viernes, 22 de mayo de 2015

HOTEL INFERNO

Siendo yo una persona a la que le gusta el gore, también me he dado cuenta de que me gusta dentro de un contexto puramente cinematográfico. A mí cuéntame una historia y si tiene que haber violencia en ella, que sea bien gore. Y artesanal a ser posible. Ahora, no me pases un ultra-gore Alemán, porque eso es repugnante pornografía, no para cinéfilos, sino para pajilleros que disfrutan con la sangre y las vísceras. Es decir; me gusta el gore que nos puede ofrecer, por ejemplo “Maniac”, pero odio el que nos da “Necromantik”, por poner un ejemplo, aún gustándome esta película por motivos ajenos al gore extremo. Incluso, creo que el ultra-gore es un sub-sub-género muy para granudos adolescentes y terriblemente de los noventa. Vamos, que a estas alturas ya no solo lo veo anticuado y desfasado, sino que, si además, este gore es generado por ordenador, apaga y vámonos. Para que hablar, si este, además, está combinado con la estética de los vídeo- juegos.
Aún así, como la curiosidad mató al gato y sin salirnos de Europa, descubro al colectivo Italiano –e independiente- Necrostorm, capitaneado por  Giulio de Santi, que con las miras puestas en el mercado internacional se rueda en inglés una serie de películas donde lo que prima es el gore más desopilante, al estilo del ultra-gore alemán, pero en plan contemporáneo y con la tecnología por bandera. Me llama la atención este “Hotel Inferno”, así que cojo y lo veo. Se pegan la machada de asegurar, erróneamente, que se trata de la primera película filmada en primera persona: La cámara la lleva el protagonista en las gafas, y vamos viendo lo que él ve. Vamos, como en un videojuego de “matamata”. Una vuelta de tuerca al “found footage” que quieren darle estos mediterráneos, que en un principio podría estar bien, pero cansa. Y con el rollo videojueguero ya se lo cargan del todo. Pero no es  eso lo peor; lo peor es el gore por el gore, el reventamiento de cerebros, extracción de cabezas  y órganos del que hace gala la película, totalmente inofensivo –no me vayan a tomar a mí por un retrogrado- pero tremendamente aburrido, poco original, y como ya he dicho, para pajilleros.
Un asesino a sueldo es contratado por un excéntrico millonario para que vaya a un hotel a matar a dos personas, con unas armas arcaicas en concreto, y pagando una suma prohibitiva, para que  triture sus sesos y remueva sus entrañas. Así, le dan unas gafas para que ellos desde una central puedan ver como se los carga. Pero, sin dar más explicaciones, tras matar a uno de ellos, una serie de tipos, unos más monstruosos, otros menos,  empiezan a atacar a nuestro protagonista, que, como es natural, los irá matando a todos de las formas mas brutas y violentas posibles. Y sin ninguna imaginación. Como ver a Nacho Vidal atragantando a alguna adolescente con  su maltrecha polla.
La cosa es tan aburrida, como ver jugar a un amigo tuyo a su videojuego favorito, pero a eso hay que añadirle, el afán de provocar que tiene de Santi, sin conseguirlo en ningún momento. Pura mierda.
Si estos son los derroteros que va a llevar el fantástico Europeo, mejor me voy a ver la última de Adam Sandler.
Al cabo de los muchísimos visionados que me pego diariamente, veo montones de películas que no me gustan, pero ninguna que me guste tan poco como este “Hotel Inferno”. Y es que esta película no es para, como ya he dicho antes, los amantes del séptimo arte: lo es para esos jóvenes góticos que quieren llamar la atención en youtube diciendo que son satánicos y que se van a suicidar; en definitiva, para la puta morralla.
Ahora, es sorprendente, como se impone el arte digital en el cine independiente – casi amateur, paradójicamente-. Las cotas de perfección del gore infográfico, son ya asombrosas y, sin embargo, accesibles para cualquiera, lo que me da mucho, mucho miedo. No obstante, si te fijas bien, se nota que es infografía… pero he de reconocer, que está tan perfeccionada, que en un principio, y gracias a la decapitación que abre la película (y que le gusta tanto a los patanes de sus responsables, que luego la vuelven a mostrar en la película por segunda vez), no sabía si estaba viendo una película de ficción, o un documental de Narcos Mexicanos y sus películas “Snuff” reales. Sea como sea, puta basura.
Giulio de Santi, que podría usar su pericia con los F/X infográficos, que también llevan su firma, para productos un poco más interesantes, también ha puesto las imágenes al servicio de esta en otra película anterior “Teater City” y se ve que a los pajillerros les gusta, así que tendremos “Necrostorm” para rato.

jueves, 21 de mayo de 2015

Linterna Verde

Esta película fue un fracaso a nivel comercial y de público. Los fans de DC comics echan pestes de ella, y el público en general tampoco conecto ni con la historia, ni con el personaje y como es en mi caso con el actor. Ryan Reynolds no es un tio que me guste especialmente, no sé si es cosa de sus ojos, o de sus labios o qué, pero cuando le veo la cara lo primero que me viene a la cabeza es “tolai”, como si estuviera empanado el hombre, no sé, cosas mías. Es por el actor, y porque el personaje de Linterna Verde nunca me ha hecho especial gracia, por lo que no vi la película en los cines. Hace unos meses la dieron en las cadenas autonómicas y hace poco la han dado también en una cadena nacional. Cuando la emitieron por primera vez me puse a verla, y coñe, no empieza tan mal. Pero llegado a un punto (cuando vuelve a la Tierra pensando en dejarlo) me aburrí tanto que deje de verla. El otro día cuando la dieron en la cadena nacional, me paso exactamente lo mismo, salvo porque me dije a mi mismo que tenía que terminar de verla, y así lo hice. ¿Puede que en ese punto la película pierda muchísimo fuelle y por eso sentí lo mismo en las dos ocasiones? Pues parece que sí, pero tras verla completa no puedo decir que sea una mala película o una pérdida de tiempo, es simplemente una película más que pasara sin pena ni gloria, pero que tampoco es para pegarse un tiro o andar haciendo chistes sobre ella cada tres episodios en Big Bang Theory. Vamos que la gente se ha cebado demasiado con ella cuando no tenía tanta culpa. Casi ha pasado lo mismo que con Daredevil. Si, es una chusta (me refiero a la película con Ben Affleck) pero tampoco es taaaaaan mala. Elektra por ejemplo si, esa si es una mierda inmunda e infecta que debería de desaparecer de los anales de la historia.

Hal Jordan (Ryan Reynolds) es un piloto del ejercito de los EEUU que es muy guay y muy chanante, pero que el tontin de él lleva desde crio enamorado de su amiga de la infancia pero no acaba de atreverse a echarle la caña. Es intrépido y alocado, en definitiva un tio guay que además tiene suerte, no va y resulta que una nave alienígena se estrella en las inmediaciones. Y no solo eso sino que Hal va allí raudo y veloz y se encuentra a un policía alienígena moribundo que le da un anillo y una lámpara. Gracias a estos tendrá superpoderes, pero no todo iba a ser bueno, el anillo de marras va con puesto de trabajo incluido. Qué bien pensareis alguno, en esta época va de cojones que te regalen una joya y un curro a la vez, pero cuando sepas que ese curro es zurrarse con bichos extraterrestres, que quieren destruir el planeta, y tu eres el pringado que se lo tiene que impedir, pues como que ya no mola tanto el curro.

Pues eso, la peli va de eso, de los linternas verdes, del científico amigo conocido de la infancia de Hal  que acaba poseído/infectado por el alienígena grande y feo que quiere acabar con la Tierra y de que los Linternas verde se hace caquita a la que se mueren dos o tres de ellos, y rápidamente inventan su propia "bomba nuclear" (el arma que puede destruirlos también a ellos) Pelean, gana el bueno y ya. Por el medio, algún efectillo chulo con sus poderes y poco más.

Lástima que no desarrollasen más a los otros linternas, aunque por lo que parece querían dejarlo para siguientes secuelas que finalmente no se harán, o al menos en los planes futuros de DC no está mantener esta película como canon dentro de su nuevo universo cinematográfico. Ahora bien, se puede decir que tanto esta como la fallida X-Men Órigenes: Lobezno, han servido para que Reynolds interprete a un superhéroe molón. Me refiero a Masacre (Deadpool) y es que no se si habéis leído o escuchado esa anécdota/leyenda negra que dice que para interpretar a un superhéroe y petarlo, antes has tenido que hacer de algún superhéroe y no haberlo petado tanto. Veamos ejemplos, el respetado por los integrantes de este blog Chris Evans, antes de ser Steve Rogers fue Johnny Storm de Los 4 fantásticos 1 y 2, Halle Berry fue Catwoman y luego Tormenta, el ya nombrado Ben Affleck fue Daredevil y ahora será Batman, y para acabar uno que no es que lo haya petado con sus superhéroes, pero porque en su segundo no es el prota, Ray Stevenson que fue Punisher y luego fue Volstagg en Thor 1 y 2.

Pues eso, que Linterna verde no es un peliculón, tampoco es tan mala, pena del bajón a final del segundo acto.

miércoles, 20 de mayo de 2015

LOS FOTOCROMOS DE "JASON X"

"Viernes 13 VI: Jason vive", "Viernes 13 parte VII: Sangre nueva", "Vierne 13 VIII: Jason toma Manhattan" y "Viernes 13: El final; Jason se va al infierno" no se estrenaron en salas en nuestro país, a saber por qué, ya que las partes VI, VII y VIII las distribuía Paramount... a lo mejor ya eran muy malas para el público español, o bien el público español ya no iba al cine a ver una de "Viernes 13", así pues ¿Para qué molestarse?. Así que solo salieron en vídeo en nuestro país. Por lo tanto, al no estrenarse, no tenemos los fotocromos, por desgracia.
Sin embargo, muerta ya la década de los 90 y entrado el nuevo milenio con la nostalgia del pasado que lleva consigo, a los señores de New Line no se les ocurre otra cosa que resucitar una franquicia más muerta que viva y esta vez sí, no sabemos por qué, se estrena en salas españolas la segunda de sus aportaciones. El resto, lo explica muy bien Naxo en la correspondiente reseña. Yo les dejo con los fotocromos de "Jason X". La cosa continuaría después hasta nuestros días, pero yo ya no tengo esos fotocromos...











lunes, 18 de mayo de 2015

CUATRO MARINEROS Y UN DESTINO

Basura infame  sobre marineros universitarios (y por lo tanto, adscrita a las “Teen Movies”) que parece concebida para disfrute solo de retrasados mentales. El argumento es tan sencillo y tan poco complicado, que casi parece una broma; las tetas, tan necesarias en este tipo de productos, están metidas con calzador; todo es infamísimo: Cuatro marineros recién  instruidos, reciben un permiso  de fin de semana, así que, sin quitarse el traje de marinerito, deciden irse de juerga y, sobretodo, ver si pegan un polvo.  Así, se la pasan viviendo descontroladas –es un decir- situaciones que van  desde contratar a una masajista creyendo que es una puta y esta resultar ser una masajista real (ergo, el top-less con el que hace un masaje a uno de nuestros protagonistas, no solo es innecesario, sino, surrealista), hasta ir a un local de comedias, dónde uno de los marineros se suelta un monólogo con el que fracasa, pasando por irse a un barrio marginal y conflictivo, donde el negro del grupo se pega con otro negro que hace kung fu. Todo para acabar echando todos un clavo el domingo por la tarde y partir cada uno de ellos a sus diferentes destinos, en un momento final en el que, pretendiendo ser emotivo,  consigue, no obstante, que pasemos vergüenza ajena.
Mala es decir poco. Ahora, de tontorrona, fácil de seguir y que es una comedia ochentera, y estas, por lo general suelen ser agradecidas, pues la vamos viendo sin mayor problema, pero es infame, infame, infame. Es por ello, que no se estrenó en salas y, que yo sepa, nunca la vi en ningún video club (puede que la editaran, yo no lo se), quedando relegada a algún putrefacto pase televisivo de madrugada.
A pesar de que tiene un ritmo más o menos desahogado, el director no tiene ni idea de cómo llenar noventa minutos, y aunque hay mogollón de situaciones, este lo que hace es alargar escenas hasta la desesperación. Así, si los marineros van a un local de Strip Tease, el numerito de la Stripper, puede durar seis o siete minutos sin exagerar. Si los marineros van al club de comedia, porque uno de ellos va a actuar allí, no solo vemos su actuación, si no la de los seis o siete cómicos que actúan antes que él, con lo que llenamos quince minutos de película fáciles. Y así hasta que se acaba.
La gracia estaría en el comprobar, como los integrantes de su reparto, iban desfilando por todo tipo de “Teen Movies” de variado pelaje y categoría, apareciendo el protagonista, D.W. Brown, en películas como “Aquél excitante curso”o “El gran lío en la Universidad”, Peter Ellestein, con una filmografía aún más escueta, asoma el hocico en “Más vale muerto” y “El últimoAmericano virgen”, Patrick Houser, más “loser” y “seriebero” todavía apareció en “Hot Dog” y chip McAllister, el negro del grupo, aparecía en "¡Hamburguer!" ¡Si casi parece una broma!
Por su parte, el director Lawrence Bassoff, con alma de “teenmoviero” dirigió la, también comedia teen, “Hunk” y aparte de esto, no se le conocen más trabajos en el mundo del cine, aunque dicen las malas lenguas, que como comercial de neumáticos para camiones, tiene una reputación en todo el condado de San Diego, Los Ángeles, California.
No me extraña que se dedique a los neumáticos, porque como cineasta, o mejor, como cineasta de comedia, la verdad es que si hubiera continuado, ya hubiera salido alguien que lo hubiese matado.
Ya comentaré, un día de estos, la otra película que tiene, la de “Hunk”.

domingo, 17 de mayo de 2015

LOS FOTOCROMOS DE "LA SECTA"

Ni los fotocromos (cortesía de Alex Gardés) son la polla, ni la peli es una maravilla (aunque tampoco está mal, tal y como expliqué en su respectiva reseña), sin embargo lo fascinante de lo que sigue es que el nombre del director, Michele Soavi, está ¡mal escrito!. Hay que ser zopenco pa cagarla en algo así... pero ya saben, Spain is different (en su favor hay que decir que ese error no se cometió en el poster).
Pasen y pean...















sábado, 16 de mayo de 2015

LA PIRÁMIDE

El tándem formado por Alexandre Aja / Gregory Levasseur, responsables en funciones de director / guionista de títulos muy logrados (“Alta tensión”), logrados (el remake de “Las colinas tienen ojos”), pasables (“Reflejos”) y olvidables (“Piraña 3D”), se apunta al “found footage” llevándonos hasta el interior de una misteriosa pirámide de tres caras, oculta bajo tierra durante miles de años, de la mano de sus dos descubridores (un padre arqueólogo y la buenorra de su hija) y el equipo de televisión que documenta la movida (un cámara y la buenorra –menos que la otra- presentadora que le acompaña). No hace falta decir que quedarán atrapados en el interior y se encontrarán cara a cara con desagradables sorpresas (¡aunque olvidaros de momias, no van por ahí los tiros!).
Para la ocasión, Gregory Levasseur deja el teclado a un lado y se marca su debut en la dirección, con el colega Aja produciendo. La peli resultante se aferra sin miramientos a la fórmula del “found footage” (primeras escenas en plan reportaje para situarnos y presentarnos a sus protagonistas, bromitas entre estos, las fugaces teticas de la buenorra grabadas indiscretamente, etc…), salvo por el curioso hecho –tampoco innovador, ni muchos menos- de que combina imágenes tomadas desde varias cámaras con narración cinematográfica standard, y que esta última se va imponiendo a medida que la historia avanza y el reparto se reduce.
La ambientación “piramidal” está muy conseguida y mola que se apueste por una oscuridad a un pelo de ser absoluta (en algunos momentos muy contados, y perfectamente estudiados, has de forzar un poco la vista para captar lo que ocurre ante tus ojos. No es un fallo, es parte del show) pero, teniendo en cuenta el emplazamiento donde se desarrolla todo y sus posibilidades, el miedo y el suspense no asoman demasiado el careto, siendo los sustos, que los hay para dar y regalar, los que se imponen y funcionan según pude comprobar el otro día viéndola en una sala bastante llena, sensación esta, la de compartir los sobresaltos con la peña, que ya casi había olvidado y recuperé con placer.
El auténtico punto flojo –a mi parecer- de “La pirámide” es la resolución del enigma. Demasiado inverosímil y estirado para el gusto del que suscribe. Me encajaba mejor la teoría inicial sobre ciertos animales mutados que llevan milenios ahí encerrados y han sobrevivido gracias al canibalismo y la adaptación extrema (otra de las varias deudas que la peli gasta con la bastante superior “The Descent”), pero vamos, tampoco ofende y al final del todo queda un producto perfectamente visible y razonablemente entretenido que, una vez más y según me acaba de contar un amigo por teléfono,  ha sufrido las iracundas e incomprensibles iras del sector más supuestamente especializado del llamado “fandom”. Cosa esta que no sorprende, primero por lo lerdos que son en su mayoría y, segundo, porque el “found footage” ya suele crear esa clase de respuestas exageradamente e injustificadamente hostiles.
¡Ni puto caso!.

viernes, 15 de mayo de 2015

LA PANDILLA BASURA

Ya saben lo que es “La Pandilla Basura”; Una colección de cromos  de la famosa compañía americana “topps”que, por un lado, parodiaba la imagen de las conocidas muñecas repollo y por otro, mostraba en tono cómico una serie de ilustraciones en las que podíamos ver niños en actitud escatológica, ejecutados, decapitados, amputados, deformes, torturados… y todas las aberraciones que se puedan imaginar, todo ello servido con muy mala baba y, según se mire, con una crueldad intolerable. El resultado de esto, es la colección de cromos más popular y vendida de la historia, que se exportó, incluso, en el tercer mundo y esto incluye, obviamente, España. Claro que mientras que en  estados unidos estos cromos se presentaban en forma de tarjetas –la manera habitual de coleccionar cromos en los U.S.A.-  y  la formaban una serie de 16 colecciones sumando 1200 cromos, en España lo hizo de la forma habitual aquí en los ochenta, esto es, cromos adhesivos que se pegaban de mala manera en un álbum con papel de calidad de mierda, con un máximo de 166 cromos. Casi nadie se acuerda, pero en España, además de la colección principal, poco después apareció una segunda colección, con nuevas imágenes, que  con la misma fuerza que triunfó la primera de ellas, fracasó esta segunda.
Hoy el primen álbum, el que todo el mundo tiene (yo guardo ese álbum completo como oro en paño) es una pieza de coleccionista cotizadísima. Debería serlo el segundo.
Esos cromos fueron polémicos a más no poder, siendo prohibidos en mogollón de países, además de las consiguientes quejas por parte de los padres de los críos que los coleccionaban. No era puritanismo, los cromos eran realmente fuertes para los niños, pero nos encantaban.
El caso es que tal éxito, no se podía quedar únicamente en los cromos, así que por un lado, se hizo una serie de televisión completamente light, pero que, censurada en Estados Unidos, sin embargo aquí en el tercer mundo si que se emitió, al menos en los canales autonómicos, y por otro, se estrenó la película que nos atañe. Al tercer mundo llegó en formato vídeo.
“La pandilla basura” está considerada por la prensa especializada (y esto incluye, que ustedes y yo podamos conocer, “Rotten Tomatoes”) como la peor película de la historia, si bien no está ni considerada como tal en las listas menos especializadas de pelis malas tipo “Worst Movies Ever Made”, que dan más palos de ciego.
Por supuesto, como fan que yo era de los cromos, quedé exhausto cuando descubrí, en uno de mis videoclubes habituales, que habían hecho una película basada en los cromos, pero tras ojear la carátula, la cosa tenía tan mala pinta que jamás la alquilé. No captó mi interés.
Casi treinta años después, veo, navegando por Internet, unos fotogramas pertenecientes a la película y  me digo a mí mismo “¡Que coño! Me la bajo y me la veo”.
Y la mayor baza con la que contaban los productores, que es vía libre –en el sentido de que son unos personajes de cromos que no tienen una historia detrás- a la hora de elaborar el argumento. Pero claro, la falta de ideas y de medios, dejaron toda esa creatividad de la que podrían haber hecho gala en la cuneta, elaborando una historia de mierda para el público infantil (se cuenta por ahí, que en un principio iba a ser una película de terror y que la iba a dirigir John Carl Buechler. Ya le pega), que se tradujo en fracaso taquillero y la indiferencia del público, incluso hoy, que tanto se reivindican los productos de los ochenta, por el mero hecho de ser  eso, de los ochenta (Aunque ahora llegan a mis oídos, que ya tampoco mola... puto fandom).
Y la cosa, naturalmente, no es para menos, pero uno está tan acostumbrado ya a la cochambre, que no solo he encontrado la película simpática, sino que incluso me ha hecho gracia. Tiene un par de elementos estrambóticos que me han gustado.
Ahora, la historia, es una puta mierda: Por un lado tenemos a la pandilla basura, un grupo de enanos cabezones y deformes que vomitan , mean, moquean y se tiran pedos, que llegan a la tierra, desde el espacio exterior en su cubo de basura-nave espacial. Pasa el tiempo, y por otro lado, tenemos a un niño que trabaja para un mago que vende antigüedades, donde se encuentra el cubo de basura de los infraseres desde que estos llegaron, y queda advertido el niño explotado de que no toque ese cubo bajo ningún concepto, ya que es similar a la caja de Pandora. Obviamente, un incidente hace que este cubo sea tocado y que se escapen los subnormales.
Este niño de no más de 12 años, es acosado y golpeado por un grupo de “nuevaoleros”, que incluso llegan a intentar asesinarle (La pandilla Basura le salvan, desafortunadamente), pero al chaval no solo parece sudársela, sino que además, se siente atraído por una de las chicas de este grupo, aunque esta le saque como 15 o 16 años. Esta chica además vende ropa popera en una tienda clandestina, y el día que el chaval aparece en su tienda con unas ropas ochenteras que han elaborado la pandilla basura, y las cuales dice que ha confeccionado él, esta decide dedicarse a calentar la polla al crío (incluso, le mete la lengua en la oreja) con el fin de que haga más ropa y poder venderla. El muchacho pone manos a la obra a los deformes y le cosen una serie de ropajes que le valdrán a la chica conseguir un pase de modelos. Mientras, La pandilla basura hace travesuras por ahí (se van al cine, como los Gremlins, o la lían en un bar, como los Gremlins) y los Post Punkis estos, al descubrir que quienes se pegan la currada  con los ropajes son la pandilla basura, avisan a los responsables del hospicio ¡para feos! del condado, para que, como si fueran perros rabiosos, los capturen y los encierren en sus instalaciones. Y claro, habrá que rescatar a los freaks.
Que quieren que les diga, la película es un rato mala, pero a mí, lo de la pederasta calentando al chaval a lo Demi Moore, o lo del hospicio para feos, me parecen dos de las cosas más marcianas que he podido ver en una película. Y me gustan ambas ideas.
En cuanto a los monigotes, los han elegido a conciencia; no han escogido muñecos de aquellos que se arrancan la carne o se cortan los brazos con un cuchillo en los cromos, no, han tirado solo por el lado escatológico, y en la película, este se nos presenta solo en momentos  puntuales para dejar clara la personalidad de cada muñecajo y de forma completamente blanca. Y lo más importante  y detestable de todo: en los cromos, todos los personajes son niños, aquí los han convertido en adultos. Y eso que solo se mean y se tiran pedos. Y conscientes sus perpetradores de que estaban ante un material del todo transgresor y provocador, para que no se diga, al personaje del lagarto (Ali Gator) le han colocado una tarterita en la que lleva ojos, dedos humanos y demás extremidades amputadas, con el fin de darle el toquecito gore, pero se nota tanto que esos órganos que el lagarto nos muestra, pero que no llega a comerse jamás, son de goma espuma, que en ningún momento se crea un efecto desasosegante.
Con una falta de medios más que palpable, y con un guión elaborado por alguien con poquísimas luces (el propio director) la película, además de estúpida, hace aguas por todas partes, con unos gags que no hacen ninguna gracia, unos muñecos feos a más no poder y un deambular general que resulta crispante, pero oigan, me hace gracia el berenjenal… es tan estúpida, tan ñoña, es tan poco fiel al espíritu cruel de los cromos, que automáticamente se convierte en una cosa extraña. Una rara avis, sin fandom que la defienda (es más, solo encuentro detractores e insultos en torno a ella) que, aún viendo que es una mierda, me he comido de principio a fin, sin pestañear y con una sonrisa en los labios.
El reparto lo encabeza, como uno de los monstruitos, como no podía ser de otra manera, el “Warwick Davis de la serie b” o lo que es lo mismo, Phill Fondacaro, que se hace acompañar de más enanos no tan populares, y se una serie de personas (porque llamarlos actores es una osadía) de tamaño real, a los que no les he visto la jeta en mi puta vida, ni me voy a poner ahora a trastear en el IMDB para ver que más cosas han hecho. Dan igual.
En cuanto al director, Rod Amateau, es un productor y director de productos televisivos de más o menos renombre (es el responsable de “Lío en la Universidad”, telefilme “Teenmoviero” al servicio de un Michael J.Fox pre “Regreso al futuro”) cuyo trabajo más destacable para el cine, es este. Claro, que ya no volvió a dirigir cine hasta que murió.
Una película que, efectivamente, se merece el ser considerada la peor de la historia. Si no lo es, está cerca de conseguirlo, y solo por eso, ya se merece una consideración y por si sola, a mí me ha ganado. No necesita del imprescindible “humor involuntario” de las películas malas, por eso no la reivindican los lerdos amantes del cine “Trash”, porque se aburren. Que coño sabrán ellos. A mí me parece toda una curiosidad.

miércoles, 13 de mayo de 2015

LOS FOTOCROMOS (Y EL POSTER) DE "VIERNES 13, PARTE V, UN NUEVO COMIENZO""

Indiscutiblemente, se trata de mi favorita de la saga. Y eso que ni tan siquiera sale Jason... pero desde luego es una de las más entretenidas. Pero para saber más de la misma, les enlazo la reseña que en su momento escribió Naxo.
Yo solo tengo que decir, que sería la última de la saga en la etápa de los ochenta que se estranaría en cines en nuestro país (además, casi de tapadillo) llegando ya el resto al videoclub.
Y también decirles, como curiosidad, que mientras que en cine la película se estrenó con el título de "Viernes 13, Parte V, Un nuevo comienzo" en vídeo salió con el título ligeramente cambiado, pasando a llamarse "Viernes 13, 5ª Parte, Un nuevo comienzo". Curioso.













lunes, 11 de mayo de 2015

GULLIVER

Amparada en ser una adaptación libre de “los viajes de Gulliver” de  Jonathan Swift, lo que verdaderamente ofrece esta película, es la poca vergüenza del director Alfonso Ungría. Pero la poca vergüenza se vio justamente castigada; Lástima que ese castigo que destruyera la película, fuera proveniente de las últimas  cuchilladas de la asquerosa y vil censura.
Resulta que el director Ungría, vio la película de Werner Herzog “Los enanos también empezaron pequeños” sobre una sociedad de enanos que se rebelan, y como la película aún no se había estrenado en España, aprovecha  la ignoracia habitual del publico de este país y se junta con Fernando Fernán Gómez para, con dos cojones, y sin reconocerlo en ningún momento, plagiar la idea y el concepto de esa película. Es un plagio en toda regla. La única manera de defenderse de esta acusación es, como ya he dicho antes, el ampararse en que adapta “Gulliver”… pero en realidad, y con unos toques castizos, nos cuenta prácticamente lo mismo que la de Herzog, sin la pericia de aquél, por supuesto y  nada de “Los viajes de Gulliver”.
Así tenemos a un delincuente que escapa de la policía y que tras un accidente acaba en un remoto pueblo perdido y desértico, habitado por enanos. Estos le recogen y este hombre es testigo de la sociedad de la que forman parte, con sus dictaduras, jerarquías y en torno al mundo del espectáculo –tauromaquia y teatro-.
Como el hombre es más fuerte que ellos, hará que las cosas en ese pueblo se pongan de su lado, y ofreciendo casinos y todo tipo de ocio a los enanos,  pronto tomará el poder, con las consecuencias que esto pueda acarrearle.
Rodada en el año 1977, la película no consiguió ser estrenada hasta dos años después. La censura la dejaba completamente amputada, se cebaron con una escena en la que, en teoría, se mostraba una felación, y otras tantas en las que los enanos cometían fechorías (o no). Entre eso, y que las distribuidoras no querían estrenar un producto tan peculiar, la película se quedó en las latas hasta que, pasados dos años, se estrenó de tapadillo, desplazándose hasta los cines, unos 48.000 míseros espectadores.
Desde los primeros fotogramas, detectando el plagio, la película ya me cae antipática  y según va avanzando, me voy aburriendo, me va cayendo más gorda y me  pongo de mala hostia. Además es el precedente de lo que poco después vendría con la dichosa Ley Miró. Encima, la versión que yo he visto, no tiene la famosa escena de la felación.
Mala no, lo siguiente. Y pedante. Y pretenciosa.
Junto a Fernán Gómez, toda la cuadrilla de enanos del cine español de los setenta y ochenta: José Jaime Espinosa (“Cristóbal Colón de oficio descubridor”, “La Momia Nacional”, “La loca historia de los tresmosqueteros”) o José Rivera “Caracolillo” (“La Biblia en pasta”) junto a actores de tamaño normal de la talla de (jejeje!) José Riesgo.
En cuanto al director Alfonso Ungría, que empezó su carrera con una película de prestigio como fue “El hombre oculto”, para pasar a una película que boicotearon los mismos productores, “Tirarse al monte” que no llego a estrenarse, esto que se estrenó de mala manera para acabar con típico cine español de mierda con películas como “África”, donde vemos las tetillas a ElenaAnaya, “El deseo de ser piel roja” o ese panfleto donde un grupo de profesionales de este país nos dejan claro lo comprometidos que son (jajajajajajaja!!) titulado “¡Hay Motivo!”
Que mal me cae todo este universo.

domingo, 10 de mayo de 2015

LOS FOTOCROMOS DE "GOMIA, TERROR EN EL MAR EGEO"

De este absoluto clásico del trash dirigido por Joe D´Amato (Aristide Massaccesi a la hora del café), con el estupendoso título original de "Antropophagus", hemos hablado largo y tendido tanto en formato escrito como en formato audio. Por todo ello, no me enrollaré al respecto... aunque ni falta que hace, porque los fotocromos de marras son absolutamente DIVINOS, ¿a que sí?, y después de todo una imagen vale más que mil palabros.
Por si alguien se lo pregunta, el cartel del final no es ni el poster, ni el press-book, ni nada raro, iba dentro de la bolsita de los fotocromos -como siempre, en mi caso, cedidos por el George Eastman patrio, Alex Gardés- cual si fuera uno más, y me trae mogollón de recuerdazos, como cuando vi por primera vez esa maravillosa ilustración del grandioso E.Sciotti en los polvorientos estantes de un video-club de Hospitalet y casi me vuelvo loco de placeddddd.
¡Abracadabra!....