miércoles, 27 de mayo de 2026

MINUTOS MUSICALES 45: LA LIGA

Cuando me da por hablar de bandas punk inglesas de los ochenta, un periodo especialmente destacado por la ausencia de imaginación, personalidad, ideas frescas y diferencia, me suelo decantar más por aquellos grupos que se salían un poco, solo un poco, de lo genérico. A veces más ("Macc Lads", "Toy Dolls", "Crass", "The Abs") a veces menos ("The Blood", "Chaos U.K." -en este caso el menos se reduce a "mucho menos"-), pero rara vez recurro a lo estándar. Y el grupo de hoy no es manco. También se salía un poco del molde. Sus estéticas (especialmente el carismático cantante, ahí con los pelos a lo Kurt Russell), sus sonidos (afín a las maneras del 77 en versión un poquito más ensuciada), sus letras (ni politiqueo brasas -que detestaban-, ni cachondeo lerdo, algo intermedio) y provocación facilona y búsqueda desesperada del shock / escándalo (cosa que lograron). Incluso el nombre era extraño, "Anti-Nowhere League"... ¿¿hein?? Tal vez la respuesta al enigma la obtendremos al escuchar el tema "Nowhere Man" de su primer disco, un canto contra el individuo mundano y conformista. Los "ANL" (que así gustaban de llamarse) odiaban a esa clase de personal y no se cortaban un pelo en airearlo alegremente, como bien refleja la brutal y brillante cubierta del que fue su disco de regreso en los noventa...


En general es un grupo que no cae demasiado bien en algunos sectores del punkismo, sobre todo aquel que tiende más a lo políticamente correcto. Y no me extraña. En sus inicios, el cantante, apodado muy consecuentemente Animal, salía al escenario luciendo una camiseta con esvástica. Ya, ya... no te lo puedes tomar tan a pecho porque era la inevitable influencia de lo que hicieran las bandas de finales de los setenta. Pero llegados los ochenta tal provocación ya no caía en gracia. Luego, sus letras extremadamente ofensivas. El "hit" de indudable y merecido reconocimiento fue/es "So What", que acompañaron con un vídeo-clip igualmente tocapelotas (salen por ahí enseñando la minga y todo) y sí, despertó las iras de la Inglaterra biempensante del periodo. Años después entró a formar parte de las versiones de nada menos que los vendidos de "Metallica", quienes incluso invitaron a Animal a subirse al escenario a canturrearla. Esa proyección tardía pero notoria provocó su rejuntamiento tras la disolución. Una que vino motivada por un segundo LP absolutamente horrible titulado (muy consecuentemente) "The perfect crime".
Sobre el primero no hay queja. "We are... the league" va trufado de temas enérgicos, dinámicos, cafres, etc... personalmente destacaría la misma copla que da título al LP, "Animal", "Woman" (un auténtico canto a la misoginia que hoy suena casi cual himno),"Streets of London" (versión de un curioso tema folk de Ralph Mc Tell), "I hate.. people" (versionada años después por "New Bomb Turks"), en el apartado "bonus tracks", "For You" y la que les dejo como muestrario sonoro: "Rocker".

Pero entonces, pasó lo que pasó. Ya hablé una vez de los "cambios estilísticos" en el gremio punkista puntualmente acertados o, cuanto menos, curiosos. Pero, desde luego, no es ese el caso de los "Anti-Nowhere League" y su "The perfect crime". Habrá quien lo achaque a la madurez. Al deseo de buscar nuevas vías. Ampliar mercado. Aceptación. O las drogas. De hecho, el propio Animal reconoce que la cocaína tuvo mucho que ver con el descalabro. Pero digamos que el mentado disco suena tan AOR, limpio y reposado que da asquito. Hasta el nombre del combo se reduce a las siglas de modo oficial y la estética es toda ella más elegante y "bonita". ¡¡UF!!. Animal trató de reparar el putiferio diciendo que, después de todo, ellos no eran punk, les habían metido en el saco por causalidades y su origen tiraba más hacia lo motero. Vale, eso es cierto... pero la versión del abuso de farla me parece más convincente. Póngolo en duda porque, tal y como comentaba más arriba, los "ANL" regresaron años después y, ¡oh, casualidad!, esta vez se preocuparon de sonar lo más parecido posible a su primer disco. Incluso han osado parir alguna copla sobre las maravillas de ese punk del que, llegado un momento, semi-renegaron. ¡Aaaaaay que malos son los vicios! y la falta de honestidad... y de ganas de apuntarse a tendencias... y de epatar... y de seguir los dogmas... y de, y de, y de...
No obstante, "Anti-Nowhere League" entran de cabeza en esa clase de combos que, si no te tomas en serio, pueden disfrutarse... aunque, pal caso, centrando tus atenciones en sus primeras grabaciones. El resto, boñiga de toro.