viernes, 20 de noviembre de 2015

STRAIGHT OUTTA COMPTOM

Esta noche he vivido una experiencia única en una sala de cine, que ha sido única también para las 200 personas que por unos motivos o por otros han elegido ir al cine a ver “Straight Outta Comptom”. Ahora les explico, Déjenme que situarles a los menos iniciados de que trata todo este pifostio:
“N.W.A.” es un grupo de rap surgido a finales de los 80 en un suburbio de Los Ángeles que significaron una revolución a nivel internacional –menos en españa, dónde nunca nos enteramos de la misa la mitad y dónde había que comprar discos de rap de importación, al contrario del resto de países de Europa donde llegaban sin problemas- además de convertirse en un fenómeno de masas. Aunque no fueron los primeros –los libros dicen que el primero en cultivar el subgénero fue Schooly D- si que son conocidos como los percusores del gangsta rap, además de ser  el grupo más polémico de la historia de los USA al tener al mismísimo F.B.I, tocándoles las pelotas por el contenido violento y en contra de la policía de sus letras. N.W.A. se han convertido, con el paso de los años, en leyenda como Elvis Presley, Kurt Cobain o los Rolling Stones. Y aunque su paso por los escenarios fue efímero – vieron la vida comercial por primera vez en 1988 para terminarla en 1991- cada uno de los miembros del denominado “grupo más peligroso del mundo” han continuado con su legado llevando las siglas de “Niggas With Attitude” a lo más alto, esto es; si estás leyendo esto, por supuesto que sabes quien es Ice Cube, ya sea por su música o por sus películas y bien sabes de sus logros. Por otro lado, tenemos a Dr. Dre, que luego descubrió talentos como Snoop Dogg o Eminen y que era el verdadero cerebro del grupo en lo que a la parte musical se refiere, que facturó uno de los mejores discos de la historia del rap, el “The Chronic” inventando así otro subgénero como es el “G-Funk”- aunque otros ya lo hicieran antes, ya saben-  y, para el público más especializado tenemos a Eazy – E, todo un emblema del Gangsta Rap convertido en icono y cerebro empresarial del grupo, y ya en segundo termino (igual que en la película) tenemos a MC Ren y D.J. Yella. Todo ellos, mitos a día de hoy.
Bien, pues la película de marras, biopic súper agradecido, narra la historia de esta gente desde sus inicios hasta la muerte de Eazy –E a mediados de los noventa a causa del Sida, con todos los dimes y diretes, separaciones, reuniones y demás parafernalias del mundo de la música mostrando sin tapujos como Eazy –E engañaba con la pasta al resto del grupo –lo que propició la salida de Ice Cube que emprendió una exitosa carrera en solitario- y como a este lo engañaba el manager, blanco y judío, que se embolsó lo que no estaba escrito durante los años de carrera del rapper.
Ascenso y auge, que no caída, porque en la actualidad todos y cada unos de los miembros vivos del grupo continúan en el mundo del espectáculo con éxito.
Entonces, sin ser una obra maestra, y al ser un producto de Hollywood de lo más estandarizado y concebido para ser una candidata a los Oscar, aunque suaviza muchos aspectos de la vida de los rappers –Dr. Dre, era un maltratador que daba de hostias a su pareja. De hecho, recientemente, esta ha denunciado a los productores alegando que en la película Dre queda reflejado como un héroe y se pasa por alto su sufrimiento real. Por otro lado, Eazy- E no contrajo el Sida por obra del espíritu santo; era un putero indomable y dorgadicto orgulloso- si que es lo suficientemente solvente (y entretenida) como para tenerla en estima. De hecho, es una de las 10 mejores películas de este año en mi lista, sin duda.
A parte de esto, el factor nostalgia hace mucha mella en mí, y en el resto de espectadores que en el pase de hoy se han congregado en un cine de Alcorcón. Y vuelvo al principio. Dada la naturaleza del producto y el target del público a la que va destinada, me decido a ir a verla con la seguridad de estar completamente solo en la sala. Y mira tú por donde, he tenido que esperar cola. Y no es una película que haya tenido mucha publicidad precisamente. Y entrando en la sala, veo que está repleta. Eso si, no es un público normal y corriente. Es un público en el que predominan las gorras. Hay alguna pareja de ancianos y un tercio de adolescentes, pero la mayoría de espectadores rondarían los 40. Esos eran los que llevaban las gorras e iban acompañados de sus mujeres –o novias o lo que fuesen- … me explico; quizás seamos minoría en españa, pero si entre los años 1989 y 1995 escuchabas rap y eras adolescente, lógicamente, ahora eres un cuarentón. El rap en Madrid, pegó especialmente fuerte en la periferia a principio de los noventa, y huelga decir, cual era uno de los grupos punteros del género aquellos años;  La única sala de la periferia en la que proyectan “Straight Outta Comptom” es a la que yo he ido; ergo, blanco y en botella. Todos los raperos de aquellos años, hemos decidido ir al mismo pase en el día del espectador. De hecho me he encontrado con un viejo amigo al que hacía tiempo que no veía. ¿Consecuencia de esto? Que como los perros nos olemos el culo y nos reconocemos. Entonces,  la película se ha visto en completa comunión. Nada más empezar los primeros compases de uno de los temas clásicos de la banda, “Fuck the Police”, no solo se me han puesto los pelos de punta, como al resto de los asistentes, sino que, en completa sintonía toda la sala se ha puesto a rapear junto a Ice Cube (maravillosamente interpretado por su hijo en la vida real O´Shea Jackson Jr) “Fuck the police coming straight from the underground, a young nigga got it bad cause I'm brown”… que les voy a contar. Vivir el rap en los noventa para contarlo, haber asistido  a este pase para creerlo. Y hacía mucho que no disfrutaba tanto en el visionado de una película, independientemente de la calidad de la película.
En cuanto a las labores de dirección, ya que es Ice Cube quien produce, nada más coherente que contar con el artesano F. Gary Gray, al mismo que antaño dirigiera la primera película autoral de Cube, “Todo en un Viernes” y que ha sabido mantener el oficio con películas como “Negociador” (la de Kevin Spacey), “Diablo” para lucimiento de un temprano Vin Diesel, “The Italian Job”, “Be Cool” o “Un ciudadano ejemplar”, que con “Straight Outta Comptom” ha firmado su obra maestra. Ahora le ha dado a él la dirección de “Fast & Furious 8”.
De secundario de lujo y con aroma a Oscar, acompañando a los muchachos que dan vida a los N.W.A, tenemos a Paul Giamatti dando vida al manager del grupo, que se debió hacer de oro timando a los negros adolescentes, Jerry Heller.
Además, la película ha sido un taquillazo en los USA, y aquí no se como irá... pero hacía mucho que no hacía cola.
“Straight Outta Compton” es pura nostalgia. Y una gran película también.
Para que los no adentrados en la secta –el rap y el Hip-Hop- les dejo un par de fotos para que comprendan que ha significado esta película para mí. Podían ser más fotos, pero estos son los discos que más presencia tienen en la película. Pero de estos cabrones, juntos o por separado, lo tengo todo. Buen momento para desempolvarlos.



2 comentarios:

Manuel González Gómez dijo...

Me encanta que llenes la reseña con detalles personales. Y es que mientras en los USA este grupo es tan conocido como los Rolling Stones, aquí en España son cuatro gatos (o perros, como los has definido) los que los conocen o los han seguido. Mi caso es distinto: aunque soy de tu generación, nunca gasté ropa rapera ni actitud ni nada. Mi acercamiento a NWA fue una cuestión tangencial: muchos de los grupos de rock que escuchaba en los 90 (Nine Inch Nails, Faith No More, Rage Against the Machine...) idolatraban a NWA. Así que adquirí Straight Outta Compton y, aunque seguí sin lucir gorra ni ropa holgada, me encantó. Y hacer sonar la cancioncita a todo volumen en el coche sigue siendo un gusto, aún con el riesgo de que un nigga te toque en la ventanilla mientras estás en un atasco (lo que me reí en el último podcast!).
En donde estoy, esta película ni ha pasado por cartelera así que tendré que esperar al DVD (lo creáis o no, hay un vídeoclub bien surtido cerca de casa). Gran reseña.

Victor Olid dijo...

Me alegra que te guste la reseña.
Yo N.W.A. así como todo el hip hop americano de los 90, lo vivi muy intensamente y desde dentro.