viernes, 14 de diciembre de 2018

COMPUTRON 22


Los italianos tienen un extraño concepto de comercialidad que lleva a un señor, que ha hecho del explotar la muerte y la barbarie su sello de identidad, a escribirse un guion de corte meramente familiar, como es el caso de este “Computron 22” cuyo libreto firma, sin ningún tipo de vergüenza, Franco Prosperi, uno de los más populares directores de documentales mondo, responsable de clásicos del subgénero como por ejemplo “Este perro mundo”.
A eso, hay que sumarle la no menor poca vergüenza de  su director, Giuliano Carnimeo que, como buen artesano, no mira en absoluto el material a filmar, sino que, sencillamente, lo filma independientemente de si se trata de un film de terror (“El hombre rata”), una comedia chusca (“Jaimito, médico del seguro”) o una película de corte post apocalíptico (“El exterminador de la carretera”), ya sea firmando bajo pseudónimo anglosajón, ya sea con su propio nombre.
En la otra mano, tenemos a un decadente Lolo García de 10 años de edad, que ya ve sus capacidades actorales mermadas y que, con esa edad, ya no interesa a nadie. Atrás quedaron los tiempos de trabajar a las órdenes de Antonio Mercero y de la bonanza en taquilla, motivo por el cual tiene el papel protagonista en esta película italiana.
Entonces, este “Computron 22” supuso la última película tanto del niño actor como del  director italiano, y no se me ocurre peor trozo de mierda para despedirse de la gran pantalla que este.
Concebida como episodio piloto de una serie televisiva que no llegó a rodarse, el material resultante de este piloto, llegó a estrenarse en salas italianas sin hacer demasiado ruido. Además, aunque se nos venda como una historia de ciencia ficción de corte infantil, en realidad se trata de una adaptación apócrifa y actualizada de “De los Apeninos a los Andes”, es decir, de “Marco”.
Un niño que vive con su potentado abuelo descubre, por medio de una computadora con el software adecuado, que su madre a la que cree muerta, está vivita y coleando en la Argentina. Así, obsesionado con su mamá, reúne algo de dinero y pone rumbo a esas inhóspitas tierras donde, mientras comienza la  búsqueda de su madre, es timado por rateros bien vestidos y esquiva toda suerte de  dificultades. En resumidas cuentas, tenemos una película infectada —de forma tercermundista— por el espíritu spielbergiano de los 80 del que, sin duda, mama, en el que Lolo García es un Marco de andar por casa que viaja lejos en busca de la madre con la ayuda de un Tamagochi de última generación (y de un niño Japonés… a lo Tapón). Cosa esta que no me parece mal, de no ser porque la película es un bodrio de padre y muy señor mío que no hay por donde cogerlo. Eso sí, se trata de una película profética en el sentido de que, en los cinco minutos finales, Prosperi y Carnimeo, vaticinan lo que será en un futuro la tecnología, en el sentido de que, el niño, se pone en contacto con su madre a través de Computron 22 , en lo que parece una versión antediluviana del Whatssapp.
Sin embargo, hay que satisfacer la curiosidad que suscitaba esta extraña película. Una vez satisfecha, lo más sensato —y sencillo— es olvidarla por siempre jamás.

martes, 11 de diciembre de 2018

AVT PODCAST (104)





Muy prontito hemos vuelto esta vez a la palestra!!!
Y en esta ocasión comentamos unas pocas películas de (o con) Fernando  Fernán – Gómez, que es un clásico de nuestro cine, y así hablamos también un poquito de cine español.
Así, Romerito comenta la película “Chely” que es un precedente al cine quinqui, Víctor comenta una de las grandes películas del cine español como es “El viaje a ninguna parte” y Aratz tira de clásico cincuentero con “Aeropuerto”, que es un panfleto propagandístico del régimen y de iberia.
La película conjunta (con la que hemos disfrutado mucho) es “Chechu y familia” dirigida por el inefable Álvaro Saenz de Heredia.
Ya lo saben… esto es AVT PODCAST!!!

lunes, 10 de diciembre de 2018

STRIPTEASE


Uno de los hits rompetaquillas de los 90 que, basado en un best seller de tres años antes de su rodaje, consiguió un “más difícil todavía” de las películas malas, que es camuflar una comedia involuntaria de voluntaria. O eso creo.
Supuestamente, “Striptease” se concibió como una comedia con toques de thriller, y durante el rodaje, Andrew Bergman, su director, puso especial empeño en las escenas cómicas. Sin embargo en un pase de prueba previo al estreno oficial, el director y el equipo de la película pudo comprobar en propias carnes como el público se reía… ¡pero en las escenas en las que no tocaba reírse, en las dramáticas! Es por eso que, según ese pase de prueba, se montó la película de nuevo alterando parte de los acontecimientos y rodando nuevas escenas deprisa y corriendo para las que Demi Moore debió ponerse una peluca, ya que en esa fase de la postproducción, esta ya estaba con la cabeza rapada y rodando “La teniente o’Neill”. El resultado de todo esto es el desbarajuste que se estrenó en las salas de nuestro país y que, pese a la banda sonora claramente cómica que acompaña el clímax final para remarcar que estamos viendo una comedia, no funciona como tal y sencillamente parece un mal thriller con aires de comedia involuntaria. “Striptease” ya era mala en el año de su estreno, 1996, pero deberían verla hoy, 22 años después, y comprobarán por qué los 90 eran tan nefastos cinematográficamente hablando. Pese a ello, y pese al aluvión de premios razzies que se llevó, la película logró ser un éxito sin precedentes, más concretamente en Europa. En España, sin ir más lejos, logró congregar la friolera de 4 millones de espectadores, lo que es un absoluto pepinazo. Claro que, seguramente, lo que el público estaba comprando eran las nuevas tetas de la Moore.
La historia, las dos tramas con las que cuenta la cinta, no son más que una excusa que sirven como hilo conductor para lo que realmente se vende que son las escenas de Striptease en las que vemos a Demi Moore tetas y culo cada cinco minutos. Además el argumento es una mierda que no hay quién se lo crea.
Una secretaria del FBI pierde su trabajo por tener un marido delincuente. Para más drama, durante el divorcio, este gana la custodia de la hija que tienen porque  es quien tiene trabajo, por lo que esta mujer tendrá que buscarse la vida como buenamente pueda. Entonces, como ser secretaria del F.B.I. no es tener un buen currículum, no le queda más remedio que mover el culo en un club de Striptease, dominando el medio en pocas semanas como si bailara en pelotas desde cría. En una de esas,  un senador con ciertos problemillas de índole sexual y bastante corrupto, se cruzará en su día a día con el fin de complicar más aún las cosas.
Mala a rabiar, lo único que podemos sentir es vergüenza ajena casi en cada uno de sus planos, con todos sus diálogos y con una Demi Moore que siendo una chica delgadita y encantadora en películas previas, aquí aparece hiper musculada y siliconada hasta el punto de no saber si estamos viendo “Striptease” o una adaptación al cine de “Hulka”. Por otra parte, le vino bien a la Moore rodar este pozo de estiércol, porque se convirtió en la actriz mejor pagada de la década al recibir nada menos que 12 millones de dólares. Ridículo resulta también  Burt Reynolds, quien se suponía que regresaba al cine por la puerta grande y quien, prácticamente, suplicó para poder obtener este rol protagonista y, suponiéndose que interpreta un papel divertido (un diputado que soba a las stripers y que en sus ratos de ocio se unta el cuerpo con vaselina) lo que consigue es parecer que es un malísimo actor. En cualquier caso, ninguno de los implicados parece estar haciendo una comedia.  ¿Quizá se decidió que “Striptease” era una comedia después de su estreno? A saber.
Por otra parte “Striptease” no es más que la consecuencia de esa moda desinhibida —y agradecida— de los 90 que resultó ser el thriller erótico, subgénero este, para el que “Instinto Básico” abrió la veda, ramificando por una corriente que murió tan pronto como empezó (con “Showgirls”) como era el thriller erótico ambientado en locales de Striptease.
Un mojón de caballo con tan poca gracia, que al final, si se la rebuscamos un poquillo, se la encontraremos. Eso sí, yo la he borrado de mi disco duro tras el visionado.
Dirige Andrew Bergman, que se ha ganado la vida algo mejor como guionista pero que, además de esta, dirigió cosas algo más potables como por ejemplo “Profesor a mi medida” o “El Novato”.
Puro fast food del malo, del podrido.

viernes, 7 de diciembre de 2018

T.T. EL EXTRATERRESTRE


Es muy curioso, que cuando una película de éxito más o menos modesto pasa por la disección del cine “exploit”, a esta le salen primos tontos más o menos dignos que con el paso del tiempo generan un culto incluso mayor que la película a la que expolia; el caso más claro lo tenemos en “Gremlins”, cuyos familiares retarder hoy en día son piezas de indiscutible culto tales como “Ghoulies”, “Critters”, “Munchies” o también cosas más de andar por casa descalzo como puedan ser “Hobgoblins”o “Esclavos del diablo”.
Sin embargo, películas de envergadura internacional, gordas como nutrias y que se ven en todo el mundo, tienen, además de esos primos tontos, otros que pasan hambre. Los casos más palpables serían los de “Star Wars” o sobre todo “E.T. El extraterrestre” que tiene la suerte de tener los “exploitations” más tercermundistas y pobres de la historia. No conformes con un “Amigo de las estrellas” o un “Mi amigo Mac”, que serían los “Exploits” más o menos dignos, tiene que soportar el mal aliento que desprendemos los españoles con “El E.T.E y el Oto”, el hambre africana de “Nukie”, o la lepra turca de “Badi”, donde solucionaron el E.T. poniéndole una almohada en la cabeza a un enano.
Pero los filipinos son palabras mayores porque tienen dosis más altas de cara dura y un sentido de lo bizarro que les viene de serie y que muchas veces no lo traen consigo otros países por exóticos que estos sean.
Por eso, de entre todas esas ponzoñas brilla con luz propia el “E.T.” filipino.
Recién editado por Trash-O-Rama distribuciones bajo el título de “T.T. El Extra Terrestre” pero conocida internacionalmente con el estupendo título de “Little Boy Blue: Tiny Terrestrial”, se esconde una película que más que ramalazos “exploit” los tiene de parodia. Digamos, que pese a su factura olorosa y tercermundista con actores desdentados que entran y salen, con exteriores que son poco más que descampados, destaca, por un lado, que el E.T de turno, además de ser azul, es una mezcla de E.T con un Mogwai del tamaño de un retrasado mental, que le fascina la imaginería católica con sus vírgenes y sus rosarios, y que emite unos sonidos y tiene un aspecto que son demasiado desagradables como para que el público empatíce con dicho extraterrestre. Casi estamos deseando que entre alguien y lo quite de en medio de un disparo. Por otro lado, el cuarteto protagonista formado por abuela extraña y tres niños, uno de los cuales agita sus brazos por encima se su cabeza cada vez que habla, en clara alusión a su discapacidad mental. También deseamos que les disparen a estos.
Lo que “T.T, El Extra Terrestre” hace, es mofarse de la de Spielberg, en tanto, los protagonistas son conscientes de la existencia de la película “E.T. El Extraterrestre” y en cuanto reciben la visita de este Little Boy Blue, le llaman T.T. en alusión al de la película. En ese sentido, los numeritos humorísticos se van sucediendo a la par que, de un modo u otro, va siguiendo la estructura narrativa de la película original.
Para acabar de hacerla un film de interés trash, “T.T. El Extra Terrestre” fusila la banda sonora original de “E.T. El Extraterrestre”, pero también la de “Regreso al futuro” y tantas otras, como es costumbre en todo este tipo de cine de derribo.
Entonces, pasa lo que pasa con la gran mayoría de films de naturaleza exótica; que habiendo visto ya tanto, esta no nos sorprende ni lo más mínimo. Con todo está simpática, y podía estarlo aún más de no ser porque la película se acerca peligrosamente a las dos horas.
Dirige Eddie Reyes, que aunque no volvería a dirigir hasta 2004 con una cosa titulada “Tukso Si Charito 2”, fue asistente del director de célebre títulos de la basura filipina tales como “Las locas aventuras de Batman y Robin”, de Tony Reyes del que puede que hasta sean hermanos.
Como curiosidad, se puede ver. Y hasta te echas unas risas.

jueves, 6 de diciembre de 2018

POPATOPOLIS

Damos por sentado que si eres asiduo de este blog conoces perfectamente quien es Jim Wynorski. Y los autores del documental que a continución pasaré a reseñar, también. De ahí que limiten unos veinte minutos iniciales a narrarnos la vida y obra del individuo, sin duda uno de los reyes del actual cine de segunda y tercera regional, o del moderno exploitation si así lo prefieren. Wynorski ha dirigido un sinfin de películas (más que Martin SCORCESE, como afirma un texto nada más arrancar el film donde, sí, el apellido del célebre cineasta está así de mal escrito), y la mayoría de ellas no se pueden ver de un tirón sin bostezar indiscriminadamente. Tras una primera época más o menos digna con títulos como "Kill bots", "Deathstalker 2", "Vampiros del espacio" o "Transylvania Twist", las últimas décadas el muchacho se ha visto condenado a la realización de aburridos telefilms de monstruos costrosos para Syfy Channel o, mucho peor, softcores barriobajeros grabados en vídeo y que apenas estaban vivos antes de nacer. Justamente, el actor y realizador Clay Westervelt pensó que sería mazo de interesante centrar un documental en la confección de una de estas infra-películas, con el aliciente de que Wynorski pretendía facturarla en únicamente tres días. ¿El título?, "The Witches of Breastwick".
Aquellos que hayan visto el documental "Serie B: El lado oculto de Hollywood" ("Some Nudity Required" en v.o.) recordarán su enfermizo tono feminista y que, por ende, Jim Wynorski quedaba retratado como el auténtico villano de la función, un cineasta machista únicamente interesado en las ubres colosales. Pues bien, eso es algo que volvemos a ver en "Popatopolis", solo que esta vez sin manipulacion vaginal intermedia, aquí es algo que queda gráficamente retratado cuando el tipo da los buenos días a una de sus escotadas actrices con un "Buenas tetas!" o tortura a algunas de ellas con discutibles métodos de dirección, presionándolas para que repitan las absurdas frases del guión al dedillo, libreto este escrito por un siniestro individuo que ronda el plató y que según afirman las ultra-maquilladas y operadas actrices, "Esto lo ha escrito alguien que odia a las mujeres". Probablemente.
Y así van pasando los minutos, presenciando cómo Jim Wynorski, su actor guaperas, sus chicas quemadísimas (una de ellas dejó el "cine" tras esta experiencia) y un equipo técnico reducido a dos o tres tipejos y una cámara de vídeo profesional, ruedan su absurda película a toda pastilla. Pelean, ríen con las escenas eróticas y se meten en un parque nacional de noche sin permiso y montan una hoguera donde está totalmente prohibido encender ningún fuego.
Todo ello retratado de manera directa, cruda, honesta y sin evitar traqueteos. Montado con ritmo y logrando un documento que, además de interesante e hilarante, resulta bastante entretenido.
Al terminar se nos explica que "The Witches of Breastwick" recuperó la inversión y generó beneficios al distribuirse en dvd por diferentes países (lo que no me extraña dada su precariedad). No obstante, la sensación final que nos queda es triste, incluso deprimente, al ser testigos de esa decadencia creativa de la que hablaba al inicio de la reseña.
Asoman los caretos Roger Corman, un sorprendente Tom Savini y la madre de Jim Wynorski, que nos explica cómo el chaval pasó la adolescencia siendo un tipo solitario que leía mucha ciencia ficción y no lograba tener novia, características estas típicamente "nerds" y que no casan demasiado bien con el caracter irascible, borde, seguro de sí mismo y cruel que vemos desplegar al Wynorski adulto... claro que entre medias estuvo liado, por increíble que parezca, con Monique Gabrielle, y supongo que esas cosas le cambian a uno.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

"NEON MANIACS VOL. 7" ESPECIAL "NATIONAL LAMPOON" (COMO MARCA).



Aquí estamos con el primer especial de “Neon Maniacs”, el ESPECIAL "NATIONAL LAMPOON" (COMO MARCA) en el que hacemos un extenso repaso a las compañías que se quedaron con el sello, lo que hicieron con él, y  a la filmografía Lampoon completa, comentando más profundamente las mejores o más populares películas de cada etapa de la franquicia. Y aunque están todas, “Demadre a la Americana”, “La gran locura americana, “Class Reunion”, “Con el arma a punto”, “Van Wilder, Animal Party” y “Adán y Eva, ella siempre dice no”, se llevan la mejor parte.
Seguiremos con los especiales, seguiremos con los programas estándar y seguiremos haciendo todo lo que nos apetezca y ocurra, dentro de cierta oscuridad en ¡¡¡NEON MANIACS!!!

martes, 4 de diciembre de 2018

AVT PODCAST (103)



En los albores de la primera década del milenio, surgió en la parrilla televisiva un programa que con el afán de divulgar cultura, y siempre regida por el "Share", pasó de ofrecer entrevistas y variedad en pura porquería televisíva. Pero a la gente le encantaba y se convirtió en el programa más popular de la historia de la tele (con permiso del "Un, dos, tres"). Se llamaba "Crónicas Marcianas".
Tal fue su éxito, que muchos de sus colaboradores o miembros fijos del programa aprovechaban el tirón de este para confeccionar unas películas que no existirían si previamente no hubieran pasado ellos por el programa.  Y de eso venimos a hablarles.
Así, Víctor se adentra en el costroso mundo de "F.B.I. Frikis Buscan Incordiar", Aratz opta por la cámara oculta que ofrece "El Gran Marciano" y Romerito se lo pasa teta con la más viable "Operación Gonada". A tres bandas, los chicos desmenuzan "Plauto, recuerdo distorsionado de un tonto eventual". Por lo demás, ya saben... esto es AVT PODCAST!!!


lunes, 3 de diciembre de 2018

DOS POR DOS


“Dos por dos” es una extraña película noventera, deudora de la comedia madrileña de los ochenta pero incorporando el estilo imperante en la época, que pese a su estreno en cines (dónde tan solo la vieron  2.400 personas) y su posterior distribución en VHS, se ha quedado en el limbo de la distribución siendo a día de hoy una de las películas españolas más ignotas y difíciles de encontrar.
El caso es que yo recuerdo que en su momento fui a verla al cine y me llamó la atención la austeridad de su ejecución; en 1997 el cine se rodaba en 35 mm, pero al margen de esto, y rodada en escenarios naturales, da la sensación de que se rodó con lo puesto, es decir, un par de pisos, los actores y la cámara de 35mm. 21 años después vuelvo a verla y descubro que aquellos elementos que en su momento me llamaron la atención, y me dejaron buen recuerdo de la película, hoy no me dicen absolutamente nada y “Dos por dos” se prodiga, para mí, como una películita sosa e insípida a la que su condición misma la ha condenado al ostracismo. Más allá de la curiosidad que pueda provocar su oscurantismo, no tiene nada mejor que ofrecer que cualquier película más mainstream de aquellos años. Aunque despierta cierta simpatía su falta de pretensiones.
En cuanto a la austeridad con la que está rodada y a la que anteriormente hacía referencia, cuenta uno de sus protagonistas, Pablo Carbonell, en sus memorias, en las que habla muy por encima de esta película, que se trató de un film lleno de problemas financieros. Quizás por eso tiene ese aire tosco. Pero al querer contar al final una historia romántica, sin más, la cosa tosca no compensa en absoluto.
Cuenta como un par de compañeros de piso pasan un verano tonto observando con prismáticos a las dos jovencitas que se han mudado al piso de enfrente. Por un lado uno de ellos, estudiante de psicología, hace comparaciones entre el comportamiento sexual de las féminas con el de los pájaros, catalogando a las mismas como si fuesen especies de aves, mientras que el otro tan solo curra y ve el fútbol. Al principio piensan que son putas e incluso piensan en contratar sus servicios, luego, simplemente comenzarán a salir con ellas con los problemas conyugales que aquello acarrea.
Junto a Carbonell tenemos a Ernesto Alteiro, Álex Angulo y un buen puñado de actores desconocidos.
Dirige Eduardo Mencos, que con otro film anterior a sus espaldas se gana la vida como diseñador de jardines, como fotógrafo… con montones de oficios pero no con la dirección cinematográfica.
“Dos por dos” sirve, al menos, para matar el gusanillo de la curiosidad.

viernes, 30 de noviembre de 2018

VAYA PAR DE CANGUROS


Los gemelos Paul, dos culturistas dispuestos a convertirse en Arnold Schwarzenegger por  partida doble,  más conocidos con el sobrenombre de “The Barbarian Brothers”, irrumpen en el séptimo arte con un papelito prácticamente anecdótico en  la película de Joel Schumacher “Los locos del Taxi”. Al margen de este título mainstream, hicieron alguna que otra aparición en cine y televisión, que sirvió para que Menahen Golan y Yoran Globus se fijasen en ellos y confeccionasen, bajo la  dirección de Ruggero Deodato,  una película Cannon para su lucimiento muscular e “interpretativo”. Nació así la peli de culto “Los Bárbaros”. A la película, un “Exploitation” de “Conan, el Bárbaro” en toda regla, le acompaño cierto éxito, el suficiente para que  los dos trozos de carne tuvieran su propia carrera cinematográfica. Así, ya en la década de los 90, los dos hermanos culturistas protagonizan una  triada de títulos —este entre ellos— que los catapultaría como las entrañables estrellas de serie B que siempre han sido. Y es que sus películas, infames, baratas, jamás obtuvieron recaudaciones millonarias, ni mucho menos buenas críticas y tampoco gozan de un fandom que revindique a día de hoy sus películas. Al contrario, han sido condenados casi al ostracismo.
Ese triunvirato de pelis noventeras a su servicio lo conforman comedias, paradójicamente, y están encabezadas por “Pasándolo en grande”, donde interpretan a dos rudos camioneros, “Double trouble” donde son policías, y  la última del pack, esta “Vaya par de canguros” que nos ocupa.
Y es que en pleno 1994, ya era más que patente, y gracias a “Poli de guardería”, que la combinación de tío forzudo con niños era un éxito, por lo que, ya disuelta la Cannon, Yoran Globus desde su flamante Global pictures, que duró menos que un suspiro (y no me extraña) se asocia a los hermanos Paul para meterse de lleno en una película de estas características, adelantándose así a The Rock, Vin Diesel o Jackie Chan en hacer un film de forzudos con niño desde la de Schwarzenegger, pasando, eso sí, la película inadvertida en todo el mundo.
Sin embargo, y pese al despropósito, la película no es aburrida del todo.
Tras salvar a un nutrido grupo de niños tras un tiroteo en un parque,  dos hermanos gemelos y culturistas son contratados por un hombre con pasta para que sean los guardaespaldas de sus dos sobrinos mientras este acude a un juicio contra la mafia en el que ha de testificar, así que se trasladan a la lujosa mansión dónde moran los niños, que resulta que son gemelos también — con lo que tenemos la ensalada aliñada— y se las hacen pasar canutas, al tiempo que los sacan de no pocos conflictos violentos. Sin más. A, e, i, o, u.
Para terminar de hacerla más graciosa todavía, y para que se parezca aún más a “Poli de guardería”, estos dos gemelos, un poco más creciditos, serían los gemelos Cousins, Christian y Joseph, los mismos que darían vida a Dominic, el niño al cual Schwarzenegger debe proteger de su propio padre en la película, con lo que todo queda en casa. Como es lógico, todo saldrá a pedir de boca para nuestros protagonistas, pero sin embargo, “Vaya par de canguros” sería el film que pondría fin a su carrera como pareja cómico-humoristica. No interesó a nadie. Y no volvieron a hacer más películas como “The Barbarian Brothers”.
 Para echar un ratillo tonto mientras ojeamos el facebook en el móvil, la cinta tiene momentos para las risas y momentos para la vergüenza ajena, como en el que los dos niños no se quieren duchar, y en represalia, los dos gemelos bárbaros los lanzan desde un balconcillo a una piscina y vacían, posteriormente, desde lo alto, un tambor de detergente para que la piscina haga espuma y los niños salgan de allí limpios.
Dirige el cretino de John Paragon que venía del mundo de la tele, hizo “Vaya par de canguros” y  se volvió a la tele.
El film permaneció inédito en varias partes del mundo, no así en España donde desconozco si llegó a editarse en vídeo (juraría que no), pero donde, desde luego, fue estrenada en televisión, nada menos que en Tele 5, la cual le dedicó a su emisión una estupenda campaña publicitaria.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

FEEDERS 2 : SLAY BELLS

Para cuando llegamos a 1996, los Hermanos Polonia llevaban más de una década pariendo películas caseras en Súper 8 primero y vídeo después, con un único éxito en su haber, "Splatter Farm", confeccionada justo en medio del "boom" ochentoso de horror amateur grabado en cinta magnetoscópica . Así que fue toda una sorpresa que la entonces todopoderosa cadena "Blockbuster", sedienta de producto con marcianos belicosos en la trama (consecuencia del entonces enorme taquillazo que supuso "Independence Day"), se hiciera con los derechos de una de sus peliculitas, "Feeders", parida a pachas con el más que singular Jon McBride, y la lanzara a lo grande, para alucine, desconcierto y cierta envidia por parte del personal. Aunque ello les valió no pocos varapalos, los Polonia ganaron una notable fama que han mantenido hasta hoy, a pesar del fallecimiento de John en 2009. Con semejante hit en sus arcas, era cuestión de poco tiempo que parieran una secuela de "Feeders". Tan solo 2 años después lanzaban "Feeders 2 : Slay Bells". Que nunca hubiese una número tres hace suponer que la cosa esta vez no fue tan satisfactoria.
Nos trasladamos hasta épocas Navideñas. El superviviente de la primera entrega anda medio loco explicando lo ocurrido y, de esta manera, rellenando metraje con unos cuantos minutos a base de reciclaje. Seguidamente conocemos a Alan, casado con una actriz horrible y padre de dos chavales que eventualmente miran a cámara. El tipo se prepara para celebrar la festividad del abeto, las luces de colores y los villancicos, que suenan continuamente a lo largo de la banda sonora. Justo entonces los marcianos malos de "Feeders" regresan a la tierra y esta vez vienen en plan "Gremlins", haciendo trastadas y protagonizado algunas patéticas escenas de comedia slapstick. Primero se dedican a machacar a unos cuantos vecinos y finalmente terminan en casa del prota. Lo que desconocen por completo es que han cometido un error severo durante el trayecto: Disparar contra Papa Noel y causar que se estrellara con su trineo volador. De hecho, será el gordo de la barba blanca quien ponga fin a la invasión con ayuda de una pistola de rayos láser... de juguete. Tal y como lo leen. ¿Un delirio de los Polonia, un intento de comedia o que tras las acusaciones de cutres e incapaces propiciadas por los usuarios de "Blockbuster" decidieron recurrir a un concepto tan "trash" y absurdo de modo auto consciente en un vil intento de justificarse?. ¡A saber! No obstante, reconozco que la idea funciona y consigue que reactivemos el interés tras un puñado de minutos en los que ya comenzábamos a surfear sobre una considerable modorra.
Los Hermanos Polonia puede que fuesen algo cutres. Sí. Ese atrezzo comprado en tiendas de carnaval. Esos actores dolorosamente negados. Etc. Pero también es verdad que sabían montar, encuadrar, colar la música e incluso narrar en imágenes. No eran el típico caso de "videoastas" especializados en horror de línea dura. Su obra original gasta un tufo hogareño la mar de simpático, vital, y que, personalmente, me parece incluso adorable. De hecho, el "cine" Polonio ha perdido parte de su gracia una vez el hermano Mike se ha dedicado a parir como churros productos en plan "Asylum" a base de póster chanante camuflado de "película de verdad". Molaban más antes, cuando lo puramente casero formaba parte de su idiosincrasia. Y a esa categoría pertenece "Feeders 2 : Slay Bells". Lo que significa que, sin ser nada especialmente destacable, se soporta con agrado.

martes, 27 de noviembre de 2018

INVALUABLE: THE TRUE STORY OF AN EPIC ARTIST

Según el traductor de Google, invaluable vendría a significar inestimable. Y ese es el adjetivo con el que Sam Raimi describió al hombre que se encargó de la mayoría de los efectos especiales (sobre todo los de maquillaje, prótesis y demás, aunque ayudó con el stop-motion) en "Posesión Infernal". La primera, la original, la mejor, como dice la mismísima Betsy Baker, alias "Linda", la novia de "Ash". Claro que Raimi esputó tales declaraciones a inicios de los años 80, durante la promoción del film. No es algo que haya comentado recientemente, porque todos sabemos lo poco que le mola implicarse en nada que tenga que ver con su ópera prima, salvo cuando se trata de estirarla como un chicle para sacar algo de dinerito (véanse los estimables pero no memorables remake y serie de tv). Algo muy respetable... aunque tampoco le costaría nada tirarse al rollo cuando buena parte del resto de los implicados sí lo hacen. Gente como Bruce Campbell, el hermano Ted Raimi y el resto del reparto, más otros nombres semi-conocidos y habituales de ese universo tan fascinante como patético que conforman las convenciones de cine, Scott Spiegel y Josh Becker. Todos juntos y revueltos asoman el careto por  "Invaluable: The True Story of an Epic Artist", documental centrado en la persona de Tom Sullivan, artista, ilustrador y eventual mago de los FX.
Es muy jodido ser tan fan de la peli original como soy yo y decir algo malo de "Invaluable". De hecho, es imposible. Primero porque es un muy buen documental y notablemente entretenido a pesar de aproximarse peligrosamente a las dos horas de duración. Y segundo... pues bueno, es que salta a la vista. Se trata de un viaje ultra-nostálgico y algo melancólico a lo que supuso para esta pandilla parir aquella pequeña película que acabaría convertida en incunable. Desde los primeros tanteos con el Súper 8, hasta el estreno. Sullivan nos hace de guía turístico por aquellos lugares que sirvieron de plató. Acuden a los restos de la cabaña (con la chimenea y el agujero del suelo que se suponía la entrada al sótano como último reducto de lo que una vez fue), a los bajos del casoplón de la familia Raimi donde se rodaron todas las secuencias del mentado sótano, la casita que el equipo alquiló para dormitar durante el rodaje, partes del bosque donde se filmaron escenas completas. Etc. Y justo cuando ya estás con los ojos empañados, no se le ocurre otra cosa a Sullivan que, primero, desempolvar atrezzo (máscaras de poseídos, pedazos del Necronomicón, piernas y manos cercenados.... algo a  lo que contribuye el hermano de Bruce Campbell mostrando el fusil original usado para cazar demonios) y, seguidamente, nos cuenta cómo su mujer le dejó, falleció en un accidente y la lógica depresión de caballo casi suicida que pilló y de la que únicamente le salvó saber que "Posesión Infernal" era adorada por miles de personas que acudían a convenciones donde deseaban poder conocerle para pedirle su estampa. Sí, un auténtico alegato a favor de esa clase de concentraciones repletas de viejas glorias (en un momento dado vemos a Christopher Lloyd) y personajes oscuros ligados a films de culto.
También se habla de "Terroríficamente Muertos" y algo menos de "El ejército de las tinieblas". Pero indudablemente el segmento más importante, y más ameno, va dedicado a la peli que dio el pistoletazo de salida.
Curioso enterarse que Raimi estaba enrollado con Ellen Sandweiss. Y divertido ver a Hal Delrich/Richard DeManincor repetir frases de su inolvidable "Scotty".
Altamente recomendable.

lunes, 26 de noviembre de 2018

LA GUERRA DE PAPÁ


La tercera película de Antonio Mercero fue un absoluto éxito de taquilla que llegó a superar con creces los tres millones de espectadores. Sin embargo, la crítica ninguneó  la cinta como si no existiera, porque solo supieron ver en ella una película infantil.Y lo es, que además esa es su principal cualidad. De hecho, de niño, “La guerra de papá” era una de mis películas favoritas. Sin embargo, y sin que esto sirva de óbice, además de un film infantil también se trata de una película con un alto contenido político. ¿Qué sucede? que como todo lo que ocurre en la película se narra bajo el prisma de un niño de 4 años, todo ese contenido político se quedaba enturbiado a favor de lo que realmente importaba en la película que era ver al niño hacer una trastada detrás de otra. Y le quedó a Mercero una película imperecedera y entrañable. Y es que con “La guerra de papá” que adapta una novela de Miguel Delibes titulada “El príncipe destronado” —que curiosamente, es una novela que leí siendo niño consecuencia de ser gran fan del fil,— se consigue un equilibrio entre película y novela muy bien medido en cuanto a que es lo más fiel posible; hasta los diálogos están extraídos directamente de la novela.
Por otro lado, y siendo este el principal motivo del éxito de la cinta, “La guerra de papá” presentó por primera vez al niño Lolo García, tan rico y angelical que casi da grima, y que consiguió enternecer a España entera en esta y otras películas (como por ejemplo, “Tobi”, también de Mercero). Obviamente, y aunque se tiró prácticamente 10 años haciendo películas, a medida que el niño iba siendo mayor, dejó de generar interés en el público siendo su último film como protagonista una cosa italiana muy rara dirigida por Giuliano Carnimeo y titulada “Computron 22”.
La incursión de este niño en la película no fue casual. Había que encontrar un niño muy concreto para que protagonizara esta película, y Antonio Mercero convocó una serie de castings por guarderías de toda España para dar con él. En cuanto lo vio, se dio cuenta del potencial de Lolo García, y en la película podemos ser testigos de esto.
Por supuesto, el niño no sabía ni leer ni escribir, por lo que no podía aprenderse el texto. Todo un problema porque su personaje, Kiko, no para de parlotear durante todo el relato. Como se trataba de un niño muy aplicado, Antonio Mercero subsanó este problema situándose detrás de la cámara y soltándole sus frases al niño, cosa que este, cual lorito amaestrado, hacía sin mayor problema, máxime cuando en aquellos años no se rodaba con sonido directo —las películas se doblaban en su integridad—y, lógicamente, no se escucharía la voz del director. Quedó todo estupendo. Así que la película se convirtió en un mega pepinazo. Prácticamente, y ambientándose esto en 1964, cuenta como un niño de cuatro años pasa el día en casa jodiendo la marrana para llamar la atención de la madre, pues tiene pelusilla de la su recién llegada hermanita, que capta la total atención de su madre. Y al margen de esto, vemos las disputas que hay entre el padre de la familia de tendencia política ultra derechista y su esposa, más situada hacia un entorno izquierdista. Pero esa sería una subtrama secundaria que, como ya he dicho, no enturbia la idea principal que es la de poder ver al niño liándola parda.
Estupenda.
Junto a Lolo Garcia, tenemos las presencias de Verónica Forqué (jovencísima), Teresa Gimpera, Hector Alterio, Vicente Parra, María Isbert o Chus Lampreave.
Un film que me despierta verdadera nostalgia.

domingo, 25 de noviembre de 2018

"NEON MANIACS VOL. 6"




Neon Maniacs” vuelve a Ivoox con un programa atestado de virus, entre otras cosas porque  aún andamos acatarrados. Víctor de hecho, ha hecho el programa en estado febril, como febril y decadente es la película de la que ha hablado; “Vase de Noces” de Thierry Zéno, un film de arte y ensayo prohibido y maldito popularmente conocido como  The pig fucking movie” y que cuenta la historia de amor entre un granjero deficiente mental y su cerda.
Naxo tira en el programa de hoy, sin embargo, por cauces más amables con la serie Z casi amateur de Michael J. Murphy y su “Death Run”. Con este director ya quedamos encandilados en su momento por ser el responsable de “Qualen”. Hoy Naxo nos cuenta su historia.
Todo esto desencadena una apasionante tertulia sobre los juegos de mesa que recordamos de nuestra tierna infancia y prepuberancia,  mientras nuestros pañuelos suenan nuestras narices, amortiguan nuestras toses y albergan nuestros esputos.
La canción de esta semana pertenece a Cab Calloway y sonaba en la banda sonora de “Forbidden Zone”.
Esto es to, esto es to, esto es todo amigos!! (Oink, oink!!)

viernes, 23 de noviembre de 2018

Y... AL ROJO VIVO


Más cercana a un “Exploit” de corte carcelario al estilo “Calles salvajes” que a la película protagonizada por dos ganadoras del Oscar como nos proponen las frases publicitarias de los diferentes carteles de la película —ediciones de USA incluidas—, “Certain Fury”, que en nuestro país se estrenó en cines bajo el título de “Al rojo vivo” para a su paso por videoclubes añadírsele al mismo una “Y” y unos puntos suspensivos delante pasando a ser “Y… Al rojo vivo” —título que se dio por oficial finalmente—, no es más que una pequeña peliculita de serie B con dos estrellas como reclamo, que pasaron a estar decadentes demasiado pronto y las cuales no pegan en absoluto con los arquetipos que nos ofrece la cinta.
Un tribunal está resolviendo varios casos de delincuencia femenina. Tenemos a nuestras protagonistas, una joven estudiante que no sabemos muy bien lo que ha hecho, y otra pelirrojilla con pinta de nuevaolera de la que diríamos que jamás ha roto un plato. Pronto, otras dos detenidas toman rehenes en el mismo juzgado causando una matanza, por lo que nuestras protagonistas huyen de allí despavoridas. Mientras la policía las busca, estas vivirán mil y una aventuras durante su huída, mostrando al espectador poco a poco por qué iban a ser juzgadas y dándonos a entender que son delincuentes por circunstancias, nunca por maldad.
Una “Buddy Movie” femenina  muy de los ochenta, con sobredosis de violencia y sordidez barata en una de las películas de acción más caóticas de la época, que bien le valdrían un destacado puesto en la categoría de “malas pero divertidas”.
Por otro lado, sin que fuera un éxito en absoluto y  precedida de unas críticas que la catalogaban como basura, “Y… Al rojo vivo” cuya vida comercial en nuestro país fue más notable en videoclubes que en salas de cine donde apenas congregó a 123.000 espectadores, es uno de los productos más olvidados (y olvidables) de la época, lastrado por una trama tan endeble como poco —y mal— desarrollada, unas motivaciones de lo más tontorronas y unas actuaciones de vergüenza ajena, y es que, aunque Tatum O,Neal demostró ser una niña prodigio de lo más solvente, en la post adolescencia resultó ser una actriz espantosa con un rictus de pena que no se le va, ni tan siquiera cuando tiene que empuñar un arma. Por otra parte, Irene Cara, que si en “Fama” de Alan Parker se ganó el favor de crítica y público y parecía que se iba a comer el mundo, aquí parece que no sabe dónde demonios está ni lo que tiene que hacer, máxime cuando se muestra torpe y poco grácil en las escenas de acción. De hecho, la portorriqueña se dio cuenta de que la actuación no era lo suyo, y se centró en su carrera como cantante donde, sin duda, le fue mucho mejor, en una carrera que poco después sufriría notables altibajos.
Las acompaña Peter Fonda, sin cejas, y sobreactuando cosa mala, rajándole con una navaja la cara a Tatum O’Neal.
Al final “Y… Al rojo vivo” es una  mala película donde Cara y O`Neal, se pasan hora y media corriendo; y corren por el interior de las alcantarillas, por el exterior, por las vías del tren… y todo ello sin ningún sentido.
Muy mala, aunque no exenta de cierta gracia y valor “Trash”.
El director, compaginó sus labores entre cine y televisión sin llegar a realizar nunca un trabajo destacable o recordado, siendo su filmografía una absoluta mediocridad. Responde al nombre de Stephen Gylenhaal.

lunes, 19 de noviembre de 2018

MI PRIMER PECADO (CHARLIE AND THE HOOKER)


Manuel Summers es el claro ejemplo de un director de corte muy personal que supo hacer un cine de autor que a su vez resultaba del todo populachero. Además de ser un señor con un estilo propio anclado en los sesenta y setenta. Sus películas protagonizadas por adolescentes que se enfrentan a mil y un problemas, fueron del interés de las plateas de aquellos años. Y en parte, lo fueron gracias al sensacionalismo que le gustaba arrojar al director sobre el espectador.
Con la muerte de Franco, todos los españoles vieron una puerta abierta para hacer uso de su libertad, máxime en el gremio de los artistas. Así, Manuel Summers, que ya venía de hacer montones de películas sobre adolescentes embarazadas, hizo una película más sobre adolescentes en la que se pasaba de picante. En “Mi primer pecado”, también conocida como “La primera experiencia”, además de tener pre-adolescentes masturbándose cómo locos ante los Penthouse y Playboy de marras, tenemos una relación más o menos carnal entre un jovencito y una prostituta.
En consecuencia, con la censura todavía activa, y dado el alto contenido sexual de la cinta, esta no pudo ver luz aún con Franco muerto. Así que durante todo 1976 la película se quedó en las latas a la espera de que censura diera el visto bueno. Sin embargo, con la entrada de la democracia, la censura tenía los días contados, por lo que esta  quedó abolida el 1 de Diciembre de 1977. Cuatro meses después, cuando ya sí, los cineastas pudieron ejercer su libertad, “Mi primer pecado” se estrenó en salas de toda España congregando casi a un millón de espectadores a las salas. Uno más de lo éxitos de Summers.
Vista hoy, la película resulta de lo más cerda, sórdida y desagradable. Sin embargo, mucho me temo que la realidad sexual de los adolescentes de la España post-franquista, debía ser algo muy parecido a lo que se nos muestra aquí.
En ella, dos monaguillos, pasan las tardes después del cole masturbándose en grupo como jodidos monos salidos. Unas veces usan revistas, otras veces, ayudados por las grabaciones que de manera clandestina hacen de las confesiones de las feligresas que pasan por el confesionario de su parroquia.
En una de estas, descubren una atractiva muchachita que cuenta unas peripecias del todo carnales que les sirven a los muchachos de estímulo, hasta tal punto que llegan a seguirla por la ciudad y restregarse con ella en los autobuses. Tras una serie de infortunados encuentros, uno de los muchachos, Curro, entablará una amistad con ella, enamorándose perdidamente al mismo tiempo. La cosa se complicará cuando descubre que su amada es en realidad, una zorra, una puta.
Summers en estado puro, y con más desvergüenza que de costumbre, consigue que “Mi primer pecado” sea una película condenadamente entretenida y, por si sus otras películas de similar temática no lo eran lo suficiente, zafia hasta decir basta. A día de hoy, ver a esos jóvenes sucios y piojosos pelándosela en círculo, y haciendo concursos para ver quién se corre primero, resulta del todo turbador. Hoy, recurriendo al tópico, no se podría hacer una película así.
De hecho, la película es lo suficientemente sensacionalista como para que los americanos decidieran estrenarla doblada al Inglés en los cines de sesión golfa, convirtiendo a “Mi primer pecado” en un clásico de los circuitos Grindhouse, compartiendo tiempo y espacio con marcianadas como “Los maestros tullidos” y tirándose la tira de años exhibiéndose en los cines de la Calle 42 de Manhattan.
Como el nombre del protagonista, Curro, tenía difícil traducción al Inglés, los yankies le bautizaron Charlie, y la película pasó a titularse “Charlie and the hooker”, o lo que es lo mismo, “Carlitos y la puta”. Acertadísimo y comercial título.
Un clásico del cine de pajilleros que, paradójicamente, mientras aquí en España se le cataloga de melodrama, los americanos no tuvieron problema a la hora de catalogarla como “Sex Comedy”.
Estupenda; como casi todo lo que hizo Summers.
Junto a Currito Summers, que durante su niñez todos sus personajes se llamaron como él, Curro,  protagoniza la cinta Beatriz Galbó. Para más cerderío decir que Galbó se convertiría en la pareja de Summers aquellos años, por lo que, teniendo en cuenta que Currito Summers tiene una escena con ella en la cama, y otra en la que la besa, y teniendo en cuenta que era sobrino del propio Summers, esta cinta ¡¡comete semi-incesto!!
Como curiosidad, la versión internacional de la película cambia el nombre a todos los artífices, así,  Currito Summers pasó a ser bautizado como Francis Summer, la Galbó pasó a ser Beatrice Galbo, y nuestro querido Manuel Summers, pasó a firmar la película como Emmanuelle Summers. ¡Toma ya!

viernes, 16 de noviembre de 2018

LAS ORGÍAS INCONFESABLES DE EMMANUELLE


En verdad, Jess Franco nunca llegó a concebir en el papel un exploit de “Emmanuelle” de Just Jaeckin. De hecho, “El último escalofrío”, rodada prácticamente a la vez que el clásico del erotismo, aprovechó el tirón del mismo una vez estaba la película ya montada y para estrenar y se estrenó en algunos países anglo-parlantes bajo el título de “Tender & Perverse Emmanuelle”, pero absolutamente nada tenía que ver con todo el universo de Sylvia Kristel.
Y dentro de una de las épocas más desquiciadas de Franco —los ochenta—, dando la casualidad de que la “Emmanuellexploitation” estaba en boga dejando pingües beneficios a las taquillas de los cines más desprejuiciados de medio mundo, Jesús Franco está rodando sin frenos y a toda pastilla toda suerte de películas de corte —en menor o mayor medida— erótico, en la era de la clasificación “S”.
Laura Gemser se convertía en un mito erótico de serie Z gracias a su serie de películas de “Emanuelle Negra”, que a su vez suscitaron toda suerte de copias y plagios de intenciones siempre mercantiles, que dejaban el mito creado por Jaeckin y Kristel en un universo paralelo, menos popular que sus explotaciones, y totalmente almibarado para lo que el cine europeo había creado con estas mierdecillas para pajilleros de la era pre-porno. Hacer una película sobre Emmanuelle, era una garantía de algo.
Con “Las orgías eróticas de Emmanuelle” (título que con sus dos cojones mantiene las dos emes de “Emmanuelle”, mientras que para esquivar los derechos, otros títulos le quitaban una eme  al nombre remarcando que no se trata del personaje de la Kristel), Jesús Franco no trataba más que hacer una comedieta “S” sobre infidelidades y lesbianismo, meter ahí algún elemento sensacionalista, y una crítica en forma de mofa a la imagen del macho ibérico. Por otro lado, se marca por boca de  Antonio Mayans un moderno discurso sobre nuestras costumbres sexuales. En definitiva, se trata de una película más de culos y tetas de Jess Franco.
Cuenta como un hombre de bien (Mayans) está casado con Emmanuelle. Tras un montón de orgías e infidelidades, este la perdona y vuelve con ella, hasta que un día, en plena discoteca, esta le humilla acostándose con una mujer delante de todo el mundo. Comienzan así, las idas y venidas, las violaciones, las combinaciones sexuales entre unos y otros y los chascarrillos humorísticos made in Franco.
Bastante serena y sosita, no se encuentra entre los títulos más desmadrados del Franco de los ochenta, el que opera en la costa en hoteles y parquecillos.
Como ya he  dicho, las explotaciones de “Emmanuelle” dejaban dinero a espuertas y antes de pasar a la postproducción, a los productores de Franco se les ocurrió que podían convertir esa insulsa película de folleteo soft en una más sobre las aventuras de “Emmanuelle”, así que, llamándose el personaje femenino principal Anne Marie, lo sustituyeron por el de Emmanuelle en el doblaje, y ya estaba la estafa y el negocio servidos. Se estrenó como uno más de las decenas de exploits Emmanuellescos que pululaban por los cines de barrio aquél año 1982.
Con todo, es de las entretenidillas.
En el reparto, además de Antonio Mayans, tenemos a un descacharrante Tony Skios cuyas soflamas en off sobre el poder del macho español, bien hacen a “Las orgías inconfesables de Emmanuelle” merecedora de un visionado, así como tenemos también a Muriel Montossé, quién a posteriori tendría una carrera profesional en Francia presentando toda suerte de programas televisivos.
De espectadores, 150.000 habituales de la clasificación “S”. No es de las menos taquilleras del tío Jess.

martes, 13 de noviembre de 2018

"NEON MANIACS VOL. 5"




Curiosamente, los cambios de tiempo, el dormir con el culo al aire, o con los pies fuera del edredón (sin calcetines) ha propiciado que ambos integrantes de “Neon Maniacs” anden un poco de aquella manera en lo referente al catarro. Congestionados por los mocos. De la misma manera tenía que sentirse Alex, el protagonista de una de nuestras películas de hoy “Despedazator” que irrumpió de manera feroz en nuestro videoclubes y que a día de hoy es un clásico del cine más “trash”. Pero el constipado no ha impedido que tengamos nuestra habitual cita con ustedes, como buenos hermanos. Como buenos hermanos eran Mark y John Polonia, responsables del “SOV” que forma parte del segundo título que compone este programa doble y que es la ópera prima de los broders: “Hallucinations”.
La canción de este programa es cosa de un tal Bruce Scott que se marca este animoso “The hero always gets the girl” perteneciente a la banda sonora de “Flesh Gordon meets The Cosmic Cheerleaders”.
Así, volviendo a territorio más fantástico y zetoso, Nos vemos en  Ivoox con …¡NEON MANIACS!! Dénle al play!!


lunes, 12 de noviembre de 2018

LA CASA DE LAS CHIVAS


“La casa de las chivas” tiene su origen en una obra teatral de finales de los sesenta escrita por Jaime Salom, que fue lo suficientemente exitosa como para que se decidiera adaptar este libreto al cine. Para ello, el productor José Antonio Pérez Giner monta un tinglado para que León Klimovsky se lo dirija.
Obviamente, yo de teatro no se nada, así que mi interés hacia esta película no radica en la obra para la cual esta historia fue concebida. Además, basta echar un vistazo
por Internet para comprobar que quienes conocen la obra de teatro no la tienen en alta estima precisamente. Tampoco se leen bondades acerca de la película.
Tampoco suscitaba mi interés una temprana película sobre la guerra civil dirigida por el manazas de Klimovsky, director este por el que tampoco siento especial interés, a no ser por alguna de sus obras más de derribo. Sin embargo, andaba yo tiempo detrás de “La casa de las chivas” porque se trata de uno de los tres o cuatro guiones que Carlos Pumares, señor este al que admiro por variopintos motivos, escribió para la gran pantalla y que durante su vida como director y conductor del espacio radiofónico “Polvo de estrellas”, que durante los 80 y 90 propició que fuera al colegio medio dormido cada mañana, no dejaba de mencionar de manera despectiva. Según él, los guiones que escribió para cine, al igual que el resultado final de esas películas, eran una mierda. Y de ahí mi interés por esos títulos, por otro lado, ignotos y de difícil localización.
Aunque en esta ocasión, Pumares no firma el libreto en solitario, lo hace nada menos que en compañía de José Luis Garci y  Manuel Villegas López. Y claro, tres plumas me parecen demasiadas para diferenciar la autoría de cada uno; por lo que podemos decir que el guión de “La casa de las chivas” lo escribió el viento. O en todo caso, los méritos han de recaer en el autor original de la obra teatral, Jaime Salom.
Y asegurando al espectador que estamos ante una película basada en hechos reales, tenemos aquí un folletin ambientado —con muy pocas pesetas para ese menester— en la guerra civil, en el cual unos soldados, presumiblemente republicanos, se alojan en una casa familiar que tienen requisada. En la casa, regentada por un padre y sus dos hijas, la mayor de ellas, presta sus servicios sexuales a los soldados a cambio de víveres y provisiones a la par que surge la amistad entre la meretriz y los soldados.
Un buen día, llega un nuevo soldado a esa casa que demuestra tener muy poquito interés en las atenciones sexuales con las cuales se le puede colmar, sembrando la discordia en la casa ya que la menor de las hermanas, se enamora de él. Los problemas están servidos. Incluso le acusan de maricón. Pero ¿por qué  este soldado no es como los demás en cuestiones culturales y sexuales? Pues porque es un aspirante a cura.
Muy mala prensa tiene “La casa de las chivas”, que ha sido tildada de sosa e insustancial, cuando no, directamente de mala película. Y la única verdad es que yo entré en un principio en el universo de estas hijas de la Chiva —que según los personajes debió ser en vida un  mal bicho— y me dejé llevar por un dramón de agárrate y no te meneés, con soldados salidos y dos mujeres con más ansia de macho que de cualquier otra cosa, mostradas, en su despecho, tal y como son las mujeres despechadas; frías, calculadoras y malas. Claro que los individuos de esta película son mostrados tal y como somos los machos; tontos y capaces de cualquier cosa con tal de mojar el churro con quién sea. Ergo, quienes mejor parados salen en esta historia, son los curas.
No está mal esta “La casa de las Chivas”. Me gusta su cadencia, su triste desarrollar y la sensación de estar viendo algo resuelto con mucho ingenio al notarse las carencias presupuestarias, y que esto no afecte a lo que es la ambientación. Y que está entretenida, que es lo único que ha de ser una película.
Huelga decir que el elenco actoral compuesto del grandísimo Simón Andreu, Ricardo Merino, Charo Soriano, María Kosty, Rafael Hernández… todos estupendos.
Venga, la recomiendo.

viernes, 9 de noviembre de 2018

EL RECTOR


Es curioso que un género tan de nicho como es el  de —por llamarlo de alguna forma—  “aulas violentas”, bien asentado en la serie B, sin embargo, encuentre un lugar en el mainstream donde, curiosamente, nacen montones de exploits.
Dejando a un lado a Sydney Poitier y a la película madre del subgénero que sería “Rebelión en las aulas”, yo creo que el precedente más cercano sería “Curso de 1984” de Mark Lester. Y en el mainstream, sin duda, esta “El Rector” que sería la mejor película de cuantas protagonizó James Belushi.
“El Rector” cuenta la historia de Rick Latimer, un profesor de escuela secundaria que atraviesa un tortuoso divorcio, motivo por el cual se vuelve un individuo taimado y violento. Cuando destroza con un bate de Baseball el coche del novio de su exmujer, es trasladado, en calidad de rector,  del centro de enseñanza donde ejerce a otro centro en el geto dónde impera la sinrazón, las violaciones, la venta de drogas y las extorsiones.
Aunque en un principio no le agrada la idea de quedarse allí como rector, pronto se empeñará en acabar con toda la delincuencia de ese instituto con la ayuda del jefe de seguridad y un bate de baseball.
Es sorprendente lo vigente que queda a día de hoy esta película, no resintiéndose ni un ápice 30 años después de su rodaje; sigue funcionando a la perfección y sigue resultando turbadora, así como una película de una violencia incuestionable. Hay un momento en la película en la que unos pocos de los malotes del instituto preparan una encerrona a Belushi y, poniéndole una toalla en la cabeza, le propinan una brutal paliza que solo verla, duele. Asimismo, los batazos que reparte Jim Belushi a lo largo y ancho de la película acabamos sintiéndolos en el pecho.
Por otro lado, se trata de una película ruda que se deja de mariconadas y, apuntando todo a que haya una historia de amor, esta no se llega a desarrollar porque aquí de lo que se trata es de acabar con una panda de hijos de puta.
Algunas escenas de Belushi en moto y bate en mano, son lo más macarra que se ha visto en la historia del cine.
En resumidas cuentas, “El Rector” es ya un clásico del cine moderno, una obra maestra del subgénero y el testamento fílmico de Belushi, ya que aunque luego haría muchas más películas (que me gustan todas), ya ninguna alcanzaría los niveles de testosterona y calidad que tenía esta.
En consecuencia, el cine moderno no ha hecho más que expoliarla, así, “El Sustituto” con Tom Berenguer no deja de ser un mal plagio, mientras que películas como “187” o “Mentes peligrosas” estuvieron muy pendientes de “El Rector” en todo momento.
Memorable.
Como anécdotas decir que en el principio de su decadencia, Belushi repitió el papel del rector Latimer en la película de  ciencia ficción —y serie B— “Abraxas” de la que ya hablaré por aquí, o que algunos de los actores que interpretaban a los estudiantes tenían la misma edad de Belushi (35 años) o incluso más… pero es que para que dieran miedo, no podían meter a chavales de 15 0 17 años.
Dando hostias por los cochambrosas instalaciones del instituto Bruñidle, junto a Belushi, tenemos a Louis Gosset Jr., Esai Morales, visto en “La Bamba” o “Bad Boys” o Rae Dawn Chong, imprescindible en toda película ochentera ambientada en getos que se precie.
La silla de director era frecuentada por el culo de Christopher Cain, resultón (y segundón) artesano Hollywoodiense responsable, también del éxito “Arma Joven” y de los fracasos “Dos chiflados en remojo” o “El nuevo Karate Kid”.
“El Rector” fue un éxito financiero en los Estados Unidos, sin embargo, en España tan solo la vieron 216.000 espectadores, lo que no impidió, no obstante, que se alquilara en vídeo en su momento como salen churros de la churrería.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

"NEON MANIACS VOL. 4"





Volvemos una semana más con un programa, como viene siendo habitual, de lo más sugestivo y estimulante.
Por un lado, Víctor comenta una película de Diane Kern, una especie de versión femenina de Tommy Wiseau que se marcó hace unos años un drama romántico totalmente incompetente titulado “To love a Mexican”, amar a un mejicano sería la traducción. Cine indie americano de lo más tristón y zetoso. Naxo sin embargo se va al arte y ensayo más feroz comentando una rara avis de Derek Jarman, “Jubilee” en una pequeña incursión que hace el director en la escena punk.
La canción del programa de hoy la pone Johnny Legend con su “Rockabilly Rumble”. Naxo también nos explica los pormenores de este músico.
¿Qué más quieren? ¿Les parece poco? ¡Esto es NEON MANIACS!

NUEVOS LANZAMIENTOS VIAL OF DELICATESSENS

Hoy salen a la venta en todo el territorio nacional los siguientes títulos:


MUGWORTH
(DVD PRENSADO)
El viejo Bellousinni (Bill Moseley) odia la Navidad por encima de todas las cosas. Viviendo solo en su gran mansión con su mayordomo (John Waters), su maldad no tiene límites. Pero la noche de Navidad recibirá la visita de un viejo amigo y de tres fantasmas que le enseñarán el verdadero significado de las fiestas y la felicidad... o por lo menos lo intentarán.
Mugworth” es una rara avis en la cinematografía española, y esta edición en DVD supone su puesta de largo a nivel mundial. Comedia negra y terrorífica basada en el “Cuento de Navidad” de Dickens, está concebida a la vez como película de animación y como película de imagen real. Este DVD presenta ambas versiones de la película. Con la participación de Bill Moseley ("Los renegados del diablo") como protagonista, y la presencia del mismísimo John Waters, "Mugworth" nace directamente como un título de culto del terror.
¡CARÁTULA REVERSIBLE! ¡LAS DOS VERSIONES DE LA PELÍCULA!
Características: 1:33:1, 16:9 Pillarbox  Audio: DD 2.0, Inglés Subtítulos en Castellano.


EXTRAS:

- Cortometrajes animados de Marc Fernández:
“Human Nature”
“Kimamoto”
“L´esquirolet”
“Munch” 

REBOBINANDO
(DVD PRENSADO)
Documental que rememora la edad de oro del VHS y los videoclubes, a través de montones de rostros conocidos del cine europeo de género relatando sus propias experiencias. Estos actores y directores narran la historia vista desde dentro, con detalles, anécdotas y multitud de sorpresas que harán que volvamos a sentir la magia que había en las polvorientas estanterías de aquellos irrepetibles lugares.
 Tras su paso por festivales como Gijón y Sitges, “Rebobinando” llega ahora en formato doméstico con su repaso a la época dorada del cine fantástico, las mayores rarezas, el cine de culto, las “españoladas” de Mariano Ozores y mucho, mucho más.
Características: 1:78:1, 16:9.  Audio: DD 2.0, Castellano.


EXTRAS:

- Entrevistas adicionales.
- Entrevista a José F. Riveiro
Ambos títulos se presental al P.V.P de 11,99€ y podrás encontrarlos en grandes superficies, tiendas especializadas y en la web del sello: