viernes, 1 de junio de 2018

SNAKE OUTTA COMPTON


La decadencia absoluta del “spoof” americano llega de la mano de esta tontería supina que es “Snake Outta Compton”.  Puesta a la venta en el American Film Market, el único país que se ha dignado en estrenarla en cine ha sido Alemania. Asimismo, está claro que se trata de un producto carne de plataformas digitales.
“Snake Outta Compton” es ya el rizar el rizo del oportunismo y la tontuna cinematográfica, el ir de guay por ir de guay mezclando todos los conceptos de moda dentro de la actual  serie Z. Por un lado, tenemos el “Spoof” que de manera natural se mofa de los, muy en boga, biopics de raperos legendarios como puedan ser la obvia “Straight Outta Compton”, “Notorious” o “All Eyes On Me”, pero también otros éxitos negratas como “Dope” o “Training Day”, mezclado con las películas de bichos made in “The Asylum” como por ejemplo la saga de “Sharknado”. Se trata de buscar lo más improbable, lo más rebuscado. Así funciona hoy por hoy la serie Z, rigiéndose por unos cánones absolutamente impostados.
La cosa va de un grupo de rappers que están esperando su oportunidad para firmar un contrato mientras que tienen problemas con los matones del barrio. Por otro lado, una serpiente embarazada se cae de un avión, despanzurrándose en pleno Compton, uno de los ghettos más peligrosos del mundo. Un negrillo que pasa por ahí, un sosias de Steve Urkel, coge uno de los huevos que alberga en su interior esa serpiente y se la lleva a casa. Allí, la altera genéticamente hasta convertirla en una serpiente gigante.
Los raperos se las tendrán que ingeniar para eliminarla a base de cantarle sus raps, puesto que el ejército y la policía no ha sido capaz de hacerlo.
Una chorrada como un templo.
La gracia puede radicar únicamente en el juego de palabras del título, ya que tomando como referencia el del biopic de NWA, “Straigth Outta Compton”, traducido, “Directos desde Compton”, al cambiar la palabra “Streight” por “Snake”, la cosa queda “Snake Outta Compton”, lo que vendría a significar “Serpiente, fuera de Compton”. Vamos, que la ordenan que se marche…
Al margen de eso y de su mera existencia, lo peor del “Spoof”, los peores gags, la más vergonzante poca gracia, se encuentra entre el metraje de “Snake Outta Compton”. Sí, es una cosa tan demencial que por algún lado, en algún momento, te tienes que reír, pero la mayoría del tiempo pasas vergüenza ajena. No obstante, que combatan a la serpiente gigantea través de rapearle que se marche, no deja de parecerme relativamente gracioso, mientras que la parodia a “Training Day” me parece poco menos que una puta mierda.
No sirve ni para saciar la curiosidad, pese a algún momento más lúcido y unos resultones F/X cuando estos no son infográficos.
Esta maldición está perpetrada por auténticos desconocidos. El director Hank Branxtan, no obstante, es una figura legendaria de las “Fan Movies”, ya que es el responsable de mierdecillas caseras rimbombantes como la famosa “Freddy Vs. Ghostbusters”  o “Returnd of the Ghostbusters” ambas desde su productora Branxtanfilm, que da el salto al cine profesional (que no mainstream) en 2014 con “Chemical Peel” de Lionsgate, que no es más que un remedo del “Cabin Fever” de Eli Roth, y ahora, le da al “Spoof” de cuarta categoría con esta mierdecilla que va moviendo por los mercados de cine.
En cuanto a los actores, nombres tan ridículos como la propia película, componen el cast; Ricky Flowers, Maurice Motown, Donte Essien…