miércoles, 17 de mayo de 2017

LOS FOTOCROMOS DE "LA PLAYA"

Recuerdo de esta película de principios del nuevo milenio, sobretodo, el cebamiento popular de la que en su momento fue víctima, con el rollo este de que se trataba de una película muy mala. Por aquél entonces yo trabajaba en un cine y me tocó verla, porque lo cierto es que ni la cinta, ni Danny Boyle suelen ser de mi interés a priori. Y la vi y no me pareción tan horripilante.
Hace unos años la volví a revisar y ya me pareció algo peor...
Y hasta que decida volver a verla de nuevo, les dejo con sus fotocromos.














lunes, 15 de mayo de 2017

I LOVE BACHATA

Cada comedia ligera proveniente de Republica Dominicana que cae en mis manos, la veo ya con una mentalidad de saber lo que voy a encontrarme. Y por supuesto, con  FaustoMata en el reparto, lo único que te puedes esperar es algo con Fausto Mata en el reparto, es decir, una comedia para su lucimiento como cómico. Esta vez se trata de la típica comedia de enredo Dominicana, que con la excusa de colarnos un par de canciones populares del cantante de turno, se desarrolla la acción en un entorno musical.
En ella, un aficionado a la bachata que trabaja en una tienda de discos, aspira a convertirse en estrella de ese género musical. Cuando le surge la oportunidad de meterse en el negocio de la música, lo primero que hace es formar conjunto con su amigo mecánico que además es percusionista. Pero resulta que el mundo de la farándula está podrido por la corrupción y el engaño, por lo que su descubridor, resulta ser un mafioso de tres al cuarto, que intentará utilizar el talento del cantante para enriquecerse. Así pues, el enredo está servidito.
Nada nuevo como he dicho antes. Funcional entretenimiento que a los Dominicanos les gusta tanto, y que me llama la atención por su ingenuidad y exotismo. Pero esa curiosidad ya la satisfice hace mucho con otras muestras del género más divertidas, así que esta  me la podía haber ahorrado, máxime, cuando la música que aparece en la película, como el título indica, es, mayoritariamente, Bachata.
Roberto Angel Salcedo, que protagoniza la película junto a Fausto Mata (que sería, como no, el comparsa humoristico), no solo se canta las canciones que aparecen en la película, sino que también la dirige, siendo estos sus inicios de una carrera como director, que desde 2011, ya cuenta con ocho películas en su haber, todas ellas comedias de corte similar.
Para saciar la curiosidad, sin más.

sábado, 13 de mayo de 2017

LOS FOTOCROMOS DE "LOS PORNOAFICIONADOS (LA PERSEGUIDA HASTA EL CATRE)"

Los fotocromos de "Los Pornoaficionados" llevaban ya largo tiempo metidos en un cajón esperando su oportunidad de ser escaneados y publicados en este blog, pero no encontraba un motivo que lo justificara. Hasta ayer, que el compañero Víctor tuvo el valor de ver el film y reseñarlo generosamente. ¿Cómo desaprovechar tal conjunción de casualidades?.
Por eso mismo, 24 horas después, disponen aquí de los fotocromos de la mentada película como estupendo complemento visual a las letras de mi letrado compañero. Además, con el agradecido añadido de que tienen toda la pinta de estar completos. Lo demás importa un carajo, más allá de la curiosidad histórica y de esa graciosa pegatina que nos explica por qué los desnudos han sido censurados.
¡Disfruten del añejo material, aunque no puedan masturbarse con él!.















viernes, 12 de mayo de 2017

LOS PORNOAFICIONADOS (LA PERSEGUIDA HASTA EL CATRE)

Genuina clasificada “S” que tiene como  principal virtud el estar algo más entretenida que las otras. No mucho más, pero vaya, me la comí del tirón, sobretodo, porque como el protagonista, Emilio Linder, aparece poniéndose las botas en esta película, uno está atento para ver si en algún momento captamos alguna penetración real. Y diría que es posible que en algún momento si que penetre a alguna de las mozas. Como fuere, se lo está pasando muy bien. Luego, en entrevistas diría que no había sexo en estas películas, pero si después de los rodajes. No obstante, también dijo que no había hecho porno nunca. En cualquier caso, para desmentir su declaración, tan solo habría que echarle un ojo a “Una rajita para dos”.
“Los Pornoaficionados (La perseguida hasta el catre)” no deja de ser una película idealista. Cuenta la historia de dos jóvenes cineastas que tratan de hacerse un hueco en el cine rodando porno, por lo que seducen a dos jovencitas de las que se acaban enamorando y con las que filman mil y una secuencias pornográficas en Súper 8. Al final uno decide irse a Madrid a probar fortuna en el mundo del cine convencional, mientras que el otro decide quedarse en Valencia, lugar donde se desarrolla la acción, a seguir con el porno, que procura un dinero fácil. Parece una declaración de principios por parte del director.
Con esta premisa se suceden las secuencias de folleteo soft, en un agonizante tour de force por llegar a los 90 minutos de metraje, por lo que rellenan el mismo, también, con metraje que nada aporta a la trama, como pueda ser la actuación completa del famoso cantante Valenciano José Marqués, o unos bailes modernos en la discoteca.
El tono de comedia se hace patente desde el subtítulo que acompaña al título principal, “La Perseguida hasta el catre”, en referencia a una broma que los protagonistas hacen en medio de una de sus orgías fílmicas.
Poco  más que decir, una película “S” concebida para saciar las lívidos de los españolitos de la transición a poco análisis se puede someter. Pero dentro de la bazofia que, en sí, nos ofrece el género, esta está simpática, y es de lo mejorcito.
Por otro lado, su director es de lo más interesante; Tras la cámara, y firmando con el pseudónimo de Félix Varón, tenemos a Ismael González. Un loco del cine de arte y ensayo, amigo personal de Françoise Truffaut que durante los años 60 se encargó de la distribución en España de películas de autor para salas especializadas.
En su filmografía como director tenemos un montón de cortometrajes de arte y ensayo hasta que en los ochenta, y con la proliferación de las películas-vehículo para grupos infantiles, rodó “La canción de los niños” con Rodrigo Valdecantos (el “flaco” de las películas de Parchís), para poco después, y de manera alimenticia pasarse a la producción y dirección de películas “S” y, también, porno.
De hecho, gran amigo de Jess Franco, conocida es la anécdota que cuenta, que estando los dos compartiendo estudio dónde montaban sus respectivas películas, se apostaron, con la nueva ley que legalizaría el cine X, a ver cual de los dos rodaba más filmes porno en una semana. Jess Franco rodó tres. La apuesta la ganó Ismael González que rodó cuatro.
Por lo demás, citar algunos títulos de la filmografía de González, que son música para mis oídos… por lo demás, habría que verlos: “El Orgasmo y el Extasis”, “Yo amo a Hitler” o “Escuela de grandes putas”, formarían parte de la peculiar filmografía de este amante del cine de Truffaut.
Junto a Emilio Linder, tenemos al actor catalán Joan Monleon, el único que no se presta al folleteo en la película y a un par de actrices “S” cuyos encantos relativos he visto pasear en otras películas de la misma índole, pero cuyos nombres soy incapaz de recordar.
Tiene su gracia el asunto.

miércoles, 10 de mayo de 2017

LOS FOTOCROMOS DE "CURSO 1984"

Naxo la reseñó. Y yo tan solo, sucribo lo dicho por él, y les dejo con sus fotoctromos.












lunes, 8 de mayo de 2017

LOS GUSANOS NO LLEVAN BUFANDA

Desde luego, el interés de esta película radica en lo descabellado y bizarro de su reparto. ¿A quién se le ocurriría meter en la misma película a Anthony Perkins, Quique Camoiras, Rody McDowall, José Luis López Vázquez y Beatriz Carvajal? Pues nada menos que al productor José Frade y al compositor/actor/director Javier Elorrieta, que estaban convencidos de que, por encima del talento, y con un pensamiento muy a la americana, lo que prima en el éxito de una película es el número de estrellas internacionales que contrates para ella, aún estando estas en decadencia. Con esa premisa rodaron en 1989 “Sangre y Arena” que cuenta con la particularidad de tener en su reparto a Sharon Stone que aún no era una súper estrella y con la que ya sonaron campanas en cuanto a su carácter de mujer caprichosa irracional e insoportable. Y en 1992, disponen todo para poner en marcha esta “Los gusanos no llevan bufanda”.
Aunque esta películas con estrellas internacionales probablemente funcionarían bien en el resto del mundo, ya fuera en ediciones en vídeo, ya fuera en ventas a televisión, lo cierto es que en España pasaron inadvertidas, si bien es cierto que, mal publicitadas, y malas como el mismo diablo, lo más probable es que sus estrenos comerciales en la península importaran un pimiento; no eran esas vías las que harían que los bolsillos de Frade se llenasen, sino las anteriormente mencionadas.
Estrenada internacionalmente con el título de “The Naked Target”, en clara alusión y explotando el tirón de la saga “The Nuked gun” - “Agárralo como puedas” , “Los gusanos no llevan bufanda” cuenta la historia de un inepto mensajero neoyorquino que, sin saberlo, es enviado por la CIA a España a una misión secreta, para la cual se le esposará a la mano un misterioso maletín metálico. Una vez en España es recibido a tiros, comenzando así una trama incomprensible, liosa e incoherente que se irá desarrollando entre gags cómicos de sal gruesa. El tedio más absoluto se apodera del espectador.
Y es que esta película es una rara avis, quizás, la película más extraña del cine español. Una mezcla, intuyo que involuntaria, de acción al más puro estilo americano –pero muy mal rodada- con la comedia española de toda la vida, la de la pandereta, los cuernos y el esconder al amante dentro del armario.
Para que el entramado internacional cuadre más, y rodada íntegramente en Madrid, se soluciona esta papeleta rodando unos planos de Nueva York muy bonitos y pintones que se colocarán  al principio, durante los títulos de crédito, y así queda cubierta la parte americana de la película.
Protagonizada, sin comprender muy bien por qué, por el actor Clayton Rohner, secundario americano especializado en producciones de serie B, su nombre sonará a amantes del género de terror al estar su nombre implicado en los repartos de películas como “Inocentada Sangrienta”, “Lecturas Diabólicas” o más recientemente “The Human Centipede III”, pero para el resto de los mortales, y más en concreto para el publico del cine español, un completo desconocido. Rohner encabeza el reparto intentando ser lo más gracioso posible, sin conseguirlo, y con cara de preguntarse todo el tiempo qué demonios hace ahí.
Más decadente resulta la aparición de Anthony Perkins dando vida a una especie de putero  homosexual adicto a los accidentes de tráfico, con medio cuerpo articulado en plan robot,  que va en busca de travestís y que por motivos meramente cómicos, acaba contratando los servicios de nuestro protagonista perfectamente disfrazado de mujer por motivos que no vienen al caso, ni en lo que cuento, ni tan siquiera en la película. Y a pesar de lo decadente de esta intervención del que fuera antaño Norman Bates en “Psicosis", esta se antoja de largo como lo mejor y más divertido de la película, lo más desmadrado, y un claro guiño a clásicos de de la serie B americana como, por poner un ejemplo, “La carrera de la muerte del año 2000” producida por Roger Corman, en caso de que, efectivamente, existiera la intención de homenajear por parte del director Javier Elorrieta. Mucho me temo, que el posible homenaje, sería también involuntario, pero ahí queda.
Más digno sería el papel que desempeña Roddy McDowell, que venía directamente del tirón que el actor adquirió al protagonizar al cazador de vampiros Peter Vincent en “Noche de Miedo” y que daría vida al contacto español que capitanea la misión de nuestro protagonista y si bien es cierto que su rol sería el menos excesivo de toda la película, la cosa se torna bizarra cuando en la sala de doblaje de la versión española de la cinta se decide que su voz sea doblada por ¡¡Jesús Puente!! El actor tenía una larga carrera de doblaje a sus espaldas, pero el tono  de su voz y el hecho de que por aquél entonces gozaba de cierta popularidad por presentar en televisión diversos programas televisivos, hacen su presencia en la película demasiado evidente como para que esto no resulte hilarante y, en cierto modo, incluso ridícula.
Y a todo este elenco internacional, imagínenselos interactuando con un enloquecido Quique Camoiras que, sierra mecánica en mano, está a punto de rebanarle los sesos a Clayton Rohner, o con un José Luis López Vázquez que da vida a un oficial del ejercito cuya mujer, Beatriz Carvajal, le pone los cuernos, y creyendo este que el amante de su mujer es el mismo Rohner,  la emprende con él a tiro limpio, o con un Juan Carlos Martín, recién salido de los programas televisivos de Tele Cinco y que comenzaba con su fallida carrera cinematográfica compartiendo un momento con Rohner en el que son masacrados a golpe de metralleta en la cornisa de un edificio. El resultado es del todo hilarante, pero dista mucho de ser de interés o minimamente divertido, pero si que es una comedia española para nada convencional. Tampoco es convencional su director, Javier Elorrieta, hijo del famoso productor José María Elorrieta, y que empezó su carrera como compositor –suya es la partitura de “Descanse en Piezas” para la que además hace un papelito- y protagonizó la película “Freddie, El Croupier" , para rápidamente pasarse a la dirección cinematográfica facturando títulos de cierto prestigio como “La noche de la Ira” , despropósitos deleznables como “Demasiado caliente para ti”  o acabar dirigiendo “Sitcoms” de factura patria que muy bien se podrían reseñar en este blog como pueda ser “Arévalo & CIA”  a mayor gloria del humorista Arévalo, para acabar sus días en el cine filmando directamente en vídeo con “Humo y Azar”.
Actualmente, compagina la dirección por encargo con su tardía carrera paralela como cantante y de la cual ya cuenta con cuatro discos en el mercado.
Un director curioso.

sábado, 6 de mayo de 2017

LOS FOTOCROMOS DE "HERBIE EN EL GRAND PRIX DE MONTECARLO"

Hablemos del bueno de Herbie. Este simpático coche viviente modelo Wolkswagen escarabajo me tuvo obsesionado durante mi más tierna infancia. Supongo que vi la primera de sus películas, "Ahí va ese bólido", en una reposición. Entonces lo de reestrenar pelis así era bastante normal. Recuerdo que quedé enamorado del cochecito, aunque el largometraje no cumplió mis expectativas. A partir de ahí me convertí en el típico niño que cuando veía un coche escarabajo por la calle exclamaba "¡Herbie!".
Supongo igualmente que consumí las secuelas que siguieron al éxito, es decir, "Herbie, un volante loco" y "Herbie en el Gran Prix de Montecarlo", de la que son los fotocromos de hoy. Aunque lógicamente, y por año/edad, la que tengo como más cercana es "Herbie, torero" que, creo, fui a ver con mi abuela.
Luego ya llegaron los productos televisivos, "Herbie, the Love Bug" en 1982 y el largometraje "Ahí va ese bólido de nuevo" del año 97 que me zampé sin sufrir demasiado porque lo protagonizaba Bruce Campbell.
El año 2005, Disney intentó recuperar por todo lo alto a Herbie con la película "Herbie: A tope", pero no coló. Entiendo que los chavales de hoy prefieren los bugas de "Fast and the furious" antes que al entrañable escarabajo blanco, del que siempre guardaré un recuerdo bonito por lo que supuso en mi infancia.
Si son ustedes de mi quinta, igual hasta se emocionan viendo las imágenes que siguen...









viernes, 5 de mayo de 2017

THE HOUSE ON PINE STREET

Para que pase los últimos días de su embarazo  tranquilamente, con su marido y su madre pendientes de ella, una moza se traslada a vivir a una casa muy bonita perteneciente a un viejo amigo de su esposo, sita en una urbanización residencial. Lo que pasa es que cuando esta muchacha se queda sola, experimenta fenómenos paranormales. Como estos se suceden solo cuando ella está sola, su madre y su marido piensan que son delirios consecuencia del embarazo. Pero no, queridos amigos; resulta que la casa está encantada. Y hasta tiene que ir un médium…
Absoluta y descarada “Exploitation” de “Expediente Warren” realizada por dos veinteañeros, Aaron y Austin Keeling, que han causado sensación en festivales de esos dónde treintentones y cuarentones cornudos por un lado, vírgenes por otro, se congregan para flipar con el cine de terror y calibrarlo sin más criterio que el tratarse de una película de terror.
Pues bien, estos dos muchachitos lo que hacen es servirnos con muy buen sentido de la estética todos los clichés de las películas de casas encantadas de las últimas décadas, y  no aportar ni un ápice de originalidad al género, ni nada que no hayamos visto con anterioridad en otras películas. Sin embargo, si que saben filmar terror en cuanto a que creando atmósfera, lo hacen bastante bien. Así que, sí, “The House on Pine Street” tiene momentos del todo inquietantes y bien mamados de James Wan, con el aliciente de que todas estas escenas de terror suceden en esa casa de día –si bien, se sirven de las sombras y las texturas oscuras para crear el terror-. ¿Y eso es bueno? En cierto modo. Porque, verdaderamente, si por diez o doce minutos que pasamos en tensión tenemos que tragarnos hora y media de coñazo absoluto y tedioso aburrimiento, el conjunto de la película se resiente convirtiéndose en una puta mierda. Y es que si quitamos esos momentos inquietantes, el resto es un aburrido telefilme de sobremesa con muy poquito que ofrecernos. Y además, dura dos eternas horas. Así pues ¿De qué me sirve a mí un par de buenos momentos, si en su conjunto, no hay un dios que aguante la película entera? Por lo que tenemos aquí, un mal plagio del “Expediente Warren”.
Es como si hubiéramos vista esta película cien veces.
Sin embargo, son veinteañeros los directores. Si siguen en esa linea, quizás en algún momento hagan algo potable, de momento, que se sigan aplicando.
Aparte de unos pocos cortos, este sería el segundo largometraje de los hermanos Keeling, quienes debutaron en la dirección en 2009, con un largometraje titulado “I.Q”.
Sinceramente, no creo que se vayan a convertir en algo destacable dentro del cine de terror barato y festivalero.

miércoles, 3 de mayo de 2017

LOS FOTOCROMOS DE " LOS 4 FANTÁSTICOS"

Debe ser ya el último o penultimo año de vida de los fotocromos, el 2005. Parece reciente pero ya han pasado 12 años de aquello. Y a mí, todas las películas de "Los 4 Fantásticos" me gustan. Las tres. El Reboot, muchísimo.
Así pues, les dejo con los fotocromos de la primera.













lunes, 1 de mayo de 2017

LOS ESCONDITES

Jesús Yagüe, director de “Los Escondites” es uno de esos directores que se encuentra a sus anchas allá dónde tenga que rodar, y con el género que le toque. Así desarrolla su carrera entre el cine y la televisión, y toca todos los palos, desde el “Landismo”, hasta el horror rural y atmosférico. De hecho, su película “Cara al sol que más calienta”, como podrán intuir por su título, le costó no pocos quebraderos de cabeza allá a finales de los setenta y tuvo que lidiar con una censura, que al final estrenó su película con el título de “Casa de citas”. Así, de su carrera, sus títulos más populares serían “Más fina que las gallinas” y “Préstame a tu mujer”, adscritas ambas a nuestra comedia más populista. Asimismo, debutaría en la gran pantalla con una película para el lucimiento del grupo musical de los 60 “Miky y los Tonys”, cuyo título pronunciado, es como morder una tarta rellena de sirope de fresas ¡ “Megatón Yeyé”!
Sin embargo,  los coleccionistas de rarezas, siempre destacaban una vieja película de terror de Yagüe datada en 1969, ignotísima, de aquellas que estando perdidas durante años no hay forma de localizar, hasta que la divina providencia pone la única copia disponible de la cinta en tu camino. Y yo he tenido la suerte de ser uno de los pocos que han podido ver esta película, amén de los espectadores que la cinta tuvo en la sección “Brigadoon” del festival de Sitges del pasado año; “Los Escondites”.
En ella, un niño huérfano que se traslada a vivir a casa de sus abuelos,  se despide de sus padres en el mausoleo donde están encerrados, y lo hace de una forma muy extraña: Succiona las tumbas, como queriendo absorber sus espíritus. Una vez en casa de sus abuelos, encontrará a su tía, una extraña mujer que vive allí enclaustrada desde que enviudó. De manera que en la casa, se sucederán las apariciones y los hechos inexplicables en los que de manera indirecta tiene que ver algo la tía del niño, si bien, todo parece indicar que los hechos extraños son motivados por otras cuestiones ajenas a su tía.
Se trata de una cinta de terror psicológico absolutamente inquietante y bien ambientada, rodada con una cadencia lánguida que por momentos parece dejar la película en un punto muerto, y que así permanece incluso en el momento en el que las intrigas parecen esclarecerse.
Ante todo, “Los Escondites” es una historia de fantasmas como tantas otras que hemos visto mil veces, pero con la diferencia de que esta estuvo, si no primero, sí antes que las que después se hicieron populares. Me refiero a la influencias de “Los Otros” de Amenabar, por ejemplo; todo apunta a que esa cinta bebía de “Otra Vuelta de Tuerca” de Eloy de la Iglesia, e incluso de algún clásico Americano; pero como fuere, De la Iglesia debió fijarse en “Los Escondites” para hacer la suya, y algo de esto quedó en “Los Otros”. Como fuere, en genuinidad, esta película les gana. Tampoco quiero decir que sean películas inspiradas en esta, pero vaya, si que  recuerdan ligeramente.
Por otro lado, la peli es confusa, por momentos aburrida y absurda otros tantos, pero solo por el ambiente enrarecido en el que te envuelve la película, y esa sensación de inquietud, ya está muy por encima de las otras. Algunos de sus travelings interminables, o esas lentes que deforman ligeramente la imagen, verdaderamente justifican el visionado. Y esque “Los Escondites” es una película muy seria que se toma muy en serio a sí misma; y eso es lo mejor que ofrece.
Con paciencia, la película les atrapará, y comprenderán por que es tan especial.  Ahora, vista así, sin más, y con el móvil en la mano, pues entonces resultará un coñazo. Denle una oportunidad… si la localizan.
No se pierdan en el reparto a una jovencísima y guapísima Terele Pávez.