viernes, 21 de abril de 2017

EL VIOLADOR Y SUS MUJERES A LA SOMBRA DE UN RECUERDO

Más conocida, por aquello de la corrección política con el título de “La sombra de un recuerdo” – No confundir con la novelucha de Corín Tellado del mismo título-, yo he preferido referirme a esta película con el título bajo el que se estrenó en salas comerciales que no es otro que “El violador y sus mujeres a la sobra de un recuerdo”. Se trata de una sensacionalista película producida por los inefables Hermanos Balcazar, cuya existencia serviría para engrosar la escueta lista de films españoles centrados en la figura del  Psycho-Killer.
Un individuo de mediana edad se dedica a seducir bellas muchachas para luego asesinarlas, ya sea durante el coito, ya sea después de este, operando en  cualquier lugar donde a nuestro protagonista se le cruce un cable. Mientras, la policía investiga, y el Psycho-Killer se dedica a vivir su día a día junto a su prima con la que también cohabita, y sin mayores estridencias.
Se trata de un producto clasificado “S” con algo más de enjundia  de lo que suele ser habitual -al menos, más que todas esas comedietas tan horrorosas adscritas al género-, con una historia y un guion más o menos desarrollados, y dónde se nos vende el morbo que supone ver a Manuel Tejada, que da vida al asesino, violando a todas esas chavalas, asesinándolas durante el acto sexual y, una vez muertas, continuar con su cópula como si nada. Se supone que eso, además de ser vendible, debe resultarnos perturbador, sin embargo, la poca pericia del director Jose Antonio Barrero, director de un par de cortos y de otra película anterior a esta –y que ya no volvería a dirigir más después- hace que, en lugar de causarnos mal rollo, las escenas de violación y asesinato nos causen risa.
Por lo demás, lo de siempre; una película con comunes problemas de tempo, de torpe narración, que para ver mientras estamos trasteando con el móvil, vale, pero que por lo demás, es un absoluto rollazo carente de interés alguno, más allá del exótico título original, o su interés histórico.
Congregó a 131.000 espectadores en las salas en el momento de su estreno, y en los gloriosos pases televisivos de madrugada en nuestras televisiones, en los años 90, cuando se emitió en la segunda cadena de televisión Española, la crítica de “El País” se cebaba –no sin razón- con ella diciendo: “Otra de las películas supuestamente malditas que nos ofrece La 2. Nuevamente todo apunta a que este filme es maldito por puro malo y no por otra oscura razón. La historia gira entorno a un psicópata que viola y asesina a mujeres”. Mejor crítica que esta, no la encontrarán.
Por lo demás, nada de nada.
Junto a Manuel Tejada, tenemos en el reparto a actores tan comunes en cualquier tipo de filme alimenticio de los setenta y ochenta como puedan ser Emilio Gutierrez-Caba, Mirta Miller, Paloma Cela o Adriana Vega.

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