En un intento por volver a poner de moda a la pareja que ya lo estuvo cinco años atrás (con la sobrevalorada "Grease"), se ideó esta estupidísima, pero por otro lado, muy divertida comedia romántica con componentes fantásticos, que lejos de encumbrar a nuestros protagonistas de nuevo, como era intención, los hundiría en el más repugnante fango. La peli fue un fracaso tanto de crítica como de público.John Travolta, que aunque no dejó de trabajar nunca, sí fue relegado a un segundo plano, rodando a partir de esta folletines que rozaban la "serie B" (la que nos ocupa, sería un digno precedente) y ya no saldría de ese foso hasta que Tarantino decidió sacarlo de ahí, y Olivia Newton-John protagonizaría su ultima película, puesto que el cáncer la retiró de los escenarios una temporada hasta entrados los noventa, que recuperada, volvería para hacer papelitos poco relevantes en telefilmes y grabar discos que ya nunca encabezarían las listas de éxitos. Esta puñetera película, se los cargó.
Dios está muy cabreado con la humanidad, así que decide enviar a la tierra un nuevo diluvio. Unos ángeles que trabajan para él (encabezados nada menos que por Scatman Crothers y Charles Durning), logran convencerle para que no lo haga. La condición que pone a cambio es que un inventor de tres al cuarto (Travolta) que acaba de robar un banco para pagar sus deudas, sacrifique su vida por la cajera a la que ha atracado (Newton-John) y viceversa, con una semana de plazo. Pero para complicar aún mas la cosa, el diablo (Un decadente Oliver Reed) lo pondrá todo un poquito más difícil.
En su momento era una película más que disfrutable, de aquellas que veía una y otra vez sin descanso, ofreciéndome siempre un funcional entretenimiento. Pero con las mismas, el otro día caí en la cuenta de que no me acordaba ni de un solo de sus fotogramas, así que fue la ocasión ideal para repetir. ¿Cómo me sienta hoy, transcurridos ya veinte años (calculo)? Pues como totalmente desfasado. Material de uso, disfrute y visita rápida al water close. Con la misma facilidad que se ve, se olvida. Desde el aspecto de los protagonistas con esos cabellos cardados, esos calentadores, esas camisetas cortas y esas gafas de sol azules con un rayo que cruza por el medio (y que luego resultan ser comestibles), hasta la banda sonora con esos tempranos sintetizadores, que por momentos nos recuerdan al gitano de la cabra. La verdad es que da vergüenza ajena ver todo eso. Es tan de los ochentas, que parece una película actual en la que se exageran las estéticas y maneras de tan querida década… pero no, es una peli de la época. Travolta y la Newton-John representan el joven medio americano del año 83, con esas pintajas y esas mentalidades… al menos en las películas.
Pero entretenida lo es, y un rato largo… quizás los tiempos que corren hacen dificultoso ese disfrute, pero si lo piensas fríamente, en la época no se le podía pedir más a una comedia romántica. Al menos les metían algo de chica en el argumento, que las de ahora, no tienen ni imaginación…
Dirige Jon Herzfeld cuyo último trabajo ha sido dirigir el "making of" de "Los Mercenarios", y le ha dado violentamente al telefilme entre medias de esto y la peli que nos ocupa, haciendo un paréntesis en 2001 para dirigir una de las peores de Robert De Niro, "15 Minutos".
Película maldita, sin duda, esta "Tal para cual".