jueves, 10 de marzo de 2016

La Mansión del Diablo

Este corto de 3 minutos de duración dirigido por George Melies en 1896, es considerada la primera película de terror (y el primer vampiro del cine). En diciembre de 1895 los hermanos Lumiere realizaron la primera proyección pública, aquello dio un vuelco a la forma en el que el ser humano iba a emplear su tiempo de ocio, se había inventado el cine. Imagino que para la gente de aquella época, ver imágenes en movimiento debía de ser como una nueva clase de brujería, algo mágico y novedoso nunca antes visto, así que no es de extrañar que la historia de La Mansión del Diablo, y como se cuenta, sería una historia terrorífica que dejo a más de uno helado en el sitio.

El argumento es simple como el mecanismo de una boina, un demonio vive en su castillo haciendo cosas de demonios, que si invocar a enanos sirvientes, que si meterlos en el horno, y demás cosas diablescas. En esas que dos jóvenes caballeros irrumpen en su casa, suponemos que en busca de  refugio. Al poco de llegar empiezan a ver cosas que aparecen y desaparecen, así que uno de ellos preso de terror, huye cual cobarde quedando el otro a merced del diablo dueño del castillo. El amo de la mansión aparece junto con su sequito de fantasmas, de los de toda la vida, de los de sábana blanca, intentaran ahuyentar al intruso, pero él, gallardo y arrojado se enfrentara a todo lo que le echen.

Visto ahora, con los ojos de quien ha visto gore, torture porn y demás atrocidades (afortunadamente irreales) ver esta La Mansión del Diablo es casi como ver una obra teatral de niños de seis años, causa más risa y ternura que otra cosa. Pero si nos ponemos en la piel de aquellos primigenios espectadores de cine, esto tenía que ser todo un espectáculo terrorífico.

Es la raíz de lo que ha acabado siendo uno de los géneros más prolíficos y rentables de la historia. Un documento que no debería de perderse jamás, aquí abajo os lo pongo por si queréis verlo, pero lo dicho, hay que ponerse en contexto para apreciarlo como una obra de terror.



4 comentarios:

FÉLIX PUMARES dijo...

El primer papel de Rigoberto. Vaya susto que da.

Aratz dijo...

Pocas personas pillaran la referencia a Rigoberto, si quieren saber más compren las Etiquetas Negras ;)

Rayco dijo...

Aratz, gracias por este post arqueológico.

Es curioso como una historia de terror de su época, a nuestros ojos es una comedia casi vodevilesca. De todos modos, es muy interesante su visionado.

También me llama la atención que este corto se creye se perdido hasta 1988, cuando vino a aparecer una copia en una filmoteca de Nueva Zelanda. ¿Cómo coño llegaría esa copia hasta las antipodas?.

Pues nada, curioso post de una época del cine que me fascina.

PD: Siempre me ha mucho gracia del cine de Melies, los personajes que aparecen de repente entre una nube de humo.

Aratz dijo...

El otro dia encontre en no recuerdo donde un listado con las primeras peliculas de terror de la historia, y al ver cual era la primera, hice una busqueda y listo.
Como en el AVT tenemos muchisimas pelos de terror reseñadas, como no ibamos a tener la primera.

Melies fue un adelantado a su tiempo, invento miles de trucos de montaje, ademas de tener una carrera muy prolifica. Afortunadamente si que esta reconocido, pero nunca viene mal recordarlo.