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miércoles, 9 de julio de 2008

HABITACIONES PARA TURISTAS

Con esta, decido ya dejar de ver pelis argentinas de terror.
En un nuevo intento por chuparme todo lo que pueda de cine de género sudaca (desde luego, los mexicanos son los que mejor lo hacen) me topo con esta peli, que se apunta a la nueva ola del palo "Hostel", aunque incluyen un componente sobrenatural que, desde que empieza hasta que acaba, es insoportable. Tan confusa y mal contada, que tardo lo suyo en darme cuenta de lo que está ocurriendo. En esta ocasión, un grupo de jovencitas de viaje deciden pasar la noche en un hostal de un pueblucho. Uno donde todos están obsesionados con una especie de secta religiosa que se dedica a los exorcismos. Una vez en las habitaciones, las tragedias se suceden a manos de un tipo encapuchado que rebana los gaznates de todos aquellos que se hospeden allí.
Un petardo, inevitablemente grabado en vídeo con un 
 pésimo montaje en la que el cabrito del director, en medio de la trama, se excusa con una conversación que tienen los personajes donde se habla de la calidad del cine argentino, nombrando títulos tan pedantes como "El lado oscuro del corazón", como avergonzándose de lo que está haciendo. Eso sí, luego en los créditos finales incluye una lista con sus influencias, que van desde Lucio Fulci hasta Darren Aronofsky, mezclando nombres del género mas desenfadado con los del arte y ensayo más feroz para que veamos que “bueno, estoy haciendo un gore, pero no soy un garrulo, que también soy un intelectual”. Repugnante.
La peli, es un coñazo que, no sé porqué, aguanté hasta el final. Grandes esfuerzos tuve que hacer para que no se me cerraran los ojos.
Adrián García Bogliano, es el director del engendro.

jueves, 24 de marzo de 2011

GRITÉ UNA NOCHE

Mientras un grupo de chicas adolescentes, dan rienda a los impulsos propios de la edad, un individuo con peluca rubia, gabardina y gafas de sol, da cuenta de todas ellas.
Un sencillo argumento, para un Slasher de corte semi-amateur Argentino, que es completamente repugnante, porque parece querer excusarse de su condición de cine fantástico, y lo hace a base de petardas conversaciones entre las jovencitas y un montaje capaz de volver loco al mas templado. Cortes y mas cortes, la cámara se mueve de forma exagerada, y se quiere teñir todo de un alo intelectualoide, que me da mucha, mucha grimilla. Hasta el profesor de teatro de una de las protagonistas lleva gafas de pasta.
Adrián García Bogliano, director que se ganó un gran prestigio internacional con HABITACIONES PARA TURISTAS, al año siguiente con muchos menos medios y mucha menos imaginación, rodó este engendro, que como característica principal tiene la mala hostia de, con unos movimientos de cámara imposibles, y una música a base de guitarra eléctrica, cargarse todas las atmósferas posibles en las escenas de asesinato, y provocar, en lugar de terror o algo similar, la vergüenza ajena mas horrorosa.
Recuerda ligeramente, a una corriente que está ahora muy de moda, el sub -género sobre jóvenes colegialas descaradas y parlanchinas, como la serie EL PACTO, o el BUMPS del underground Bob Moricz ( aunque sin embarazos de por medio). No obstante, el pajillero más pajillero, está de enhorabuena, porque adolescentes en pelotas, tetas y felpudos, los hay por doquier. En concreto destaca una larga escena lesbica entre dos jovencitas que hará las delicias todos esos guarros, mientras hace plantearnos si son adolescentes reales, o se han buscado chicas mayores de edad con aspecto virginal para hacer la película, y por ende, la escenita de marras. En cualquier caso les vemos hasta las amígdalas.
Mala hasta limites extremos, no recomiendo su visionado, mas que, como ya he dicho antes, a los cerdillos pajerillos.
¡Ah! Una cosa buena que decir; El look del “Slasher-man”, mola que te cagas, Barato, recurrente y resultón. Tomen nota los cineastas amateur.