jueves, 20 de enero de 2011

EL RETORNO DEL HOMBRE LOBO

La creación más famosa de Jacinto Molina, "Waldemar Daninsky", mola, más que por su condición de licántropo, por ser un personaje totalmente atemporal. Con esto no quiero decir que las películas protagonizadas por él sobrevivan bien al paso del tiempo (todo lo contrario, lo llevan bastante mal). A lo que me refiero es que "Daninsky" lo mismo está en el medievo ("La bestia y la espada mágica"), que en los años setenta ("Dr.Jekyll y el hombre lobo"), que en los años cuarenta ("La marca del hombre lobo"). Esto lo convierte en individuo tremendamente impersonal, dando la impresión de que son distintos hombres lobos en cada película. Y esta es una adscrita a las protagonizadas por el "Waldemar Daninsky" barbudo, que aún consideradas por los “Naschystas” las mejores de su filmografía, a mi me parecen las peores. Son aburridas y no demasiado malas, con lo cual el elemento “risas” lo borramos de un plumazo..
Dirigida por el propio Jacinto Molina, "El retorno del hombre lobo" cuenta que tras ser ejecutados en la edad media, tanto la Condesa de "Bathory" como su siervo, el licántropo "Daninsky", serán resucitados en "tiempos actuales" por unas muchachas de vacaciones en los Cárpatos y unos profanadores de tumbas, respectivamente. Así pues, el pitote está servido.
A Paul Naschy ya le gustaban este tipo de “crossovers”, y si normalmente suelen funcionar, en esta, la primera de "Waldemar Daninsky" que se atrevió a dirigir el propio Naschy, la cosa resulta un revoltijo, entremezclado de conceptos e ideas, por los que es fácil perderse, en parte debido a un montaje más o menos torpe, y una dirección del todo incompetente.
Pero el atractivo de esta película radica en lo estético (toda es visualmente fascinante), por lo que es fácil perdonar unas cosas por otras.
En el reparto, y junto a Naschy, Julia Saly, Azucena Hernández y Rafael ("Terror en el tren de la medinoche") Hernández como uno de los profanadores. El otro es el orondo y terrorífico Ricardo Palacios.
En definitiva, muy regular.

miércoles, 19 de enero de 2011

POLICROMÍA

Desde la localidad Barcelonesa de Sant Boi llega Pere Koniec con su último mediometraje, exhibido en el pasado festival de Sitges, sección "Brigadoon", así como en otro tipo de eventos.
Koniec, lejos de asemejarse a la mayoría de cortometrajistas de fantástico “sin un duro” que pueblan la piel de toro, apuesta por un cine fantástico casi de arte y ensayo, y "Policromía" es prueba de ello.
La cosa comienza con una joven, vestida como del medioevo, que se acerca a una cueva, sigilosamente, pues dentro se intuye un monstruo que, a juzgar por sus chillidos, debe ser bastante espeluznante. Y a partir de ahí, el sinsentido reina en la película. Quizás para Koniec todo tenga algún sentido, pero para mí, como espectador, no. Y no me malinterpreten, el que no tenga sentido me parece maravilloso ¿Por qué una película tiene que tener un argumento reconocible y/o una estructura narrativa coherente? Ya estoy harto de productos amateur que tratan de imitar el cine estándar, lo que hace Koniec es genuino.
A todo esto, la peli se separa en tres fragmentos, fácilmente diferenciables por el color en el que se presentan. Tonalidades verdes, rojas y grises marcan el ritmo.
Otro aspecto que me ha gustado es que, con los mínimos medios (solo detecto el uso de la "steady" en un par de ocasiones, pero por lo demás, esto es cámara de vídeo a saco, pura y dura) Koniec logra sacar partido al asunto hasta limites insospechados, además que su destreza en el montaje dota al asunto de ritmo, y la potencia de algunas imágenes logran algo que, a priori se las prometía pestiñazo, bastante potable. Y puramente contemplativo.
¿Cosas malas? Bueno, quizás en conjunto la cosa sea pedante, y las pretensiones de Koniec un tanto artys también… quizás insoportablemente artísticas… parece hasta un “poseur” Pero si metes un monstruo chillando como chilla el que está en la cueva, todo se equilibra… y me gusta ese contraste.
Como curiosidad, decir que hay un papelito para el escritor Rubén Lardín.
Muy majo. Me ha sorprendido gratamente.

martes, 18 de enero de 2011

SHERLOCK

Ya comenté cuando reseñé por aquí la adaptación de "Sherlock Holmes" de Guy Ritchie, que el personaje literario nunca fue uno de mis favoritos. Es más, no creo que haya leído mas que un solo libro ("El perro de los Baskerville" y porque nos obligaron en el instituto) Así que ya perdonaréis que no pille las referencias de la serie, que se que las tiene y muchas, pero, desgraciadamente, a mi se me escapan. Si tan solo hubiera leído más.... igual tendría un mejor trabajo, un mejor coche, o no estaría escribiendo aquí... mejor me quedo como estoy, en serio.
"BBC" tira la casa por la ventana y se gasta un pastizal en cada episodio de la serie "Sherlock". Aunque su primera temporada solo cuenta con tres capítulos, ya nos ha dejado ver la calidad de producción y actores que han conseguido. La acción transcurre en la actualidad, y salvo por eso todo lo demás es exactamente como en los libros -dicen-, Sherlock y Watson viven en el 221B de Baker Street, el inspector Lestrade les pide ayuda en casos complicados e incluso tienen a la Sra. Hudson, pero que en este caso es la casera, y no el ama de llaves (apreciación que ella misma hace en el primer episodio) A Holmes le interpreta Benedict Cumberbatch (o el señor de ojos raros como le llama mi señora) y Watson es Martin Freeman. A este ultimo le conoceréis de películas como "Guía del Autoestopista intergaláctico", "Ali G", o porque será "Frodo" en la próxima "The Hobbit" (parte 1 y 2, lo que hacen por sacar pasta). A Cumberbatch le conoceréis de.... y de.... vamos que de nada, lo único que ha hecho han sido TV movies y alguna película. Se me olvidaban otros dos personajes, el siempre en la sombra Moriarty, y Mycroft Holmes, el hermano del detective que también aparecerá en la secuela que esta rodando Guy Ritchie, ¡que casualidad!
Poco o nada he contado de los argumentos de los capítulos, pero es que eso os dejo descubrirlo a vosotros. Vamos con curiosidades o tonterías que al final es con lo que os quedáis. Sherlock no se droga, o al menos no se le ve inyectándose cocaína, pero en cambio sí utiliza parches de nicotina, tres a la vez, ya que la sustancia nociva acelera el proceso mental (esto es verídico) Es un sabelotodo, una especie de "House" del crimen (si no tenemos en cuenta que el famoso médico cojo ya tomaba mucho prestado de la creación de Arthur Conan Doyle), la policía le detesta y en general no tiene amigos, solo Watson y porque le acaba de conocer. En la serie los asesinatos y casos investigados por Holmes son instigados y patrocinados por Moriarty, y es que la némesis del detective es alguien igual que él, muy inteligente y muy aburrido sino está ocupado en algo, y en este caso es en ponerle las cosas difíciles a Holmes. Los episodios duran 90 minutos aprox. por lo que perfectamente podréis ver cada uno como una película, incluso ver el primero o el segundo y dejarlo ahí, vamos que aunque como serie que es arrastra algunos detalles para darle una continuidad, se puede consumir por separado perfectamente.
Lo dicho, una gran serie muy recomendable... salvo que le tengas manía a protagonistas tipo "House" o "Monk", así un pelo tarados.

SOBRENATURAL

Aprovechando el tirón de "El Ente", o bien estrenando a la vez en salas por pura casualidad, Eugenio Martín se dirige esta historia de fantasmas violentos, un argumento de lo más trillado ("Acoso del más allá" vendría a ser un casual remake de esta), pero que siempre es efectivo, a poco que seas un cagoncete.
Una mujer siente una presencia extraña y sospecha que puede tratarse del espíritu de su marido, un autentico cabrón que le hacía la vida imposible en vida. Acude a especialistas en el tema paranormal que la sacan de dudas. El marido muerto está celoso del nuevo novio de la protagonista, y se le aparece para seguir jodiéndole la marrana.
La película luce ese aspecto minimalista de títulos como "Regreso del más allá" o "Morir de miedo", pero es ligeramente superior… aunque no demasiado. Anda un poco mejor de ritmo que aquellas, y vemos más sangre y más F/X. Lo mejor de la peli es, sin duda, una escena en la que el fantasma ataca a una mujer con un cuchillo eléctrico que va por el aire a sus anchas, cortando a la vieja una y otra vez ¡Nunca se acaba esta maravillosa escena! Una autentica pasada. Todos estos buenos momentos no son el balde, Martín es el responsable de películas tan estimables como "Una vela para el diablo" o la mitiquísima "Pánico en el Transiberiano", o sea que de casta le viene al galgo. Pero un par de buenos momentos tampoco salvan de la quema a la que podríamos calificar como su película de terror más floja. Al fin y al cabo es un coñazo. Solo que merece la pena ser vista, por dichos buenos momentos.
En el reparto tenemos a un pizpireto al principio / agresivo después Máximo Valverde (Max Valverde en los créditos) que secunda a una bastante efectiva Cristina Galbó (acreditada como Christine Galbó), vista en "Sufre mamón" y "Suéltate el pelo". Martín también varía su nombre al más internacional Eugene Martin.
Como anécdota, y para demostrar lo misceláneo de la carrera del director, nombraré otros filmes suyos, de otros géneros, como pueden ser "La vida sigue igual", vehículo para Julio Iglesias con Andrés Pajares en uno de sus primeros papeles, "El hombre de Río Malo", con Lee Van Cleef, Aldo Sambrell y el inevitable Simón Andreu, o "No quiero perder la honra", para la que sobran comentarios.

FOREVER EVIL

Otra de esas videoclubadas que por mucho que la alquilara, y por mucho que insistiera, nunca lograba verlas enteras y encontrarles algun aspecto positivo. Igual que el "Scalps" de Fred Olen Ray, "Forever Evil" es ideal para echarte una siesta. Morfina pura.
Dejadme que mire un momento en Imdb cual es el argumento exacto de esto, porque acabo de verlo y aún no lo sé.... bueno, pues es lo que yo había entendido. Vaya mierda. El modelo de "Forever Evil" salta a la vista y canta más que una almeja: "Posesión Infernal". Copia planos, encuadres, ideas... la agresiva cámara subjetiva que se echa sobre los actores, sacar los ojos al agresor que te levanta del suelo agarrándote por el cuello, el "Necronomicón" in person... y no soy yo que lo flipo, es pura evidencia. Estructuralmente digamos que "Posesión Infernal" queda reducida a 30 minutos, y el resto es como si nunca hubiese habido un "Evil Dead 2". Imaginaos que Bruce Campbell/Ash sobrevive el ataque, logra volver a la civilización y decide investigar los motivos de la masacre en la cabaña, incluida presencia de polis, ambulancias y prensa... claro, la idea de por si ya resulta poco atractiva, pero es que si la dejas en manos de un director sin talento, no te digo ná. Bien, eso es "Forever Evil". Y encima, dura 107 minutos!! (aunque en la caja pone 120!). ARGH!!.
Sin embargo, hay una explicación tras el descalabro creativo/artístico de "Forever Evil" (que le den el Oscar al tio del poster!), y es que en la producción nos encontramos con los mismos artífices de las primeras pelis de terror rodadas en formato vídeo para el mercado Americano. Bueno, no las primeras (ese honor pertenece a "Agresión en la casa del terror"), pero sí las más populares, con la aburrrrrrida "Blood Cult" en cabeza. La diferencia es que aquí cambian el formato magnetoscópico por los 16mm (o el Super 8, vete tu a saber), aunque la post-producción se la han currado en vhs, algo que se nota un güevo por los créditos. Salvo los del inicio, paridos mediantes animación y tan majos como cutrexpas. Idem con los efectos especiales y el gore. Son de tirón casero, obvio, y tienen encanto... el problema es lo poco que asoman. No compensa.
Pero la guinda se la lleva el director, Roger Evans, que en un reportaje de la época para "Fangoria" decía una gilipollez de este calibre: "No me comparo con Hitchcock, pero si miras esta película, no se trata de lo que ocurrió, sino de la sensación de amenaza antes de que ocurra. Eso es lo que la gente recuerda. Esta peli tiene sus dosis de sangre, gore y violencia... pero también algo más de encanto que eso". Hay una secuencia en "Forever Evil" completamente estúpida, en la que una maruja tumbada en la cama no para de soltar chorradas sin gracia vía teléfono, en eso que se asoma por la ventana, ve a uno de los protas pasar por ahí, se lo comunica a su interlocutora y no sale más en toda la peli. ¿Esa era su función?. Puro "Maestro del Suspense" sin duda alguna.
Ante semejante tesitura, la lógica del "Fast Forward" no solo se impone, sino que es la única salida que nos queda.

lunes, 17 de enero de 2011

FLETCH REVIVE

Está claro que la época dorada de Chevy Chase fue en la televisión, concretamente "Saturday Night Live", y que, a pesar de saborear las mieles del cine, pronto se agotaron sus recursos. Si nos paramos a pensar cabalmente, Chase puede más o menos molar, pero las cosas como son: Películas realmente memorables, solo tiene dos, y cualquiera de ellas es prescindible: "Las vacaciones Europeas de una chiflada familia americana" y "Fletch, el camaleón". yo creo que el principio de su decadencia vino con este "Fletch Revive".
Irving Fletcher viaja a Mississippi para hacerse cargo de una herencia. Una vez allí, logra seducir a la abogada encargada de la lectura del testamento. A la mañana siguiente, Fletch se la encuentra muerta, así que tenemos la excusa perfecta para que se ponga a investigar por tierras sureñas.
Por algún extraño motivo a alguien se le ocurrió que el personaje no debía ser especialmente torpe, así que le reciclaron a una especie de periodista más o menos estándar, que de vez en cuando hace alguna gracieta o tropieza, pero nada que ver con el Fletch de la anterior película, también serio pero efectivo al fin y al cabo, y mucho menos con el estilo Chase. Obviamente, esto no resultó. Añádanle la lentitud de la película. No es que le cueste arrancar, es que no lo hace nunca. O sea, que no solo no es graciosa, si no que además es aburridísima. Contribuye el escenario que le han buscado a nuestro investigador / periodista, es de lo mas desasosegante.
Al final la película avanza como si fuera un mal episodio de "Scooby-Doo", con malo engañoso y resolución previsible. Obviamente, la peli fue un fracaso, y a Chevy Chase se le volvió a ver muy poquito. De hecho, en los noventa 
se fue a trabajar a Italia, haciendo insípidos cameos en estúpidas películas. No tardó nada en volver a los USA.
Una lastima, con "Fletch Revive" se cargaron a un personaje cojonudo y una saga que merecía mejor suerte… pero es que es imposible hacer una comedia más coñazo.
Dirige el que casi siempre dirigió a Chase, Michael Ritchie.

domingo, 16 de enero de 2011

THE LAST WINTER

Corría inicios del 2000, pongan 2001 o 2002, cuando descubrí la existencia de "Wendigo". De ella decían que se había rodado en plan "cine indie" (como infraestructura y etiqueta), en 16mm, dando más importancia a los personajes y a la atmósfera que al susto fácil o los efectos especiales y que, por ello, funcionaba muy bien en el terreno del miedo. Su director se llamaba Larry Fessenden. Cuando finalmente me hice con ella en un video-club del barrio bajo el título de "Escalofrío", tuve una enorme decepción.
A mi si hay algo que me gusta es pasar cague viendo una peli. Y si hay algo que me funciona, es la atmósfera, una de tirón inquitante. Lo prefiero al mejor chorro de sangre o al mejor monstruo de látex (y cuidao! que estas dos cosas también me molan muchísimo). Eso, miedo/atmósfera, es justamente de lo que van huérfanas muchas de las pelis de terror modernas. ¿Por qué?, porque para darle forma el director necesita tomarse su tiempo, es decir, ir poco a poco. Lentitud. Y si hay algo que hoy día las plateas no soportan es una peli lenta, y más si esta pertenece al género del terror y aledaños. Bien, a mi eso no me pasa. Si la atmósfera está bien construida, no tengo ningún problema en que el film sea reposado. Pero fíjense que he dicho "Si la...". ¿Qué ocurre?, que cuando no está bien ejecutado el asunto, me aburro más que el mayor paleto de entre los poligoneros cuando se meten en el cine sin saber lo que les espera. Fessenden no sabe hacerlo. Es algo que tengo especialmente claro tras visionar el trabajo de, justamente, uno de sus protegidos, Ti West. Digamos que West es la versión correcta de Larry Fessenden, juega con sus mismas cartas, pero sabe proceder mucho mejor. Por eso "Wendigo" fue una decepción. Y por eso "The last winter" también lo ha sido.
Construida como un panfleto ecologista (a Fessenden le tira mucho este tema... casi tanto como empinar el codo), "The last winter" narra la historia de unos tipos que habitan una base en Alaska, rodeados de nieve, y de como los elementos se revelan contra ellos (ya que pretenden perforar para sacar petróleo) volviéndoles tarumbas y haciéndoles hacer cosas raras. ¿"La Cosa"?, ¿"El Resplandor"?... naaaah!!.
Y claro, el director se llama Larry Fessenden. ¿Qué significa?, que la lentitud en "The last winter" se mete en los huesos tanto como el frío lo hace en sus protagonistas, que su "sin sentido" de tirón arty, su filosofía de baratillo, su estética y su TODO trabajan 
a todo gas contra la misma película. Al final, lo único que ha logrado es hacernos bostezar mortalmente durante 90 minutos. Y es que encima, lo poco llamativo que hay, está parido con el culo. Ese flash-back a la niñez de uno de los actores cuando muere es ridículo, especialmente porque está tomado en serio.
En el reparto destacan los salientes morros de Ron Perlman y James LeGros (de "Phantasma 2"). Evitable.

PD: ¿"The scariest movie of the year"?, ¡aaanda, no me toques las pelotas!.

sábado, 15 de enero de 2011

D.A.R.Y.L.

Es muy probable que me equivoque, porque la memoria juega malas pasadas y con los años todo se vuelve más borroso, pero recuerdo que en su momento "D.A.R.Y.L." fue el "estreno familiar" de peso que seguía al mega-hit de "E.T. El extraterrestre". Y no desvarío del todo, la peli de Spielberg había creado escuela, y el film del que ahora hablamos era pura consecuencia de aquella. Sin embargo, a mi en su época no me atrajo. Una cosa era un marcianito feo encantador, y la otra un niño repelente provisto de un cerebro prodigioso. De hecho, ayer noche fue la primera vez que la veía en mi vida... eso sí, VHS mediante. Hasta entonces, en muchas ocasiones me había preguntado cómo era posible que "D.A.R.Y.L." nunca hubiese alcanzado el estatus de culto que muchos otros films juveniles de la época sí habían logrado. Viéndolo ayer, obtuve la respuesta.
Un niño misterioso aparece "de la nada" y es adoptado por una familia típicamente yankee. El chaval se lleva de maravilla con todos y resulta ser anormalmente infalible en todo aquello que hace. Naturalmente no se trata de un niño normal, más bien de un especie de robot inventado por el ejército, que corre a reclamarlo. Pronto, estos entenderán su "humanidad" como un problema y deciden destruirlo, lo que propiciará la huída del chaval directa a los brazos de aquellos que le adoptaron.
Como veis, el parentesco que decía tener con "E.T." no era tan exagerado. Cambia a un marciano, por un niño robot. Haz que ejército y científicos sean los malos y solo quieren destruirle. Mete a una familia de clase media típica de los suburbios que se muere por tener al crío entre los suyos. Y sí, aunque sea un "spoiler" de esos, mata al chaval para resucitarlo luego... y tendrás una platea repleeeeta de lágrimas y cleenex usados, que era algo muy de moda entonces entre productos familiares de esta calaña.
El problema viene cuando, mientras la parte de integración entre humanos del niño está potable y entretenida, toda la huída se hace plomiza de cojones y aburre. Redondeado todo por un happy end lacrimógeno que no funciona porque, básicamente, a "D.a.r.y.l." no le coges tanto afecto como al marciano del dedo luminoso.
En el reparto destacan el crío en cuestión, Barret Oliver, entonces "famoso" por haber protagonizado la -chaposa- adaptación a la gran pantalla de "La historia interminable", sus padres adoptivos, Michael McKean ("Cluedo, el juego de la sospecha", "Mejor solo que mal acompañado" o "Memorias de un hombre invisible") y Mary Beth Hurt ("La edad de la inocencia", "Aflicción" o "El exorcismo de Emily Rose"), y el científico de turno, Josef Sommer ("Único Testigo", "Shaft: the return" o la tercera de "X-Men"). El dire es Simon Wincer, Australiano de nacimiento, que pasaría a firmar pelis tan populares como "¡Liberad a Willy!", "The Phantom: El hombre enmascarado" o "Cocodrilo Dundee en Los Ángeles".
En cuanto a "D.A.R.Y.L.", ni tan siquiera la nostalgia la salva de su mediocridad.

jueves, 13 de enero de 2011

CREATURE

Resulta curiosa la capacidad del paso del tiempo para mejorar los recuerdos y las percepciones. "Creature" la intenté ver en su época, pero el aburrimiento me pudo más y no acabé. Pasados muchos años, me la pillé a precio de saldo en dvd. La volví a ver, y esta vez me dormí. Todo apuntaba a que "Creature" y yo nunca íbamos a mantener una buena relación. Finalmente, ayer me lo agencié -¡¡gratis!!- en formato VHS, me la puse por la noche, tumbado en mi cama bien tapadito y...... ¡me gustó!. Risas y aplausos. No merece la pena indagar el por qué, pero fue así.
En Titan (la luna de Saturno. El otro título disponible es el resultón "The Titan Find") una expedición encuentra la consabida forma de vida, una con la peculiaridad de apoderarse de la mente de los seres humanos y usarlos como arma asesina. La siguiente expedición que pisa el lugar se comerá todo el marrón.
Pues ello, que sí, que es pura rutina... pero, por el motivo que sea, guarda su encanto. Todo es muy oscuro en este film, algo perjudicial para lo que eran las ediciones videográficas de la época, es decir, cuesta verlo todo bien... y más al monstruo, que es como la versión "blaxploitation" de la creación de Giger. Al cotarro se une una buena y agradecida ración de gore.
Quizás lo más remarcable, en el campo de lo bizarro, sea la secuencia en la que la chica prota cita literalmente "El enigma de otro mundo" como inspiración para matar al monstruo mediante electricidad. Aquí ya no podemos hablar de homenaje, ni siquiera de plagio, en su descaro y honestidad (¿pa qué disimularlo?), es... algo completamente diferente, como decían los Monty Python.
En el reparto destacan un divertido Klaus Kinski y dos rostros habituales del cine de palomitas, Lyman Ward ("Sonámbulos", "Independence Day") y Wendy Schaal ("El chip prodigioso", "No matarás al vecino"). El director, William Malone, acabaría a los mandos de títulos más gordos, pero menos potables, como la horrible "House on haunted hill", la no menos horrible "Miedopuntocom" y algún episodio de "Masters of Horror".
Pa pasar el ratillo.

NECRONOMICON

Pues hace ya bastantes años que quería yo echarle el guante a esta película, a pesar de tratarse de un producto de terror esencialmente noventero y con el Sr.Brian Yuzna en tareas de producción y dirección. Os diré algo, siempre he pensado que Yuzna era un buen productor y un mal director. He mantenido esta afirmación durante lustros por la sencilla razón de que no había visto ni una sola de sus pelis que me demostrara lo contrario. ¡¡Hasta hoy!!.
"Necronomicon" gira en torno al universo de, obvio, H.P.Lovecraft. Ya sabéis que Yuzna ha estado implicado, de diferentes maneras, en las más célebres recientes (y no tan recientes ya) adaptaciones del famoso escribiente, así que supongo que pensaría alguien que volver a unir ambos nombres sería garantía de éxito. En este caso, "Necronomicon" toma a Lovecraft como personaje además de basarse muuuuy libremente en su obra (esto segundo es lo normal, me consta).
Así pues, lo que aquí encontramos es un film dividido en tres historias. Aunque en realidad son seis. Me explico: El mismo H.P.Lovecraft llega hasta una biblioteca, accede al Necronomicón y comienza a copiarlo. Vamos, que de entrada la peli ya acusa al escritor de plagiador, atribuyendo el mérito de su talento a fuentes ajenas, ¡mola!. Naturalmente, veremos cada uno de esos mangoneos materializado en imágenes, con el aliciente de que dos incluyen subhistorias en sí mismos. Marciano, pero efectivo. El primero va de un tio que quiere revivir a su ahogada novia mediante ritos, y cuando vuelve de la tumba... bueno, mejor habérselo pensado dos veces. El segundo es sobre un científico anciano que lleva viviendo cientos de años gracias al frío... y a médulas espinales que debe robar como y a quien pueda. Y el tercero... el tercero no se puede explicar. Genuinamente se trata del mejor del pack, el más intenso, endiablado, truculento (y eso que en cuestiones de sangre y asquerosidades, "Necronomicon" nos deja satisfechos) y que contiene imágenes más pesadillescas. Lo curioso y raro es que, en fin, este es el que lleva la firma de Brian Yuzna!!!. Muy jevi. La mejor historia la ha dirigido el mismo papanatas que hizo "Faust, el poder de la sangre" y la tercera de "Re-Animator". Nunca lo hubiese dicho. Las otras dos vienen dirigidas por Christophe Gans (el de "Silent Hill" y "El pacto de los lobos") y Shusuke Kaneko (en parte responsable de la carrera cinematográfica en los 90 de "Gamera" y "Godzilla", así como de la adaptación del manga "Death Note") respectivamente.
Sorprende encontrarse ante un film realizado con medios más que cuantiosos, por sus ambientaciones (muchas de época), sus decorados, su variedad estética y sus agradecidos efectos especiales old school, con látex a punta pala, muñecotes y maquetas. El único añadido así "digital" vendría a ser el "morphing", pero casi no hay. En ese sentido la peli es una delicia.
El reparto es tan simpático como cabría esperar de un producto de este tipo. Destaca Jeffrey Combs muy bien caracterizado de Lovecraft. Le siguen el clásico David Warner, Bruce Payne ("Dragones & Mazmorras", "Pasajero 57"), la guapa Belinda Bauer ("Robocop 2"), el inevitable Richard Lynch , Don Calfa ("El regreso de los muertos vivientes") o Maria Ford (scream queen habitual en soft-cores). Incluso Brian Yuzna se marca un notorio papelito como chofer... trabajo este que, al paso que va, acabará desempeñando en la realidad. Según Imdb, por ahí rula Tom Savini como "consultant" de los efectos especiales. Y Samuel Hadida, uno de los productores, ejerció como tal en un montón de títulos "de peso": "Killing Zoe", "Amor a quemarropa", "Resident Evil", "El Perfume", etc.
Pues sí, comencé a ver "Necronomicon" con cierta pereza y desconfianza, y acabé disfrutándola bastante.

SCOOBY-DOO Y BATMAN FORMAN EQUIPO

Atónito me quedé al ver el extraño “crossover” animado que se habían montado los señores de "Warner" para sacar este dvd al rentable mercado infantil. Nada menos que "Scooby-Doo" y "Batman" compartiendo aventuras. No se puede ser más rebuscado, ni más osado.
No es raro en los últimos años ver largometrajes protagonizados por el simpático can, directos para vídeo y de reciente factura, y tenía toda la pinta de que este dvd iba a contener uno de esos. Pero no. Es una estafa, pero una estafa entrañable. Contiene dos capítulos de la serie de 1972 “Scooby-Doo, The new movies” de cuarenta minutos de duración cada uno, en los que, como estrellas invitadas, aparecen "Batman", "Robin", el "Joker" y el "Pingüino". Una locura setentera, de la que sacan hoy partido con total impunidad. Por eso digo que es una estafa entrañable, porque nos transporta directamente a los tiempos del video-club, en el que los chavales nos enganchábamos a nuestras series de dibujos animados favoritas, alquilando cintas en las que solían venir dos capítulos. El catálogo era infinito. Sin embargo, en este caso no podemos seguir la serie, pues si ha sido editado este dvd es por su condición de rareza, y dudo que vayan a salir más.
Así, el primero cuenta como "Joker" y "Pingüino" secuestran a un científico que ha creado un traje de goma que hace volar a quien se lo pone, y los avatares de "Scooby-Doo", "Shaggy" y el resto de "Mistery Inc." junto con "Batman" y "Robin", para detenerlos.
En el segundo, los mismos villanos participan en un entramado de falsificación de billetes, en el que "Scooby-Doo" se ve metido por error y se une a "Batman" para aclarar las cosas.
La verdad es que ambos capítulos son un rollazo de padre y muy señor mío, pero si lo pensamos fríamente, "Scooby-Doo", en todas sus series, aunque entrañable siempre ha sido un coñazo.
Completan el dvd un par de chorradas, unos cursos de dibujo a cámara rápida (que no hacen falta que subtitulen, pero subtitulan) y un documental sobre la trayectoria de nuestro can favorito (que deberían subtitular, pero no han subtitulado).
Solo para completistas y curiosos.

miércoles, 12 de enero de 2011

KUNG FU MOUSSE

Que la industria del comic en España es un mercado bastante lamentable no es nada nuevo, pero saberlo a ciencia cierta con el ejemplo de Nacho Fernández, que ha tenido que enviar sus trabajos a Francia para que se los editen allá, es la prueba de que los editores patrios no se mojan. Puede que les suene el nombre de Nacho Fernández y más cuando les diga que era el artífice de "Dragon Fall", aquella -oportunista... una cosa no quita la otra- parodia de "Dragon Ball" con la que medio país se partía el culo. Lo dicho, los últimos trabajos de Fernández se han editado antes en Francia, y al ver los editores nacionales que tenían salida, los han empezado a sacar aquí. "Kung Fu Mousse" es uno de ellos, una historia que bebe de las películas de Bruce Lee, Jackie Chan, John Woo.... del cine de artes marciales chino en general.
Lau es cocinero, pero además conoce las artes marciales enseñadas por su abuelo. Su primo Wei, que vive en París, le anima a que vaya a la ciudad de las luces para echarle una mano en el negocio, algo que ya hemos visto en películas como "El furor del dragón". Pero la cosa no va por ahí, no tendremos a un Chuck Norris como contrapartida del cocinero, sino que tendremos a una ninja lesbiana, ¡mola! Además, hay varios malentendidos sexuales que animan mas la historia, así que, aunque "El furor del dragón" es el inicio de partida, no tendrá un desenlace igual ni por el forro, y es que me estoy mordiendo la lengua por no soltar un spoiler gordo que le da más vidilla al asunto.
Secretos familiares, mafias chinas y japonesas, robots, colegialas ninja, hostias a tutiplén y mucho humor es lo que nos encontramos en este "Kung Fu Mousse". El dibujo sigue teniendo una clara estética manga, ya bastante más depurada que en los orígenes de "Dragon Fall", y el color (creo que por ordenador) acompaña muy bien los simpáticos y agradables dibujos. En cuanto al ritmo del comic, es apabullante, las escenas de acción se suceden con la misma naturalidad que en una película de artes marciales, y las viñetas están tan bien seleccionadas que nunca se pierde el hilo de la pelea, algo que con los montajes videocliperos actuales suele ocurrir. Aunque esto es un comic y no una película, la plantificación de las viñetas (planos) es tan buena que, lo dicho, ves la pelea como si estuviera en movimiento. Probablemente este sea el mayor acierto del tomo junto con el humor que destila.
En definitiva un comic que merece la pena, sobre todo si eres amante de las películas de artes marciales o del comic humorístico. Además hay que apoyar al producto nacional cuando es de calidad, que sino se nos van fuera.

martes, 11 de enero de 2011

SERPIENTE DE MAR

Cine fantástico español y genuino de la mano de Amando de Ossorio, con vistas a venderse internacionalmente, con producción de José Frade y protagonizada por Timothy Bottoms (haciendo de un gallego que no da el pego como tal) y secundado por Ray Milland.
Un avión militar erróneamente deja caer al mar una bomba atómica, lo que provoca que una serpiente marina salga a la superficie sin mas motivación que la de comerse unos cuantos humanos y destrozar unos cuantos barcos. El patrón de uno de ellos, testigo de uno de estos destrozos por parte de la víbora, teme que le tomen por loco si lo cuenta, así que busca apoyo en una joven americana que también vio al bicho. Juntos, resolverán el entuerto.
¡Que película más sumamente graciosa! O mejor dicho, que serpiente de mar tan graciosa. Unas veces es una maqueta hueca para que los actores se metan dentro y dar la sensación de que son engullidos, y otras un individuo con una manopla que rodea con su brazo “enmanoplado” la maqueta de un faro. Obviamente, el escaso presupuesto pasa cruenta factura.
No mucho más que decir de "Serpiente de mar" a estas alturas. Un clásico de las películas malas, blanco fácil, una peli entrañable y un monstruo de lo más simpático, a pesar de sus horribles chillidos.
A Ossorio le hacen firmar con el seudónimo de Gregory Greens, a Víctor Israel, que aparece un momento, le cuelgan un Vic Israel, pero… ¿por qué Frade es José Frade en los créditos, y no Joseph Fradd.... o Fraud? Curiosa hasta en sus títulos.

lunes, 10 de enero de 2011

SHAOLIN CONTRA NINJA

Una peli de las gordas de la Shaw Brothers, que combina artes marciales, comedia y drama. Y un antecedente de "La guerra de los Rose", que no deja de ser un remake inconfeso de "Shaolin contra Ninja"… no me creo que Danny De Vito no viera esta peli antes de rodar la suya.
Un joven potentado se casa con una joven Japonesa que practica las artes marciales de su país. Al principio no le da importancia al asunto, pero pronto será algo molesto, así que el individuo hará lo imposible para que su esposa reniegue de los estilos Japoneses y se pase a hacer Kung Fu Chino, mucho más leal y elegante. Ante la negativa de esta, no hay día que pase que no se den de hostias por la casa, hasta que ella, en una lloriquera, se vuelve a Japón.
El muchacho le pide por carta, 
medio en broma, que regrese para celebrar un combate. Pero los Japoneses con los que ella estudió, al leer la carta la consideran una ofensa y un desafío, así que viajarán a China distintos expertos en varios estilos Japoneses para enfrentarse a él, uno por uno.
Maravillosa película. Tras el paso de los Shaw Brothers por el género de terror, vuelven al tipo de cine que siempre les hizo destacar por encima de la media, el de Kung Fu, y proceden enfocando el asunto para todos los públicos. Con esto no quiero decir que hicieran películas para niños, ni mucho menos, pero en esta "Shaolin contra Ninja", también conocida como "El paraíso del Kung-Fu", sí es cierto que se nota un toque para las señoras. A los señores nos dejan contentos con las hostias, y a nuestras esposas también porque cuenta una tortuosa historia de amor. La primera mitad del film se basa más en la relación de los protagonistas, y la segunda, al estilo del "El luchador manco", toma esos derroteros que tanto nos gustan de un tío solo enfrentándose a expertos de otros estilos y venciéndolos uno por uno.
Como anécdota decir que, paradójicamente, tenemos a Gordon Liu luciendo pelucón, y a Yuen Shiao Tien calvo como una bola de billar.
Dirige Chia-Liang Liu, que desconozco si es un seudónimo de Gordon Liu como director.

THE KARATE KID

Will Smith está emperrado en transformar a su hijo en una estrella, así que ha cogido una licencia conocida por todos los que tenemos algo más de 30 y se la sirve en bandeja a su vástago. En la "Karate Kid" original, además de la historia del joven alumno y el viejo maestro, también se trataba el tema del "bulling", pero es en esta nueva versión donde lo notamos más, aunque creo que es debido a la edad del protagonista.
Dre ha pasado recientemente por la pérdida de su padre, y ahora a su madre la trasladan a China. Él no quiere perder a sus amigos, pero no puede hacer nada. Al llegar al país del cerdo agridulce, se enamora rápidamente de una joven china que le toca... el violín. Pero ahí entra el matón de Cheng, un chaval chino al que no le hace gracia que un negrata de trencitas se ligue a una compatriota. Paliza va y paliza viene. Dre no quiere preocupar a su madre, así que oculta las marcas y resta importancia al asunto. Es al conocer al conserje del edificio donde viven, el Sr. Hang (Jackie Chan), que Dre verá una forma de defenderse. Hang enseñara al joven americano. Al igual que el mundialmente conocido Sr. Migayi, primero le hará realizar tareas que nada parecen tener que ver con el Kung Fu (que esa es otra, aquí de Karate nada) pero luego resultará que sí, que todo está relacionado y, en palabras del Sr.Hang, todo es Kung fu.
Al poco de comenzar la película ya estás odiando al chaval, no se puede ir de guay y no recibir unas leches que, afortunadamente, tardan poco en dárselas. Aunque poco a poco va cayendo mejor. Hang no es Miyagi, pero su papel y su historia enternecen por igual. Muy acertado está Jackie Chan, la verdad es que era algo que temía mucho y al final es lo mejor de toda la película. La pega se la tengo que poner al doblaje español, algo en lo que la producción de la película no tiene mucho que ver (o sí, nunca se sabe) y es que no tenemos la voz oficial de Chan en nuestro país, y alguno de los otros dobladores, como el de la chica china, sería mejor que se sacara lo que sea que tenga en la boca porque se le entiende fatal.
La película dura dos horas y veinte minutos y se me pasó volando, lo que demuestra que tiene un buen ritmo y es entretenida. Para nada han destrozado la original, así que los que tuvieráis miedo por esa causa, perdedlo, os lo pasaréis bien.

domingo, 9 de enero de 2011

SNUFF KILLER, LA MORTE IN DIRETTA / SNUFF TRAP

El ya fallecido Bruno Mattei arrastró a lo largo de su carrera muy mala prensa. Su condición de exploiter/plagiador indiscriminado hizo que incluso sus propios compañeros de profesión echaran pestes de él. El mismo Lucio Fulci, que no se puede decir que sea el rey de la originalidad y de las intenciones honestas (a fin de cuentas toda su fama empezó con una falsa secuela no oficial, "Zombi 2"), rajó del pobre Mattei cuando este le sustituyó en el rodaje de la infecta "Zombi 3". Ridículo.
Sin embargo, y por muy mierdosas que puedan ser algunas de sus pelis, o por mucha jeta que se gaste, el Sr.Mattei fue el único cineasta de su generación, y su especialidad, que a pesar de la caída en picado del cine de género italiano de segunda y tercera fila, siguió en la brecha, haciendo lo mismo y con idéntica mentalidad. Mattei comprendió la fama que tenía, y que el "exploit" italiano de los 80 había ganado fans con los años. Así que decidió sacarle partido. ¿Cómo?, rodando en formato vídeo (ole tus huevos!) y tocando aquellos subgéneros indiscutiblemente de su tierra. Los zombies a la fetuccini, el erotismo rancio y, más importante si cabe, el cine de caníbales (en breve caerá reseñada una de estas). ¿Fascinante, no?.
Dentro de esta admirable y prolífica dinámica (en el 2005 rodó cinco películas!!), Bruno Mattei, echando mano de su pseudónimo más afamado, Vincent Dawn (que verás estampado en los créditos de flipadas del calibre de "Apocalípsis Caníbal", "Cop Game", "Strike Commando", "Serpiente Sam", el falso "Terminator 2" o la horrible "Doble Objetivo") -aunque en según qué mercados, viene firmada por otro de sus falsos nombres, este más vinculado al erotismo, Pierre Le Blanc-, rodó este "Snuff Killer, la morte in diretta" (o "Snuff Trap") que es su plagio oficial de la estimable "Asesinato en 8mm". Y cuando digo plagio, como es siempre el caso con el amigo Bruno, no lo digo porque sí.
La historia arranca con los créditos más feos que recuerdo haber visto nunca en una pantalla. Resulta que una niña que está riquísima es secuestrada por una panda de cabrones que se ganan la vida rodando pelis snuff... ya sabéis, de esas en las que se mata peña de verdad. Su madre, una cuarentona de bastante buen ver, decide buscarla y, of course, introducirse en el submundo del porno más extremo. A diferencia del amigo Nicolas Cage, nuestra heroína se introduce literalmente, actuando en algunas pelis y comiendo las pollas adecuadas. Finalmente dará con el malo que, como en la de Joel Schumacher, es un director extravagante y demente... solo que aquí, igual que con la protagonista, le cambian el sexo. Vamos, que es una pava.
La cantidad de escenas, nombres, frases y resoluciones robadas de "Asesinato en 8mm" son tan numerosas, descaradas y asombrosas como siempre en su realizador. El mercado clandestino, el misterioso vendedor sentado en una mesa jugando al solitario, los traficantes de porno extremo que reaccionan violentamente cuando les preguntan por las "snuff movies", la peli falsa en la que la misma actriz muere dos veces, y más, mucho más. Todo ello con un look de peli porno a la que han cortado las secuencias más gráficas. Sí, hay teta, sí, hay violencia... pero la verdad, menos de la que cabría esperar de un veterano del exploitation. Mattei lo "estiliza" tanto todo que pierde la capacidad de resultar sórdido e inquietante. Aquí lo único sórdido e inquietante son los putos paseos interminables que se marca la prota en plan vídeo turístico.
En fin, un rollazo de puta madre. Solo se la recomiendo a completistas del realizador italiano. Al resto, les animo a que vean "Asesinato en 8mm", que es lo mismo pero mejor. También pueden ir mas allá y agenciarse la peli de la que Schumacher tomó buena nota, "Hardcore: mundo oculto".

viernes, 7 de enero de 2011

ESCLAVOS DEL DIABLO

Se habla mucho de las exploitations de "Gremlins", ya saben, las pelis de monstruitos como "Ghoulies", "Hobgoblins", "Munchies" y "Critters", e incluso me atrevería a decir que "Leprechaun" es consecuencia también de ello, pero nunca se habla del manazas de George Pavlou y sus "Esclavos del diablo" (y no me extraña), o como su título original indica acertadamente "Little Devils: The Birth". Que cachondo, “The Birth”. Para los más despistados decir que significa “el nacimiento”. Que ingenuos al pensar que esto tendría una continuidad.
Y es que a Pavlou, tras cargarse los escritos de Clive Barker (como en "Transmutations"), aun le quedó tiempo en 1993 (que trasnochado ¿no?), de hacer su particular versión de "Gremlins".
Unos mafiosos quieren cortarle los dedos a un extraño “nerd” que les debe dinero, cuando aparece por allí un simpático individuo dispuesto a pagar la deuda. Este, que se dedica a escribir relatos pornográficos, sigue su estúpida vida, intentando esquivar a su casera, una vieja que se lo quiere follar, e ingeniándoselas para seducir a una cachonda que además es stripper. Cuando ve descender por su ventana, haciendo rafting, a un pequeño diablito, descubrimos que se trata de unos pequeños monstruos que el “nerd” crea en su casa moldeándolos con arcilla. ¿Cómo cobran vida? Quizás estaba muy despistado viendo la película, pero eso para mi es un misterio. Sobra decir que los bichejos la lían parda.
Lo crean o no, ya hay muñecos más cutres que los "Munchies". Para "Esclavos del diablo" dieron forma a unos ligeramente “animatroneados”, como cualquier figura de acción que podamos encontrar en todas las jugueterías, y los colocaron ahí de forma estratégica, para que se movieran según requería la escena. Madre del amor hermoso, ¡que cosa tan chunga!.
Podríamos salvarlos de la quema si al menos los muñecajos molaran, pero es que en mi vida he visto unos más espantosos y con menos carisma, ni en una película, ni en la vida real. Además, los ojos son dos diodos led rojos que se encienden. Si creían los productores que así iban a dar el pego (y no digamos ya miedo) iban listos. Por eso me hace mucha gracia el “The Birth” del título original… como si con esto fueran a crear franquicia… ¡me meo de risa!
Ahora bien, esta película es tan rematadamente mierdosa y tonta, que me cae bien. Aunque nunca recomendaría su visionado a los menos curiosos.
El caso es que el tema de los diablillos (que, además, tienen todo tipo de armas, usan cuerdas para el rafting y disparan con metralleta), no da mucho de sí, así que se introducen en el argumento montones de insustanciales subtramas que hacen del producto algo delirante. Por un lado tenemos a los mafiosos que prestan dinero al “nerd” para sus fines satánicos. Por otro el protagonista, escritor frustrado y extremadamente simpático, tanto… que cae antipático. La stripper a la que este se camela y la casera dominatrix que le ofrece al prota vivir gratis en su edificio a cambio de sexo. Y luego, ya en el minuto 50, comienza la historia de los diablitos, que es la menos interesante de todas.
En cuanto al tema que nos interesa de verdad, violemcia, sangre, gore, etc… esto tiene mas bien poco, por no decir nada.
En definitiva, me la he guardado en un dvd, así que eso es por algo, pero hay que tener huevos para enfrentarse a esto.
En el reparto, tenemos a todo un actor de culto, Marc Price, visto en "Muerte a 33 revoluciones por minuto", "Loca academia de combate" y en la insoportable "Los tomates asesinos se comen Francia"
. La chica es la apetecible Nancy Valen, vista en "Porky´s Contraataca", "El chico celestial" o "Loverboy" al lado de Patrick Dempsey.
George Pavlou no volvió a hacer más películas después de esta.

NOCHE DE PAZ, NOCHE DE MUERTE 2

Este es, que duda cabe, un caso muy raro de secuela. Primero en el lado "malo" (¡si es que hay algo de malo querer ganar pasta gansa!): es evidente que se produjo con fines únicamente lucrativos y a todo correr, de ahí que los primeros 40 minutos de proyección sean un descarado reciclaje de la película previa (que gracias al escándalo generado con la imagen de un Papa Noel asesino, tuvo éxito y ganó el inevitable estatus de culto). Vamos, que a base de flash-backs vemos el "Best of" de "Noche de paz, noche de muerte 1". Cuando esto termina, entramos en la parte "buena" (y uso de nuevo las comillas porque, tratándose del film que se trata, el término varía un poco su sentido): el giro narrativo y el alejamiento de las tácticas propias del "slasher" (algo que sería una constante en la franquicia a partir de entonces, cada vez más desvinculada del concepto inicial). "Noche de paz, noche de muerte 2" se limita a mostrarnos los desmanes homicidas (sin referencia Navideña, esta solo hace acto de presencia al final) del hermano pequeño del psycho-killer Santa Claus original. Así, nos topamos con varias secuencias alucinantes, por su desfachatez, ridiculez y locura. En una, el criminal va con su novia al cine a ver ¡¡"Noche de paz, noche de muerte 1"!! y decide cargarse al bromista de turno que no para de hacer coñetas en voz alta. Luego, se topa con el ex de su parienta, le mete unos cables de batería de coche en la boca y le hace estallar los ojos (!!!). Animado, agarra una revolver y la lía en medio de un vecindario, aniquilando a todo pobre desgraciado que se encuentre. A otro le atraviesa con un paraguas que, seguidamente, se abre y... en fin, todo como muy demencial y estúpido. Un sin sentido. Pero lo que nuestro prota realmente quiere es cepillarse a la bastarda Madre Superiora de la primera peli y, nada, ahí es cuando entran en juego el hacha, el gorrito rojo y las botas negras.
En el reparto nos encontramos con la guapísima ex-scream queen Elizabeth Clayton. El prota, Eric Freeman, es un cachetas incapaz de actuar (verlo en versión original resulta especialmente doloroso... sobre todo cuando se ríe en plan psicópata desbocado) al que sufriríamos también en esa basurilla de la factoría David DeCoteau que fue "Murder weapon". Al director, Lee Harry, le conocen en su casa.
Que sí, que se trata de una ponzoña de mucho cuidado, pero la verdad es que puede resultar hasta divertida. Y oigan, yo no me he aburrido en exceso.

jueves, 6 de enero de 2011

TRANSMUTATIONS

Absoluto pedazo de mierda inglesa, caprichito argumental de Clive Barker (de hecho, firma el guion, pero el resultado le gustó tan poco que, básicamente, le animó a tomar las riendas de la dirección en futuras auto-adaptaciones), que, dirigida por un auténtico manazas como es George Pavlou, se hace a día de hoy completamente insoportable.
Un individuo crea un medicamento que deforma a las personas y las relega a un mundo subterráneo donde campar a sus anchas. Estos, rabiosos, secuestran a una tiparraca con el fin de deformarla también, pero no le hace efecto el medicamento. El encorbatado protagonista se adentrará en ese sub-mundo, con el fin de rescatarla.
También conocida como "Underworld" y distribuida por la mítica “Empire” para los estados Unidos, "Transmutation" es una película a la que los video-clips de los “Pet Shop Boys” han influido claramente. Y si no ha sido así, yo no noto diferencia entre una cosa y otra. De hecho, la película entera es un ejercicio estilístico, entre lo hortera y post-moderno de claro tufo británico. Incluso me atrevo a decir que este estilo hortero-futurista fue una influencia total y palpable en Alex Proyas y su también mega-insoportable "Dark City".
Con serias dificultades para entender un argumento soso y mal llevado a la pantalla, tenemos que esperar más de una hora y cuarto para ver algo de chicha, y cuando llega tampoco es que compense. Olvídense del fardón póster, tan de "serie B", y tan prometedor. La película, directamente, no se puede ver, y los maquillajes de los mutantes no son tan guapos como el del individuo del póster. Una lástima.
En el reparto tenemos a una actriz que nunca jamás volvería a hacer género (no me extraña) como es Miranda Richardson. También anda por ahí como “Mad Doctor” el entrañable Denholm Elliot ("Entre pillos anda el juego").
En cuanto al director, George Pavlou, dirigió luego dos pelis más, otra adaptación / insulto a Clive Barker, "Rawhead Rex", y "Esclavos del diablo" (que muy pronto veréis por aquí reseñada). Luego se puso a currar en la tele, hizo como productor un polémico documental sobre Sid Vicious, y el tiempo le puso en su lugar: en la actualidad se dedica a vender lavadoras en un pueblecito a las afueras de Londres.

miércoles, 5 de enero de 2011

THE LIFE AND DEATH OF A PORNO GANG

Un estudiante de cine es tentado para hacer porno. Pero le da por enfocarlo en plan artístico. Como no llega a buen puerto, decide formar un equipo con el que llevar el concepto a las tablas, es decir, teatro porno, y se van de gira por los pueblos más profundos de Serbia, donde no en todos son bienvenidos. En una de estas, un tipo que proviene de Berlín le ofrece hacer su espectáculo pero en el cine… en el cine snuff, por lo que contrataría a personas que de, una forma u otra (terminales o suicidas) fuesen a palmar, para que filmen sus muertes de forma artística. Nuestros protagonistas aceptan y se meten en una espiral de la que difícilmente saldrán.
Por tener algunas similitudes argumentales ya muchos consideran a esta película prima-hermana de "A Serbian Film". ¿Por qué también es Serbia?, debe ser. Pero mientras a esta, independientemente de sus escenas más escabrosas, la veo una película totalmente de género, con su acción, su ritmo "a lo Hollywood", la que nos ocupa es más artística, de arte y ensayo. Todas las muertes filmadas, así como las escenitas en las que se nos muestra sexo explicito, y sobre todo el crudo momento en que los habitantes del pueblo violan a nuestros amorales protagonistas (potentísima secuencia, brutal y transgresora), la colocan en esa galería de lo atroz en la que está "A Serbian Film". Pero no tienen nada que ver la una con la otra. Quizás por eso, habiendo sido estrenadas las dos en el pasado festival de Sitges, solo
"A Serbian Film" ha generado escándalo... claro que en la reseñada nadie sale fallándose bebés…
No obstante, y a pesar de lo muy de autor que a fin de cuentas es, la película se deja ver perfectamente. Abusa un poco de la cámara al hombro y de elementos que están ahora de moda, pero por lo demás, es hasta entretenida.
Dirige Mladen Djordjevic.
Como apreciación, considerando un poco el tipo de películas que hacen los Serbios en general (porque veo que este director ha hecho mas cosas con el rollo de las snuff movies), me pregunto aquello de ¿pero qué coño les pasa? Están tan obsesionados con el snuff, que no me extrañaría que un día fueran noticia por hacer una de verdad…

lunes, 3 de enero de 2011

MORIR DE MIEDO

Juan José Porto, director peculiar de nuestra cinematografía ("El violador violado", "Regreso del más allá"), tiene una forma de rodar pausada y contemplativa, sea cual sea el género de la película que está rodando. Como consecuencia, y sin ser este hombre un genio (es mas bien un manazas), consigue sordidez en las comedias que en absoluto lo piden, e inquietud en las de terror, lo que las viene muy bien… si es que tienes paciencia con este hombre.
No sabemos por qué motivo, un individuo que sale del coma se traslada con su mujer a una casa en el campo, donde pasará los últimos días de su vida. Mientras están allí, y frustrado por la prohibición médica de fornicar, asegura a su esposa que en un momento de debilidad, notó como su cuerpo se salía de su cuerpo con vigor y fuerza. Al mismo tiempo, vemos como unas manos enguantadas, y una silueta similar a la de nuestro protagonista, acecha en la oscuridad con cuchillos, tijeras y demás objetos punzantes.
No voy a spoilear más, pero diré que la película, en su agonía, llega a un punto en el que cuando parece que la cosa se va a poner interesante, entra en escena Simón Andreu con sus cuatro pelos, y frustra nuestro interés. Y aunque,  a priori, parecía una historia de un fantasma emergido del cuerpo de un moribundo que se dedica a atormentarlo aún en vida, J.J. Porto no es ni por asomo tan original, y nos da un film de apariciones previsible, aunque eficaz en alguna de sus secuencias.
No me cae mal el cine de Porto. Tiene innumerables defectos, pero una gran virtud, sabe hacer una película de terror con tan solo una casa y un par de actores, Si me apuras, solo con uno, como pasaba en "Regreso del más allá". Y es que, cuando se masca la tragedia en historias de uno o dos personajes, suele ser satisfactorio a niveles “terrorificantes”.
Por lo cual, "Morir de miedo" es una más que correcta película de terror, pero tienes que tener paciencia y aguantar bien el aburrimiento, porque por cada momento de tensión y escalofrío, toca sufrir tres de lo otro.
En el reparto, además de Andreu, Mónica Randall y Miguel Ayones, visto en otros films de Porto y en cosillas como "Loca por el circo" con Teresa Rabal.

UZUMAKI

Película basada en el manga de mismo titulo creado por Junji Ito y que ya pasaré a reseñar un día de estos. "Uzumaki" significa espiral, una forma geométrica muy recurrente en la naturaleza. La tenemos en plantas, animales, efectos atmosféricos.... estamos rodeados de espirales, pero en el pueblecito japonés de "Kurouzu" las espirales están afectando a todos los habitantes del pueblo. Kirie es una joven que ve como todo a su alrededor van transformándose en una grotesca historia sacada de las pesadillas de "Cthulhu". Y nombro al mito creado por Lovecraft porque la historia original (el manga) bebe mucho de esos dioses ancestrales. Los ciudadanos actúan de formas extrañas, el padre del novio de Kirie está obsesionado con las espirales, llegando al limite de acabar transformando su propio cuerpo en una. A la hora de cremar su cadáver, el humo resultante aparece en el cielo en forma de espiral. La horrorizada viuda tiene que ser hospitalizada. Allí y contra todo raciocinio, la mujer empieza a eliminar todas las espirales de su cuerpo, véase, huellas dactilares y el pelo. Lo que no sabe aun es que en el oído interno tenemos otra espiral. A su vez un par de estudiantes compañeros de Kirie empiezan a transformarse en hombres-caracol, siendo el primer síntoma la lentitud de sus movimientos, un bulto con forma de espiral en la espalda, y acabando en la transformación final. Otra compañera, a la que le gusta ser el centro de atención, ve como su pelo cobra vida formando grandes y espectaculares bucles que flotan en el aire. La locura continúa, en el río miles de remolinos, por las calles pequeños tornados, y en definitiva una sucesión de espirales cada vez más horrendas.
El final de la película y el del manga difieren debido a que se inició antes la producción del filme, y si bien los detalles grotescos son más dados en la página ilustrada, la pantalla no está exenta de ellos. Junji Ito es también uno de los guionistas, así que la seriedad con la que se ha tratado la obra es más que correcta. Deja con la sensación de no entender todo lo ocurrido, algo que puede que esté hecho a propósito para que al que le pique la curiosidad lea el manga, y la verdad es que yo así lo recomiendo, puesto que la película deja un poco fuera de juego, con un final algo apresurado. Hace tiempo que el terror japonés anda de capa caída, pero "Uzumaki" destaca entre las películas niponas del género de los últimos años. Menos es nada.

domingo, 2 de enero de 2011

EL HOMBRE Y LA BESTIA

Continuamos con el peculiar cine Mexicano. Una cinematografía tan extensa que yo creo que podría saciar los apetitos de cualquier cinéfilo, sean cuales sean sus preferencias. Si es el caso o no de esta peli que nos ocupa, eso es ya otro cantar.
"El hombre y la bestia" es la versión Mexicana de "Dr. Jeckyll y Mr. Hyde", muy “sui generis” aunque bastante fiel al fin y al cabo. De hecho, el maquillaje del "Mr. Hyde" que tenemos aquí es muy similar al clásico. Vamos, prácticamente lo imita.
Claro que por, supongo, problemas de derechos, a nuestros protagonistas les han cambiado el nombre, por eso, el doctor "Jeckyll" pasa a llamarse doctor "Duval", y por ende, "Mr. Hyde" pasa a llamarse aquí "Señor Rail".
Y bueno, no deja de ser una revisión de los clásicos, pero (gracias a dios) con el toque mexicano y setentero, donde eso que llaman “corrección política” no existe y se convierte en algo extremamente divertido, si lo ves con humor y no eres un maldito gilipollas. ¿A que voy? Pues a la primera intervención del Señor "Rail", en la que una niña de unos siete años se tropieza con el, y este le da una paliza a base de patadas y puñetazos que la deja baldada. Pues llámenme cabrón, pero a mi ver como apalizan a una mocosa, me hace gracia. Además es solo una película.
El caso es que este "Hyde" de saldo es sorprendido por unos individuos, todos muy bien puestos y vestidos, y le dejan escapar a cambio de un soborno, por lo que el individuo seguirá matando, apalizando y haciendo lo que le salga de los cojones, hasta el final de la película, en la que ya sabemos lo que pasa. Claro que si no aceptaran el soborno y le hubieran detenido, no habría película...
Lo cierto es que después de esa potente puesta en escena, y de esa exhibición de maldad por parte de ambos lados (aunque la intención del director, seguramente, no era la hacernos ver lo malos que son los que aceptan el soborno… quizás porque el ve coherente aceptarlo, luego es un cabrón, ¡jajajaaja!), la cosa decae un poco y va bajando la intensidad de lo que acontece, sin que por ello perdamos el interés.
Curiosa, distinta y, sobre todo, entretenidilla. Con un sabor victoriano-setentero-mexicano que, por exótico, sitúa esta película a un nivel más alto de lo que realmente le pertoca.
Dirige Julián Soler, que aunque no llegó al “Home Vídeo” tiene tropecientos títulos en su haber, e interpreta a este "Dr. Jeckyll" chicano Enrique Lizalde, afamado actor de larga trayectoria televisiva, que destaca por su gravísima voz.

sábado, 1 de enero de 2011

THE UH-OH! SHOW

En la reseña del fabuloso documental "Herschell Gordon Lewis, the godfather of gore", me preguntaba por qué sus responsables habían decidido ignorar las películas más recientes del Sr.Lewis. Viendo "The Uh-Oh! Show" todo cuadra a la perfección.
Las viejas pelis de H.G., con sus carencias, tenían un encanto especial dada la época en la que se parieron. Pero ver esa mentalidad trasladada a tiempos modernos, no tiene sentido. Vamos, que por muy bien que me caiga el padre de "2000 Maniacs", y por majo que sea, no puedo engañarme a mi mismo, y tampoco a ustedes, "The Uh-Oh! Show" es una castaña de mucho cuidao.
El "Uh-Oh! Show" del título (sustituyendo al originalmente pensado -y largamente anunciado- "Grim Fairy Tales") es un concurso televisivo en el que la peña se somete a preguntas de cultura general. Si aciertan, se llevan suculentos premios. Si no, una ruleta decide cual de las partes de su cuerpo van a perder en manos de un matarife con una enorme sierra (probablemente este sea lo mejor de toda la peli). Los responsables aseguran a su audiencia que todo son efectos especiales, pero evidentemente no lo son. El hastiado presentador, una azafata, una periodista y otros elementos unirán fuerzas para sacar a la luz el terrible secreto.
Igual que pasaba con "Blood Feast 2", "The Uh-Oh! Show" está tratada como una comedia sangrienta. Sí, hay mucho gore, pero la exageración y la inverosimilitud (todas las víctimas, una vez aserradas, siguen vivas y se parten de risa o hablan) lo hacen tontorrón. A cambio, Lewis mete gotas de cierta transgresión, pero nivel escolapio (la única imagen "impactante" es la de un par de azafatas gozando mientras reciben un baño de sangre desde los intestinos de un concursante). Se agradecen los guiños, las auto-coñas (esencialmente la trama retrotrae a "The Wizard of Gore", además de referencias directas a "The Gore Gore Girls" y la misma "Blood Feast") y ver al propio Lewis interpretando a un cuenta-cuentos demente... pero no, por mucho que uno lo intente, la cosa no funciona. Todo resulta muy aséptico, acartonado y básico. Los actores son insufribles. Como comedia no hace gracia y aunque los efectos gore son en su mayor parte agradecidamente artesanos, las gotas de CGI aplicadas resultan horripilantes. En general me ha recordado bastante a aquella ultra-infamia titulada "Smash Cut", algo que de ninguna de las maneras puede ser bueno (y ya que estamos, en cierto modo también guarda paralelismos con la muchísimo superior "Deathrow Gameshow").
Lloyd Kaufman se reserva un papelillo como absurdo proxeneta... por si a alguien le hace gracia el dato. A mi me la sopla. También ronda por ahí Donald Farmer, ex-fanzinero y director de costrosas vídeo-películas como "Cannibal Hookers".
Vamos, que cuesta aguantarla de un tirón sin recurrir al socorrido avance rápido.

EXORCISMO

Hasta anoche, nunca había visto esta película, y lo cierto es que me sorprendió por dos motivos: Por mucho que diga yo por aquí que Paul Naschy en realidad era un negado (que lo era), lo cierto es que me molan mucho sus películas, por malas o por lo que sean, pero me gustan, me gusta Paul Naschy y su rollo, y al final acabo entretenido con sus films. Pero esta es un soberano rollo cuasi-inaguantable de padre y muy señor mío. No arranca hasta la hora bien entrada de metraje.
Por otro lado, es casi inherente al cine de Naschy el elemento “humor involuntario”, siempre hay un diálogo, una frase, una chapuza o una actitud del actor con la que te tienes que reír. Bien, pues esto no pasa en "Exorcismo". Es tremendamente sobria. Y esas han sido mis sorpresas, porque normalmente, cuando me enfrento a una peli de Naschy, se lo que me voy a encontrar, y esta vez me ha descuadrado un poco.
Tras unas experiencias con el satanismo y las drogas, 
una joven medio hippie comienza a comportarse de manera extraña. El hermano de ésta, alterado, acude a un cura anglicano experto en lo paranormal, con el fin de aclarar un poco las cosas, y con lo que se encuentra es con una posesión maligna. El padre de la joven, muerto años atrás, se ha metido en su cuerpo.
La película se estrenó, si no a la vez que "El Exorcista", antes. Y Jacinto Molina decía que su guion lo tenía escrito de tiempo atrás, pero que al saberse del éxito de la cinta de William Friedkin, el productor le dijo que se lo desempolvara con el fin de hacer la película. Yo, esta vez, me creo a Jacinto Molina. Salvo que hay un caso de posesión en una fémina, y el consabido exorcismo, lo cierto es que las similitudes con "El Exorcista" son muy escasas, así que doy por válido lo de la escritura previa, pero es innegable que esto es una explotación de tomo y lomo de las desventuras satánicas de la niña "Reagan". Y oigan, asumiendo eso, no es una mala copia.
La hija poseída por su padre, y este hablando a través de los labios (de arriba) de la chavala, provoca ciertos escalofríos, así como las convulsiones de esta. En el apartado terrorífico, tiene un aprobado de largo, gracias en parte a un maquillaje a base de cortes y llagas, y unas lentillas espeluznantes, que sin lograr los resultados conseguidos con sus sosías yanki, sí que llegan a acojonar. El problema es que, hasta la parte que nos interesa, tenemos que soportar interminables conversaciones, que aún viniendo a cuento y aclarando las cosas (es decir, tampoco son conversaciones del todo gratuitas con el fin de alargar metraje), aburren al aburrimiento.
En el reparto, habituales de la filmografía “Naschyana” como Maria Perschy, Maria Kosty o Grace Mills y en las labores de dirección (cosa esta que en una peli de Molina suele ser lo de menos), el experto en comedias de humor grueso, spaghetti western, y todo lo que le echen Juan Bosch, culpable de joyas como "¡Caray con el divorcio!" con Fernando Esteso, "La dudosa virilidad de Cristóbal" o "Abre tu fosa, amigo, llega Sábata".