miércoles, 30 de noviembre de 2011

BELA LUGOSI CONTRA EL GORILA

Considerada una de las peores películas de la historia del cine (no sin razón, desde luego) BELA LUGOSI MEETS A BROOKLYN GORILA, recientemente editada en DVD en nuestro país con el título que encabeza esta reseña, es un pastiche parodico, una puñetera comedia sin gracia alguna, que no se toma en serio a si misma, que se mofa del unico tipo con “clase” que apare en toda la película; Un Bela Lugosi, más memorable en su decadencia que en su época dorada. Y aún así, el resultado no llega ni a simpático. Es más, es una película que da bastante rabia.
Además, es un estúpido vehículo para el lucimiento de los cómicos cincuenteros Duke Mitchell y Sammy Petrillo, una suerte de Tony Curtys, el guapo, más soso que su puta madre, y un clon de Jerry Lewis, el feo, que imita descaradamente, y sin ningún tipo de vergüenza a un tipo que ya de por sí (y quizás por la década en la que lo hubicamos) tiene bastante poca gracia. Estos dos, son como los hermanos Calatrava americanos, pero en pobre.
Una avioneta se estrella en plena jungla, y sus tripulantes (Mitchell y Petrillo) son recogidos por una extraña tribu que les provocarán una feliz estancia en la isla.
Para intentar regresar a su Nueva York natal, acuden a pedir ayuda al Dr. Zabor (Lugosi), un cientifico que investiga sobre los simios, su origen y descendencia, que dice que si, que les ayudará, pero está por otras labores. Inventa un suero que puede convertir a los hombres en gorilas, así que lo inyecta en el guapo del dúo cómico, y este se convierte en gorila, que protagonizará, supuestas desmadradas situaciones.
Una absoluta mierda de película, con pretensiones de ser muy graciosa, pero que en absoluto lo consigue. Decorados de cartón piedra, chistes sosos cada dos por tres, el gorila que, obvio, es un señor disfrazado, y Bela Lugosi en estado terminal, con los dientes negros y los ojos vidriosos, convierten este producto en algo curioso y digno de visionar, pero aún así, la cosa es tan, tan sosa, tan floja, que no pasa nada por omitir su existencia. Con razón tiene tan mala prensa.
Poco después de esto, Bela Lugosi conocería Edward D. Wood Jr. con el que haría unas cuantas películas que al menos han pasado a la historia, y que francamente, son infinitamente mejor que esta. Porque, efectivamente, los escasos setenta y cuatro minutos de metraje de esta, son indignantes.
William Beaudine, director de esta mierda, rodó muchas más series B. durante los años cincuenta y sesenta, aunque luego se diginificó (solo un poquito) rodando algunos capítulos de EL AVISPON VERDE, LASSIE, RIN TIN TIN, y finalmente, dirigiendo cosas menores para Disney, eso si, para la televisión.