viernes, 12 de noviembre de 2010

JÓVENES OCULTOS 3 : SED DE SANGRE

Con esta segunda secuela, la cosa mejora sustancialmente. Vamos, no es que nos encontremos ante una orgía de satisfacción, pero sí ante un divertimento correcto. Aunque si ayer acusaba a "Jóvenes Ocultos 2" de aprovecharse de nuestra nostalgia, esta lo hace más todavía, aunque aquí parece no molestar como ocurría en su antecesora, no solo por el tema de la banda sonora, si no también por llegar incluso a incluir extractos del primer "Jóvenes Ocultos", lo que le da un toquecito “explotation” muy de agradecer, aunque por otro lado, se huye de la estética de la "serie B". "Jóvenes Ocultos 3" quiere parecer una película mainstream por todos los medios. Por otro lado se recupera al otro hermano Alan Frog, el que parecía que molestaba en la primera, interpretado por el “Loser” Jamison Newlander, por el que sí ha hecho mella el paso del tiempo. Y ya para terminar, y como guiño a los fans, no solo de la saga, si no del tándem Haim-Feldman, se ejecuta un bonito homenaje a Corey Haim, recientemente fallecido. Claro que hay que saber leer un poco entre líneas para detectarlo.
En esta ocasión, Edgar Frog pasa de ser un secundario a ser el protagonista, no ya de la película, si no de la saga, la cual queda abierta, y con la intención de introducir más monstruos, no solo vampiros.
Un vampiro Alpha está en Ibiza organizando “raves” y drogando a todo el personal. Pronto se descubre que no es droga lo que les da, si no su propia sangre, por lo que todo aquel que la pruebe acabará convertido. Su plan consiste en tener un ejército mundial de vampiros. La próxima “rave” se celebra en California, por lo que alguien intentará contratar los servicios de caza vampiros de Edgar Frog, ya retirado porque su hermano es medio chupasangre.
Lo bueno es que, tras muchos telefilmes de segunda, verle hacer el absoluto subnormal en producciones de la Troma, o ese intento fallido (y español) por recuperarle que fue "The Birthday", esta es verdaderamente la recuperación de Corey Feldman. Cuando hablo de recuperación verdadera, me refiero a que, obviamente desenganchado de sus hábitos, se le vuelve a dar un papel relevante como protagonista, aunque sea en el mercado del vídeo, que por otro lado es el público que realmente necesita a Feldman… los de las plateas han cubierto sus necesidades nostálgicas con Jason Bateman en roles más o menos serios y/o respetables, ahora los del video-club tenemos de nuevo y en condiciones a Corey Feldman.
Los elementos auto-paródicos tan exagerados del personaje que la segunda película nos mostraba, en esta desaparecen, dentro de un orden. Y, además, Feldman sacará tajada de los beneficios, pues también ejerce de productor ejecutivo.
A nivel gore, la cosa decae notablemente a favor de una espectacularidad y un ritmo muy superiores a "Jóvenes Ocultos 2", pero sobre todo, la película destaca por que se centra en lo único que marcó huella en la primera y original: ver a los Hermanos Frog, veinticinco años después, matando vampiros. Por lo demás, muy correctita.
En las labores de dirección, desconozco por qué pero tenemos al director y guionista Italiano Dario Piana, con solo tres títulos en su filmografía, incluido este.