Si son ustedes lectores de AVT de los de verdad, de los que nos leen todos los días independientemente de sobre lo que se escriba o quien lo escriba, sabrán que por lo que a mi respecta, de un tiempo a esta parte me he ido aficionando a dos cómicos Argentinos que siempre comparo con Pajares y Esteso, y que, a la par que estos, protagonizaron una serie de películas más o menos afortunadas, pero que a mí ya me valen para tenerlos en alta estima. Ellos son Jorge Porcel y Alberto Olmedo, ambos fallecidos. De sobras, resta decir que estos dos espectaculares cómicos son unos completos desconocidos (a no ser que seas lector de este blog) y que muy poquitos podrán captar lo que digo en esta reseña, cuando afirmo que este es el jodido país de la envidia.Lo de “El Negro” es el sobrenombre que tenía Alberto Olmedo, al igual que el de Jorge Porcel era “El Gordo”, y esos apodos son cosa de tradición; los cómicos Argentinos era muy dados a ponerse alias.
Bien, pues Alberto Olmedo, que falleció una fatídica noche de 1988 tras caerse desde el balcón de la habitación del hotel donde se hospedaba, dejó en el camino una buena ristra de amigos y a un país entero que le adoraba (el éxito de Olmedo en Argentina, era una cosa que a día de hoy no se me ocurre un símil con el que compararlo…) y en este documental se entrevista a familia y amigos del cómico, que nos irán contando anécdotas sobre su vida, así como se hace un repaso a su carrera en cine y televisión. Un documento fundamental para comprender la trayectoria de este cómico, y saber un poco a que nos enfrentamos cuando nos ponemos frente a una película suya.
Lo que a mí me llama la atención (y que justifica eso de que este, España, es el país de la envidia) es que siendo Olmedo un cómico de sal gruesa, más de la grosería que del humor inteligente, no solamente contara con el beneplácito del público, si no también del resto de la profesión, así como de gente de corte más intelectual. Del protagonista de "La galería del terror" gente como Ricardo Darín o José Sacristán dicen poco menos que era dios. Sin embargo en España, de nuestros Pajares y Esteso, si se hace un documental es para sacar sus miserias y trapos sucios. Y yo no he escuchado a Javier Bardem o a Luis Tosar hablar de ellos, ni bien ni mal. Y eso es por envidia.
Dirige el documental Matías Gueilburt, cuya experiencia profesional hasta que hizo esto fue editar cosas en televisión.