
Nos cuenta todo el proceso de hacer películas desde el súper 8, pasando por la HI-8 hasta llegar a las HD de última generación, mostrando mucho amor por el video y sus posibilidades.
El problema es que la visión de Figgis ante todo esto es demasiado profesional, y durante el libro va marcando unas reglas de manera casi dictatorial, como buen profesor. Aunque luego, cuando en la parte dedicada al montaje alaba las prestaciones de un programita que viene por defecto en los “Mac”, el "iMovie", y prácticamente dice que es mejor que el prestigioso "Final Cut", todas estas contradicciones acaban por parecerme simpáticas y, por tanto también el libro.
Además de aspectos técnicos, nos cuenta trucos para hacer un "steadycam" casero con el que lograr estabilidad de imagen a través de un soporte que, dice, ha inventado él y, por supuesto, cuenta anécdotas de los rodajes, ya sean en cine o digitales.
Podemos estar más o menos de acuerdo con lo que Figgis escribe, pero lo que es innegable es que, como lectura, estas 177 páginas resultan de lo más ameno que nos podemos echar a los ojos los amantes de esto que llaman el séptimo arte. Una maravilla de libro.
El problema es que la visión de Figgis ante todo esto es demasiado profesional, y durante el libro va marcando unas reglas de manera casi dictatorial, como buen profesor. Aunque luego, cuando en la parte dedicada al montaje alaba las prestaciones de un programita que viene por defecto en los “Mac”, el "iMovie", y prácticamente dice que es mejor que el prestigioso "Final Cut", todas estas contradicciones acaban por parecerme simpáticas y, por tanto también el libro.
Además de aspectos técnicos, nos cuenta trucos para hacer un "steadycam" casero con el que lograr estabilidad de imagen a través de un soporte que, dice, ha inventado él y, por supuesto, cuenta anécdotas de los rodajes, ya sean en cine o digitales.
Podemos estar más o menos de acuerdo con lo que Figgis escribe, pero lo que es innegable es que, como lectura, estas 177 páginas resultan de lo más ameno que nos podemos echar a los ojos los amantes de esto que llaman el séptimo arte. Una maravilla de libro.