martes, 9 de octubre de 2012

FANTASY MISSION FORCE

Esta película, con millones de ediciones cutres en dvd, que la regalan con los periódicos y que se vende como película de Jackie Chan cuando en realidad es un secundario, y que es tan accesible que podemos adquirirla por un euro en cualquier bazar chino, es una autentica joya. No se como no tiene más culto. Es la cosa más rara y bizarra que me he echado a los ojos en mucho tiempo. Y pensándolo en frio, es posible que no tenga ninguna repercusión, porque es una película destinada al publico de las artes marciales, y en ella las artes marciales son un elemento que vemos de pasada. Como sea, posiblemente estemos ante la película peor rodada y más inconexa de la historia. De hecho, comencé a verla pensando que era el típico “Corta y pega”, que los Chinos son muy dados a estas cosas, pero no. Su mala realización, me llevó a pensar eso.
El argumento, creo que es mas o menos este: Estamos en la segunda guerra mundial, unos generales de varios países han sido secuestrados, por lo que se quiere contratar a un grupo de mercenarios que los rescaten. Descartan a los posibles candidatos; El detective calvo, ¡¡¡James Bond, Snake Plissken y Rocky Balboa!!! así que un capitán (Wan Yu) recluta a una serie de individuos mas o menos diestros en lo suyo para esta misión. Pronto se enfrentarán a una tribu de mujeres que vuelan liderada por un megalómano que según el y literalmente odia a “Los hombres que se presentan aquí de una manera tan tonta”. Después se las verán con los nazis.
Lo gracioso de esta peli, a parte del desbarajuste técnico, el absurdo argumento, y unos diálogos que desafían todas las leyes de la lógica habidas y por haber, es la total falta de rigor y el “todo vale”. La peli tiene un número musical y montones de anacronismos, quiero suponer y supongo que no intencionados. De muestra, no solo los posibles candidatos a esa misión de rescate, si no también los vehículos que usan, coches deportivos de los setenta, así como momentos en que todo toma un aspecto de Western. Por otro lado, al tratarse de la segunda guerra mundial, tenemos a Alemanes nazis, Escoceses, Ingleses, Japoneses y Chinos, interpretados absolutamente todos por Chinos... salvo un negro que rula por ahí al principio que no pinta nada.
La acción y las explosiones son de tercera categoría, el escaso Kung Fu, de baratillo... de hecho Jackie Chan, antes de someterse a la operación ocular, parece como si no supiera hacer las piruetas y las coreografías que le hicieron famoso.... En definitiva, que la película es un desbarajuste de esos de no poderse creer uno lo que está viendo, inconexa, absurda, cutre, roñosa y con homenajes a Benny Hill. Una seria candidata a convertirse por derecho propio en una de las peores películas de la historia del cine. Lo que es motivo para que lo pasemos bien durante su visionado. No entiendo porqué no está en una de esas listas tan famosas de peores películas.
Dirige un tal Yeng Ping Chu, de más o menos nutrida filmografía, que en la ultima década destacó por una película moderna que mezclaba Kung Fu con baloncesto titulada “Kung Fu Basket”.

domingo, 7 de octubre de 2012

THE BLACKEST TERROR

Recibí, hace ya un tiempo un par de cómics de corte underground editados en los USA, pero que tenían la particularidad de que uno de sus autores es Vasco. Vascos trabajando para los USA con material meramente americano, lo que me parece maravilloso. “Moonstone Cómics”, se llama la editorial, el yankie Eric M. Esquivel el guionista y Ander Sarabia el magnífico dibujante.
Pero bueno, calidad del cómic aparte, que la tiene y mucha, es motivo afectivo el que me lleva descubrir este cómic. Resulta que el propio Ander Sarabia, es oyente habitual y grabante ocasional de mi programa de radio “La hora de Ving Rhames” en el que participa de forma activa en su grupo bajo seudónimo, y la gracia de todo esto, está en que según me cuenta Sarabia, la confección de este “The Blackest Terror” se realizó bajo los efectos cafres de dicho programa –lo que puede, o no, haber afectado al resultado final del tebeo- ya que mientras dibujaba, se pegaba sesiones de hora de Ving Rhames como material de fondo. Y todo esto es muy bonito.
En cuanto al tebeo en cuestión, siento no poder hacer un análisis exhaustivo, ya que al estar en Inglés, y mi conocimientos sobre el idioma se reducen a lo aprendido en el cole, pues la verdad es que, traductor de Google en mano, tampoco es que me haya enterado del todo, pero si lo suficiente.
“The Blackest Terror”, es un “One Shot comic” (es decir, un cómic de un único número) que nos presenta a una especie de Punisher a lo Blaxplotation, que combate los ataques de los niñatos blancos y universitarios hacia las minorías etnicas y las mafias chungas… Más o menos.
El caso es que la cosa, envuelta todo el tiempo de un gran sentido del humor, nos ofrece unos maravillosos dibujos a medio camino entre el “cartoon” y el estilo de súper héroes de toda la vida, desde luego, muy agradables a la vista y todo con un acabado impecable.
Un tipo de cómic a descubrir por los más inquietos amantes del cómic, una rareza, y sobretodo, un honor el haber estado presente, de una manera u otra, mientras se realizaba.
Supongo, que si hay justicia, no tardaremos en tener más noticias cómiqueras sobre Sarabia y Esquivel. Tiempo al tiempo.

sábado, 6 de octubre de 2012

JUEZ DREDD

En 1995 fui al cine a ver la primera adaptación a la gran pantalla de uno de mis tebeos favoritos, "Juez Dredd". De entrada la cosa prometía mucho... el film se iniciaba con portadas de los comics, y la tipografía del título era exactamente la misma... pero a los 10 o 15 minutos, el actor que ponía la mandíbula a "Dredd" -Sylvester Stallone, claro- se quitaba el casco, y ahí comenzaban los problemas. Luego, la cosa empeoraba. Salí del cine cabreado como una mona. ¡¿Pero qué le han hecho a mi "Juez Dredd", hijos de puta?!. Naturalmente la peli entró de lleno en mi lista negra. Pasaron unos cuantos años durante los que volvería a verla un par de veces, sin grandes cambios en mi parecer. Hasta que un día se estrena la nueva versión, o la nueva adaptación, "Dredd" a secas. El buen sabor de boca obtenido fue tal, que recuperé todos mis comics de "Juez Dredd", los de "Ediciones Zinco", que son los que de chaval me volvieron fan, y me puse a releerlos. La colección completa. A medida que iba pasando páginas, me iba dando más y más cuenta de que, en muchos aspectos, la peli de Sylvester Stallone, de la que tenía un recuerdo tan amargo, no era, después de todo, una adaptación TAN inútil. Guardaba con el tebeo más vínculos de los que yo recordaba. Así que, ansioso por corroborar y redescubrir, me hice con una copia, la revisé y, en fin, aquí estoy ahora tecleando esta sarta de chorradas.
Vale, el "Juez Dredd" de Stallone puede enfocarse de dos modos distintos. Como mera película de entretenimiento, sin tener en cuenta las fuentes de inspiración y, obvio, como adaptación de un cómic de culto. Si olvidamos el tebeo, "Juez Dredd" se convierte en un film más o menos divertido, más o menos pasable, no mata, es algo previsible, hace tufo a muchos de los tics que hicieron del 90% del cine comercial de los 90 una caca cuantiosa, pero vamos, que no está especialmente mal. Para pasar el rato, funciona. No aburre en exceso.
Si la miramos como adaptación, la cosa cambia. Aquí podemos subdividir este apartado en dos. Por un lado, "lo bueno" y por otro "lo malo". Lo bueno está, por ejemplo, a nivel estético. El parecido con el comic resulta asombroso. Los edificios, las naves, los robots, las armas, el vestuario (incluso el de los ciudadanos), todo es casi EXACTO a las viñetas, lo único en lo que este "Dredd" gana al más actual. Claro, tenían mucha guita, y se nota. También resulta muy agradecido encontrarse con personajes y temas narrativos habituales del tebeo, como la famosa familia Angel y ese monstruo medio cibernético con un medidor de furia incrustado en la frente, las inevitables guerras de bloques o incluso la aparición del hermano malo de "Dredd", "Rico", aunque en el comic muestra algunas poco agradables operaciones de estética que en la peli no están. También el tono aventuroso/épico es idéntico... algo de lo que me di cuenta releyendo los comics. En estos, "Juez Dredd" emprende grandilocuentes batallas en las que la fantasía es un plus... hay dinosaurios asesinos, ejércitos de robots locos.... todo ello muy lejos del ultra-realismo urbano de la adaptación moderna, y mucho más próximo a la de Stallone. Ah! y ya que estamos, todos veíamos como un requisito necesario que en una peli de "Juez Dredd" la violencia, la sangre y la truculencia chorrearan por doquier... pero, si indagamos en el tebeo, sobre todo el más primigenio (Bolan, McMahon, Ezquerra...) veremos que eso no era, para nada, una constante. El "gore" vino luego, con el maldito Simon Bisley, pero en el "Dredd" de antes, el bueno, la violencia andaba a un nivel standard que la peli de Stallone recrea con bastante fidelidad.
Bien, hasta aquí lo bueno. Ustedes pensarán "Cojones, pues por cómo hablas de ella, cualquiera diría que la versión de Stallone es buena, incluso mejor que la reciente". No canten victoria, porque mientras este "Juez Dredd" acierta en muchos aspectos estéticos y secundarios, falla en LO PRINCIPAL, sí, evidente: falla a la hora de dar aspecto y forma humana a su protagonista. A pesar de lo que dijera John Wagner en su momento, Stallone NO es un buen "Juez Dredd". Ni por asomo. Ni tan siquiera cuando lleva el casco puesto. De hecho, y esto sí es extraño, los "Jueces" en esta versión quedan muy grotescos y muy ridículos. No sé, tal vez los artífices de la peli se la tomaron demasiado en serio (a lo que ayuda la presencia de Max Von Sydow), y en esa "seriedad" o, mejor, "excesiva reverencia", los absurdos vestidos de los "Jueces" contrastan tanto, y están tan fuera de lugar, que quedan bastante horteras. Los yankees confundieron el humor inglés, socarrón, malcarado y sarcástico, con la bufa chorra... entendían que en el tebeo había humor, pero no sabían cómo interpretarlo, así que, para que este no faltara, metieron como comparsa cómica, y compañero de "Dredd", a Rob Schneider que, digámoslo sin tapujos, resulta ABSOLUTAMENTE INSUFRIBLE, odioso, cargante, molesto, insultante, innecesario y, sí, no es gracioso y estropea mucho de la película. Ya en la época, viéndola en el cine con un amigo, aplaudimos de placer cuando Schneider recibe un balazo hacia el final. No era para menos. Pero en fin, que el verdadero problema es Stallone, quien exagera el tono seriote y estirado del personaje (se pasa casi toda la peli tieso como un rábano) y, joder, ¿a quién se le ocurre fichar a un actor con una boca tan característica para dar vida a un personaje de tebeo al que únicamente identificamos por, eso, la boca?. Resulta inadecuado y absurdo.
Sin embargo, no es en todo esto en lo que más falla "Juez Dredd", ni tan siquiera en que le quiten el casco a Stallone, lo realmente irritante es ese especie de "estudio psicológico" o "análisis de comportamiento" al que someten al personaje. Me explico: En las viñetas "Juez Dredd" es un policía huraño y malcarado obsesionado con la ley. No tiene familia, ni pareja, ni vive para otra cosa que no sea repartir lo que él cree que es justicia. Y no nos importa, lo aceptamos, nos mola así. Bien, en la peli de Stallone intentan explicarnos por qué "Dredd" es así y mostrárnoslo como un ser humano sufriente que ha elegido la soledad y la absoluta dedicación a su trabajo como válvula de escape contra un mundo cruel que le desagrada, o le hace sentirse solo o... joder, no sé... vamos, que mal, muy mal. "Dredd" no necesita esa clase de "justificaciones psicológicas", él es así porque es un puto clon programado, casi un robot, sin sentimientos, sin corazón, es un hijo de puta. Pero claro, eso, en una super-producción de Hollywood con Sylvester Stallone de protagonista NO PODÍA SER. Es algo que todos sabemos de sobras, y que ya Alan Grant lo explicó en su momento afirmando que el gran error de este "Juez Dredd" había sido convertir a su prota en un héroe, cuando, en esencia, no lo es. Es un cabrón... que mola, sí, pero cabrón a fin de cuentas.
Lo mejor para el final, y cuando digo lo mejor, digo lo peor. Antes de que salgan los créditos, el "Juez Dredd" de Stallone recupera su casco (bastante feote, por cierto), pero antes sonríe plácidamente y besa a la chica, demostrando que "ha sido curado", se acabó su mal genio, su obsesión con la ley, su inhumanidad... en resumen: se acabó "Juez Dredd". ¿Se imaginan cómo hubiese sido una segunda parte?, ¡¡urgh!!.
El mismo Sylvester Stallone ha reconocido, años después, que la peli fue un fiasco, una oportunidad desaprovechada, que no se sacó ningún partido a un personaje repleto de potencial y que lo que de entrada iba a ser una comedia negra, terminó convertida en una peli de acción standard, un "Demolition Man" Como ya dije en su momento, lo ideal sería coger esta versión, echar a Stallone/Schneider y poner a Karl Urban en su estupendo "Dredd", con el entorno y la estética de la peli de 1995. Probablemente, entonces, hubiese sido una adaptación redonda. Sin embargo, y aunque la nueva versión está muy bien y mola mucho, creo que hay que aceptar que "Juez Dredd" nunca podrá llevarse a la gran pantalla como realmente merece. Es uno de esos personajes que, por mucho que se esfuercen los responsables, jamás será lo suficientemente aprovechado en su traslación. Eso, por un lado, es una pena... pero por otro, está muy bien. Porque de este modo, "Juez Dredd" seguirá siendo un personaje de incontestable culto concebido para el gozo de unos pocos pero entusiastas elegidos. 
Amén.

miércoles, 3 de octubre de 2012

HALCYON

Este comic de Marc Guggenheim, guionizado a pachas con su esposa, Tara Butters, es según las palabras del propio creador una especie de secuela de Watchmen, aunque ambientada en otro universo y con otros protagonistas. Es decir, que ocurriría con los superhéroes en el caso de que estos ya no fueran necesarios por una repentina paz mundial.

El mundo que nos muestra Halcyon es un mundo lleno de superhéroes como tanto otros hemos visto en los comics, solo que en poco más de dos meses toda forma de violencia, incluyendo desde guerras hasta la violencia domestica, desciende hasta desaparecer. La población del planeta, y los superhéroes en particular, saben que esto no es natural, que algo o alguien ha tenido que provocarlo. Algunos hablan de milagro, pero los milagros no existen. Uno de los superhéroes, en este caso el vigilante hiperviolento Sabre, está dispuesto a dar con el origen del fenómeno. Otros héroes aceptan la situación sin rechistar, están felices ya que por fin son libres de vivir su vida sin ningún atadura, otros no soportan la idea de volverse inútiles para la sociedad y se suicidan. Los supervillanos se entregan a la justicia para pagar por sus crímenes, ya que no tienen interés en conquistar el mundo, ni en esclavizar, matar o mutilar, todo una bicoca. Los científicos humanos que investigan el suceso manifiestan síntomas extraños, primero no tienen ninguna ansia o curiosidad por encontrar la respuesta, y segundo, si se empeñan en ello, las migrañas se hacen tan dolorosas que llegan a sangran por nariz y ojos. Así que nadie tiene ninguna intención de continuar con la investigación. 

El problema que tiene la historia es que su desenlace es predecible desde la pagina 5 o 6. Estoy más que seguro que muchos de los que estáis leyendo estas líneas ya os estáis formando una idea de por dónde van a ir los tiros, y sí, eso es lo que ocurrirá. Lo dicho, se ve venir de lejos. Pero no por ello el comic deja de ser entretenido o un placer para la vista, ya que los dibujos de Ryan Bodenheim, con el coloreado de Mark Englert, son magníficos. La única pega que se le puede poner es la dirección artística, y es que siempre se cae en los mismos tópicos, el héroe rebelde y violento siempre va de negro (Punisher, Batman, Midnighter…) y el buenazo de turno de colores claros o directamente de blanco y nunca, nunca de negro. Además los protagonistas de la historia Zenith y Sabre son la contrapartida a Apollo y Midnighter, que a su vez lo son de Superman y Batman. Vamos que no se rompieron la cabeza por crear nuevos arquetipos. Y con todo es un tomo que se lee rápido, que aunque predecible es disfrutable y que incluso ese final que ya el lector conoce de antemano sigue siendo un muy buen final. La verdad es que una segunda parte seria muy interesante, aunque no parece que esto vaya a ocurrir.

lunes, 1 de octubre de 2012

BLANCANIEVES

Manda cojones. Yo ya no se si pensar que en el cine español son tontos, o si todo forma parte de un malévolo plan para distraernos mientras ellos se gastan en farla nuestro dinero de las subvenciones.
El caso está en que el año pasado, la película muda “The Artist”, arrasó en medio mundo. ¿El motivo? Que se trataba de una película muda, un homenaje a los inicios del cine. Los círculos más culturetas e intelectualoides, tomaron buena nota de esto.
Ahora se va a estrenar esto, que he tenido la mala suerte de poder ver, “Blancanieves”. Muda, en blanco y negro, un homenaje a los inicios del cine. Vamos, un caso totalmente descarado de “Explotation”, solo que en lugar de encontrárnoslo dentro del cine más comercial, lo vemos dentro del cine más gafapastil. Me parece bien, el carácter mediterráneo ha plagiado lo que era bueno desde que el cine es cine, ahí estaban los Italianos, y nosotros tenemos tradición. Y además se estrena deprisa y corriendo ya que es una de las tres candidatas españolas para optar al oscar como mejor película extranjera. ¿Se imaginan las caras de los miembros de la academia al recibir otra película muda de las europas y en el mismo corte que “The Artist”? Lo que no entiendo es como los productores no se dan cuenta de que se nos ve el plumero y apuestan por esto.
Pero cojones, que sean honestos, que digan que vieron “The Artist” y pensaron en hacer lo mismo, porque eso de que este “Blancanieves” es un proyecto que lleva gestándose más de 10 años, como he tenido el infortunio de leer en la prensa, no se lo cree ni el más ingenuo del planeta.
Y es que la película es una consecuencia de la francesa, si, o si. Está rodada igual, con un acabado similar, mas torpe en algunos momentos… pero en esencia es lo mismo. Solo que se nos curan en salud, y por si la cosa no funciona, juegan con el valor seguro que es un cuento clásico como el de “Blancanieves”, a lo “Sui géneris”, y con Maribel Verdú, que está fea y vieja- además en el casting debieron pensar igual que yo, porque hace de la madrastra-, pero que todavía atrae a los espectadores. Y no se como va a funcionar esto, ya que el escaso público del cine español seguramente la tilde de obra maestra. Ahí están las críticas de Fotogramas. Repito; manda cojones. La película cuenta el cuento de Blancanieves, ambientándolo en Sevilla, en los años 20, y dentro del mundo taurino.
Así, Blancanieves es hija de un gran torero que tras ser cogido por un toro y quedar impedido a la vez que palma su mujer en el parto de Blancanieves, es engatusado por la enfermera que le trata, con la que se casará.
Cuando la abuela de Blancanieves que se hace cargo de ella, fallece, es ninguneada por su madrastra, su chofer intentará asesinarla, y conocerá a “la troupe” del “Bombero torero”, que harán las veces de los siete enanitos. Vemos lo de la manzana…pero del príncipe azul, ni rastro. Eso si, hay un enano guapo que la sustituye. Racismo a la inversa, oigan. De hecho el final en un circo de criaturas deformes (vaya de freaks) es de vergüenza ajena, además de una modernez… Aunque de moderneces está llena la película, porque vamos a ver; Cuando Blancanieves conoce a los enanos, esta se convierte en ¡Mujer torero! Y el príncipe azul no aparece en la película. Claro, porque Blancanieves es una mujer torero autosuficiente, que no necesita que nadie la salve. Ni mucho menos limpiarle la casa a los enanos, que es lo que de verdad hacía Blancanieves.
Señores míos: Los cuentos, cuentos son, y Blancanieves, La Cenicienta, o La bella durmiente, no son heroínas. Blancanieves, nunca fue una heroína como en esta repugnante película nos hacen ver, que se enfrenta a un toro y donde se prescinde del final feliz, Blancanieves, era una pánfila que iba de guapa por la vida, que la cogieron cuatro enanos y la pusieron a currar en la cocina. Una mujer florero, una incauta que al final es rescatada por el príncipe, porque así son los cuentos clásicos… Blancanieves es una boba, no una mujer independiente y liberada que puede desempeñar las tareas de los hombres mejor que estos. Eso es así…. Pero que no sean los artífices de este “Blancanieves” quienes lo hagan en esta versión. Eso no. ¿Qué es mujer torero? Ok. En los años 20, lo dudo mucho, y no me lo camuflen con que el resto de los personajes le toman por un tío. A lo que voy es que si es torero, que lo sea con todas las consecuencias, que en la escena en la que ella se alza, se marca unos capoteos y demás, los guionistas (o al mamarracho que se le ocurriera), deciden, porque está muy feo que mate al toro, que al final de la corrida, este sea indultado… oooooh! ¡Que bonito! Claro porque saben que el público al que va destinada esta película, condena las corridas de toros… no se nos vayan a enfadar. Pero ya, el colmo del moderneo del que esta película, es el hecho de que en la banda sonora (que si es muda, no se porque cojones tiene que tener soundtrack… ¡ah! Que “The Artist” lo tenía) se incluya un tema de Concha Buika, que es negra y canta flamenco un poco mal, con voz nasal de negra, pero es el colmo de lo “Cool” y la integración. Por otro lado, aparece en la película Daniel Giménez Cacho, que sospechosamente, se da un airecillo a Jean Du Jardin, o quizás son mis vísceras las que me hacen querer verle clavado, al menos en esta película.
Y ya, prejuicios a parte, la película es tremendamente aburrida. Y solo por eso, es mejor perder el tiempo en otra cosa.
Dirige Pablo Berger, director que se apuntó a la moda del gore de los primeros noventa con un corto títulado “Mama”, que luego, como, se olvidó de aquella pantomima, y más tarde rodó, todo sea dicho, una de mis películas españolas favoritas, “Torremolinos 73”, pero al que he acabado cogiendo manía tras ver este explotation con intención de obra de arte que ha hecho.

sábado, 29 de septiembre de 2012

"MALAS PERO DIVERTIDAS" EN LA REVISTA "IMÁGENES"

Aunque "tarde", los de la revista "Imágenes" (que no conste que lo digo yo, pero probablemente sea la mejor revista de cine que ahora mismo hay en España) finalmente se han quitado las legañas de los ojos  y este mes han incluido en su sección de libros una breve reseña dedicada a nuestro super-book "Malas pero divertidas" (Raima Ediciones). Como pueden comprobar vuesas mercedes, no se mojan nada, solo lo comentan.... y casi que mejor porque total, para que nos den un palo como hicieron sus hermanos listos de "Dirigido por", es preferible que cumplan con una función meramente propagandística.....

viernes, 28 de septiembre de 2012

GENUINE NERD

Toby Radloff es un super-fricazo (de los de verdad) que tuvo la fortuna de compartir horario laboral con el hoy reputado -y fallecido- Harvey Pekar. Consciente de su peculiar modo de hablar, vestir y opinar, Pekar lo metió de protagonista en algunas de las historietas que guionizaba para su célebre cómic "American Splendor". Varios años después, el tebeo, Pekar y, de rebote, Radloff, fueron protagonistas de una notoria y estupenda película. Desde entonces, e incluso antes, Toby, acorde a su propia condición, vive aferrado a la etiqueta de "nerd" (pardillo, freak, empollón, novato, etc), su único acceso a cierta fama, cierta popularidad soterrada. Es un caso muy extendido, esa necesidad de formar parte de un colectivo, de llevar la etiqueta identificativa en un mundo poblado por zombies y que le induce a uno a amoldarse a aquel término, a aquella condición que, en otras circunstancias, sería motivo de vergüenza, de insulto, pero que es abrazada con forzado orgullo cuando... en fin, no hay nada mejor. Si a ello sumamos que Radloff no anda muy bien de la testa, pues ea, tenemos "nerdismo" hasta en la puta sopa.
Y es que, además de todas sus excentricidades y carencias, Toby tiene un pequeño problema de más... un especie de bichito molesto oculto bajo el sobaco y que lleva bebiendo de su sangre desde hace ya dos décadas, ese bichito se llama Wayne A. Harold. Cuando Harvey Pekar alcanzó cierta popularidad como tertuliano televisivo, la MTV sintió tanta curiosidad que fue a entrevistarle. Una vez allí, apareció Radloff. Harold, currando para el canal musical y consciente de la mina que tenía a mano, fichó al "nerd" en cuestión para que protagonizara una serie de vídeos en los que, digámoslo claramente, hacía el mayor de los ridículos, disfrazándose con atuendos humillantes y soltando las mayores gilipolleces frente a la cámara. Incluso en la misma "American Splendor" (la peli) se habla de ello, y en idénticos términos a los que yo utilizo. 
Cuando el chollo de la MTV se acabó, Harold convenció a Radloff para que protagonizara una comedia "gore" destinada al mercado del vídeo (y que acabaría en las arcas de la Troma), "Killer Nerd". Su éxito fue tal, que rápidamente parieron un "Bride of the Killer Nerd". Después vino "Townies", rodada también en vídeo, y pretencioso blanco y negro, se suponía una comedia bizarra y ofensiva en la línea del primer John Waters, en la que Radloff hacía de un vagabundo loco que se follaba un cadáver. En las entrevistas, Wayne A. Harold no cesaba de hablar de su fuente de alimentación -Radloff-, de lo muy amigos que eran y de cuanta personalidad excéntrica y alocada compartían. Finalmente, y a falta de mayores ideas, Harold (típico caso de cineasta con aspiraciones "mainstream" frustradas y que se aferra al "underground" como única salida desesperada) decide parir un documental sobre su "amigo", por aquello de acabar de exprimir la naranja. Eso sí, de entrada, lo primero que vemos cuando le damos al "play" son imágenes del "rodaje" de la nueva peli de Toby, en la que aparece con un pañal y un chupete haciendo el bebé llorica mientras una mujer le atiza en el culo. Ahí, nada de explotar al tontito, ¡tratándole con dignidad!.  Y por aquello de seguir estirando de la puñetera coletilla favorita de un Radloff desesperado por destacar, la cosa se titula "Genuine Nerd".
"Genuine Nerd" se podría partir en dos mitades. Por un lado, el amigo Toby que nos habla de su vida, su "carrera artística", su relación con Harvey Pekar (que se presta a una escueta  entrevista), sus "películas", etc, etc. Y por otro, y a intervalos, nos habla de sus colecciones, sus manías, su preferencia por cierta hamburguesa, su patético coche tuneado (el "Nerd Mobile" lo llama en un alarde de originalidad)... es decir CHORRADAS sin interés alguno. Material para seguir riéndonos del tonto, en los que Wayne A. Harold se limita a hacerle preguntas capciosas dando pie a que Radloff suelte cuantas más perlas, mejor (ejemplo: Toby llama a su madre, pero no pilla el teléfono, comenta "Estará en el lavabo", a lo que Harold, tras la cámara, pregunta "¿Y que estará haciendo tu madre en el lavabo?". Radloff, visiblemente molesto, responde: "No quiero hablar de eso").
No hace falta decir que en la parte dedicada a los logros artísticos del "genuine nerd", el propio Harold tiene un notable protagonismo, pues al fin y al cabo, es la persona que más le ha explotado... se le cita a él, sus películas y se muestran secuencias de estas. Ahí, tan modestamente. Y como muestra, la misma parrafada de la caratula.
Y es que, si ya de por sí lo comentado hasta ahora resulta altamente patético, la sosería, la cutrez, la desgana, la ausencia de imaginación, de ideas frescas, de color y la austeridad que respira todo el documental, de principio a fin, contribuyen a que te deje una sensación triste... incluso depresiva.
Finalmente lo único realmente destacable y divertido del pack es cuando interviene en la ecuación Judah Friedlander, que interpretaba al mismo Toby Radloff en "American Splendor".
En los USA "Genuine Nerd" la distribuyó en dvd "Tempe Video", el sello de J.R.Bookwalter. Un documental ajeno al horror, el gore y las tetas distribuido por un sello especializado en cine "casero" de horror, gore y tetas. Eso lo dice todo.
Mala hasta resultar doloroso.

jueves, 27 de septiembre de 2012

MUERTOS DE RISA

Esta película de la que hace ya más de 13 años de su estreno gozó de una campaña comercial que la hizo gozar de un fuerte taquillaje en su primer fin de semana, que luego se fue desinflando a medida que pasaban los días, porque no ofrecía el despiporre que prometía.
A mi en su momento la película ni fu ni fa. Sin embargo, tras su reciente visionado, no solo he aprendido a apreciarla, si no que además digo sin despeinarme, y aunque por prejuicios me pese, que es la mejor película de Alex de La Iglesia.
Y el secreto radica en que, dentro de un entorno de comedia, estamos ante un drama descarnado aderezado con unas gotas de acción, pero sobretodo, estamos ante una película con muy mala baba.
Cuenta la historia de Nino y Bruno, dos desgraciados que por avatares del destino acaban convirtiéndose en la pareja cómica más famosa de toda España. Y todo va muy bien y gozan del éxito hasta que la envidia mutua que come por dentro a ambos cómicos, hace que se puteén el uno al otro durante toda la película, hasta que se acaban matando.
Pues quizás sea una película adelantada a su tiempo. Anoche disfruté mucho de su visionado, no solo por su historia bien construida, por la solvente dirección y un acabado prácticamente impecable, si no también por unos diálogos brillantes, y unas interpretaciones magistrales. Si, no lo recordaba, pero lo cierto es que tanto El gran Wyoming como Santiago Segura, están los dos muy bien. Quizás sean las mejores interpretaciones de sus ya descendientes carreras.
Y si bien igual se exagera un poco, si que es cierto que puede que sea el caso parecido de las parejas de humoristas de nuestro país, cuyas relaciones personales acaban como el rosario de la aurora, como bien es sabido en casos como el de “Martes y 13” cuyos integrantes no se pueden ni ver, o más palpable, el caso de “Cruz y Raya”. De hecho es una película casi premonitoria. En ella, el personaje de Bruno en un momento de la película, busca un sustituto para continuar con su número cómico y pasar a llamarse “Bruno y Tino” y años después del estreno de la película, Josema Yuste se unió con Florentino Fernandez para hacer algo muy parecido a lo que hacía en “Martes y 13” junto a Millán Salcedo. En el caso de Cruz y Raya, por todos es sabido que José Mota continúa su exitosa carrera en solitario, mientras que Juan Muñoz, es ninguneado haciendo bolos por salas de fiestas de nuestra geografía.
Así pues, y detalles al margen, estamos ante una película muy interesante, muy cabrona y divertida, que quizás por adelantada a su tiempo, no fue tratada como se merecía, pero que mereció mejor suerte.
Además cuenta con cameos de Josema Yuste, Bigote Arrocet, Iñigo, Uri Geller, y Lusson y Codeso.

EL PROTEGIDO

Tras dos películas que pasaron totalmente desapercibidas, M. Night Shyamalan pegó el pistoletazo con "El Sexto Sentido" y, desde entonces, su carrera ha ido cuesta abajo. Afortunadamente la que nos ocupa es de las buenas, puede incluso que la mejor de este director de origen indio. Si no has la has visto te recomienda que detengas la lectura, saber algo de ella ya puede estropeártela.
"El protegido" es una película de superhéroes, no el drama reposado y lento que da la sensación que es. En la última reposición tele mediante empecé a verla como si de "Spiderman" se tratara, esperando encontrar lo que en las películas de los pijamosos ya es canon, origen, primeros pasos del héroe y consagración del mismo al luchar contra su némesis. Y salvo esto último, que no se ve, encaja.
David Dunn (Bruce Willis) es un amargado guarda de seguridad que escapa ileso de un accidente de tren. Es el único superviviente y no tiene ni un solo rasguño. La relación con su mujer, que casi le obligo a dejar el fútbol americano, está rota. Ni siquiera su hijo acaba de alegrarle la vida. David tiene un vacío en su interior y no sabe como ocuparlo. Por otro lado, Elijah Price (Sammuel L. Jackson) sufre la enfermedad de los “huesos de cristal”, y desde pequeño, al no poder jugar con otros niños, se apasionó por los cómics. Ya de adulto regentará una galería dedicada al noveno arte. Al enterarse Price del caso de Dunn, contactara con él para informarle que es posible que sea un superhombre. Aunque de entrada Dunn le tomará por loco, poco a poco empezará a atar cabos y descubrirá que no es una idea  tan descabellada. Asumido su rol, iniciará una carrera en esas cosas del superheroismo, deteniendo villanos y protegiendo inocentes.
Como era entonces marca en el cine de Shyamalan, también "El Protegido" tiene un giro de guion final, solo que, en este caso, no tan acusado e incluso, si conoces los códigos de los superhéroes, previsible. Seguramente estemos ante lo mejor que hará nunca Shyamalan, aunque en tal sentencia puede que me pierda mi faceta de devorador de cómics de superhéroes. Por cierto, su título original, "Unbreakable", irrompible, es más revelador y bastante mejor que el puesto en nuestro país.

martes, 25 de septiembre de 2012

HECHICERO DEL PASADO

Está claro que Gray Hofmeyr como director y Leon Schuster como actor cómico, deben ser de lo más reputado y exitoso en su país natal, Sudáfrica, de lo contrario no me explico como dos de sus películas fueron estrenadas en nuestro país; “Yankee Zulu” y “Mr. Bones”. Porque si, serían exitosas allí, pero aquí no, porque son muy malas.
Ahora tal y como está la cosa, las distribuidoras son más cautas y no estrenan en cine cualquier mierda, pero siguen llegándonos vía dvd sus particulares productos, como este “Hechicero del pasado”, que no es otra cosa que una secuela de aquél “Mr. Bones” del que antes hemos hecho referencia.
Una estupidez como un castillo. Esta vez, no se trata del Mr. Bones al que conocimos en la primera película, si no de su tatara, tatara abuelo, que se llama también Mr. Bones, y que también lo interpreta, de la mísma manera Leon Schuster. Una vulgar escusa para hacer con Bones un viaje en el tiempo, porque no le da ni un solo matiz al personaje para que parezca otro.
Resulta que Bones tiene en su poder una piedra que hace que su rey se convierta en un indio que hace travesuras con muy mala baba, así que el espíritu de “noseque”, los traslada hasta nuestros días con el fin de que esa piedra vuelva a su lugar. Así que tenemos a Bones y al rey de su tribu, corriendo de aquí para allá, y sorprendiéndose con los modernos utensilios del futuro, como ya ocurriera en “Los Visitantes ¡no nacieron ayer!”, en una formula que ya estaba desgastada cuado Cocodrilo Dundee metía el pie en el bidé.
Y si bien siempre he pensado que el primer “Mr. Bones” se deja ver por su condición de comedia desmadrada, no puedo decir lo mismo de este “Hechicero del pasado”, en el que vemos gags que ya habíamos visto antes muchas veces, donde intentando ser escatológicos se quedan a medio camino, y en donde en definitiva, te aburres un montón, y además, los protagonistas caen bastante gordos.
Cuesta acabar de verla.

Level Up

Estaba el domingo haciendo mis labores de padre (véase andar detrás de mi hija de un año, recogiendo lo que tira y quitando de en medio las cosas con las que se puede/nos puede matar) cuando veo que mi esposa había dejado la televisión encendida en el canal infantil/juvenil Boing. Justo empieza una película llamada Level Up, como la cria va a lo suyo, pasa de la tele, pero mientras la cuido decido ver la película. La verdad es que se me hizo la tarde más corta, así que habrá que repetir la jugada. Ya puestos en situación vamos con el argumento.

Tres chavales de instituto tienen un clan en un nuevo juego online tipo World of Warcraft. Echando una partida, encuentran una fase muy extraña en la que el código parece corrupto, los gráficos van y vienen y la luz de sus casas fluctúa en potencia. Al fondo de la caverna encuentran un dragón con el que acaban, y justo en ese momento aparece el malo malísimo del juego para decirles que ahora empieza la verdadera diversión. Los chavales piensan lo lógico, una nueva expansión del juego viene en ciernes y ellos son los primeros que han dado con la campaña viral. Para su desgracia lo que creen no es más que una estrategia de Marketing, resulta ser una realidad. El malo malísimo ha cobrado vida y puede crear portales para pasar del mundo virtual al físico, aunque al no disponer de mucha potencia solo podrá ir mandando esbirros. Al día siguiente de la partida, los protagonistas se dan cuenta de lo que sucede realmente, así que acceden con su ordenador al mundo virtual y consiguen sacar las armas del juego para encargarse en persona con los trolls y monstruos que les lancen. Lo curioso del tema es que los tres viven en el mismo pueblecito y que incluso se conocen pero como cada uno es de una tribu urbana distinta (el deportista, el empollón y el delincuente) inicialmente no quieren seguir con el juego en la vida real. Aunque como siempre en estas películas orientadas a los chavales, al final se olvidaran de sus diferencias y lucharan por que el malo malísimo (que tenía nombre, pero ni recuerdo ni merece la pena buscarlo) no llegue a  nuestro mundo y se apodere de él.

La película es lo que es, una cinta para chavales a los que les gusten los videojuegos (el 98%) pero no por ello tiene una factura cutre, al revés, me sorprendió mucho el CGI que utilizan para los Trolls, aunque el maquillaje de los zombies es más bien cutre, y poco original, porque hay cuatro cinco zombies y todos tiene la misma cara (probablemente fuera el mismo actor haciendo su papel tres o cuatro veces) Los chavales protagonistas, cumplen, los tres son un poco repelentes, pero sin pasarse. La película tiene la moralina típica de que hay que dejar de lado lo que piensen los demás de ti, y tu ser feliz con lo que te gusta y con tus amigos, es más bien típica y tópica, pero tampoco hace pupa. No debió de funcionar mal en los USA (ojo es peli para tv por cable, en concreto de Cartoon Network) porque seguido a la película han hecho una serie con los mismos actores y continuando la historia. A los chavales les gustara, y enfatizo lo de chavales, porque si usted ya tiene pelos en la entrepierna puede que no le diga nada.

lunes, 24 de septiembre de 2012

POLLO JURÁSICO

Jerry Cala, famoso cómico Italiano que en España conocemos más que nada por ser uno de los compañeros más insoportables que le han colocado a Bud Spencer -concretamente en “Bombardero”-, bien entrada la década de los noventa debió pensar que dirigir películas era algo fácil y que tenía un talento para el humor fuera de lo normal, así que sin ningún tipo de complejos se lanzó a la piscina con el fin de hacer películas para su propio lucimiento. Una de esas películas es esta “Pollo Jurásico”.
Rodó esto en 1994, y una vez concluida, el resultado era tan horripilante, que los italianos, dados como eran a estrenar bazofias, decidieron que la película descansase en sus latas, hasta que le concedieron un pase por televisión. Imaginaos como sería la cosa, que ni se estrenó en cines.
Sin embargo, dos años más tarde, y con la proliferación de las “Spoof Movies”, A José Frade, que cada vez distribuía menos cine (de hecho, si mal no me equivoco esta sería una de las ultimas), le dio por estrenarla en salas por todo lo alto, acompañado de una campaña publicitaria que todos recordaréis –Se exhibía un teaser en televisión todo el rato- siendo España el único país que proyectó esta película en cines, junto con Turquía. Y fue un fracaso estrepitoso. Frade comprobó que el distribuir, e incluso producir películas, ya no era tan rentable como en la década pasada, y no volvimos a ver aquellas maravillosas cabeceras de José Frade producciones cinematográficas nunca más.
Y es normal que la película fracasase. En 1996, el público ya no era nada ingenuo y se podía ver claramente que la cosa no traía nada bueno. Se trata de un “Spoof” a la italiana que aprovecha, sobretodo, el éxito de “Parque Jurásico”, pero que también le pasa factura a películas como “Drácula”, “Rambo”, “El Cazador”, “La familia Addams” o “Eduardo Manostijeras”.
Un criador de pollos viaja hasta República Dominicana para que su más preciado pollo participe en peleas de pollos clandestinas. Pronto el ave desaparece, y su búsqueda le llevará hasta Chicken Park, un lugar donde, alterados genéticamente con el adn de una ladilla prehistórica, los pollos se han vuelto gigantes. A partir de ahí, tenemos que ir adivinando que cojones pasa.
Como definiría yo esta película en una sola palabra; Insoportable. Y he intentado ser benévolo con ella, si he de decir algo bueno acerca de esta mierda, es que tiene un gag por minuto. Pero son chistes tan malos… no harían reír ni a un niño de preescolar. De hecho, parecen concebidos directamente por un lactante, pero me temo que en realidad están inventados por un retrasado mental.
Luego, a parte de lo mal que cae el Cala de los huevos, la película, en su simpleza, está tan terriblemente mal rodada, tan horrorosamente mal montada, tan aburrida, tan , tan, insípida, tan estúpida, que ni a fuerza de intentarlo puedes esbozar siquiera una sonrisa. Todo esto en algunas películas es un aliciente, un motivo para valorarlas, por lo inenarrable del asunto, pero el hijo de la gran puta de Jerry Cala, y ahí reside su merito, consigue que esto que en otras películas serían virtudes, resulte aquí algo bochornoso, cuando no de vergüenza ajena, y que acabes odiando el resultado. Es algo completamente repugnante.
Para colmo de males, al principio hay un flashback en el que Cala narra lo que les ha pasado a los pollos de su granja, y no creo que fuera por asuntos presupuestarios, si no por inutilidad, pero el caso es que estos son narrados a base de ilustraciones tipo “cartoon”, dibujadas por alguien que no sabe dibujar y sin ningún tratamiento posterior, es decir; laminas dibujadas a mano con lápiz y coloreadas con pinturas de madera de aquellas de Alpino, como en el cole.
Ni siquiera tiene valor como atentado cinematográfico (… ¿o si?). En el reparto, otros italianos alzándose, y Rossy de Palma haciendo de sosias de Morticia Addams, a base de gestos obscenos con su lengua todo el tiempo. Lamentable.
Jerry Cala, no obstante, ahí sigue dirigiendo sus películas, eso si, relegado al mundo de la televisión Italiana.
Y mi pregunta es: ¿Cómo es que este individuo sigue trabajando?

ESCONDETE Y TIEMBLA

Cuando se estrenó "Escóndete y tiembla" ("American Gothic" en versión original, muy adecuado) lo hizo un tanto de tapadillo. Eran finales de los 80, y el cine de terror se encaminaba inexorablemente hacia su crisis. A mi no me atrajo tanto como para verla en pantalla grande, pero sí alquilarla. Y, como no podía ser de otro modo, me sentí ampliamente defraudado básicamente por las mismas razones que defraudaron a buena parte del fandom adolescente de la época: la falta de truculencia, la falta de un psycho-killer icónico y unos personajes más adultos de lo habitual (resumiendo, que la peli arrastraba la coletilla de "aburrida"). Pasados todos estos lustros, decidí darle una nueva oportunidad.
"Escóndete y tiembla" posee elementos propios del "slasher" y, más concretamente, de "La matanza de Texas" (o de "Spider Baby" si nos ponemos farrucos) por aquello de presentarnos a una familia de tarados asesinos que vive aislada en la montaña, en este caso se trata de gente religiosa, anciana y anclada en los años 20. Si esto ya es inquietante, más bizarro resulta descubrir que los benjamines de la casa son en realidad adultos zumbados que se visten de niños y actúan como tales (todos ellos genuinamente odiosos). 
Hasta los dominios de semejante maravilla llegan los protas de la historia, un grupo de jóvenes... pero no tanto como nos tenían acostumbrados "Viernes 13" y consortes. Estos son menos descerebrados, y la chica de la panda no anda muy fina de la testa porque, en un descuido, mató a su bebé. Total, unos y otros entran en contacto y los crímenes comienzan a sucederse. Sin embargo, en esta versión de la historia la llamada "final girl" no logra huir, al contrario, en su inestabilidad mental entra a formar parte de la bizarra prole... y todo irá bien hasta que... er... mejor no sigo, que ya he contado demasiado (únicamente diré que lo que viene a continuación, da muuuucho gusto).
Pues sí, es un hecho que a "Escóndete y tiembla" no le sobra la sangre. Es tranquilica y, sobre todo, muy sobria. Bastante adulta. Tal vez ello se deba a las capacidades de su director, el veterano John Hough, responsable de títulos tan dispares como "Drácula y las mellizas", "La leyenda de la mansión del infierno", "La montaña embrujada", "El íncubo", "Biggles, el viajero del tiempo" o la horrorosa cuarta parte de "Aullidos". De entrada me la puse a ver con desconfianza, dispuesto a aburrirme o incluso a arrepentirme, pero poco a poco la hijaputa comenzó a atraparme y ganarse mis atenciones y favores, sobre todo con esas leves variaciones con respecto a la rutina general tan agradecidas. Y sí, a día de hoy puedo decir que, sin llegar a flipar, "Escóndete y tiembla" me resultó bastante maja y entretenida.... hay que ver cómo cambia la percepción de uno con el paso del tiempo.
En el reparto destacan, sobre todo, los actores con arrugas, es decir: Rod Steiger, Yvonne De Carlo o Michael J. Pollard.
Lo dicho, sencilla pero efectiva.

sábado, 22 de septiembre de 2012

PORQUE MOLA



Un amigo me ha enviado esta foto. Son Jack Perez, John Landis y Joe Dante. El otro es un actor. ¿Que por qué la cuelgo aquí? Porque mola.

viernes, 21 de septiembre de 2012

DESPERADO

La secuela de El Mariachi, Desperado, puede verse perfectamente sin tener que haber visto la anterior película. Para la producción no tuvo que hacer ensayos clínicos en su cuerpo como con la primera, aquí Robert Rodríguez ya había conseguido cierto reconocimiento y por lo tanto mecenas que pusieran el dinero por él. Además las amistades de Rodríguez no solo le apoyaron, sino que incluso trabajaron en el filme, véase Tarantino, Buscemi, Cheech Marin… Como protagonista, Antonio Banderas en su mejor momento, y como chica de la función una exuberante Salma Hayek, a la que se le ven ese pedazo de par de pechos que se gasta la mujer.
La película empieza con una introducción genial, un hombre visiblemente nervioso entra en un bar de mala muerte. Allí relata a los asistentes su encuentro en un bar de otro pueblo con un mariachi que arrasa el local buscando información sobre Bucho (el malo de la primera película) La escena que cuenta la vamos viendo, pero en ningún momento podrá intuirse la cara del mariachi, otorgándole un halo de misterio y también de cuento o exageración del narrador. Una vez acabada la historia todo el bar suda tinta china, y así se planta la semilla de que algo duro va a pasar. El mariachi busca venganza, quiere acabar con Bucho, y sus investigaciones le han llevado a ese pueblo. Allí conocerá a una estupenda mujer (y ciertamente esta estupendísima) que le servirá de refugio al guerrero en su momento más bajo (joder que bonito me ha quedado, coño) Poco más hay para contar, ya que la película es tiroteo tras tiroteo, tras escena de sexo muy agradecida, para tener otro tiroteo y un clímax final donde las fundas de guitarra son más de lo que parece, muchísimo más. Si a esto le aderezas con algunos toques de humor negro y un poquito de humor chusco (el chiste de Tarantino es muy gracioso, pero bastante viejo, gana por la interpretación y las caras de Cheech Marin, el barman) y luego en las escenas de acción metes cosas exageradísimas como cuando salta de espaldas de un edifico a otro, con una diferencia notable de altura y cae como si nada, pues tenemos una película de acción de las que no te cansas de ver una y otra vez.

EL POSTER EN RELIEVE DE "MAL GUSTO"





martes, 18 de septiembre de 2012

EL GRAN TORNEO

Un “Direct to video” con los que Ving Rhames suele alzarse, esta vez de procedencia británica, y de los más destacables de cuantos se han podido ver editados en nuestro país. Es más, si no fuera por su textura tan de vídeo (de alta definición y todo lo que ustedes quieran, pero vídeo al fin de al cabo) y algunos efectos y transiciones en el montaje más propios de la televisión que del cine, hubiera sido una gran película para explotación en salas comerciales.
Y vibramos y disfrutamos de su acción de video juego, de su galería de personajes y sus macarradas, pero no se nos cuenta nada nuevo. Y es que si decidimos elegir “El gran torneo” para ver, es por que no queremos ver nada nuevo tampoco. En algún lugar de Inglaterra, se celebra en la más absoluta clandestinidad, cada siete años, un torneo de asesinos en el cual un grupo de adinerados jugadores, apostarán por su favorito. Tienen que matarse entre ellos, y el que quede vivo se llevará una millonada. A Joshua (Ving), el campeón actual, que está ya para retirarse, esta vez participa motivado por la venganza; otro participante, mató a su mujer embarazada. Y el resto de participantes procedentes de todas partes del mundo, les motivan distintas razones. Comienza el torneo y todo va sobre ruedas hasta que uno de los participantes logra sacarse un dispositivo de búsqueda que se les coloca, y logra introducirlo dentro del cuerpo de un cura alcohólico (Robert Carlyle), que automáticamente pasará a ser un participante más. El resto se lo pueden imaginar ustedes.
Pues obviando un par de fantasmadas e incoherencias típicas en este tipo de productos (que excusamos porque lo que queremos es ver hostias y tiros a tutti plenn), la película está más que entretenida. Coral como ella sola, cada personaje tiene un rol y unas habilidades distintas, y eso en las películas (y en los video juegos, que se podría sacar un video juego basado en esta película perfectamente), mola que te cagas.
Y es que es tan sencillo como eso, una peli sin más pretensión que la de entretenernos, hacer que nos lo pasemos bien, y ya está. Maravillosamente rodada por Scott Mann, cuya carrera se basa sobretodo en “Directs to vídeo”, telefilmes y series de televisión.

"JUEZ DREDD" IMPRESO

 Ayer fui al cine a ver por segunda vez la peli "Dredd". Mi opinión al respecto no ha cambiado mucho desde mi reseña oficial, aunque al verla sin expectativas me gustó un poco más de lo que ya me gustó en su estreno. Y sigo pensando que él, "Juez Dredd", Karl Urban, es simplemente alucinante. Genial. Ideal. Nunca harán otro "Dredd" mejor que este, os lo digo yo. Es de una fidelidad que "duele" y todo. Por lo visto la peli no ha acabado de funcionar en nuestro país de paletos. Normal, aquí "Juez Dredd" es muy minoritario. Donde sí ha pegado fuerte es, lógicamente, en su país de origen, Inglaterra. La gran apuesta será dentro de unos pocos días, cuando se lance en los USA. De su éxito allí dependerá que hayan dos secuelas más, una situada en la "Tierra Maldita" y otra con el "Juez Muerte" y sus secuaces. Les deseo el mayor de los éxitos, pero no nos engañemos, un personaje como este es lo que es, puro culto. Por  eso tenemos que aplaudir a los artífices de la peli "Dredd", por haber sido tan valientes y osados en su apuesta. Cuando salga en dvd, me la pillo sin pestañear.
De mientras, me dio por recordar todos los tebeos que había leído de "Juez Dredd" siendo chaval... de cuando molaba, antes de que llegaran Simon Bisley y el odioso "Lobo". Y así a lo tonto, rebusqué en mi armario y localicé algunas cosillas que me apetecía compartir con todos ustedes. Cosas como, por  ejemplo, esto:




Este tomillo está fechado en 1977, de ahí la oportunista cubierta con una foto de "La guerra de las galaxias". Dentro, tenemos un compendio de comics de ciencia  ficción donde destaca, obvio es, lo referente a "Juez Dredd". Tengo entendido, y por fecha así podría ser, que esa misma historieta fue la primera de su larga trayectoria, y aunque durante años pensaba que la ilustró Carlos Ezquerra, en realidad me temo que la firma mi otro dibujante-de-"Dredd" favorito, Mike McMahon. En ella, aparece un "Juez" más estilizado, alto y delgado, más joven, menos enfadado y con un vestuario más retro-futurista, rollo "La fuga de Logan".
Sin embargo, mi verdadera pasión con respecto a "Juez Dredd" vino cuando yo cursaba séptimo u octavo de EGB y en los quioscos de mi ciudad uno podía agenciarse los comics de "Ediciones Zinco" que tan bien ilustra la siguiente foto...


Muchas fueron las horas de diversión dedicadas a este "Juez" que ya encaja más en la imagen que todos tenemos de él. El uniforme, su aspecto más adulto, su inmortal mueca de cabreo (tan bien reproducida por Karl Urban en la peli) y su físico, aún notablemente delgado y alto (el rollo mula-bruta vendría de la mano de Bisley). En fin, no puedo ser más concreto, estos comics me flipaban, los devoraba con pasión, iban cargados de detalles, estéticos y narrativos, que me fascinaban, e incluso llegué a robar a "Juez Dredd" alguna de sus frases macarras para soltar en el aula. 
Cosas como el "Juez Pez", "Spikes" o esa increíble portada de un supuesto -solo supuesto- "Juez Dredd" recibiendo metralla montado en su moto (y que tanto alarmó a un compañero de clase), se han quedado en mi mente de por vida, y ahí seguirán. Luego de la serie editada por "Zinco" (de la que tengo 13, no seguidos) llegó la de "MC Ediciones". Desconozco si "MC" era otro nombre para "Zinco", pero de esta etapa compré menos, de hecho únicamente dispongo de los números 4, 5 y 6. Quizás los relea un días de estos.
Como detalle curioso, fíjense en la siguiente imagen, sacada de uno de los ejemplares editados por "MC"...


¿Les resultan familiares esas facciones?... a mi sí, son las de Clint Eastwood... algo bastante descarado... y si no, hagan la comparativa...


Evidentemente, siendo Eastwood uno de los duros por antonomasia de los años 70, y siendo el actor que le puso rostro a un personaje con el que "Dredd" guarda tantas similitudes como es "Harry el sucio" (motivo por el que me aficioné al comic), resulta bastante lógico el parecido (con todo, hay por ahí alguien que le resta importancia ya que ,dice, "Dredd" es acérrimo seguidor de la ley y el sistema, y "Callahan", aunque también lo es de lo primero, de lo segundo pasa bastante. ¿Sí, verdad?, pero vamos, eso son apreciaciones muuuuu fricosas).
Otra curiosidad que conservo en mis armarios con respecto a "Juez Dredd" es esto:



Este dossier lo publicaron de modo muy independiente una gente que respondía al nombre de "Cactus Comics", como parte de una serie llamada "Dentro de la viñeta". En sus páginas se hace un repaso completo al origen del personaje, sus cambios y demás. La parte mala es que se editó cuando la horrible peli de Stallone aún andaba muy caliente, y con el "Juez" de Bisley/"Lobo" predominando en el mundo editorial. Con todo, la lectura es altamente entretenida e informativa, e incluye una entrevista a dos de los perpetradores del personaje, Carlos Ezquerra y Alan Grant. Tal vez la parte más reveladora es la misma introducción firmada por Grant y que arranca así: "La película "Juez Dredd" -la de Stallone- fue un fracaso porque Hollywood intentó tratar a Dredd como un héroe. Un héroe es alguien a quien tu idealizas, alguien cuyos valores morales y conducta admiras, alguien a quien aspiras emular. Según este criterio, el "Juez Dredd" definitivamente NO es un héroe. Aunque él pueda ser heróico en ciertas ocasiones, en la actualidad "Dredd" está mucho más cerca de ser un villano". ¡¡Chapeau!!. Me encantaría saber qué opina de la nueva película!!.
Y ya para terminar, y saliéndonos un poco de las viñetas, el otro día localicé esta imagen:


¿Que qué es?, ¿el diseño de "Juez Dredd" para la peli de Stallone?, ¿algún proyecto perdido entre aquella versión y la moderna?... pues no, se trata del primer concepto que Rob Bottin y su equipo hicieron para la peli "Robocop", la original. Naturalmente, como todos sabemos, no pasó la prueba y hubo que currarse otro traje pero... ¿verdad que les resulta extremadamente familiar?.
Háganme caso: Vayan a ver la peli de "Dredd", merece mucho la pena.