A mediados de los 90, los video-cluberos adictos al alquilismo nos encontramos con que las estanterías de nuestros antros del placer favoritos se llenaban de inesperados remakes producidos por el legendario Roger Corman según títulos propios considerados ya clásicos por cualquier aficionado al fantástico con un mínimo de buen gusto. Su destino era, eminentemente, la televisión. Quién nos iba a decir entonces que Rogelio estaba siendo visionario adelantándose a la fiebre remakeadora que nos asolaría unos cuantos años después. De todos los films re-paridos destacaban dos, al menos en mi agenda, "Piranha" y "Humanoids from the deep". Yo alquilé, vi y me aburrí con ambos, especialmente la nueva versión de "Humanoides..." que resultaba harto inferior a la original. Lo único que en 1995 me llamó de la nueva "Piraña" era su protagonista, el entrañable William Katt, y que los distribuidores españoles habían respetado el título original, lanzándola a nuestro mercado como "Piranha", lo que daba pie a previsible cachondeo.
A diferencia del remake perpetrado por Alexandre Aja hace unos pocos años (que de entrada, abrazé con entusiasmo, aunque la última vez que lo volví a ver me pareció bastante malo), este del que hablamos ahora sí ES un remake. De hecho, resulta casi idéntica a la de Joe Dante, salvo por algunos detallitos tontos más condicionados por la escasez de presupuesto que por otra cosa (como la ausencia de incursión militar en la historia). Y estando Corman metido de por medio, que nadie dude del reciclamiento de imágenes. Una gran parte de los planos de peces asesinos atacando en manada están directamente extraídos de la peli del 78. Es más, incluso hay algún sutil plano submarino del primer "Humanoides del absimo". Así me gusta Roger, ¡fiel a tu espíritu!.
Pues na, recordemos: Unos excursionistas son devorados en una piscina por unas pirañas mutantes. Una investigadora los busca con ayuda de un especie de ermitaño (Katt, interpretando de nuevo a un escritor con crisis de ideas, ya puestos se podría haber llamado "Roger Cobb" y todos contentos). Se cuelan en unas viejas instalaciones militares y vacían la piscina, soltando a todos los peces asesinos que se encaminan río arriba. Primero para devorar a los críos de un campamento, y luego a los bañistas de un centro vacacional que se inaugura ese mismo día. La parejita hará lo imposible por detener a las criaturas.
Hay una escena que dice mucho no ya de la diferencia existente entre la versión original y esta, también de cómo andaba el género y el cine exploitation en los 90 en relación a épocas precedentes. En la de Joe Dante, los excursionistas que se meten en la piscina mortal son guapetes pero normales, con unos físicos agradables dentro de lo standard, destilando cierta inocencia post-jipi y que se desnudan con naturalidad. En la de 1995 resultan ser absurdamente atractivos, exageradamente caricaturescos y estereotipados, como salidos de una comedia "teen", la chica se desnuda a lo striptease y hace gala de unas tetorras inmensas de silicona y, antes de zambullirse, suelta un par de chistes referenciales para la audiencia más fricosa (menciona el "Attack of the crab monsters" del mismo Corman). En resumen, parecen retrasados mentales. 1978 contra 1995, definitivamente los fans del género nos adentrábamos en terrenos pantanosos y poco satisfactorios.
Como decía, este "Piranha" es esencialmente idéntico al primero, solo que un poco más acartonado y soso. Seco. Telefílmico, vamos. Sin embargo, puesto que lo realmente importante en una película, del tipo que sea, es su historia (que si es buena, o está bien contada, compensa cualquier otra clase de sufrimiento), y en el caso que nos ocupa es básicamente igual a la que ideó John Sayles en su momento, pues el resultado termina siendo soportable y no especialmente ofensivo. Muy "fast food", ver y olvidar. Te quedas igual.
Entre el reparto de actores y de técnicos encontramos curiosidades. Junto a Katt destacan algunos rostros más o menos reconocibles como los de Alexandra Paul (que acabaría ligada a la serie "Los vigilantes de la playa", aunque ya en "Christine" interpretaba a la chica deseada del insti), James Karen (el inolvidable "Frank" de "El regreso de los muertos vivientes") o Leland Orser (no muy famoso por su nombre, pero sí por su rostro, que se volvió reconocible a raíz de su papel en la estupenda "Seven", donde interpretaba al pobre desgraciao que le atan un cuchillo en la minga y le obligan a follarse a una furcia). Sin embargo, el fichaje más llamativo es el de Mila Kunis, la guapa-pero-extremadamente-irritante actriz hoy en pleno ascenso (recientemente la has visto en "Oz, un mundo de fantasía" y en la horripilante "Ted") y que por aquellos tiempos solo era una mocosa dando sus primeros pasos en esto del peliculismo (resulta bastante bizarro reconocer su característico y peculiar rostro de grandes ojos pegado a un cuerpo tan de cría... ¿será CGI?).
En el apartado técnico localizamos a John Carl Buechler encargándose de los bichejos acuáticos (¡lo que aclara por qué tienen un aspecto tan de goma!) y a Jim Wynorski como "domador de pirañas"... en realidad no dice domador, dice algo así como "jinete"... ¿¿es un puñetero chiste privado, tal vez??.
De Scott P. Levy, director, no podemos decir que haya hecho mucho por el séptimo arte. Algun producto más para Corman y el "spoof" auspiciado por la "National Lampoon", "Men in White". Luego se limitó a producir y desde el 2007 que anda desaparecido. Pues vale.
sábado, 30 de marzo de 2013
viernes, 29 de marzo de 2013
THE TOMB OF DRACULA
De primeras, si yo les digo que este “anime” es una
adaptación de unos tebeos de “Marvel”, ustedes pueden pensar que se trata de
una rareza este “Tomb of Dracula”, pero es que de siempre, a la Marvel le gustó juguetear
con los derechos de sus personajes con respecto a los compradores de ojos
rasgados.
Prueba de ello, es el extraño “Spider-man” nipón, que
haciendo uso de los derechos, los Japoneses destruyeron en forma de tele-serie
al más puro estilo Power Rangers. No le respetaron ni la identidad secreta.
Para esta vez, la tarea de adaptar el cómic de Marvel recayó
en la factoría “Toei animation”, uno de los máximos exponentes de la animación
nipona; suyos son personajes tan archi populares como “Mazinger-Z”, “Los
caballeros del zodiaco” o “Sailor Moon”. Uno de esos tratos incomprensibles
entre Yankees y Japos.
Sin embargo (y teniendo en cuenta que mientras “Tomb of
Drácula” si que es propiedad de la
Marvel, “Dracula” no lo es) esta adaptación bastante libre de
los cómics creados por Marc Wolfman y Gene Colan es una pequeña obra maestra
del cine de animación en general y del anime en particular.
La premisa no es complicada: El Conde Drácula, le levanta la
novia humana a Satán haciéndose pasar por el. Se enamoran, y pronto tendrán un
hijo, que Satan en venganza le arrebatará (y que más tarde resucitará en forma
se súper héroe o algo así…). Cómo venganza también, le convertirá a Drácula en
humano, por lo que esté andará por ahí buscando a las mozuelas que él antes
convirtió, con el fin de que le peguen un bocaito, y así volver a recuperar sus
poderes.
Por otro lado, los descendientes de Jonathan Harker, y de
Vang Helsing, intentarán destruirle.
Obviamente, esta película, poco o nada tiene que ver con los
cómics, en los que aparecían personajes como “Blade” o incluso “Spider- man”, y
convertían a Drácula en un súper villano un tanto atípico. Eso no es óbice para
que los Japoneses se saquen de la manga, también, un Drácula muy “Sui Géneris”.
De hecho, no deja de llamarme la atención el mero hecho de que Drácula, una vez
convertido en humano, lo primero que hace es comerse una hamburguesa… o la
moraleja final, que nos aconseja que olvidemos todo lo que sabíamos de Drácula
hasta ahora, porque aunque vampiro, en realidad se ha tratado de uno de los
grandes hombres de la historia. Cosas de Chinos Japoneses.
En cuanto a la animación, pues la clásica y ochentera de la Toei, es decir, muñecos que
apenas se mueven y mucho movimiento de cámara para que eso tenga ritmo. Una
chapuza.
Pero la historia, el como está contada, lo sórdido del tono
en general, el terror que puede llegar a causar en algunos momentos, y la
propuesta en general ( y les recuerdo que no me va la animación) a mí me ha
encantado.
Dirigen la cosa Akinori Nagaokay Minoru Okazaki
En su momento se estrenó en nuestro video clubs con el
título de “Drácula”. ¿No se acuerdan de haberla alquilado siendo infantes?
Victor Olid
miércoles, 27 de marzo de 2013
LA CHICA DE LA PISCINA
Basada en la novela de Santiago Moncada, a su vez, guionista
de la película, “La chica de la piscina”
vehículo de lucimiento para el gran Arturo Fernández en su momento de mayor
esplendor, triunfando en el teatro y triunfando en el cine, nace con el objetivo
de ver si la fama del actor en España, podía ser igual de grande en latino américa.
Para ello, la productora mexicana Televisa, se pone en contacto con Izaro
films, para ver si con el capital de ambos se podía hacer un éxito en los dos
países. Para ello se contrató a todo un fabricante de éxitos, Ramón Fernández,
que dirigiría una película que en México pasaría a llamarse “Desnúdate Marcela”.
Pues no cuajó, ni en un lugar ni en otro. Y es que, a parte de tratarse de una
película extremadamente floja, Arturo Fernández venía de hacer la excepcional “Truhanes”
y el listón estaba muy alto. Esta película escatima hasta en el agua de la
piscina.
La trama es sencilla a la par que nada interesante. Un
famoso actor de telenovelas (y productor musical), latin lover follador,
comienza a tener sus primeros gatillazos, así que tras muchos intentos por recuperar su
virilidad, tres amigas suyas, contratan
a una muchacha muy sexy que le hará
recuperar la virilidad. Con lo que no contaban, es que, naturalmente, este caballero
acabará enamorándose de la contratada.
Y no hay más, cómo lo cuento es como es. Y un final de sopetón,
que es de agárrate y no te menees.
Lo curioso es comprobar in situ, como un director de comedia
siempre eficaz como Tito Fernández, comienza a flojear a mediados de los
ochenta, perdiendo la frescura en sus películas, máxime, cuando, me figuro, los
Mexicanos no paran de imponer sus peticiones. De hecho la película tiene un
segundo protagonista, que es el tema “Toda la vida” de un tal “Franco”, que no
para de sonar durante toda la película como tema principal, ya que la película
también serviría para lanzar en España la música del artista. De hecho, sonó.
Yo me acuerdo perfectamente de la canción.
La película es tremendamente aburrida, tópica y carente de
originalidad, no ofreciendo nada interesante, ni aportando gags minimamente
graciosos.
Lo único que podíamos destacar, es el poder ver a Arturo
Fernández cual Alfonso Zayas, desenvolviéndose como puede, y sin saber muy bien
como, en un sub-género como es el cine de ficheras mexicano. Por lo demás, del
todo olvidable.
Les dejo también el póster mexicano.
Victor Olid
martes, 26 de marzo de 2013
AL PEREIRA VS. THE ALLIGATOR LADIES
A estas alturas ya he leído mogollón de críticas de lo que es (por ahora) la última película de Jess Franco. La conclusión general, salvo por alguna excepción, es que es una de las películas más espantosas jamás rodadas. Es muy fácil decir eso de “Al Pereira vs. the Alligator Ladies”. Es muy fácil si tenemos como baremo por el que medirla el cine estándar. Visto así, efectivamente estamos ante una película espantosa, porque no hay argumento, hay planos secuencia de más de veinte minutos y personajes y situaciones que cambian y saltan en el espacio-tiempo como a ellos les da la gana. Estos críticos condenan su aburrimiento. Porque la película es aburrida, y mucho.
También los más “jessfranquianos” se rasgan las vestiduras ante la película, ciegos, porque se trata de la última del octogenario director, no calibrando en muchos momentos justamente, y elevando los desmanes del director a la categoría de arte, cuando probablemente haya algo de intención artística en según qué planos, pero también mucho de dejadez y pasotismo.
Pero todos se olvidan de una cosa: el “leit motiv” del director, lo de romper con lo establecido a la hora de hacer una película, romper con la lógica, saltarse las normas de lo cinematográficamente establecido. Porque sí, por hacer lo que a uno le salga de los huevos, no buscando esos ramalazos artísticos que muchos creen vislumbrar.
En palabras del propio Jess Franco, “el cine no tiene que ser un tocho de filosofía, no tiene ser Kierkegaard”. Así que también es absurdo buscarle lecturas sesudas a su obra.
A que lo voy es que la mayoría de los que han opinado sobre "Al Pereira vs. the alligator ladies" tienen un problema: no saben ver una película de Jess Franco.
Desde tiempos inmemoriales, Franco ha apostado por un tipo distinto de cine en el que él mismo no sabe ni cómo va a reaccionar ante un plano. Esto mismo puede que pase en el plano, que no se reaccione, por lo que se queda vacío. Es cine, porque cualquier cosa que sean imágenes en movimiento es susceptible de ser cine, incluso los vídeos caseros, pero el de Jess Franco, el de los últimos años, es otra cosa. No es cine; es Jess Franco.
A mí me la sudan bastante muchas de sus películas más míticas. Me la suda el hecho de que sean reconocidas porque se ve la sombra de la cámara o los famosos desencuadres y desenfoques. Me la suda “Gritos en la noche”, me la suda “La Reina del Tabarín”, detesto “Killer Barbys”, odio “El conde Drácula” y opino que “Las vampiras” es una mierda.
Su etapa de vídeo ya empieza a interesarme un poco más, y sus últimas películas son de las que soy fanático, porque son su cine más puro. Porque simplemente se trata de rodar y rodar, da igual el qué, si es con pasta guay, y si es con dos duros, guay también.
Son más cercanas al cine experimental que al cine de género, aunque introduzca elementos de género en todas ellas, pero no son películas experimentales ni películas artísticas. Son las maneras de rodar de Jess Franco. ¿Y en qué es experto Franco? En hacer lo que le sale de los cojones.
Dicho esto, para mayor comprensión de lo expuesto, es indispensable que vean “A ritmo de Jess”, documental sobre el rodaje de “Al Pereira vs. the Alligator Ladies”, confeccionado por nuestro compañero Naxo Fiol, donde comprobaremos que al abuelo, aun siendo experto en hacer lo que le sale de los huevos, las circunstancias tampoco se lo permiten en esta película, teniendo pues que improvisar y llevarla a buen puerto, que no es otro que terminarla. Y aun así tenemos la sensación, viéndola, de que sí, que dentro de esa locura y ese espantoso caos, el señor director ha hecho lo que le ha salido de los huevos.
De hecho, y hablando de sensaciones, la que me da a mí la película, es que se ha hecho sola. ¿No es maravilloso?
Entre contoneo de curvas y tocamientos lésbicos, nos cuentan la historia de las hijas de Fu-Manchu, lesbianas e incestuosas en sus intentos por seducir al detective Al Pereira, que harto ya de tanto folleteo, les reprocha su actitud con una sucesión de frases, y matándolas, no una, sino dos veces, entre otras muchas cosas sin explicación ni lógica (ni puta falta que hace).
Y el resto de la película es un eterno dejarse llevar del director, un dejarse llevar que puedes amar (como es mi caso) o puedes odiar, si es que tienes los cojones suficientes de verla hasta el final.
Antonio Mayans interpreta a Pereira, y está memorable, con todas esas frases conservadoras y chascarrillos misóginos: “Así son las veleidades de la vida: en dos segundos, dos balas matan a dos hijas de puta”, dice. Hay momentos incluso para la vergüenza ajena, pero en este “todo vale” que es “Al Pereira vs. the Alligator Ladies”, pienso que hasta la vergüenza ajena es necesaria. En ninguna película, ni siquiera dentro de las más underground, habríamos tenido tanto valor. Pero a Jess Franco le da igual, aunque quizás se deba a la falta de conciencia de estar fabricando un momento de vergüenza ajena.
Por todo esto (y por todas esas cosas que cuentan por ahí, que si el precedente es “El Sexo está loco”, lo del espejo y la cuarta pared y demás zarandajas que se usan sólo como excusa para justificar la demencia de un señor de vuelta de todo y que rueda por puro amor al acto de rodar) y sobre todo, si no por la libertad total, sí por intentar rodar con ella, “Al Pereira vs. the Alligator Ladies” me parece la mejor película de Jess Franco en mucho, mucho tiempo. Pero hay que saber verla. No como una peli estándar, no como una peli experimental (que no lo es), ni tan siquiera como un fan del director. Hay que verla como lo que es: un ejercicio audiovisual personal, genuino, raro, desconcertante, hilarante, confuso, torpe, demencial y rodado con altas dosis de amor por lo que se hace, pero también con muchas dosis de “me importa un carajo esta mierda y quiero acabar ya”.
Maravillosa.
Muestran sus anatomías las voluntariosas Carmen Montes, Debbie Logan y Paula Davies, como las lascivas Alligator Ladies.
También los más “jessfranquianos” se rasgan las vestiduras ante la película, ciegos, porque se trata de la última del octogenario director, no calibrando en muchos momentos justamente, y elevando los desmanes del director a la categoría de arte, cuando probablemente haya algo de intención artística en según qué planos, pero también mucho de dejadez y pasotismo.
Pero todos se olvidan de una cosa: el “leit motiv” del director, lo de romper con lo establecido a la hora de hacer una película, romper con la lógica, saltarse las normas de lo cinematográficamente establecido. Porque sí, por hacer lo que a uno le salga de los huevos, no buscando esos ramalazos artísticos que muchos creen vislumbrar.
En palabras del propio Jess Franco, “el cine no tiene que ser un tocho de filosofía, no tiene ser Kierkegaard”. Así que también es absurdo buscarle lecturas sesudas a su obra.
A que lo voy es que la mayoría de los que han opinado sobre "Al Pereira vs. the alligator ladies" tienen un problema: no saben ver una película de Jess Franco.
Desde tiempos inmemoriales, Franco ha apostado por un tipo distinto de cine en el que él mismo no sabe ni cómo va a reaccionar ante un plano. Esto mismo puede que pase en el plano, que no se reaccione, por lo que se queda vacío. Es cine, porque cualquier cosa que sean imágenes en movimiento es susceptible de ser cine, incluso los vídeos caseros, pero el de Jess Franco, el de los últimos años, es otra cosa. No es cine; es Jess Franco.
A mí me la sudan bastante muchas de sus películas más míticas. Me la suda el hecho de que sean reconocidas porque se ve la sombra de la cámara o los famosos desencuadres y desenfoques. Me la suda “Gritos en la noche”, me la suda “La Reina del Tabarín”, detesto “Killer Barbys”, odio “El conde Drácula” y opino que “Las vampiras” es una mierda.
Su etapa de vídeo ya empieza a interesarme un poco más, y sus últimas películas son de las que soy fanático, porque son su cine más puro. Porque simplemente se trata de rodar y rodar, da igual el qué, si es con pasta guay, y si es con dos duros, guay también.
Son más cercanas al cine experimental que al cine de género, aunque introduzca elementos de género en todas ellas, pero no son películas experimentales ni películas artísticas. Son las maneras de rodar de Jess Franco. ¿Y en qué es experto Franco? En hacer lo que le sale de los cojones.
Dicho esto, para mayor comprensión de lo expuesto, es indispensable que vean “A ritmo de Jess”, documental sobre el rodaje de “Al Pereira vs. the Alligator Ladies”, confeccionado por nuestro compañero Naxo Fiol, donde comprobaremos que al abuelo, aun siendo experto en hacer lo que le sale de los huevos, las circunstancias tampoco se lo permiten en esta película, teniendo pues que improvisar y llevarla a buen puerto, que no es otro que terminarla. Y aun así tenemos la sensación, viéndola, de que sí, que dentro de esa locura y ese espantoso caos, el señor director ha hecho lo que le ha salido de los huevos.
De hecho, y hablando de sensaciones, la que me da a mí la película, es que se ha hecho sola. ¿No es maravilloso?
Entre contoneo de curvas y tocamientos lésbicos, nos cuentan la historia de las hijas de Fu-Manchu, lesbianas e incestuosas en sus intentos por seducir al detective Al Pereira, que harto ya de tanto folleteo, les reprocha su actitud con una sucesión de frases, y matándolas, no una, sino dos veces, entre otras muchas cosas sin explicación ni lógica (ni puta falta que hace).
Y el resto de la película es un eterno dejarse llevar del director, un dejarse llevar que puedes amar (como es mi caso) o puedes odiar, si es que tienes los cojones suficientes de verla hasta el final.
Antonio Mayans interpreta a Pereira, y está memorable, con todas esas frases conservadoras y chascarrillos misóginos: “Así son las veleidades de la vida: en dos segundos, dos balas matan a dos hijas de puta”, dice. Hay momentos incluso para la vergüenza ajena, pero en este “todo vale” que es “Al Pereira vs. the Alligator Ladies”, pienso que hasta la vergüenza ajena es necesaria. En ninguna película, ni siquiera dentro de las más underground, habríamos tenido tanto valor. Pero a Jess Franco le da igual, aunque quizás se deba a la falta de conciencia de estar fabricando un momento de vergüenza ajena.
Por todo esto (y por todas esas cosas que cuentan por ahí, que si el precedente es “El Sexo está loco”, lo del espejo y la cuarta pared y demás zarandajas que se usan sólo como excusa para justificar la demencia de un señor de vuelta de todo y que rueda por puro amor al acto de rodar) y sobre todo, si no por la libertad total, sí por intentar rodar con ella, “Al Pereira vs. the Alligator Ladies” me parece la mejor película de Jess Franco en mucho, mucho tiempo. Pero hay que saber verla. No como una peli estándar, no como una peli experimental (que no lo es), ni tan siquiera como un fan del director. Hay que verla como lo que es: un ejercicio audiovisual personal, genuino, raro, desconcertante, hilarante, confuso, torpe, demencial y rodado con altas dosis de amor por lo que se hace, pero también con muchas dosis de “me importa un carajo esta mierda y quiero acabar ya”.
Maravillosa.
Muestran sus anatomías las voluntariosas Carmen Montes, Debbie Logan y Paula Davies, como las lascivas Alligator Ladies.
Victor Olid
lunes, 25 de marzo de 2013
INTERVIEW: GUILLERMO GRILLO
Hará ahora un par de años, que navegando por Internet
descubrí una película pequeña, honesta y sencillita, rodada con poco dinero,
pero con uno resultado totalmente edificante, que logró encandilarme, “Fantasma de Buenos Aires”, su director: Guillermo Grillo.
Considero que es una
película única en su estilo, sin las exageraciones propias del cine fantástico
(e independiente) Argentino. ¿Conoces los trabajos de productoras cómo “Farsa
producciones” y otras por el estilo? ¿Qué opinión te merecen
En su argumento, veo
que hay ciertas similitudes con el de la película “Dos veces yo” (“All of me”).
¿Hasta que punto te inspiró esa película? ¿O ha sido casualidad?
Considerando que hoy
por hoy, con el vídeo no es tan difícil llevar a cabo una producción, en
argentina ¿Sería la distribución y el llegar al público lo más difícil?
Dime tus cinco
películas favoritas y otras cinco que aborrezca
Cinco directores que
admires y otros cinco que deteste
Ahora con motivo del estreno on line de su ultima película
“La noche del Chihuhua” (financiada a través del “Crowdfunding”) , oportunamente
decido entrevistarle, y de paso, dar a conocer a los lectores de AVT a un
director diferente, una alternativa al encorsetado panorama del fantástico
Argentino.
Esto es lo que Guillermo Grillo, siempre con una amabilidad
extrema, nos contó.
Varios cortometrajes
y dos largos en tu haber. En España eres
un completo desconocido ¿Cómo te presentarías ante los posibles espectadores
españoles?
Supongo que la mejor presentación para un cineasta son sus
películas, así que les diría que se den una vuelta por mi canal http://www.youtube.com/guillegrillo
donde hay desde un corto que hice a los 17 años hasta el tráiler de mi nuevo
largo. Ahí está casi todo.
Pero de todas maneras, para no dejar esta respuesta en una
mera y descarada publicidad de mi propio sitio, si me tengo que presentar diría
que soy un narrador que usa imágenes. Mis intención con el cine siempre ha sido
contar historias a través de la emoción. También soy guionista de comics y de
alguna manera el objetivo es el mismo. No logro entender cierto nuevo cine que
se vanagloria de no ser narrativo, ciertamente me resulta incomprensible,
porque tampoco estamos hablando de películas abstractas como los cortos de
Norman McLaren, cuyo trabajo adoro, si no más bien de un cine de una narrativa
pobre y de intenciones contradictorias. Eso no es lo mío.
En mi carrera he ganado nueve premios, y cinco de ellos
fueron voto del público. Esa es la presentación que más me enorgullece.
Tu primer
largometraje “Fantasma en Buenos Aires” la considero una película que aprovecha
los pocos recursos de los que dispone, consiguiendo un resultado exquisito.
¿Como surge la oportunidad de dirigirla
Bueno, primero muchas gracias, siempre es grato que se
pondere el arduo trabajo que es hacer una película.
Fantasma de Buenos Aires se produjo gracias a Manuel Antín,
director de la Universidad
del Cine de Buenos Aires. Yo soy egresado de esa universidad y mi película fue
producida por ella, como hicieron con otras antes (“Moebius”, “Mala Época”, “Merkano
el marciano”). Se trabaja con un pequeño subsidio del Instituto de Cine y la
universidad aporta equipamientos y lo más particular es que todos los miembros
del equipo técnico son estudiantes o egresados recientes. Es decir que es un
gran debut cinematográfico, porque todos los “cabeza de equipo” como el
director de fotografía o el sonidista, ocupan por primera vez ese rol en un
largometraje. La idea es tener una experiencia de aprendizaje, y sin duda lo
fue. Todos aprendimos muchísimo.
Claro que conozco su trabajo y lo respeto mucho,
sencillamente porque no buscan hacer un negocio sino hacer el cine que les
gusta. Con el tiempo han mejorado mucho técnicamente, a la par que la
tecnología ha ido abaratando los medios para lograr una buena calidad de
imagen.
De todas formas, si tuviera que marcar una diferencia entre
su búsqueda estética y la mía dentro del género fantástico, diría que intuyo
que ellos buscan homenajear, parodiar o tal vez recrear el cine que vieron en
la televisión en su niñez. De ahí, por ejemplo, que los personajes hablen con
un acento castellano neutro existente únicamente en los doblajes de televisión.
En cambio yo busco otra cosa, no persigo lograr un espécimen
de género puro, sino mestizo. Busco combinar experiencias personales con
diversos elementos de nuestra cultura. En “Fantasma de Buenos Aires” esto es prácticamente
transparente, los problemas y planteos existenciales del adolescente que fui se
enroscan con la cultura del tango, la literatura de Borges, el estado actual de
la ciudad de Buenos Aires y cierto género de comedia norteamericana, que no sé
si tiene nombre pero que parte del cambio entre mente y cuerpo. Todo trenzado
cuidadosamente, para que el espectador no se dé cuenta, sino que disfrute
riéndose, sobresaltándose o incluso llorando, como sé que pasa muchas veces en
el final de Fantasma.
No fue una casualidad para nada, yo vi esa película en mi
juventud (aquí se llamó “Hay una chica en mi cuerpo”) y me gustó mucho. Hay
unos cuantos recursos tomados de allí, pero aplicados a otra historia. En el
fondo “All of me” es una clásica comedia romántica y la mía es un cuento de
amistad, de ayuda mutua.
De alguna manera es así. Si se busca que la película llegue
a una gran cantidad de público cada vez aumenta más el costo de la campaña
publicitaria con respecto al costo de hacer la película. Es más caro venderla
que hacerla.
Para rodar tu ultima
película “La noche del Chihuahua” has utilizado el método (muy de moda) “Crowdfunding”
(para el que no lo sepa, se trata de producir una película a base de donaciones
de los fans para poder financiarla) ¿verdaderamente, este método da resultado?
Mmmmm… qué pregunta! Se trata de algo nuevo que hay que ver
cómo evoluciona. En mi caso funcionó por varias razones. Por un lado te
mentiría si no reconociera que muchos de los aportantes son familiares o
amigos, esto es un hecho lógico, porque la propagación de la campaña de
recaudación se hace por las redes personales de cada uno, por sus contactos,
amigos o seguidores. No tendría sentido pagar un comercial en la TV para una
campaña de crowdfunding, de modo que es natural que el universo de aportantes
sea gente conocida por el creador. Igual hubo muchos productores “genuinos” del
proyecto, que no me conocían a mí sino a mi película, o que siguen al
protagonista del nuevo proyecto, Benjamín Rojas.
Otro punto que yo creo que fue positivo fue plantear desde
el principio una película de distribución gratuita en la red. Es decir, yo no
pido plata regalada para hacer un producto que luego voy a vender. Pido plata
regalada para regalar a su vez la película al público, y esta es la experiencia
a la que pido que se sumen. Esto creo que le da una base ética más sólida al
financiamiento colectivo, mi razonamiento fue: lo que viene de la red debe
volver a la red.
¿Qué tal han ido las
primeras proyecciones? ¿Ahora la estrenas en la red, verdad?
Sinceramente “La Noche del Chihuahua” ha tenido una
repercusión mucho mayor a la que esperaba. Ganó cuatro premios en el Festival
de Cine Inusual de Buenos Aires, Mejor Comedia en el Festival de Villa Carlos
Paz, se exhibió a sala llena en el Festival Internacional de Mar del Plata y
pronto participará en el “Friars Club Comedy Film Festival” en Nueva York.
La respuesta del público es impresionante. Pasada la mitad
de la película no paran de reírse. ¡No se escuchan los diálogos de tanta risa!
Es una experiencia formidable ver salir a la gente de la
sala con una sonrisa en la cara. En ese momento se siente que todo ha valido la
pena. Es una sensación de empatía y de cariño impresionante, porque lo único
que me dicen es “gracias”.
Finalmente el 8 de Mayo la subiré a mi canal de youtube y
estará libre para todo el mundo, como fue la idea original, que se pospuso
simplemente porque los festivales no la habrían aceptado si ya estuviera
estrenada online.
Gracias a Internet,
he podido descubrir tu cine. ¿Qué opinión te merece la red? ¿Y las descargas
ilegales? Al fin de al cabo, yo te descubrí de esa manera, de otra forma no
hubiera podido…
Esto es una ola gigantesca que se acerca inexorablemente.
Habrá quien se entierre en la arena para intentar resistirla y habrá quien
saque una tabla para tratar de surfearla. Yo me anoto entre los segundos.
Fantasma de Buenos Aires no fue un gran éxito de taquilla en
las salas, cosa que ya estaba predestinada porque se lanzó con una mínima
campaña publicitaria. Y en un sistema comercial diseñado por y para la
industria norteamericana, el primer fin de semana de exhibición determina la
entera carrera comercial de un film. Ese número de espectadores no sólo decide
en cuántas salas se proyecta la semana siguiente, determina también cuántas
copias en DVD se lanzarán al mercado (y cuanto menos copias se hagan más cara
es cada una) y de alguna manera decidirá también si a los canales de TV les
interesa comprarla. O sea que un mal número en la primera semana es casi
imposible de remontar, y en realidad ese número no depende tanto de la película
en sí como de la publicidad que se haga. O sea que a fin de cuentas la película
casi no importa. Es un sistema salvaje e impío, incluso para las propias
producciones norteamericanas.
Pero en internet es todo el revés. No hay urgencia, hay
tiempo, la calidad importa. Los espectadores que disfrutaron de la película la
comparten, la recomiendan y se comunican con el autor brindándole su apoyo, sus
críticas o su agradecimiento. Es algo maravilloso. No puedo saber con precisión
cuánta gente vio Fantasma de Buenos Aires en internet, pero fácilmente puedo
calcular que fueron casi diez veces más que las que la vieron en el cine.
Decenas de miles. Si bien esto no me produjo ningún rédito económico, no
exagero al decir que salvó mi carrera de director, porque es muy difícil seguir
adelante después de una decepción como fue el estreno de Fantasma de Buenos
Aires.
Por eso, cuando encaré esta nueva película lo hice
directamente para internet, y el crowdfunding me permitió hacerlo sin pagar yo
mismo por ello, aportando solamente mi trabajo, cosa que hice con gusto,
apoyado incondicionalmente por mi mujer y mis hijos.
Hay un paisano tuyo,
Adrián García Bogliano, que, sin dejar de hacer un cine pequeño e
independiente, está triunfando en todo el mundo con sus películas de terror
¿Conoces su trabajo? ¿Qué opinión te merece?
Pues me gusta su trabajo, creo que considerando la diferencia
estética que comenté entre la gente de Farsa y yo, él estaría en el medio.
Busca hacer películas de género puro pero ubicadas en su ambiente real. No sé
si puedo agregar mucho más, aunque no nos conocemos en persona, sinceramente me
alegro de que le vaya bien.
¿Hay un próximo
proyecto a la vista?
Hay varios proyectos anteriores a “La Noche del Chihuahua”, pero tengo ganas
de escribir algo nuevo, tal vez alejándome de lo fantástico y buscando una
comedia más simple. Es básicamente un intento por adaptarme a la realidad de la
producción del cine argentino, sinceramente los productores no entienden mis
proyectos cuando leen los guiones, porque no se los pueden imaginar (me lo han
dicho con esas mismas palabras) y tampoco puedo seguir filmando con amigos en
mi casa. Así que estoy tratando de cambiar un poco sin renunciar a mi
personalidad, veremos qué pasa.
Tengo que aclararte que no soy un tipo de armar listas, ni
top 5, ni top 10, no acostumbro, de hecho no me gusta hacerlo. Pero a ver…
Favoritas
“Star Wars ep 5, El Imperio contraataca”
“Toy Story”
“Juan Moreira”
“Unforgiven” (“Los Imperdonables” o “Sin Perdón”)
Las aborrecidas es un poco más complicado porque uno tiende
a olvidarlas, pero veamos… supongo que lo chistoso es que sean películas
grandes y caras, tampoco tendría gracia agarrarse contra alguien sin muchos
recursos. Así que vamos a por los peces gordos.
“Star Wars ep 1, La Amenaza Fantasma”
“Matrix
Reloaded”
“Batman
Forever”
“The Men Who stared at Goats” (“los hombres que miraban
fijamente a las cabras)”
Y una nuevita: “El poderoso Oz” (“Oz, un mundo de fantasía”
en España).
Podría decir que admiro a
Woody Allen
Alfred
Hitchcock
Orson
Welles
Ken Loach
Mario Soficci
Eso no fue tan difícil, siempre queda bien poner un
argentino. Por supuesto no voy a poner directores argentinos entre los
detestados…porque sería una lista demasiado larga.
Así que usaré el mismo criterio de atacar tipos con plata
mal usada. A ver…
Woody Allen (¿Qué? ¿Acaso no lo puedo amar y odiar?)
Steven Soderbergh
Alan Smithee (este no existe realmente)
Joel Schumacher
Algo así podría ser la lista… pero tampoco es definitiva,
cualquiera puede entrar o salir en cualquier momento, así que ¡Cuidado!
¿Algo que añadir?
¿Quieres decirles algo a los lectores de AQUÍ VALE TODO?
Simplemente repetirles la invitación a ver mis trabajos en
youtube, es gratis es divertido y a veces es emocionante. Pasen por ahí y si
les gusta lo que ven déjense un comentario, que yo los contesto todos todos.
También pueden ver mi blog, www.guillegrillo.blogspot.com donde conté a modo de
diario todo el proceso de esta peculiar producción que fue “La Noche del Chihuahua”. Muchas gracias y
un abrazo grande para todos.
Victor Olid
sábado, 23 de marzo de 2013
THE MANGLER
Que tiempos aquellos en los que las respectivas carreras de Tobe Hooper y Stephen King estaban en pleno apogeo y a algún tio listo se le ocurrió que ya era hora de que uniesen fuerzas. Hooper aún arrastraba su "Matanza de Texas" (de la que únicamente habían pasado cinco años) y King iba a ser adaptado por segunda vez tras la estupenda "Carrie". Les hablo de 1979 y de "Salem´s Lot" o "El misterio de Salem´s Lot" o el infame "Phantasma 2" que, tratándose de un producto destinado a la caja tonta, y sin ser ni mucho menos la repolla, sí cumplía unos mínimos (incluso para alguien tan poco amigo de los vampiros como yo). A mediados de los temibles 90, con el terror sufriendo una de sus peores épocas, a otro tío -no tan- listo se le ocurrió que sería buena idea reunir de nuevo a Hooper y King en los roles de adaptador/adaptado tras tantos años desde aquel lejano "momento de gloria" (vale, en "Sonámbulos" habían vuelto a coincidir, pero sin lengua). Claro que entonces las carreras de ambos estaban ya bastante tocadas. El cineasta había rodado la infame "Combustión espontánea" y unos cuantos productos televisivos de menor calado, y el escritor pues puede que no pasara un momento TAN bajo, pero las adaptaciones que más triunfaban en aquellos tiempos eran las ajenas al terror, como "Eclipse total" o la estupenda "Cadena perpetua". El género de nuesos amores había quedado relegado a productos de segunda, simpáticos como "The Langoliers", sí, pero bien distantes del brillo de la mejor etapa de King-en-la-pantalla. Por todo eso, poco podíamos esperar de este "The Mangler" (que rula por ahí como "Alianza macabra", título -creo que- argentino).
En una lavandería de esas industriales, una enorme planchadora cobra vida tras probar la sangre y comienza a papearse a todo el que se aproxima demasiado. La cosa ya viene de lejos, de un pacto de origen diabólico tras el que se esconde el dueño del lugar, un anciano de lo más repulsivo. El inevitable poli protagonista, en inevitable crisis personal, será el encargado de descubrir el lío con la ayuda de un cuñado conocedor de toda clase de ciencias ocultas.
Vale, siempre he dicho que jugar con la idea de un objeto muerto que cobra vida para asesinar, no solo es terreno trillado, también muy delicado, porque resulta harto sencillo caer en el más absoluto y profundo de los ridículos. Da igual que Stephen King sea un especialista en el tema, sigue siendo un concepto que da pié a mucha caca y penuria (el relato del que parte la peli pertenece a su antología "El umbral de la noche", de donde también surgió "Maximum Overdrive", el debut en la dirección del escritor con una panda de camiones asesinos y un hostión en taquilla). Consciente de ello, Tobe Hooper opta por enfocar su película desde el humor, pero uno que surge de cierto tono irreal, semi-grotesco e incluso un pelín surrealista. El cineasta carga las tintas estéticamente, un poco en la línea de dos expertos en el barroquismo -y el agobio- como Tim Burton o Terry Gilliam (pero al estilo Hooper, quien no era nuevo en esas lides, basta repasar sus trabajos para la "Cannon"). Robert Englund, protagonista de la función, tomó buena nota de ello e interpreta al malvado dueño de la lavandería echando mano de unos cuantos histrionismos. Ted Levine (el famoso "Buffalo Bill" de "El silencio de los corderos") da vida al alucinado policía y, también, se suma al carro de la demencia, sobreactuando y encargándose de soltar los previsibles diálogos con fin apaciguador: "¿Una planchadora poseída por un demonio?, sí claro!". Y, justamente, ésta misma, la máquina que da nombre al film (a la que se bautiza como "la trituradora", que es lo que significa "The mangler"), es la que gasta el mayor de todo los excesos estilísticos, a base de unas formas pantagruélicas y un tamaño mas bien descomunal. Claro, todo esto está muy bien, quiero decir, es un buen intento por parte de Tobe Hooper de sacar algo potable de una serie de ideas tan estúpidas y absurdas... pero no lo consigue. Por un lado carga mucho (aunque a mi ya me suelen agobiar esta clase de excesos, así que no soy objetivo) y por otro, no logra que "The mangler" nos deje de parecer una chorrada. La parte final, con la máquina totalmente liberada, arrastrándose cual gusano y echando fuego cual dragón, es ya el cachondeo total y absoluto y, directamente, epitafio para la peli.
Sin embargo, tal vez estoy siendo injusto y la culpa no es totalmente del director de "La masacre de Toolbox", ya que, según fuentes (es decir, según Imdb), este solo rodó una parte de la peli, largándose del plató cuando aún no había terminado y otorgando las riendas al productor. Claro que yo no noto diferencia alguna.......
En la parte buena cabe destacar el elemento gore, bastante generoso, bastante gráfico y bastante bien facturado. Sí, queridos, podréis gozar todos viendo cómo la planchadora atrapa, aplasta, revienta y retuerce los cuerpos de sus agónicas víctimas, sin disimulos. De hecho, cuando el cadáver de la primera es descubierto por la policía, de entrada te lo muestran en rápidos flashes, tal y como Hooper hiciera al principio de "La matanza de Texas" con el mítico cadáver putrefacto, pero luego, planteándote tirar ya de pause para verlo bien, te lo enseñan perfectamente en un plano abierto e iluminado. Gracias a dios!.
Junto a Hooper, King, Englund y Levine, encontramos al legendario Harry Alan Towers en producciones ejecutivas, lo que explica la presencia de Sudáfrica como país co-productor.
El caso es que "The Mangler" debió funcionar bien de alguna manera, ya que en el 2002 hubo un "The Mangler 2" y en el 2005 un "The Mangler Reborn". ¡Que me lopliquen!.
Claro que no hacía falta soltar semejante parrafada para hablar de las poco honrosas mediocridades de la peli (sí, lo sé, demasiado tarde... lo siento), bastaba con decir aquello de "Es una producción del 1995" y todo quedaba claro desde buen principio. Como dicen en no recuerdo qué película: "Sí amigo, aquel no fue un buen año..." yo diría más, aquella no fue una buena década.
En una lavandería de esas industriales, una enorme planchadora cobra vida tras probar la sangre y comienza a papearse a todo el que se aproxima demasiado. La cosa ya viene de lejos, de un pacto de origen diabólico tras el que se esconde el dueño del lugar, un anciano de lo más repulsivo. El inevitable poli protagonista, en inevitable crisis personal, será el encargado de descubrir el lío con la ayuda de un cuñado conocedor de toda clase de ciencias ocultas.
Vale, siempre he dicho que jugar con la idea de un objeto muerto que cobra vida para asesinar, no solo es terreno trillado, también muy delicado, porque resulta harto sencillo caer en el más absoluto y profundo de los ridículos. Da igual que Stephen King sea un especialista en el tema, sigue siendo un concepto que da pié a mucha caca y penuria (el relato del que parte la peli pertenece a su antología "El umbral de la noche", de donde también surgió "Maximum Overdrive", el debut en la dirección del escritor con una panda de camiones asesinos y un hostión en taquilla). Consciente de ello, Tobe Hooper opta por enfocar su película desde el humor, pero uno que surge de cierto tono irreal, semi-grotesco e incluso un pelín surrealista. El cineasta carga las tintas estéticamente, un poco en la línea de dos expertos en el barroquismo -y el agobio- como Tim Burton o Terry Gilliam (pero al estilo Hooper, quien no era nuevo en esas lides, basta repasar sus trabajos para la "Cannon"). Robert Englund, protagonista de la función, tomó buena nota de ello e interpreta al malvado dueño de la lavandería echando mano de unos cuantos histrionismos. Ted Levine (el famoso "Buffalo Bill" de "El silencio de los corderos") da vida al alucinado policía y, también, se suma al carro de la demencia, sobreactuando y encargándose de soltar los previsibles diálogos con fin apaciguador: "¿Una planchadora poseída por un demonio?, sí claro!". Y, justamente, ésta misma, la máquina que da nombre al film (a la que se bautiza como "la trituradora", que es lo que significa "The mangler"), es la que gasta el mayor de todo los excesos estilísticos, a base de unas formas pantagruélicas y un tamaño mas bien descomunal. Claro, todo esto está muy bien, quiero decir, es un buen intento por parte de Tobe Hooper de sacar algo potable de una serie de ideas tan estúpidas y absurdas... pero no lo consigue. Por un lado carga mucho (aunque a mi ya me suelen agobiar esta clase de excesos, así que no soy objetivo) y por otro, no logra que "The mangler" nos deje de parecer una chorrada. La parte final, con la máquina totalmente liberada, arrastrándose cual gusano y echando fuego cual dragón, es ya el cachondeo total y absoluto y, directamente, epitafio para la peli.
Sin embargo, tal vez estoy siendo injusto y la culpa no es totalmente del director de "La masacre de Toolbox", ya que, según fuentes (es decir, según Imdb), este solo rodó una parte de la peli, largándose del plató cuando aún no había terminado y otorgando las riendas al productor. Claro que yo no noto diferencia alguna.......
En la parte buena cabe destacar el elemento gore, bastante generoso, bastante gráfico y bastante bien facturado. Sí, queridos, podréis gozar todos viendo cómo la planchadora atrapa, aplasta, revienta y retuerce los cuerpos de sus agónicas víctimas, sin disimulos. De hecho, cuando el cadáver de la primera es descubierto por la policía, de entrada te lo muestran en rápidos flashes, tal y como Hooper hiciera al principio de "La matanza de Texas" con el mítico cadáver putrefacto, pero luego, planteándote tirar ya de pause para verlo bien, te lo enseñan perfectamente en un plano abierto e iluminado. Gracias a dios!.
Junto a Hooper, King, Englund y Levine, encontramos al legendario Harry Alan Towers en producciones ejecutivas, lo que explica la presencia de Sudáfrica como país co-productor.
El caso es que "The Mangler" debió funcionar bien de alguna manera, ya que en el 2002 hubo un "The Mangler 2" y en el 2005 un "The Mangler Reborn". ¡Que me lopliquen!.
Claro que no hacía falta soltar semejante parrafada para hablar de las poco honrosas mediocridades de la peli (sí, lo sé, demasiado tarde... lo siento), bastaba con decir aquello de "Es una producción del 1995" y todo quedaba claro desde buen principio. Como dicen en no recuerdo qué película: "Sí amigo, aquel no fue un buen año..." yo diría más, aquella no fue una buena década.
Naxo Fiol
viernes, 22 de marzo de 2013
DIVIERTASE CON NOSOTROS
Cuando nos referimos al Vídeo club, al final este tipo deproductos, son más genuinos, incluso, que las películas. Que si el festival de
chistes, que si el vídeo para lucimiento de algún cómico de la época que si la
revista que ya a mediados de los ochenta empezaba a “ranciear”. Después
vendrían las primeras películas filmadas en vídeo, pero eso sería otra
historia. Pero si, estos si eran productos exclusivos del video club, que
gozaban de tanta popularidad como el estreno de marras.
Y es que este “Diviértase con nosotros”, fue todo un éxito
en lo que por aquél entonces se llamaba “Teatros portátiles” donde se hacían
estas pequeñas revistas que no precisaban de grandes escenarios, triunfando
sobretodo en el teatro chino de Manolita Chen, y no es para menos por el elenco
con el que contaba la obrita… Nada menos que Arévalo, Los Hermanos Calatrava,
Manolo Cal, Florinda Chico y un grupo de
vedettes, intercalando numeritos musicales entre los sketchs que interpretaban
los famosos cómicos. La gracia estaba, en que no solo podíamos verles haciendo
sus shows individuales, si no que podíamos
verles mezclados entre ellos, cosa poco habitual por aquél entonces. Así, pues
la cosa fue un notable éxito, motivo
este por el que esta revista vio la luz en su versión videográfica, que también
se alquiló como rosquillas.
En “Diviertase con nosotros” destacaría los números clásicos
de los hermanos Calatrava ( a los que tras años y años de observación y estudo
AL FIN les veo la gracia y ni me despeino al asegurar que son súper graciosos)
y el momento en el que una de las Vedettes sube al escenario a un pedazo de
subnormal que se pone cachondo, y que a la hora de bailar, vemos un serio
problema de sincronía en él.
A mí la revista, que ya está totalmente extinta y ver una a
estas alturas ya resulta poco menos que anticuado, es un género teatral que me
gusta, así como me gusta el humor de Arévalo y el de los Calatrava (El de
Manolo Cal, sigo todavía sin entenderlo) así que he disfrutado mucho con el
visionado de esta cinta, que reseño aquí, mas como testamento y constancia de
su existencia que por otra casa, pero que si, que está entretenida.
Para incondicionales de la revista de variedades, y
completistas del entrañable sello “Olimpyc vídeo”, que en los ochenta se
atrevió a editar cosas que no se atrevía a editar nadie, y salir airosos del
intento.
Victor Olid
jueves, 21 de marzo de 2013
TODAVÍA HAY QUIEN SE AGENCIA "MALAS PERO DIVERTIDAS"
Todavía de vez en cuando, recibimos alguna que otra foto de algún lector satisfecho de "Malas pero divertidas" ("Raima ediciones") que se ha hecho con un ejemplar.
En esta ocasion, desde Vigo, Diego Feijoó.
Victor Olid
SHIGURUI
Este es un manga y anime basado en un capítulo de la novela Suruga-jō
Gozen Jiai de Norio Nanjō. En dicho libro se habla de los samuráis tras la
reunificación del país, y trata de los estamentos sociales que hasta entonces regían
en Japón. Los samuráis fueron denostados, y con leyes como la del desarme (en
la que se prohibía llevar espadas por la calle) se les humillaba públicamente.
Poco a poco fueron desapareciendo, quedando como un reducto de generaciones
pasadas. Esta es la historia de dos samuráis que no nacieron en esa escala
social, sino que eran hijos de mercaderes (o prostitutas) y aunque su tiempo
era el ocaso de los Samuráis, supieron ver el poder y orgullo que les otorgaba
llegar a ese status.
Todo el manga (y el anime) es un gran flashback, ya que
empieza de la siguiente manera. El
hermano del Shogun es un sádico loco. Nadie en su castillo sabe cuánto vivirá,
ni si su señor pedirá su muerte por haberle mirado mal o simplemente porque
quiere ver sangre. Este señor feudal decide organizar un torneo con espadas
reales. De esta forma los participantes lucharan a muerte. Muchos de sus
consejeros no lo ven bien, e incluso uno de ellos se hace el seppuku (sacarse
las entrañas y mostrarlas) para calmar la sed de sangre de su señor, pero aun así
no lo consigue y el torneo ha de celebrarse porque es su deseo. Cuando todo está
listo, el primer combate tiene lugar. Los consejeros y demás espectadores, se
sorprender al ver a los contrincantes de este primer combate, un manco y un
ciego que además esta lisiado de una pierna. Los presentes piensan que esto es
una chufla, una tomadura de pelo, pero en cuanto les ven tomar posiciones,
todos callan y esperan, saben que van a ver algo que nunca han visto hasta
ahora. Entonces empieza el flashback, y nos muestra la historia de estos dos
personajes y de cómo llegaron a la posición en la que se encuentran. Ellos son
Irako Seigen y Fujiki Gennosuke. Fujiki es un estudiante del Dojo de Iwamoto Kogan.
Su maestro, Kogan, es un reputado samurái de seis dedos que invento una técnica
secreta invencible. En el momento de la historia Kogan ya está muy mayor, y su
mente no se encuentra en óptimas condiciones, es más, es un completo peligro
para sus alumnos y vecinos, ya que tiene repentinos ataques de violencia. Lo
único que Kogan desea es un sucesor, ya que el tuvo una hija, y desea casarla
con el mejor de sus estudiantes al que enseñara su técnica secreta además de
entregarle a su hija. Fujiki vive enamorado de Mie, la hija de Kogan, pero su
entrenamiento es muy importante por lo que solo se preocupara de ello. Un día
mientras entrenan, aparece un forastero con aires de grandeza que solicita
luchar contra el sensei Kogan. Los estudiantes allí reunidos le dicen que
tendrá que luchar contra dos de ellos antes de pedir una simple audiencia con
su señor. El desconocido es Irako Seigen, hijo de una prostituta (aunque hace
correr el rumor que era hijo de un comerciante de telas teñidas) que ha ido
recopilando técnicas mortales de quien ha podido aprender, ahora quiere la de
Kogan, ya que dicen es invencible. El primero en luchar contra Irako es Fujiki,
pero en el primer lance es derrotado por Irako, quien para ganarle le rompe dos
dedos. Esta derrota la llevara siempre en su memoria Fujiki. Luego Irako ha de luchar
contra el segundo del Dojo, pero hay cae derrotado. Al ver Irako la fuerza del
arte del Dojo de Kogan, solicita formalmente ser alumno. Una vez aceptado,
Irako aprenderá todo lo que necesita de Kogan en un año, y cuando va a ser
instruido en la técnica secreta, además de haber sido prometido con Mei, se
descubre una traición de Irako para con su señor, y es cuando empieza el
castigo, y la mutilación.
El manga (el anime no tanto, pero también) es muy
sangriento, y con mucha casquería de por medio. Tripas, cerebros, y trozos de
piel y carne, saltaran por los aires a la vez que las espadas dibujan arcos contra
el cielo, todo muy cochino, pero probablemente bastante real. Además algunas
viñetas tienen una especie de Rayos X, en los que vemos los órganos internos de
los protagonistas, así como sus músculos, venas y arterias, sin tener que
llegar a ellas, simplemente para que veamos que músculos mueven al hacer
ciertos movimientos, o los puntos débiles del rival. Está plagado de
referencias históricas, y de buena parte del folclore japonés, por lo que no
solo vamos a ver acción y sangre, sino que aprendemos unos cuantos datos que no
están nada mal, sobre todo lo que habla de las escalas sociales y como vivieron
sus últimos años los samuráis.
En el manga hay un par de números de relleno que no aportan
mucho a la historia, el anime aun ando viéndolo pero tiene pinta de que va ir
directo al grano, el manga lo componen 15 tomos (alrededor de 200 cada uno,
ahora mismo no lo recuerdo exactamente) y los 12 episodios de anime solo duran
20 minutos cada uno, así que lo más seguro es que vaya a la historia de Fujiki
e Irako, y se olviden de lo superfluo que no aportaba nada. Aun así, el ritmo
del anime es bastante reposado.
El manga es muy bueno y 100% recomendable si quieres saber
más de los samuráis o si simplemente te gustan las historias de venganzas. El
anime también está muy bien, solo que al no terminar de verlo, solo diré eso,
que pinta bien. Muy recomendable.
ACTUALIZADO:
El anime esta inconcluso. No llega a cubrir toda la historia del manga y ni siquiera la del propio anime, ya que esta empieza igual que el manga, es decir con el combate en honor al hermano del Shogun con uno de los protagonistas ciego y tullido, y el otro manco, y en la versión animada no se llega a ver como se pierde ese brazo. Por lo visto la serie no salía rentable al ser dirigida a un público muy reducido y lo dejaron en el aire. Siempre queda el manga con el que conocer la historia entera, pero es un poco faena que no la acabaran.
ACTUALIZADO:
El anime esta inconcluso. No llega a cubrir toda la historia del manga y ni siquiera la del propio anime, ya que esta empieza igual que el manga, es decir con el combate en honor al hermano del Shogun con uno de los protagonistas ciego y tullido, y el otro manco, y en la versión animada no se llega a ver como se pierde ese brazo. Por lo visto la serie no salía rentable al ser dirigida a un público muy reducido y lo dejaron en el aire. Siempre queda el manga con el que conocer la historia entera, pero es un poco faena que no la acabaran.
RETRIBUTION
Otra de aquellas películas que encajan de lleno en la infame categoría de "Cintas que no alquilé ni tan siquiera siendo chaval porque mi sexto sentido me decía que eran una mierda. Muchos años después por fin las consumo y lo confirmo". Vamos, nunca me atrajo "Retribution"... no hasta que hace poco leí en un blog yankee que había una versión censurada. Y donde hay censura, hay algo interesante que ver. Sangre. Así que le encargué a mi hermano que diera con ella, dio y me la vi. Bluf!.
El prota de nuestra historia es un pintor atormentado con un careto muy peculiar. Parece un cruce entre una anciana, un Vulcano y Christopher Lloyd. Mirarle mucho rato pone nervioso. El caso es que un día intenta quitarse la vida tirándose desde un edificio, pero no la palma, aunque durante la agonía algo raro le pasa. Algo tan raro como que, ya recuperado, se le ponen los ojos verdes y se va cargando a personas que no conoce... pero ellos sí le conocen, o al menos identifican su discurso pre-asesinato. Hay una explicación sobrenatural, claro, pero no la desvelaré, no sea que tengan la insensata intención de verla.
Uno de los muchos problemas de "Retribution" es que en seguida la calas, sabes que todo se va a reducir a crimen tras crimen, en línea recta, y te comienzas a aburrir a los 15 minutos. Y no paras de hacerlo hasta el final. Solo a ratos ocurre algo en la pantalla que llama tu atención, y es ese material censurado que decía, muertes bastantes "gores", destacando la del mecánico, probablemente la más espectacular y salvaje de todas. Pero los veteranos ya saben que eso no compensa el sufrimiento, porque el resto.... tela. Lo más llamativo son los intentos de comedia voluntaria por parte del director, realmente patéticos e inadecuados. Luego, su sentido de la estética, que es así como de un horterismo que espanta. También denota cierta incapacidad para rodar las cosas con normalidad... el ambiente "lumpen" en el que se mueve el prota (enamorado de una puta ataviada en plan "Madonna" pero a lo burro y que, por feo que sea él, le corresponde absurdamente) parece casi de caricatura, exageradamente tebeístico. Y así vamos tirando, pacientemente, entre histrionismos y chunguismos (las escenas de amor son de órdago) hasta un desenlace que, no por resultón, logra el milagro de que nos quede un regusto positivo.
Entre el personal sobresalen nombres propios como los de Kevin Yagher en los efectos de maquillaje (estuvo en algún "Viernes 13", algún "Pesadilla en Elm Street" y lo intentó como director con "Hellraiser 4", de la que terminó renegando), Alan Howarth a la partitura (tiene un curriculum sin desperdicio en el que destacan sus colaboraciones con John Carpenter) y Hoyt Axton, el padre inventor de "Billy Peltzer" en "Gremlins", interpretando a un poli.
Al prota de cara rara, Dennis Lipscomb, lo había visto en un montón de pelis, como "Juegos de guerra" o "El día después", pero no lo situaba. Y el director, Guy Magar, ha hecho cosas como la tercera de "El Padrastro" y la séptima de "Los chicos del maíz". ¡Guau!.
Perfectamente olvideibol!.
El prota de nuestra historia es un pintor atormentado con un careto muy peculiar. Parece un cruce entre una anciana, un Vulcano y Christopher Lloyd. Mirarle mucho rato pone nervioso. El caso es que un día intenta quitarse la vida tirándose desde un edificio, pero no la palma, aunque durante la agonía algo raro le pasa. Algo tan raro como que, ya recuperado, se le ponen los ojos verdes y se va cargando a personas que no conoce... pero ellos sí le conocen, o al menos identifican su discurso pre-asesinato. Hay una explicación sobrenatural, claro, pero no la desvelaré, no sea que tengan la insensata intención de verla.
Uno de los muchos problemas de "Retribution" es que en seguida la calas, sabes que todo se va a reducir a crimen tras crimen, en línea recta, y te comienzas a aburrir a los 15 minutos. Y no paras de hacerlo hasta el final. Solo a ratos ocurre algo en la pantalla que llama tu atención, y es ese material censurado que decía, muertes bastantes "gores", destacando la del mecánico, probablemente la más espectacular y salvaje de todas. Pero los veteranos ya saben que eso no compensa el sufrimiento, porque el resto.... tela. Lo más llamativo son los intentos de comedia voluntaria por parte del director, realmente patéticos e inadecuados. Luego, su sentido de la estética, que es así como de un horterismo que espanta. También denota cierta incapacidad para rodar las cosas con normalidad... el ambiente "lumpen" en el que se mueve el prota (enamorado de una puta ataviada en plan "Madonna" pero a lo burro y que, por feo que sea él, le corresponde absurdamente) parece casi de caricatura, exageradamente tebeístico. Y así vamos tirando, pacientemente, entre histrionismos y chunguismos (las escenas de amor son de órdago) hasta un desenlace que, no por resultón, logra el milagro de que nos quede un regusto positivo.
Entre el personal sobresalen nombres propios como los de Kevin Yagher en los efectos de maquillaje (estuvo en algún "Viernes 13", algún "Pesadilla en Elm Street" y lo intentó como director con "Hellraiser 4", de la que terminó renegando), Alan Howarth a la partitura (tiene un curriculum sin desperdicio en el que destacan sus colaboraciones con John Carpenter) y Hoyt Axton, el padre inventor de "Billy Peltzer" en "Gremlins", interpretando a un poli.
Al prota de cara rara, Dennis Lipscomb, lo había visto en un montón de pelis, como "Juegos de guerra" o "El día después", pero no lo situaba. Y el director, Guy Magar, ha hecho cosas como la tercera de "El Padrastro" y la séptima de "Los chicos del maíz". ¡Guau!.
Perfectamente olvideibol!.
Naxo Fiol
miércoles, 20 de marzo de 2013
INTERVIEW: TIM KINCAID
Tim Kincaid es uno de mis cineastas de serie Z favoritos. Por alguna inexplicable razón, las pelis que hizo para Charles Band y su subdivisón video-clubera chunga "Beyond Infinity Films", me hacen mogollón de gracia. Tienen muchísimo encanto. Os hablo de las inmortales "Holocausto Robot", "La muerte ataca en Nueva York" y "Cazador de mutantes". En el pack también cabría "Superhuman", pero esa siempre la he visto como algo aparte. Las tres primeras, juntas, forman una trilogía "muy coherente".
Por si no lo sabían, Kincaid venía del porno, concretamente del de tendencia homosexual, donde curraba bajo el alias de Joe Gage. Cuando se metió en el cine no-pajero su plan era usar las mismas técnicas de rodaje que cuando filmaba cacas petados, es decir, poca guita y pocos días. Claro, así le salieron. Tras unos cuantos títulos más, y unos años retirado, retomó su alias y se metió a hacer porno otra vez, solo que, hasta hoy, no ha parado de grabar y triunfar.
Por todo eso, me hacía mazo de ilusión entrevistarle. Sin embargo, sus respuestas, escuetas y algo frías, me han resultado una gran decepción ya que mis preguntas (más largas originalmente que las aquí expuestas) iban cargaditas de pasión y datos. A punto he estado de no publicarla, pero al final me he dicho aquello de "Qué carajo!"...
Pasen y lean (aunque sea poco)...
¿Cual es el origen de su interés en el cine?, ¿hacía cortos en super 8 siendo adolescente?...
Amaba las películas desde la infancia. Comencé como actor pero nunca me puse tras una cámara hasta que hice mi primera película profesional.
En la película del 1971 "Quadroon", hay un Tim Kincaid en el reparto. ¿Es usted?.
Sí, soy yo.
Según algunas fuentes, nació como Tim Gambiani. ¿Por qué esos cambios de nombre?.
Esa información incorrecta ha estado en Imdb, y otros sitios, desde hace años. No tengo ni idea dónde comenzó.
Su primera película fue "The Female Response", del 73. Háblenos de ella.
Las películas de sexo "softcore" florecieron en los primeros años 70. Reuní a un grupo de inversores para poder meterme en el mundillo.
Y de ahí pasó a la pornografía. ¿Por qué el cambio?.
En aquella época, pensaba que era el futuro del cine "mainstream".
En 1986, deja el porno y rueda "La prisión" ("Bad Girls Dormitory"). ¿Por qué una peli "w.i.p" (women in pison)?
Siempre fui un fan del género, y quería probarlo.
De ahí pasamos a "Beyond Infinity Films". ¿Cómo comenzó todo ello, incluida su relación con Charles Band?.
Nos conocimos en una convención de cine americano en Los Angeles. Vió el trailer de "La prisión" e inmediatamente me ofreció un contrato para varias películas.
¿Cual era la infraestructura de esas películas?
Todas se rodaron en 35mm en cuatro o cinco días, con presupuestos sobre los 85,000 dólares cada una, si no recuerdo mal.
Da la sensación de que comenzaban con un poster espectacular y un título llamativo. ¿Es correcto?.
Es correcto!.
En aquellos tiempos, todas esas pelis eran automáticamente tildadas de basura. Ahora, con los años, parece que ha mejorado la opinión al respecto. ¿Qué opina de ese cambio de mentalidad y qué piensa usted de ellas?.
Las considero pecadillos de juventud. La audiencia puede disfrutar de ellas como pequeñas y baratas cápsulas temporales.
De todas, "Holocausto Robot" parece enfocada a un público más juvenil por su tono aventurero/fantasioso y su ausencia real de violencia y tetas....
En realidad es que no había presupuesto suficiente para expandir las áreas de acción y desnudos.
El gran Ed French era colaborador habitual suyo, no solo como maquillador, también como actor. ¿Qué tal?.
Trabajar con Ed era una maravilla y su trabajo era de primera clase. Su talento interpretativo no estaba tan mal, después de todo.
En "Superhuman" ("Maximum Thrust"/"The Occultist") aparece un tio con una polla-metralleta. Gran idea. ¿De dónde sale?.
De Ursula Andress y sus tetas-pistola en "La víctima número diez". Ahora Robert Rodriguez está llevando la antorcha con Sofia Vergara en la secuela de "Machete".
¿Solía relacionarse con los otros integrantes de "Beyond Infinity Films" como David DeCoteau o Gorman Bechard?.
Ellos trabajaban en California, yo lo hacía en Nueva York, así que nuestros caminos raramente se cruzaban.
¿Que tal su experiencia como productor en 1987 con "Enemy Territory" y "Necropolis"?
Desagradable en extremo.
Háblenos de la menos conocida de sus películas durante este periodo, "Riot on 42nd St.". En ella actuaba un imberbe Jeff Fahey, ¿que tal fue la movida?.
Los productores se quedaron sin dinero a mitad de producción. Lo que existía se montó como se pudo y se estrenó en un cine de la calle 42 por unos cuantos días y únicamente por razones fiscales. He oído que hay un DVD en marcha justo ahora, pero no lo he visto y ni ganas tengo.
Jeff Fahey hizo su primera película conmigo con el fin de aclimitarse a los tejemanejes de la industria del cine y así afrontar su siguiente película, "Silverado". Era excelente y un auténtico buen chico.
¿Es "Ella ha vuelto" ("She´s Back") una parodia de las pelis de venganzas y justicieros?
Sí, lo es.
En esa peli curró con Carrie Fisher en plena resaca drogadiza. ¿Qué tal la experiencia?. Por otro lado, Buddy Giovinazzo, director de "Combat Shock", era el guionista.
Nunca he hablado de lo que supuso trabajar con Carrie, y no lo haré ahora.
Buddy estaba lleno de ideas y siempre centrado en el trabajo. Ahora enseña cine y trabaja en Europa.
Y entonces volvió al porno, retomando su pseudónimo de Joe Gage. ¿Por qué ese regreso, se siente más cómodo así?.
Seguía al dinero. El nombre de Joe Gage se convirtió en una marca en sí misma, y disfruto del trabajo. Las personas no son menos incompletas que aquellas que negocian en otras ramas de la industria cinematográfica.
Imagino que las cosas habrían cambiado mucho en el mundillo, ¿no?, ¿qué tal la reentrada?.
Re-comencé justo cuando el salto al cine digital estaba en pleno apogeo y en seguida me di cuenta de que había encontrado el paraíso.
¿Ha pensado en regresar al cine no-porno, alguna idea?
Siempre ando buscando nuevos territorios que conquistar.
Y para terminar, tres curiosidades...
¿Es cierta su implicación en tareas de co-director en la peli "Simbad" de la "Cannon"?
Más información equivocada de Imdb. He contactado con ellos a lo largo de los años para que lo arreglen, pero nunca ha ocurrido nada.
Entre 1989 y 2001 se dedica a escribir novelas...
Escribí un par, "Today, tomorrow and always" y "Never let me go", dentro del género de "novelas para leer en el aeropuerto o en la playa". Fueron exitosas y divertidas de hacer, pero me llevaron mucho tiempo y mucho trabajo, así que volví a las cámaras.
En una ocasión me sorprendió leer que mencionaba a los Hermanos Kuchar (de los que somos muy fans) como influencia. ¿Cierto?.
He seguido a los Hermanos Kuchar desde el principio. No había nadie más valiente que esos dos y los admiro enormemente. Una de las grandes frases de "Thundercrack!" es: "Puedes hacer el bien, puedes hacer el mal, o puedes no hacer nada". ¿Qué hay más profundo que eso?.
(Nota: Esa frase no pertenece a "Thundercrack!", de la que George Kuchar es guionista pero no director, sino a uno de sus cortos más populares, "A reason to live").
Por si no lo sabían, Kincaid venía del porno, concretamente del de tendencia homosexual, donde curraba bajo el alias de Joe Gage. Cuando se metió en el cine no-pajero su plan era usar las mismas técnicas de rodaje que cuando filmaba cacas petados, es decir, poca guita y pocos días. Claro, así le salieron. Tras unos cuantos títulos más, y unos años retirado, retomó su alias y se metió a hacer porno otra vez, solo que, hasta hoy, no ha parado de grabar y triunfar.
Por todo eso, me hacía mazo de ilusión entrevistarle. Sin embargo, sus respuestas, escuetas y algo frías, me han resultado una gran decepción ya que mis preguntas (más largas originalmente que las aquí expuestas) iban cargaditas de pasión y datos. A punto he estado de no publicarla, pero al final me he dicho aquello de "Qué carajo!"...
Pasen y lean (aunque sea poco)...
Tim Kincaid, disfrazado de Joe Gage, en plena porno-faena....
¿Cual es el origen de su interés en el cine?, ¿hacía cortos en super 8 siendo adolescente?...
Amaba las películas desde la infancia. Comencé como actor pero nunca me puse tras una cámara hasta que hice mi primera película profesional.
En la película del 1971 "Quadroon", hay un Tim Kincaid en el reparto. ¿Es usted?.
Sí, soy yo.
Según algunas fuentes, nació como Tim Gambiani. ¿Por qué esos cambios de nombre?.
Esa información incorrecta ha estado en Imdb, y otros sitios, desde hace años. No tengo ni idea dónde comenzó.
Su primera película fue "The Female Response", del 73. Háblenos de ella.
Las películas de sexo "softcore" florecieron en los primeros años 70. Reuní a un grupo de inversores para poder meterme en el mundillo.
Y de ahí pasó a la pornografía. ¿Por qué el cambio?.
En aquella época, pensaba que era el futuro del cine "mainstream".
En 1986, deja el porno y rueda "La prisión" ("Bad Girls Dormitory"). ¿Por qué una peli "w.i.p" (women in pison)?
Siempre fui un fan del género, y quería probarlo.
De ahí pasamos a "Beyond Infinity Films". ¿Cómo comenzó todo ello, incluida su relación con Charles Band?.
Nos conocimos en una convención de cine americano en Los Angeles. Vió el trailer de "La prisión" e inmediatamente me ofreció un contrato para varias películas.
¿Cual era la infraestructura de esas películas?
Todas se rodaron en 35mm en cuatro o cinco días, con presupuestos sobre los 85,000 dólares cada una, si no recuerdo mal.
Da la sensación de que comenzaban con un poster espectacular y un título llamativo. ¿Es correcto?.
Es correcto!.
En aquellos tiempos, todas esas pelis eran automáticamente tildadas de basura. Ahora, con los años, parece que ha mejorado la opinión al respecto. ¿Qué opina de ese cambio de mentalidad y qué piensa usted de ellas?.
Las considero pecadillos de juventud. La audiencia puede disfrutar de ellas como pequeñas y baratas cápsulas temporales.
De todas, "Holocausto Robot" parece enfocada a un público más juvenil por su tono aventurero/fantasioso y su ausencia real de violencia y tetas....
En realidad es que no había presupuesto suficiente para expandir las áreas de acción y desnudos.
El gran Ed French era colaborador habitual suyo, no solo como maquillador, también como actor. ¿Qué tal?.
Trabajar con Ed era una maravilla y su trabajo era de primera clase. Su talento interpretativo no estaba tan mal, después de todo.
En "Superhuman" ("Maximum Thrust"/"The Occultist") aparece un tio con una polla-metralleta. Gran idea. ¿De dónde sale?.
De Ursula Andress y sus tetas-pistola en "La víctima número diez". Ahora Robert Rodriguez está llevando la antorcha con Sofia Vergara en la secuela de "Machete".
¿Solía relacionarse con los otros integrantes de "Beyond Infinity Films" como David DeCoteau o Gorman Bechard?.
Ellos trabajaban en California, yo lo hacía en Nueva York, así que nuestros caminos raramente se cruzaban.
¿Que tal su experiencia como productor en 1987 con "Enemy Territory" y "Necropolis"?
Desagradable en extremo.
Háblenos de la menos conocida de sus películas durante este periodo, "Riot on 42nd St.". En ella actuaba un imberbe Jeff Fahey, ¿que tal fue la movida?.
Los productores se quedaron sin dinero a mitad de producción. Lo que existía se montó como se pudo y se estrenó en un cine de la calle 42 por unos cuantos días y únicamente por razones fiscales. He oído que hay un DVD en marcha justo ahora, pero no lo he visto y ni ganas tengo.
Jeff Fahey hizo su primera película conmigo con el fin de aclimitarse a los tejemanejes de la industria del cine y así afrontar su siguiente película, "Silverado". Era excelente y un auténtico buen chico.
¿Es "Ella ha vuelto" ("She´s Back") una parodia de las pelis de venganzas y justicieros?
Sí, lo es.
En esa peli curró con Carrie Fisher en plena resaca drogadiza. ¿Qué tal la experiencia?. Por otro lado, Buddy Giovinazzo, director de "Combat Shock", era el guionista.
Nunca he hablado de lo que supuso trabajar con Carrie, y no lo haré ahora.
Buddy estaba lleno de ideas y siempre centrado en el trabajo. Ahora enseña cine y trabaja en Europa.
Y entonces volvió al porno, retomando su pseudónimo de Joe Gage. ¿Por qué ese regreso, se siente más cómodo así?.
Seguía al dinero. El nombre de Joe Gage se convirtió en una marca en sí misma, y disfruto del trabajo. Las personas no son menos incompletas que aquellas que negocian en otras ramas de la industria cinematográfica.
Imagino que las cosas habrían cambiado mucho en el mundillo, ¿no?, ¿qué tal la reentrada?.
Re-comencé justo cuando el salto al cine digital estaba en pleno apogeo y en seguida me di cuenta de que había encontrado el paraíso.
¿Ha pensado en regresar al cine no-porno, alguna idea?
Siempre ando buscando nuevos territorios que conquistar.
Y para terminar, tres curiosidades...
¿Es cierta su implicación en tareas de co-director en la peli "Simbad" de la "Cannon"?
Más información equivocada de Imdb. He contactado con ellos a lo largo de los años para que lo arreglen, pero nunca ha ocurrido nada.
Entre 1989 y 2001 se dedica a escribir novelas...
Escribí un par, "Today, tomorrow and always" y "Never let me go", dentro del género de "novelas para leer en el aeropuerto o en la playa". Fueron exitosas y divertidas de hacer, pero me llevaron mucho tiempo y mucho trabajo, así que volví a las cámaras.
En una ocasión me sorprendió leer que mencionaba a los Hermanos Kuchar (de los que somos muy fans) como influencia. ¿Cierto?.
He seguido a los Hermanos Kuchar desde el principio. No había nadie más valiente que esos dos y los admiro enormemente. Una de las grandes frases de "Thundercrack!" es: "Puedes hacer el bien, puedes hacer el mal, o puedes no hacer nada". ¿Qué hay más profundo que eso?.
(Nota: Esa frase no pertenece a "Thundercrack!", de la que George Kuchar es guionista pero no director, sino a uno de sus cortos más populares, "A reason to live").
Naxo Fiol
martes, 19 de marzo de 2013
EL ENIGMA DEL CUERVO
La trama propia del artista que con su obra inspira a un asesino a cometer crímenes, lo que lo obliga a ser parte de la investigación, poner en riesgo la vida de sus seres queridos y mantener una relación de odio/caballerosidad con el psicópata de rigor quien, finalmente, acaba muriendo en sus manos, está más vista que el tebeo. Se han hecho tropecientas pelis partiendo de esa base... pero valerse de un personaje real, y una obra real, es un recurso algo menos explotado. En el caso de "El enigma del cuervo" ese personaje no es otro que el maestro de la literatura de horror Edgar Allan Poe (que, en la vida real, también inspiró con su obra un montón de crímenes... solo que de orden cinematográfico), interpretado bastante bien (aunque algo dado al histrionismo) por el simpático John Cusack.
Curiosamente, no es la primera vez que se convierte al autor de "El pozo y el péndulo" en el prota/héroe de una ficción, hay unas cuantas muchas, aunque la que me vino a la cabeza viendo "El enigma del cuervo" fue la ultra-decepcionante "El espectro de Edgar Allan Poe", del año 1974 y luciendo una caratula vhs-era estupenda, que finalmente resultó ser un tochazo de mucho cuidado únicamente destacable por el extraño nombre del director, Mohy Quandour.
En su momento, Poe fue encontrado muerto en el banco de un parque y la peli usa esa excusa para tejer toda una trama que incluye, cómo no, el riguroso suicidio heróico y por amor (aaaro!) del escritor. Naturalmente, siendo un producto mil por mil Hollywoodiense, la imagen que se da de Edgar Allan Poe dista un poco de ser negativa o totalmente oscura. Sí, era un excéntrico egomaníaco, pero simpático. Sí, era un borracho, pero sin pasarse (cuando se sabe a ciencia cierta que al muchacho le gustaba más empinar el codo que a mi eyacular, que dicho vicio contribuyó a muchas de sus ideas más macabras y que, seguramente, también tendría que ver con su fatal desenlace). Obviamente, sin ser Cusack un guaperas, tampoco es tan feo como era Poe en la realidad. Y, ya puestos, pongámosle una novia que está requeterica y que, inevitablemente, será el verdadero motor de todo lo que ocurra. En un último apunte muy made in Hollywood, cabe resaltar que según "El enigma del cuervo", Poe se consideraba a sí mismo poeta y no era muy feliz escribiendo relatos de horror, cosa esta que hacía únicamente por dinero y para saciar la sed de sangre de una plebe ignorante. Encima, dicha tarea no le aportaba más que desgracias, tormento e infelicidad. ¿Qué nos está queriendo decir Hollywood con ello?.... ¿lo mismo que cada dos por tres nos demuestran George Romero, Wes Craven, Tobe Hooper o Sam Raimi? (sin querer decir que estos y el escritor compartan capacidades). En fin, todo muy mainstream, todo muy standard... y aquí incluyo la eficacia de la peli.
A pesar de la parrafada, "El enigma del cuervo" no está tan mal. Muy bien ambientada y con ese "savoir faire" tan plano pero efectivo de todo producto medio americano, funciona como entretenimiento nocturno, es llevadero, no ofende demasiado (a pesar de un final un poco asá) y se ve con la misma facilidad con la que se olvida. En manos de otro director, sería una tragedia, pero no parece que sus responsables quisieran pasar a la historia del cine con su apuesta y, en ese sentido, la movida les ha salido bordada.
Curiosamente, no es la primera vez que se convierte al autor de "El pozo y el péndulo" en el prota/héroe de una ficción, hay unas cuantas muchas, aunque la que me vino a la cabeza viendo "El enigma del cuervo" fue la ultra-decepcionante "El espectro de Edgar Allan Poe", del año 1974 y luciendo una caratula vhs-era estupenda, que finalmente resultó ser un tochazo de mucho cuidado únicamente destacable por el extraño nombre del director, Mohy Quandour.
En su momento, Poe fue encontrado muerto en el banco de un parque y la peli usa esa excusa para tejer toda una trama que incluye, cómo no, el riguroso suicidio heróico y por amor (aaaro!) del escritor. Naturalmente, siendo un producto mil por mil Hollywoodiense, la imagen que se da de Edgar Allan Poe dista un poco de ser negativa o totalmente oscura. Sí, era un excéntrico egomaníaco, pero simpático. Sí, era un borracho, pero sin pasarse (cuando se sabe a ciencia cierta que al muchacho le gustaba más empinar el codo que a mi eyacular, que dicho vicio contribuyó a muchas de sus ideas más macabras y que, seguramente, también tendría que ver con su fatal desenlace). Obviamente, sin ser Cusack un guaperas, tampoco es tan feo como era Poe en la realidad. Y, ya puestos, pongámosle una novia que está requeterica y que, inevitablemente, será el verdadero motor de todo lo que ocurra. En un último apunte muy made in Hollywood, cabe resaltar que según "El enigma del cuervo", Poe se consideraba a sí mismo poeta y no era muy feliz escribiendo relatos de horror, cosa esta que hacía únicamente por dinero y para saciar la sed de sangre de una plebe ignorante. Encima, dicha tarea no le aportaba más que desgracias, tormento e infelicidad. ¿Qué nos está queriendo decir Hollywood con ello?.... ¿lo mismo que cada dos por tres nos demuestran George Romero, Wes Craven, Tobe Hooper o Sam Raimi? (sin querer decir que estos y el escritor compartan capacidades). En fin, todo muy mainstream, todo muy standard... y aquí incluyo la eficacia de la peli.
A pesar de la parrafada, "El enigma del cuervo" no está tan mal. Muy bien ambientada y con ese "savoir faire" tan plano pero efectivo de todo producto medio americano, funciona como entretenimiento nocturno, es llevadero, no ofende demasiado (a pesar de un final un poco asá) y se ve con la misma facilidad con la que se olvida. En manos de otro director, sería una tragedia, pero no parece que sus responsables quisieran pasar a la historia del cine con su apuesta y, en ese sentido, la movida les ha salido bordada.
Naxo Fiol
DON CIPOTE DE LA MANGA
Extraña y ochentera película española que, con serios
problemas para desarrollar un argumento tontísimo, nos cuenta la historia de un
individuo atacado por un vampiro. En consecuencia, las noches de luna
llena le entran irrefrenables ganas de folleteo. Durante el resto del
tiempo, va con su socio a vender motivos religiosos por la manga del mar menor,
mientras emprende su particular cruzada contra el sexo y el pecado, lo que dará
lugar a supuestas situaciones cómicas.
La película es muy mala. Si aquellos percebes que se creen
doctos en temas cinematográficos desprecian lo que viene a ser una comedia
común de los años ochenta, deberían ver esto para que se revolvieran en sus
propios vómitos, porque lo grande de “Don Cipote de la
Manga” es un atentado a todo lo establecido en la realización de cine. Una
rareza de las que hay pocas, dos o tres a lo sumo, como pasaba con “El Violador
violado” de J.J. Porto.
Y es que, la película es soportable únicamente gracias a ese
tono de comedia española que desprende, pero, indudablemente, estamos ante una
serie z de la peor calaña, donde el poco sentido de la trama se pierde al no
tener absoluta idea, su director, de cómo hilar unas escenas con otras.
Curiosamente, tras ver varios de sus carteles, la película
nos vende el estar adscrita a la cosa esa del “destape” ¡Menuda engañifa! Se
utiliza el sexo como elemento cómico en el guión (el sexo de siempre ha sido el
más importante de los elementos cómicos), pero no vemos ni una mísera teta, lo que
teniendo en cuenta el concepto de la película, y la época en la que se rodó, la
convierte en una cosa más rara todavía.
Lo curioso, también, es que el guión fue
co-escrito por Antonio Mayans, uno de los cuatro que firmó, junto
con el de la película porno “Detectives del placer”, del que también es
director, o la última de Jess Franco “Al Pereira vs. Alligator Ladies".
Tiene así mismo un papelito secundario sin mayor relevancia.
Los actores de aquella época eran
todos muy buenos, y unos currelas, por eso no es de extrañar que
aceptasen hacer cualquier tipo de película. Así pues, el reparto no es nada
desdeñable, teniendo como protagonistas al eterno secundario Carlos Lucas, Paco
Cecilio, Gracita Morales, Rafael Hernández y Azucena Hernández.
En cuanto al que da la voz de acción, Gabriel Hernández, cuenta con una filmografía reducida a tres títulos dirigidos y dos producidos, uno de
ellos es, precisamente, “El tío del saco y el inspector Lobatón”, ignota secuela de
la ya de por sí ignota “El Violador violado” arriba mentada.
Solo par curiosos.
Victor Olid
viernes, 15 de marzo de 2013
EL SEXO ESTÁ LOCO
“El sexo está loco” es uno de esos claros referentes que
hacen que sea firme en mi decisión de decir que Jess Franco, mola. No son sus
imposibles (y reconocidas) películas de terror las que le convierten en un
autor, son estas en las que, de corte más desenfadado y con dos perras ( y con
dos pesetas también), el tío Jess se pone a rodar sin saber muy bien el qué, ni
el cómo.
Si me preguntan de qué va la película, yo tengo que
responderles que ni puta idea. Ya que si al comienzo de la película, la cosa va
de unos extraterrestres que se aparean y preñan en cuestión de segundos a una terráquea
dentro de su nave (que es el interior de
una discoteca ¡Como en “El E.T.E. y el oto”!), pronto eso es el resultado de
una especie de performance en la que una serie de actores trabajan para una
audiencia que llevan caretas de monstruos.
Por si eso fuera poco, pronto aparece el propio Franco para
darles instrucciones de lo que tienen que hacer, o filmarse el mismo delante
del espejo de donde transcurre la acción, sin que los actores dejen de
interpretar sus papeles. Pero es que eso no es todo… los actores saltan de un
personaje a otro, de escena a escena, sin inmutarse, y sin que el espectador
sepa muy bien si el personaje que está en pantalla es el tal Flannagan o el tal
Gutiérrez, ambos interpretados por Tony Skios (o sea, Antonio Rebollo), en
muchas de las escenas, con la misma ropa ¡una locura!
La peli en general, es una serie de tonterías filmadas, unas
con más gracia, otras con menos, que sirven como material de relleno para lo
que esta película “S” viene vendiendo, que no es otra cosa que las escenas de
folleteo. Erotismo soft en este caso.
Sin ser el colmo del entretenimiento, si que sería una de
las películas más visibles del señor Jess, y toda una oda al histrionismo por
parte de los actores (Robert Foster, está enorme, en su salsa, desgañitándose
si es preciso).
Junto a los mentados Skios y Foster (Antonio Mayans),
tenémos a Lynn Endersson, y, como no, entradita en carnes, a Candy Coster, o lo
que es lo mismo, Lina Romay, asumiendo con estoicismo, y alegremente, su
protagonismo.
Un desbarajuste personalísimo, un caos técnico y artístico
maravilloso y una comedia surrealista y pizpireta como pocas.
En definitiva, una película de “gente feliz”, dónde,
efectivamente, el sexo está como una puta cabra.
Muy recomendable.
Victor Olid