miércoles, 31 de enero de 2018

LOS FOTOCROMOS DE "LEVIATHAN"

A finales de los 80, tanto a nivel mainstream como a nivel mas zetoso, se pusieron muy de moda las películas adscritas al subgénero de terrores sumarinos. Muchas de estas, además, no eran más que una nueva forma de espoliar "Alien, el octavo pasajero". "Leviathan", era una de las de en medio, ni muy comercial, ni muy chunga. Aquí les dejo la respectiva reseña. Y aquí sus correspondientes fotocromos.














martes, 30 de enero de 2018

AVT PODCAST (87)




Ya está aquí de nuevo AVT PODCAST!! Y en esta nueva suerte de programas temáticos, hoy centramos nuestros visionados en películas de hombres lobo.
Así, tras un mini repaso a la actualidad cinematográfica, entramos en materia comentando y desglosando las películas “Aullidos de terror” más conocida como “La Luppa Manara” y “Werewolf in a woman’s prison”, para después zambullirnos de lleno en la reseña de la película conjunta que no es otra que “Un hombre lobo americano en Londres”.
Para finalizar desvelamos la temática del próximo programa y… sin más.
Esto es… ¡¡AVT PODCAST!!

lunes, 29 de enero de 2018

NUEVO LANZAMIENTO VIAL OF DELICATESSENS: THE JESS FRANCO FILES VOL. 1




Hoy, Lunes 29 de Enero de 2019 Vial of Delicatessens lanza al mercado el libro The Jess Franco Files Vol. 1.  de Roberto Curti y Francesco Cesari.

Alrededor de Jess Franco y su obra han surgido varias leyendas. Algunas verdaderas, otras falsas, la mayoría un poco de todo. La creencia de que improvisaba los diálogos durante el rodaje forma parte del último grupo. “Nunca tenía un guion ni nada parecido”, decía Paul Muller, uno de sus actores recurrentes. Sin embargo, los archivos y bibliotecas de España conservan unos 50 guiones de Franco que ponen de relieve las complejas vicisitudes de producción de muchas de sus películas.

Este volumen presenta cuatro guiones originales de Franco y una sinopsis, elegidos de entre algunos de sus proyectos menos conocidos, comentados y analizados. Estos textos ofrecen una perspectiva de sus métodos de escritura y de la evolución de algunas de sus obras. Tanto fans como especialistas apreciarán la abundancia de nueva información y datos que hasta ahora no habían salido a la luz. Por último estos “archivos de Jesús Franco” muestran el hábito del director de regenerar sus ideas, tramas y personajes una y otra vez, en diferentes formas y combinaciones, remodelando incansable su singular y fascinante universo cinematográfico.


El volumen  presenta las siguientes carácteristicas:

Pags: 584
Formato: 170 x 24 mm.
Papel interior: Offset, b/n + Estucado, b/n.
Portada: Laminado mate. Color
Encuadernación fresada
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 The Jess Franco Files Vol. 1 tiene un PVP unitario de 27,00 € (envío certificado incluido para pedidos en la web de la editorial) y podrá adquirirse exclusivamente a través de http://vialofdelicatessens.blogspot.com y en tiendas especializadas.

viernes, 26 de enero de 2018

I HAD A BLOODY GOOD TIME AT HOUSE HARKER

La enésima consecuencia de “Zombies Party” —y de paso, de “Lo que hacemos en las sombras”— es una comedieta con transfondo terrorífico que intenta hilar fino con el humor mezclándolo con una buena cantidad de gore y un tema clásico con millones de adeptos como es el vampirismo. Sólo, que los protagonistas, Derek Haugen, Jacob Givens y Noel Carroll no son Simon Pegg ni Nick Frost, ni el director, Clayton Cogswell es Edgar Wright —no tampoco TaikaWaititi— y ya no es solo una cuestión de talento, sino también de carisma.
Sin embargo, como está todo mostrado en clave de cachondeo, es desenfadada y y cafre, da igual lo mala que sea la película; en festivaluchos de tercera tiene al público volcado con ella. Ese público tan maravilloso…
Por otro lado, la película es popular porque el equipo es un famoso grupo de Youtubers, Good Cop Productions, que se dedican a colgar sus gracietas en forma de corto o series en Internet. Pusieron en marcha este proyecto de manera independiente quedándose la producción sin dinero para completar la película,  por lo que se recurrió a una práctica  tan ruin como es el pedir pasta a los seguidores, o sea, el crowdfunding. Y no solo lograron el objetivo sino que, además, les quedó para una mariscada.
Lo que cuenta es confuso y está mal explicado, amén de que es tan rollo, tan antipática, que mientras la ves se te va el santo al cielo, pero el argumento parece coquetear con la realidad y la ficción, por eso, cuenta que tras matar a Drácula, Jonathan Harper huye a América para proseguir allí su vida, con la mala suerte de que en el trasiego, una extraña presencia le persigue. Esta presencia se aparece ante Harker, y de ahí se intercalan escenas ambientadas en entorno terrorífico con lo que está ocurriendo en realidad que es que esas escenas, las están representando nuestros protagonistas en los ensayos de una obra de teatro amateur que pretenden representar. Estos resultan ser los descendientes directos de Jonathan Harker, y como siempre han sido el hazmerreír del pueblo, deciden devolvérsela a todos ellos haciéndoles creer que un vampiro ha llegado  para destruirles a todos… con tan mala suerte que da la casualidad de que eso mismo es lo que está ocurriendo por otro lado, que por otro lado ha llegado un vampiro para joderles la vida a los Harker.
Por otro lado, también es popular en su nicho esta película, porque durante su rodaje cayó una tormenta polar que imposibilitó que muchos días el rodaje transcurriera con normalidad, ya que fue la nevada más grande y densa que había tenido lugar en la zona durante años.
Muy mala, muy tópica, con gags muy ineficaces, y actuaciones irritantes. No se me ocurre una película en que sus protagonistas, concebidos para que el público empatice con ellos, cigan mas gordos que estos: el del gorrito de lana y gafas es directamente para tirarle al río con una piedra al cuello.
Saciada la curiosidad que a priori pudiera provocar, trasciende poco. A los 10 minutos de haber sido visionada, se olvida uno de que existe.
Se estrenó en televisión con el título que encabeza la reseña, pero recientemente, la gente de Redrum la ha lanzado en DVD  y ha preferido hacerlo con el título original en Inglés: “I had a bloody good time at house Harker”.

miércoles, 24 de enero de 2018

NUEVO LANZAMIENTO VIAL OF DELICATESSENS: UNA FUNCIÓN PARA OLVIDAR


El primer lanzamiento de 2018 sería un doblete porque por un lado lanzamos nueva película de Martín Garrido y por otro traemos la última película hasta la fecha de Fernando Esteso. Cuando leas esto, ya estará a la venta:

UNA FUNCIÓN PARA OLVIDAR
(DVD PRENSADO)
Una excéntrica y madura actriz que posee una compañía teatral de provincias toma la decisión de instalar a los actores en un pequeño hotel situado cerca de la playa, para que así mantengan la concentración. Pero los ensayos, que tienen lugar en el aula del instituto de la zona, empiezan a truncarse muy pronto. El ambiente se caldea y las miserias del ser humano afloran. La envidia, el egoísmo, la superficialidad, la maldad… todas las pasiones se conjugan en un mes intenso y no exento de magia.
La última película del director Martín G. Ramis sale de las salas de cine y llega al formato domestico en la vuelta a la tragicomedia de Fernando Esteso.
Basada en hechos reales, la película cuenta con la presencia de Esteban Baldi y Beatriz Barón.
Características: 1:78:1, 16:9.  Audio: DD 2.0, Castellano.

EXTRAS:
- Cortometrajes: “La Rosario y el Pinzas” y “Pedro Navaja”
 
 El DVD se lanza con un P.V.P de 11,99 € y se puede encontrar en grandes superficies y en la web del sello:

domingo, 21 de enero de 2018

LA ESTANQUERA DE VALLECAS

Tras el fracaso que supuso su película del año 85 “Otra vuelta de tuerca”, Eloy de la Iglesia, cuya adicción se hacía cada vez más palpable y visible, se encuentra con que ya no tiene productor con el que abordar sus proyectos, con la excepción de Angel Huete que todavía confía en él y tiene en cuenta sus éxitos pasados, por lo que forman juntos una nueva productora con la que abordar los nuevos proyectos de Eloy de la Iglesia.
Visto lo visto, De la Iglesia quiere retomar su viejo proyecto de 8 años atrás, “Galopa y corta el viento”, pero el alto coste de la producción propicia que los productores no encuentren el dinero necesario. No obstante, Huete, poseedor de los derechos de la obra de teatro de Luis Alonso de Santos “La estanquera de Vallecas”, le propone a De la Iglesia la adaptación para cine, por lo que, una vez conseguida la subvención del ministerio para la película, Eloy y su socio Gonzalo Goicoechea, se ponen manos a la obra con el guion que adaptará la obra, no solo al cine, sino a la idiosincrasia del universo De la Iglesia, en la que va implícita la presencia de José Luis Manzano.
“La Estanquera de Vallecas” cuenta la historia de un albañil en paro y un joven quinqui que pasan una mala situación económica y deciden hacer un atraco a un estanco. La Estanquera se resiste a ser robada, y ante su resistencia, la cosa se les va de las manos a los atracadores que acaban convirtiendo el mismo en un secuestro. Mientras, en la calle, el vecindario es testigo de los hechos a la vez que las inmediaciones se llenan de policía y medios de comunicación. Como  esto ocurre en plenas elecciones, los partidos políticos acuden a la plaza donde ocurre todo con el fin de hacerse propaganda. Al mismo tiempo, en el interior del estanco, el síndrome de Estocolmo hace mella en las dos secuestradas, a la vez que se lo pasan divinamente dentro.
No está mal esta “La Estanquera de Vallecas” con la que Eloy de la Iglesia y Gonzalo Goicoechea tienen la indecencia y la osadía de convertir una obra de teatro de corte popular, en una protesta, y también, en una película quinqui.
Resulta entretenida y fluída. Sin embargo, según Fuembuena en “Lejos de aquí”, la heroinomanía de De la Iglesia cuando rodó esta película hizo mella en el set. No solo llegaba horas tarde, sino que además, cuando daba la acción, los actores comenzaban a actuar, terminaban su escena, y el director no pedía el corten, porque de lo colocado que iba se quedaba dormido en su sillita, frente al combo. Cuando no, muchas veces, su ayudante rodaba las escenas porque él ni estaba, eso si, cumpliendo a rajatabla las indicaciones que el director le había dado antes. Por otro lado, Manzano, que en films anteriores tenía una memoria prodigiosa con los textos de sus diálogos, aquí ya fallaba en ese aspecto, porque también su estado de drogadicción llegaba a cotas alarmantes. Necesitó que le apuntaran.
Un desastre por el que muchos ya nunca quisieron volver a saber de Eloy de la Iglesia. Fue una odisea sacar el film adelante, sin embargo, recién visionado, yo no noto carencias por parte del director, ni se la ve una película sumida en el caos. Por eso yo me pregunto ¿hasta que punto es crucial la presencia de un director en una película comercial?
Por otro lado, se rumorea, que la película es visible porque en realidad la dirigió completamente el ayudante de dirección.
En posproducción en un alarde de megalomanía heroinómana, De la Iglesia decidió doblar a Manzano; lo haría Fernando Guillen Cuervo, mientras que el actor Jesús Puente, con una voz hiper-reconocible, fue doblado igualmente por un actor de doblaje, como también lo fue una jovencita Maribel Verdú —con la que Manzano se pone las botas en las escenas más subiditas de tono del film —, por lo que la cosa queda rara.
La película pasó bien por taquilla, pero sobretodo, se convirtió en una de las cintas más alquiladas en los videoclubes de 1987.
Después de esto, y dado que su amiga Pilar Miró pidió la dimisión como directora de la cinematografía, De la Iglesia no volvió a rodar hasta 2003 con “Los Novios Bulgaros”, porque nadie quiso confiar en un heroínomano para que tomara las riendas de un rodaje, pasando en el tránsito un infierno por culpa de las drogas, que ya le acompañaría hasta su muerte.
Para Manzano, sería su última pregunta.
En el reparto, a parte de los mencionados, estupendos todos, tenemos a José Luis Gómez, Emma Penella, Eduardo Guillen, Antonio Gamero y Pirri entre otros.
Está simpática la peli.

viernes, 19 de enero de 2018

ANIMAL DE COMPAÑIA

Carles Torrens, fan del cine de terror catalán y habitual espectador del festival de Sitges, abandona su tierra natal a los 18 años de edad para irse a estudiar cine a los Estados Unidos, con lo cual, no es de extrañar que el joven director trate de forjarse una carrera por aquellas tierras.
Así, rueda en 2011 “Emergo”, película que bien porque cautiva a unos, bien porque horroriza a otros tantos, le sirve para engordar un currículum formado por un par de cortometrajes. Y llegamos a esta “Animal de compañía”, consolidación dentro del cine de horror independiente, alabada y criticada a partes iguales por una cuestión que en según que películas y como se introduzcan, pueden cometer la torpeza de convertirse en un tópico; los consabidos giros de guión.
Un apocado empleado de mantenimiento de una perrera municipal, reconoce en el autobús a una antigua compañera de instituto por la que siente una fuerte atracción. Envalentonado, poco a poco va sabiendo de su vida consultando sus redes sociales, así utilizará los gustos de esta chica para, en sus encontronazos con ella, intentar tener una cita con ella. Pero es siempre rechazado. En una de estas, se le va la pinza, la secuestra, y la encierra en una jaula en el sótano de su centro  de trabajo. Contar más al respecto, sería hacer un gran spoiler —si es que no lo es ya el hecho de haberles advertido antes lo de los controvertidos giros de guión—.
Al margen de las trampas que pueda llegar a tender la película, yo me posiciono a favor de ella al 100%, sencillamente, porque durante una hora y media he estado entretenido y sin inmutarme frente a la pantalla, lo cual no es poco, y porque viéndola de primeras, sin tener ni idea de nada sobre esta película ni sus giros, llegué a sorprenderme. Y me sorprendí porque como espectador no estaba viciado. No sabía nada de sus giros, sus críticas o la proveniencia de la cinta, con lo cual la disfruté a tope.
También noté una pericia en la dirección fuera de lo normal para un director español; quizás sea por su formación en USA, quizás por una cuestión de talento —o incluso por un guion firmado por Jeremy Slater responsable, también, del magnífico guion de la denostada por el fandom retrasado mental  “4 Fantásticos”, el cual se le ofreció a Torrens afortunadamente—, pero la manera en que se desarrolla la trama es fluida y dinámica, efectivamente muy a la americana, y no detecto ni la cadencia española, ni el tufo a garbanzos, ni la autocomplacencia que si que detecto en, por ejemplo, “Verónica” de Paco Plaza o tantas otras cintas de horror facturadas por directores españoles. “Animal de compañía” es, con mucho, muy superior a todo eso.
En cuanto al resto, aparte de que me encanta la historia que nos propone, el nivel de dsasososiego y/o truculencia que contiene, me deja más que satisfecho.
Muy maja.
Por otro lado, en los extras del Blu Ray viene una entrevista con Torrens. Pues me ha caído muy bien. Además su película de terror favorita es “La Cosa”.

miércoles, 17 de enero de 2018

LOS ARISTÓCRATAS (15): LO QUE CUENTA ES EL FINAL


Un mes más regresamos Ángel Codón Ramos y yo con el úunico podcast sobre comedia que hay en español.
Hoy, para variar un poco, dedicamos el programa a una película, la desapercibida y, probablemente, mejor película que existe sobre cómicos de Stand Up. "Lo que cuenta es el final", Con Tom Hanks y Sally Field.
Dénle al play!!

lunes, 15 de enero de 2018

EL PICO 2

Para cuando estaba montano “El Pico”, el nivel de adicción a la heroína de Eloy era tal que con el descaro de cualquier yonkie, extendía las rayas en la moviola y se las esnifaba delante de su montador, José Salcedo, quién tras contemplar tan decadente actitud decidió que ya no quería volver a montar una película de Eloy de la Iglesia. Fue por aquél entonces cuando el director decidió que quería darle continuidad a las “aventurillas” de Paco Torrecuadrada en “El Pico 2”.
Como el guionista habitual, Gonzalo Goicoechea, también tiraba de jaco, a la hora de ponerse a escribir la película, supongo que para darle algo más de coherencia al texto, se contrató a Fermín Cabal, un tercer guionista en discordia,  para que co-escribiera la  película con ellos y así se dio forma a lo que sería la secuela de la película más exitosa de De la Iglesia.
En esta ocasión, a pesar de los esfuerzos del Comandante Torrecuadrada por tapar el asesinato cometido por su hijo y Urko en la primera película, gracias a la pericia de un periodista, este es procesado y encarcelado en la cárcel de Carabanchel. Allí, lejos de desintoxicarse, Paco, casi que e se engancha más al jaco, pero también es sodomizado y bejado a cambio de un pico, mientras que traba amistad con Pirri y “El Lendakari”, un vasco del que se cree que anduvo con ETA. Paco sale de la cárcel, y lejos de quedarse en casa tranquilo, se une a “El Lendakari” en una cruzada criminal con atracos y violencia, hasta que el Comandante Torrecuadrada pide al cuerpo ocuparse personalmente del arresto del muchacho.
Sin dejar de ser un producto endemoniadamente entretenido, si “El Pico” era sensacionalista, esta ya riza el rizo, conteniendo escenas de los chavales pinchándose tan impactantes, que causaron incluso desmayos en los cines. Por otro lado, sonadas son las quejas de las señoras de la limpieza de los cines cuando encontraban jeringuillas usadas en las tazas de los váteres.
Con dos horas de metraje, pues se filmó y montó el guion entero, sin eliminar nada, los altos y los bajos son las principales características de la película, alcanzando su zénit en el segundo acto que transcurre en la cárcel y dónde Pirri le roba la película a Manzano, para luego, cuando Paco sale y se pone a delinquir junto al Lenda y Katy (el papel que en ambas interpretó Lali Espinet), que es cuando la película entra de verdad en los parámetros de lo que podemos entender como cine quinqui, pierde fuelle hasta el final, que con un sprint, recobra el interés. No es superior a “El Pico”, pero si que es una buena continuación.
Sin embargo, la vida tras las cámaras se volvía un calvario para sus artífices; Durante una visita en la que el actor Javier García (Urko en “El Pico”) pasó la noche con Eloy de la Iglesia, José Luis Manzano, en un ataque de celos, se fue al cuarto de baño y se cortó las venas con el fin de llamar la atención del director. Cuando este le veló en el hospital tras este intento de suicidio, Manzano, se puso un pico y se fue a rodar.  De hecho, en algunas escenas de la cárcel, si nos fijamos bien, podemos verle a Manzano los cortes en las muñecas, tan frescos, que ni tan siquiera el maquillaje logra cubrirlos en su totalidad.
Por otro lado, el estado de De la Iglesia como heroínomano que era (y que se reserva un cameo en la cárcel, donde podemos verlo todo desaliñado y sucio, haciendo de preso) la sustancia a la que era adicto ya comenzaba a consumirle, por lo que, aún lúcido a la hora de rodar, de hacer cine en general, su mal estado físico le llevó a que no pudiera ni tan siquiera acabar el rodaje, terminando las últimas escenas de la película su ayudante de dirección, que procuró en todo momento imitar el estilo de De la iglesia, para que en ningún momento la película pareciera filmada por dos personas.
Un aspecto destacable de la película es la falta del actorJosé Manuel Cervino, que es sustituido por  Fernando Guillén. Según Eduardo Fuembuena en su estupendo libro “Lejos de aquí”,  lo que sucedió nos remite a tiempo atrás. Durante la presentación de, no recuerdo que película —puede que sea “Colegas”—, en, no recuerdo tampoco qué festival,  Eloy de la Iglesia volvió a meterse en la habitación de hotel con Javier García, dejando de lado a su amante José Luis Manzano. Cuando Cervino pasó por la planta de hotel donde estaba cita la habitación del director y el actor, se encontró a Manzano sentado fuera, llorando, apoyado en lo que también era su habitación de hotel, mientras Eloy y García se pegaban el gran festival. Cervino se apiadó del muñeco roto, y le hizo compañía. Cuando acabo de follar, Eloy se encontró con Cervino y Manzano, por lo que intuyó que este se había enterado de sus affaires con los actores. Como este hombre era celoso de su vida privada, tomó manía a Cervino, y en plan amenaza, le advirtió que en la postproducción del “El Pico”, le iba a doblar un actor profesional de doblaje. Dicho y hecho. Cervino se enfadó, con razón, y para cuando se pusieron a rodar “El Pico 2”  Cervino no repite papel; hay dos versiones del por qué, una, que Cervino pedía una cantidad desorbitada  por repetir el papel que la producción no estaba dispuesta a pagar, según de la Iglesia, y la otra versión, es que el actor, indignado por haberle doblado sin necesidad de hacerlo, decidió no volver a aparecer en ningún otro film de De la Iglesia, según la del propio Cervino.
En cualquier caso, a De la Iglesia ya le gustaba usar dobladores sin ningún tipo de raciocinio más allá del de ahorrarse dietas, así, Si en “Navajeros” dobló a Manzano porque este tenía dificultades para leer sus diálogos en la sala de doblaje (por aquél entonces era prácticamente analfabeto), en “El Pico” sí que se dobló él mismo, excepto en algunas secuencias, que si nos fijamos bien, escucharemos la voz del actor que le dobló en “Navajeros”.
En “El Pico 2”, Manzano es enteramente doblado por Pedro Mari Sánchez. La excusa para hacerlo, es que Manzano estaba cumpliendo el servicio militar, pero yo pienso, que debido a la veneración que De la Iglesia sentía por Stanley Kubrick, contrató a Pedro Mari por el simple hecho de que este había doblado a Malcolm McDowell en “La Naranja Mecánica”. Y aunque el actor trata de ceñirse al tono de voz de Manzano en las escenas, como la película está narrada en primera persona por una voz en off, como si se tratase de una especia de memorias del personaje de Paco Torre Cuadrada, cuando Sánchez pronuncia su texto con esa cadencia y perfección, casi parece que estemos escuchando a Alex de Large en lugar de al macarra de José Luis Manzano.
¿Excentricidad de director de éxito, o delirio de heroinómano? En cualquier caso, De la Iglesia volvería a contar con los servicios de Pedro Mari Sánchez en el futuro.
Por supuesto, “El Pico 2” fue un éxito, que se vio incrementado por su paso al Videoclub donde de verdad arrasó. Pero De la Iglesia ya no vio un duro de esa fase, porque para entonces había abandonado a la empresa productora, Ópalo Films, de la que era socio.

viernes, 12 de enero de 2018

EL PICO

“El Pico” cuenta la historia de dos jóvenes adictos a la heroína, Paco y Urko, el primero, hijo de un guardia civil, el segundo, hijo de un diputado de la izquierda abertzale. Mientras estos camellean por ahí para poder costearse sus respectivas dosis, los padres permanecen ajenos a las adicciones de sus hijos. Cuando estos, pasando el mono, deciden ir a atracar al camello que les suministra a ellos, la cosa se les va de las manos y acaban matándole a él y a su esposa. Es por esto que, tras descubrir los padres de los muchachos tanto su adicción, como que  posiblemente sean sus hijos los asesinos del camello, se unirán, dejando a un lado sus ideologías, para ver si son capaces de resolver estos problemas.
“El Pico”, con todo ese moralismo implícito, es una película altamente hipócrita teniendo en cuenta que para cuando se rodó esta película, el director, Eloy de la Iglesia,  ya tenía una adicción a la heroína preocupante. Sin embargo, se permite el lujo de aleccionar a padres y jóvenes mostrando los efectos nocivos de la droga. Juicios de valor a parte —porque en la película aparece el mismo De la Iglesia en un cameo, interpretándose a sí mismo dirigiendo un Spot y mandando parar el rodaje para mandar a su ayudante a comprarle una papela a Paco y Urko, por lo que en cierto modo, se está abriendo al espectador— muestra esos peligros desde el escándalo y el sensacionalismo. “El Pico”, por momentos, casi parece una excusa para filmar jóvenes inyectándose. El contenido político de fondo, no es más que otro elemento provocador que sumar a la lista, a la vez que el homosexualismo y los detalles autobiográficos se imponen, a pinceladitas, en el metraje.
Se decía en la época, que la adicción a la heroína que sufría De la Iglesia, se debía que había sido instado por su actor, ese macarrilla, José Luis Manzano, que había convertido en su amante y actor. Siempre hay que culpar al alguien de las decisiones de uno mismo, y más cuando uno es un director de cine con éxitos comerciales a sus espaldas. Sin embargo, corrían los 80, y con ellos, corría la heroína en las calles. En los barrios márginales se enganchaban los jóvenes periféricos, pero no olvidemos que con la misma fuerza, la heroína entró  en el mundo de la cultura, con total impunidad. Miembros destacados de “La Movida”, por ejemplo, el lider de Nacha Pop, Antonio Vega, sucumbieron a la droga del momento, pero también lo hicieron las gentes del cine artístico, véase, Ivan Zulueta. Eloy de la Iglesia, se volvió adicto cuando probó la sustancia por primera vez, con 40 años de edad. Además, de la manera más tonta. Si tomaba cocaína con asiduidad, o fumaba canutos, pues cuando llegó la heroína a sus narices, la esnifó. Y aunque por la naturaleza de sus películas, se tiende a pensar que José Luis Manzano tuvo algo que ver, en el imprescindible libro “Lejos deaquí”, el escritor Eduardo Fuembuena, cuenta que Manzano ni siquiera tomaba alcohól, que del canuto no pasaba. No fue hasta que De la Iglesia comenzó a consumir la heroína con asiduidad que Manzano la probara por primera vez, convirtiéndose así, igualmente, en un adicto. O sea, que en el caso de que alguien enganchara a alguien —Porque nadie pone una pistola en la cabeza a nadie para que empiece a consumir—, según esto sería Eloy de la Iglesia quien metiera a Manzano en la heroinómana. De hecho, la primera vez que Manzano se picaría la vena, sería para demostrar ante la cámara de esta película, que no había ningún problema. Hasta ese momento, la heroína la estuvo esnifando.
Y yo opino que lo que llevó a De la Iglesia a hacer una película sobre la heroinomanía fue su propia adicción. Y la fascinación ante ese mundo.
Porque cuando “El Pico” era tan solo un proyecto, De la Iglesia y  su guionista habitual, Gonzalo Goicoechea, elaboraron una historia en la que la trama era distinta. El primer guion sobre el tema se llamaba “Galopa y corta el viento” y en él, la heroína no hacía acto de presencia. De hecho, cuando se escribió ese proyecto, más o menos en la época de “Navajeros”, la cosa iba de un guardia civil y un Abertzale que se enamoraban, con la polémica que ya de por sí aquello suscitaría, si bien, ese guion entraba más en la idiosincrasia habitual de De la Iglesia, dado como era a hacer películas de temática gay en tiempos en los que nadie más lo hacía. Pero, le fascinó ese mundo, así que ahondó en él en su cine.
Por otro lado, y adscrita a lo que popularmente se llamó “Cine Quinqui”, además, así consideradas muchas de las películas de Eloy de la Iglesia oficialmente, incluso, aquellas que no son genuinas del género como puedan ser “El Diputado” o “La Mujer del Ministro”, yo creo que “El Pico” (y en parte, “El Pico 2”) está algo lejos de ser una película quinqui, en el sentido de que si estas tratan de vendernos las hazañas de los delincuentes como si se tratara de aventurillas de extrarradio —en el que una panda de hijos de puta reciben tratamiento de héroe por parte del cineasta— que prácticamente son películas de acción, “El Pico” es casi un drama social, una ficción política, que quebraría las cabezas de entes bienpensantes y tocaría los cojones a los gobiernos de la época. Además, los dos jóvenes protagonistas de la película, provienen de familias de extracto social medio/alto. No hay periferia, no hay música de Los Chunguitos. Sin embargo, como sale gente chutándose, pues ale, cine quinqui.
Yo creo que las únicas películas de De la Iglesia que a las que puede considerárseles películas quinquis genuinas, son “Navajeros” y, en menor medida, “Colegas”. Pero en cualquier caso esto no es relevante. Sin embargo me resulta muy divertido comprobar en Internet —porque a los bloggers les encantaba escribir sobre “Cine Quinqui”—, que los listados que enumeran las totalidad de películas quinquis rodadas en España, incluyen cualquier película en la que aparecieran Manzano o Pirri… Y que se meta en el saco a “El Pico”, pase, al fin de al cabo hay delincuencia y jeringuillas, pero que se meta “Se infiel y no mires con quién” o “Maravillas”, solo porque en ambas aparece El Pirri… apaga y vámonos.
En otro orden, como casi todo lo de De la Iglesia “El Pico” es una película correcta en su ejecución, impecable de ritmo y condenadamente entretenida, que se ha convertido por derecho propio en un clásico popular de nuestro cine independientemente de que esta contenga detrás una historia desgarradora mucho más interesante que la propia película.
Supuso un éxito de taquilla, y todavía se habla de ella y se la reivindica a día de hoy…
Junto a Manzano en el reparto, José Manuel Cervino, Lali Espinet, que desfasaba más con la heroína y la sin razón en la vida real que su personaje en la película, Quique San Francisco y otro efevo que se pasó De la Iglesia por la piedra, Javier García, que interpretaba a Urko y que poco más haría para el cine. Hay que decir, que su talento era más bien limitadito….

miércoles, 10 de enero de 2018

LOS FOTOCROMOS DE "SANGRE FRESCA"

El principio de la decadencia del bueno de John Landis, está claramente reflejado en esta muestra de los 90. Sin embargo, con el tiempo goza de un pequeño reconocimiento quizás consecuencia de la nostalgia, quizás consecuencia de su mejora con el paso de los años. Con la firme decisión de pegarle una revisión  próximamente, aquí les dejo con sus fotocromos. Sangre fresca.















martes, 9 de enero de 2018

AVT PODCAST (86)



Otra vez está ante vuestras narices, un nuevo program ade AVT PODCAST!!!
El programa de hoy lo dedicamos a reseñar de la manera más profunda posible, las películas elegidas para la ocasión de las muchas que protagonizó Manolo Escobar.
Así, dedicamos nuestro tiempo a “La mujer es un gran negocio”, “Todo es posible en Granada” y como broche final, la película conjunta del programa de hoy es “Donde hay patrón…” que además tiene la particularidad de estar dirigida por Mariano Ozores.
Sin más, les dejamos con el show!!

lunes, 8 de enero de 2018

POLTERGEIST

Como recientemente se hizo noticia —que era, en realidad, un secreto a voces— el hecho de que “Poltergeist” no la dirigió Tobe Hooper, sino, el propio Steven Spielberg. John R. Leonetti, director de “Anabelle”, que trabajó en “Poltergeist” como ayudante de cámara, saca a la luz estos datos en la prensa. Nada nuevo. Spielberg no podía rodar ese año otra película aparte de “E.T. El Extraterrestre” porque así lo dispuso una cláusula de su contrato con Universal, y se acreditó en “Poltergeist”, que sería su siguiente película, como productor, dándole la autoría del film a Tobe Hooper. Pero la dirigiría él. Leonetti, lo único que ha hecho es confirmar lo que todo el mundo ya sabía. Así que, esta fue una buena excusa para volver a verla. Y no cabe duda, desde el principio, que se trata de una película de Spielberg, con todos los clichés del Spielberg de esa época —familia de barrio residencial, la infancia como gran protagonista, bicicletas… casi parece “Stranger Things”— y dónde no se ve ni un solo atisbo de Hooper, sin duda, mucho menos sofisticado en su forma de dirigir. Aún así, Leonetti dice, que a veces, Spielberg se marchaba del rodaje y le dejaba dirigir a Hooper, por lo que hay escenas en la película que bien podían ser suyas. La historia a estas alturas, también es de sobra conocida; Una familia comienza a experimentar fenómenos extraños en su casa, hasta tal punto que los fantasmas llegan a secuestrar a la hija pequeña, haciendo su fuerte en la televisión. La familia contactará con varios mediums que les ayudarán a traer de vuelta a la niña. Y mi opinión era, antes de este visionado, que “Poltergeist” es la película de casas encantadas más plástica y anti atmosférica que existe. Una clara muestra de cine de terror para el público que no ve cine de terror habitualmente. Y tras verla, lo único que puedo hacer es confirmar esto, y añadir que, además, es tan jodidamente aburrida, que más de un 65% de la cinta se la pasan hablando. Cuando no parlotea la Zelda Rubistein, parlotea la otra médium (a la actriz que la interpreta no la reconozco y no me apetece consultar ahora mismo IMDB). Pero además de aburrida, es que es una película mala de cojones. Y al paso del tiempo me remito. Al margen de que esta película sea tan mainstream que su contenido terrorífico queda anulado, es que es cutre y chapucera como ella sola en todos los aspectos. Cualquier serie B de la época, tiene más inventiva y originalidad, que este cuento de hadas malas se Spielberg. Y la comparo con “E.T. El Extraterrestre” ya que se estrenaron con solo una semana de diferencia, y el paso del tiempo podía también haber hecho mella en ella, sin embargo, mientras que “E.T.” se mantiene fresca a su manera, “Poltergeist” no hay un ser humano que la aguante. Y menos si se tiene algo de estima por el cine de terror (no digo si se es fan del cine de terror, que los fans la endiosarán solo porque es de terror y porque la firma Tobe Hooper, porque el criterio del fan se basa en fanatismos, no en opiniones formadas como bien podemos ver en miles de blogs o páginas de facebook). Sin embargo, tendré que revisar las secuelas de las que si que tengo, vistas 20 años atrás también (o más), buenos y terroríficos recuerdos. Seguiremos hablando al respecto. Lo dicho. “Poltergeist” es una mierda. Me dan igual los efectos especiales, y sobretodo, las inevitables nostalgias.

viernes, 5 de enero de 2018

EL REGALO

Un matrimonio se muda a una casa en su antiguo barrio, cuando se topan en el supermercado con un ex compañero de instituto de este. Se les colará en casa y les hará la vida imposible.
Un estilizado y moderno “Home Invasion” de los de la vieja guardia, deudor de cosas como “Atracción fatal” o, salvando las distancias, “Funny Games” y “Caché”,  pero infinitamente menos imaginativo que estos.
Un film que a pesar del prestigio obtenido allá donde ha ido, no deja de ser un remedo de montones de películas anteriores, y que desde el minuto uno intuimos que va a pasar hasta tal punto que cuando la trama pega  un giro, el espectador ya sabía que este iba a tener lugar y como iban a cambiar las tornas. La película la hemos visto 5000 veces previamente.
Pura basura de consumo para ese tipo de espectador que cree que se las sabe todas y que sale del cine con la firme convicción de haber visto un buen thriller, y lo que ha visto es una mierda.
Coproducción Australiano-Estadounidense que resultó de lo más rentable al haber sido rodada en tan solo 25 días, costado tan solo 5 millones de dólares,  y haber recaudado más de sesenta. Un presupuesto que se fue en caché de los actores y en un buen número de esas cámaras Cannon tan de moda entre los aspirantes a  cineastas y  realizadores videocliperos, por baratas.
Recompensada con buenas críticas, se trata de una película cuyo estreno fue en una plataforma digital de Internet pero que, sin embargo, aquí en españa se estrenó en salas sin pena ni gloria.
“El regalo”, con protagonismo de Jason Bateman y Rebeca Hall, supondría también el debut como director del tercer protagonista, Joel Edgerton, que habiendo sido previamente secundario de montones de películas mainstream se atreve con un largo tras haber dirigido únicamente dos cortometrajes previos. Lo que consigue al final, no es más que una estilizada, adornada y cara "fan movie".
Muy, muy mala. Aunque viste como si no lo fuera.

miércoles, 3 de enero de 2018

LOS FOTOCROMOS DE "EL CEMENTERIO VIVIENTE 2"

La secuela de "Cementerio viviente", cuyos fotocromos pueden ver aquí, y la reseña aquí, también tiene fotocromos (un poco feítos) que les dejo aquí debajo.