viernes, 9 de noviembre de 2018

EL RECTOR


Es curioso que un género tan de nicho como es el  de —por llamarlo de alguna forma—  “aulas violentas”, bien asentado en la serie B, sin embargo, encuentre un lugar en el mainstream donde, curiosamente, nacen montones de exploits.
Dejando a un lado a Sydney Poitier y a la película madre del subgénero que sería “Rebelión en las aulas”, yo creo que el precedente más cercano sería “Curso de 1984” de Mark Lester. Y en el mainstream, sin duda, esta “El Rector” que sería la mejor película de cuantas protagonizó James Belushi.
“El Rector” cuenta la historia de Rick Latimer, un profesor de escuela secundaria que atraviesa un tortuoso divorcio, motivo por el cual se vuelve un individuo taimado y violento. Cuando destroza con un bate de Baseball el coche del novio de su exmujer, es trasladado, en calidad de rector,  del centro de enseñanza donde ejerce a otro centro en el geto dónde impera la sinrazón, las violaciones, la venta de drogas y las extorsiones.
Aunque en un principio no le agrada la idea de quedarse allí como rector, pronto se empeñará en acabar con toda la delincuencia de ese instituto con la ayuda del jefe de seguridad y un bate de baseball.
Es sorprendente lo vigente que queda a día de hoy esta película, no resintiéndose ni un ápice 30 años después de su rodaje; sigue funcionando a la perfección y sigue resultando turbadora, así como una película de una violencia incuestionable. Hay un momento en la película en la que unos pocos de los malotes del instituto preparan una encerrona a Belushi y, poniéndole una toalla en la cabeza, le propinan una brutal paliza que solo verla, duele. Asimismo, los batazos que reparte Jim Belushi a lo largo y ancho de la película acabamos sintiéndolos en el pecho.
Por otro lado, se trata de una película ruda que se deja de mariconadas y, apuntando todo a que haya una historia de amor, esta no se llega a desarrollar porque aquí de lo que se trata es de acabar con una panda de hijos de puta.
Algunas escenas de Belushi en moto y bate en mano, son lo más macarra que se ha visto en la historia del cine.
En resumidas cuentas, “El Rector” es ya un clásico del cine moderno, una obra maestra del subgénero y el testamento fílmico de Belushi, ya que aunque luego haría muchas más películas (que me gustan todas), ya ninguna alcanzaría los niveles de testosterona y calidad que tenía esta.
En consecuencia, el cine moderno no ha hecho más que expoliarla, así, “El Sustituto” con Tom Berenguer no deja de ser un mal plagio, mientras que películas como “187” o “Mentes peligrosas” estuvieron muy pendientes de “El Rector” en todo momento.
Memorable.
Como anécdotas decir que en el principio de su decadencia, Belushi repitió el papel del rector Latimer en la película de  ciencia ficción —y serie B— “Abraxas” de la que ya hablaré por aquí, o que algunos de los actores que interpretaban a los estudiantes tenían la misma edad de Belushi (35 años) o incluso más… pero es que para que dieran miedo, no podían meter a chavales de 15 0 17 años.
Dando hostias por los cochambrosas instalaciones del instituto Bruñidle, junto a Belushi, tenemos a Louis Gosset Jr., Esai Morales, visto en “La Bamba” o “Bad Boys” o Rae Dawn Chong, imprescindible en toda película ochentera ambientada en getos que se precie.
La silla de director era frecuentada por el culo de Christopher Cain, resultón (y segundón) artesano Hollywoodiense responsable, también del éxito “Arma Joven” y de los fracasos “Dos chiflados en remojo” o “El nuevo Karate Kid”.
“El Rector” fue un éxito financiero en los Estados Unidos, sin embargo, en España tan solo la vieron 216.000 espectadores, lo que no impidió, no obstante, que se alquilara en vídeo en su momento como salen churros de la churrería.