miércoles, 13 de junio de 2007

SLEDGE HAMMER!

Si "Superagente 86" era la versión coñera de "James Bond", "Sledge Hammer" cumple la misma función con "Harry, el sucio". Y no lo digo yo, lo dice Alan Spencer, el tipo que creó esta poco conocida serie de bajo presupuesto que, sin embargo, y como es lógico, se ha granjeado un culto considerable.
Como fan de las correrías de "Harry Callahan" que era, y soy, descubrir a "Sledge Hammer" fue todo un regalo para los sentidos... lo triste es que no recuerdo cómo ocurrió, ya que la primera vez que esta serie se echó por la tele fue en el circuito catalán de la dos y a las seis o siete de la mañana. Sin embargo, fue un amor a primera vista. De hecho, no mucho después la volvieron a pasar a horas intempestivas, y en castellano, y esta vez fui precavido, pues gracias a la magia del VHS pude grabarme casi todos los episodios... que aún conservo.
"Sledge Hammer" es el nombre de este super-policía machista, racista y homófobo que está enamorado de su plateada magnum 44 a la que habla cariñosamente. En su tiempo libre, se entretiene con vídeos para mejorar su puntería... disparando contra la diana que sale en pantalla (!). Entre las joyas de la serie tenemos aquel episodio en el que, para detener a unos malhechores que se han amotinado en un edificio, les dispara con un bazooka y derriba por completo la construcción o cuando empieza a empinar el codo tras extraviar su querido revolver. Existe un episodio muy mítico en el que "Sledge Hammer" es transformado temporalmente en un "Robocop" de lo más cutre. Y es que, además del cachondeo de su propia cosecha, uno de los fuertes de esta serie era su tendencia a parodiar películas. En una ocasión, y sin alejarnos mucho de Clint Eastwoodlandia, se tomaron a guasa "Escalofrío en la noche".
"Sledge Hammer" estaba interpretado por el bueno de David Rasche, eterno segundón al que en los 80 pudimos ver haciendo de fotógrafo de moda (y fiambre) en "Cobra" (sí, la de Stallone) y más recientemente en producciones de alto standing como "United 93" y... ¡¡"Banderas de nuestros padres"!!, lo que se traduce en el ansiado encuentro entre el verdadero "Harry, el sucio" y su divertida y entrañable parodia.
Dato curioso: La brillante musiquilla que adornaba la no menos brillante secuencia de inicio de la serie era cortesía de un principiante Danny Elfman.
Más información en
http://www.sledgehammeronline.com