sábado, 1 de junio de 2019

SESIÓN DOBLE : SILENT NIGHT + REYKJAVIK WHALE WATCHING MASSACRE

SILENT NIGHT : "Silent Night" se supone remake del "slasher" de 1984 "Noche de paz, noche de muerte", pero uno cogido con pinzas que moderniza el original muy a su manera. Tiene un par de escenas que lo replican exactamente igual, la del abuelo catatónico que despierta para advertir sobre los peligros de la Navidad y la de la chica ensartada en las astas de un ciervo disecado. Este último es especialmente significativo, porque mientras en la original iba desnuda (es decir, que la interpretaba Linnea Quigley), en esta va con ropa interior. Y si en aquella no veíamos gráficamente cómo las astas atravesaban la carne, en esta sí, con todo detalle. ¿Censurar el despelote pero intensificar la violencia?. Saquen sus conclusiones.
Por lo demás, pues sin muchas sorpresas. Asesino vestido de Papa Noel recorre un pueblo el día de Navidad castigando a aquellos que considera malas personas. Y cuando digo castigarlos, digo hacerlos picadillo. Literalmente. Como el personaje de la modelo de fotografía erótica, cuya cruenta muerte introducida en una trituradora de madera es de
naturaleza totalmente pornográfica.
Una policía, currando bajo el mandato del gruñón sheriff interpretado por Malcom McDowell, lo perseguirá obsesivamente.
Dirigida por Steven C. Miller, responsable de "Escape Plan 2: Hades" con Sylvester Stallone, "Silent Night" es una película bien facturada pero también completamente rutinaria.

REYKJAVIK WHALE WATCHING MASSACRE : Unos turistas de visita por Islandia que se suben a un barco para ver ballenas, terminarán capturados por una familia de balleneros trastocados con intenciones alarmantemente homicidas.
Que "Reykjavik Whale Watching Massacre" está en total y absoluta deuda con "La matanza de Texas" es evidente, tanto como para que sus autores no solo lo muestren con orgullo, incluso se regodeen en ello. El fichaje de Gunnar "Leatherface" Hansen (RIP), el título (en lugar de La matanza de la sierra mecánica de Texas tenemos La masacre de observadores de ballenas de Reykjavik) y el presentarnos a una familia de balleneros que, a falta de poder cazarlas, se han vuelto tarumbas y matan seres humanos.
Por lo demás, el buen acabado técnico, ciertas dosis de gore gráfico, un poco de humor no demasiado molesto y algunas ideas imprevisibles (ese héroe negro y gay cuyo final nos recuerda a otro clásico del terror) hacen de esta película -inevitablemente también emparentada con "Hostel"- un entretenimiento majo y sin mayores complicaciones.