jueves, 1 de diciembre de 2016

Doctor Strange

Marvel Studios tiene un formula que de momento les está reportando ingentes cantidades de dinero, así que no la varia un ápice. Estamos ante una película de orígenes, en este caso de cómo el Doctor Strange pasa de cirujano del más alto nivel, a maestro de las artes místicas. Como digo película de orígenes, pero también de inclusión de la magia y el multiverso que ella conlleva, dentro del universo cinematográfico Marvel. Y lo hace de forma que no quede ridículo, que no sea un simple abracadabra, sino que se le da una especie de sentido a porque y como consiguen los maestros místicos en hacer las cosas que hacen.  Otra cosa que Marvel Studios hace que el resto de productoras rabien de envidia, y que los aficionados al cine superheroico mojen bragas y levantes miembros viriles, es el departamento de casing. Y es que Benedict Cumberbatch era y es el perfecto candidato para interpretar al Doctor Strange. Al igual que lo fue Robert Downey Jr. en el papel de Tony Stark , Chris Evans para hacer de Steve Rogers o Mark Rufallo como Bruce Banner. Volvamos con Cumberbatch, da la talla perfectamente, imprime el carácter canalla y simpático del personaje, sin caer en ningún momento en la parodia o la sobreinterpretación.  Tilda Swinton como la anciana, que levanto polvareda por cambiarle el sexo al personaje también construye un papel emotivo y agradable. El resto de elenco no desentona, con lo que ya es más que suficiente, y confirma el mejor equipo de casting de Hollywood hasta la fecha.

Steven Strange es un cirujano de éxito, engreído y pomposo, que un dia tiene un accidente de tráfico que deja sus manos en el peor estado posible. Las manos de un cirujano son su herramienta de trabajo, y como Strange no sabe vivir sin trabajar, dilapidara su fortuna intentando encontrar una cura. Esta búsqueda de curación le lleva hasta Nepal, a Katmandu, donde será entrenado en las artes místicas por la Anciana y el maestro Mordo. Entra en escena un maestro renegado, que quiere entregar la Tierra al poderoso Dormammu, un ente de la dimensión oscura que ansia unificar todos los planos de existencia en el suyo propio. Strange, deberá de salvaguardar los santuarios repartidos por el mundo que son los que impiden que Dormammu se haga con la Tierra.

Acción, unas gotitas de humor y unos personajes carismáticos han hecho que esta película haya superado a día de hoy los 600 millones en taquilla. Un nuevo universo dentro del que ya existía en Marvel, y unos personajes que no desentonaran nada cuando todos se junten en El Guantelete del Infinito. Vamos que todo muy bien, como Marvel sabe hacer.

2 comentarios:

Daniel dijo...

¿ Te puedes creer que hay gente que le ha criticado los pequeños toques de humor? Cuánto daño ha hecho Christopher Nolan

Naxo Fiol dijo...

Pues fíjate que, aunque a mi no me gusta lo que hizo Nolan con Batman, y siendo como soy fan de Marvel Studios, reconozco que en el caso de Dr Strange tampoco encajé bien el humor. Y es que hay una diferencia entre Dr Strange y el resto de pelis de Marvel. Dr Strange es más oscura en su estética, más gris, algo muy característico de su director. Y ese tono choca con los momentos de humor y sí, mientras la veía en el cine, me chirriaban, incluso incomodaban.
Ya que estoy puesto, comentar también que en la reseña he echado de menos una cita a los increíbles efectos visuales de la peli. Sí, ya sé, siempre son espectaculares en las pelis Marvel, pero en el caso del Dr Strange ya no lo son solo a nivel técnico, ya hablo de a nivel imaginativo, o incluso a nivel conceptual, el primer trip de Dr Strangre y la pelea en esa ciudad partida en varias dimensiones son ALUCINANTES!!!!. Si hay una peli que este año merece el Oscar a los ef.visuales, sin duda es esa!!.