domingo, 16 de diciembre de 2012

MONSTROSITY

La primera vez que tuve conocimiento del tan legendario como insufrible Andy Milligan fue siendo yo muy chaval a través de las páginas de un viejo número del "Fangoria" americano (y, más concretamente, de la mano de Bill Landis, editor del mítico fanzine "Sleazoid Express"). Recuerdo quedar totalmente fascinado por los carteles de sus películas y algunas de sus declaraciones. Ya tenía otro cineasta bizarro que sumar a mi lista de monstruosidades y sobre el que investigar. Y claro, como suele ocurrir en estos casos, la imagen que me había formado de Andy Milligan distaba bastante de cómo era en realidad. En mi universo, respondía al perfil de realizador de películas zetosas de horror repletas de gore y elementos "camp". De entrada tuve cierta suerte, porque las primeras obras suyas que vi fueron las únicas disponibles en los vídeo-clubs españoles, y que en cierto modo sí encajaban en esa idea preconcebida, hablo de "Sangre" y la mitiquísima "Matanza". Con la llegada de sellos especializados en cine raro y sus correspondientes tiendas, pude acceder a más material perteneciente a su etapa clásica... vamos, la que se suponía mejor, y vi "The Ghastly Ones", "Seeds", "Bloodthirsty Butchers" y la insufrible "The rats are coming, the werewolves are here". ¿Resultado?. Todas una puta mierda insoportable. Fui incrementando mis conocimientos sobre Andy Milligan a la vez que él se iba ganando (post-mortem) una fama de auténtico artista atormentado e incomprendido. Sí, ya, mis cojones. La culpa de semejante gilipollez la tuvo un libro, leído y reseñado en este blog (bueno, y el hecho de que Milligan fuera homosexual, eso siempre aporta una pátina de respetabilidad). Y fue leyendo dicho libro que vi la luz: Durante finales de los 70, pero especialmente en los 80, Andy Milligan vivía medio retirado del cine y con un pie en la indigencia. Fue entonces cuando su imagen se "revalorizó" y, como ha ocurrido con otros estetas de la serie Z primigenia, le salio la oportunidad de retomar sus actividades cinematográficas. Y como buen "exploiter" que era (y no artista), decidió hacer el tipo de películas que él pensaba contentarían a su nueva prole de "fans", ¿y qué clase de supuestos "fans" eran esos?, pues los seguidores del terror y lectores de "Fangoria". A ninguno de ellos le importaban un carajo los melodramas trágicos de la etapa clásica del amigo Andy (ni a mi!!)... esos mismos que ahora incluso son reivindicados por cineastas de prestigio como Nicolas Winding Refn, director de "Drive", y editados en dvd por el "British Film Institute". Los nuevos descubridores de Milligan querían al que quise yo siendo adolescente, es decir, el director de cine "trash"/"camp" especializado en terror y gore. Así pues el caballero comenzó a gestar películas para esa audiencia, que son las que pululan por la década de los 80 y por las que yo equivocadamente comencé, pelis risibles, ridículas pero, por eso mismo, gozables a su manera. ¿Qué pasa?, pues que son muy muy poquitas, y un servidor de ustedes aún no había podido ver la más llamativa de todas, este "Monstrosity" (donde Milligan volvía a currar con la familia de productores rastreros Mishkin, con quienes siempre mantuvo una relación de puro amor/odio). Recuerdo un viejo número de la revista francesa "Impact" que dedicaba un lustroso dossier a dos monstruos del cine chusco, por un lado Ted V. Mikels, y por otro, el colega Milligan. Y dicho reportaje basaba casi todo su contenido visual en el rodaje de, precisamente, "Monstrosity", cuyas fotos se prometían excelentes. Y desde entonces (y os hablo posiblemente de 1989), que andaba "deseando" verla... hasta que hace unas semanas, revoloteando por casa de mi "Conseguidor" personal -Pajarillo- la localicé  en dvd (edición yankee, se comprende) y tras vibrar y saltar de alegría, la agarré de los estantes y esperé al momento adecuado para sentarme a verla, dispuesto a tener la más mayor paciencia del mundo mundial, y ese día llegó... ayer.
"Monstrosity" arranca muy seria ella. Muy seria según el filtro del Andy Milligan de los ochenta (concretamente del 87), pero seria al fin y al cabo. Una panda de matones se dedica a recorrer las calles de la gran manzana y, simplemente, hacer el mal. Matar y destruir. Aquello que se cuelan en casa de la novia del prota, la violan y le meten una paliza (y cómo le ponía a Milligan todo eso!). La chica es ingresada en el hospital y, mientras pasa allí las horas, uno de los asaltantes, disfrazado de médico, se cuela y la asesina... y además se toma muchas molestias, porque pudiendo extrangularla o algo así rápido, le abre el estómago y le saca las tripas en un efecto mejor que de costumbre en el cine del abuelo Andy. El novio entra en cólera y decide vengarla. Y aquí la peli da un absurdo giro y se torna directamente una comedia.

¿Y qué clase de venganza?, pues decide construir un Frankenstein a partir de cadáveres de personas y animales y dotarle de vida para que castigue a los culpables. Lo normal, vamos. Y lo hace con ayuda de un par de colegas tan retrasados como él. La criatura resultante (Haal Borske, habitual del cine de Milligan, juntos en la foto) tiene un aspecto
ridículo.... y cuando despierta, se comporta de un modo rídiculo. Peor, patético. Casi de llorar, porque a su "look", y sus maneras de subnormal, hay que añadir el elemento "humor voluntario", nivel escolapio. Total, que el monstruo resulta ser de lo más majo y se niega a matar por mucho que sus creadores intenten motivarle mostrándole carteles de Stallone ("Acorralado") y Schwarzenegger (la maravillosa "Commando"). Lo raro es que, a pesar de su negación, en la escena que sigue le vemos actuar sin problema, cuchillo en mano, cargándose a uno de los integrantes de la banda (o eso creo) que estaban atacando/asesinando a un grupo de punkitos... pero, vamos, tendriáis que ver cual
 

es el concepto que Andy Milligan tenía de lo que eran punkitos... ¿cómo describirlo sin recurrir de nuevo a ridículo y patético?, mejor lo véis en formato imagen. El caso es que la criatura salva a una de las punkitas, medio retarded ella, y se la lleva a su refugio donde nacerá una infame historia de amor en la que el cineasta básicamente se centrará por completo, casi olvidando el resto de la trama. De hecho, si no me despisté demasiado, o no me perdí del todo, diría que el asesino de la novia del prota no aparece más en toda la peli y, claro, no paga por sus crímenes (a saber, probablemente sería un actor descontento que se largó del miserable rodaje... ahora entiendo la escena que se viste de médico y no se quita la mascarilla en todo el rato). Aún así, el monstruo tiene tiempo de actuar y matar a unos cuantos delincuentes más, en escenas de un gore tercermundista muy clásico del cine de Milligan (los inevitables acuchillamientos de cráneo en los que la víctima sujeta descaradamente el tubo para la sangre o vaya usted a saber qué). Al final, y sin conocer todavía el motivo, uno de los creadores del bicho le da una jeringuilla repleta de dronga a la novia de este, que tras meterse el pico de rigor, la palma. Muy enfadado, el monstruo la emprende a tiros con sus padres y se los carga a todos (y ojo al efecto de la llamarada en la metralleta, ¡de alucine!). Lo mejor para el final. Sentado en un banco junto a una alchólica, el monstruo filosofa sobre la vida... la cámara asciende, enfoca el cielo y, justo cuando esperas el "The End", baja velozmente y vemos cómo entra en cuadro el equipo de rodaje, cómo Haal Borske se quita su disfraz mientras la gente desde sus coches se detiene a mirar con curiosidad. Un brochazo de oro, sin duda, a mi me encantó.
Y después de todas estas disquisiciones, viene la parte divertida: Con todo lo mierdosa y bastante aburrida que es "Monstrosity", resulta que se trata de una de las películas más llevaderas y potables de Andy Milligan, una que encaja perfectamente en lo que yo hubiese querido ver después de "Matanza", ahí a finales de los 80, con su "look" ultra-pobre, crudo y tosco, sus necesarias dosis de zetismo y descerebre, sus elementos "camp" y su gore llamativo y resultón. Todo esto sumado a las señas de identidad propias de su autor, es decir: Unos cuantos desenfoques, fotografía oscura, alguna mirada a cámara por parte de unos actores bastante horripilantes (tanto si van en serio como en broma), cadáveres que respiran, trucajes que apestan (el monstruo lleva un ojo falso que, en una secuencia, vemos perfectamente que es de cartulina y se le sale de la cuenca), movimientos de cámara torpes, el celuloide en mal estado víctima de un revelado pobre, el montaje en plan carnicero (y es que Milligan nunca dejó de montar directamente en cámara, incluso si trabajaba en 35mm, por aquello de ahorrarse dineros) o el eterno truco del actor que aparece y desaparece deteniendo la acción para parar de rodar (en este caso, el absurdo personaje de un ángel de la guarda).

Gracias a que por entonces Andy Milligan era ya toda una leyenda, fueron unos cuantos los fans jovenzuelos los que entraron a formar parte del rodaje con las mejores intenciones y que, esencialmente, estaban más dotados de lo habitual para sus responsabilidades, como Rod Matsui, quien se encargó del maquillaje y que tiene un curriculum muy interesante en el que encontramos pelis rodadas en vídeo por él mismo en funciones de director o productor (como "Dark Romances" o "Zombie Party"), o trucajes para títulos bien reconocibles como "Freaked: la disparatada parada de los monstruos", "Semilla Negra" (producción Charles Band), "Carnosaurio" (producción Roger Corman), "El cortador de césped", la sexta de "Pesadilla en Elm Street" o incluso "Quien ama a Gilbert Grape?". Por allí también pululaba en funciones de producción Jimmy McDonough, es decir, el autor del libro sobre Milligan.
Al final de todo se anuncia alegremente un "Monstrosity 2", pero jamás llegó. De hecho, poco más pudo rodar Andy pues la acabó palmando de Sida y desde entonces su leyenda crece y crece. Pero yo, como decía, nunca me tragaré el rollo ese del gran creador bizarro que era... para mi siempre será el cineasta zetoso, incapaz y fácilmente ridiculizable que obras maestras de la infamia como "Matanza" y este "Monstrosity" demuestran que era. Y oiga, así lo prefiero.

sábado, 15 de diciembre de 2012

VIGILANTES Y VIGILANTAS A.K.A. LOCA ACADEMIA DE... LOS VIGILANTES




Película Italiana sobre vigilantes urbanos,  a los que se les instala en un  hotel en el que se les va a impartir un cursillo para ir a Londres a aprender todos los entresijos de esta profesión. Se cuentan historias entremezcladas en las que, de forma desmadrada, vamos viendo los avatares de estos vigilantes: Un par de ellos se tiran toda la película intentando follar con alguna chica, otro se va a no se que pueblo con la intención de declararse a su ídolo, la actriz Ornella Mutti, Vigilantas que tratan de ligar con el cápitan, y un mastuerzo que vive en un banco del parque y que intenta por todos los medios que su chica no le ponga los cuernos con uno de los vigilantes.
Comedia Italiana con todos los tópicos, los chistes y las astracanadas própias del cine italiano de los ochenta, que ni es especialmete horrorosa, que es más blanca de lo habitual, y que a pesar de contar con unos cuantos gags brillantes, tampoco es nada del otro mundo.
En el reparto, cómicos como Raf Luca o Andy Luotto, y en la dirección Franco Prosperi. No se equivoquen, no se tata del Franco Prosperi del clásico mondo “Este perro mundo”, se trata de otro director de identico nombre, que aunque si estuvo metido en otras calidades en películas de canibales, dirigió cosas más populares y simpáticas como la que nos ocupa o cosas como “Gunan, el guerrero”, explotation Italiano de Conan.
Bueno, la película es lo que es, una italianada ni mejor ni peor que las otras, sin embargo, no deja de ser curioso lo que pasaba en este país con las carátulas de las películas.
Por  lo que sea, en Italia a principios de los ochenta, se rodaban muchas comedias con policias como protagonistas. Con el éxito de “Loca academia de policiá”, las distribuidoras nos colaban todas las italianadas posibles, aprovechando el tirón de la película americana, como pasaba en “Il Carabinieri” que se estrenó en vídeo en nuestro país con el título de “Otra loca academia de policía” (Ver en nuestro libro “Malas perodivertidas”). Cuando no, a cualquier comedia, fuese de lo que fuese, le ancalomaban el “Loca academia de…” en el título. En cualquier cosa, aprovechaban el tirón, como ya vimos en “Un tipo formidable”.
“Vigili e Vigilesse”, título original de esta película, se editó en nuestro país con el título de “Vigilantes y Vigilantas” y así se pudo alquilar en los vídeo-clubes. Sin embargo, en cuanto la saga de “Loca Academia de policia" implosionó, apenas dos años después,  la volvieron a editar con diferente carátula y el título de “Loca academia de… los vigilantes”. Y solo por eso, esta película tenía que aprecer reseñada aquí.
Como siempre les digo, si quieren saber más acerca del maravilloso mundo de las carátulas, no dejen de ver nuestra sección “Aquellas maravillosas carátulas”.


CONDENADOS DE ULTRATUMBA

"Amicus" era algo así como la "hermana pequeña y/o bastarda" de la sobrevalorada "Hammer Films". Sin embargo, curiosamente, a mi me gustan más las pelis "Amicus" que las "Hammer", tal vez porque las primeras destilaban más demencia y más modernidad (siempre estaban ambientadas en épocas presentes), mientras que las de "Hammer" eran más estiradas, elegantes y se desarrollaban en épocas pasadas (cosas estas, para mi, directamente perniciosas). También podría estar motivado porque la especialidad de la "Amicus" eran las pelis de capítulos, largometrajes compuestos de pequeñas historias de terror, y mientras eso es algo que, dicen, no acaba de encontrar su público y rara vez funciona en taquilla, a mi sí me mola. Y mucho. Lo que ocurre es que, son tantas las "Amiculadas" que he visto a lo largo de los años, que tengo un lío de puta madre y no acabo de saber qué historia pertenece a qué título, si a "Dr.Terror", a "Refugio Macabro" o algunas de las dos traslaciones a la pantalla que la compañía hizo de los afamados y respetados comics de la "E.C.".
Sí queridos, antes que "Creepshow" y su tributo, y antes que la serie "Historias de la cripta" al completo, estuvo "Amicus" con "Condenados de ultratumba" (es decir, "Tales from the crypt") y "La bóveda de los horrores" ("Vault of horror"). Hoy hablaré de la primera, la segunda caerá en breve. Por cierto, no confundir "Condenados de ultratumba" con "Cuentos de ultratumba", también de "Amicus" y dentro del mismo formato, pero sin relación con la "E.C. Comics", en realidad se trata de una adaptación de relatos del escritor R. Chetwynd-Hayes, quien volvería a relacionarse con el formato en la entrañable "El club de los monstruos" (no una "Amicus" movie, pero casi). Aunque esa es otra historia... ¡de terrorrrr!.
Naturalmente el tono "british" de las pelis de "Amicus" dista mucho de lo que luego harían los americanos partiendo del material impreso. Estos prefirieron quedarse con el humor negro, la truculencia y la estética abiertamente comiquera, mientras que los ingleses, con el bueno de Milton Subotsky como cabeza pensante, apostaron por un rollo más serio, gótico y... en fin, más propio de "Amicus". Esta notable diferencia influyó mucho para que, vista de chaval, "Condenados de ultratumba" no me conquistara. Pero ya saben cómo va esto, te haces mayor, refinas un poco tus gustos y cuando repites, ves las cosas de otro color.
Un grupo de individuos quedan atrapados dentro de una cripta junto al vigilante de esta (es decir, el "Crypt Keeper" que en los comics narraba las historias... y hay que ver qué diferente este, interpretado por todo un Sir, Ralph Richardson, ¡del animatronic de la serie de televisión!), quien les contará a cada uno de ellos los horrores que les esperan. Todos muy moralizantes.
La moza del grupo será la protagonista de "And All Through The House", la ya mítica historia del Papa Noel psicópata que Robert Zemeckis llevó a la pequeña pantalla. La diferencia de tono es bastante, pero la ventaja con la versión inglesa es que, al revés de la americana que se veía obligada a estirar la historia (mediante guión de Fred Dekker) para adaptarla a la duración del capítulo, el director de "Condenados...", que no es otro que el entrañable director de fotografía y especialista en terrores muy a su pesar, Freddie Francis, puede contarla utilizando menos metraje y, por ende, acercándose un poco más a las intenciones del tebeo. El resultado está bastante majo, destacando la continua utilización de villancicos como fondo sonoro. Por si a alguien le interesa, la cosa va de una pécora (adecuada Joan Collins) que la noche de Navidad mata a su marido para cobrar el seguro, con la mala pata de que un asesino vestido de Santa Claus recién escapado de un sanatorio ronda la casa. Así pues, la churri no podrá llamar a la poli porque el cadáver de su esposo reposa encima de la alfombra. Y, además, su hija pequeña duerme en el piso de arriba esperando la llegada del de la barba blanca.... el desenlace me lo sabía de memoria, pero sigue siendo eficaz.
La siguiente historia puede que sea la más flojita. Va de un tío que deja a su mujer y sus hijos para escapar con la amante. En la carretera se mete un leñazo, y cuando despierta, todo el mundo que lo ve huye horrorizado. ¿Por qué?. La cosa graciosa y, me supongo, aspecto original de este capítulo es que, en el momento posterior al accidente, toda la acción la vemos a través de los ojos del accidentado... efecto que en el tebeo sería de lo más llamativo y revolucionario, pero que en celuloide se queda un poco en nada. De hecho, el final es bastante previsible y atontao, con el rollo de "era una pesadilla, pero no, pero sí...".
Le sigue otra de las que molan... aunque solo sea porque, en su esencia, es puro puro "E.C. Comics" o, dicho de otro modo, una venganza de ultratumba (como "El día del padre" en "Creepshow", vamos). El grandioso Peter Cushing es un abuelete viudo y la mar de majo que vive en un vecindario de ricachones engreídos. No le pueden echar porque la casa que habita es de su propiedad y no le tragan porque le consideran sucio y raro. Uno de estos decide hacerle "mobbing" para que se las pire... tanto se pasa que, finalmente, el abuelete se suicida. Naturalmente, cuando se cumpla un año de su muerte, volverá de la tumba para vengarse. La historia es más básica y simple que una compresa usada, pero tiene su coña, por lo que decía antes, por ser puro "E.C.", porque sabes que el abuelete se tomará la revancha y lo esperas con ansia, porque todo se desarrolla con bastante celeridad y, sobre todo, por una secuencia de resurrección de lo más "cool" (cementerio repleto de neblina, pura atmósfera macabra) y el brillante maquillaje que luce Cushing, absolutamente deudor de los tebeos y que ha dejado huella, convirtiéndose en una imagen icónica del horror británico de la época. Y no es para menos.
La que hace cuatro compite con la segunda en el puesto de la más floja, pero no gana la batalla gracias a su delirio y dinamismo. Totalmente basada en el famoso cuento "La pata de mono" (que es citada directamente en los diálogos y usada como guía) va de una pareja que le pide tres deseos a una estatua mágica. Se cumplirán, sí, pero por la vía cabrona y, a cada cual, peor. Ya saben, "Quiero dinero", y cobras el seguro por el fallecimiento de tu pareja. Ese rollo. El final está entre lo impactante, lo escalofriante y lo ridículo. A gustos. Eso sí, a lo largo de la historia destaca otra imagen maravillosa e icónica, la de un motorista vestido de negro y de faz cadavérica. Mola mil.
Y la última pues está muy bien parida, la idea chana... pero se me hizo más larga. Tal vez porque ya la había visto, y no resiste bien un segundo intento o, justamente, por durar más que las otras. La cosa va de un hogar para abuelos invidentes y del nuevo director que se instala en el, un ex-militar la mar de estricto y jeta que se queda todo lo bueno y deja que los abuelos sufran. Al final uno de ellos muere, y los demás deciden vengarse con la ayuda del perro del director. Montan una trampa la mar de inverosímil (sobre todo teniendo en cuenta que son cieguitos), pero muy espectacular. El final lo ves venir, pero funciona.
Y fin. El guardián de la cripta les explica a todos el por qué de su presencia y se acaba la peli. Y bueno, lo hace sin cohetes ni gritos de alegría, pero sí con una sensación agradable. "Condenados de ultratumba" es sencillita, simpática, entrañable, bastante entretenida y, nada, que merece verse, ya lo creo.

viernes, 14 de diciembre de 2012

GAFAPASTERMAN ADVENTURES Nº1

Me llega al buzón un nuevo fanzine de cómics desde el país Vasco, perpretado por Rubén García en los dibujos y mi amigo Aritz Vinatxo en el guión.
“Gafapasterman aventures” en este primer número nos ofrece un capítulo completo del personaje, Un superhéroe dibujado estilo “cartoon”, una parodia, y por supuesto, un ataque al colectivo gafapasta. Para este número 1, se nos cuenta el origen. Un modernillo (clavadito a Paul Michael Cope, tanto, tanto, que si no fuera porque no conozco personalmente al dibujante, diría que está inspirado en el), junto con su amigo heavy, han creado un casco que vuelve inteligente a aquel que se lo pone. Cuando van a una convención de informáticos, se lo ofrecen al product manager de epple, y al ponerselo, tras un fallo, este se convierte en un supervillano de superinteligencia. Al empujar al gafapastas  aun recipiente con extraño líquido, este también adquiere súper poderes, por lo que se convierte en Gapapasterman. Por otro lado tenemos a otro villano, Risketor, que al igual que “Magneto” controla el magnetismo, este controla la grasa. Y eso es lo que este número nos cuenta.
Muy bien dibujado, pero con cierta prisa y descuido (es en blanco y negro, y me acuesto el cuello a que no han sombreado ni dado apenas tinta negra, tan solo por pereza), la verdad es que es fanzine ameno y muy divertido, que como suele pasar en la mayoría de fanzines de cómics, te lees en un par de minutos. Sin embargo, ya desde la portada, este además destila simpatía y te entran ganas de leerlo, y cuando lo acabas, ganas de continuar leyendo mas historias de este superhéroe…. Pero tendremos que esperar a recibir más fotocopias.
Recomendable.

AQUELLAS CARATULAS MARAVILLOSAS (26): "LOS LÁPICES ASESINOS"

El día que Pajarillo me mostró esta cinta como material más que adecuado para nuestra sección dedicada al jetismo caratulil, no tardé demasiado en reconocer su absurdo título, "Los lápices asesinos". Todavía recordaba la reciente lectura de un artículo sobre esta producción Belga en una página web francesa dedicada al cine chungo. Vamos, que por lo visto en el país vecino tenía fama de ser una auténtica oda al "trash", así que, caratula a un lado, me entraron unas ganazas de verla que pa qué.
Pero lo primero es lo primero....


Casi doy por sentado que todos ustedes habrán reconocido el origen real de la caratula, sí, se trata del mítico "Phenomena" de Dario Argento... concretamente, su edición francesa (todo cuadra, oiga). Por desgracia no dispongo de la parte trasera para efectuar una comparativa completa, pero apuesto una pata a que no hay la más mínima diferencia.



Bien, poco hay que destacar porque el plagio es total y absoluto. Tenemos las bandas negras cubriendo descaradamente nombre de director, título y reparto y ese destacado donde, a falta de mejores ideas, los expoliadores se limitan a repetir el título de la película expoliante. 
Me puedo imaginar a la parte más ignorante de la audiencia sentándose a ver una peli con un mono en la portada (y espectaculares imágenes de cadáveres podridos) y encontrarse con el rollete que de verdad es "Los lápices asesinos". Y sin mono por ningun lado. De hecho, resulta muy graciosa la incoherencia surgida entre la frase promocional y la caratula robada, donde habla de un asesino que las prefiere rubias, justo encima de la melena morena de una jovencita Jennifer Connelly. Hilarante.
Otro aspecto destacado, el que hace referencia a las bandas jevimetaleras que asoman por la película de Dario Argento. Evidentemente, borrar ese recuadro les daría demasiado curro a los diseñadores y decidieron dejarlo, aunque luego en la banda sonora de "Los lápices asesinos" encontremos de todo menos metal. Que maravilla.
Bien, asumido y celebrado esto, vayamos a por la película. Pues es un rollazo. Un thriller sin mayores virtudes sobre un asesino que mata (rubias!) metiéndoles un lápiz por la nariz hasta el cerebro y el neurótico policía que lo persigue. Fin. Todo muy cutrón y aburrido. En realidad, de entrada, nada hace sospechar por qué "Los lápices asesinos" acarrea fama de "trash"... hasta que comienzan a abrir la boca y soltar sandeces, descubriendo que se trata de un film altamente misógino y, sobre todo, racista.
Resulta que la mujer del poli prota está harta de sus ausencias y, básicamente, de que este no se la folle, así que se busca un amante. Disgustado, el policía se hace super-amigo del fotógrafo que se encarga de retratar a los cadáveres (y que también se dedica a la moda, por aquello del puriempleo) y este le muestra unas fotos de su mujer con ¡¡un negro!!. Y ahí comienzan las barbaridades, barbaridades como esta frase soltada por el prota:
"¡Es negro!, y está embarazada, la gente se dará cuenta de que el niño no es mío y se reirán de mí"
Luego, cuando le entra la paranoia, decide arrestar a cualquier hombre de color, soltando algo como:
"¡Detengan a todo lo que sea negro!"
Llegado su momento, el asesino mata al pobre negrito que, fíjense ustedes, es el único crimen que presenciamos gráficamente, a pesar de sus fugaces cutre-efectos especiales. Sin embargo, resulta que todos andan confundidos... o directamente engañados. La chica de la foto con el negro NO era la mujer del poli, solo que se parecía mucho. Y es que, digámoslo ya, no cuesta NADA descubrir quien es el asesino, ya que, vamos, tampoco hay muchos otros personajes de los que sospechar... es el fotógrafo que mantiene una relación muy muy afectuosa con el agente de la ley incluida cierta dependencia mutua un poco rarita... se consuelan y hacen carreras por el puerto, entre risitas y palmaditas en la espalda. Y no solo lo digo yo, lo dice la mujer del policía en un momento de notable descojone:
"Parecéis maricones". ¿Y cómo reaccion él?, con un: "¡Maldita zorra!"
Y es que el asesino resulta que anda escaldado con las mujeres y le chorrea la misoginia por todos los poros. La culpa la tuvo su primera ex, a la que pilló... bueno, él lo explica mejor:
"La muy puerca, ¡le estaba haciendo una paja!"
Pero vamos,  no se crean, que la mujer del poli no se acuesta con un negro, no, ¡pero sí con un blanco!, y además muy feo.
En fin, al final el poli caza al asesino y se acaba el suplicio. Que sí, que leído así puede resultar gracioso, pero no se engañen, es una mierda y un coñazo. Como siempre, es en la caratula donde hallamos la parte realmente divertida e interesante de todo ello.

PD: Como ya es habitual, la película cuenta con otra (u otras?) edición diferente. Os dejamos aquí la caratula de esta tan curiosa que luce dos títulos, el rimbombante y engañoso "El asesino justiciero", junto al que posa -en la parte trasera- el de verdad, "Los lápices asesinos".
Aparte queda el montaje de imágenes, tan cutre y chapucero, destacando esa estúpida foto del niño con el lápiz en las napias y la clásica sinopsis de la época que dice mucho, pero no cuenta nada, y delata al responsable que, evidentemente, no se ha tomado la molestia de visionar el film en cuestión. Lo que tampoco nos soprende nada.


jueves, 13 de diciembre de 2012

NOCHE SILENCIOSA... NOCHE SANGRIENTA

Después de intentarlo con "Terror en la funeraria", me entraron ganas de recuperar el otro vistoso lanzamiento terrorífico de la no menos apabullante "Chock Video", "Noche silenciosa... noche sangrienta", y gracias a mi buen amigo Pajarillo pude agenciarme una copia VHS y consumirla ayer noche. Y me sorprendió... de verdad os lo digo. Imaginaos cuanto que, al ver que el sueño me acuciaba (ya que me la puse muy tarde), preferí darle al "stop" y concluirla al día siguiente con todos mis sentidos puestos.
Como "Terror en la funeraria", "Noche silenciosa... noche sangrienta" (traducción literal del título en v.o.), es otro producto típicamente setentero distribuido por una incipiente "Cannon" que mezcla los terrores clásicos de la década previa con las modernidades que entonces ya comenzaban a ser demandadas por la audiencia (solo que con resultados mucho mejores). Así pues tenemos una historia de terror gótico, con misteriosos asesinatos en familia, noches siniestras y caserones antiguos en la que, de vez en cuando, irrumpe una secuencia más o menos truculenta, destacando un crimen en la cama, a base de hachazos, bastante notable y gratificante. Vamos, yo no me lo esperaba y cumplió su función. Y, si lo miramos detenidamente, también encontraremos en ella lo que, más adelante, serían elementos típicos del género "slasher", destacando los paseos en cámara subjetiva que se marca el asesino de turno (y que hasta ahora yo atribuía a "Navidades Negras", parida cuatro años después).
La movida, que es bastante culebronesca, gira en torno al capitoste de una mansión de renombre que inexplicablemente fallece en llamas. Unos años después, su nieto, heredero de la casa, pretende venderla, pero un loco peligroso se escapa del manicomio con intención de dirigirse al lugar armado con un hacha y matar a los intrusos y a todos aquellos que esconden un oscuro secreto. Será el nieto quien encuentre un diario y se entere de todo, parte esta muy interesante por un par de aspectos. Por un lado, su estética, de cine mudo y colores sepia, que le otorga un rollo fantasmagórico notorio (más si tenemos en cuenta que lo narrado es especialmente inquietante), por otro, que en ella hacen su aparición varios estetas de lo que unos años antes fue el llamado cine "underground", concretamente el de la "Factory" de Andy Warhol, gente como la actriz Candy Darling o el singular Jack Smith (director de la famosa "Flaming Creatures") entre otros. ¿Qué coño pinta gente del "underground" originario en una peli de terror?, porque no se limita a roles secundarios, sin ir más lejos, la co-protagonisma es una jovencita Mary Woronov, auténtica actriz de culto también habitual de los ambientes Warholianos. Tan curioso como misterioso.
No menos interesantes son las apariciones del mítico John Carradine y la intervención off-camera de, ¡oh!, Lloyd Kaufman, el cansino capitoste de "Troma", aquí en novatillas funciones de productor asociado. Del director, Theodore Gershuny, poco sabía yo, pero tras recurrir al socorrido Imdb descubro que es también responsable de un film de culto titulado "Sugar Cookies" (en España "Lesbianismo Asesino", ¡¡JUAS!!), de nuevo con la Woronov de por medio (por lo visto era entonces su pareja), y que hizo de narrador en "The Battle of Love's Return", ¡el largo de debut del mismo Kaufman!.
"Noche silenciosa... noche sangrienta" no está nada mal, y lo dice alguien que se suele aburrir horrores con la mayoría de productos terroríficos de los 70. La historia se sigue con interés, la atmósfera está bien lograda, esconde algunos pequeños momentos de genuina inquietud y, estéticamente, tampoco va del todo coja en cuanto a aciertos.
Un pequeño título menor a reivindicar.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

NOCHES DE FUEGO

¿Cómo resistirse a una comedia de acción dirigida por Albert Pyun y para lucimiento de ese cómico imposible que es Andrew Dice Clay? Por lo que a mí respecta, más por la combinación que por otra cosa, este material me la pone gorda.
Una modelo recibe un paquete que contiene un tubo, así como futurista, que contiene una flor roja. Esa flor resulta ser el “loto rojo”, una flor vital para conseguir dominar el mundo (¿??), así que una clan de chinos que van todos vestidos a lo “Kato” de “The green hornet” comienzan a perseguirla. En una de estas, ella es salvada por un portero de discoteca al que llaman “Rompehuesos”, y juntos intentarán parar a este clan de ¡Monjes Shaolin! al que los protagonistas confunden con ninjas Japoneses. ¡Ah! Y perdonen por el spolier, pero es que si no lo digo reviento. Al final, el “loto rojo”, resulta ser una flor normal y corriente y totalmente inofensiva.
Graciosa a más no poder, la película no es más que una muestra de lo que con pocos duros y el reparto adecuado, puede llegar a hacer Albert Pyun, que está muy bien donde está, probablemente forrado e importándole tres pitos todos los rollos de los grandes estudios. Bien asentado en la serie B, Pyum, desde luego, no es un manazas, sabe como hacer una película, y en esta saca el máximo partido a todo lo que tiene.
Para empezar la película está rodada con solvencia, montada con habilidad, con miles de planos excelentemente montados y entretenida a más no poder. La trama es estúpida de acuerdo, pero recordemos que estamos ante una peli para lucimiento de Andrew Dice Clay y por lo tanto, todo en la película está diseñado para que el pueda soltar sus chascarrillos. Y eso Pyum lo sabe… y lo aprovecha al máximo.
La película llega en buen momento, justo un par de años de “Las Aventuras de Ford Fairlane”, de hecho, si no fuera por la profesión del protagonista, si te dicen que es una secuela de la de Renny Harlin, te lo crees, porque con mucha menos pasta “Noches de fuego” sigue los patrones de Ford Fairlane. Chistes malos, Acción, macarreo y fardadas.
De hecho, hay que ser macarra para vencer a los mojes shaolin, adiestrados en el templo, con su kung fu indestructible, a base de puñetazos y patadas en plan garrulo, como lo hace aquí Andrew Dice Clay ¡No hay un dios que se lo crea!, pero lo vemos gustoso, y disfrutamos con las coreografías que se han diseñado a la medida de Clay.
Funciona la sencillita historia, funciona la acción, funciona la comedia, y como, no, funciona Andrew Dice Clay.
El pobre Andrew Dice Clay, sin embargo, tras la película, poco más se prodigaría en cualquier tipo de pantalla. Clay resulta ser el cómico de “Stand up comedy” más agresivo, políticamente incorrecto, paleto y sin pelos en la lengua de cuantos hay en los USA. Sus chistes racistas, de maricas, del ojo del culo y de sexo con menores, le encumbraron y le dieron la oportunidad de ser estrella en “Las aventuras de Ford Fairlane”, pero estos mismos chistes son los que le han convertido en uno de los personajes públicos mas odiados de los Estados Unidos, ninguneado y vilipendiado por su actitud violenta y provocadora. Sus ataques a importantes trajeados del mundo del espectáculo, le hacen parecer en ocasiones, un luchador de Wrestling más que un cómico. Hoy sobrevive haciendo shows en locales destinados a monólogos y haciendo papelitos en telefilmes y series de televisión.
En definitiva, “Noches de Fuego” o “Brain Smasher… a love story” en los video-clubs de los Usa, es puro entretenimiento, puro ritmo, tontunas y gilipolladas, que tras verlas te quedas tan ricamente pensando “!Como ha molado esta película¡” pero que con las mismas, a los dos meses se te olvida que la has visto.
Muy recomendable.
Junto a Andrew Dice Clay, en el reparto tenemos a Teri Hatcher que correría mucha más suerte en su carrera, en parte por la serie “Mujeres desesperadas”, Yuji Okumoto, visto en “Karate Kid II”, “Fortaleza infernal II” y un habitual del cine de Albert Pyum, Tim Thomerson o Brion James. Ahí es nada.

NAZIS AT THE CENTER OF THE EARTH

Como bien sabemos a estas alturas, cuando los chicos de "The Asylum" se lanzan a producir uno de sus afamados, inefables y polémicos "mockbusters", suelen elegir el estreno más llamativo del año, la super-producción de turno (generalmente fantástica) a la que echarle el lazo y chuparle la sangre. Por ese motivo me extrañó cuando, viendo el cartel de "Nazis at the center of the earth", entendí que la peli fusilada en esta ocasión era "Iron Sky", una producción Finlandesa / Alemana / Australiana no especialmente espectacular / cara pero con una idea interesante: los nazis no desaparecieron después de la guerra, se escondieron en la cara oculta de la luna, perfeccionaron su tecnología y, años después, regresan a la tierra para invadirla. Digo ello porque, con todo lo fresca u original que pudo ser "Iron Sky", quedó bien lejos del mega-éxito taquillero. Así pues, una de dos, o los del asilo no siempre aciertan en sus suposiciones o, simplemente, les gustó tanto el concepto que decidieron hacerlo suyo, cambiando la luna por el centro de la tierra. 
Otro aspecto que me ha chocado: Cuando descubrí que "Iron Sky" era en realidad un producto muy consciente de su delirio que echaba mano generosamente del humor, me decepcionó. De haberla hecho totalmente en serio hubiera molado más... ¿o no?, la respuesta, en parte, la obtuve viendo ayer noche "Nazis at the center of the earth" que, por increíble que parezca, se toma muy en serio a sí misma. O, bueno, bastante. Y, joder, no... no funciona... cuanto más delirante se vuelve, mayor es la sensación de ridículo y patetismo. Sin embargo, dudas, dudas de que los artífices de esta peli realmente no se den cuenta de la memez que están pariendo, así que la pregunta sigue vigente, los de "Asylum" ¿¿iban o no en serio??. 
Jack Perez, director del título más emblemático de la famosa productora, "Megashark vs Giant Octopus", narraba en la introducción que escribió en exclusiva para nuestro libro que cuando redactaba el guión de lo que iba a ser su absurda epopeya de monstruos, metió unas buenas dósis de fino humor con el ferviente deseo de demostrar a la futura audiencia que él era más consciente que nadie de la locura que llevaba a término, pero según cuenta, al leerlo, los jefes de "Asylum" le dijeron que nanai, que se dejara de chistes y humores, que aquello iba a ser una película seria. Y quedó lo que quedó. Bien, ¿podemos aplicar esto a "Nazis...."?, porque aunque toda la parte final es un desmadre absoluto, de vergüenza ajena, imposible de ser tomado en serio, da la verdadera sensación de que sus responsables sí lo hacen, y que no están para cachondeo. No sé, es una gran duda que el visionado de esta locura me ha dejado... aunque, por lo demás, tengo bastante clara mi opinión.
Unos exploradores del ártico desaparecen y sus compañeros van a buscarlos, internándose por un agujero que los lleva hasta el centro de la tierra, hasta un submundo que dispone de su propio "sol" y su propia naturaleza (como en el clásico de Julio Verne, vamos) y, eso sí, donde habitan un montón de nazis supervivientes comandados por nada menos que el doctor Mengele cuyo deseo consiste en revivir a Hitler y tomar el control de la tierra. Ale!.
Pues básicamente la peli puede dividirse en dos partes, la primera está bastante potable y se deja ver, la seguna pierde los papeles y todo se va a la mierda. Veamos:
Primera Parte: Aquí es donde los responsables van más en serio con su propuesta ya que, lejos del cachondeo o el tono de novela "pulp" que indudablemente gasta todo, "Nazis at the center of the earth" casi parece una de esas "nazixploitations" tan típica de los años 70 repleta de torturas y escenas más o menos mal rolleras, que incluyen aquí una violación (que no se ve) y una extracción de feto (muy fugaz y sin cirugía). No llega al nivel de la crudeza y mala hostia de una "Ilsa, la loba de la SS", pero inevitablemente retrotrae a todo eso un poquito, incluidas unas dosis de gore cazurro. Todo se desarrolla de modo bastante sobrio y coherente (bien lejos del disparate) y te engancha un poquito. Pero entonces......
Segunda Parte: Entonces entramos en terreno puramente asylero, con el exceso por el exceso, el delirio por el delirio, la espectacularidad pobretona y el CGI chungo. En la primera parte también había CGI, pero al ser segundón, no molestaba. En la segunda parte el CGI lo es TODO, es continuo, constante, y aquí la peli denota ya de modo irremediable que una vez más, y como ocurre a todo producto de la casa que pretende ser grandilocuente y fenomenal, que el presupuesto no llega, no da, y lo que se pretende espectacular y llamativo se torna patético y ridículo. Apestoso, diría yo.
Y es una verdadera lástima, porque de haberse ceñido al tono comedido y crudo de la primera mitad, la peli se habría salvado de la quema, aunque fuera por los pelos, pero su segunda mitad la destruye por completo y la entierra definitivamente. Y eso que no os he contado en qué consiste la gran "sorpresa", el elemento de "impacto", que sí, que está gracioso, pero también es parte del material que contribuye al bochorno y al desastre, así que no sé yo hasta qué punto fue buena idea.
Uno de los aspectos siempre divertidos y regocijantes de todo producto "Asylum" lo hallamos en sus repartos. Cuando un actor de cierto nombre firma para estos chicos, es evidente que su carrera no anda del todo bien. Y para la ocasión tenemos a Dominique Swain y Jake Busey. A ella no la situaba, tuve que buscar en Imdb para saber que fue la "Lolita" de Adrian Lyne. Me la imagino sentada en el sillón de casa leyendo el guión de "Nazis al the center of the earth" y llorando desconsoladamente. En el caso de él, hijo de Gary Busey, no encontramos nada nuevo, el muchacho sigue la tradición familiar de ir hacia abajo tras unos primeros títulos de peso... y si no, que se lo digan a su padre, que ni tan siquiera se rebaja a aparecer en los productos "Asylum", se ha de conformar con hacerlo en su versión pirata, la infame "TomCat Films", que en su reciente "Quigley" cuenta con el amigo Gary de protagonista en lo que es una comedia de esas de perros (y aquí esto adquiere un doble sentido). 
"Nazis at the center of the earth" es una mierda. Pero en "Asylum" hay diferentes niveles de mierda... la más blandengue y apestosa, la mediana, no muy sólida pero de sano color y la dura y firme, que duele cuando sale. Digamos que "Nazis..." tiene un color marrón claro y aunque se deshace en el fondo del lavabo, conserva aún su forma, hasta que el poder de la cadena acaba con ella. ¿Queda claro el símil?.

martes, 11 de diciembre de 2012

DEMENCIATOR

A veces, hay películas que hay que reseñar, más que por si mismas, por la cara dura de los distribuidores españoles y sus ediciones videográficas. Aquí tenemos otro divertido caso.
“Demenciator” es en realidad una vieja película de los años 60, una coproducción entre México y USA, que llevó por título internacional “Doll´s head” y como título en castellano “Un extraño en la casa”. Sin embargo, en la era dorada del vídeo club español, que debía ser de los mejores video clubes del mundo, el terminar una palabra en “Ator”, era como sinónimo de muchos alquileres, así pues, tenemos “Re-Animator”, “Terminator”, “Re-Sonator”, “Retaliator”, incluso “Despedazator” entre otras muchas, y ya el colmo de la gilipollez, el titular a esto “Demenciator” para ver si alguien picaba. Pero no contentos con el titulito,  hay que añadir la falsedad de la carátula dónde venía la película… roban descaradamente la calavera que aparecía en el póster de “Inferno” de Dario Argento, y lo colocan ahí con total impunidad, y con dos cojones bien gordos.  Luego una mano monstruosa que váyanse ustedes a saber de donde se han sacado (Si alguien lo sabe, que nos lo haga saber a través de los comentarios, por favor…) y por fin, en la cinta de vídeo, tras el título pre-película donde sale el número del ministerio de cultura, comienza la película que nos muestra el título “Doll´s Head” con una “voz en off” que nos dice que estamos viendo “Cabeza de muñeca” manda carallo. Obviamente, ni calaveras, ni manos monstruosas aparecen en toda la película.
Sin embargo esta, tiene su gracia, y es que para según que cosas, los Mexicanos son muy particulares. Como ya vimos en “Vacaciones de terror” lo de meter en las películas de terror estrellas de la cultura popular mexicana venía ya de largo, siendo los protagonistas de esta, la estrella infantil Evita y el cómico Joselo (de la escuela de Vitola, Chabelo, Clavillazo… TODOS a la sombra de Cantinflas) y al que ya pudimos ver en “El fascista, la beata y su hija desvirgada”. A eso hay que añadirle un cameo del maestro del terror Mexicano (lo de maestro es un decir) René Cardona, en una película que hace falta dios y paciencia para soportarla.
Unos detectives van detrás de un asesino de Chicago. Cuando lo atrapan, este se escapa y se acaba metiendo en una casa donde habitan una chica y una niña.  Pronto se carga a la chica y el resto de la película se las pasará persiguiendo a la niña que se va escapando por todas partes, y que el asesino, de tan torpe que es, cuando tiene ocasión de matarla, no lo consigue. Y así una hora larga… Pronto aparecerá un fotógrafo, el mentado Joselo, que se cargará al asesino de la forma más tonta imaginable, y tan de golpe, que parece que sea una broma. De hecho es que la película entera parece una broma, pero no; la película va en serio y es totalmente seria. De hecho, es que no llega a comedia involuntaria siquiera, es que sencillamente, es una mierda, y te tienes que acabar riendo.
Tienen que verla para comprobar en carne propia los ridículo y soporífero que es ver a un tío persiguiendo a una cría durante una película entera.
Al asesino, que le gusta arrancar la cabeza a las muñecas usando una navaja de afeitar, siempre se le ve la cara, y se quita las babas con un pañuelo en delirantes sobreactuaciones. Ese sería el rasgo más destacable de toda la película, pero por lo demás, y salvo por lo que cuento, no vale nada de nada.
Otro punto a su favor sería su condición de “Slasher” primigenio, sin que los artífices supieran ni siquiera que lo era (o medio era) y lo muy de moda que se iban a poner estas películas años más tarde.
Así que si sienten curiosidad (yo la sentí), sácienla, pero no esperen encontrar un incunable. Eso sí, la carátula, sin duda, lo es.
Dirige muy a lo Cardona, Alfredo Zacarías, director, productor y guionista de infinidad de productos para lucimiento de cómicos como Capulina, que se le daba bastante mejor que hacer películas de terror serias.
Muy bién podía encajar eta película dentro de nuestra sección “Aquellas maravillosas carátulas”.

PHOENIX WRIGHT: ACE ATTORNEY

Adaptación a la gran pantalla de un videojuego de Nintendo DS, sobre juicios e investigación. Dirige Takashi Miike y protagoniza la historia una panda de actores de la TV japonesa. Películas de videojuegos se han hecho muchas, que estén bien hechas pocas, y que se parezca al videojuego del que maman solo dos, Silent Hill y esta que nos ocupa, las demás son poner el nombre del juego en el titulo para atraer a los fans. La adaptación es 100% fiel al juego, incluso hasta la historia es la misma que la del primer juego que llego a nuestro país (al menos el inicio, el final ya no lo sé que no me lo llegue a terminar) Así que no os sorprendáis cuando veías a los protagonistas con un look de lo más extraño, con esos pelos locos y esas vestimentas en plan de época (esto último solo en el caso de los fiscales) todo es traído a la pantalla desde el juego, algo que es de agradecer pero que puede echar para atrás a los profanos.

Phoenix Wright es un joven e inexperto abogado, su jefa ha sido asesinada, y la principal sospechosa es la hermana de esta. Phoenix se encargara de su defensa, pero el caso de su jefa estará ligado a un crimen ocurrido hace quince años que enredara la trama. La acción trascurre en momentos de investigación, o lo que es lo mismo, nos acercamos a la zona donde ocurrió el crimen y empezamos a toquetearlo todo, y las escenas de los juicios. En estos juicios rápidos de cómo máximo 3 sesiones, las pruebas se muestran en unas pantallas holográficas 3D que los abogados y fiscales pueden manejar, ampliar o tirárselas a la cara unos a otros. Todo muy high-tech, que rivaliza con la pompa que se dan los fiscales o la pinta de vejete severo pero justo del Juez. 

La película hace gala en unas pocas ocasiones, del humor japonés absurdo que Miike gusta de meter en sus filmes, así que no asustarse si de repente Phoenix hace un comentario en el juicio y todo el público allí presente, contando acusados, fiscal y Juez, se tiran al suelo de la parida que ha dicho. Y este gag lo usan tres veces!!! En el juego sí que había unas cuantas cosas que te hicieran sonreír, pero no recuerdo que llegara a ese extremo de ridículo. Y aun así la película es entretenida. Los fans encontraran todo lo que había en el juego, y los que simplemente se acerquen a ver la película sin conocer el videojuego, podrán pasar dos horas que no se hacen largas. Como película es un bien, como adaptación es un sobresaliente.

lunes, 10 de diciembre de 2012

AQUELLAS CARATULAS MARAVILLOSAS (25): DE LA NUEVA TIERRA AL BARRIO ANTIGUO

Tras una larga espera, y gracias a la aparición de unos cuantos casos más de fascinante caratulismo chungo, por fin retomamos una de las secciones más populares de este, vuestro humilde y amado blog. Y en breve, caerá otra, así que, sigan atentos, tontos.
De "No tengas miedo a la oscuridad" ya hablamos en su día, aprovechando el "estreno" de un HORRIPILANTE remake producido por Guillermo del Toro. Pero resumámoslo de este modo: Se trata de un telefilm que en su época, 1973, se hizo muy popular porque media Norteamerica se cagó por la pata abajo consumiéndolo. De hecho, es probable que esputara a muchos de los adictos al terror -delante y detrás de la cámara- plenamente desarrollados entrados en los ochens. Tanto misterio me empujó un día a adquirirla en formato VHS en un mercadillo y por entonces, lucía esta carátula que veis aquí:


"No tengas miedo a la oscuridad" gira en torno a una pareja que se instala en un caserón en el que habitan una especie de gnomos de ridículo aspecto, y temor a la luz, que se dedican a putear a la recién llegada señora de la casa. No hace falta decir que, como siempre, mis expectativas andaban bastante por encima de lo recomendable (al nivel de las nubes, básicamente) y, lógicamente, me sentí defraudado. No me dio miedo... y tampoco me entretuvo especialmente (aunque no me resultó tan espantosa como la nueva versión), así que un día, y no recuerdo cómo, regalé, vendí o cambié mi VHS y a otra cosa mariposa.
Demos un salto en el tiempo hasta... el pasado Sábado. Me acerqué al nido de nuestro buen amigo Pajarillo, quien me llenó la mochila de estupendos y jugosos -a priori- VHSs y DVDs (formato préstamo). Uno de ellos me sonaba de los estantes de mis video-clubs adolescentes... pero no recordaba haberlo alquilado nunca: "Frío en la noche", cuya caratula lucía asín (ah! las fotos de la parte trasera, obviamente, nada tienen que ver con lo que hay en la cinta... pero eso ya es, a estas alturas, normal):


Por la -fría- noche, y ya en mi refugio, corrí a ponerla en mi video reproductor y.... ¿¿cómor??, ¡esto me suena!. Se trataba de, sí, "No tengas miedo a la oscuridad", solo que editada con otro título y otro aspecto. Pero era la misma película. Para acabar de confirmar mi teoría busqué datos de la edición que yo adquiriera de jovenzuelo y localicé la primera imagen, pero entonces me llevé la sorpresa de la -fría- noche: El director de "No tengas miedo..." firmaba JOHN NEWLAND, mientras que el de "Frío en la noche" respondía al nombre de JACK OLDTOWN.
Corrí a Imdb y busqué la ficha del film (inencontrable con su nuevo supuesto título original, "Night Chill"), para ver quién de los dos era el auténtico director y, según la afamada y recurrente página, el premio gordo recaía en John Newland. ¡Vale!, pensé, lo de Jack Oldtown debe ser cosa exclusiva de la caratula de esta segunda edición (en la que, por cierto, y muy curiosamente, los bichos no se parecen NADA a los del film... pero ¡sí a los del remake!). La puse de nuevo en mi reproductor y en los créditos aparecía como JACK. Patidifuso me quedé. Por desgracia, al no disponer de una copia de la edición titulada "No tengas miedo....", no pude corroborar si en esta aparecía como JOHN en los créditos... así que, si alguien la tiene en casa, que lo mire y nos lo diga, ZANKS!.  He investigado bien "a fondo" y no he localizado ningún dato que me aclare la marcianada en cuestión. Por un momento pensé que JACK sería algún seudónimo recurrente de JOHN, pero no consta.


Lo raro ya no es únicamente este cambio de nombres, sino que, de entrada siendo diferentes, en realidad son iguales. Los dos comienzan por J, y los dos hacen referencia a "lugares comunes", es decir, NEWLAND se podría separar y traducir en "Nueva Tierra", mientras que OLDTOWN, si lo separamos y traducimos, se queda en "Barrio Antiguo"... mecagoenlaputa, no me digan que no es RAAAARO de cojones.
Una vez más, el apasionante e ¿inexplicable? submundo del oscuro VHS.

domingo, 9 de diciembre de 2012

LA VIDA SEXUAL DE FRANKENSTEIN

"Kiss me quick” (Bésame rápido), es un “nudie” de los muchos que se rodaron en los años 60 que aparece ahora editado en dvd en nuestro país, con subtítulos en castellano, en una colección por packs que lleva el título de “Grindhouse” y que contiene cuatro películas por pack, de lo más granado. Para la ocasión, y siendo los distribuidores más explotadores que los artífices de la película, y en un alarde de cachondeo, titulan a la película “La vida sexual de Frankenstein”. Y lo curioso es que en esta película no folla ni el tato. Eso si, las tetas y los bailes ocupan un 85% de la película.
Desde un planeta llamado “Drupiter”, envían a la tierra a un extraterrestre con el fin de que se traiga una hembra con la que aparearse, ya que en ese planeta solo disponen de individuos de un sexo, el masculino.
Cuando llega a la tierra, este llega a una mansión donde un doctor, además de tener por ahí a el monstruo de Frankenstein, a una momia y algún monstruo más,  tiene a un montón de señoritas, que utilizan una maquina llamada “El erotizador” y que no paran de bailar y despelotarse durante el escueto metraje de la película, a las que el llama  esclavas sexuales.
En realidad, los monstruos de la película son una vulgar patraña comercial, porque  como era habitual en estos “nudies”, lo importante es ver a todas estas señoritas, que en este caso están muy buenas,  bailando y haciendo strip tease de lo más baratillo. Así que todo es una sucesión de numeritos eróticos donde apenas vemos pelo, y de vez en cuando, aparecen los monstruos, mientras ellas no paran de bailar ritmos ye-yes, mientras agitan violentamente sus desmesurados pechos.
Pero no deja de tener su gracia, puesto que todos los numeritos son comentados en “voz en off “por el extraterrestre y el “mad doctor”, de forma machista y jocosa, y casi parece un episodio más de “Science Teather 3000” por el humor de los chabacanos comentarios.
Por otro lado me apasionan los títulos de crédito, ya que estos no existen… tan solo vemos planos de unas señoritas gozando, mientras una “voz en off “ femenina va diciendo, en tono sexy, los nombres de los actores, el título y el resto del equipo.
Todo muy colorido, muy “kitsch”, con fondos negros en algunas ocasiones, y los colores muy saturados, dan apariencia agradable a la gilipollez resultante. Con lo cual y con la hora y diez que dura, el sentido del humor que destila la cinta, y la señoritas que están muy jamonas, ver la película, no resulta una experiencia del todo insoportable, como suele ser habitual en este tipo de productos. Está simpática.
Dirige Peter Perry Jr. un habitual en “nudies” que siempre firmaba sus películas bajo pseudónimo. En este caso lo hace bajo el nombre de Seymour Tuchus.

sábado, 8 de diciembre de 2012

EL JUEZ DREDD DE M.C.

Hoy mi buen amigo Pere Koniec me ha regalado esto....


Que sumado a esto, que es lo que yo tenía...


Dan esto otro como resultado...


Pero no, no está completa. Aún faltan unos cuantos. A pesar de ello, es un verdadero placer poder ampliar mi pseudo-colección de comics de "Juez Dredd" marca M.C. y quien sabe si, en el futuro, podrán caer más.

Por lo pronto, ¡muchísimas gracias Pereee!. Voy a disfrutar mucho leyendo mis nuevas adquisiciones!.

TERROR EN LA FUNERARIA

Cuando era mozo, a veces iba al video-club con el mono de alquilar algo... sin saber muy bien qué. Era aquello de "Me apetece una de miedo, pero que no sea ni muy así, ni muy asá". Por lo general, esas acciones se saldaban con mierdones como camiones que ya me sentaba a ver sin mucha convicción, lo que contribuía a que el intento resultara sencillamente agónico. Dinero y tiempo tirado. De entre todos esos títulos recordaba con especial temor este "Terror en la funeraria" que en su momento probablemente ni tan siquiera pude terminar. Y es que el sello "Chock Video" fue el responsable de quitarnos el sueño a muchos de los adolescentes adictos al VHS (o Beta) en aquellos entonces, ya que su especialidad eran... pues bueno, las mierdas... las cutreces generalmente setenteras que nadie quería ver y distribuir... nadie salvo una joven "Cannon", antes de caer en manos de Golan/Globus. Otras joyas del catálogo son "Muerte de una prostituta" (que también intenté visionar ayer noche... pero ni pude pasar de la media hora... lo mejor es su título original: "¿Quién mató a Mary comosellame?") y "Noche silenciosa, noche sangrienta" (que luego resultó no estar nada mal). A todo este despropósito había que sumar unas caratulas engañosas repletas de cutre-fotomontajes falsos, de esas que tanto me gustan. Pero centrémonos en este "Terror en la funeraria", parida originalmente como "Last Rites" o, mejor aún, "Dracula´s Last Rites" el año 1979/80.
La historia va de una funeraria (¿ah si?, ¡no me digas!) regentada por un puñadito de vampiros, el jefe de los cuales se hace llamar... agárrense, ¡¡Alucard!!. El caso es que, antes de embalsamar los cuerpos, se dedican a chuparles la sangre y clavarles la consiguiente estaca para que no vuelvan a ponerse en pie. Sin embargo, por un traspiés organizativo, la suegra del prota de la historia se libra de la clavada, pero no del bocado. Y claro, llegada la noche, resucita y sale por ahí a armarla parda, seguida por el muyayo, que quiere recuperarla, y la troupe vampírica, que no quieren que se les descubra el pastel.
En el lado bueno -porque lo hay- debemos reconocer que, siendo aburrida, no es la peli más chapas que me he echado a la cara (aunque la persecución final se hace eterna), que siendo cutre y ponzoñosa, no es tampoco la más cochambrosa... y que, eso sí, tiene hasta alguna cosa buena. Por ejemplo, me gustó mucho la secuencia de la resurrección de la vieja, por cómo estaba planificada y rodada, y por la inquietante música empleada. De hecho, la figura fantasmal de la anciana vampira tiene bastante potencial, que se joroba un poco cuando muestra los colmillos y pone mueca de lerda.
En el lado estrictamente chapucero, cabe señalar que en las escenas transcurridas en la funeraria se ve el final del decorado por la parte de arriba, pero vamos, descaradamente... no hay que ser un lince ni un experto, canta a la legua. Lo mismo que la aparición del micrófono en alguna otra escena o incluso algún trasto del equipo de rodaje. Ya, supongo que ello obedece a cálculos erróneos por parte del fotógrafo y el formato de pantalla elegido... pero no deja de resultar curioso y llamativo, especialmente, como digo, en la funeraria, donde es tan brutalmente evidente que, en fin, casi parece hecho a posta.
Con todo, "Terror en la funeraria" no me aburrió TAAAANTO como de chaval. La vi entera y, en fin, no desfallecí. Pero tampoco salté de alegría.... así que lo dejaremos en un producto zetoso únicamente semi-recomendable para voluntariosos completistas del terror y el subgénero vampírico. Los demás pueden dormir tranquilitos.

jueves, 6 de diciembre de 2012

O APOSTOLO

Dos puntualizaciones: Si yo  en la adolescencia me volví fan de Paul Naschy, nunca fue por la calidad de sus películas ni lo interesante de sus propuestas, para nada. De hecho, la generación que vivió en primera persona el apogeo de Naschy –mi padre- siempre comenta que ya en la época se trataban de películas muy malas. Por eso me fascinó, por lo chungo que resultaba todo lo que tocaba este hombre. De lo contrario nunca me habría llamado la atención. Pero le admiro. Si, desde que lo descubrí a finales de los ochenta, sigo con ferviente ansiedad todo lo que tenga que ver con el. Es un personaje que me fascina. De hecho tengo casi todas las películas suyas que han sido editadas en dvd.  Con esto lo que quiero decir, es que por mucho que raje yo aquí de el, es el único actor que me motiva lo suficiente como para que decida desplazarme al cine, enemigo como soy  del cine de animación, a ver una cosa de “Stop Motion” con muñecos de plastilina, cosa que odio. Solo fui a ver “O Apostolo”, porque poco antes de morir, dobló a uno de los personajes secundarios de esta película, por volver a ver –o escuchar- a Paul Naschy en el cine. Y encima salgo de este con la certeza de que lo único que me ha gustado de la película, son las intervenciones de Naschy, ya sea por lo mal que dobla, por el personaje que le ha tocado interpretar, o sencillamente porque es él.
La película cuenta la historia de un ladrón que se fuga de la cárcel y pretende ir a no se donde, haciéndose pasar por un peregrino del camino de Santiago, cuando es interceptado en medio del bosque por un señor en cuya aldea ofrecen cobijo a los peregrinos. Este descubrirá que se trata de una aldea que ofrece sacrificios humanos a la Santa Compaña, y bueno… pasan cosas.
Paul Naschy interpreta a un secundario metido con calzador que es el Arcipreste de Compostela.
Bien, partiendo de la base de que no me gusta el cine de animación, he de decir, que esta está muy bien, pero que se centran tanto en la animación, que el resto de la película flojea por todas partes. Por otro lado, diré que el contar una cosa crucial en la película por medio de un numerito musical con un tío cantando al que no se le entiende nada, no ayuda en absoluto ni a la comprensión del argumento,  ni al ritmo de la película, porque aunque ya de por si, es muy poco interesante lo que nos cuenta (y rancio, como toda esa mitología Gallega de la Santa Compaña,  el furacrollos, “El Bosque animado” o los caballeros Templarios  y demás coñazos, que son al cine fantástico lo que las películas de la guerra civil al cine español) y ese cura que está claramente inspirado en Nosferatu, da bastante grimilla.
Además la película tiene un final muy apresurado, tanto, que me da a mí que esta se ha estrenado sin estar completa.
Así pues, sobran las palabras. Si quieren verla por completísimo para con Naschy, perfecto, pero por lo demás…. Para los amantes de la animación, menos todavía, porque aunque está todo muy bien hecho, seguro que para los entendidos, esto es poco más que basura si lo comparan con las cosas de “Wallace & Gromit”, de cuyo estilo de animación, sin duda, esta peli ha mamado.
Dirige Fernando Cortizo, y en las voces, además de Naschy tenemos variopintos nombres como Jorgito Sanz, Luis Tosar, Celso Bugallo, Manuel Manquiña o Geraldine Chaplin.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

BEST WORST MOVIE

Hay muchas cosas a las que tengo alergia en este puto mundo. Una de ellas son las modas, las detesto. No me entra en la cabeza que la gente sea tan retrasada, tenga tan poco espíritu y tanta poca personalidad como para subirse a un carro únicamente porque este anda lleno. Si a eso sumamos la posibilidad de que dicha moda pertenezca a temas que se suponen encajan más entre minorías totalmente ajenas al "mainstream", a la normalidad (y es el "mainstream" y la normalidad el que crea modas), pues ya me hierve la sangre. Me supera.
Eso por un lado, por otro tenemos la película "Troll 2". Producida por Aristide Massaccesi y dirigida por el incapaz Claudio Fragasso (bajo el alias de Drake Floyd), se supone secuela -únicamente por título- de aquella cosita mediocre pero simpática producida por Charles Band y dirigida por John Carl Buechler. Bien, digámoslo claramente, "Troll 2" es una mierda infumable... insoportable.... aburrida.... desde mi punto de vista no tiene NADA de divertida, ni tan siquiera de modo involuntario. Es sencillamente CACA (como todo lo que hace Fragasso, esencialmente). A pesar de ello, me hizo gracia (y de hecho lo comenté en este blog en su momento) descubrir que semejante ñorda estaba adquiriendo un culto parecido al de "The Rocky horror picture show" en los siempre excéntricos Estados Unidos. La gente se reunía para ver la peli en piña y reírse sanamente de ella. Club de fans, camisetas, rituales absurdos, devoción desmedida.... un fenómeno inexplicable que fue creciendo desbordantemente. Tanto que, inevitablemente, su eco llegó hasta nuestra tierra de subnormales.
Lo irritante de toda esta moda fue que, sí, de pronto todo el puto mundo era experto en "Troll 2". Modernos, retrasados y paletos (y festivales oportunistas) que querían ir de "cool" cuando se hablaba de cine "trash" solo tenían un título que echarse a la boca-za, "Troll 2". Acabé hasta las pelotas de que la gente me la pidiera en la "Maratón de Cotxeres" y me fustigaba con rabia y cólera. ¿Cómo pueden ser todos TAN idiotas?.
Pero si por un lado las modas me dan nauseas, por otro lado tienen algo bueno: que se acaban. Y cuando se acaban, lo hacen sonoramente. Se van por el desagüe y se llevan toda la mierda con ellas. Eso es maravilloso, porque entonces te reafirmas en tus impresiones y ves quienes estaban ahí por genuino interés y quienes por simple capricho, porque estos últimos desaparecen antes que nadie. Hoy muy pocos se acuerdan del puto "Troll 2", y ya no me la piden. Esa es la prueba de que la peli de Fragasso era... chiste fácil, un fracaso... incluso en su condición de "mala pero divertida". Las de verdad superan el paso del tiempo... "Troll 2" no ha pasado esa prueba, ha sido solo una cosita pasajera que, como todas las cositas pasajeras, ha hecho mucho ruido, y muy rápido, para luego esfumarse. Y la verdadera culpa de todo ello la tuvo un documental, uno que retrataba todo el puñetero fenómeno, "Best Worst Movie". Que, a pesar de mis odios y cabreos,  me moría por ver... y aunque he tardado, por fin pude hacerlo ayer noche.
Lo más divertido de "Best Worst Movie" es QUIÉN está detrás de ella, Michael Stephenson, el protagonista infantil de la peli original que, más crecido, decide investigar el putiferio y, en el camino, reencontrarse con viejos amigos y echarse unas buenas risas. Y lo hace bastante bien y con bastante gracia. Su aliado es George Hardy, verdadero protagonista del documental -y de la peli de Fragasso-, un dentista super-simpático y afable que cae bien a toda su comunidad y del que nunca sospecharías que fue protagonista de una serie Z . El arranque, centrado en él, es simplemente hilarante, cuando, tras repasar su modo de vida, totalmente idílico y perfecto, de postal americana, entra en juego su "pecado de juventud", su incursión en una dimensión tan absurda, extraña, bizarra y ajena a su rutina diaria... incursión a la que el dentista/actor se presta encantadísimo, disfrutándola a tope y haciendo gala de un estupendo sentido del humor. A partir de ahí, "Best Worst Movie" se centra en el fenómeno, a fondo, las exitosas proyecciones con las entradas agotadas, la exageradísima reacción de los fans (mucho retarded) que incluyen camisetas, disfraces, hasta tatuajes. Todo es éxito, buen rollo, diversión, interés del media.... una bola de nieve que va haciéndose grande y más grande... y cuanto más grande se hace, más veces te preguntas, "¿Y qué pensará Claudio Fragasso de todo esto?". Michael Stephenson, muy inteligentemente, reserva su entrada en el documental hasta pasado un buen cacho. Una vez has entendido y visto a fondo cómo funciona el asunto. Justo cuando todo se comenzaba a volver demasiado repetitivo.
Y, qué duda cabe, esta resulta ser la parte más interesante, divertida y triste del documental. Al menos para mí. Fragasso, asentado en su ciudad natal, ve todo el pitote desde la lejanía, y le encanta. Nos dice, muy convencido, que "Troll 2" es una peli seria que habla de temas serios e importantes, como la familia, la comunidad, la alimentación (??), etc. La guionista, su mujer, cuenta que concebió la historia como puya a sus amigos vegetarianos (?). Pero la perla se la lleva el montador, quien tiene la jeta de afirmar que "Troll 2" fue pionera de la "moda Harry Potter". Algo escandaloso no ya porque "Troll 2" sea la pedazo de mierda que es, ni porque sea algo totalmente falso, sino porque, de ser así, en realidad ese mérito pertenecería a la primera parte, la de John Carl Buechler, que incluso cuenta en papel protagónico con un personaje llamado, justamente, Harry Potter Jr. (en realidad son dos, porque también hay un Harry Potter Senior). Pero bueno, ya sabemos cómo es esta peña del cine zetoso, en cuanto pueden, se meten medallas que no les pertocan (como cuando Juan Piquer presumía del éxito de "Mil gritos tiene la noche" en los USA sin reconocer que los mismos distribuidores la vendían como "tan mala que te partes de risa" y el público asi reaccionaba). A diferencia de Fragasso y los suyos, tú sabes que el supuesto y tardío éxito de su película es, según se mire, negativo.... la gente no flipa con sus virtudes, lo hace con sus muchos defectos. Se ríe de ella. Y te preguntas ¿qué pasará cuando Fragasso vaya a los USA y presencie todo eso?... y te mueres de ganas de verlo. Y ocurre.
Es algo que se desarrolla en crescendo, con auténtico suspense. Fragasso alucina cuando ve el cine repleto hasta la bandera. Pregunta uno por uno a los espectadores su opinión de la peli. Le extraña y sorprende su reacción exageradamente absurda, pero le hace feliz. Ese momento es único, genial, pura tensión, porque tu sabes que la peña se toma a chota "Troll 2", pero su director no, cree que su peli ha sido descubierta tarde aunque merecidamente. Y, en fin, después de la proyección el hombre se siente confuso. "La  gente se reía en las partes divertidas... pero también en las partes serias". No lo comprende. Es desconcertante. Poco a poco, comienza a ver la luz. Sí, Claudio, el público se ríe de tu película. Y con justicia. Y claro, a él, como italiano que es, orgulloso y melodramático ("No soporto a los italianos" llega a decir uno de los actores), se niega a aceptarlo y, en fin, que no se lo toma demasiado bien. Aquí entra en juego un tema muy interesante con respecto al valor real de una peli "trash", su honestidad. Fragasso puede ser muchas cosas malas, pero nadie discute que encaja en su rol de autor de cine "chusquero" cuando se toma tan en serio su peli, ahora que está terminada y mientras la hacía. Como se dice en el documental, el verdadero y genuino cine "trash" es aquel parido con cero cinismo y que se cree su propia mentira, nada de las moderneces y post-moderneces falseadas que tanto abundan hoy y ciegan a tanto integrante del "fandom" que no se entera y prefiere un producto "trash" prefabricado a la auténtica basura, porque el primero, dentro de lo malo, está concebido para entretener y divertir (y suele hacer gala de humor... ¡¡hola Troma!!), mientras el segundo es el genuino tocho. Ya digo yo, un país de subnormales.
De mientras, el documental sigue su labor de investigación. Más actores que reaparecen, de entre los que destacan los enanos que hacían de trolls/duendes, uno por entonces salido directamente del manicomio (y que no parece demasiado curado) y la mujer que interpretaba a la madre de la familia en "Troll 2". Este caso es especialmente deprimente ya que, como resulta evidente, la pobre no anda muy bien de la cabeza. Obligada a cuidar de su muy anciana madre, se atreve a decir, sin cinismo que valga, que "Troll 2" es maravillosa por sus formas, tan alejadas del pirotécnico cine moderno y tan cercanas al clásico. De hecho, mete en una misma cesta a "Casablanca" y la peli de Fragasso. Y se queda tan ancha. Y tan chalada. 
Michael Stephenson reúne al cast original y a su director y se los lleva a la misma casa donde se rodó la peli, y se recrean pasajes de la misma, y vemos lo jodidamente mal director que es Claudio. A lo que hay que añadir la barrera idiomática, que influyó mucho en el desastre resultante. Sin embargo, a la vez que presenciamos todo eso, también vemos cómo la burbuja se va deshaciendo. Stephenson, Hardy y su troupe se han tomado demasiado a pecho el éxito de "Troll 2" y acuden a convenciones, donde fracasan estrepitosamente (por otro lado, estas quedan retratadas como algo triste y deprimente, patético incluso... ¿es así o es que se sentían frustrados?) y las siguientes fiestas y proyecciones ya no son tan multitudinarias, ni festivas. Hay menos gente, y su reacción es mucho menos apasionada. Sin embargo, aún nos queda tiempo para ver a Claudio Fragasso, ya totalmente consciente de lo que hay (y sin la compañía de su mujer que, imagino, no querría ser más parte del sarao), acudir a una de esas proyecciones y, desde la platea (¿por qué no está él en el escenario con los actores?), defender su película, acusar a su reparto de no entender nada y demostrar desprecio y desinterés por todo el fenómeno. De hecho, no se corta  en llamar "perros" a los intérpretes de "Troll 2".
Y poco a poco, todo va volviendo a la normalidad, a la realidad. George Hardy regresa a su consulta, y nos cuenta lo muy feliz que es de llevar esa vida tan perfecta y harmoniosa. Aunque confiesa que le encantaría hacer "Troll 3"... sin saber (él y casi todo el mundo que aparece en el documental) que ya existe, solo que se llama "Crawlers" y es incluso PEOR que la segunda. El que sí lo sabe es Claudio Fragasso, que a pesar de desaprobar todo el lío, se sube al carro para facturar un "Troll 2: part 2" (más claro el agua, la segunda parte de la segunda parte... no la tercera) y es que, ya sabemos cómo son estos directores de serie Z, al final lo que tira es "la pela", aunque sea a cambio de desprecios, choteos y humillaciones (dicho proyecto nunca vio la luz... ¿alguien lo echa de menos?).
Finalmente, más que retratar un fenómeno atípico, por así llamarlo, lo que hace "Best Worst Movie" es radiografiar el auge y caída de una moda. De cómo esta crece hasta alcanzar el cielo y cómo, seguidamente, se deshincha por completo. Sin dejar rastro. Motivo por el cual se demuestra por enésima vez que "Troll 2" no merece entrar  en el panteón de películas como "Fenómenos sangrientos", "Noche en el tren del terror" o "Agresión en la casa del terror".... solo fue un pedo que hizo más ruido de lo normal y el aire se llevó su hedor. FIN. Lo que no impide a "Best Worst Movie" de ser un documental hecho con mucho gracejo, con momentos de auténtica risa, otros genuinamente tristes, un poco de tensión y bastante entretenimiento. Recomendado.