martes, 22 de abril de 2014

MARQUIS

Recordaba esta película Franco-Belga de los tiempos del videoclub, porque tanto sus imágenes como su trailer, me resultaban perturbadores. Pero más allá de eso, no le di más importancia al asunto. Y la borré de la memoria hasta que el otro día cayó en mis manos, la recordé perfectamente y, desde luego,  es un momento estupendo de mi vida para verla. Digamos que es pos aquello de “ya soy mayor”.
La película adapta los relatos del Marqués de Sade cuando este estaba encarcelado, a la vez que cuenta esa estancia entre rejas de una forma muy curiosa; los actores llevan máscaras “animatroneadas” que representan un animal de rasgos humanoides. Y esto es el gran acierto de la película, porque si no, sería la enésima película sobre el marqués de Sade. Pero no es ya el hecho de que lleven las máscaras, si no que estas han sido diseñadas para ser lo más desagradable posible.
El otro aliciente, y que conforma lo que es el grueso de la película, es el escuchar las conversaciones que el Marqués de Sade, con careta de perro, tiene con su polla, una polla con ojos, nariz y boca,  que al final es la que le dicta lo que tiene que hacer en esa celda, ya sea encular al carcelero maricón con cabeza de rata, o bien, penetrar la grieta que la  pared de la celda tiene, por puro capricho sexual, con el peligro que esto conlleva.
La película, obviamente, es oscurilla, sórdida y desagradable, con un tufo teatral de cuidado –tampoco muy coñazo en ese sentido- y, por ende, falta de ritmo. No obstante, el sentido del humor que desprende y la manera en que está contada, hacen que el espectador pase un buen ratillo, flipándolo con el sexo explícito entre muñecotes –memorable esa felación que hace “la vaca” Justine a la polla ensangrentada del Marqués de Sade- o las escenas más brutas, solucionadas, al ser parte de los relatos que el Marqués en su celda escribe, con animaciones de plastilina. No obstante, y a pesar de lo sórdido del tema, mucho me temo que esta película no deja de ser una versión bastante light de lo que podía haber sido.
Dirigida por Henri Xhonneux, que ya era popular por hacer una serie de televisión con personajes similares a los de esta película, en realidad es un proyecto ideado por Roland Topor, Dibujante, ilustrador y director, responsable de la famosísima “El planeta Salvaje” con  el que co-escribió el guión, y acabó de pulir el resultado final de la que nos ocupa.
Xhonneux, con “Marquis”, dirigió su última película, murió en 1995, dejando una misteriosa y escueta filmografía.
“Marquis”, es una rayada tan bizarra y rara, como curiosa e interesante.

2 comentarios:

Naxo Fiol dijo...

No puedo evitar -por frikismos personales- añadir que Topor también fue parte del Grupo Pánico junto a Jodorowsky (es increíble como puede pasar uno de idolatrar a casi detestar a alguien) y Arrabal.
Y ya puestos, de Topor también es el guión de la legendaria (aunque nunca logré cogerle el punto) "El quimérico inquilino" de Polanski.
Todo un perzon!.

Victor Olid dijo...

Consciente era! pero que le jodan al grupo pánico!