lunes, 14 de marzo de 2011

ROCKTOBER BLOOD (CONCIERTO DE SANGRE)

Lo más resultón de esta película es el título. En español vendría a ser algo así como “Rocktubre de sangre”… pero en la época, cuando esto salió en video, decidieron que era mejor el que tenemos en la cabecera de la entrada. Lo otro bueno que tendría es la carátula, tan sugerente, tan delirante.
El argumento no me ha quedado del todo claro. Se supone que un cantante de rock muerto vuelve del más allá para ajusticiar a los incautos, mientras que la banda protagonista hace performances gran guiñolescas en directo. Claro que de puro aburrimiento, y aunque me la zampé con estoicismo, cada dos minutos mi mente se iba hacia otros menesteres, incapaz de centrarse en lo que la pantalla estaba contando, siendo todo de lo más rancio y poco atractivo. Tentado de quitarla estuve en un par de ocasiones.
Y es que si en todo buen slasher que se precie tiene que haber unas grandes dosis de aburrimiento compensado con asesinatos gráficos, o al menos, ingentes dosis de sangre (y más cuando esta forma parte del título),aquí hay poco de cualquier cosa. Demasiado poco. ¡Y qué heavys con más poco carisma, por dios bendito!.
Ahora, hay un momento que por ridículo se merece un lugar de honor. En una escena de transición (de esas de “Dos años después…”) Vemos a un maromo con la máscara de la carátula puesta, subido a un escenario y bailando una extraña danza, que a ritmo de heavy metal pronto se convertirá en un breakdance de tercera categoría, “moonwalk” incluido. El público desde abajo le mira sin reaccionar.
Pero por lo demás, nada de nada.
De la dirección se ocupa Beverly Sebastian, que, junto a su maromo Ferd Sebastian, dispone de unos cuantos anti-clásicos del cine más exploitation.
"Rocktober blood" es una peste. Mejor perder el tiempo en otras cosas.