lunes, 22 de julio de 2019

STYLE WARS


Concebido para televisión, pero posteriormente estrenado en cines por el interés que suscitó la potencia del material que mostraba, “Style Wars” es otro de los pilares de la cultura Hip-Hop, esta vez en forma de documental, con el graffiti como plato fuerte (el rap y el breakin’ son tocados de pasada) por obra y gracia de un escultor neoyorquino asiduo a las galerías de arte, que cuando descubrió el mundo del graffiti quedó tan fascinado que le dedicó su vida a esta disciplina, casi, como obra única. Henry Chalfant, fotografió (junto a la otra mecenas del Hip-Hop, Martha Cooper) todas la obras primigenias del grafitti neoyorquino y, más adelante, sacó fotos a grafittis del todo el mundo, que luego plasmaría en sus dos libros “Subway Art” y “Spraycan Art”, que son imprescindibles para los familiarizados con la cultura del graffiti y, como no, para los ambientes esnobs de las galerías de arte —siempre he pensado que Chalfant y compañía, a pesar de lo beneficioso que fue su trabajo para el Hip-Hop,  no eran más que burguesitos que, con todo el respeto, eso sí, explotaron una cultura subterránea muy auténtica que les quedaba muy lejos, en pro de los ambientes elitistas—.
Entonces, produce Henry Chalfant y dirige Tony Silver, otro artista de ese entorno de galerías de arte, “Style Wars”, que en un principio se iba a centrar en el mundo del break dance hasta que Chalfant se dio cuenta de que lo que era visualmente interesante eran las pintadas,  retrata a los más importantes graffiteros de los 80 en su entorno natural, las rivalidades entre ellos, y un somero repaso a otras disciplinas afines, a través de declaraciones, entrevistas y filmaciones de piezas hoy míticas del graffiti neoyorquino.
Por otro lado, la comunidad Graffiti ha acogido en su seno como propia, la obra de Chalfant, dado que esas obras plasmadas en paredes y trenes, son lógicamente efímeras, y sobreviven gracias a las películas y fotografías de estos artistas de galería, que se preocuparon de documentar lo que unos chavalitos de barrio hacían sin ninguna expectativa artística o económica.
La película, filmada en 16 mm., al igual que otras de la época como “Wild Style” es una pequeña obra de arte cuya vigencia, en este 2019, es más rabiosa que nunca.
Al margen de lo que vemos en pantalla, la filmación es una odisea. Durante el rodaje, Tony Silver, se percató de que todos los artistas de Graffiti hablaban de un tal Cap (firma de este individuo) que se dedicaba a tachar las obras de los demás, poniendo su nombre encima en forma de pequeñas piezas color plata. Lo que hacía, básicamente, es joder las piezas de los demás con pintadas rápidas y feas, pero así se hizo un nombre. A Silver se le ocurrió que este individuo debería salir en el documental. Henry Chalfant, que se había hecho amigo de esos artistas de graffiti, se negó porque realmente, este individuo era el enemigo. Sin embargo le convenció para que apareciera porque, por lo que estaba haciendo, sería un documento histórico. Así que Chanfalt aceptó filmarle. En un principio Cap quería salir con un pasamontañas, cosa que el equipo de documentalistas aceptó, pero finalmente el tipo decidió echarle dos cojones y aparecer a cara descubierta. Toda su parte, a título personal, sobre un tipo con un mal estilo que destroza las obras más bonitas para hacerse un nombre, me parece lo mejor del documental. En consecuencia, los graffiteros se mosquearon con los cineastas porque, además de sentirse traicionados, aseveraron que lo único que habían hecho, era concederle a Cap la atención que andaba buscando. A día de hoy, se considera un documento histórico y de primera mano, pero sí, los cineastas hicieron la puñeta a sus amigos graffiteros
Por otro lado, Lee Quiñónez el protagonista de “Wild Style”, rechazó aparecer en esta “Style Wars”, quizás porque ya comenzó a notar que lo que se estaba haciendo era una explotación de sus cualidades artísticas.
Como sea, me parece un documental increíble que recomiendo encarecidamente a todos los neófitos, porque los hip-hoperos, ya saben que esto es una pequeña obra de arte.
Tanto Chalfant como Silver, posteriormente realizaron más documentales en torno al Hip-Hop, pero ninguno de ellos con la calidad, y relevancia histórica de estas primerizas obras cinematográficas.