“Tremendo” era un grupo de Argentino que diseñaron para que compitiera, al menos desde allí, con los “Menudo” de Puerto Rico, donde militaba Ricky Martin. Se caracterizan por dos cosas: Tuvieron un éxito fuera de todo precedente y cuando dejaron de tenerlo, desaparecieron a base de bien. Pero durante el periplo les dio tiempo a hacer una película.Digamos que yo soy fan de las “películas de grupos”, es un género que me gusta, y del que he visto bastantes títulos. No me quedaré corto si afirmo que "Las aventuras de Tremendo" es la más cutre, chabacana, pobre y costrosa del pack. Y es que en este subgénero existe de todo. Las hay con cierta calidad, como las de “los Beatles”, las hay absolutamente demenciales como "Las aventuras de Enrique y Ana", y las hay aburridas como "Loca por el circo" con Teresa Rabal. Aunque en su mayoría rozan aquello de la vergüenza ajena, "Las aventuras de Tremendo" se mete de lleno en esos terrenos, pero una vez más el entretenimiento, esta vez muy moderado, hace que salga airosa.
Una pija repelente se empeña en que “Tremendo” actúen en su fiesta de cumpleaños. Estos tienen un par de días libres que van a pasar en un chalet de la urbanización donde vive la niñata, así que su abuelo, potentado como pocos, acude a contratarlos con un cheque en blanco. Al manager de “Tremendo” se le saltan los ojos con la oferta, pero el grupo no trabaja en sus días libres, y menos por dinero (¡Ay que me parto!, como si estos tomaran decisiones en el invento). Así que la niñata decide secuestrar al manager para que canten.
Bien, pues en un cuarto de hora lo sueltan, y a otro asunto. Empieza entonces una sinrazón de numeritos musicales que no vienen a cuento y problemas de rápida resolución: dejan abandonado en la puerta del chalet un bebé y en menos de cinco minutos llega su pobre madre reclamándolo, la mujer no tiene donde dormitar, por lo que “Tremendo” le ofrece una habitación. Y así toda la peli; presento un problema, lo soluciono rápido y canto.
La factura es infame, tiene todas las características de una peli Turca: imagen aceitosa y sepia, mal montada, encuadres superchungos… a eso añádanle que la copia que he visto está llena de cortes, y rayones reales, causados por el desgaste… es como ver un vómito en el suelo durante hora y media. Pero te tienes que divertir por cojones.
En primer lugar el aspecto y canciones de los chavales. Yo pensaba que la peli era de 1979 o 1980, a juzgar por los atuendos (camisetas sin mangas hasta la cintura y pelo cardado a lo “Bee-Gees”), pero no, resulta que es de 1986… me da a mí que por muy ridículos que fueran los 80, en ese año las pintas y canciones de “Tremendo” estaban un poco desfasadas. Pero, sin embargo, ¡¡como facilitan la tarea de las risas en 2010!!.
Con un puñado de cómicos Argentinos de la época en el cast, dirige el artesano Enrique Cahen Salaberry, poniendo con esta porquería broche final a su fructífera carrera dedicada al cine más popular.