y “Gabinete Caligari”, así como salas de conciertos míticas de la época, como por ejemplo, el famoso “Rock-ola”.
También destacar la presencia de Cristina Torres, la “Desita” de VERANO AZUL, que nos muestra aquí sus escasas dotes interpretativas, y sus jugosas tetas. Porque no solo de música de nutre esta película. Hay tetas y poblados felpudos de adolescentes, casi tanto o más que numeros músicales.
Claro, que Ramón Fernandez (que para la ocasión, y en un alarde de modernidaz firma la película como “Tito” Fernández) no deja de ser un autor, así que , aunque seguramente la propuesta de trabajo, tan moderna y descerebrada, le repugnase, metió actores clasicos para sacar algo de su cosecha en una película tan impersonal. Por eso, sin que vengan en absoluto a cuento, tenemos en la cinta a Tip y Coll haciendo un par de papelitos, así como a una Rafaela Aparicio usando ese falso argot juvenil del que hace gala toda la película o un José Lifante que goza en el autobus, cuando una jovencita restriega sus nalgas contra su maltrecho paquete.
Todo ello en un mejunge de conceptos, alborotados y enloquecidos, donde lo que cuenta realmente son las actuaciones de los grupos, y servido todo a un ritmo endiablado, que hace que las pequeñas –y sin importancia- tramas de la película pasen inadvertidas. ¡¡¡A TOPE!!! Es como lanzar bolas de barro contra la pared.
Sin embargo, y a pesar de que yo odio el pop-rock español de los ochenta (por otro lado la música más representativa de nuestro país), me parece una película harto divertida, simpática, descerebrada y entretenida, que se pasa en un suspiro, y que es unica en el sentido de que una película así, solo podía haber sido rodada en españa, por el fenómeno que retrata, por su carácter “Xplotation” y porque si tienes a los personajes que venden entradas ¿para que molestarse en rodar algo con un mínimo de calidad?
Entrañable.

sábado, 2 de noviembre de 2024

STREAM

Lo más llamativo de "Stream" no está ni en su trama, ni su acabado, ni nada que afecte a lo que nos cuenta y cómo. Está detrás de las cámaras. Bueno, y delante si hablamos del reparto. Resulta que muchas de las cabezas pensantes responsables de la actualmente más que popular saga "Terrifier" andan metidos en "Stream". El primer cartel que vi de la interfecta no lo anunciaba, y me extrañó. En otros tiempos, pensé, semejante dato se habría explotado hasta la indecencia. Incluso algún distribuidor desalmado habría estrenado "Stream" como un improbable "Terrifier 4: La nueva generación" o algo así. No obstante, luego tuve acceso a otro cartel donde, esta vez sí, se destacaba alto y claro. Damien Leone y Phil Falcone, máximos culpables de las aventuras del payaso asesino, co-producen "Stream". Además, el primero se encarga de los efectos especiales y el segundo se marca un cameo. Por si fuera poco, el hombre que da vida al clown diabólico "Art", David Howard Thornton, interviene como actor, básicamente haciendo el mismo personaje, solo que cambiando el maquillaje por una máscara (y no es el único intérprete reciclado). ¿Algo más? ¡seh! las escenas gore de "Stream" -menor en cantidad, igual de brutales- se parecen mucho, demasiado -incluidos efectos sonoros-, a las de la saga "terrifieante", en concreto una donde a un infeliz le machacan la faz de mala manera. Y, finalmente, la coincidencia de factores que mola menos: igual que "Terrifier 2 y 3", "Stream" es más larga de lo que exige su naturaleza, dos horacas del demonio.
El segundo aspecto llamativo, como decía, lo localizamos en su reparto (Thornton, y otros rostros segundones de la "terrifier family", aparte) Una auténtica galería de "viejos" astros habituales del género (o el cine "cult" en general) y, actualmente, carne de "Con". No falta casi nadie y algunos van apareciendo a modo de cameo para solaz del paciente aficionado medio. La lista es sabrosa: Jeffrey Combs como sobreactuado y algo histriónico villano. Una Danielle Harris a la que cuesta tragarse como pareja de un hombre bastante más mayor y mamá de una adolescente (por cierto, si no lo digo reviento: esta resulta especialmente detestable e irritante. La típica chavala encabronada que, además de inútil vistos los resultados de su intervención, gasta una caracaballo que no encaja en su supuesto rol de chica mona) Tim Reid (quien anduvo por el "It" televisivo), Dee Wallace, Tony Todd (aunque figura en los créditos iniciales, no sale hasta el final... y poco), Mark Holton (has visto su rechoncha carita en "La gran aventura de Pee-Wee", "Teen Wolf" o el primer "Leprechaun", casi siempre dando vida al gordito gruñón o graciosete, depende), Daniel Roebuck (otro "fatso" entrañable de los ochenta. Estuvo en "Proyecto X" o "Los tachuelas". Justo, puedes presenciar su brutal fenecimiento en el tercer "Terrifier"), Felissa Rose interpretando a su esposa, Terry Alexander (uno de los pocos supervivientes en "El día de los muertos") y Bob Adrian, quien ha intervenido en varios títulos bien reconocidos, pero lo destaco porque también sale en "Rap Sucks", video-roña del inefable Bill Zebub. Se incluye una especie de secuencia poscréditos situada en el vestíbulo de un cine (lo que permite la coña extra de colar un póster de "Terrifier 3"), en la que intervienen Bill Moseley, Terry Kiser (cadáver en "Este muerto está muy vivo", médico perverso en el séptimo "Viernes 13") y un ilustre -oculto tras careta-, nada menos que Tim Curry quien, además, se vende como un aspirante a nuevo villano icónico, "Lockwood" (la cuenta de "Stream" en Instagram ya garantiza su condición de franquicia), y suelta un/a chiste/guinda muy gracioso/a aclarando que "¡No soy un payaso!".
Bien, dejen que coja aire. Dicho ello, ¿y el resto, la película en sí misma? Bueno, pues, durando como dura esas dos excesivas horas, la primera se hace un pelo coñazo pero la segunda arregla el desaguisado, siendo bastante más amena e intensa. Además, incluye una muerte muy simpática, hasta original (la del "tres en raya". No diré más). Y sí, la sensación que deja es la de un producto regulero, pero no del todo fallido y medianamente consumible si le pones ganas.
La historia vendría a ser una mezcla de "La purga" con "Hostel", "31", "Habitación sin salida" y alguna más del estilo. Una familia se instala en un hotel que resultará ser el escenario destinado a retransmitir online una especie de cacería humana perpetrada por -supuestos- asesinos "cool". Toca sobrevivir y bla, bla.
Dirige Michael Leavy (quien se marca un papelito como encargado de mantenimiento) y su hermano, Jason Leavy, se medio responsabiliza del guion y da vida a uno de los villanos (estaba también en las dos secuelas de "Terrifier", por supuesto)

martes, 11 de junio de 2013

MOULIN ROUGE

Parece que fue ayer, pero ya han pasado 12 años desde que se estrenara la película que devolvió los musicales a las pantallas de cine. Su director Baz Luhrmann está ahora mismo apretando mucho en la taquilla con El Gran Gatsby, que oh!, también es un musical. Y es que parece que el director australiano se ha especializado en este género. De su escasa filmografía (hablando solo de cine, no cuento ni espectáculos teatrales ni anuncios de TV) la primera película, El amor esta en el aire, es una adaptación de un famoso musical de Australia. Le sigue Romeo y Julieta, donde los actores no cantan (o al menos no recuerdo ver a DiCaprio cantar) pero sí que la música está muy presente en el filme. Luego viene la película que nos ocupa, Moulin Rouge que es el súmmum en musicales en la actualidad, para repetir actriz protagonista, Nicole Kidman en Australia (otro musical), junto a otro ilustre actor de ese país como es Hugh Jackman. Y para acabar, la película que acaba de estrenar, El Gran Gatsby, en la que repite la formula de Moulin Rouge, aunque por lo que dice la critica sin el mismo acierto. Y cuando digo la formula Moulin Rouge, me refiero a meter canciones pop actuales en una época que no le corresponde.

Moulin Rouge, junto con las dos anteriores películas del director, forma parte de la trilogía de las cortinas rojas. Películas que tratan sobre el amor por encima de todo, y en las que supongo salen cortinas rojas. Así que no es de extrañar que a Moulin Rouge en su momento, o incluso ahora, se la tache de ñoña y sensiblera, pero aunque esto fuera así, que bonita que es la jodida.

Christian (Ewan McGregor) es un joven escritor que acaba de llegar al Paris de inicios del siglo XX. Para los que no lo sepan, Paris es llamada la ciudad de las luces porque fue la primera ciudad europea en tener luz eléctrica. Lo que no todos saben, es que el Moulin Rouge (sala de fiestas/puticlub) fue uno de los primeros edificios en cambiar las teas y lámparas de aceite por las bombillas de luz incandescente. Animado por las luces del cabaret, Toulouse Lacroix, el absenta, y con la idea de vender una obra teatral, entran al Moulin Rouge. Christian queda deslumbrado en cuanto ve el número musical de Satine (Nicole Kidman) Rápidamente queda prendado de ella, y en cuanto se conocen, con enredo y de por medio, se enamoran mutuamente. Lástima que El Duque, un hombre que tiene en su mano salvar o destruir el Moulin Rouge, se encapriche con la bailarina y la quiera solo para él. El dueño del local, presiona a Satine para le de coba al Duque y así conseguir la financiación necesaria para mantener a flote el espectáculo. Por lo que esta deberá de mantener su amor por Christian en secreto. 

Como película romántica, los enredos se sucederán uno tras otro, y como musical, las canciones nos contaran más de lo que aparentan. Un ejemplo de estos enredos es el espectáculo que el Duque financia, y es que esa obra, que escribe sobre la marcha Christian, habla de la historia de amor del escritor y la bailarina, y hace chanza con el enamoramiento del Duque. En cuanto a las canciones, cuando toca el turno de Roxanne (originalmente de The Police) es cuando queda claro, lo difícil de la profesión de Satine y por lo que realmente debe su status dentro del Moulin Rouge, siendo este un momento demoledor, como la canción original.

Las adaptaciones de las canciones, y la selección de las mismas es magistral, ninguna sobra, y tenemos canciones tan dispares como “Nature Boy” de David Bowie,  ”Lady Marmalade” de Christina Aguilera, la ya citada “Roxanne” de The Police o “Smell Like Teen Spirit” de Nirvana. Una banda sonora de lujo, en la que además cantan de verdad los dos actores protagonistas. Esto me sorprendió mucho, sobre todo por la parte de Ewan McGregor, ya que apenas unos años antes le habíamos visto como Obi Wan Kenobi, y poco antes como el yonki Renton de Transpotting, y claro, un yonki que luego fue Jedi, como que no llamaba mucho para un musical, pero ay, ay, ay, cuando le toca el turno de cantar alucinas de lo bien que lo hace (imagino que habrá mucho estudio por detrás, pero leñe, también lo tiene Lady Gaga y dicen que es lo mas, a quien le guste, claro) y sobre todo en dos momentos, cuando canta “Your Song”, y a dueto con Nicole Kidman en “Come What May”, entonces es cuando se te caen los huevos al suelo y dices, joder como canta este tio.

Preciosa, con un final lacrimógeno, que no nos pillara por sorpresa porque la película es un gran flashback, empieza con el final, para volver al principio de todo y contártelo con la voz en off de Christian. Y aun así, mucho llorar al final.

viernes, 5 de abril de 2013

PIRANHA 3DD

Les comentaba el otro día que mi percepción sobre el "Piraña 3D" de Alexandre Aja cambió en el tránsito del cine a la televisión. Empeoró. Necesitaría volver a verla para estar seguro y, ahora mismo, no me apetece. Asi que la dejaremos de lado de momento, mencionándola únicamente por ser, obvio, la peli que precede a esta de la que pasaremos a hablar a continuación, "Piranha 3DD" o "Piraña 3DD" para cuando llegue a nuestros video-clubs (si llega), porque dudo mucho que se estrene en salas. Todos sabemos que aunque la peli de Aja no fue un mega-hit, funcionó lo suficientemente bien como para generar una secuela a velocidad de vértigo que recayó en manos de John Gulager, hasta ahora responsable de la simpática "Feast" y sus continuaciones, algo que, de entrada, me parecía una buena elección, teniendo en cuenta el tono festivo, colorista y truculento de "Piraña 3D". Pronto comenzaron a llegar las críticas, todas previsiblemente malas... aunque más de lo normal. En ese momento pensé sinceramente que la gente la estaría mal tratando porque los productores habrían optado por exagerar el tono humorístico de la primera hasta el paroxismo, pero que, en ese sentido, la palabra "mala" podría completarse con aquello de "pero divertida". Cuán chocante me resultó ayer noche verla y darme cuenta de que mis apreciaciones eran erróneas. Jolín, con esta llevo ya tres reseñas negativas... ¡¡me gustaría hacer una positiva!!, pero por lo visto no estoy de racha. ¡¿Qué culpa tengo yo de ver una caca tras otra?!, llámenme tonto.
La trama no es demasiado complicada, las pirañas que aterrorizaron a los bañistas de un lago, saltan al de al lado, repitiendo la hazaña. Nuevamente tenemos un parque acuático que será centro neurálgico del banquete y un montón de personajes que pululan por ahí e intentan detener la inevitable tragedia.
Bien, lo primero que sorprende de esta peli es que, al contrario de lo esperado, no opta por desmadrar los elementos grotescos de la primera (el único modo inteligente de continuarla), al revés, los rebaja. Es decir, opta por, en términos generales, tomarse en serio la empresa. De ser comedidos. "Piraña 3DD" es mucho menos cafre, mucho menos gore y mucho menos sexy de lo que debería. Es como si John Gulager y su equipo no acabaran de decidirse por un tono, y van dando bandazos entre la chunguez de animales mutantes tipo "SyFy Channel" y la comedia "teen". Ese mareo termina resultando molesto y directamente indigesto.
Si en la primera teníamos a Richard Dreyfuss en plan "muerte estelar/cameo de famosillo", en esta intentan repetir la jugada con Gary Busey y el padre del director, Clu Gulager. La diferencia es que está hecho sin gracia alguna, sin sentido, sin nada, ni tan siquiera las muertes de ambos son espectaculares o llamativas. Rápidamente pasamos a las inevitables imágenes de toboganes acuáticos con chavalas pechugonas gritando y levantando las manos con algún grupito de "MTV" sonando como fondo. Y ya está... quiero decir que el catálogo de tetas es menor de lo esperado y, todavía peor, no le sacan ningún partido. En cuanto a sangre, vemos bastante poca hasta la masacre final, y aún así, esta va trufada de gags visuales totalmente fallidos y que intentan ser transgresores sin lograrlo. Es decir, toda la puñetera peli quiere ser "ofensiva" de alguna manera, pero se queda corta... hay ideas buenas, como la chavala a la que se le mete una cría de piraña por el coño y que luego, al ser fornicada, pues ya os podéis imaginar lo que le pasa a la minga del follador... ¿a que suena atractivo?, sí, lástima que está plasmado sin garra, sin dinamismo, como a medio gas, procurando no mostrar demasiado ni pasarse de la raya. Seamos escatológicos, pero con cuidadín. Esta actitud tan lamentable se prolonga a toda la parte final, destacando por patética la secuencia en la que una cabeza cercenada acaba metida entre dos tetas tras dar un corto vuelo... es tan forzado, tan "mira que chiste más gracioso me estoy marcando, enséñaselo a tu madre que igual se ofende" que, de verdad, únicamente logra la vergüenza ajena. En serio. Si a todo eso añadimos que los efectos gore son en su 95% CGI del chungo, pues ya apaga y vamonos.
Desesperado ante el negrísimo panorama, y unos personajes más idiotas de lo habitual a los que te suda la polla lo que les pase, los cineastas intentan compensar el estropicio con chistes, guiños... de los que se encarga un David Hasselhoff dispuesto a reírse de sí mismo. Tan dispuesto estaba, que su intervención auto-paródica se alarga... y se alarga.. y se estira... y se sigue estirando a pesar de que ha dejado de ser graciosa desde hace rato. 
Y de hecho, la peli, sin contar los créditos finales, no llega a los 80 minutos. Imaginaos lo poco que había por rascar. ¿Qué hacer?, pues trufar esa parte de tomas falsas, tan poco graciosas como el resto y, ¡¡sí!!, más chistes con David Hasselhoff de por medio. Interminable.
Pone la guinda un Ving Rhames totalmente innecesario, de relleno y tan desaprovechado como el resto de elementos.
De verdad, yo pasé vergüenza ajena en algunos pasajes, y no paraba de decirme "Joder, pero que mala". Nada se salva, ni tan siquiera un cargante Christopher Lloyd. Caray, si es que encima nos medio estafan, ¡¿no se suponía al final de "Piraña 3D" que los peces protagonistas eran las crías y que estaban por venir los adultos, mucho más grandes y feroces?!, ¿dónde queda eso en la secuela?, porque la única piraña grande que sale la tenemos en la prescindible secuencia de una pesadilla. Suspiro. Resignación.
Pues sí, niños, "Piraña 3DD" es TERRIBLEMENTE MALA... pero ya a ese nivel que ni tan siquiera resulta divertida, o curiosa, o bizarra, que va, es pura mediocridad enlatada, pura sosez, es perezosa, es, pues eso, más mala que pegar a un padre.
Claro que también sería posible que su condición de producto TAN destinado a adolescentes me deje fuera de su "target"... así que, bueno, si tienen entre 15 y 19 años, tal vez sea de su agrado. Cosas más raras se han visto.

martes, 25 de febrero de 2025

A MENINA DO SEXO DIABÓLICO

“A menina do sexo diabolico” es, probablemente, una de las películas porno más desquiciadas, curiosas y entretenidas de cuantas he tenido a bien ver. Porno con un pie en el terror y, más concretamente, en el subgénero de "rape & revenge" con el que, indiscutiblemente, casa bastante bien. Y es que es más rara que un perro verde. Comienza como un pizpireto porno al uso, brasileño, que suelen ser más cerdos, y con secuencias "teen" que pronto se tornan explícitas. Aunque el film no engaña a nadie; la primera escena ya es una declaración de principios, con la protagonista, una adolescente virgen, haciéndose un dedo en la ducha ante la desesperación de sus padres que no comprenden por qué su niña pasa tanto tiempo en el cuarto de baño. Acto seguido, un estudiante vendrá a buscarla en su descapotable y, pronto, decidirán ir a la playa donde darán rienda suelta al instinto (aunque el muchacho acaba penetrando a la damisela, un poco contra su voluntad). Todo transcurre de manera más o menos alegre y divertida, intercalando escenas sexuales de la adolescente con otras de orgías grupales y acrobáticas al más puro estilo brasileiro, sin que nada diste mucho de una producción porno de las mismas características salvo por lo entretenido del material de transición, lo que ocurre entre polvo y polvo, que recibe mayores atenciones de lo habitual sin que por ello falten escenas típicas del cine marrano brasileño, con animales apareándose o nuestra protagonista masturbándose ante dos caballos que copulan. Todo eso es un poco asqueroso, pero bueno —al menos en esta cinta no interactúan humanos y cuadrúpedos—. 
El tema es que, en un momento de la película, nuestra protagonista va a pasar unos días a una casa de campo propiedad de sus tíos. Allí establece una relación con un bigotudo primo suyo que la desvirga (por segunda o tercera vez). Y nace el amor. Pero sus otros tres primos envidiosos, ávidos de sexo y sangre, llevan a la muchacha en medio del campo, la atan al suelo, la violan violenta, gráfica y cruelmente y, después, le cosen el cuerpo a balazos, abandonándolo a su suerte en medio de la nada. La providencia querrá que el cadáver resultante sea localizado por el primo bigotudo, quien termina poseído inmediatamente por el espíritu de la muchacha quien, escopeta en mano, montará un cristo importante con la familia (no olvidemos que aquí todos son primos), no dejando títere con cabeza en un tour de force a la Charles Bronson, pero con muchas más cantidades de sangre y un recital de sobreactuación facial que da gusto ver. 
Una película porno de lo más burra y descarada que, desde luego, no me ha dejado en absoluto indiferente. Una pornochanchada juvenil que se convierte en algo parecido a “La última casa a la izquierda”, pero con mucha más mala idea y violencia. Me ha gustado bastante… es muy curiosa. Otro punto gracioso de la cinta es que se aprovechan los títulos de crédito finales para anunciar las películas ya disponibles de la productora, entre las que se encuentran “Quinta dimensao do sexo” “24 horas do sexo explícito” o “48 horas do sexo hallucinante” del ínclito José Mojica Marins ¡Y se nos recomienda verlas! No en balde, "A menina do sexo diabolico" es una producción de Mario Lima, productor de todo el porno que hizo Marins en los 80. Precisamente, se suponía que este iba a encargarse de dirigirla, pero finalmente no lo hizo porque estaba harto del género y decidió poner punto y final a esta etapa. No obstante, instó a Mario Lima a que, además de producirla, también la dirigiera, y resultó ser la mejor película del lote. Por otra parte, “A menina do sexo diabolico” está protagonizada por Makerley Reis, actriz recurrente del porno brasileño que, a finales de los 80, se metió en la política del país presentándose a las elecciones como concejala por Sao Paolo, haciendo los mítines en topless y ejecutándolos de manera sensual y sugerente. Por ese motivo, a partir de entonces, se la conoció popularmente como “La Cicciolina de Bexiga”, ya que es obvio que la joven, natural precisamente de Bexiga, imitaba las maneras de la más popular y polémica porno-diputada italiana. Con todo, “A menina do sexo diabolico” sería la última película de Mario Lima tanto en la producción como en la dirección, hasta que 14 años después, en 2001, volvió al redil eventualmente con “Dr. Bartolomeu e a clínica do sexo”. Muy interesante la breve, sucia y salvaje filmografía de Mario Lima, siempre asociado con el gran Mojica Marins.

martes, 20 de enero de 2026

FIESTA DE EMPRESA

“Fiesta de empresa” es una película que sirvió para hacer un balance del mal estado de la comedia americana en salas de exhibición españolas.
Es muy triste, inaudito y sorprendente que una película como esta, una comedia de 40 millones de presupuesto, que consigue recaudar algo más de 100 millones en todo el mundo, en España tan solo recaude 17.391 euros. Se desplazaron a verla unos paupérrimos 2.930 espectadores. Muy atrás quedan los tiempos en los que las comedias americanas llegaban a pasar del millón de espectadores. Ya andaba mal la cosa en 2016, año de producción de esta película, pero ahora, en pleno 2026, con la asentación de las plataformas de streaming y la exhibición tocada tras la pandemia, la poca comedia americana que se produce actualmente ha quedado relegada al nicho de las plataformas.
Al margen de esta observación, hay que decir que “Fiesta de empresa” es una de esas comedias navideñas que lejos de ensalzar los valores familiares a raíz de la reivindicación del espíritu navideño, los destruye, al igual que ocurre en otras películas navideñas de los últimos años como por ejemplo “Los Tres Reyes Malos” al servicio de Seth Rogen y amigos.
Una empresa de redes y tecnología no pasa su mejor momento; los pocos ingresos que obtienen propician que una de sus sucursales esté en el punto de mira, a no ser que logren embaucar a alguna otra empresa que quiera trabajar junto a ellos. De hecho, la gerente y hermana del director de la sucursal que va a iniciar un viaje a Londres, advierte que si no consiguen que cierto cliente invierta en dicha sucursal antes de que ella llegue a su destino, cerrará la misma inmediatamente. Es por ello que el director de la empresa gasta todo el dinero que le queda en organizar una gran fiesta de empresa para sorprender al posible inversor, impresionarle y cerrar un trato. Sin embargo, esta fiesta se les irá de las manos convirtiéndose en algo absolutamente salvaje.
No está nada mal esta “Fiesta de empresa”. Se trata de una comedia muy solvente y bien ejecutada que, no obstante, se vende a sí misma como mucho más desmadrada de lo que en realidad es. Y el humor va de menos a más sal gruesa según le conviene. La fiesta de empresa, con toda la locura que esta conlleva, al final es una trama muy secundaria, dando más prioridad a los avatares por los que han de pasar nuestros protagonistas para cerrar el trato con el inversor, que están solucionados de manera más blanca. En definitiva, que la gran fiesta que da título a la película, ocurre de pasada.
El film se inspira en un sketch de “Saturday Night Live” en el que los empleados de una empresa montan en la oficina una fiesta salvaje. Un sketch de unos minutos que sirvió de gen para toda una película que contará en su reparto con los miembros del “SNL” Kate McKinnon, Jillian Bell y Vanessa Bayer, tres mujeres que son máquinas de hacer reír y se echan la película a la espalda a pesar de representar roles muy secundarios.
A parte de las chicas “SNL”, los principales reclamos son un rescatado —y ahora también prestigioso— Jason Bateman, lejos de sus tiempos de actor más odiado a raíz de “Teen Wolf II”, y Jennifer Aniston en plena madurez física e interpretativa que está francamente bien en “Fiesta de empresa”. Acostumbrado como está el público a verla hacer de pija mona y afable, el verla aquí interpretar a una autentica arpía no tiene precio, máxime cuando consigue con tanta convicción que el personaje caiga mal al espectador. Su papel es odioso. Josh Gordon, uno de los directores, declaró que estaba pensado para Jennifer Aniston ya que él sabía que a la hora de encarnar a un personaje cabrón, la Aniston lo haría a la perfección. Dio en el clavo porque está memorable. 
Completan el elenco principal T. J. Miller, actor de la última hornada al que le queda todavía un largo trecho para despuntar, y el veterano Courtney B. Vance, que nos ofrece, sin duda, los momentos más hilarantes del film. A Vance le hemos visto, por ejemplo, en títulos como “La mujer del predicador” o “D-Tox (Ojo asesino)”. 
Dirigiendo tenemos a los dos chicos a los que les tocó la china tras pasar algún que otro año moviendo el guion que tenían en su poder, Josh Gordon y Will Speck, cuyo trabajo de mayor repercusión hasta la fecha es “Patinazo a la gloria”, vehículo para el lucimiento cómico de Will Ferrell.
Gran anécdota la que cuenta que para el rodaje se compraron montones de muebles que deberían quedar destrozados al final de la película. Sin embargo, muchos permanecieron intactos, y lejos de poder usarlos en futuras producciones, fueron donados al "Furniture Bank of Metro Atlanta", una fundación benéfica que provee de muebles de manera gratuita a aquella gente que, por problemas de índole doméstica, tiene que cambiar de domicilio de manera inesperada.
No es mala película esta “Fiesta de empresa”.

sábado, 7 de agosto de 2021

ENTERRADO VIVO (MORTUARY)

Una de aquellas raras películas de terror que, adornando como adornaban los estantes de los video-clubs en mi adolescencia, nunca jamás alquilé. Jamás. No hay muchas de estas, pero de vez en cuando alguna cae y, en fin, que es una alegría para las entrañas y el espíritu sentarse virgen ante la pantalla. En este caso hablamos de un producto del año 1983, originalmente titulado "Mortuary" (nada que ver con la ñordilla posterior de Tobe Hooper) y que en España se conoce como "Enterrado Vivo".
Pues bien, aquí de enterrados vivos, nada de nada. Tampoco manos saliendo de sus tumbas. En realidad la cosa gira en torno a una chavala traumada por el asesinato de su padre. El novio y un colega un día se cuelan en el mortuorio del pueblo y presencian una misa negra, o una sesión de espiritismo, no está del todo claro. En su huida, el colega es asesinado por una siniestra presencia vestida de negro -capa incluida- y el rostro pintado de blanco. El novio se salva y vuelve a los brazos de su pareja -aún traumada-. A esta le echa los tejos el rarito del pueblo, que no es otro que el hijo del dueño del mortuorio. Y sí, todo este caos al final converge en un desenlace más o menos clarificador, incluida sorpresita.
En realidad "Enterrado Vivo" es -por mucho que lo quieran revestir de "algo más"- un slasher. Uno que me senté a ver con tanta predisposición a disfrutar que, en fin, no puedo decir que mis impresiones sean muy fiables. Y lo disfruté, ya lo creo. Por su estética, por esas escenas en la roller disco, por el escaso pero llamativo gore y por el look del asesino, realmente inquietante... al menos durante un ratillo. Hasta que descubres claramente quien se oculta tras el maquillaje -que luego resulta ser una máscara-. Digamos que le perdoné todas las cagadas, como la trama confusa, algunos momentos risibles (los chavales que, a pesar de vivir intensos momentos de terror, no tienen problema alguno en quedarse solos, reír alegremente y bailar música disco en cuanto se les presenta la ocasión), actores malos y, cómo no, esa modorra tan afín al subgénero. Pero comparada con todo lo que se hace y veo últimamente, pues joder ¿qué quieren?.
El reparto es bien llamativo, sobre todo por la presencia más que notable de un jovencito Bill Paxton interpretando al "rarito" (o al "nerd" según se mire) o la de Lynda Day George - menudos mondongos gastaba- y Christopher George, ambos pareja en la vida real y que, un año antes, habían asomado el careto en "Mil gritos tiene la noche". Por desgracia, él murió tras "Mortuary", cosa llamativa teniendo en cuenta que, ejerciendo de dueño de la funeraria, suelta unos pocos "speechs" sobre las inevitables fatalidades del fenecimiento.
La fotografía se la debemos a toda una leyenda, Gary Graver, señor que no tenía manías en currar para Orson Welles, luego Fred Olen Ray y, encima, dirigir sus propias chapuzas zetosas.
El máximo responsable/culpable de "Enterrado vivo" es Howard Avedis, director de otros títulos más o menos emblemáticos como "Jugando con fuego", comedia teen con regusto a thriller, o la que sería su última película, "Venganza Final", cuyo llamativo reparto venía encabezado por David Naughton y Barbara Crampton.
En cuanto a "Enterrado vivo"... bueno, pasable si le quitamos el filtro nostálgico. Gozable si se lo dejamos. Allá ustedes.