martes, 18 de septiembre de 2012

EL TRUCO FINAL (EL PRESTIGIO)

Los tres actos de una narración, principio, nudo y desenlace, en el mundo de los trucos de magia tienen otro nombre, la promesa, el giro y el prestigio. Este último acto, el prestigio, es la vuelta de tuerca final que debe dejar al espectador anonadado. El ejemplo más conocido popularmente es el final de El Sexto Sentido, ese fue un buen “prestigio”. En esta película de Nolan, este prestigio se adelanta un poco al final de la cinta, no causando tanta impresión como debería. Además el principio y el nudo del film se entrelazan con flashbacks continuos, llevándonos la acción del pasado al presente, pero sin llegar a marear al espectador.

A finales del siglo XIX en Inglaterra, dos jóvenes magos trabajan para su mentor. Realizando un peligroso truco, la mujer de uno de ellos fallece. Desde ese momento la rivalidad de los magos se convertirá en una obsesión para los dos. Cada uno intentara superar o copiar y mejorar los trucos del otro cueste lo que cueste. Robert Angier (Hugh Jackman) es de los dos, el mago estrella, el que consigue hacer que los trucos luzcan como un espectáculo digno de ver. En cambio, Alfred Borden (Christian Bale) es un mago magistral técnicamente pero más soso que una barra de pan sin sal. En la cima de su rivalidad, Borden sorprende al mundo con un truco de teletransportación. Angier muerto de envidia, y aun con ganas de venganza por la muerte de su esposa, intentara copiar ese truco por todos los medios. Lo consigue hacer para el gran público pero usando un doble, algo que Borden no parece hacer. El personaje de Jackman no está satisfecho por no haber descubierto como lo hace Borden, lo que le sumirá más aun en su obsesión. Al final tendrá que amenazar a Borden para que este le descubra sus trucos. Lo único que Angier saca en claro es Tesla, haciendo referencia al científico Nikola Tesla (David Bowie). Así Angier atravesara el atlántico para que Tesla le construya una maquina que le permita teletransportarse. Cuando lo consigue, los efectos no son los esperados y Tesla aconsejara al mago que no la utilice nunca, pero Angier ve algo más que un truco magnifico, ve una forma de vengarse definitivamente de Borden. 

Esta es una gran producción, con actores que cobran un pastizal y un director que también se llevara lo suyo calentito para casa. Se invirtió mucho dinero y eso luce en la ropa, en los extras, en la decoración, en la factura general de filme, pero si el guion es simple,  da igual las paladas de dinero que eches por encima. Y es que las motivaciones de los magos nos dan bastante igual, uno quiere venganza pero que con el tiempo esta se diluye para dejar paso al ego, y el otro solo quiere ser el mejor mago del mundo aun a riesgo de sacrificar toda su vida (puuuuuf esto ya lo vimos en Oliver y Benji o cualquier manga similar) Así pues con lo que más disfrutara el espectador (hablo desde mi punto de vista) es cuando hacen trucos, que de acuerdo, al no ser en directo pueden hacer todas las trampas del mundo, que aun así a mi era lo que más me gusto de la película. El Prestigio, ese giro de guion final,  como cuento al principio llega demasiado pronto, restándole toda la fuerza que podría tener, aunque tengo que reconocer que si que sorprende, aunque solo sea un poquito.

domingo, 16 de septiembre de 2012

TERRORÍFICAMENTE MUERTOS

Los habituales de este blog ya deberían saber a pies juntillas la devoción que siento por "Posesión Infernal", que es mi peli favorita número uno, que es la absoluta mejor de la trilogía "Evil Dead", que patatín y patatán. En todas las conversaciones que tengo al respecto siempre tiendo a marcar la diferencia, porque es evidente que a nivel popular, la segunda parte es la que recibe más afecto. De  hecho, la mayoría de los seres humanos que hoy se acercan o comienzan la treintena, tienen "Terroríficamente muertos" como la peli de la saga que les hizo descrubrir muchos placeres y, ya de paso, a Sam Raimi. Vamos, que también es una cuestión generacional, porque los de mi quinta (cerca de la cuarentena) sentimos especial fijación por la primera. Resumiendo: Todo depende de cual viste en la tierna edad en la que todo esto del cine fantástico aún tenía el poder de impactarte y grabarse en tu cerebrito. Pero vamos, lo que vengo a decir es que, a pesar de mi opinión ultra-favorable con respecto a "Posesión Infernal", siento una gran gran estima por su segunda entrega, "Evil Dead 2: Dead by Dawn", título original. El español en su época nos parecía una birria, pero ahora, todos estos años después, resulta incluso simpático.
Y es que yo viví "muy de cerca" el nacimiento de esta película. Recuerdo perfectamente cuando, estando en octavo de E.G.B, y ya a punto de terminar el curso, hicimos el inevitable viaje de despedida. En la frontera Francesa, aprovechando un parón del autocar para estirar las piernas, entré en un quiosco y me di de bruces (campbells!) con la que entonces era mi revista favorita, "Mad Movies". No tardé ni un segundo en comprarla y devorarla el resto del trayecto. Y sí, fue en ese ejemplar donde vi las primeras imágenes de "Evil Dead 2". Por  entonces ya sabía de la existencia de "Posesión Infernal", probablemente la había visto y ya la amaba, por lo que la noticia supuso un cuantioso subidón de adrenalina que me alegró el resto del viaje. Todas las fotos se prometían estupendas. No deja de resultar curioso descubrir como, en esos tiempos, y en esas edades, todo es predisposición a disfrutar positivamente de las cosas. Finalmente la peli se estrenó en España, un poco de tapadillo (concretamente en la desaparecida sala "Waldorf") y corrí a verla el día de su estreno. No hace falta decir que disfruté como un chino, la adoré, la amé, y en cuanto "Dister" la sacó en VHS, la alquilé y la copié. Sin dudarlo. 
Con el remake de "Posesión Infernal" a punto de estreno, nos viene que ni pintado recordar el comentario habitual según el cual ese dichoso remake ya existe, y se titula "Terroríficamente muertos". Pues sí, no es una idea tan descabellada, aunque en realidad, el remake lo tienen en los primeros quince minutos, a partir de que la fuerza maligna agarra a Ash por el pescuezo y lo lanza contra un árbol, entramos en terreno de secuela pura. Vamos, que podríamos coger "Evil Dead 1" y "Evil Dead 2" y, con ayuda del Pinnacle, pegarlas previo recorte de materia sobrante y encajarían bastante bien. Y es que ¿¿cuánto más se puede sacar de una historia situada en una pequeña cabaña y con un único verdadero protagonista como héroe de la función??, no mucho. Aunque, por lo demás, y como bien saben, el tono de ambas pelis es casi casi opuesto. Lo que en "Posesión Infernal" es puro drama, sin pizca de humor consciente, con gente angustiada, seres queridos siendo poseídos y asesinados y una atmósfera lóbrega y realista dentro de lo que cabe (efecto del escaso presupuesto), en la secuela es desmadre, locura y cachondeo (aunque tampoco TANTO como se suele decir, eso déjenlo para la tercera), una auténtica montaña rusa repleta de monstruos imposibles y heroicidades de comic book. Es por todo eso que la segunda suele llevarse mayores simpatías, porque es más... eso, simpática, desenfadada, incluso inverosímil, lejos de la crudeza y el pesimismo de su primera parte. No olvidemos que el personaje de Bruce Campbell, Ash, cobra verdadera relevancia a partir de aquí. Es en "Evil Dead 2" donde se forja su imagen heróica de la sierra mecánica en el muñón, los caretos de dibujo animado y los chascarrillos. En la primera, moría al final. Es un dato que, obviamente, ha sido olvidado, pero pónganse en mi lugar... ver "Posesión Infernal" con trece tiernos años, y encontrarse que, después de tantas vicisitudes, su simpático protagonista fallece justo antes de los créditos pues, oiga, impacta, impacta mucho, y ayuda a forjar esa imagen aterradora y chocante que la peli arrastrará consigo el resto de tu vida. Y, obviamente, no hablemos ya del elemento "gore". En la primera teníamos un festival de las truculencias más descerebradas, en la segunda la cosa se controla... tanto, que no quedaba ni rastro de ello en la tercera.
Pero, ¡caray!, yo quería evitar una reseña basada en el inevitable efecto comparativo entre las dos, porque era de cajón por cual me decantaría, así que dejemos ese maldito juego aquí y hablemos de la peli.
Pues sí, chuminadas a un lado, "Terroríficamente muertos" se erige como un show altamente gozable. Y muy entretenido. Es una peli que pasa volando aunque un buen cacho de ella únicamente disponga de un actor. Claro que, menudo actor, no considero al amigo Campbell un intérprete demasiado talentoso, pero en ese registro, vamos, se lo come todo. Bruce Campbell ES "Evil Dead 2". Sin su presencia, sus muecas y su desmelene, no sería ni la mitad de divertida de lo que es. Porque no nos engañemos, la trama es ridículamente lineal y tontuna (bueno, como en la primera!), los efectos especiales bastante pobres (maquetones, muñecotes horribles, stop motion tirando a cafre...) y los diálogos chorras, repetitivos y totalmente de relleno, además, Raimi comete un error que no cometía en la primera (junto a Scott Spiegel en tareas de guión), alejarse demasiado de la cabaña, rompiendo de este modo la sensación de inquietante claustrofobia que sí tenía aquella (¡argh!, ¡ya estoy otra vez!). Es evidente que "Evil Dead 2" no es una peli perfecta y tiene más pifias por minuto que yo pelos en el culo, pero también que Raimi lo suple con unos cuantos buenos quilos de imaginación y, sobre todo, técnica. Imposible de olvidar el protagonismo de su cámara completamente alocada y que no cesa de correr y meterse por los recovecos más imposibles. De antología es la famosa persecución entre esta y Bruce Campbell. Y luego nada malo que decir de los delirios que sufre el protagonista cuando está solo: el cadáver bailarín, los objetos que se parten de risa, el reflejo traicionero, aspectos que rozan ya directamente el surrealismo, como esa inexplicable escena en la que el balancín se mueve a medida que Campbell aproxima su mano, o aquella otra en la que las fuerzas intentan entrar en la cabaña a base de rarísimos planos deformados y ruidos inexplicables. Tampoco es moco de pavo todo el asunto de la mano poseída, aunque quizás llegue al borde de cargar un poco las tintas. Y luego, claro está, la sierra mecánica (¿cómo sabe Ash dónde encontrarla, si no ha tenido tiempo de inspeccionar la cabaña?) y el fabuloso momento en el que despierta el super-héroe de tebeo que hay en él.

Sam Raimi, que se define a sí mismo "entertainer" antes que artista, se lo curra para no darnos respiro, para hacernos volar, vibrar y saltar sin descanso. A veces se le va un poco la pinza. A mi el final, con la aparición de ese monstruo-árbol, me parece un poco excesivo y verbenero, pero se perdona, se perdona porque en esencia "Terroríficamente muertos" es un gozoso divertimento de cabo a rabo listo para disfrutar con todo lo que conlleva, desde sus delirios visuales, pasando por los sustos (porque de miedo, poco) hasta las, ahora sí, evidentes gotas de humor. Y todo ello en el infalible entorno de un lúgubre bosque encantado y una aterradora cabaña de madera. No se puede pedir más, un clásico de nuestro tiempo que si no has visto, deberías ver YA o acabaremos vetando tu entrada en este blog.

sábado, 15 de septiembre de 2012

HEART OF A BOY

Resulta curioso cómo, siendo jóvenes e inexpertos, tendemos a idealizar a los astros del cine "trash" cuando leemos sobre ellos en las páginas de la prensa especializada. Luego, logramos agenciarnos una de sus películas, y el hostión que le sigue es de órdago. Efectivamente, si son estetas del "trash" más puro y genuino, por algo será. Aún recuerdo cuando tuve acceso a "The Astro Zombies", la película más famosa del infame Ted V. Mikels. Me costó un pastón llevármela a casa en DVD. Durante años había intentado imaginarme cómo sería, pero al verla, el mundo entero se hundió bajo mis pies. Menuuuuuda mieeeerda. Sin embargo, y a pesar de las innumerables decepciones (metan en este pack, variando el grado de desprecio, a Andy Milligan, Al Adamson, Ray Dennis Steckler, Doris Wishman, Santo el enmascarado de plata, Ed Wood Jr.... incluso al pizpireto Herschell Gordon Lewis), uno continúa sintiendo simpatía por esta panda de entrañables perdedores y sus monstruosidades plasmadas en imágenes. Probablemente porque somos unos románticos incurables y no queremos afrontar la cruda realidad. Únicamente eso explicaría que ayer noche me tragara casi entera (tras 53 minutos, tuve que echar mano del imprescindible "fast forward") esta bizarra película de Ted V. Mikels, fechada en el 2005, "Heart of a boy". Pero antes, hagamos un inciso.
Mikels, junto a Steckler, la Wishman, Bruno Mattei o el mismo Jess Franco, pertenece a esa ralea de sub-cineastas que, incapacitados monetariamente para seguir rodando (por aquello de que el celuloide era muy caro), no tardaron nada en subirse al carro del vídeo cuando este pegó fuerte en los 90. Dicho de otro modo, cuando en lugar de vídeo podían llamarlo digital, lo que no deja de ser una gilipollez. "Sí, actualmente trabajo en digital" sueltan todos.... ¡¡NO!!, ¡¡trabajas en vídeo!!, ¿a quién pretendes engañar?. De hecho, Ted V. Mikels, que hasta 1993 había hecho todas sus pelis en 35mm, no solo se subió al carro del vídeo, sino que lo hizo aceptando de una vez por todas la imagen que sus fans tenían de él. Cuando en las revistas se hablaba de "The Astro Zombies" o "The Corpse Grinders", todos nos imaginábamos festivales camp llenos de color, gore, humor, excesos y diversión... para luego ver las pelis y, como decía más arriba, encontrarnos insípidos rollazos cuya única contribución era hacernos bostezar. Ted V. Mikels se creería que era un cineasta respetable y que él hacía películas serias. Sin embargo, ya mayor, decidió que las secuelas tardías de esos dos títulos mentados serían todo aquello que el público esperaba de ellos en su momento y no obtuvieron, festivales gore-camp-autoparódicos y voluntariamente ridículos. Cosas como "Mark of the Astro Zombies", "The Corpse Grinders 2", "Demon Haunt", "2010 Astro Zombies: M3 - Cloned", "The Corpse Grinders 3" (en co-producción con España, nada menos) y muy especialmente "Astro Zombies: M4 - Invaders from Cyberspace" (¡hey!, búsquenme en los créditos finales, salgo por ahí y todo!!) entraban dentro de esta dinámica. Pero en realidad, con todos ellos, Mikels únicamente estaba haciendo business. Es bien sabido que a este extravagante y pintoresco caballero nunca le ha gustado demasiado todo eso del gore y la burrez-porque-sí, tal vez ese fue el motivo por el que, en pleno vendaval de cutre-pelis-chusqueras (tampoco le mola que le etiqueten de "trash"), decidió parir una peli inversalmente opuesta al producto reinante. Sin monstruos, sin truculencia, sin escotes, sin violencia, ni marcianos.... un drama con niño pa todos los públicos. Ideal para que las marujas de media América la vieran con el cleenex en la mano.
"Heart of a boy" (no hay más que ver la carátula) cuenta la historia de un mocoso la mar de cuco y encantador con problemas de corazón. Su abnegada mamá y su entrañable abuelete que tanto le quiere (el mismo Mikels) harán todo lo que esté en su mano con el fin de conseguir la notable cantidad de dineros que le piden los médicos para operarlo y evitar su muerte. Y básicamente en eso se centran los restantes 65 minutos de la peli, en ver cómo sus protas hacen y deshacen para agenciarse la guita. Tras cada logro, hay un fracaso, incluso en un momento dado, al abuelo Mikels le toca la loto, pero unos malandrines le mangan la pasta y... en fin, un cristo. Y hablando de cristo, sorprende la notable carga cristiana que arrastra "Heart of a boy", con constantes intervenciones de un cura y sus monjitas (de tétrico y mal rollero aspecto) y escenas de rezos (¡en castellano!). Casi parece una de esas pútridas pelis pro-cristianas grabadas en vídeo en la américa profunda. No hace falta decir que todo termina bien, los ladrones pagan (a base del CGI más rastrero que puedas imaginar) y el niño es operado, con resultados óptimos. Y especifico lo de "el niño", porque la peli de resultados óptimos, por aquí que te vi.
Ahora imaginaos todo esto pues, ello, en formato vídeo, con sonido de cámara (porque si había micro, que despidan al de la percha), montaje algo patoso... en fin, una auténtica peli amateur en el sentido más extremo de la palabra, parida por un señor que, hace bastantes años atrás, incluso hacía películas de verdad... o que tenían aspecto de serlo. La mayor parte del metraje, como decía arriba, no va de nada, y lo ilustran unas cuantas escenas de Ted Mikels pasándolo en grande con su querido nietecito (que cada dos por tres mira a la cámara), llevándole al parque a pasear, mostrándole trucos de magia (no olvidemos que de joven Mikels fue mago), imaginando cómo ambos visitan el interior de un castillo, etc, etc, etc... con la cámara siempre recreándose en las monadas y cuchifleces del puñetero crío. Está claro que, viejo chocho que ya era en 2005, a Mikels se le caería la fafa (sin doble sentido, hablo de auténtica "ternura otoñal").
Bien mirado, en todo este despipote hay una cosa buena: Las pelis de Mikels modernas son tan jodidamente aburridas como las antiguas, así que podemos decir aquello de "No ha perdido incapacidad alguna y está en plena forma".

viernes, 14 de septiembre de 2012

TIPO DURO

Flaco favor le ha hecho la miserable “Machete” a Danny Trejo. O según se mire, porque seguramente, esta otra película en la que el es el protagonista absoluto, sea una consecuencia de la otra. Pero lo bueno es que siendo una película mucho más pequeñita, es, sin embargo, infinitamente mejor. Y esto es, lógicamente, porque no tiene nada que ver.
Cuenta la historia de un muchacho, que tras volver de Vietnam con alguna herida de guerra, queda incapacitado, por lo que no puede ingresar en la policía ni encontrar trabajo. Para colmo, su novia de toda la vida se casa durante su ausencia, por lo que pone un puesto de venta de perritos calientes con el que malvive el resto de su vida. Ya de anciano (porque efectivamente Danny Trejo tiene cerca de setenta años), un buen día, en un autobús, pega una paliza a dos nazis que se están metiendo con un abuelo. Alguien graba esto con el movil, lo cuelga en youtube, y se convierte en una especie de héroe local, conocido como “El broncas”. Mas tarde, alguien mata a su mejor amigo, otro abuelete igualmente fuerte, que ha robado un pen drive con información confidencial a unos mafiosos. Ante el pasotismo de la policía, “El Broncas” decide por su cuenta y riesgo tomar venganza, por lo que investigará para dar caza a los asesinos y matarles, a fuerza de hostias.
Está muy, muy bien la película. Es cortita, súper entretenida, y pasa en un santiamén. Tiene momentos garrulos muy disfrutables, e incluso unas gotas de gore muy desagradable, para no descontentar a quienes siguen a Trejo gracias a la inmundicia de Robert Rodriguez. O sea, una película ideal para echar un ratillo. Sin embargo, le pongo una pega muy gorda. Nada más comenzar la película, te engancha, y cuentas con unas expectativas ya que lo que nos muestra es la historia del anti-heroe, que por cosas de Internet pasa a convertirse en alguien muy famoso. Y le dedica 20 minutos largos a contarnos todo esto. Pero luego, todo ello, que es lo que nos engancha de la película, es totalmente irrelevante para lo que nos quiere contar realmente, que es la venganza de un anciano muy fuerte al que han matado a su amigo, por lo que todo el rollo de la fama por Internet, sobra de todas, todas. Y acabamos viendo una película distinta a la que se nos vende en sus primeros minutos.
Aunque da un poco igual, porque como ya he dicho, la película se ve estupendamente, vibramos con las correrías de “El Broncas” y pasamos por alto ese detalle, aunque verdaderamente no logremos sacárnoslo de la cabeza.
Se ha estrenado en DVD en nuestro país con el título de “Tipo Duro”, pero como suele pasar en muchos de estos productos, cuando en los créditos iniciales aparece el título original (“Bad Ass”), una voz en off nos dice “El Broncas”. Cosas de los distribuidores. Y además, está inspirada en hechos reales.
Junto a Danny Trejo, tenemos en el reparto a Charles S. Dutton (“Ghoticca”, “Legion”) y Ron Perlman. Y dirigiendo, tenemos a Craig Moss, culpable de aquél “Spoof” de imposible título "The 41-Year-Old Virgin Who Knocked Up Sarah Marshall and Felt Superbad About It", y que recientemente se ha editado en dvd en nuestro país con el título de “Virgen y culpable a los 41”.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

POLICIA

Ya he hablado infinidad de veces sobre la obra de Álvaro Sáenz de Heredia, de su faceta de director “Exploiter”- que incluso dura hasta nuestros días- y su debilidad por convertir en éxito (a día de hoy, ya no) toda aquella película en la usa a alguna estrella televisiva.
Por lo general, me gusta su cine por estos elementos antes mentados, pero la verdad es que siendo justos, sus películas son malísimas. Quizás las mejores muestras sean las más personales, las que rodó sin estrellas televisivas, con más intención de hacer cine que dinero, como puedan ser “Fredy, el Croupier” o “Chechu y familia”. Sin embargo, de aquellos artistas televisivos que dieron el salto al cine bajo la batuta del director, hay una que le salió bastante bien, esta “Policía”.
Eran tiempos en que Emilio Aragón triunfaba con su programa “Ni en vivo, ni en directo”, con el que se empapó bien de “Saturday night live!”, y directamente, copiaba muchos de sus skechts (Esto es sabido por todos, años después), como por ejemplo, nada más comenzar el programa con una sección de actualidad, hacerlo como lo hacía Chevy Chase en el programa Americano; Chevy decía “Buenas noches, soy Chevy Chase y ustedes no”, Y Emilio Aragón decía en el suyo “Buenas noches, soy Emilio Aragón y ustedes no”. Que cara más dura. Y bien pensado, la verdad es que físicamente, Emilio Aragón se parece bastante a Chevy Chase…
Así que era turno de convertir a Aragón en el Chevy Chase patrio, y de paso, sacar algo de tajada a costa del éxito de “Loca academia de policia” como tantos otros hicieron. Un farmacéutico, tras un brutal atraco se queda sin empleo, junto a su compañera. Pasa el tiempo, y por enchufe el farmacéutico acaba ingresando en la policía, mientras que su compañera acaba en las barras americanas de los prostíbulos sirviendo copas. Los dueños de estos locales, planean traer a España un alijo enorme de heroína, y para empezar a distribuirla, no se les ocurre otra cosa que enganchar a sus trabajadoras. Emilio Aragón junto con Agustín González, trataran de acabar con este turbio asunto de una vez por todas.
Pues quizás el paso del tiempo le ha hecho mejorar a la película, o quizás siempre fue buena, lo cierto es, que con elementos de comedia en la primera parte de la película (obviamente, Emilio Aragón resulta ser un policía altamente incompetente y torpe) y, sin abandonarlos, tornándose thriller de acción en la segunda parte, la mezcla de ambos elementos la convierten en una cosa muy disfrutable, a pesar de lo malos actores que son tanto Emilio Aragón, como Ana Obregón. Toda la parte de acción está filmada con oficio, hay tiros bien tirados y un final trepidante en lo alto de un campanario, donde Milikito pelea a vida y muerte contra un esplendido Juan Luis Galiardo que hace de malo maloso. Además, Emilio Aragón cuando le toca correr, saltar, disparar o dar volteretas, lo hace el mismo, y si no habla, da el pego.
Por otro lado, el resto del reparto lo hace genial, tenemos hasta un cameo del Pirri, y en definitiva, que “Policía” está mu maja, mu maja, mu maja.

NEXT

Si hay algún actor que se ha ganado mi simpatía por su personalidad (o por lo que sabemos de el por lo que se dice en revistas y demás medios de información) es Nicolas Cage. Y es que un tio que llama a su hijo Kal-el, y cuyo apellido artístico proviene de un personaje Marvel, no puede ser mala persona. Si además hace películas a cascoporro, muchas de ellas dentro del género fantástico, y que no pone pegas a aceptar casi cualquier guion (esto tiene que ver con que le debe al fisco de USA unos cuantos milloncejos) pues entonces es que actuar es su vida (o la cárcel) En serio, Cage siempre me ha gustado, y es un buen actor, ahí está su Oscar por Leaving Las Vegas, o si no sois de premios, tenéis su doble actuación en Cara a Cara (donde Travolta también se sale) Así pues, que salga una nueva película protagonizada por Nicolas Cage para mí no es más que motivo de regocijo (y para el bueno de Nicolas menos ceros en su cuenta pendiente) Que la peli luego es un pestiño, pues que se le va hacer, ya hará otras dos ese mismo año que serán mejores. Alguien dijo (y puede que me lo esté inventando) que la calidad del film será proporcional a la calidad de la peluca que luzca Mr. Cage. Habría que revisar las últimas películas del actor, pero con Next esa regla no se cumple (o puede que al menos la confirme, por eso de ser la excepción) Si, desde ahora ya os estoy diciendo que Next me parece una película divertida y para nada un truño, en cambio esa peluca que lleva........

Cris Johnson (Cage) tiene la habilidad de ver dos minutos en el futuro, pero solo lo que le afecte a el mismo. Trabaja de mago en Las Vegas pero como ese curro no está muy bien pagado hace pequeñas apuestas en el casino usando su poder. La seguridad del casino pensando que usa algún tipo de método intenta arrestarle, pero una vez más, usando sus visiones escapara de allí. Mientras todo esto ocurre unos terroristas internacionales están intentando meter al país una bomba nuclear y hacerla estallar en alguna ciudad de los EEUU. La agente del gobierno Callie Ferris (Julianne Moore) está intentando que esto no ocurra y quiere usar a Johnson para que “vea” donde estará la bomba. Como a Cris no le apetece ni lo mas mínimo que le examinen (el mismo cuenta de que crio le hicieron miles de pruebas) toda la película es una persecución de los agentes a Cris y el ver como este escapa en todas las ocasiones. El protagonista además tiene un sueño que cumplir, encontrar a una bella mujer que ha visto en varias de sus visiones pero sin ese límite de dos minutos, ya que la ve en un restaurante a una hora, pero no sabe que día.

El guion es una adaptación del relato corto El hombre Dorado de Philip K. Dick, el cual no he leído así que no se qué diferencias puede haber. Lo que el film explota son esas visiones del protagonista dando lugar a escenas repetidas con diversas variantes y finales distintos. Es simpático el momento en que Cris se presenta a su mujer misteriosa, y todas las técnicas que utiliza para ello, siendo una tras otra rechazada. No nos encontramos ante una película que cambiara nuestras vidas, ya decía al principio que esta es una película para divertirse, y esto lo cumple de sobra. Es una película normalita, del montón, de Nicolas Cage, para mi es más que suficiente. Y ya.

lunes, 10 de septiembre de 2012

LAS DOS CARAS DEL ASESINO

De siempre he sido un fan acérrimo de los hermanos Belushi. Antes de James que de John. Y lo cierto es que James gozó de gran popularidad, al menos durante un periodo de cinco años, del 87 al 92. Y al año siguiente comenzó su declive, relegada la estrella a la televisión y a producciones de poca monta que no consiguieron distribución comercial, como el caso de la película que nos ocupa.
Curiosamente, mi interés por el actor desapareció justo en la época de su declive. Cosas de la adolescencia. Pero más tarde, lo recupero, justo cuando más difícil es encontrar por ahí las películas y/o telefilmes de su periodo más negro.
En cuanto a “Las dos caras del asesino” – “Angel´s Dance” en su versión original- la opinión que otro amigo mío, tan fan de Belushi como yo, era bastante mala. Me espetó un literal “Es malísima”, que no me extrañó en absoluto. Así que con ánimos de “la pongo un rato y si no me gusta la quito”, me dispuse a verla. Y me encantó.
La mafia, para agradecerle a un individuo que encajara una bala destinada a un miembro de la familia, envía a este tipo a ver a su sicario particular, Steve “La Rosa” Rosellini, un tipo pulcro en sus asesinatos, implacable e impecable, para que sea adiestrado por el.
Durante su aprendizaje, eligen al azar una víctima inocente, así que, lanzando un puñal a una guía telefónica, asesinara de primeras a quien haya salido marcado en la guía. La victima resulta ser una maquilladora de cadáveres de la funeraria, algo desquiciada, que no será tan fácil de matar como en un principio parece.
La película es pequeñita, de una factura muy pobre, que suponiéndose de acción carece de ella, carece de disparos, y de efectismos, e incluso de tempo anda tambaleándose, sin embargo es una trama muy curiosa en cuyo desenlace logra alcanzar altas cotas de delirio.
Pero el 90% de la película, es James Belushi. Sin el, no hay película. Y ustedes dirán: “Será el Belushi serio, el de “El rector” o el de “La marca del asesino””, pero curiosamente, y a pesar de la seriedad de la trama, se trata del James Belushi de “Millonario al instante” o el de “Super agente K-9”. O sea, James Belushi haciendo de si mismo, haciendo, también, de Señor Miyagi, haciendo chistes, y mas preocupado por mostrar el muestrario de camisas Hawaiianas o su panza al viento, que de hacer una interpretación creíble. O sea, que en absoluto te crees que Belushi sea el asesino más implacable de la Mafia. Pero, eso es precisamente lo que convierte esta película en una rareza, que por otro lado, funciona. El entretenimiento queda patente en ese amasijo de conversaciones, situaciones absurdas, e incluso momentos de vergüenza ajena. Ya digo que el final, es para llevarse las manos a la cabeza.
Junto a Belushi, otra “loser” como es Sheryl Linn, que gozó también de mucha popularidad gracias a la serie “Twin Peaks” y a películas como “Corazón Salvaje”. En las labores de dirección, David L. Corley, sin una carrera como director conocida, y guionista de otra obra maestra del absurdo como es “Solo, el destructor” Mucho mejor de lo que parece.

sábado, 8 de septiembre de 2012

DREDD

"Juez Dredd" es un personaje difícil de llevar a la gran pantalla. Se trata de un policía ultra-hijoputa y antipático, que ejecuta la ley a rajatabla , sin miramientos y con la violencia necesaria. Además, el comic en el que nació es de origen británico (dibujado por un español y guionizado por un yankee que llevaba años afincado en las islas), lo que, no solo lo aleja de la popularidad masiva más allá de sus tierras, sino que garantiza un sentido del humor muy muy negro y lo suficientemente "british", hasta el punto de no saber cuando van en serio, y cuando en cachondeo. Grande!. Por todo ello, adaptarlo en plan super-producción de ciencia ficción espectacular, es un suicidio. Y a las pruebas me remito, la versión interpretada por Sylvester Stallone fue un batacazo en todos los aspectos. A nivel gran público, por el background oscuro de su personaje, y a nivel de adaptación, por los cambios, tan drásticos e inadecuados que los fans del comic no salimos demasiado contentos... más bien, muy cabreados. El "Dredd" de Stallone no respetaba nada de lo que hacia al "Dredd" dibujado un personaje especial y diferente. Comenzando por el casco, que mientras en las viñetas nunca se lo ha quitado, en la peli Stallone lo lleva puesto 20 minutos. Así pues, el único modo de hacer bien una peli de "Juez Dredd" es, uno, con un presupuesto ajustado, para que no suponga un GRAN riesgo de cara a la taquilla y, dos, que el actor protagonista no se deshaga nunca del casco. Eso da por eliminados a todos los rostros famosos que el fandom señalaría como ideales (aunque ninguno lo fuese). Lo del casco es una ventaja, lo del presupuesto podría no serlo. Y  no lo es. Aún así, los fans del tebeo demandábamos una nueva versión, más fiel, más digna, a pesar de las típicas quejas de los típicos idiotas indocumentados: "¿Pero es necesaria otra peli de "Juez Dredd"?"... ¡¡SÍ!!, en este caso SÍ lo era. Y me alegro de que la hayan hecho.
La primera buena noticia de esta nueva versión es que los principales cerebros pensantes tras ella serían británicos, recordad: país de origen del comic, y encima, el equipo responsable de dos pelis tan cojonudas como "28 semanas después" y "Sunshine" (entre ellos el talentoso Alex Garland), garantizando así genuino respeto por la fuente original, ausencia total de "hollywoodiadas" (podría ser adulta y violenta, sin suavizarla para contentar a un público mayoritario) y ¿un "Juez" con el casco durante toda la peli?. Dalo por hecho. Naturalmente el actor elegido no podía ser ni Stallone, ni Jason Statham, ni Ron Perlman (estos dos últimos bastante interesantes como alternativa), pero sí Karl Urban, lo suficiente conocido para encabezar el reparto, lo suficiente desconocido para no quitarse el casco y con la mandíbula adecuada. Todo pintaba cojonudo... menos para un sector del fandom que, sin querer entender la naturaleza real del comic, rajaban prematuramente (¡como siempre, vamos!) por ese presupuesto limitado y por Urban, al que calificaban de poco musculoso. ¿Perdón?, el "Juez Dredd" original, el auténtico, no era un armario empotrado, no era Schwarzenegger... no hasta que vino Simon Bisley y lo estropeó todo. Pero da igual, ese no era mi "Juez", el mío era el de Ezquerra o McMahon. El de "Ediciones Zinco".
Así pues, "Dredd", la película, se busca una trama de lo más sencillica para no andarse por las ramas: Hay una droga nueva en la ciudad, el Slo-Mo (si la tomas, todo a tu alrededor se relentiza mogollón, lo que da mucho juego a los responsables de la peli para recrearse en logradas cuestiones estéticas), y la que se encarga de venderla es Ma-Ma, una despiadada ex-prostituta que se ha montado el chiringuito en una de las mega-edificaciones de ese sombrío futuro que se nos pinta (y tan aterradoramente cercano). A esta acuden Dredd y su compañera con poderes psíquicos, la novata Juez Anderson. En cuanto Ma-Ma se entera de su presencia, toma el control del lugar, lo cierra herméticamente y... en fin, estalla la guerra.
Aquí no hay espacio para desarrollar personajes, para profundizar en nada, ¿por qué?, porque "Juez Dredd" no lo necesita, ni su público lo quiere. "Dredd" es un ser frío, duro como la roca y con una única meta: hacer cumplir la ley al precio que cueste. Casi una máquina, y eso se ha respetado en la peli, lo que no deja de resultar fascinante. Os aseguro que a este "Juez"  no le veréis sonreír, ni enamorarse de la chica, así pues, ¿para qué buscarse una trama compleja?, ¡vamos, dadnos tiros, sangre y violencia! y, sobre todo, dadnos "Dredd". Evidentemente, el personaje de Anderson está ahí para aportar aquello que el "Juez" no aporta, la humanidad, cierta profundidad y... el rostro. Algo que ya imaginaba, pero que en ningún momento le resta protagonismo al del casco. Karl Urban es un "Juez Dredd" estupendo, el tío se lo ha currado, se pasa toda la puta peli con la mueca de cabreo característica del tebeo, es seco... joder, ¡es "Juez Dredd"! (aunque su repertorio de frases lapidarias se queda algo corta).
Estéticamente, técnicamente y en su estupenda (y adecuadísima) banda sonora, se merece un diez de nota (y la violencia truculenta, que es notoria, pero sin llegar al gran guiñol pseudo-paródico Tarantiniano, que le restaría capacidad de impacto). Entonces, ¿dónde está el "pero"?, pues el pero es, paradójicamente, que la falta de un presupuesto mayor se acaba notando. Las escenas de acción y tiros son espectaculares, pero hay pocas. Los escenarios son futuristas, pero poco. Echo de menos más naves y robots. Hasta hoy creía que situar el 90% de la peli en un edificio era una desventaja, pero luego recordé "La jungla de cristal" y vi que no tendría por que serlo. Claro que "La jungla..." (y el "Dredd" Stalloniano) contaban con un presupuesto mucho mayor. Total, que a "Dredd" le falta cierto empaque, es super-sobria, algo que yo agradezco, pero esta vez puede que incluso un poco demasiado, y es una pena porque todo lo demás, en todos sus aspectos, está muy muy logrado. Empezando por el mismo "Juez Dredd", pasando por los efectos del Slo-Mo, algunas secuencias puntuales (las metralletas arrasando con una planta entera, el clímax final, los jueces traidores...), etc. Claro que, como decía arriba, ese presupuesto ajustado es un "mal necesario" para ver un buen "Dredd", así que "ajo y agua".
Pero vamos, que dejando de lado todas esas apreciaciones propias de un fricazo de mi porte, la peli está un rato guapa. El arranque es cojonudo, el enfrentamiento final también, y en general resulta entretenida. Aunque aquí lo principal era lograr una buena traslación del personaje de las viñetas a la pantalla, y por ahí te digo yo que se pueden poner todas las medallas que quieran y más.
Y antes de cerrar el chiringo, hacer dos últimas apreciaciones: 1- ¿Cuanto tardará en salir el idiota de turno que diga que la versión de Stallone era mejor? (probablemente, será un idiota que no habrá leído un comic de "Juez Dredd" en su puta vida). 2- Y no, "Dredd" NO es "muy ochentera" como algunos invidentes ya van soltando por ahí. Puedes encontrarle similitudes con algunos films de acción míticos de aquella década, pero en muchos casos es pura casualidad (y lógica, "Robocop" tomaba muchas cosas prestadas del comic de "Juez Dredd" -el primer diseño del traje era IDÉNTICO-, así pues, es normal que "Dredd" te haga recordar a ratos la peli de Verhoeven).

viernes, 7 de septiembre de 2012

LA PANTERA NEGRA

Parida con el título de “Gungala, la pantera nuda”, estamos ante una de las primeras películas del, según algunos, inventor del “Found Footage” Rugero Deodato. Una muestra cafre y asalvajada de lo que se puede hacer con un montón de imágenes de archivo de safaris y de documentales de animales, un par de tías buenas, y un rubiales con bigotillo con cierto parecido al Pirri, en tiempos en los que Tarzán está de moda.
Desde luego, la película es tan tosca y primitiva, que no deja indiferente a nadie. Una explotación de Tarzán con todas las de la ley, solo que cambiamos al Tarzán mazas de turno por una preciosa muchachita, que para ganarse aún más la simpatía del respetable, se comunica a base de rugiditos.
Un grupo de expedicionarios, acuden a lo profundo de la selva a recuperar un diamante que posee una tal Gungala, una joven salvaje criada en la selva y heredera de una fortuna, a la cual tienen que capturar para poder quedarse con esa herencia. La muchacha es tan bella, que uno de los individuos acaba enamorándose de ella.
“La pantera negra” es la secuela de “Gungala, la vergine della giungla”. No he visto la predecesora, pero esta en cuestión me ha dejado boquiabierto. En primer lugar por los diálogos. Son como para darlos de comer a parte, no solo no tienen sentido, si no que dicen un montón de estupideces todo el tiempo, por lo que no le queda más remedio al espectador que deshuevarse.
Está rodada fatal, desde luego Deodato aprendería a rodar a posteriori, pero aquí, no solo los encuadres son horrorosos, si no que hay momentos que la cámara está incluso torcida. Amén del montaje y la cantidad de tomas de archivo que se aprovechan. Parece que haya un abismo técnico entre esta y su obra maestra “Holocausto Canibal”, que estando maravillosamente rodada, parece lo opuesto a esta.
Por otro lado, me llama la atención el nivel –con mesura- de desnudos que aparecen en la película, no por nada, si no porque se trata de una producción italiana de 1968, y no debían ser muy oportunos en la época aquellos desnudos, al igual que la lascivia que se gasta algunas de las protagonistas femeninas.
También es curioso el uso de los animales. Se supone que están en África, pero Gungala tiene como compañeros, monos, panteras y tigres, pero también exóticos loros, papagayos y flamencos, propios de climas más caribeños que el africano… Y el trato que en la película se da a los negros que hacen las veces de porteadores, es absolutamente racista. En una escena en la que una tribu comienza a lanzar flechas, los expedicionarios se esconden dejando a sus porteadores al descubierto, muriendo casi todos. Cuando ya están fuera de peligro, uno de los expedicionarios dice algo así como “Menos mal que los negros estaban delante, de lo contrario podíamos haber muerto alguno de nosotros”.
En definitiva, se trata de una peli que por todas estas cosas pasa a formar parte de la extensa categoría de “Malas que son buenas”, y que además cumple a la perfección con su cometido, porque si pasamos por alto estas minucias que he enumerado, resulta que estamos ante una película la mar de entretenida que se deja ver por si sola, si me apuran, se deja ver incluso mucho mejor que aquellas de Tarzán de Johnny Weissmuller, técnicamente muy superiores a la del Italiano.
Como Gungala, Kitty Swan, con cuya ingenuidad, belleza, inocencia y rugiditos, amén de su cuerpecito, hace que se active la libido del espectador masculino (y/o lesbiano) de 2012, casi cincuenta años después de su rodaje. O al menos a mí me pasó.

jueves, 6 de septiembre de 2012

SUPERMAN VS LA ÉLITE

A la Warner no le va nada mal con su filial de animación. Las cadenas de televisión para chavales están repletas de series animadas de Batman, Los Jóvenes Titanes o Superman. Todas hacen gala de un tipo de dibujo que podríamos llamar “Cartoon Networkniano”, dibujos simples de líneas rectas con colores planos y el desconocimiento completo de las proporciones humanas, hombros inmensos, cabezas pequeñas, caderas desproporcionadas (en el caso de las mujeres)….. lo dicho, muy cartoon. A Superman lo conoce todo el mundo, pero ¿Quién es La Elite? Este grupo es una copia un tanto chunga de The Authority. Pero ¿Por qué no usar a la The Authority real? Lo primero de todo por no tener que sacar a Apollo y Midnighter, para quienes no lo sepan, estos dos personajes son una “parodia” de Superman y Batman, y están casados (si, son gays) No solo por tener que dar explicaciones de por qué hay un tio que es casi tan fuerte como Superman, sino porque esto es para los niños, y como la homosexualidad es algo que para nada se ve en la calle, pues a los niños hay que ocultárselo (para los despistados, es ironía) Y es que en USA ya sabemos que tienen un doble rasero moral, porque para que vamos a ponernos a hablar de la homosexualidad en los comics o en la animación, cuando aun no se atreven ni a enseñar un pezón… bueno que me desvío.

Superman es el héroe del mundo, pero siguiendo sus valores, el nunca mata. Al empezar la cinta, Atomic Skull ataca Metrópolis, Superman lo detiene y lo envía a la cárcel. A la vez que ocurre esto, en países centroeuropeos (inventados) se desata una guerra. Kal-el acude a las Naciones Unidas para intentar mediar en esta guerra,  pero tendrá que ir hasta el viejo continente para conseguir que paren los ataques. Estando allí hacen acto de presencia La Elite. Esta la conforman, un ingles colgado que es la versión de Jenny Quantum de Authority. Sus poderes son psíquicos, telekinesia de toda la vida. Luego está la mujer alada (perdonad que no me quedara con los nombres, pero es que no pueden importar menos) que es una mezcla entre La Ingeniero y Swift. Sus poderes, sacar bichos raros de su cuerpo, además de poder volar. El Mago, que es una mezcla entre el primer y el segundo mago que ha tenido Authority. Del segundo coge su juventud y parte de su apariencia, del primero coge sus adicciones, aunque en la película solo se le vera beber vino (el 1º Mago de Authority se metía “bucos” de caballo día si y día también, y claro esto es pa´los niños) Y por ultimo en La Elite cuentan con un forzudo que puede causar Pulsos electromagnéticos que incluso dejan hecho polvo a Superman. Al principio todo son buenas maneras y los chicos de La Elite ayudan a Superman, pero al poco dejaran ver su verdadera naturaleza. En un mensaje en todas las televisiones de todos los países del mundo, aparece el líder de la Elite diciendo que se acabaron las tonterías, que ellos ya están aquí y que villano o tirano déspota que haga maldades recibirá, no una reprimenda sino la muerte. En su siguiente intervención, en la guerra centroeuropea, dan rienda suelta a sus ansias homicidas, pero todo se pondrá peor cuando habiendo escapado Atomic Skull (con las consiguientes bajas humanas) La Elite lo ejecute frente a un público que les jalea hacerlo. Así pues Superman deberá de enfrentarse a la opinión pública que se ha puesto de parte del ojo por ojo, y a La Elite, lo que le hará replantearse su regla de no matar.

Argumentalmente no está mal, lo de poner en apuros  a Superman y hacerle pensar en sus métodos, es lo mejor de la cinta. El en plano visual no deja de ser una producción de mediopelo con un estilo de dibujo con el que no caso pero que al menos tampoco es para sacarse los ojos.

Solo para los muy fans del kriptoniano, a los de The Authority no nos gustara tanto, aunque se deja ver (aun no he visto un solo DVD que se oponga a ser colocado en un reproductor, pero ya me entendéis)

martes, 4 de septiembre de 2012

UNA VELA PARA EL DIABLO

Una película clave del fantástico español, que deja patente que Eugenio Martín, estaba muy por encima de muchos de los directores de aquella época.
Lo bueno es que aunque esta película ha llegado al público, al menos en su versión oficial con montones de cortes de la censura, la película no deja de ser truculenta, inquietante y totalmente disfrutable.
Dos hermanas solteras y algo beaturras, regentan un hostal en algún pueblo perdido de la península, al que sin embargo suelen acudir turistas. En una de estas, a una huésped le da por tomar el sol en la azotea medio en pelotas, y accidentalmente, al ser reprendida por las hermanas, cae por las escaleras muriendo. Esto a la más mayor de las hermanas, le parece muy bien, cree que ha sido obra de la divina providencia, por lo que empezará una espiral de violentos asesinatos, en el que caerán todas aquellas huéspedes ligeritas de cascos, o que no cumplan con la moralidad que las hermanas imponen.
Desde luego, la fama que precede a esta película es bien merecida. De corte rural, peli con asesinos de pueblos de la España profunda en la linea de “El huerto del francés”, este tipo de productos siempre dejan a uno satisfecho.
Como bien he dicho, la peli, sometida a severos cortes ya está bien así, vemos algo de casquería y sobretodo provoca mal rollo a cada fotograma, en parte por la iluminación y los escenarios, y en parte por las soberbias interpretaciones de Aurora Bautista y Esperanza Roy, una desquiciada por completo, y otra que se deja llevar, que amparadas por su beatismo justifican cualquiera de los asesinatos que cometen, incluso aunque metan la pata en alguna ocasión traicionando a su criterio. Bien rodada, con un tempo perfecto y una duración que apenas sobrepasa la hora y veinte, estamos ante una de las muestras de cine fantástico español mas recomendables de las muchas -y buenas- que hay, muy superior a otras películas de Eugenio Martín (personalmente la prefiero a “Pánico en el transiberiano”) y en definitiva, una de esas películas que te dejan un sabor de boca amargo.
En el reparto también Vic Winner (“El jorobado de la Morgue”), Fernando Hilbeck (“No profanar el sueño de los muertos”) o Lone Flemmig (“El ultimo Kamikaze”).

THE POSSESSION (EL ORIGEN DEL MAL)

Hace tiempo que le perdí el respeto a Sam Raimi. Y no, no es por el remake de "Posesión Infernal", la cosa ya viene de bastante antes. Probablemente desde "Darkman". Siempre he pensado que a Raimi no le mola nada que se le asocie al cine de terror, pero que, por otro lado, lo acepta con resignación porque ahí es donde tiene el mayor número de fans. Por eso, se "siente obligado" a relacionarse con el género de algun modo, y por eso tiene una productora, "Ghost House Pictures", para poder lanzar films de horror sin tener que ensuciarse en exceso las manos, ya que la mayor parte de las ocasiones ejerce únicamente de productor, como en este "The Possession" (¡¡¿¿se puede elegir un título más jodidamente soso??!!!). Si a ello sumamos que, desde "El Exorcista", todas las pelis de posesiones diabólicas no solo guardan inevitable parentesco con el clásico de William Friedkin, sino que además, suelen ser siempre previsibles y, sobre todo, bastante mediocres y aburridas (la de Linda Blair dejó el listón demasiado arriba, es lo que hay), pues como que en realidad me daba bastante pereza ver esta nueva aportación al tema. Vamos, que no presagiaba nada bueno.... como mucho, un carnaval de sustos baratos y CGI a chorro. Y oiga, la he visto esta mañana en el pase de prensa y, ¡oh!, me he llevado una sorpresica, y de las buenas (igual que Sam Raimi, ya que en los USA ha pegado fuerte en la taquilla).
La historia no tiene mucho truco (se supone que está basada en un hecho real, lo que no deja de sonar muy marciano): Una niña se compra una bonita caja de madera en un mercadillo. Esta lleva en su interior una presencia diabólica. Cuando la abre, es poseída, pero lentamente. A medida que pasan los días, su comportamiento se va volviendo más inquietante y malvado, para mayor sufrimiento de sus divorciados padres. Papá será el que ponga más ahínco en arreglar el putiferio, pidiendo ayuda a un experto. Hay que añadir, como dato novedoso y curioso, que "The Possession" vendría a ser la versión judía de "El Exorcista".
A todo este repertorio de ideas y conceptos trillados, tenemos que sumar un buen puñado de aciertos. Por ejemplo, los actores están todos muy bien (¡¡Kyra Sedgwick parece la hermana gemela de Willem Dafoe!!). La niña poseída a veces se pasa, pero no demasiado. La música, aunque algo repetitiva, mola bastante. Y a mi personalmente me gusta cómo han resuelto el montaje, la mayoría de las escenas de impacto, terminan bruscamente, con un corte seco, y un silencio total... y no sé, creo sinceramente que contribuye a la inquietud general, porque ahí donde la ven, la peli se guarda algunos momentos genuinamente escalofriantes, destacando la secuencia de la profesora y la inesperada visita a la morgue. Afortunadamente, el film en general resulta razonablemente sobrio, sin abuso de sustazos ni de efectos digitales. Únicamente al final estalla la inevitable verbena, pero aún así, no molesta mucho.
El director, Ole Bornedal, es responsable de una peli (y su remake americano) que estaba bastante bien, pero podría haber estado mucho mejor, "El vigilante nocturno"/"La sombra de la noche", siempre le echaré en cara que si se hubiese centrado toda ella en un mismo escenario, y una misma noche, habría resultado terrorífica... pero no nos salgamos del camino, hablábamos de "The Possession (El origen del mal)"... pues nada, que está bastante potable y visible. 
Sí, se puede ver.

lunes, 3 de septiembre de 2012

MAS LECTORES SATISFECHOS DE TODAS PARTES DEL MUNDO



Desde Valladolid, Aida García, se lo pasa como una enana con "Malas pero divertidas" (Raima ediciones). Como a Corín Tellado, a nosotros también nos leen las mujeres.

LA JUEZ Y SU ERÓTICA HERMANA

Cuando se habla de Lucio Fulci, siempre se habla de sus películas de terror, pero siempre se nos olvida que como buen artesano, llegó hasta ahí, gracias a las películas que había rodado antes, todas ellas alejadas del género del que muchos le consideran maestro.
Me gusta Fulci, me fascina “El más allá”, me flipa el rollo Italiano, aunque fríamente, todo el cine italiano de los ochenta está infinitamente sobrevalorado por el fandom. Son películas que molan, pero no precisamente por su calidad, si no por otros muchos atributos que distan mucho de la calidad, pero eran películas bastante malas (Y quien dice Fulci, dice Deodato, dice Lenzi y dice Bava hijo).
Lo cierto es, que Fulci quizás se desenvuelva mejor en la comedia, en la “Sexy movie” Italiana que tantos y tantos títulos nos dejó por el camino, que en el género que le hizo popular en el mundo entero. De ahí vienen todos. Como muestra “Jaimito va a la escuela” de Umberto Lenzi, o este “La Juez y su erótica hermana”, donde todos están en su sucia salsa.
Una juez, que hace las veces de censora de cine, ningunea a un estafador que vende carne para perros enlatada como si fuera gulash de alta calidad. El individuo descubre que la juez tiene una hermana gemela exactamente igual a ella, pero que mientras que la Juez es puritana y de recta moral, la hermana es una puta que se folla a todo aquél que se lo propone. Sabiendo el estafador esto, planea un sucio plan con la zorrilla de por medio, para hundir la carrera de la prestigiosa Juez. Típica comedieta Italiana pre- Alvaro Vitali y Lino Banfi, que va asentando las características del género, y, por supuesto, vehículo erótico para el lucimiento de una Edwige Fenech que pasea alegremente el felpudaco y sus -supongo- deliciosas tetas, mientras un buen puñado de cincuentones calvos y salidos, babean tras su culo. El maravilloso carácter mediterráneo imponiéndose como elemento cómico, no falla. Pues está muy bien la película, con su trama de enredo, esta vez aprovechando el parecido de las dos hermanas, que dará lugar a las consabidas situaciones para el descacharre. Desnudos imponentes, chascarrillos y unos diálogos completamente soeces, harán el resto.
Lo que me llama la atención, es que mientras que a las películas de Terror de fulci, independientemente del cambio de género, les cuesta avanzar horrores, sin embargo “La Juez y su erótica hermana” va follada de ritmo, pasa en un santiamén, nos reímos un montón y nos quedamos la mar de contentos tras su visionado.
Pero con esto tampoco quiero decir que Fulci sea un maestro rodando comedia. La película está muy bien, pero no es mejor que muchas de aquellas comedias, quizás mas cafres y burras, pero si igualmente disfrutables.
Para una tarde tonta, la peli es perfecta. Pero no deja de ser una “Sexy Movie” Italiana, que ofenderá a la mayoría por su falta de todo. Abstenerse los amantes del buen gusto.
En el reparto junto a la Fenech, Mario Maranzana, Raf Luca y Giancarlo Detori.

sábado, 1 de septiembre de 2012

BREAKING NEWS

Johnnie To dirige esta producción hongkonesa que tiene la particularidad de contar en los momentos iniciales del filme, con un tiroteo tipo Heat filmado en un plano secuencia. No es nada del otro jueves, pero solo por la complejidad a la hora de realizarlo, ya merece un respeto. 

El argumento gira en torno a una banda de atracadores y del equipo de policías que le persigue. Al empezar la película ya llevan días tras su pista, y aunque no se dice claramente que es lo que han hecho, en un momento el  jefe de la banda reconoce ser un asaltador de furgones blindados. De esta forma nos encontramos dentro de la acción desde el minuto uno, lo que hace que en los momentos que el espectador tiene para pensar, puede que se sienta un poco confuso. En un rato ya se asume la situación y te dejas llevar. Y es que estamos muy mal acostumbrados a que nos den todo mascado en las películas. 

En el tiroteo del plano secuencia, la prensa capta a un policía pidiendo clemencia ante uno de los atracadores, por lo que se crea una campaña de desprestigio de las fuerzas policiales. Los altos cargos de la policía deciden dar carta blanca a un plan de ataque para contrarrestar la mala prensa, que sus agentes lleven cámaras y micros en el uniforme y así una vez editado y montado lo que quieren mostrar pasarlo a los medios para tener buena imagen. Todo esto es idea de una prometedora Comisaria a la que el espectador le coge tirria rápidamente. Uno de sus subordinados es el inspector y su equipo, que siguen estrechamente a los atracadores, y les localizan en un complejo de edificios de viviendas de calidad media baja. Parece un ghetto. El inspector va piso a piso buscando e intercambiando plomo con los delincuentes, y es entonces cuando los polis-cámara entran al edificio. Entonces empieza no solo una guerra de tiros, sino también una mediática con los policías editando las imágenes para que parezca que lo tienen todo controlado y los delincuentes colgando los videos de lo que realmente ocurre en internet.

Los buenos no son tan buenos, menos la comandante que es odiosa si o si, y los malos no son tan malos. El jefe de la banda es el típico delincuente enrollado, que a los inocentes no quiere herir. Pero el inspector de policía, ese también es un tio majo, por lo que te debates todo el filme entre apoyar a uno u a otro. A la comandante no, a esa le deseas la muerte.

La duración no llega a los 80 minutos por lo que la película pasa en un suspiro. No es un peliculón, pero su escasa duración más algunas cositas como el plano secuencia o la guerra mediática entre policía y delincuentes, hacen que no sea una pérdida de tiempo verla. Una relación diversión/tiempo más que aceptable.