lunes, 10 de enero de 2011

THE KARATE KID

Will Smith está emperrado en transformar a su hijo en una estrella, así que ha cogido una licencia conocida por todos los que tenemos algo más de 30 y se la sirve en bandeja a su vástago. En la "Karate Kid" original, además de la historia del joven alumno y el viejo maestro, también se trataba el tema del "bulling", pero es en esta nueva versión donde lo notamos más, aunque creo que es debido a la edad del protagonista.
Dre ha pasado recientemente por la pérdida de su padre, y ahora a su madre la trasladan a China. Él no quiere perder a sus amigos, pero no puede hacer nada. Al llegar al país del cerdo agridulce, se enamora rápidamente de una joven china que le toca... el violín. Pero ahí entra el matón de Cheng, un chaval chino al que no le hace gracia que un negrata de trencitas se ligue a una compatriota. Paliza va y paliza viene. Dre no quiere preocupar a su madre, así que oculta las marcas y resta importancia al asunto. Es al conocer al conserje del edificio donde viven, el Sr. Hang (Jackie Chan), que Dre verá una forma de defenderse. Hang enseñara al joven americano. Al igual que el mundialmente conocido Sr. Migayi, primero le hará realizar tareas que nada parecen tener que ver con el Kung Fu (que esa es otra, aquí de Karate nada) pero luego resultará que sí, que todo está relacionado y, en palabras del Sr.Hang, todo es Kung fu.
Al poco de comenzar la película ya estás odiando al chaval, no se puede ir de guay y no recibir unas leches que, afortunadamente, tardan poco en dárselas. Aunque poco a poco va cayendo mejor. Hang no es Miyagi, pero su papel y su historia enternecen por igual. Muy acertado está Jackie Chan, la verdad es que era algo que temía mucho y al final es lo mejor de toda la película. La pega se la tengo que poner al doblaje español, algo en lo que la producción de la película no tiene mucho que ver (o sí, nunca se sabe) y es que no tenemos la voz oficial de Chan en nuestro país, y alguno de los otros dobladores, como el de la chica china, sería mejor que se sacara lo que sea que tenga en la boca porque se le entiende fatal.
La película dura dos horas y veinte minutos y se me pasó volando, lo que demuestra que tiene un buen ritmo y es entretenida. Para nada han destrozado la original, así que los que tuvieráis miedo por esa causa, perdedlo, os lo pasaréis bien.