miércoles, 7 de diciembre de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "LOS GEMELOS GOLPEAN DOS VECES"

Arnie, al contrario que Stallone -por poner dos estrellas del cine de acción rivales-, si que consiguió tener éxitos de taquilla haciendo comedias.
Nada mejor que juntarlo en la pantalla con su nemesis, Danny de Vito, y crear una pareca cómica que resulte eficaz, tan solo por las obvias diferencias físicas.
Es por ello que Ivan Reitman decidió convertirlos en pareja cómica; después de esta "Los Gemelos Golpean Dos Veces", rodó "Junior" en la que Schwarzenegger quedó embarazado. Sin embargo, mientras que la que nos ocupa fue un éxito descomunal, la segunda tuvo una recaudación más o menos discreta. Y ya no hicieron más comedias juntos.
"Los Gemelos Golpean Dos Veces" como ya sabrán, cuenta la historia de dos hermanos gemelos separados al nacer y criados de dos modos muy distintos y sometidos por la ciencia y los experimentos, por lo que su encuentro años después, da pie a un montón de subtramas hilarantes mientras se desarrolla la principal que gira en torno a encontar a su madre biológica.
En su momento, la película era simpática, a lo sumo resultona, pero nunca tuve predilección por ella. Vista recientemente, se ha quedado anticuada, una patata hervida, y los as se basan en ver los músculos de Arnie en una situación ridicula, ya sea esta pantalones cortos, ya sea esta cantar en la ducha.
Ahí quedan los fotocromos.












lunes, 5 de diciembre de 2016

VIRGEN A LOS 40

Archiconocida fue en 2005 esta comedia con la que Jud Apatow debutaba en el campo de la dirección, dando pistoletazo de salida a una carrera de desiguales resultados que girará en torno a los conflictos generacionales, teniendo a la mediana edad como punto de mira a la hora de ejecutar los argumentos de sus películas.
Más prolífica sería su carrera como productor, de dónde han salido algunas de las comedias más exitosas del nuevo milenio, y trampolín de comediantes tan importantes para el cine contemporáneo como puedan ser Seth Rogen (con su primer papel importante para cine), Jonah Hill, Paul Rudd o Leslie Man.
Y todo ese emporio, en clara decadencia en este 2016, se debe al éxito de esta “Virgen a los 40” que recaudó en su momento casi 200 millones de dólares.
Y aunque está bien, adolece de ser demasiado larga –como TODAS las películas de apatow, que sobrepasan las dos horas – y no es tan divertida como cabía esperar, aunque si es una gran idea como punto de partida.
Cuenta la historia de un hombre de 40 años que por equis cuestiones, no ha logrado follar todavía. Su torpeza consigue que sus compañeros de trabajo descubran que es virgen, y en consecuencia, comenzará un “tour de force” para que este caballerete la pierda cuanto antes, lo que dará pie a situaciones, a veces divertidas, a veces patéticas, si bien, nunca la carcajada hace acto de presencia en el espectador.
A mí lo que me hace verdadera gracia es la condición del virgen (muy bien interpretado por Steve Carrell), porque está muy bien traido. Obviamente, como no tiene ni ha tenido sexo, tiene que suplir esa ausencia con material fricoso que le ayude a pasar mejor sus horas de ocio ¡como en la vida misma!, entonces, el personaje es coleccionista de cómics y figuritas de acción, por lo que tiene la casa llena de muñequitos, incluso en la cocina. Claro, como vive solo…
Lo mejor serían las escenas en las que Carrell intenta ligar con alguna chica, naturalmente, y lo peor, y como suele ser habitual en la producciones Apatow, la moralina.  En esta ocasión, cuando conoce a la mujer de la que se desvirgará, el personaje asume que en su relación tiene que dar un paso a la madurez, y pondrá en venta todos sus muñequitos. Al fin de al cabo lo que la América bienpensante quiere. Como si no se pudiera compatibilizar madurez con aficiones.
La película, co-guionizada por el propio Carrell, se inspira en una serie de sketches que Carrell interpretaba cuando pertenecía a la compañía “The Second City”, e incorporó el personaje a la película de la misma forma que lo hacía en el teatro, esto es, improvisando los textos. La mayoría de los diálogos entre Carrel y sus partenaires son absolutamente improvisados, y ahí es donde radica todo el mérito de la película, llevando se la palma, especialmente los tete a tete que se trae Carrel con Jane Lynch, que son muy sueltos y desternillantes. Pero fuera de estas improvisaciones, la película resulta algo floja.
Por otro lado, contar como anécdota, que Universal, paró la producción de la película por miedo a represalias. Consideraron que un virgen cuarentón, podía ser bastante controvertido como para que el colectivo de maduritos vírgenes se ofendiera por el argumento de la película. Cuando se dieron cuenta de que esto era una chorrada, reanudaron el rodaje por suerte para ellos, porque ganaron mucho dinero, excelentes críticas, y fue considerada por el American Film Institute una de las diez mejores películas de aquel 2005.
Por otro lado, su éxito propició que en Bollywood se rodase su propia versión de corte músical  en 2011 con la película “Naughty @ 40”, así como tiene su propio “Spoof” en el “Direct to video” “Virgen a los 41”.
En cuanto a Apatow, pues ya saben su carrera posterior. Para mí lo mejor que ha hecho, pero con mucha diferencia, fue “Hazme Réir” a mayor gloria de Adam Sandler.

domingo, 4 de diciembre de 2016

LOS (POCOS) FOTOCROMOS DE "ROBOCOP"

Desafortunadamente son poquitos, únicamente tres. Los únicos de los que disponemos. Pero ese no es motivo suficiente como para no publicarlos, y menos cuando algunos de ellos son tan majos. Y es que, con una pedazo de peli como es el "Robocop" original (una de mis favoritas), difícilmente no iban a molar.
Siguiendo la tradición, les enlazo aquí la reseña que Víctor escribió en su momento, aunque no comparta sus impresiones. En mi caso, siempre ha sido una película capaz de hacerme vibrar, independientemente de cuándo la viera. Mi primera vez fue en un cine, semivacío. Flipé como ya no logro flipar hoy día. Al salir, un tipo disfrazado de "Robocop" regalaba posters del film. Me llevé uno a casa y ahí anduvo colgado hasta que un accidente lo hizo trizas. Tanto me gustó la peli, que poco después convencí a varios amigos para ir a verla. La diferencia es que en esta ocasión la cola era inmensa. Había corrido la voz y la brillante, brutal, sarcástica, espectacular y macro-inteligente obra de Paul Verhoeven llenaba salas sin mucho esfuerzo. Concretamente para este segundo caso, tuvimos que subir a la parte de arriba pues el cine andaba hasta los topes. Que hermosos tiempos aquellos. Evidentemente la gocé como la primera vez y así comenzó mi lógica e inevitable robo-obsesión.
No hace falta decir que ninguna secuela, y ningún exploitation, estuvieron nunca a la altura de las expectativas. Pero ese es otro tema que da para otro rollo patatero.
De momento, disfruten de las desventuras fotocromiles del robopoli Murphy o, como suelo decir, "de cuando el cine molaba".






sábado, 3 de diciembre de 2016

CONDESA DRÁCULA

El propietario de un museo de cera instalado en Los Ángeles organiza una expo sobre Drácula, y lo hace a lo grande, agenciándose objetos importados desde Transilvania y que, se supone, fueron genuina propiedad del rey de los vampiros. Ese día recibe una caja de más, una bastante grande. ¿Y que contiene?, fácil: a la viuda de Drácula. Vanessa. Una chupasangre con mucha mala hostia que se encoñará de él y recorrerá las calles en busca de alimento. La novia de aquel y un detective que parece salido de una novela negra unirán fuerzas para detener al monstruo y recuperar al muchacho.
Cuando vi esta peli en su día, editada en vídeo por "Dister", me pareció un rollo macabeo. Pero desde hace un tiempo me hacía tilín revisarla, únicamente por su director, Christopher Coppola, sobrino de Francis Ford y medio hermano de Nicolas. ¿El motivo?, pues que el muchacho fue alumno del legendario George Kuchar en el San Francisco Art Institute y mantuvieron la amistad hasta el fallecimiento de este. Podemos ver a Christopher en algunos de los video-diarios de Kuchar, en el recomendable documental "It came from Kuchar" y, más curioso si cabe, entrevistando a su ex-profe para las páginas de la revista "Fangoria". Fue ahí cuando Coppola explicó que durante el rodaje de "Condesa Drácula", que si en algo se destaca es un su estilizada utilización de iluminación a base de colores primarios, puso en práctica algunos de los trucos caseros aprendidos bajo tutela Kuchariana ante los horrorizados ojos del resto del equipo técnico. El mismo George Kuchar comenta en la entrevista que le gusta "Condesa Drácula" por su aspecto de comic y por su "extraño look". Entonces Coppola añade: "El problema fue que a la gente no le pareció terrorífica".
Tal declaración nos pone a huevo el que, justamente, es el problema de la peli reseñada. No es ya que no dé miedo, es que resulta altamente sosa. Sí, muy estilizada. Molan los colorines y tal. Pero a veces lo es tanto que te da la sensación de que estás viendo algo estéril, un anuncio de colonia. Lo compensan leves arrebatos de gore "old school", efectos visuales zopencos (ese terrible croma con el murciélago volador) e ideas puntuales que funcionan, destacando la secuencia de la misa negra (el obligado momento "tetil" de la función, a falta de que la prota se quite la ropa, y no será porque no tuviese experiencia previa tal y como luego veremos) con la masacre de satanistas, y ese Helsing senil y exaltado tan gracioso, especialmente cuando entra en la morgue y comienza a clavar estacas a los cadáveres. Son destellos que no arreglan la peli en su totalidad, pero que la hacen un poco más soportable. Logramos llegar al final sin volvernos locos de aburrimiento, pero también sin la sensación de haberlo pasado demasiado bien. "Condesa Drácula" se queda en un "pasable, por los pelos".
En el apartado de curiosidades, podemos citar ese plano en el que nos muestran descaradamente una placa a nombre de Francis Ford Coppola en el asfalto del famoso paseo de la fama o el pequeño papel como policía que se marca George Stover, el mítico astro de la serie Z, musa eventual de John Waters y mano derecha de Don Dohler.
La protagonista, Doña Drácula, no es otra que Sylvia Kristel, la famosa "Emmanuelle" que entonces vivía el peor momento de su carrera. Imagino que no se sentiría muy feliz caracterizada con una peluca cutre y todo ese maquillaje, tal vez ello explique su interpretación tirando a poco entusiasta. La acompañan otro del clan Coppola, Marc. Josef Sommer, un secundario de esos que salen en mil películas. Y Lenny Von Dohlen, al que hemos visto en algunos productos clásicos de los ochenta como "Sueños Eléctricos".
En cuanto al amigo Christopher Coppola, pues seguidamente rodó su título más respetado (y con protagonismo de Nicolas Cage), "El riesgo del vértigo", para volver un poco a cierta oscuridad pariendo mucho cine de género segundón y algunos productos televisivos. Entre sus últimas obras tenemos una "comedia de horror" que no he visto pero tiene pinta de ser curiosa, "The creature of the Sunny Side Up trailer park". Su más reciente aportación es del 2015 y se titula "Sacred Blood".
El pasado ocho de Noviembre "Condesa Drácula" fue proyectada en el mismo San Francisco Art Institute, para mayor regocijo de los estudiantes, en doble sesión con otra peli sobre monstruos clásicos convertidos en hembra y que, fíjate tu, fue reseñada por el menda hace una semana, "Female Werewolf". No me cabe duda de que, con todo lo floja que es la aportación de Christopher Coppola, al lado de la aburridísima epopeya de la licántropo con vagina, su película parecería más entretenida y, en general, mejor de lo que es. Y eso, hasta cierto punto, no deja de ser meritorio.

viernes, 2 de diciembre de 2016

LOS LÍOS DE WALLY SPARKS

Tras un tiempo si n aparecer en medio alguno –desconozco los motivos- a finales de los años 90 el cómico Rodney Dangerfield regresa a la palestra y lo hace con una película escrita por él mismo, y por ende, concebida para su exclusivo lucimiento. Una sátira muy a la Americana y con final moralista que acaba por destruir toda comedia en la que esto ocurre, que suelen ser la mayoría de ellas.
La película cuenta la historia de un presentador de televisión de “Late night”, Wally Sparks, de lo más políticamente incorrecto, que conduce un programa en el que no tiene inconveniente en hacer humor de tono sexual y de lo más grosero. Esto implica que tenga una fiel audiencia pero que, por el contrario, los publicistas retiren  sus anuncios del programa pensando que lo cáustico del contenido manche el buen nombre de sus productos, por que avisan a Wally de que tendrán que cancelar su programa. Ante tal tesitura, Sparks pedirá una oportunidad para seguir en antena, a cambio  de llevar el programa hacia otros derroteros más acordes con la América bienpensante.
Por otro lado, el gobernador, aspirante a una reeleción, se la tiene jurada a Sparks, por lo que hará todo lo posible para que este programa no continúe.
Cuando este se ve implicado en un escándalo sexual, Wally Sparks y su programa, se implicarán a la hora de demostrar la inocencia del gobernador.
Lo primero de todo; para aguantar bien esta película, hay que sentir, al menos simpatía por el humor de Rodney Dangerfield, que es bastante cazurro y de sal gruesa, no siendo el ingenio, precisamente, el fuerte del humorista. Si Dangerfield cae mal, directamente, ver “Los Líos de Wally Sparks” es lo más parecido a un suicidio lento.
Incluso gustándonos Dangerfield, esta película se antoja como una tortura, primero porque tiene una duración de -¡agárrense!-  105 minutos, de los cuales, unos 60 trascurren en una cena de gala a la que Wally Sparks ha sido invitado sin consentimiento del gobernador. El ir y venir de Dangerfield en esa fiesta, soltando chascarrillos y poniendo caras, componen el grueso de una película,  que resulta bastante aburrida. Básicamente, nada de lo que ocurre en ella, nos interesa. A eso añadan un par de niños repelentes que darán la nota babosa a la trama, y tendremos un mejunje de lo más pringoso y de difícil digestión
Y el es que el hecho de que un comediante sea bueno en directo o en televisión, y que su mera presencia sea un éxito no quiere decir que sus películas tengan que tener la misma calidad que él; a las pruebas me remito. Las películas de Rodney Dangerfield, a rasgos generales, son bastante flojas y sosainas. Hasta su mejor película “Regreso a la Escuela”, con Harold Ramis detrás y un estudio amparándola, resultaba ser, a fin de cuentas, algo descafeinada y sosilla.
“Los líos de Wally Sparks” se gana a pulso la calificación de puta mierda. Por sosa, aburrida, poco interesante y laaaaarga.
Por otro lado, la película cuenta con infinidad de cameos, muy poco aprovechados, como puedan ser lo de Roseanne Barr, Tim Allen, Bob Saget, el cantante Michael Bolton, o el rapero Sir Mix-A-Lot.
Dirige la función, con muy poca soltura, Peter Baldwin, quien no se prodigó mucho en cine, pero que dirigió episodios de la mayoría de series de televisión y sitcom de los ochenta y noventa, con bastante eficacia en ese campo. De hecho, piensen en cualquier serie añeja, la primera que se les venga a la memoria; Seguro que la ha dirigido.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Doctor Strange

Marvel Studios tiene un formula que de momento les está reportando ingentes cantidades de dinero, así que no la varia un ápice. Estamos ante una película de orígenes, en este caso de cómo el Doctor Strange pasa de cirujano del más alto nivel, a maestro de las artes místicas. Como digo película de orígenes, pero también de inclusión de la magia y el multiverso que ella conlleva, dentro del universo cinematográfico Marvel. Y lo hace de forma que no quede ridículo, que no sea un simple abracadabra, sino que se le da una especie de sentido a porque y como consiguen los maestros místicos en hacer las cosas que hacen.  Otra cosa que Marvel Studios hace que el resto de productoras rabien de envidia, y que los aficionados al cine superheroico mojen bragas y levantes miembros viriles, es el departamento de casing. Y es que Benedict Cumberbatch era y es el perfecto candidato para interpretar al Doctor Strange. Al igual que lo fue Robert Downey Jr. en el papel de Tony Stark , Chris Evans para hacer de Steve Rogers o Mark Rufallo como Bruce Banner. Volvamos con Cumberbatch, da la talla perfectamente, imprime el carácter canalla y simpático del personaje, sin caer en ningún momento en la parodia o la sobreinterpretación.  Tilda Swinton como la anciana, que levanto polvareda por cambiarle el sexo al personaje también construye un papel emotivo y agradable. El resto de elenco no desentona, con lo que ya es más que suficiente, y confirma el mejor equipo de casting de Hollywood hasta la fecha.

Steven Strange es un cirujano de éxito, engreído y pomposo, que un dia tiene un accidente de tráfico que deja sus manos en el peor estado posible. Las manos de un cirujano son su herramienta de trabajo, y como Strange no sabe vivir sin trabajar, dilapidara su fortuna intentando encontrar una cura. Esta búsqueda de curación le lleva hasta Nepal, a Katmandu, donde será entrenado en las artes místicas por la Anciana y el maestro Mordo. Entra en escena un maestro renegado, que quiere entregar la Tierra al poderoso Dormammu, un ente de la dimensión oscura que ansia unificar todos los planos de existencia en el suyo propio. Strange, deberá de salvaguardar los santuarios repartidos por el mundo que son los que impiden que Dormammu se haga con la Tierra.

Acción, unas gotitas de humor y unos personajes carismáticos han hecho que esta película haya superado a día de hoy los 600 millones en taquilla. Un nuevo universo dentro del que ya existía en Marvel, y unos personajes que no desentonaran nada cuando todos se junten en El Guantelete del Infinito. Vamos que todo muy bien, como Marvel sabe hacer.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "EL PRECIO DEL PODER"

Da pereza hablar de un clásico como este con Al Pacino tan desatado ¿qué podría decir?. Así que, sin más, los fotocromos.












lunes, 28 de noviembre de 2016

EL EXTRAÑO

Con cierta reticencias, pero, eso si, alentado por las buenas críticas que le precedían, los premios en Sitges, y el entusiasmo general del público, me dispuse a ver “El Extraño” un tanto apesadumbrado por el mero hecho de tratarse de una película Asiática de corte autoral, de ritmo lento impostado y de dos horas y media de duración. Ya había leído algo sobre las bondades del director, Hong-Jin Na y su anterior película “The Yellow Sea”, pero nunca suscitó un interés real en mi persona. Así que digamos, que hice una excepción con “El Extraño” por todo esto que cuento, y por el empeño que tenía mi señora en verla.
Cuenta la historia de un pueblecito de algún lugar de Corea en el que comienzan a sucederse una serie de asesinatos extraños y brutales. Un par de policías locales de lo más patanes, los apestados de cuerpo, deciden investigar un poco por su cuenta y riesgo, llegando a la conclusión de que estos hechos ocurren desde que está por allí pululando un viejo Japonés. La cosa se complicará cuando descubran, por un lado, que este Japonés tiene en una especie de guarida fotos de las víctimas, y por otro, cuando el protagonista descubra que su hija parece estar poseída por un espíritu maligno. Un chamán contratado con el fin de sacar a este espíritu, acabará de complicar las cosas.
Pues no está nada mal esta película. Es más, está muy, muy bien. Efectivamente, se trata de una película de terror de autor, pero entendiendo bien el terror. Quiero decir, que “El Extraño” no deja de ser puro género. Coquetea con el Thriller haciendo de este el punto fuerte de la película, haciendo que el espectador descubra los acontecimientos ala vez que los descubren los personajes, y dejando ciertas pistas sutiles, para que intuyamos y/o saquemos nuestras propias conclusiones.
El director además, sabe como mantener la tensión y el interés del espectador, haciendo que nos centremos en lo que vemos, metiéndonos de lleno en la película. Es muy interesante la historia, lo que sucede en ella. Además de ser una película meramente oriental, tiene hasta los ramalazos intrínsecos de humor infantiloide característico de los cineastas Asiáticos. Por momentos,  hay fragmentos en los que parece que estemos viendo barrio sésamo. Pero cuando toca, la seriedad que desprende la película en ciertos pasajes hiela la sangre.
Sin embargo, el largo metraje y el tempo, dejan algo de poso. A mitad de película hay un bajón que hace que nos aburramos un poco, pero que gracias al crescendo posterior, la película retoma y  se vuelve otra vez inquietante. Eso si, el final es un tanto confuso, me temo. Pero en resumidas cuentas, cojonuda.
La película se llevó una mención en Cannes fuera de concurso, en la sección oficial,  así como los premios a mejor películas Asiatica y mejor fotografía en el festival de Sitges de 2016.
Muy maja.

domingo, 27 de noviembre de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "AMENAZA EN LA SOMBRA"

Indiscutiblemente setentera en sus formas, sus intenciones, su espíritu y su todo, "Amenaza en la sombra" es una peli de esas "raras" que podemos meter en el cajón del cine fantástico y de terror, sí, pero por los pelos. Como muchas otras de la década.
Centrada sobre todo en construir una atmósfera altamente inquietante gracias a su escenario natural (Venecia), tempo, estilo visual y una magnífica partitura (cortesía de ese genio de las notas que es Pino Donaggio, compositor al que admiro por sus maneras barrocas y al que he mangado -y seguiré mangando- más de lo legalmente recomendable), lo que realmente le dio popularidad en su día a la película fue una secuencia en la que los protas reposan en pelota picada con toda normalidad y naturalidad. ¡Ya ven!.
Siempre la tuve en gran consideración, como una peli genuinamente escalofriante. Pero la última vez que la revisé no hace mucho se me hizo pesada y no funcionó tan bien conmigo. Tal vez la encontré algo anticuada, aunque continúo valorando sus aciertos estéticos y, repito, sonoros. Sí es cierto que el "gag final" sigue siendo efectivo, aunque desde luego menos que cuando lo ves por primera vez.
No sé, a lo mejor si me la pongo otra vez dentro de unos años recupere esa buena impresión inicial... hasta entonces, les dejo aquí sus fotocromos y les invito a que la vean y saquen sus propias conclusiones. Independientemente a su capacidad de gustar o no, lo que nadie puede negar es que "Amenaza en la sombra" gasta personalidad y carácter, cosas que hoy día se echan bastante de menos en el séptimo arte (aunque haberlas, haylas).









sábado, 26 de noviembre de 2016

FEMALE WEREWOLF

Pensándolo fríamente, la última etapa creativa de Jess Franco, repleta de costrosas pelis caseras grabadas en vídeo, ha hecho mucho "daño". Hay quien, tras ver "Paula Paula", "La cripta de las condenadas" o incluso "Al Pereira versus the Alligator Ladies", pensará: "Coño, si este señor tan veterano y reconocido mundialmente hace esta mierda y la llaman película, yo también puedo". Entonces cogerá la cámara de vídeo, pagará cuatro céntimos a un par de orondas paletas con sueños de grandeza dispuestas al despelote y, ¡ala!, ¡¡hagamos séptimo arte a base de largos e interminables planos de lesbianismo aceitoso!! Y no hablo únicamente de pazguatos anónimos, lo hago también de individuos con cierto nombre y reputación como Chris Alexander.
Músico, redactor, cabeza pensante tras la web "Shock till you drop", la revista de "Full Moon" "Delirium" y, sí, editor durante unos años de la legendaria "Fangoria", Alexander es súper-fan de Jess Franco. Más de una vez le ha dedicado generosos espacios en las publicaciones mentadas. Incluso en una ocasión le hizo preguntas la mar de profundas e intelectualoides en torno a ¡¡"Paula Paula"!!. Sí amigos, Chris se la tomaba en serio. Y, peor aún, se toma demasiado en serio sus propias obras. Un currículum compuesto de tres largometrajes por los pelos (ninguno de ellos llega a los 90 minutos), "Queen of Blood", "Blood for Irina" y la comentada, que tienen en común toda una serie de señas de identidad: Están grabadas en vídeo estándar (algunas incluso con un móvil), giran en torno a monstruos clásicos (vampiros y licántropos), cuentan con repartos esencialmente femeninos, lucen estética de vídeo arte, algo de erotismo lésbico y, especialmente, hacen gala de ritmos absolutamente exasperantes en su lentitud, recreándose en mucho "nada". Y todas, como decía, muy influenciadas por el lado más barriobajeramente arty de Jess Franco.
Aún así, la curiosidad me mataba y ansiaba ver alguna de ellas. Anduve un tiempo buscándolas en balde (porque no pensaba pagar por ninguna) hasta que mi buen amigo y conseguidor Jose Manuel Romero Moreno me sorprendió un día con la más reciente de todas, "Female Werewolf".
La trama es la siguiente: Una mujer se pirra por los huesos de otras féminas, especialmente cierta compañera de curro. Cuando se pone cachonda, en su delirio cree transformarse en una bestia salvaje. O eso dice "la secretaria". Fin. No hay más. Y es que la historia es lo de menos, lo primordial aquí es el tema visual. Planos largos e inmóviles, muchos silencios (el diálogo es mínimo), repetición, sexo timorato (escotes, pero ninguna teta), efectos de vídeo de esos que vuelven loco, cámaras lentas, música "atmosférica".... en fin. Alguien dijo una vez que eran "vídeos amateurs experimentales" y la verdad es que la etiqueta le va a la zaga, porque por mucho que lo intente su director, todo termina haciendo gala de un notable tufo casero. Uno que molaría si no fuese por la autosuficiencia y arrogancia que transmite. Pomposo y pretencioso es quedarse corto. De hecho, me recordó mucho a mi mismo a principios de los 90 grabando con mi cutre-cámara de vídeo imágenes costrosas pero petulantes a las que intentaba dotar de "dignidad y peso" iluminándolas con rojos y azules o usando el trípode. Claro que yo era un joven imberbe e inocente, cosas estas que ya no es -o no debería ser- Chris Alexander. Las imágenes que luce "Female Werewolf" no son tan maravillosas como el muchacho nos quiere hacer creer. O cree él.
Está claro que sus películas gozan de cierta "exposición" porque es quien es, y tiene los contactos que tiene. Así de simple. Si estas movidas las hiciese cualquier otro mindundi, no le harían ni puto caso. Pero Alexander, gracias a su periplo como máximo responsable de "Fangoria" durante un tiempo, ha recolectado a un gran número de personas "importantes" en el ambiente cinematográfico horrorífico, como Derek Curl, productor de sus tres pelis y con un curriculum en el que encontramos cine legítimo como "La casa del diablo", "Hatchet 2", "Los huéspedes" o "Vampiros del hampa".
A ver, que está muy bien que Chris Alexander construya toda una obra sobre unos cimientos estéticos y narrativos tan peculiares. Mola tener un estilo. Pero es que, en fin, lo que he visto me ha parecido la mar de tonto. De vacuo. Le quitas 30 minutos a "Female Werewolf" y mejoraría mucho. Puedes contar lo mismo y lograr algo más ameno.
Y claro, luego pasa lo que pasa, con esos carteles tan espectaculares la peña espera la mojama y cuando ve lo que ve, se siente engañada y corre a rajar de la peli en su blog. La mujer lobo del título está lejos de resultar tan espectacular. La mayoría del tiempo es la actriz con colmillos. Solo al final, y disimulado a base de filtros rojos, vemos cómo, a lo "En compañía de lobos", le sale un perro de la boca.... pero poco más.
"Female Werewolf" es previsible en su espíritu supuestamente rompedor (incluido aquí el intenso soporrrrrr), no aporta sangre y, lo que es peor, no sirve ni para darnos un desahogo a base de pajote. Dicho de otro modo, no la recomendaría salvo que sean ustedes unos curiosos sadomasoquistas como yo.

viernes, 25 de noviembre de 2016

JÓVENES ALOCADOS

Secuela no oficializada de la archipopular “Aquél Excitante Curso”.
El éxito de aquella “Sex Comedy” propició que Universal pusiera en marcha otra nueva producción de las mismas características, así que contratando los servicios del guionista de la anterior, y futuro director de éxito, Cameron Crowe, que inspirándose en los sucesos observados como periodista infiltrado en el instituto, dio forma al guion de “Aquel Excitante Curso”, se sacan de la manga este plagio consentido –por llamarlo de alguna forma- en el que se repite la estructura de aquella, y los personajes arquetipo.
Todo está narrado igual, en lugares parecidos y con la idea de construir una película muy parecida a aquella, hasta tan punto que si en “Aquél Excitante Curso” teníamos a un joven Sean Penn teñido de rubio pollito, en esta tenemos, como principal protagonista y en un rol casi exacto a ¡¡Chris Penn teñido de rubio pollito!! Solo que esta “Jóvenes Alocados” no tiene ni la garra, ni la gracia ni el atrevimiento de su antecesora, si bien es cierto que con el afán de hacer esta secuela más grosera y más acorde  con el tipo de comedia “Screwball” que ya imperaba por aquél entonces, introducen en la trama escenas de sexo un tanto menos sofisticadas –mucho más vulgares; aquí no tenemos a Phoebe Cates quitándose la parte de arriba del bikini sensualmente, como si teníamos en la primera-, en un club de streaptease dónde nuestros protagonistas acabarán como el rosario de la aurora.
Así, tenemos las historias de varios jóvenes que se entrecruzan, sin que estas se desarrollen de manera muy hilvanada. Tenemos a un joven que tras graduarse decide abandonar el hogar paterno e independizarse, por otro lado tenemos a  su hermano pequeño, que entre ligoteo y ligoteo, parece obsesionado con la guerra de Vietnam (¿), lo que le lleva a compartir su tiempo con un veterano de dicha guerra. Asimismo tenemos los desmanes y amoríos de un descerebrado wrestler de instituto,  y unos almacenes de moda dónde trabaja la novia de este, que a su vez es poco menos que acosada por su jefe. Finalmente, tenemos a la dependienta de una tienda de Donuts que se acuesta con un policia local que le es infiel a su mujer con ella.
Poco más al respecto. La película se desarrolla lenta, tediosa, sórdida por momentos gracias a la fotografía, que para nada evoca a la alegría juvenil que era característica en “Aquel Excitante Curso” y en general, una “Sex Comedy” de lo más floja. De hecho, no se volvieron a hacer remedos, secuelas y/o “Exploitations” de “Aquél Excitante Curso”.
Por otro lado, el reparto junta a un montón de actores que a posteriori tendrían gran peso en  el Hollywood de aquellos años, así, desfilan por la ventana un delgadísimo Chris Penn (acreditado para la ocasión como Christopher Penn), un Ilan Mitchell Smith pre “La Mujer Explosiva”,  Eric Stolz poco antes de ser despedido de “Regreso al Futuro”, un Rick Moranis a punto de participar en el reparto de “Cazafantasmas”, Lea Thompson a la que poco después veríamos en “Regreso al futuro” y “Howard, Un nuevo héroe”o Randy Quaid, algo más mayor que el resto de sus compañeros, pero joven y saludable, lejos, muy lejos del fanático loco en que se ha convertido hoy. Por otro lado, la película está plagada de cameos por parte de estrellas del Rock y el Punk de aquellos años como puedan ser Nancy Wilson del grupo “Heart”,  Ronnie Wood de “The Rolling Stones” o LeeVing de “Fear”, así como aparece un momento en la película Leo Penn, padre de Chris y Sean.
Para desgracia de nuestros ojos, decir que Lea Thompson tenía escenas de desnudo en la película, que fueron eliminadas del corte final, por considerarlas la producción “demasiado Sexys” -¡idiotas! ¿No es esto una “Sex Comedy? ¡Pues eso!-.
El director de la película es Art Linson, quien después de esta, no volvió a dirigir película alguna, si bien cuatro años antes de esta, en 1980, ya había dirigido una ignota película protagonizada por Bill Murray y Peter Boyle titulada “Where the Buffalo Roam?”.

jueves, 24 de noviembre de 2016

I´m a Hero (Live Action)

La adaptación del manga homónimo, dirigida por Shinosuke Sato (Gantz) y que tiene previsto su estreno en nuestro país para finales de este año. Paso por Sitges el año pasado y se llevo el Premio a los Mejores Efectos Especiales y el Premio del Público.

Es la enésima película de zombies, pero sorprendentemente  es una muy buena película de terror. Y es que estamos tan saturados de muertos vivientes, que ya nada nos pilla por sorpresa, ya no nos da el miedo atroz que debía de darnos una caterva de seres muertos que ansia hacerse con la carne que recubre nuestros huesos, pero en esta I´m a Hero, puedo decir que he sentido miedo y mucha tensión en los ataques que sufre el protagonista por parte de los zombies. Incluso me atrevo a decir que acojona mucho más cuando es solo un zombie el que lucha con el protagonista que cuando son doscientos. Eso significa que Shinosuke Sato ha hecho un gran trabajo. Vamos con el argumento.

Hideo Suzuki  (Hiro como abreviatura de su nombre y como Héroe en ingles) es un asistente de un estudio manga. Hiro es un perdedor, tuvo un éxito hace 15 años, y luego tuvo que verse relegado como asistente de otro mangaka. Su novia no le respeta mucho, incluso acaba echándole de casa la víspera que todo estalla. La única particularidad del protagonista es que tiene licencia de armas y una escopeta deportiva (para tiro al plato) En Japón el tema de las armas está muy vigilado, y es muy difícil hacerse con una, así que Hiro es en el momento del estallido zombie uno de los pocos que puede defenderse con más o menos facilidad.

Cierto día aparece el brote zombie (les llaman ZQN), y no le queda más que huir lo más lejos posible de la ciudad. Se cruza en su camino una joven estudiante de instituto llamada Hiromi, la cual acaba siendo infectada, pero no llega a convertirse definitivamente en zombie, sino que se queda a medio camino. Hiro se la llevara con él, intentando llegar a la cima del monte Fuji, porque creen, según las noticias, que allí el virus muere. Entonces se cruzan con un grupo que está en un centro comercial, y allí se desarrollara el clímax final de la película, que no de la historia.

Como adaptación que es de un manga tiene pequeñas modificaciones, pero la esencia sigue estando ahí. También sabemos que la historia continua, tanto por el manga como por el final de la película, yo ya ando con ganas de que se ponga con la segunda parte, aunque en el manga se les vaya mucho la olla y los zombies se aglutinen en una especie de Megazord de los Power Rangers y todos compartan una mente colmena.

Como decía al principio, los primeros encuentros del protagonista con los zombies están llenos de tensión, llegando el espectador a sentir miedo por la integridad de nuestro protagonista, que como también comentaba es un jodido cobarde con una escopeta. 

En cuanto a los efectos especiales no me extraña para nada que se llevara el premio en Sitges, tanto el CGI como el maquillaje son simplemente sublimes, aquí se nota que se han dejado un pastizal, pero no solo me refiero a los no muertos, sino al aspecto que tiene Tokio cuando empieza el caos. Explosiones,  fuego, humo y calles vacías parecen completamente reales, nada de cgi guarros superpuestos encima de las fachadas de los edificios, o callejones de mierda hechos un caos, no, aquí tenemos la calidad del más caro blockbuster y un estupendo cuidado en la representación de las calles de una ciudad envuelta en lo que podría ser el fin de la civilización.

Las actuaciones también son muy buenas, nos olvidamos un poco de la sobreactuación a la que están acostumbrados los japoneses, para hacerlo todo más sosegado y más a gusto del consumidor occidental, o al menos esa es la sensación que yo tuve.

Así pues, nos encontramos en lo que para mí (pero a mí no me hagan mucho caso) una de las mejores películas de zombies de los últimos años, es mas creo que estaría bastante a la par con el Amanecer de los Muertos de Zack Snyder, ahí es nada.

Vayan al cine cuando la estrenen, compren el DVD o incluso léanse el manga (aun en curso) entren en el universo I´m a hero, no les defraudara y volverán a sentir miedo con los zombies.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "EL PICO"

El cine Quinqui, que me gusta, tiende por un lado a estar sobrevalorado y por otro, se le atribuyen méritos que en realidad no tiene. Su condición de "Exploitation" ha generado que estas películas llegasen a exportarse, pero poco más.
Eso sí, como subgénero consecuencia de una determinada época, es interesante y en cierto modo, un género histórico dentro de la cinematografía española.
Las de "El Pico" de Eloy de la Iglesia, no han caído por aquí curiosamente. Poco que decir, no obstante, pero si ciertamente son mejores que las pelis de Jose Antonio de la Loma sobre el tema, también es verdad que a mi edad, ya se me hace cuesta arriba el ver a unos yonkies inyectandose heroína ante la camara.
Ahí les dejo los fotocromos.