martes, 19 de marzo de 2019

SOLA ANTE EL TERROR + SCREAMS OF A WINTER NIGHT

SOLA ANTE EL TERROR: Una niña tiene la desgracia de presenciar la agonía y muerte de su padre. Queda traumatizada de por vida y ya mayorcita es incapaz de caminar, salir de la cama y sociabilizar. Su madre y su tía cuidan de ella. O eso parece en un principio, porque luego, a su espalda, la desprecian cruelmente. De hecho, son las culpables de la muerte de su progenitor. Este, desde el más allá, ruega a su hija que acometa venganza y aunque a la chica le cuesta un poco, al final pillará un cuchillo y, en estado de trance, comenzará a acabar con todos. Entre medias hay un médico que también anda metido en el marrón y quiere encerrarla en un sanatorio (cortesía de un sobrio y estupendo Ricardo Palacios) y un músico alemán que se enamora de la protagonista y, ciertamente, no aporta nada a la historia.
Nos encontramos ante una de esas películas típicamente ochenteras de Jess Franco en las que se ha invertido el menor dinero posible y se nota. Todo es austero, mortecino e incluso deprimente (esas características calles vacías propias de la temporada baja). Los crímenes van bastante escasos en cuanto a hemoglobina y únicamente se reservan para el final un accidente automovilístico.
Rodean a Jess Franco sus habituales, Lina Romay como la moza traumatizada, Antonio Mayans como el padre y Mabel Escaño y Carmen Carrión como las villanas. Sorprendentemente no asoma ni una sola ubre en toda la peli.
Si digo que es más bien coñazo no digo nada nuevo. Luce todos los signos de identidad de su director y eso o lo tomas o lo dejas. Yo la he visto de reojo, mientras desarrollaba otros quehaceres y así, pues sí, se soporta. Sentado frente a la tele, con toda mi atención y todos mis sentidos dedicados a ella, dudo que hubiese sido capaz.


SCREAMS OF A WINTER NIGHT
: Un grupo de jovenzuelos se reúnen en una cabaña. Pasan el rato lanzándose zascas unos a otros, gastando estúpidas bromas y contando historias de
terror, historias estas que se nos presentan en formato imagen (e interpretadas por los mismos actores que hacen del clan de colegas, lo que está muy bien). En concreto son cuatro. Una bruja enana acosando a una pareja de noche en el bosque. Unos estudiantes pasándolo canutas en una casa encantada. Y unos chavales que visitan un cementerio y son atacados por espíritus malignos de papel maché. La chica amargada del grupo dice que está hasta el moño de cuentos de fantasmas y pone la guinda con un relato "realista" de asesinatos entre seres humanos. Al final de todo los chavales son machacados por una extraña fuerza sobrenatural y, casi dos tremendas horas después, se acaba lo que se daba.
"Screams of the Winter Night" es un ignoto producto del año 1979. Hay que reconocerle cierto saber hacer y solvencia, sin embargo adolece de lo mismo que muchas pelis de su época: A falta de nada mejor, se abusa del diálogo hasta límites soportables y en general resulta bastante plomiza. En concreto, la segunda historia es extremadamente palizas. Pero se le perdona porque se trata de una cosita entrañable, aunque tampoco repetiría.
Destacar los títulos de crédito iniciales, largos, con considerables segundos de pantalla en negro y diálogos, gritos y alaridos a modo de banda sonora. La verdad es que resultan bastante efectivos.

sábado, 16 de marzo de 2019

SESIÓN DOBLE: STARRY EYES + HELL FEST

STARRY EYES : Sarah es una aspirante a actriz extremadamente ambiciosa e infeliz porque todos los castings a los que va terminan en fracaso. Hasta que un día, tras acudir a uno algo peculiar, la llaman de nuevo. Ella, radiante de alegría, se reúne con un siniestro productor que intenta beneficiársela, por lo que la chica sale huyendo muy disgustada. Decide tirar la toalla y seguir con su monótona vida, pero no puede. Es demasiado. Así que cede a las demandas carnales del viejo verde. A partir de tan humillante momento, comenzará a mutar en otra persona. U otra cosa. Y en el camino se llevará por delante a unos cuantos amigos.
"Starry Eyes" fue la sensación "indie" de su momento. Y uno no sabe cómo encarar esta clase de películas porque, por lo general, el resultado es siempre decepcionante. Por fortuna no es este el caso. La película se sigue con sumo interés mientras sufres junto a la protagonista. Y cuando da el giro sobrenatural, está bien llevado, es angustioso y las consecuentes escenas de contundente violencia son más impactantes y perturbadoras al haberse reservado para el momento justo y necesario. 
Alex Essoe, que interpreta a Sarah, se deja la piel en una formidable interpretación. A su vera Pat Healy, estupendo actor habitual también del moderno cine independiente.
Los directores y guionistas, Kevin Kölsch y Dennis Widmyer, fueron fichados por una "major" y en estos momentos están apunto de estrenar la nueva versión de
"Cementerio Viviente". Si les han dado libertad y poder de decisión, puede salir algo muy potente. 

HELL FEST : Un grupo de amigos deciden pasar la festividad de Halloween en Hell Fest, un parque itinerante especializado en terrores. Entran, gritan y disfrutan de las atracciones sin saber que un auténtico psicópata rula por ahí y se ha encaprichado de una de las chicas de la pandilla, a la que perseguirá aunque para ello tenga que dejarle sin amigos.
Las películas ambientadas en ferias del terror son casi un subgénero en sí mismas. Una de sus mayores cualidades es el constante juego entre lo que es real y lo que es atrezzo. Y por aquello de buscar un efecto espectacular, deliran mostrando atracciones de lo más aparatosas y poco verosímiles. Por suerte esto es cine y de lo que se trata es de dejarse llevar, no hacer demasiadas preguntas y gozar. Contra todo pronóstico, "Hell Fest" entra en esta elitista lista. Honestamente, me esperaba un churrazo zetoso caracterizado por ese feo "look" digital HD tan típico del cine "indie" moderno. Pero no, lo que aquí tenemos es una película con cara y ojos, bien parida técnicamente, con actores solventes y un diseño de producción bastante notable. Cierto que no consigue dar forma a una atmósfera inquietante a pesar de los elementos con los que cuenta, pero entretiene un rato, evita acomodarse excesivamente en los parámetros del "slasher" y contiene algún crimen que, además de truculento, resulta bastante despiadado teniendo en cuenta el rol de la víctima.
Cierra el show un potente desenlace.
Por ahí andan Tony "Candyman" Todd actuando y Gale Anne Hurd produciendo, la ex-pareja/socia de James Cameron, lo que podría explicar el buen acabado general del pifostio.

viernes, 15 de marzo de 2019

EL ONANISTA PERTURBADO


Otra muestra más, amateur y festivalera, de las que se suelen proyectar en festivales argentinos como el BARS, Buenos Aires Rojo Sangre, del que ya les hablé, u otros de similar índole marginal y cuasi sectaria, como el denominado Sarmiento sangriento.
“El onanista perturbado” cuenta la historia de un individuo de aspecto repulsivo que tras eyacular sangre masturbándose delante de una striper, decide acudir a una asociación de adictos al sexo con el fin de cambiar, y llenar así su vacío existencial. Resulta peor el remedio que la enfermedad por lo que en lugar de curar sus adicciones acaba sucumbiendo a los deseos de otras adictas, así pues, no hay manera de recuperarse. Tras buscar redención en un convento la cosa se complicará hasta el extremo.
No hay que pedirle peras al olmo; el cine amateur argentino es lo que es. Sin embargo, en un principio, “El onanista perturbado” estuvo a punto de ganarse mi simpatía. Porque se trata de una película cruda y sin artificios resuelta en un par de interiores convenientemente ambientados, que escatima todo lo que puede y más en recursos técnicos, esto es, montaje básico y descuidado, encuadres chungaleros y total ausencia de un audio minimamente audible, de una tosquedad y un antiacademicismo que no se puede aguantar. Lo que es, sin duda, un aliciente para el que esto escribe. A eso hay que añadirle que la película está enfocada como un drama; ni un ápice de coña, ni un solo chiste que garantice buen rollo o gamberrismo y solo una historia de un tipo desesperado que lo único que anhela es desprenderse de su adicción a las pajas. Y se mantiene así hasta el tramo final, donde se impone el gore, la sangre y el gilipolleo típico de las películas de estos festivales, enmierdando así lo que en principio parecía una tosca película casera de contenido dramático, algo que me estaba pareciendo estupendo y original. Y al final, es la misma mierda mediocre de siempre, hecha por y para ese tipo de festivales. Nada más que basura sin alma, comida para los cerdos.
Sin embargo, cuando me pongo a mirar quién es el individuo que dirige esto, me llevo una sorpresa en cierto modo grata porque siendo “El onanista perturbado” una película con sus tetas, sus ojetes y ciertas dosis de misoginia, resulta que está dirigida por una mujer, la tal Georgina Zanardi, que ya había participado con anterioridad en este tipo de certámenes  con títulos como “Hijos de puta por elección”… y ahí si que me quedo a cuadros, primero porque es una tía buena —en consecuencia, tendrá al 99% de estos pajeros comiéndole el ojete por el mero hecho de ser tía y hacer películas caseras con tetas, culos y sangre— y segundo porque me resulta del todo encomiable que una tía, sea lo aficionada al género que sea, consiga hacer que su película parezca que la haya dirigido un gordo purulento, pajillero y virgen. ¡Lo siento por ella! Pero seguro que halagos en su círculo tampoco le faltan.
En definitiva, puta basura que, lejos de conseguir transgredir u ofender, como puede que en un principio sea la intención de Georgina (y por ende de cualquiera de estos directores de centro cívico) lo único que consigue es que clame al cielo y de gracias a nuestro señor por dejar el cine en manos de quién está, y no en las de estos aspirantes. Solo por eso, debe existir.
Qué nadie piense que tengo odio hacia estos argentinos; aquí en España hay también este tipo de directores, lo que pasa es que se van haciendo viejos, tienen familias que alimentar, y como a nadie le importa una puta mierda lo que hacen, depositan por fin sus pies en el suelo, dejan de hacer mierdas, y se ponen a trabajar de camarero en la tasca de su suegro. Por lo que están en extinción.
También podría, directamente, no ver estas pelis… ¡pero alguien tiene que hablar de ellas!

miércoles, 13 de marzo de 2019

"NEON MANIACS VOL. 14"




¿Cine raro, misterioso y desperado? Hay mucho. ¿Programas que se dediquen a reseñar esas películas con una media de 30 minutos por título? Tan solo hay uno. ¿Cuál es?.. ¡¡NEON MANIACS!!
En el programa de hoy comentamos dos películas totalmente opuestas, totalmente marginales y totalmente fascinantes. Naxo nos adentra en el divertido mundo de Mark Pirro y su productora, la Pirromount centrándose en la película “Usted primero, por favor” más conocida por los anglo-parlantes por el título de “Deathrow Gameshow”, una divertida comedia, mientras que Víctor nos presentará a un individuo de lo más peculiar, Sean Weathers, un genuino y curioso director estrictamente  underground que tiene una película adscrita al rape and revenge titulada “They all must die!
La música corre a cargo de Teenage Head, con una canción que aparecía en la película “Curso de 1984” y que lleva por título “Aint got no sense”.
¡Disfruten! Porque esto es… NEON MANIACS!!

lunes, 11 de marzo de 2019

PRETTY WOMAN


Comenzaba la década de los 90 con este bombazo de taquilla que dejó a todas las chonis y marujas de la época completamente engatusadas con esta historia; casi les entraban ganas de meterse todas a putas. Una revisión del cuento de “La Cenicienta” en clave moderna, en la que cambiamos a una fregona por una meretriz, en un alarde de incorrección política noventero maravilloso.
La historia es sencilla; Un estresado hombre de negocios se da un pasero por Sunset Boulevard y al ir a preguntar por una calle se topa con una furcia barata y arrastrada que le cobra por la información. Le acompaña hasta el lugar, y una vez allí, el hombre de negocios decide que no es mala idea subirse a la golfa al hotel, y eso es lo que hace. Una vez allí, la contrata como escort durante toda la semana, y mientras la ramera se compra ropa y disfruta de la vida potentada, el putero se enamorará de ella, y finalmente será retirada de las calles.
Una chorrada como un templo que consiguió congregar en los cines de nuestro país nada menos que 5 millones de espectadores del año 90. Ahí es nada. Además, es un seguro de vida en cuanto a los shares de nuestro país, ya que se trata de la película con mayor número de espectadores por cada vez que se ha emitido desde que lo hiciera por primera vez en televisión en 1994, cuando TVE-1 consiguió 10 millones de espectadores de audiencia. Rara vez, su emisión, posteriormente, ha bajado de los 5 millones de espectadores y jamás ha tenido menos de 1 millón, en las casi 30 veces que se ha programado la película.
Al margen de esto, me parece una de las comedias románticas menos imaginativas de la historia, con un discurrir soso e insustancial, el guion más incompetente que ha tenido a bien ejecutar una producción mainstream y unas interpretaciones de juzgado de guardia, sobretodo por parte de Julia Roberts que a partir de ese momento se convirtió en una mega estrella a la que, con el paso de los años, se le ha ido deformando la cara hasta convertirse a sus 50 tacos — aún estando follable— en una caricatura de la veinteañera que era en esta película. Por otro lado a Julia, le vino que ni pintado el papel. No le costaría en exceso conseguirlo ya que la gran mayoría de las actrices convocadas para la prueba lo rechazaron alegando que se trataba de un papel denigrante para la mujer.
Asimismo, Richar Gere, que no transmite ningún tipo de emoción en su interpretación, fue la consecuencia de que Al Pacino, el más firme candidato a interpretar su papel tras un par de lecturas del mismo, consideró que esa película era una estupidez y se fue a hacer “Esencia de mujer” con la que, por fin,  se alzó con el Oscar a mejor actor, por lo que Richard Gere hizo la película, cobró el cheque y, eso sí, se convirtió en uno de los sex symbols masculinos mayores de 40 más importantes de la década.
Por lo demás, la película es un ñordo de tamaño considerable. Se ve con agrado, porque es insípida, se pasa rápido porque es como para tontos. Y punto pelota. Sin embargo, es un hecho, que se trata de una de las películas más importantes de la década de los 90, y un claro ejemplo de los derroteros por los que iría el mainstream de la época.
Lo mejor de todo al final, es que se trata de una sórdida historia, la de un putero que se enamora de la puta que frecuenta y la acaba retirando. Como cualquier historia del puticlub de al lado de la casa de tus padres, vaya.
Garry Marshall, solvente artesano hollywoodiense, dirige con el automático puesto. Suyas son también “Los locos del bisturí”, “Princesa por sorpresa” o “Un mar de líos”. Así que ya saben como va la cosa, si es que no lo sabían ya antes de leer esta review.
Asimismo deberían saber, que las patas que luce la Roberts en el poster, pertenecen en realidad a una doble de cuerpo.

sábado, 9 de marzo de 2019

SESIÓN DOBLE : LEATHERFACE: LA MATANZA DE TEXAS 3 + HALLOWEEN H20 : VEINTE AÑOS DESPUÉS

LEATHERFACE: LA MATANZA DE TEXAS 3 : Esta tercera entrega de la afamada saga se atreve con aquello que Tobe Hooper evitó cuando rodó "Masacre en Texas 2": Repetir los aciertos de la película original, es decir, volver a la seriedad, a la crudeza y a cierta sordidez. El único elemento propio es una notable ración de gore -ausente en el film de 1973- finalmente extirpada por los señores de "New Line", entonces en la cresta de la ola gracias a Freddy Krueger y con ansias de hacerse con todas las franquicias de éxito en el cine de terror (poco después le tocaría el turno a "Jason Voorhees"). Dicha intromisión se saldó con un montón de problemas durante el rodaje, algo que brilla especialmente en el inapropiado final. Y si no que se lo digan al pobre Jeff Burr, que vio su carrera truncada tras la amarga experiencia en la silla del director.
No obstante, preparados para el susto, y vista hoy, la película funciona. Será que el tiempo la ha beneficiado. O que las siguientes aportaciones a la saga son tan mediocres que esta ha ganado puntos. No lo sabemos. Con todo, "Leatherface: La matanza de Texas 3" dispone de un puñado de buenos momentos, especialmente en su primera mitad (tengo debilidad por la desasosegante secuencia de la pareja protagonista intentando cambiar la rueda de su coche mientras en la oscuridad chirría cada vez más próxima la pierna ortopédica de Leatherface
) y dispone de un tempo notablemente acelerado. Todo se desarrolla a bastante velocidad y sin dar demasiado respiro al espectador. 
En el reparto destacan un novatillo Viggo Mortensen, Ken Foree de "Dawn of the dead" y el chico para todo de la serie B, William Butler.
Cierra el film una adecuadísima y muy estupenda canción de "Laaz Rockit", inevitablemente titulada "Leatherface".


HALLOWEEN H20 : VEINTE AÑOS DESPUÉS
: No cabe duda de que en Hollywood las cosas son cíclicas. Hay muchos ejemplos, pero hoy nos centraremos en uno. Recientemente la compañía de moda especializada en terrores de éxito y calidad, "Blumhouse", se sacaba de la manga una nueva entrega de "La noche de Halloween" que se anunciaba como "la buena", conectando directamente con la original, saltándose todas las secuelas intermedias y fichando a su protagonista, Jaime Lee Curtis. Todo ello coincidiendo con el cuarenta aniversario de la de John Carpenter. Curiosamente, hace dos décadas atrás, la compañía de moda especializada en terrores de éxito y calidad de entonces, "Dimension Films", se sacaba de la manga una nueva entrega de "La noche de Halloween" que se anunciaba como "la buena", conectando directamente con la original, saltándose todas las secuelas intermedias (salvo la segunda) y fichando a su protagonista, Jaime Lee Curtis. Todo ello coincidiendo con el veinte aniversario de la de John Carpenter quien, por cierto, rechazó ser el director y para lo cual contrataron nada menos que a Steve Miner, responsable de la segunda y tercera de "Viernes 13". El título no podía ser más lógico, "Halloween H20", una película que intentaba aprovecharse, y con justicia, del renacer del "slasher" gracias a "Scream" o "Sé lo que hicisteis el último verano".
Laurie Strode vive oculta tras otra identidad ejerciendo de profesora en una escuela para ricos, donde tiene a su hijo estudiando. Un mal día Michael Myers reaparece de la nada para, una vez más, continuar la labor que dejó incompleta en 1978.
A diferencia del reciente y aburrido "Halloween", "Halloween H20" tuvo la sabia idea de apartarse levemente del "slasher" puro para centrarse más en el mal vivir de Laurie Strode y el épico enfrentamiento final con su hermano psycho. La ración de "estudiantes perseguidos por asesino enmascarado" queda reducida a cuatro chavales y una porción escueta de justo y suficiente metraje. El resultado es una película entretenida, con sus dosis de suspense y un clímax final bastante emocionante.
Además, aquí sí ponen punto y final a la saga. De forma contundente. Aunque ni tan siquiera eso nos salvó de que, mediante las más chapuceras triquiñuelas argumentales, se estrenara una continuación absolutamente horrible cuatro años después.
Simpático guiño para la madre de todos los "slashers" con la aparición de Janeth Leigh (chiste privado incluido).
Lo ratifico, "Halloween H20" es mejor que la más reciente aventura de "La Silueta".

viernes, 8 de marzo de 2019

LAS PRIMERAS AVENTURAS DE GUSTAVO


“Las primeras aventuras de Gustavo” nos presenta a una rana Gustavo pre-adolescente en lo que se supone que es una precuela de “La película de los Teleñecos” con la que tiene más de una conexión, en una aventura en la que en su afán aventurero, la rana, junto con sus dos amigos, un sapo y otra ranita azul, anhelan salir algún día del pantano. Con dos narices de felpa, se les ocurre salir un poco a explorar. En esto, que al salir a la carretera, y estar enzarzados en una pelea con otro sapo, dos de ellos son secuestrados y llevados a una tienda de mascotas, por lo que Gustavo y la ranita azul tendrán que salir al mundo exterior con el fin de rescatarlos, lo que por el camino acarreará un sin fin de desventuras y el encuentro con otros nuevos personajes.
No está mal esta “Las primeras aventuras de Gustavo” que adopta un tono más infantil con respecto a las otras películas de los Teleñecos que tienen un tono de comedia mucho más adulto.
Curiosamente, y sin distar demasiado en lo concerniente a los cánones de calidad de las películas clásicas de los Teleñecos, e incluso siendo ligeramente superior a sus coetáneas de finales de los noventa (esta es de 2002), “La primeras aventuras de Gustavo” sería la primera película de la franquicia concebida exclusivamente pasa su explotación en  formato domestico, tratándose, sin duda, de un producto altamente rentable al encontrarse en aquellos momentos el mercado del DVD en auge, y más aún el producto infantil, por lo que el número de DVDs que se vendieron al público y a los videoclubes, puede que conviertan a esta película en una de las más rentables de la franquicia Muppet, y uno de esos títulos que se llevarían a cabo ya con Jim Henson fallecido.
Desde luego, se trata de un producto entretenido y dinámico, que sin tener presente a los adultos en su concepción, y pese al tono abiertamente infantil, nos mantiene con los hocicos pegados a la pantalla porque, verdaderamente, es muy interesante todo lo que le sucede Gustavo y el espectador está deseando de que las ranitas y el perro que se encuentran por el camino, salven a sus compañeros. Por descontado, lo consiguen.
Como anécdota, decir que el personaje del malvado profesor de ciencias aquí interpretado por Hampton Dixon y que pretende diseccionar a las ranitas, es el mismo que hace cuarenta años interpretara  Mel Brooks en “La película de los Teleñecos” y que pretendía hacerle una lobotomía al Gustavo adulto, por lo que se convertiría, en el enemigo más acérrimo que ha tenido Gustavo en una película.
Dirige David Gumpel que es un habitual de la filial para vídeo de la factoría Henson y que dirigiría más cosas por el estilo.
Muy recomendable. Si yo fuera padre, sin duda, se la pondría a mis hijos.

miércoles, 6 de marzo de 2019

FANZINE "EL HIJO DE TRIQUI #1" A LA VENTA!

Ya no solemos hacer publi de fanzines ajenos... y menos cuando en la portada meten una imagen de la detestablemente sobrevalorada "Mandy" (muy bien ilustrada, eso sí), pero da la casualidad que su editor, Alejandro Fernández, es un buen amigo del que suscribe y que en sus páginas va incluida una extensa y generosa entrevista con un servidor de ustedes hablando de cortos, fanzines y otras monsergas igual de bonitas.
Es por eso que se lo recomiendo, les animo a adquirirlo y disfrutarlo. Además hay muchas reseñas de películas, crónicas festivaleras y todo eso que tan farrucos nos pone, para bien o para mal.
Si quieren informarse más, y encima están dispuestos a comprárselo, recurran al enlace que encontrarán justo debajo de la imagen de la portada....





martes, 5 de marzo de 2019

AVT PODCAST (109)




Vuelve, como el carnaval, como las enfermedades venéreas, como los 90, AVT PODCAST!!! En esta ocasión tenemos a bien dedicarle el programa a una institución canadiense de la comedia USA, Jim Carrey. Así, Aratz se decanta por “La Máscara” en su reseña, Víctor tira de “Mentiroso compulsivo” y Romerito pone la nota de color comentando “Mordiscos peligrosos”.
Una vez comentadas, nos adentramos en la película conjunta que no es otra que “Ace Ventura, detective de mascotas”.
Sin más, y como suele ser habitual cada quince días… ¡¡¡AVT PODCAST!!!


lunes, 4 de marzo de 2019

COME UNDER MY SPELL


“Come under my spell” es un pornete francamente divertido que se adscribe a la sex comedy sin ningún temor.
Una película que, por un lado, se vanagloria de su racismo,  y que, por otro, de pura ingenuidad acaba siendo completamente amoral ya que, básicamente, lo que aquí se nos cuenta, es como un individuo practica violaciones alegremente y sin consecuencias.
Dos estudiantes se hacen amigos. Uno de ellos es inmigrante latino que le confiesa al caucásico que sus únicas relaciones sexuales han sido con gallinas y ovejas. Durante un encuentro con dos jóvenes calientes y pizpiretas, estas, por mera xenofobia, rechazan al latino acostándose las dos con el joven blanco.
Consternado por el poco sexo que tiene su amigo, el chico caucasico pasa por una librería y compra un libro que trata sobre la hipnosis sexual y se lo regala a su amigo inmigrante. Este lo lee y se lo empolla. Pronto le tendremos usando la hipnosis para follarse a tantas mujeres como se le pongan por delante, cosa que su amigo americano también aprovechará.
Esta es la premisa que se usa para rodar todas las combinaciones posibles entre estos dos y todo el casting femenino, ya sean tríos, parejas, cuartetos o una orgía con mogollón de gente en una boda. Por no dejar de haber combinaciones, hay hasta una divertida escena de masturbación; el chico latino tiene una vagina de látex que usa mientras estudia las páginas de un libro, para acto seguido ¡eyacular en el interior de una lata de Fanta de naranja que se está bebiendo! El humor es una constante en este porno, así como la guarrindonguería y la escatología ¿Qué ofrece nuevo? En el porno cosas originales, como una escena de sexo con una chica con menstruación o, más repugnante todavía, una escena de sexo con una chica afectada de herpes. En la comedia ofrece chistes de lo más tontos acerca de follar con animales o la nacionalidad de nuestro protagonista, Fernando Fortes, así como descuidos de gran envergadura; en un momento del film la cámara se mueve siguiendo a uno de nuestros protagonistas y podemos ver claramente al señor que sujeta la pértiga sentado, mirando a cámara. Risas aseguradas.
Fernando Fortes resultó ser un actor accidental, pero le echó ganas a los polvos y salió airoso. En realidad se trataba del  director de fotografía habitual del director Carlos Tobalina (Troy Benny es el nombre con el que se le acredita aquí) que harto de filmar polvos le preguntó al director si podía salir follando en las películas. Como no estaba demasiado mal dotado y respondía a los estímulos eróticos, daba igual que fuera un actor nefasto; Tobalina comenzó a utilizarlo como actor en sus películas llegando a compartir plano con el mismísimo John Holmes. Así, rodó como actor hasta seis películas. Su filmografía tras las cámaras es un poco más extensa.        
Su compañero americano, Blair Harrys, con una pinta de niñato universitario que asustaba, llegó a rodar más de 140 películas porno de 1976 a 1989. Del mogollón de películas en las cuales participó, llegó a canturrear en “Private Moments” y dicen, que el personaje de Dirk Diggler que interpretó Mark Wahlberg en “Boogie Nights” está inspirado en él.
Por otro lado, también aparece en algún film fuera del porno, como pueda ser, por ejemplo “10, La mujer perfecta”.
Carlos Tobalina, director de esta excentricidad, sin embargo tiene una historia interesante. Inmigrante Peruano, a mediados de los años 50 se establece en los EUA y se pone a trabajar en un concesionario y en una emisora de radio de habla hispana. Esto le sirve para ahorrar y fundar así su productora cinematográfica C. Tobalina productions. A finales de los 60 se plantea seriamente el dedicarse a hacer cine para adultos consciente de que es un nicho que le puede dejar un buen dinero. Fue medrando en la industria y decidió convertirse en exhibidor, abriendo su propia sala de cine X donde además estrenaría sus propias películas. A esta sala le llamó Mayan Theather. Ganó dinero, abrió más salas, y en los setenta tuvo los pertinentes problemas con las autoridades competentes por producir y distribuir pornografía.
Tobalina dirigió porno durante casi 20 años, dejándolo en 1987 dos años antes de morir. Tristemente, su final no fue debido a causas naturales; Tobalina, tenía diagnosticado un cáncer  de hígado muy potente y sin solución que iba a acabar con él en poco tiempo, así que antes de sufrir la enfermedad, decidió suicidarse volándose los sesos con un revolver.
Carlos Tobalina, no pasará a la historia del porno como tantos otros, ni tan siquiera se le recuerda o reivindica, pero le dio al porno un toquecito bizarro y humorístico que le hacía destacar por encima de otros directores coetáneos.
“Come under my spell”, posiblemente sea uno de sus títulos más populares y divertidos. Yo me he echado unas buenas risas, desde luego. Y salen buenas jamelgos setenteras de poblados felpuders, así que, si les gusta tocarse, no es mala película.

domingo, 3 de marzo de 2019

RECORDATORIO: "CORTOS CASEROS & BEYOND"

Sí, amiguitos, no había olvidado mi amenaza inicial. Sabían que algún día volvería para recordarles que todavía quedan algunas copias de mi más reciente dvd recopilatorio de cortometrajes, "Cortos Caseros & Beyond" y que no deberían dudar tanto y animarse a comprarlo. Abajo les dejo la carátula entera, para que puedan informarse a fondo sobre su contenido, y el trailer promocional, hecho para convencer a no creyentes. Espero que piquen como peces en un río.
Y ya que estamos, recordarles también que mi libro "Cómo NO hacer un cortometraje" está requeteapunto de agotarse. Solo queda UNA MALDITA COPIA!. Y luego no se reeditará ni ná. Así que si aún no disponen de ese estupendo compendio de batallitas de agüelo viciado por las cámaras de vídeo y súper 8, va siendo hora de que procedan.
¿Ande? pues tanto el dvd como el librito los encontrarán a precios más que modestos en la web de VIAL OF DELICATESSENS.
¡¡¡Viva el consumismo!!.





sábado, 2 de marzo de 2019

SESIÓN DOBLE: LA NOCHE DE HALLOWEEN 2018 + SUSPIRIA 2018

LA NOCHE DE HALLOWEEN 2018 : Cuarenta años después de lo acontecido en la película original de 1978 según John Carpenter, Michael Myers logra escapar de su encierro y vuelve a Haddonfield para acabar el trabajo. Sin embargo, Laurie Strode le espera bien preparada y armada hasta la sobaquera.
Esta nueva entrega de las aventuras de "La Silueta" se anunció como legítima al contar con Carpenter controlando, produciendo ejecutivamente y componiendo la banda sonora (que, salvo el tema inicial, no luce demasiado), el protagonismo de Jamie Lee Curtis y el apadrinamiento de una "Blumhouse" cada vez menos inspirada. Decían ignorar todas las secuelas intermedias y conectar directamente con la primera. Todo ello la convirtió en un auténtico acontecimiento que ya de entrada condicionaba al fan medio.
Sin embargo, el resultado termina siendo del todo decepcionante. Una película convencional, lineal y más bien aburrida sin capacidad de inquietar o incluso crear suspense. Podría haberse titulado perfectamente "Halloween 9" -obviando las aportaciones de Rob Zombie- y no hubiese pasado
nada. De hecho, y aunque ahora sea la "fea" de la función -cosas del "hypeismo"-, "Halloween H20" juega con una idea parecida y termina resultando superior. 

SUSPIRIA 2018 : No descubro nada si afirmo que el "Suspiria" de 1977 es la mejor película de Dario Argento. Un film de terror bello y brutal. Estaba cantado que si se iba a llevar adelante el remake anunciado desde hacía tiempo, tenían que apostar por un tono igual de único, pero totalmente opuesto. Y eso es lo que, muy sabiamente, han terminado haciendo. El problema es que, a mi juicio, se han pasado de la raya y lo que han conseguido es que, como "The Babadook" o "Hereditary", el nuevo "Suspiria" entre de cabeza en ese poco simpático grupo formado por aquellas películas que, aún perteneciendo al género, da la sensación de que se avergüencen de ello, buscando temáticas, ideas y estéticas mucho más afines a cierta élite intelectual por aquello de sentirse aceptadas. Una pena.
El "Suspiria" de Luca Guadagnino viene cargadito de grandes atributos: Desde la fotografía, pasando por el original montaje, al excelente reparto. Está estupendamente parida y es una buena película... de arte y ensayo. Un drama bastante pretencioso que no podemos decir sea peor que la obra de Dario Argento porque, realmente, las conexiones con esta se limitan a lo más básico de su argumento: Una chica entra en una academia de baile que oculta un diabólico secreto relacionado con un clan de brujas.
Se deja ver (incluso durando dos horas y media).

viernes, 1 de marzo de 2019

LOS TELEÑECOS EN EL ESPACIO


A finales de los 90, que brillaba en televisión (incluso en España) la serie de aquellos años, “Muppets Tonight”, era un momento estupendo para que la factoría Henson se sacara de la manga una nueva aventura cinematográfica de Los Teleñecos que actualizara un poco las ranciedades propias de estas películas, trayendo la novedad de que, para variar, no es Gustavo el protagonista de esta aventura, sino que lo es El gran Gonzo. La otra novedad es que presenta por primera vez en la gran pantalla, aunque sea en forma de cameo o de personaje secundario a varios de los nuevos Teleñecos que triunfaban en la caja tonta, pero en esencia, no se la juega haciendo que el grupo protagonista de esta “Los Teleñecos en el espacio” sea el clásico y habitual. Por otra parte, esta vez se deja a un lado el rollo musical que arrastraba películas atrás y, en definitiva se cambia un poco y moderniza el chip, quizás también, porque se trata de la primera película de la factoría Henson después de la muerte del jefe, Jim.
Para la ocasión, Gonzo, que anda traumado porque no hay otro de su especie en la tierra, descubre que, igual, es un alienígena, gracias a los mensajes ocultos que los de su raza le mandan desde su planeta. Así, entre que se pone en contacto con ellos, y entre que el resto de los muñecajos no le creen, transcurre la película, mientras funcionarios del gobierno persiguen al bicho raro con el fin de experimental con él.
La película, al ser tan de los 90, al cambiar de tercio y al ser otra cosa distinta al resto, la verdad es que entra estupendamente, si bien tampoco sería la mejor película de la factoría. Diversión para toda la familia, como siempre. Eso sí, olvídense del título español, que es engañoso, ya que no hay Teleñecos en el espacio como reza el título; la película transcurre absolutamente en la tierra, ya que, como bien dice el título inglés, “Muppets from space”, lo que pasa es que hay Teleñecos en el espacio (la familia de Gonzo), no que estos viajen hasta él. Una nimiedad en el fondo.
Frank Oz, quien pronto se retiraría de la factoría teleñequil, lejos de estar involucrado en la producción como en títulos anteriores, se limita poner voz a sus personajes. Pero ni siquiera maneja él las marionetas como siempre había sido, sino que les pone voz en el doblaje. Y así pone punto y final a su aventura con Jim Henson y familia.
Por lo demás, problemas en producción con los guiones previos (se desechó uno en el que Gustavo era el protagonista y en el que los extraterrestres le confundían con su líder. Un historia manida, desde luego), una banda sonora de temas funk absolutamente maravillosa, y un fracaso estrepitoso en la taquilla de todo el mundo. De hecho, pasaría más de una década hasta volver a llevar a los Teleñecos a la gran pantalla.
Dirige Tim Hill, que ha hecho pelís de Alvin y las ardillas, Garfield, Bob Esponja…
Está bien la peli. Para completistas y para críos.

martes, 26 de febrero de 2019

SENTENCIADOS

Cualquiera que vivese a fondo el auge de los vídeo-clubs reconocerá la impactante carátula de este rutinario "slasher" producido en el año que más convenía, 1982. Estaba en todas las estanterías y aunque parecía plato irresistible para los aficionados al cine de terror, tardé mucho en alquilarla porque algo me decía que sería un churro. Mi instinto no me engañaba. Aunque vista hoy, añadiendo nostalgia a la ecucación, la cosa no parece tan grave.
Un grupo de peña se reúne en una isla porque van a hacer una película "positiva y con un mensaje valioso para la juventud de hoy". Sin embargo, a penas tienen tiempo de ensayar que comienzan a caer bajo la ira de un enigmático asesino. Las muertes son bastante chorras: A uno lo tiran dentro de una piscina con el agua hirviendo (¿?). A otra le cuelan ácido en la ducha. Lo que no se entiende es por qué le cuesta tanto atravesar la cortina para escapar de tan cruenta muerte. Y finalmente disponemos del crimen más gráfico de todos mediante sierra mecánica. No es que sea la repolla, pero comparado al nivel general, llama la atención.
Entre los integrantes del equipo hay dos pseudo-punk rockers. Y de hecho, cada vez que el asesino sale de caza enciende un radio-casette de bolsillo y deja sonar una animada tonadilla punkera titulada "Face to Face" según las capacidades de "Factor Four". Cuando la escuchas en los créditos del principio dices "Mola!". Pero tras tragártela tropecientas veces más a lo lagro del metraje casi acabas odiándola.
Del personal implicado únicamente reconozco a Steven Tash, que has visto electrocutado por Bill Murray en "Los Cazafantasmas" o hecho puré gracias a "Christine".
"Sentenciados"  dispone de dos títulos en v.o., "Island of Blood" y "Whodunit?". Este último es muy gracioso pero poco fiel a la realidad si comparamos el tipo de películas adscritas a la etiqueta, mucho más atmosféricas, inquietantes, con personajes bien definidos y algún tipo de herencia o venganza familiar, con la super-rutina inimaginativa y desganada del film reseñado, muy acorde al "slasher" puro. Cierto que los motivos del villano tienen su gracejo, pero tampoco demasiado.
Dirige la función un tal Bill Naud, con una filmografía escueta y un título muy curioso a modo de testamento: "Ricky 1 ¡Qué duro es ganar!", donde se parodian las películas del púgil cinematográfico más querido por todos.

PD: Gracias al "Erótico Enmascarado". Él ya sabe por qué.

lunes, 25 de febrero de 2019

ROJO SANGRE, 10 AÑOS DE PURO GÉNERO


El BARS (Buenos Aires Rojo Sangre) es el festival de cine fantástico más importante de latino América, lo que no significa que sea un festival de alto copete si no, más bien, todo lo contrario. Si hubiera que buscarle un equivalente patrio, este sería la maratón de Cotxeres de Sants en Barcelona.
Allí se reúnen cada año, como pasa en Barcelona, como si de una secta se tratase, una pequeña legión de fans del cine de género que ven las películas a concurso entre improperios y vítores a la pantalla, convirtiendo las proyecciones en una fiesta. Algo que es estupendo.
El BARS también es el lugar de encuentro de todos esos cineastas, independientes se hacen llamar ellos, amateur es lo que son, que proyectan allí sus películitas, por lo que el festival al final se convierte en un lupanar de aficionados donde estos señores se dan palmaditas en la espalda, desprecian al foráneo y hacen parroquia. Vamos, como las Cotxeras. Por lo tanto impera en ese ambiente la pasión por encima de la razón, la fantasía y el tener los pies un poco por encima de sus cabezas, en lugar de en el suelo. Van de rebeldes, pero al final, y salvo honrosas excepciones (Adrián García Bogliano, sin ir más lejos, sale de allí) son una panda de chavalitos jugando a hacer cine. Además de mantener una deuda bastarda con el boom del gore de los 90 (que se vivió a su vez en España) y del que ellos no se salen, y ser sus películas una colección de clichés, postmodernismo y, en definitiva, poco menos que “fan movies”.
Entonces, hace ya 10 años, con motivo del décimo aniversario del festival, Elian Aguilar, uno de los habituales, le rinde tributo al festival rodando un documental sobre algunos de los habituales a exhibir allí. Y todo lo que vemos es papel mojado.
“Rojo Sangre, 10 años a puro género”, ni si quiera se molesta en mostrarnos el origen, intenciones o dificultades que pueda presentar un festival de este tipo, sino que se limita a entrevistar a miembros representativos de su parroquia, que no hablan apenas del festival, en lo que al final es una pataleta de niños malcriados.
Básicamente, esta panda de descerebrados que son entrevistados (especialmente irritantes los integrantes de Vídeo Flims) lo que hacen es echar pestes sobre el cine argentino, sobretodo del de autor, pidiendo incluso que se les retire las subvenciones del gobierno, sin embargo, pidiendo apoyo para ellos. Una reivindicación del género que se atreve a decir que todo el cine argentino está desfasado, y que el bueno, el que tiene inventiva, es el suyo “independiente” y de terror. O sea, quitadles las subvenciones a ellos, que aburren a las vacas, y dádnoslas a nosotros que hacemos un cine divertido y para el pueblo, es lo que parecen querer decir estos invitados. Cosa que me parecería medio bien de no ser porque en esencia, todo lo que hacen la gente de Farsa producciones o los de Video Flims y Fomento,  con su pose guay y postmoderna —e incluso agresiva—, por poner dos de los ejemplos más populares,  no es más que cine de mentira sin alma ni inventiva. ¿Reivindicar el cine fantástico argentino e independiente? Me parece cojonudo, pero ¿Es que en verdad existe siquiera una escena? A mí me parece que no. Además, de cada 100, uno es medio decente.
Entonces, no se esperen un documental que hable de un festival consolidado, porque se encontrarán con las declaraciones una panda de mediocres lloriqueando y condenando el cine que va a las salas de exhibición comerciales, aunque estas sean de arte y ensayo.
“No les deis subvenciones a ellos, dádnoslos a nosotros que somos mejores porque hacemos cine de género”, es lo que nos dicen una y otra vez. Vaya una hipocresía.
En definitiva: yo quería ver el origen e idiosincrasia de tan popular festival, y acaba el documental y no solo no me entero de que va el asunto, sino que me encuentro con una gente, el fandom del cine de terror, y los cineastas amateurs amigos del gore y las tripas y el cachondeo barato, de los que quiero estar bien lejos.
Y es que, si hay algo que odie más que un fan medio del cine de terror, es un fan medio del cine de terror que hace películas caseras. Y esta es la crónica de uno de ellos.

sábado, 23 de febrero de 2019

SESIÓN DOBLE : ALIEN DEAD + MATANZA

ALIEN DEAD : "The Alien Dead" es el primer largometraje oficial de Fred Olen Ray (si no contamos un mediometraje previo, "The Brain Leeches"). Hoy por hoy, Ray es un afamado (que no reputado) realizador independiente especializado sobre todo en cine fantástico de bajo o muy bajo presupuesto -y en parte mentalidad "exploitation"- que vivió su momento de auge en los años 80, rodando sin descanso películas como "Scalps", "Biohazard / Alien 3", "El misterio de la pirámide", "Los Dreggs", "Del espacio profundo", "Beverly Hills Vamp" o "El poder de las armas" (siendo estas dos últimas de lo más digerible de su catálogo). A finales de los 70 trabajaba en una tele local y se moría de ganas de hacer la película definitiva que le catapultara, así que pilló el equipo de 16 mm de la cadena, se agenció a una vieja ¿estrella? de Hollywood en -mucha- decadencia (Buster Crabbe, quien interpretó a "Flash Gordon" o "Buck Rogers" en viejos  seriales) y sin tener ni idea de nada, tal y como él mismo reconocería años después, se puso a hacer "The Alien Dead". El resultado, pues os lo podéis imaginar, muy amateur, muy cutre, muy casero, repleto de carencias técnicas, zombies y víctimas que ríen, etc, etc... en dos palabras: una gozada.
Un meteorito cae sobre una barcaza apoltronada en un lago repleta de jovenzuelos bigotudos que lo pasan pipa. Explota y todos se convierten en zombies sedientos de sangre que atacan a los habitantes de la zona. Un periodista que se llama Tom Corman (y no es casual) investigará el asunto. El film termina tras 74 minutos de delirio y sin un desenlace propiamente dicho. Todo ello, en mayor o menor medida, ambientado sonoramente con country de tercera regional, incluidos momentos de -supuesto- terror como el alucinante ataque de los muertos vivientes a una pareja donde pasamos, sin vergüenza, de un tema más bien tirando a balada a otro totalmente bailongo.
"The Alien Dead" me provoca una extraña sensación de buen rollo difícilmente explicable. Tiene algo especial, por su artesanía, su crudeza, su suciedad, su relativa fealdad y esos colores tan llamativos propios de los 16 mm. Es un modo de hacer cine que ha muerto. Es, en definitiva, una obra HONESTA. Hay muchas otras ahí fuera, pero ninguna como esta.
 
MATANZA : Llegada la década de los 80, el ya por entonces veterano "exploiter" Andy Milligan aceptó a regañadientes que su público potencial era aquel que compraba la revista "Fangoria" y se pirraba por todo lo que suponía gore y horror. Entendió que a muy pocos les interesaba el lado dramático y sórdido de muchas de sus películas previas, esas que con los años han reivindicado unos cuantos esnobs como si fuesen arte, así que hizo lo lógico: Complacer a la nueva audiencia. ¿Cómo?, rodando una obra en la que dejaba bajo la alfombra sus habituales neuras y traumas cumpliendo como perfecto artesano. Aunque aquí lo de perfecto es relativo. Cuando hablamos de Andy Milligan, lo hacemos de uno de esos directores que probablemente nunca se hubiesen forjado una carrera de no ser por el nacimiento del cine de explotación y el circuito "grindhouse". Y sus películas, rodadas a toda prisa, casi sin presupuesto, y de manera harto cruda, son... lo que son.
"Matanza" narra la historia de una pareja de recién casados que se instala a vivir en una mansión encantada por los espíritus de unos novios que cometieron suicidio entre sus paredes. La cuestión es que, mientras a los protagonistas poco les ocurre, son sus amigos y conocidos los que sufrirán las iras de unas almas errantes encabezonadas en que nadie les arrebate el hogar.
Leído así de primeras suena muy común y corriente. Pero es que hablamos de Andy Milligan, un cineasta que sobrepasa la línea de "malo" o "incapaz" para ser algo distinto y, a su modo, original. Miembro honorífico de una ralea de creadores con un lenguaje totalmente exclusivo, a pesar de los pesares. Nadie hacía películas como Andy Milligan. Y eso lo aceptas o no, pero cierto valor tiene.
"Matanza" está rodada en 16mm en -según tengo entendido- la propia vivienda del director. Básicamente se montó en cámara. Y se nota. Y abundan hasta el agotamiento los diálogos, algunos de ellos en torno a culebrones familiares que poco o nada interesan y aportan. Sin embargo, entre medias surgen destellos de locura maravillosa, especialmente en el momento que los fantasmas aparecen según la técnica de Georges Méliès. Y ya no digamos sus fechorías homicidas. Los efectos especiales son ultra-crudos, totalmente artesanos en el sentido más básico del término, y aún así funcionan. La secuencia en la que a un ladrón le abren el estómago y surgen espaguetis es, desde el momento que la vi siendo impresionable adolescente, un clásico del delirio.
Y delirio define muy bien a "Matanza". Como todas las obras de Andy Milligan, gasta ese tufo anti-natural, acartonado y almidonado que le confiere una atmósfera rarísima, sórdida e incómoda. Hasta inquietante. Y eso, aunque se trate de algo accidental, es todo un mérito.
Desde luego no es una película para el gusto de todos. Probablemente ni para el de unos pocos. Pero si conectas con ella puedes encontrarle una extraña y esquiva belleza que no te dejará indiferente.

viernes, 22 de febrero de 2019

LOS TELEÑECOS CONQUISTAN MANHATTAN


Los Teleñecos, que en los USA son toda una institución desde hace casi 50 años, con unos shows televisivos de fama mundial que, incluso, tuvieron su momento de gloria en España en su  versión setentera a finales de la citada década (también se emitió en Canal + la estupenda “Muppets Tonight” de los 90, probablemente, la mejor serie de Los Teleñecos), y de los que me declaro fan desde la más tierna niñez, no tienen, sin embargo, una filmografía para cine demasiado competente. Es más bien irregular. De hecho en nuestro país, en el momento de mayor popularidad de las creaciones de Jim Henson, se estrena la primera aventura fílmica de The Muppets, “La película de los teleñecos” y se estrella en taquilla yendo a verla apenas 33.000 espectadores del año 78, justo en el momento de mayor auge televisivo en España, de los populares muñecajos. Es por ese motivo que durante la década de los 80, no llegaran a nuestro país las películas posteriores, esto es “El gran golpe de los Teleñecos” o la que nos ocupa, “Los Teleñecos conquistan Manhattan”, hasta que, gracias a los pases televisivos, podemos verlas por primera vez en vídeo en nuestro país. Luego en  los 90, si que se estrenaron las películas de estos entrañables muñecos con relativo éxito, siendo “Los Teleñecos en la isla del Tesoro” un bombazo que casi llega a los 800.000 espectadores. Pero de esta década, a pesar del éxito, no podemos decir que sean las mejores películas de esta factoría, ya que, paradójicamente, las mejores son las que no llegaron a estrenarse aquí. Probablemente, “Los Teleñecos conquistan Manhattan”, sea la mejor película de Los Teleñecos.
Quizás el entrañable resultado final de esta cinta, —en la que, tras unos buenos resultados en la universidad, Gustavo y su troupe se lanzan a la aventura en Nueva York con el fin de estrenar un musical en Broadway, y se las tendrán que ver con los peligros de la gran ciudad y los desplantes de los productores teatrales—, se deba al  solvente director que hay tras la cámara, Frank Oz, currante del “El Show de Los Teleñecos” desde los inicios y hasta finales de los 90 y que hacía las voces de varios de los muñecos, siendo las de Miss Peggy y Animal las más populares.
Jim Henson en ese punto de su carrera, desbordado de curro, decide que es hora de delegar en alguno de sus colaboradores, y quién mejor para abordar el rodaje de una nueva película de Los Teleñecos que Frank Oz, tan conocedor de la idiosincrasia de The Muppets, que hasta rechazó un guion previo por ser demasiado extravagante, para dar forma a un musical clásico con una estructura que, incluso, peca de rancia, pero que funciona a las mil perfecciones combinada con el universo de los Teleñecos. Los Teleñecos han de ser rancios aspirantes a estrellas de Broadway, punto. Y la cosa acaba siendo entretenida de pelotas, amén de poder ver en su salsa a Los Teleñecos, que sería siempre el máximo aliciente, interactuando con actores de carne y hueso por las calles de Manhattan. De hecho, popular es la anécdota en la que, al estar Jim Henson manejando a Gustavo en Central Park, estando este escondido y la marioneta a la vista, un niño se acercó a hablar con la rana y Henson no pudo hacer otra cosa que interactuar con el chico, por lo que, al rato, ya tenía por allí un grupo de muchachos con los que interactuó, retrasando así el plano que tocaba rodar en el parque.
Como era de recibo en un film de The Muppets, en esta debía haber un montón de cameos, pero la gran mayoría de estos (a excepción de los de Lizza Mineli o James Coco) se cayeron por el camino por culpa de Dustin Hoffman, más conocido en Hollywood por aquellos años como “El narizotas”o “El despojo”. En realidad el mote que debería haber tenido es “El pelota”, porque lo que ocurrió es, que en la película debía interpretar a un productor que claramente era una parodia de Robert Evans (no se me ocurre mejor personajillo para parodiar que este), y Hoffman se bajó del carro porque decía que parecería que se mofaría de él y que no quería faltarle el respeto (no le convenía, porque por aquél entonces, Evans, daba mucho trabajo en Hollywood). Esa actitud, propició que el resto de cameos también se echaran para atrás, por lo que  algunos apalabrados como Richard Pryor, Lily Tomlin, Steve Martin e incluso Michael Jackson, finalmente ni asomen el hocico por la pantalla. Y la verdad es que, quizás, sea mejor para el film la supresión de tanto cameo.
Por otro lado, esta película es recordada porque introduce en el universo “Teleñequil”, por primera vez, a lo que luego serían Los Pequeñecos, es decir, los miembros clásicos de The Muppets siendo bebés y desarrollando su campo de acción en una guardería. Hay una escena en la que Peggy sueña que regresa a la infancia, y de esa secuencia, al año siguiente la factoría Hensom se sacaría de la manga una serie de dibujos animados, es decir, “Los Pequeñecos”, que se tiraría en antena casi ocho años, siendo uno de los grandes éxitos de Jim Henson en los 80.
Al margen de esto, la película, divertida a rabiar, rodada estupendamente y para toda la familia, es de lo más recomendable, sobre todo, para los degustadores de lo poco que hay disponible en nuestro país de “Los Teleñecos”. La cinta más memorable de las muchas que protagonizaron y que han ido (e irán) apareciendo por aquí reseñadas.

jueves, 21 de febrero de 2019

"NEON MANIACS VOL. 13" ESPECIAL RARAS AVIS DE LOS MAESTROS DEL CINE DE TERROR




Regresamos una vez más con un nuevo programa del podcast de cine raro, misterioso y desperado favorito de una selecta audiencia equiparable a la de la 2 de RTVE, esto es, ¡¡NEON MANIACS!! Y lo hacemos con una edición especial en la que reseñaremos algunos títulos que se alejan bastante del estilo que cultivaron, mayoritariamente, sus autores durante sus carrera. Lo hemos titulado ESPECIAL RARAS AVIS DE LOS MAESTROS DEL CINE DE TERROR. Porque ninguna es de terror…
Es por ello (y no por otra cosa) que desfilarán por el audio de hoy los nombres de John Carpenter, Wes Craven, Sam Raimi y George A. Romero, y las películas “Los caballeros de la moto”, “Entre el amor y el juego”, “Música del corazón” y “Elvis”.
¿A que suena estupendo? Pues esperense a escucharlo; entonces les sonará de pelotas.


miércoles, 20 de febrero de 2019

¡¡SOLO QUEDA 1 COPIA DISPONIBLE DE "CÓMO NO HACER UN CORTOMETRAJE"!! PÍLLALO ANTES DE QUE SE AGOTE!!



"CÓMO NO HACER UN CORTOMETRAJE"

¡¡¡ATENCIÓN: SOLO QUEDA 1 COPIA!!!
(y luego no se reeditará)

Se suele decir que no has de juzgar un libro por la portada. Bien, en el caso que nos ocupa ese refrán se traslada al título mismo. Sí, amigo lector, estamos ante una vil falacia. De “Cómo NO hacer un cortometraje” lo último que debes esperar es un manual, o una guía o, mucho menos, nada que pretenda sentar cátedra. ¿Por qué?, porque Naxo Fiol, el autor –y “videoasta”-, simplemente no tiene ni puta idea de cómo se hace un corto. ¡Pero le encanta hacerlos! ¡Le flipa jugar con cámaras y otros utensilios de semejante calibre! Y lleva facturándolos en vídeo, súper 8, 16 mm e incluso 35 mm desde el lejano año 1988. Y aunque cueste creerlo, tiene algunas cosillas formalmente editadas en dvd como “Fernando Project” (Manga Films, 2002) o “A ritmo de Jess” (La Aventura & Cameo, 2013).
En “Cómo NO hacer un cortometraje” Naxo Fiol te cuenta sus batallitas, aventuras y desmelenes como creador de lo que algunos llamarían “cine underground”, otros “cine casero” y los más “vídeos cutres de mierda”. Lo hace con humor, frescura, desparpajo y un puñado de fotos y cartelitos que sirven para retratar, desde bien adentro y por vez primera en este país de lerdos, el fascinante mundo del cine “amateur” más guerrillero y abracadabrante.
Cuando termines de leer “Cómo NO hacer un cortometraje”, y con el principio de “si este paleto puede, yo más” bien aprendido, te entrarán unas ganas irrefrenables de hacer tu propia obra audiovisual… pero también de lavarte las manos.

Con  Prólogo de Ferran Herranz

Algunas opiniones ilustradas (en distintos dialectos):

http://elcinefil.cat/2017/12/30/lunderground-barcelones-te-un-nom-propi-naxo-fiol/

"La edición no es muy cuidada pero lo que más me ha llamado la atención son varios fragmentos del contenido que he considerado ofensivos y rayanos en la violencia machista"
-Comprador descontento.

Revista "Imágenes de actualidad".


CARACTERÍSTICAS:

Pags: 202
Formato: 135 x 210mm
Papel interior: Estucado, b/n
Portada: Laminado mate. Color
Encuadernación fresada.

PVP: 14,00 €     Gastos de envío incluidos

Precio sólo para envíos nacionales.    For international orders, contact vialofdelicatessens@hotmail.com    Si compras más de una referencia, el pedido se envía por correo certificado.

DE VENTA EXCLUSIVA EN VIAL OF DELICATESSENS, TIENDAS ESPECIALIZADAS Y AMAZON.

martes, 19 de febrero de 2019

AVT PODCAST (108)




¡¡Sean partícipes un día más del acontecimiento más esperado por contrahechos y tullidos de toda la podcastfera!!  ¡¡Un nuevo AVT PODCAST!!
El programa de hoy se lo dedicamos a algunas películas en las que apareció el actor secundario más popular de todos los tiempos, Dick Miller, lo que nos llevará a hablar someramente sobre los procederes de Roger Corman. Así, Romerito comenta “El caballero del diablo”, Aratz, “Emisario de otro mundo” y Víctor “La clave del éxito”.
La película conjunta, como bien sabrán los asiduos, es “Un cubo de sangre”.
Porque podíamos monetizarlo, pero no tenemos suficiente audiencia… ¡AVT PODCAST!

lunes, 18 de febrero de 2019

EN CARNE VIVA, MI VIAJE CON EL WU-TANG CLAN


Un poco para poner en antecedentes a los posibles lectores que no sepan nada del tema: Wu-Tang Clan es un grupo de música rap surgido en los primeros 90 y cuya irrupción en la escena supuso un revulsivo para un género musical que se encontraba encorsetado entre los ritmos gangster de la costa oeste y el rap clásico de la costa este. Wu-Tang Clan surgía directo desde las calles con un estilo machacón, agresivo y muy callejero, acompañado de ingeniosas rimas y un gran estilo que en aquél 1993 de su primera aparición los situaba muy por encima de la media del resto de grupos de rap del momento. Se trataba de nueve individuos mal encarados que aparecían en escena todos juntos en actitud amenazante. Se convirtieron en algo así como los Rolling Stones del rap (a pesar de que, como conjunto, solo tienen un disco verdaderamente bueno, el resto, mejores o peores, no le llegan a aquél, que es el de debut, a la suela del zapato, aunque muchos puristas del género, que suelen ser por norma general analfabetos, puede que me rebatan esto que digo).
Bien, pues 25 años después de su primera aparición, a U-God, unos de los miembros menos destacados, que más inadvertido pasaba dentro de Wu-Tang (por no decir el peor), no se le ocurre otra cosa que publicar sus memorias utilizando como reclamo su pertenencia al ya legendario grupo. No sería el primero de la banda que publica sus memorias, de hecho en 2010, The RZA ya lo haría con “The Thao of Wu”, pero sí sería el primer libro de esta troupe que aparece publicado en castellano.
Partiendo de la base de que se trata de la historia de un individuo que pertenece a un grupo musical mítico, uno se hace a la idea, antes de leerlo, que el individuo contará un poco de donde viene, la mala vida que llevó en las calles y que, pronto se centrará en lo que es la creación del grupo del que es miembro fundador, y que el libro se desarrollará alrededor del auge y caida de Wu-Tang Clan. Pero no. Este libro titulado “En carne viva, mi viaje con el Wu- Tang Clan”, no hace justo honor a su título y a lo mejor hubiera sido mucho más honesto titularlo “Memorias de un camello” o algo por el estilo, porque de eso es de lo que va el libro. Tan solo algo más del último tercio se lo dedica a los pormenores y pormayores de Wu-Tang Clan.
Toda la primera parte del libro, que al final peca de reiterativa, se centra en los años que U-God se ganó la vida como camello en los suburbios de State Island, parte esta que, obviamente es esencial en lo que es su posterior desarrollo como artista pero que, de contarnos una y otra vez las mismas “hazañas” y los mismos movimientos, por momentos parece que la historia no avance, e incluso mientras leemos parece que en realidad nunca va a hablar de Wu-Tang Clan. En realidad ese momento si que llega, pero nunca en profundidad, y tan solo en un tour de force en el tercio final, y da la sensación de que lo hace porque no le queda más remedio que hacerlo. Y sinceramente, a mí la vida de un camello de los suburbios de Nueva York, no es que no me interese, pero no tanto como “El viaje con el Wu-Tang Clan” que el título promete.
En resumidas cuentas, se trata de un libro de memorias un tanto regular, con pasajes intensos, otros aburridos, otros que no nos hacen llegar a ninguna parte, y mucho darse importancia, siendo U-God, en realidad, un rapero mediocre en un grupo que tiene cierta importancia dentro de la escena Hip-Hop, pero que en realidad no sacan un disco decente desde hace 20 años. Quizás por eso, U-God tiene que tirar de memorias.
Para los amantes del cotilleo, decir que U-God, no se corta a la hora de decir lo que piensa en torno a su situación dentro de Wu-Tang, o de hablar mal de RZA o cualquier otro, pese a que antes y después de despellejarles, pase a llamarles hermanos.
Con todo, y a pesar de que U-God nunca acaba de caer bien, o de los momentos muertos del libro, que son unos cuantos, se lee bien.
Por supuesto, mencionar el excelente trabajo de traducción que realiza Milo J. Krmpotic.