viernes, 3 de febrero de 2012

EL DIPUTADO

Según se acercaba la década de los ochenta, Eloy de la Iglesia fue degenerando. Ya su cine atrevido y valiente, pasó a convertirse en otra cosa que se paseaba, no sin polemica, entre el cine político y el cine Quinqui, a la vez que no dejaba de reivindicar la homosexualidad, los encuentros casuales en retretes y el uso de la heroína, con la que el mísmo quedó enganchado.
EL DIPUTADO, sería la película que mejor define las inquietudes del director. Politica, drogas, homosexualidad y controversia, se dan la mano en la película. Pero tambien estamos ante la que posiblemente sea su peor película.
Si hasta ahora las películas de De la Iglesia destacaban por estar cuidadas y rodadas como pocas, con EL DIPUTADO, y seguramente por cuestiones presupuestarias, todo se va al garete, predominando el raccord, los encuadres feos, el montaje tosco, y en definitiva, una mala dirección.
Un diputado comunista y homosexual, se enfrenta a las elecciones generales, mientras se lo monta con chaperos.
En una de estas, un grupo de extrema derecha planea hacerle la vida imposible, por lo que contratan a un joven efevo que enamorará al diputado y con el que comienzan con su malévolo plan. Entre tanto, Sexo y política, se pasean a sus anchas por el argumento.
Como ya he dicho, floja. Y es una pena, pues se podría haber conseguido una película correcta.
Siendo, curiosamente la primera película de De la Iglesia en la que muestra a una persona inyectandose heroína, pronto vendría su fructífera etápa de cine quinqui, en la que no dejaría la política atrás, y que daría sus películas más conocidas, pero dejó atrás a su vez los mejores títulos de su filmografía que son los reseñados con anterioridad.
En el reparto un flojo José Sacristan, que destila heterosexualidad por los cuatro costados y cuya cara en las escenas de sexo con hombres, refleja un asco, que solo le falta vomitar. Le secundan Maria Luis San José, el eterno Agustín Gonzalez, el imprescindible y quinquillero Ángel Pardo, e incluso se le reserba un cameo a J. Antonio Bardem.
Desde luego, yo echo de menos a un Simón Andreu como actor principal.
En definitiva, un fiasco. De lo peor de De la Iglesia.