sábado, 1 de septiembre de 2012

Breaking News

Johnnie To dirige esta producción hongkonesa que tiene la particularidad de contar en los momentos iniciales del filme, con un tiroteo tipo Heat filmado en un plano secuencia. No es nada del otro jueves, pero solo por la complejidad a la hora de realizarlo, ya merece un respeto. 

El argumento gira en torno a una banda de atracadores y del equipo de policías que le persigue. Al empezar la película ya llevan días tras su pista, y aunque no se dice claramente que es lo que han hecho, en un momento el  jefe de la banda reconoce ser un asaltador de furgones blindados. De esta forma nos encontramos dentro de la acción desde el minuto uno, lo que hace que en los momentos que el espectador tiene para pensar, puede que se sienta un poco confuso. En un rato ya se asume la situación y te dejas llevar. Y es que estamos muy mal acostumbrados a que nos den todo mascado en las películas. 

En el tiroteo del plano secuencia, la prensa capta a un policía pidiendo clemencia ante uno de los atracadores, por lo que se crea una campaña de desprestigio de las fuerzas policiales. Los altos cargos de la policía deciden dar carta blanca a un plan de ataque para contrarrestar la mala prensa, que sus agentes lleven cámaras y micros en el uniforme y así una vez editado y montado lo que quieren mostrar pasarlo a los medios para tener buena imagen. Todo esto es idea de una prometedora Comisaria a la que el espectador le coge tirria rápidamente. Uno de sus subordinados es el inspector y su equipo, que siguen estrechamente a los atracadores, y les localizan en un complejo de edificios de viviendas de calidad media baja. Parece un ghetto. El inspector va piso a piso buscando e intercambiando plomo con los delincuentes, y es entonces cuando los polis-cámara entran al edificio. Entonces empieza no solo una guerra de tiros, sino también una mediática con los policías editando las imágenes para que parezca que lo tienen todo controlado y los delincuentes colgando los videos de lo que realmente ocurre en internet.

Los buenos no son tan buenos, menos la comandante que es odiosa si o si, y los malos no son tan malos. El jefe de la banda es el típico delincuente enrollado, que a los inocentes no quiere herir. Pero el inspector de policía, ese también es un tio majo, por lo que te debates todo el filme entre apoyar a uno u a otro. A la comandante no, a esa le deseas la muerte.

La duración no llega a los 80 minutos por lo que la película pasa en un suspiro. No es un peliculón, pero su escasa duración más algunas cositas como el plano secuencia o la guerra mediática entre policía y delincuentes, hacen que no sea una pérdida de tiempo verla. Una relación diversión/tiempo más que aceptable.

No hay comentarios: