jueves, 14 de marzo de 2013

SIETE SUPERVIVIENTES

La historia que nos cuenta este comic, bien podría ser una de aquellas de La Dimensión Desconocida, Creepshow, o hasta Cuentos Asombrosos. Con una premisa sencilla, consigue mantener el misterio, teniendo así al lector atento hasta la última página. 

Frontera entre Francia y Suiza, diversos personajes viajan por carretera intentando llegar al país gabacho, pero una fuerte tormenta inutiliza los GPS y móviles. Poco a poco todos los protagonistas, entraran con sus vehículos a un túnel. Todo seria de lo más normal, sino fuera porque el túnel no se acaba nunca. No es que parezca que no se acaba, es que no se acaba. Entre los personajes encontramos a un profesor y su mujer que no pasan por el mejor momento de su relación. Con ellos viaja el hermano del profesor quien tiene una aventura con su cuñada. En otro vehículo, un asesino y su novieta drogadicta, transportan un alijo de heroína. Detrás de ellos un policía con un oscuro secreto, y para terminar un pusilánime hombre que quería llevar a su madre a un hospital, aunque la madre está ya desaparecida cuando se lo encuentran el resto de supervivientes. Así son siete los supervivientes, dando titulo al comic, pero no son los únicos que ocupan el interminable túnel. Para su desgracia una especie de zombies, a los que les llaman resecos un par de supervivientes de la anterior hornada que aún quedan por el túnel, y un heraldo del túnel (que controla a los resecos) intentaran darles caza para alimentarse con ellos.

Da igual los kilómetros que avancen, parece que siempre vuelvan al mismo punto. Uno de los supervivientes se percata de que el túnel se inclina ligeramente hacia un lado por lo que parece que estén dando vueltas en círculo, aunque cada vez que siguen avanzando encuentran cosas repetidas y cosas nuevas. Con cosas nuevas me refiero a por ejemplo un par de supervivientes que no son del grupo de los 7, que ya llevan tiempo encerrados en el túnel y que les ponen en situación a los protagonistas. Protagonistas que sufrirán alucinaciones visuales y auditivas que pretenden llevarles a la locura.

Puede dar la sensación de que el comic vaya a tirar por las relaciones interpersonales de los supervivientes, haciendo una vez más que la amenaza externa (los resecos) no sea tan importante como la amenaza interna (el propio grupo de supervivientes) lo que no dejaría de ser lo típico. Pero afortunadamente o simplemente para variar, el autor Luca Blengino, no se mete en camisa de once varas y no pierde de vista quien es el enemigo, los resecos y el propio túnel. Con unos dibujos muy buenos por parte de Denys (de quien no he encontrado datos) y esta historia que no es la gran maravilla pero tampoco aburre, se compone un comic interesante y resultón. Recomendable.

miércoles, 13 de marzo de 2013

CHOCOLATE

Uno de los títulos del “Cine quinqui” que aunque surgió en pleno apogeo, y quizás porque los protagonistas, Ángel Alcázar (“Truhanes”, “Han violado a una mujer”) y  Manuel de Benito ( “El Lute II”, “Los violadores del amanecer”), aún siendo habituales del género, y aunque seguramente alguna vez le dieron al pico, no eran delincuentes sacados de la calle, como si lo eran “El Pirri”, José Luis Manzano y “El Torete”, por eso esta película no goza de la repercusión que si tuvieron (hoy todavía) las películas de Eloy de la Iglesia o José Antonio de la Loma.
Dos jóvenes tiesos de dinero, bajan a Marruecos en busca de costo para venderlo en Madrid, y así poder subsistir. Mientras que uno busca el poder costearse una casa con su novia, el otro solo piensa en ganar dinero para su dosis regular de heroína en vena. Entre trapicheo y trapicheo, los chavales tienen también tiempo para prostituirse, prostituir a la novia a cambio de unas dosis de metadona, robar coches, volver heroinómana a la novia, e incluso asesinar a un cliente, en una espiral de violencia, que, por supuesto, acabará mal.
Dirige Gil Carretero, director de segunda unidad en películas de renombre, da el salto a la dirección para hacer dos películas, ambas de contenido controvertido y sórdido como son “Abortar en Londres” o la que nos ocupa.
En verdad, el hecho de tener actores haciendo de quinquis, doblados a su vez por actores de doblaje profesionales (que los yonkies de las otras se doblaban ellos mismos), no resulta tan estimulante a la hora de ponernos a verla, pero lo cierto es que, como película, no difiere demasiado de las más conocidas (y “explotation”, que “Deprisa, deprisa” de Carlos Saura, tenía mensaje).
Tenemos el mal rollo que significan los primeros planos de los chavales inyectándose un pico, y las trepidantes escenas de acción propias del cine quinqui, y además no se nos intenta colar ningún panfleto como ocurría en “El Pico”. Esto vendría a ser un híbrido entre las de De la Loma y las de De la Iglesia, que explota al máximo los atractivos del cine quinqui, y tampoco está mucho peor rodada que las otras, así pues, se le podría considerar una más.
Como música incidental, al usar música de Cam, se repiten los temas más sonados de “Perros Callejeros”.
Entretenidilla, sin más.

ASESINATO EN EL CAMPUS

Suena el móvil, lo cojo. Un buen amigo me comenta que se ha trasladado hasta un pueblo de la España profunda y ha localizado un viejo video-club repleto hasta la bandera de jugosos y polvorientos VHSs. Me dice que le suelte aquellos títulos que ando buscando como loco desde hace años, que mirará a fondo, a ver si hay suerte. Los nervios del momento me impiden racionalizar, así que le pido que me dé un poco de tiempo para mandárselos por e-mail. Accede. La siguiente vez que me llama es para decirme que no ha localizado ninguno, pero que se ha llevado algunos VHSs curiosos, de entre los cuales hay uno para mí: "Asesinato en el campus". Bueno, algo es algo... un detalle por su parte, qué duda cabe. El día que nos vemos me lo da y en cuanto veo la portada exclamo: "Anda, coño, si es Superman". Que sí, que el rubiales, y prota absoluto, no es otro que Jeff East, el limitado actor que interpretó al joven Clark Kent en el "Superman" del 78. Es decir, un año después que "Asesinato en el campus" (y es que, por lo visto, esta fue la peli gracias a la cual Richard Donner decidió ficharle... ¿qué le vería?, porque mira que es soso el mozalbete). Entre los nombres también reconozco al entrañable Charlie Martin Smith, más conocido como Charles, es el tipo ese feo y gafudo que has visto en "American Graffiti", "Starman" y que en tareas de director llevó a cabo la mítica (pero no buena) "Muerte a 33 r.p.m". Al dire, Douglas Curtis, no lo conozco. Únicamente tiene otra peli más. Sin embargo, como productor su curriculum es bien curioso e incluye "Freddy vs Jason", "Shoot´em up!" o "Shark Night 3D" (si es que Imdb no miente y es el mismo tio). En su versión original "Asesinato en el campus" se conoce como "The curious case of the campus corpse" (simpático título que se traduce como "El curioso caso del cadáver del campus") o "The Hazing", igual que esta.
Un chaval inocentón y de pueblo llega a la universidad dispuesto a hacer carrera y entrar en la hermandad de los Delta (es decir, en "Delta House", como ya sabéis quién. Por lo visto tras el exitazo de "Desmadre a la americana" intentaron relanzar la peli como "Here Come the Delts", ¡¡ja!!). Los integrantes de esta son los típicos golfos, fiesteros y bromistas que han preparado una novatada/iniciación de lo más cabrona. El prota, y otro recién llegado del que se ha hecho buen amigo, terminan de noche en el bosque con unos calzoncillos como única prenda y mucho frío. El amigo tiene un accidente y se rompe la pata. El prota sale corriendo para pedir ayuda, pero para cuando vuelven, el accidentado la ha palmado. Acojonados ante la que les espera, planean toda una trama retorcida para confundir al personal y quitarse el problema de encima. El prota comienza a tener serias dudas morales, pero les sigue el rollo. Pasado lo peor, no hay tiempo para relajarse, ya que el padre del cadáver sospecha del asunto y manda a un detective a investigar. Finalmente, el día del entierro, todo estallará a lo grande.
Pues miren, será porque ayer estaba de buen humor, o muy voluntarioso, o porque no esperaba absolutamente nada de "Asesinato en el campus", pero la verdad es que me entró muy bien. Me entretuvo. Tal vez también ayudaron lo suyo su inconfundible look setentero, o que se trataba de una cinta VHS, y a mi eso me puede... pero el caso es que no me desagradó, me pareció una peli razonablemente amena. Te la venden como comedia, pero bueno, no es algo que le haga mucha justicia. Más bien es un thriller con gotas muy enanas de humor y algunas de drama. Eso sí, se marca un final de esos "sorpresa" o "no me la esperaba" que, si lo piensas bien, tiene sentido... pero yo cuando veo una peli INTENTO no pensar, y a mi sí que me pilló con la guardia baja, lo que me dejó un regusto aún más positivo.
No es pa guardarla, ni verla otra vez, pero sí pa pasar un ratico agradable durante 90 minutos. ¿Por qué no?.

martes, 12 de marzo de 2013

NEVER SLEEP AGAIN

Mastodontico documental que analiza, tomándose su tiempo, y sin dejarse ni un solo cabo suelto, toda la saga de “Pesadilla en Elm Street” desde la primera entrega hasta “Freddy vs Jason”y que cuenta con casi toda la plantilla de todas las películas de la franquicia;  declaraciones de Wes Craven, de Jack Sholder, de Rachel Talalay, de Robert Englund, de Alice Cooper, de John Carl Buechler, de…. casi todos, excepto Johnny Depp.
Y está bien la cosa, se cuentan cosas interesantes, vemos fotos de pre-producción donde vemos el look que lucía Freddy al principio, con boina en lugar de sombrero, vemos que pinta tenía como Freddy Krueger, David Warner, que fue la primera elección para interpretar al pedófilo…La cantidad de datos, notas y curiosidades que se cuentan en “Never Sleep Again”, es infinita, además servido todo a una velocidad de vértigo, tropecientos cortes que le confieren al documental un ritmo casi de video clip.
El tema es, que yo veo las películas cuando salgo de trabajar, llego a casa a altas horas de la madrugada. Y decido ponerme el documental pensando que su duración será la estándar. ¿Y que es lo que pasa? Que se trata de un documental de ¡¡¡Cuatro horas de duración!!! Y amigos, eso, por muy interesante que esté, y a esas horas, deja K.O. a cualquiera.
Independientemente de que no son horas para ponerse a ver este tipo de cosas, el tema está en que la primera hora y media de película, que es en la que se habla de la primera película de la saga, y parte de la segunda, transcurre fluida y entretenida, pero a partir de ahí, la cosa decae peligrosamente. El aburrimiento acaba campando a sus anchas, y el ritmo ligero que lleva acaba saturando. Terminamos del Freddy hasta la coronilla.
Por otro lado, el documental, es un puto spot del remake de 2010, ya que salió justo a la vez que la película en los U.S.A. Una cosa muy oportunista, como no.
Dirigen la cosa Andrew kasch y Daniel Farrands, director especializado en rodar doces sobre sagas míticas de terror, como ya demostró en “His name was Jason” y tantos otros.

lunes, 11 de marzo de 2013

SEXO SANGRIENTO

Manuel Esteba, ya saben, ese director al que Spielberg dio su beneplácito a la hora de estrenar “El E.T.E. y el Oto”, y conocido mayormente por hacer algunas de las películas de los hermanos Calatrava, y unas pocas películas “S” de corte erótico terrorífico, debió ser el director/ autor mas inútil de la historia del cine. Ahora, si sus películas costaban tres pesetas, y daban el beneficio que se supone debían generar estos productos, es normal que se dedicara a esto del cine.
Y es que una película que se titula “Sexo Sangriento” era, para la época, un reclamo absoluto. Y no hay engaño posible, hay sexo y hay sangre… lo que no hay es película.
Y es que toda ella, desde el primer hasta el último fotograma, es material de relleno…No hay argumento, ni historia, ni cristo que lo fundó, cuando la intención es que si la haya, y además bastante pretenciosa. Les cuento: La película comienza con un cartel que nos advierte que estamos en los años 40. Un niño que jugando a pelota, acaba metiéndose en una especie de sótano, es sorprendido por una sombra que nos hace presagiar lo peor. A continuación, títulos de crédito, un coche cuya radio anuncia la muerte de franco. Todo ello muy largo, muy denso. Después, una serie de escenas de parloteo en las que detectamos que la protagonista es fan de todos los rollos paranormales. Después esta se mete en un coche y se va con otra pava a un caserón, dónde los caseros, un hombre y una mujer, les reciben, a pesar de que no sabemos a que cojones van allí.
Tienen montones de conversaciones absolutamente gilipollescas, las dos tías se enrollan, el casero las observa… entra en juego un cuadro con un tío bigotudo y unos pocos asesinatos y se acaba la película. Y del niño de la pelota, que se ve que dar lugar a lo que ocurre aquí, no se vuelve a decir ni pío.
No se entiende absolutamente nada. Y los productores debieron pensar lo mismo, a juzgar por unos rótulos al final de la película, que explican que en los años 40 había muchas casas encantadas, y ahí ya deduce el espectador que es que se trata de una casa encantada. Un absoluto desbarajuste, una chapuza máxima que hay que ver para creer. Pero es tanta la inutilidad de Esteba, que ni siquiera consigue el humor involuntario del que hacen gala estas películas… aquí tan solo nos aburrimos con las secuencias largas, y no entendemos nada. Ni vemos nada, porque la iluminación es tan penosa, que en interiores cuando está todo oscuro, no se ve absolutamente nada.
Ahora, como toda película malísima, siempre hay cosas que molan. Las que tiene este pedazo de mierda, molan muchísimo; Por un lado, Esteba no tenía ningún talento ni nada que se le pareciese, pero el tenía que llegar a la hora y cuarto de metraje como fuera, y al tratarse de una película de terror, tenía que introducirlo, que remedio le quedaba... Así, en su afán de rellenar, consigue escenas propias del cine experimental más puro, sin que el se lo planteara siquiera, intercalando en medio de la película, y sin venir a cuento, planos de una calavera con ojos, sangrando (que aunque está bien encuadrado el plano, intuimos que alguien derrama la sangre sobre la calavera con una botella desde arriba) con planos de algo que parece ser el ojo en plena descomposición de un cadáver, usando para ello el gran angular. Pues eso está muy bien, oigan. Al igual que una escena en la que la casera, le mete por el coño a la prota unas tijeras, haciéndole sangrar (y de ahí lo de “Sexo Sangriento”).
Sin embargo, las escenas de erotismo, con el lesbianismo por bandera, son lo más largo, aburrido y anti erótico que podemos echarnos a la cara. De hecho, las habitaciones del caserón dónde estas transcurren, son tan rurales que parece que estén en la habitación de un sucio burdel… pero Esteba cumplía con su cometido: El de meter folleteo ahí.
Absolutamente insoportable, no obstante, el cúmulo de subnormalidad, de desorden, de desvergüenza (para la banda sonora se roba un tema de “Goblin”, que además, creo que es plagiado, es decir, que se vuelve a grabar por otra gente, un tema que ya existía, y se mete ahí, sin permiso) y las –accidentales- cosas buenas de la película, la convierten en una cosa muy interesante para mí, y si les gusta de verdad el cine malo (que ya me duele la boca de decir que el verdadero cine malo, no es el que te divierte y con el que te echas unas risas, si no aquel que no hay por dónde cogerlo, y aburrido hasta la desesperación), entonces, descaradamente, recomiendo su visionado.
En el reparto tenemos a una  decadente Mirta Miller, que ya tenía que aceptar lo que le diesen, a Ovidi Montllor, que lo mismo le daba salir en una prestigiosa película de Imanol Uribe como “La fuga de Segovia” que en esto ¡en el mismo año!, Y Diana Conca y Vicky Palma, habituales explotadas del cine “S” que trabajaron poco, poniendo como ejemplo de sus trabajos, la cojonudísima “Secta Siniestra” del amigo Iquino, o “La caliente niña Julieta”, respectivamente.
En cuanto a Esteba, su filmografía entera es, cuando menos, interesante.

ORIGEN

Cuando se estreno esta cinta, se le dio unos aires de película sesuda que los hipsters y gafapastas (¿Hay diferencia? ¿Siguen existiendo? Es que yo me pierdo en esto de las tribus sociales de moda)  abrazaron y encumbraron a su director Christopher Nolan al status de director iluminado. En su momento no la vi en cine, y la tengo por casa desde hace tiempo, pero su duración, 148 minutos, se me hacia excesiva para el poco tiempo que tengo libre, así que aprovechando que esta semana he estado en casa con un gripazo de caballo (ojito que este año viene jodido, jodido) pues me la he puesto tirado en el sofá mientras sudaba con la mantita hasta el cuello. Y me he encontrado con que la película es una entretenida mezcla de ciencia ficción y película de ladrones, y no le veo la lectura profunda que pensaba le atribuían (¿igual lo soñé?)

En un futuro cercano, se han entrenado a personas e inventado maquinas con las que se pueden compartir los sueños, o incluso invadir los de uno y extraer información privilegiada de ellos. Cobb (DiCaprio) es uno de estos extractores. Junto con su amigo Arthur (Joseph Gordon-Levitt) organizan un equipo para realizar un origen. Este es el término que se le da a implantar una idea en una persona mientras esta soñando. Se supone imposible, pero Cobb sabe que se puede hacer, solo que para ello habrá que hacer malabarismos en los sueños, soñando dentro de un sueño, y soñando dentro de ese otro sueño, un cristo digno de uno de los golpes de Ocean y sus amigos, aunque sean de otra peli.

Sin desvelar nada más del argumento, ya que poco más hay salvo los ya spoilers que os fastidiarían el filme, si podemos hablar de otras cosas, como las actuaciones o los FX. DiCaprio siempre me ha parecido un gran actor, desde aquella A quien ama Gilbert Grape en la que sorprendía interpretando a un deficiente mental, no ha hecho más que seguir trabajando y creando buenos personajes. En Origen el actor ya está muy curtido, incluso es un hombre adulto, que al ir hinchándose un poquito, está perdiendo esa cara de niño, y hace creíble su rol. Jason Gordon-Levitt también está muy correcto, aunque este sí que sigue teniendo cara de chaval. El resto de actores cumplen, no llegan a matar pero cumplen perfectamente. En el ámbito de la actuación, no encontraremos a ninguno que lo haga mal en esta película. En cuanto a los FX, son espectaculares y de primer orden, no podía ser menos. Es un poco absurdo el tema de la gravedad (la fuerza universal) en los sueños, pero sirve para tener una escena complemente loca donde la gravedad, o la ausencia de esta mejor dicho,  permiten a los protagonistas volar por el aire como quien está en el espacio. Todo muy currado, pero mucho mucho. Y  llegamos al final de la película, y a ese plano que quiere dejar al espectador un poco contrariado sin saber que pensar, pues bien, para mí eso sobra. Vean la película y opinen ustedes si les gusta con ese plano final o lo prefieren sin el, la verdad es que tanto da una cosa como la otra, no porque sea una cosa o la otra la película deja de ser más o menos entretenida, y si algo hay que decir de esta película es que incluso con su duración pasa en un volado, como si fuera un buen sueño.

domingo, 10 de marzo de 2013

LOS CRÍMENES DEL ÁTICO

El británico Pete Walker (que no Peter!!) es un personaje bien curioso que, con los años, ha quedado en el semi-olvido. Cineasta especializado en terror (y porno-soft, o sexploitation, o llámenle como quieran) activo sobre todo durante los años 70, dirigió su última película, la simpática "La casa de las sombras alargadas" (aquella que reunía a unos abueletes Vincent Price, Christopher Lee, Peter Cushing y John Carradine), el año 1983... y desde entonces no ha hecho nada más, salvo aparecer en algún documental o reportaje. Pero vamos, que vivo está. Resulta curioso que, a diferencia de los muchos "artesanos del terror" de antaño, Walker no haya intentado regresar, ni aunque sea por la puerta pequeña. En realidad la mayoría de sus pelis son un coñazo de órdago, ¿para qué engañarnos?, no llegan a los niveles zetosos de su compatriota Norman J. Warren, aunque por los pelos.
A Walker lo descubrí de jovenzuelo a través del "Fangoria" yankee y la primera de sus pelis que alquilé fue "Terror sin habla", o "Frightmare" en su país de origen, con una atractiva portada y una trama que prometía canibalismo y sordidez. Naturalmente el resultado me decepcionó profundamente. Aún así, seguí viendo aquellas pelis del Sr.Walker que cazaba en el video-club y, salvo la mentada "La casa de las sombras...", poco lograba complacerme. Hasta que un día alquilé "Los crímenes del ático" y, por alguna razón, se quedó grabada en mi mente. Un tiempo después volví a recordarla y la busqué, lo que me obligó a comerme otras obras del señor director y que, vamos, tampoco es que me hicieran muy feliz (como "Esquizofrenia", por ejemplo). Finalmente un día vi una reseña de aquel misterioso film desaparecido en un blog americano y reconocí un par de imágenes (una de ellas, una faz putrefacta repleta de gusanos, acabó en mi facebook),¡¡por fin!!, se llamaba "The Comeback" (igual que el título hispánico, vamos), año 1978. Cuando vi la caratula (esta que tienen por aquí cerca) todo terminó de cuadrar. Gracias a mi querido "brodah" la conseguí y ayer me la zampé, por fin, tras tantos años de dudas y dudillas.
Nick Cooper es un "crooner" -a mi me recuerda bastante a Scott Walker- que regresa a su Inglaterra natal y querida tras una prolongada estancia en Los Angeles. Además de cantante, también es un puto calzonazos. Dejó su carrera cuando se casó con una pava de esas manipuladoras y ahora que le ha abandonado, el muchacho quiere recuperar fama y gloria, para lo que se instala en un enorme y neogótico caserón regentado por un par de siniestros ancianos, donde piensa grabar su nuevo disco. Mientras ocurre todo ello, su ex visita el que antaño fuera el bonito ático de la parejita y, cuando menos se lo espera, aparece un intruso vestido de anciana, con una aterradora máscara y, a base de berridos y guadaña, se la carga en lo que es una secuencia bastante impactante y truculenta (antes de su aparición, la falsa abuela va siempre acompañada de unos inquietantes aullidos). De todo esto el prota, ni papa, que sigue a su rollo, liándose con la secre del jefe y, eso sí, oyendo por las noches extraños llantos y gritos. Incluso llega a toparse con un cadáver putrefacto sentado en una silla de ruedas. ¿Se estará volviendo locuelo, o tanto la asesina de la guadaña como los momentos "Cuarto Milenio" van conectados?, ¿quizás alguien intenta hacerle perder la razón?. Caray, cuanto misterio (y cómo se nota la influencia de Dario Argento... ¿un cantante moderno enfrentado a unos crímenes bien sangrientos perpetrados por arma blanca?. Bien debió de liarla Argento en las Inglaterras cuando también Norman J. Warren plagió su "Suspiria" con "Terror", "El ente diabólico" en Espaing).
Pues sí, compañeras y compañeras, el buen regusto que conservaba del primer visionado adolescente de "Los crímenes del ático" estaba justificado. La peli funciona, y bastante bien. Toda ella va repleta de enigmáticos enigmas que te mantienen en vilo hasta el final, que es cuando se aclaran... y aunque el motivo del asesino, a pesar de ser potente, está un poco puesto ahí con calzador, lo perdonas, lo perdonas porque, de mientras, lo has disfrutado bastante y, más importante aún, has gozado de algunos muy leves pero significativos momentos de sutil escalofrío. Repito que la imagen de la vieja asesina funciona muy bien, y cada una de sus apariciones viene acompañada de una descarga en el espinazo. También molan las escenas en las que el cantante se pasea por el caserón, de noche, intentado descubrir el origen de los acojonantes llantos y berridos... sin mencionar cuando le conducen hasta el sótano y... en fin, mejor lo véis.
Muy británica toda ella y muy de los 70 (esos peinados, ese look, esas ropas, esas canciones deliciosamente horteras...), "Los crímenes del ático" no termina por ser ninguna obra maestra, ninguna maravilla ni título imprescindible del terror, pero sí una cosita bien maja y bien válida que merece verse... y, seguramente, la mejor peli de Pete Walker. Al menos de las que yo he visto, sí, sin duda.

viernes, 8 de marzo de 2013

EL OJETE DE LULÚ

“El ojete de Lulú” tiene el honor de ser una de las pocas películas porno que veáis aquí reseñadas. No es gratuito, si me molesto es por dos motivos; uno, que se trata de un producto de la factoría Franco, dos, me la puse por curiosidad, por ver cómo era una porno del abuelo, y acabé consumiéndola entera.
Ahora bien: aunque las bases de datos otorgan la autoría de este film a Jess Franco, los créditos dicen que la responsable es Candy Coster, osea, Lina Romay, y me parece que en alguna ocasión  le escuché decir que, efectivamente, la había dirigido ella. Sea como fuere, no hay mucha diferencia en las maneras de cualquiera de los dos. Es más, yo juraría que efectivamente es de Franco.
Y lo cachondo es que no es menos aburrida que cualquiera de las películas de otros géneros que filmó. Es porno, sí, pero tomado a cachondeo. De hecho, demuestra aquí más originalidad que en muchas de las otras.
Cuenta la historia de un ojo del culo (el de Candy Coster) que se lamenta de que su vecino el chocho goza de una vida sexual activa, mientras que a él no se le presta atención.
La narración es, precisamente, Lina Romay manipulando el ano, mientras una voz en off se adapta al ritmo de movimiento del ojete. La dueña del mismo no para de chupar rabos y ser follada por una serie de señores, hasta que al final le petan el culo, y el ojete, lleno de semen, acaba feliz y contento. Que quieren que les diga, para ser porno, un género que detesto, me aburre y ni considero cine, está más que divertido.
Y es que Jess Franco es único hasta para filmar porno (en el caso de que sea el director… si no, da igual). Ves unas escenas y sabes que son suyas, principalmente por como están rodadas, por lo poco sexys que resultan (tías de lo más corrientuchas, y pollas fláccidas que no se ponen duras por mucho que las actrices chupen y chupen), primeros planos de Lina Romay zampando rabos (blandos) con mucho entusiasmo y muy bien comidos, todo sea dicho, mucho bello (incluido en el ojete de Lulú…) y una sordidez que hace que, a rasgos generales, más que excitar le entren arcadas al espectador. Ergo, Franco, haciendo porno, ¡hace anti-porno! (igual que, como dicen algunos eruditos, también hacía anti-cine... tanto "anti" da que pensar si no será una excusa zafia para parapetar, simplemente, la ausencia de capacidades)
Con todo, me quedo con los títulos de crédito. Aunque reconocemos por ahí a Mabel Escaño, la mayoría lo componen nombres como Pepíto Tiésez, Mela Chupen, Jean Morcillón e Iluminado Lechez… ¿Quién da más? Para Jess Franco el porno no es motivo de paja, sino de risa, de cachondeo, de gente feliz…

jueves, 7 de marzo de 2013

ROBIN HOOD

Este clásico de Disney es una de las películas de mi infancia, no se la de veces que la vi de chaval junto a mi hermana mayor, hace poco la he revisado y me he dado cuenta de los múltiples fallos que tiene e incluso de la desgana de los animadores de la época, y aun así sigue siendo una película que se mantendrá en mi recuerdo.

La historia ya la conocéis, el ladrón bueno que roba a los ricos para dárselo a los pobres, pero en este caso los personajes son animales antropomórficos, es decir animales con características humanas. Robin es un zorro, y el pequeño John un oso. El príncipe Juan, el villano, un león cobarde y el Sr. Hiss, su sirviente, una serpiente. La película nos la narra el juglar de Nottingham, que en este caso es un gallo. Robin y el pequeño John empiezan la película desvalijando al príncipe Juan mientras van disfrazados de gitanas que leen el futuro, si ya la animadversión de Juan por Robin era patente, tras sufrir el robo, aumenta la recompensa por el villano. Para atraparlo Juan idea un plan, organizara un torneo de tiro con arco, y el ganador se llevara una flecha de oro y un beso de Lady Marian. Marian y Robin están enamorados desde jóvenes, y aunque hace años que no se ven, sus sentimientos siguen siendo los mismos. Robin participara disfrazado en el torneo para hacerse con el premio, pero sobre todo para ver de nuevo a su amada. Tras descubrirse el pastel, se organiza una buena revuelta en la que el pueblo entero se mofa de príncipe, es por ello que subirá los impuestos hasta niveles tan altos que todo el pueblo será encerrado en prisión por no poder pagarlos. Cuando en un nuevo intento por atrapar al ladrón de los bosques se dicta sentencia de muerte para el padre Tuc (el curillla del pueblo) Robin y el pequeño John irán en la ayuda de todo el pueblo.

Viendo de nuevo el filme he localizado varios gazapos, como los anillos de príncipe Juan que se llenan o vacían de gemas de una escena a otra, o la utilización del mismo plano y movimiento de personajes hasta en tres ocasiones distintas y con fondos distintos, pero aun así se ve que es lo mismo que ya habíamos visto antes (esto es una escena en la que una conejita se ríe tanto que acaba dejándose caer contra un árbol, pues bien, esto lo vemos tres veces) Conocido es también que en Disney se reutilizaban animaciones de anteriores películas, esto es coger una escena ya hecha, en este caso un baile de Blancanieves con los enanitos, y dibujar encima de los personajes siguiendo los movimientos para tener una escena “nueva” con los personajes de la nueva película. Aquí es la escena del baile en el bosque de Sherwood. Es por estos pequeños fallos y detalles de algo menos de calidad a la que nos tenia acostumbrada la factoría del ratón, que pensaba que esta película la dibujo y animo un equipo B de Disney. Pero revisando las producciones de la época, esta película es de 1973, no veo cercana en el tiempo ninguna película importante en la que estuviera trabajando el grueso de la compañía, así que no se si era cierta desgana, poco presupuesto o qué, pero vista ahora se ve que esta un escalón por debajo de lo que esperaba, y aun así sigue siendo de una calidad abrumadora. En estas fechas que nos movemos es más fácil y barato realizar una animación 3D, así que poco  a poco estamos perdiendo la antigua animación, e incluso lo que es un simple dibujado a lápiz (que atención en este filme podemos ver muchos trazos de lápiz sin borrar) y es una pena. Yo se la pienso poner a mi hija cuando tenga algo más de entendimiento, porque además tiene una preciosa banda sonora. ¿Una película menor de Disney? Puede que sí, vista en perspectiva, pero sigue siendo un clásico, y los clásicos nunca mueren.

LA ESPADA INVENCIBLE

Terry Marcel. Fíjense en este nombre, a mi me parece bien bonito. Si hubiera nacido anglosajón, como él, me hubiera gustado llamarme igual. Terry Marcel. El señor Marcel posee una filmografía bastante curiosa. Arranca, básicamente, a inicios de los 80 con comedias tirando a ignotas, para, en plena fiebre del cine espectáculo Spielbergiano-Lucasiano, subirse al carro de la fantasía destinada a todos los públicos, pero a base de calderilla. Desvirgándose justamente con esta "La espada invencible", continuando con la oscura -y curiosa- "Prisioneros del universo perdido" y cerrando el círculo con, tal vez, su peli más conocida, "Jane en busca de la ciudad perdida" (evidentemente inspirada en ya saben qué saga). La cosa no debió de irle muy bien, porque a partir de ahí se especializó de modo exclusivo en dirigir capítulos de series televisivas.
"La espada invencible" entra de lleno en la categoría de la fantasía heróica, o incluso la espada y brujería, unos años antes del "Conan" de John Milius que tanto inspiró a unos y otros. Es decir, que en ese sentido la peli de Marcel vendría a ser incluso pionera. En realidad si hay alguna fuente de la que el cineasta churrupetea no es del personaje de Robert E. Howard (y sus novelas) sino de "El señor de los anillos"... o eso creo yo. Pero a niveles estrictamente cinematográficos, la verdadera fuente de ideas y robos es "La guerra de las galaxias". Una teoría que creía exclusivamente mía, pero por lo visto, y tras consultar Imdb, es bastante oficial. Veamos...
Como buen culebrón de espada y brujería, "La espada invencible" gira en torno a la venganza. Aquí todo el mundo se quiere vengar de algo. El prota de su hermano mayor, el malo de la peli, después de que este se cargue a su amada esposa y a su respetado padre. Antes de morir, el progenitor le entrega al hijo bueno una espada mágica con poderes propios. El mozo sale en busca de ayuda, agenciándose a un gigante, un enano y un gnomo. Bien, este último no se puede decir que sea muy bajito, ni lleva un ridículo gorro rojo, en realidad tiene las orejas puntiagudas y dispara flechas, por lo que deducimos que es un elfo. La panda se une a un pobre hombre (y digo pobre porque en 15 minutos le amputan la mano, le clavan una flecha y le meten de hostias) cuyo pueblo fue masacrado por el malo y, claro, quiere vengarse. El malo, por su lado, ha secuestrado a una monja por la que pide un montón de oro a cambio, así pues el equipo de los "good guys" aprovecharán su rescate para desahogarse de todos esos deseos revanchistas que les impiden dormir por las noches.
Qué duda cabe que el rey de la fiesta es el gran Jack Palance, quien da vida a un mega-malvado vestido de negro que se llama Voltan, lleva un casco igual al de "Darth Vader" y de vez en cuando consulta con un brujo encapuchado conocido como Señor Oscuro. Por cierto, que a Voltan le gusta más matar que a un tonto una piruleta, cosa a la que siempre recurre ante la duda. Todo ello, más la espada mágica con la empuñadura iluminada de verde, los impolutos ropajes blancos del héroe cuya única meta es ayudar al desvalido, el gigante que parece Chewbacca y su relación con el enano, que recuerda a la de C3PO y R2D2, más toooodos los rayitos de colorines y efectos de sonido entrañablemente cutre-salchicheros, evidencian que Marcel tomó buena nota del clásico de George Lucas, que para algo era el título fantasioso de cabecera en la época.
No es que "La espada invencible" sea la diversión personificada. Su trama previsible y super-lineal impiden que nos distraigamos lo necesario, pero tampoco es que nos aburramos mortalmente (en realidad, y aunque el ritmo general es lentillo, las secuencias más movidicas se resuelven a toda hostia, sin florituras). El aspecto general del film, así como sus simpáticos trucajes, la ingenuidad de todo ello y el regusto a cuento de hadas churrigueresco, le otorgan un indudable y entrañable encanto que contribuye a hacerla bastante simpática. Maja. Algo que me temo no compartieron aquellos que fueron a verla al cine en su día, ya que nunca hubo la segunda parte que, indudablemente, Terry Marcel tenía en mente. No porque sí "La espada invencible" en v.o. se hace llamar "Hawk, the slayer", en referencia al protagonista ("Halcón" en la versión castellana), título nacido para ser una franquicia. Al final de la peli, Jack Palance muere, pero es rescatado por el Señor Oscuro con intención de devolverle a la vida. Y una bruja buena se despide del "Halcón" con un "Volveremos a encontrarnos". De hecho, la secuela ya tenía título y todo, "The Slayer returns. The Hunt begins"... aunque realmente no se anunció hasta el año 2009. ¿¿Cómor??. En todo caso, nunca llegó a realizarse.
El reparto reserva algunas agradables sorpresas, como encontrarse con la musa de Lucio Fulci, Catriona MacColl, Patricia Quinn (la Magenta de "The Rocky Horror Picture Show"), Roy Kinnear, Patrick Magee (habitual en el cine de Kubrick), Graham Stark (habitual en la saga de la pantera rosa), y, curioso, dos actores que volveríamos a ver en futuras y notables muestras de espada y brujería como Ferdy Mayne (que haría un papel parecido en "Conan, el destructor") o, sobre todo, Bernard Bresslaw quien, mientras en "La espada invencible" interpreta a un gigante, en la también (medio) inglesa "Krull" hace lo idem con un cíclope.
Así mismo cabe destacar los créditos iniciales y finales, precedidos por el dibujo animado de un halcón volador, la banda sonora de inesperado ritmo discotequero (y con un tema heróico que suena cada vez que aparece "Halcón" blandiendo su espada mágica) y la marcianada de la carátula española que otorga la paternidad de la película a dos caballeros, el colega Marcel y Jack Gill. En realidad el segundo ejerce de productor-mecenas de lo que es una curiosidad bien agradable y que, desde ya, entra a formar parte de mi elitista colección de cintas VHS.

miércoles, 6 de marzo de 2013

INTERVIEW: PETE TOMBS

Decidido a darle continuidad a la sección de entrevistas, y teniendo en cuenta lo mucho que nos gusta el cine exótico, una de las personas que más me interesaba entrevistar, ha tenido la gentileza de concedernos una interesante entrevista para este humilde blog. Uno de los referentes literarios a la hora de consultar sobre películas Pakistaníes, Turcas, mexicanas… y es que de esto sabe un rato, prueba de ello son sus dos libros, el inédito en nuestro país “Inmoral tales” o el imprescindible “Mondo Macabro”, que, supongo, todos los que leéis este blog, conoceréis de sobras. Por si eso fuera poco, “Mondo Macabro” es un sello de distribución de dvd cuyo catalogo es toda una declaración de principios, y también es el nombre de una serie de televisión que analiza estas cinematografías.
Nuestro entrevistado también es productor de cine exótico, valga como prueba la pakistaní “Hell´s Ground” así como la dirección de diversos documentales sobre el tema.
Aquí les dejo con lo que nos contó este investigador del cine más ignoto y extraño… Mr. Pete Tombs.


 ¿Cuándo eres consciente de que existe un tipo distinto de cine al que se hace en los grandes estudios

 Fui muy afortunado. Creciendo en el Reino Unido  cuando aún se pasaban películas extranjeras en televisión, y pronto le cogí el gustillo a aquellas películas que no “venían de Hollywood”. Cosas tan diversas como “Antonia das Mortes” y “Morgiana” eran programadas en la televisión del Reino Unido y me abrieron los ojos sobre lo que estaba ocurriendo ahí fuera. Luego, en los cines de barrio de Londres llegué a ver las películas de Paul Naschy, Jess Franco, la saga de los templarios - sobre las que yo no sabía nada, únicamente que eran diferentes y, por tanto, interesantes. Luego vinieron los primeros días del vídeo club, debido a que fue recibido como una amenaza de cara a la distribución en salas de cine, ninguna de las grandes compañías explotaban sus películas en vídeo, así que fueron primero las películas baratas y de serie B las que ocuparon ese vacío. De ahí viene todo aquél pánico de los “Vídeo Nastys” en el Reino Unido. Fue una gran oportunidad para ponerse al día con aquellas extrañas películas antiguas que nos habíamos perdido la primera vez y para entonces supongo que había desarrollado un gusto por ellas.


¿Qué película es la que te motiva a indagar es estas cinematografías exóticas?

Te contesto en la pregunta  anterior.


¿Por qué crees que el terror es el género mayoritario dentro del cine más marginal?

Supongo porque con el terror hay pocas reglas, excepto que tienes que impresionar y sorprender al espectador. Y si bien esto puede llegar a ser tedioso (demasiado gore, etc…), a menudo significa que se han esforzado en crear una atmósfera sugestiva, donde cualquier cosa puede suceder. Las películas de terror suelen ser la carta de presentación de nuevos escritores y directores que no disponen de mucho presupuesto, y por lo tanto tienen que trabajar más duro para conseguir lo que quieren en la pantalla lo que llama a la ingenuidad del cineasta. Así que es un buen campo de pruebas.

¿No crees que se tiende a exagerar el atractivo de este tipo de películas? Sobretodo el cine turco o asiático en general.

Constantemente me sorprendo por las cosas que me encuentro en las viejas películas turcas de género. En el mejor de los casos son tan viscerales y extremas, que rompen la cuarta pared y parece que nos agarran por la garganta. Estoy de acuerdo en que a veces existe, entre los admiradores de estas películas, cierta tendencia a alabar sus virtudes y a ser ciego ante sus defectos. Sin embargo, creo que eso no es diferente a la pasión de los hinchas de fútbol a la hora de defender el honor de su equipo, sin importar cuantos malos partidos juega.
Con las películas asiáticas, tal vez es un poco diferente. Hay una especie de elitismo cultural en torno a cuando la gente elogia algo en películas coreanas (por ejemplo) que rechazarían en películas similares rodadas en su propio país, únicamente porque están respondiendo al "exotismo" de esas producciones extranjeras. Hoy día cualquier cineasta tiene acceso a cualquier película del resto del mundo, de un modo que antes no pasaba. Así que las cosas tienden a ser más homogéneas. Tienes que volver a los 70 y 80 para encontrar películas más “puras” en el sentido de que los cineastas no están influenciados por algo que  han visto en la película de otro. Están más influenciados por la "vida".

¿Crees que todas estas cinematografías exóticas pierden su esencia cuando dejan de ser inocentes y aprenden (o intentan) a hacer pelis como las de Hollywood?

Me remito a la anterior pregunta. Sí, estoy de acuerdo. Ocurrió con el cine indio cuando se volvió sofisticado y destinado a  las clases medias. Mira la diferencia entre “Don” de 1978 y el remake con Shahrukh Khan.

¿Conoces la película “The Room” de Tommy Wiseau? ¿Qué opinión te merece? ¿Sería una película exótica?

Sí, la conozco. No es una película de la que tenga mucho que decir. Creo que pertenecería más a la categoría de "tan mala que es buena". Pero yo realmente no me suscribo a ese modo de ver el cine.

Últimamente me atraen mucho cinematografías como la Peruana ( El cinerural Peruano) con títulos como “El Tunche” o “Condenado en la pequeña Roma” o aquí en España el cine Evangelista Gitano con películas como “Mis quejas haciaDios” o “El tormento de la separación”. ¿Conoces algo de estas cinematografías?


He visto algunas películas peruanas del género que mencionas. Me parecieron interesantes, hechas muy pobremente en vídeo y difícil de verles el sentido. Pero puedo ver que ahí fuera existe un área de interés, sin duda. Uno de los muchos puntos de interés en el cine, es que puede mostrarnos un mundo del que sabemos muy poco, y estas películas son una ventana a diferentes mitologías y lugares que no han sido sobreexplotadas cinematográficamente. Pero sospecho que estas películas están hechas por personas que tienen un amplio conocimiento del cine de terror de todo el mundo, por lo que no es "ingenuo" con respecto a otras cinematografías de las que hemos hablado, como el cine “pop” turco, por ejemplo.

Estas cinematografías son similares a la nigeriana, “Nollywood”. ¿No te parece la cinematografía actual más honesta e ingenua?

Sí, hay una similitud. Pero creo que las películas de vídeo africanas, por razones históricas y culturales, se dan en un entorno muy diferente con respecto al de los Peruanos. Por ejemplo, hay un enorme mercado para las películas nigerianas, por lo que en gran medida son "mainstream".

Creemos que en un futuro todas las cinematografías terminarán alcanzando un nivel de producción estándar. ¿Cual crees que será el último país en hacer este tipo de cine de baja calidad pero muy honesto y sincero? ¿La última cinematografía exótica?

Sí, como he tratado en las respuestas a las preguntas anteriores. Es muy difícil ahora para los cineastas no ser influenciados por otros cineastas. Sé que cuando empecé a ver películas de vídeo africanas (tal vez a mediados de la década de lo 90) estaba esperando encontrar una especie de genio salvaje y original, como Mojica Marins de Brasil. Pero no lo hice. Las películas eran interesantes por sus escenarios exóticos y temas y las diferentes situaciones sociales y morales que retrata. Pero no eran cinematográficamente interesantes en la forma que Mojica Marins sí era. Ese tipo de originalidad era rara entonces y lo es aún más hoy en día, me temo, cuando todo el mundo está buscando otra versión de lo mismo que tuvo éxito el año pasado.
Una de las cinematografías mas interesantes de las que me he topado, y que conozco muy poco, son los llamados "Home Vídeos" hechos en México en los años 80 y 90 (y que todavía se hacen, aunque hoy día son en su mayoría "películas Narco", sobre las guerras de traficantes), rodados con celuloide (16 mm en su mayor parte), destinados originalmente a los videoclubes de habla hispana. Algunos son realmente salvajes y fascinantes. Podría mencionar “El violador Infernal”, “Intrépidos Punks” (ndt: ambas reseñadas en “Malas pero divertidas”), “Siete En La Mira”, películas concebidas únicamente para impactar y entretener. Creo que con esos objetivos siempre van a producir algo de interés, y para que esto ocurra, es necesario que estas películas vengan de países dónde la diferencia entre  ricos y pobres es muy grande.
Por todas estas razones creo, que tal vez,  Pakistán DEBE ser uno de los últimos reductos de la especie de exotismo del  que estamos hablando. Pero es un país donde te pueden pegar un tiro por herir la sensibilidad de alguien, así que entiendo perfectamente que el cine no sea una prioridad en la agenda de nadie.

¿Qué opinas de productoras como “Tom Cat films” que explotan las carencias (con intenciones estéticas), incluso teniendo recursos y aptitudes para hacer películas más convencionales?

Supongo que hay un mercado para lo que hacen. Yo no las encuentro ni entretenidas ni interesantes. Creo que a la hora de hacer películas siempre hay que "disparar a la luna", es decir, llegar tan alto como se pueda. Fracasar en el intento es parte del precio que se paga, pero el esfuerzo que conlleva es lo que hace que la película sea interesante de ver. Los productos de baja estofa hechos deliberadamente son una consecuencia de la economía de mercado y deberían ser evitados por la mayoría de los cineastas (y por la audiencia).

Tu libro “Mondo Macabro” se editó en España, sin embargo, tu libro junto a Cathal Tohill, “Inmoral Tales”, que habla de cine Europeo, no. ¿Por qué?

La versión en español de “Mondo Macabro” se hizo un año para el Festival de Sitges como proyecto especial. Fue una buena oportunidad de obtener una versión a todo color del libro por ahí (y de tener un capítulo actualizado sobre Pakistán que no estaba en la edición en inglés). Nadie me ha pedido que haga lo mismo con “Inmoral Tales”. Pero ¡estamos abiertos a ofertas!

¿Tienes algún proyecto editorial en mente?

Ahora prefiero escribir ficción. ¡No hay tantos datos que verificar!


Tus cinco películas favoritas y cinco que no te gusten

Mi lista de favoritas varía cada semana. No me gusta despreciar el trabajo de otros. Si no me gusta, ¿qué mas dará?, estoy seguro de que muchos otros sí lo despreciarán. Hacer una película, cualquier película,  conlleva tal esfuerzo que felicito a todo aquel que es capaz de lograrlo.

Cinco directores que te gusten y cinco que no te gusten

¡Mira la respuesta anterior!


¿Algo que añadir? ¿Quieres decirles algo a los lectores de “AQUÍ VALE TODO”?

  Continuad viendo películas…





martes, 5 de marzo de 2013

EL DIABLILLO CALIENTE

Más conocida internacionalmente como “Evil Toons”, se la identifica también con los títulos de “Dibujos maléficos”, “Dibujos infernales” o el que recibió en nuestro país a su paso por vídeo-clubs, el espantoso (y no obstante, divertido) “El diablillo caliente”.
Se trata de una película al peso de las que hacía (y hace) Fred Olen Ray, cuyo principal atractivo es ver como se desenvuelve el llamado rey de la -mal llamada- serie B moderna (o la de los ochenta) mezclando animación con imagen real. Aunque sea poca cosa… porque tampoco tiene mucho dinero para ello.
Un grupo de chicas acude a hacer limpieza en un caserón durante un fin de semana por aquello de ganarse unos dólares. De pronto, son interrumpidas en sus quehaceres (básicamente, despelotarse y practicar numeritos eróticos sin venir a cuento) por un extraño individuo con aspecto de brujo, que les entrega un paquete. Las chicas deciden abrirlo y  descubrirán que se trata de un libro sobre magia negra (inspirado en el Necronomicon de “Posesión Infernal", por supuesto) del que surge un extraño diablillo de dibujos animados (diseñado por el ilustre fanzinero Chas.Balun), completamente deudor del de Tasmania de la Warner.
Pronto poseerá, física y endemoniadamente, a una de las jovencitas, y comenzará el festival.
Es una tomadura de pelo muy recurrente en la "serie B", que el elemento que sirve de reclamo en una película, posea a un personaje de carne y hueso como excusa para no tener que mostrarlo más en pantalla y así ahorrarse un dinero. Pasaba en “Troll” -este se metía dentro del cuerpo de la niña protagonista-, y pasa aquí, con lo cual vemos un poco al diablillo del título (una animación chusquera, pero no tanto como cabía esperar) cuando hace acto de presencia a los cuarenta minutos de metraje, y otro poco en el desenlace. Así mismo, a David Carradine, que también sirve de reclamo dando -escasa- vida al extraño brujo, lo vemos en pantalla un poco más, pero bastante menos de lo prometido. Así pues, el grueso de la película se reduce a las cuatro féminas protagonistas teniendo conversaciones estúpidas y mostrándonos, pizpiretas, sus anatomías sin ningún tipo de prejuicio, y si me apuran, incluso sin explicación. Cosa que se agradece, cuando dos de las tetas que vemos alegremente son las de la  una esplendida Monique Gabrielle pre-multioperaciones, que, literalmente, deformaron su rostro y cuerpo. Aquí nos ofrece un destete tan eterno como gratuito, y que se antoja, al final, lo mejor de la película. Así que imagínense…
Con algunos planos más, la intervención de Dick Miller, como encargado de la empresa de limpieza para la que trabajan las chicas, resulta antológica y altamente divertida. Momentos como cuando su personaje ve viejas películas de Dick Miller en la tele, y dice “No entiendo por qué la academia no le ha dado un Oscar a ese tío”, sin duda se ganarán la complicidad del respetable.
La película es desmesuradamente mala, incluso para ser de Fred Olen Ray (que las tiene mejores y también peores…) pero como es ligerita en cuanto a argumento (y ropa interior), con una trama tan sencilla que hasta el más tonto podría entender, de ritmo tampoco anda mal y escueta en su duración,  la vemos,  nos echamos unas risas, incluso nos tocamos en la intimidad, y nos quedamos tan a gusto. Siempre que seamos conscientes de lo que estamos viendo, claro.
Sí, “El Diablillo caliente” resulta un entretenimiento tonto, hasta recomendable.

lunes, 4 de marzo de 2013

LA CARRERA DE LA MUERTE 2, EL ORIGEN

Lo primero que sorprende de esta segunda entrega del remake homónimo de Paul W.S. Anderson -con Jason Statham de prota-, es que parece haber sido confeccionada con más medios de lo habitual para lo que sería una "secuela directa a dvd". Uno podría dudar de ello; tal vez en los USA sí se estrenó en salas, solo que no funcionó y bla, bla. Pero no, basta con echar un vistazo al reparto para cerciorarse de que todo cuadra: ¿Ving Rhames, Danny Trejo y Sean Bean en plan "secundarios de lujo"?, ¡tate!.
Aunque el cartel lo ignore, en el doblaje se añade un "el origen" al título. Pues sí, esta segunda entrega recurre al manido truco de la precuela, narrando los hechos que precedieron a la primera y explicándonos cómo dio origen la puñetera carrera mortal y por qué y de qué manera. ¡Como si nos interesara!. Según Imdb (porque yo ni flowers... la parte 1 me gustó, pero no tanto como para recordarla al dedillo), "Death Race 2" basa su trama en el primer "Frankenstein", que muere al inicio de "Death Race 1" y del que Jason Statham heredaba el nombre/uniforme. ¿Ah, sí?, pues vale. El caso es que este, llamado Carl "Luke" Lucas, es el típico delincuente de buen corazón nacido para triunfar perdiendo, o perder triunfando. Guapo, calvo como Statham (pa no perder el hilo), bueno con los puños, gran conductor (¡obvio!), duro pero sensible, traicionado por sus compañeros de robos (él no quería que nadie muriera, ya saben), justo y, según una escena concreta, maravillosamente bien dotado sexualmente, el amigo Carl terminará envuelto en la carrera de la muerte muy a su pesar (y defendiendo a otro recluso, en este caso un autista, que no falte). Pero antes, toca el "Death Match", el precedente a las carreras de coches, es decir, prisioneros dándose de yoyas y matándose a palos para ser emitido mediante antena parabólica y saciar así la sed de sangre de la plebe. Tras ello tenemos al malvado mandamás de una gran corporación que todo lo domina (y no es la O.C.P, sino una que se llama igual que un amigo mío al que tenía mucha manía), interpretado por el bueno de Ving Rhames, y una zorrupia ambiciosa y despiadada que está bastante rica. Los combates dan pie a un motín, lo que obliga a sus creadores a buscar nuevas ideas, y ahí es donde se les ocurre el tema de los autos tuneados a lo "Mad Max 2". Hay una subtrama concerniente al ex-jefe del prota que lo quiere muerto y ofrece una recompensa a todo aquel que, estando entre rejas, se lo cargue. Y por lo demás, pues los ingredientes habituales de la saga y de cualquier muestra de cine chuloputesco destinado a los poco exigentes y muy impresionables paladares del público adolescente moderno: bugas, montaje follao, tipos duros, cachas y tatuados, lenguaje callejero y tías buenas, muchas tías buenas con metralleta, todas ellas reclusas, claro, no hay ni gordas, ni flacas, ni bajitas, ni marimachos, ni negras... en el futuro las cárceles de mujeres de los Estados Unidos irán repletas de pibones tremebundos. Lo normal.
Lo curioso de "La carrera de la muerte 2" es que deja de ser razonablemente entretenida, o soportable, justo cuando arrancan las carreras de coches. ¿Por qué?, ¿más de lo mismo tal vez?. No logran resultar emocionantes, ni espectaculares, a pesar del abuso de cámara lenta (pero abuso, abuso) y ciertos momentos de truculencia demasiado escasos. A medida que nos aproximamos al final la cosa se anima un poquico. Todos los enemigos de Carl "Luke" Lucas mueren en manos ajenas y él termina envuelto por las llamas, dando pie al nacimiento de "Frankenstein", con su careta de acero inoxidable y dispuesto a vengarse de los que le han manipulado y puteado (y aún están vivos). Es decir, poca cosa, tan poca que, nada más comenzar a relucir el personaje... ¡¡se acaba la puta peli!!. En otras palabras, habrá que intentarlo con la siguiente, "Death Race: Inferno" (aunque en la portada el prota sale luciendo su  rostro normal... y eso no es "cool"), a base de casi idéntico reparto (salvo Sean Bean, "sustituido" en su función de actor video-clubero por Dougray Scott) y chanante eslogan: "la saga más macarra del cine".
Paul W.S. Anderson se reserva para la ocasión el rol de productor y de "ideador" de la historia de base... para lo cual, me supongo, no tuvo que hacer grandes esfuerzos (imagino que la escribiría en una servilleta de papel durante la primera reunión). Vamos, que el texto que reza al pie del cartel español es mentira cochina. Le acompaña una vez más Roger Corman, que como saben fue productor también no solo del remake, sino del simpático film original del año 75.
No corran por verla, déjenlo pa cuando les sobre mucho, mucho, 
mucho, mucho, mucho, mucho, mucho, mucho pero mucho tiempo.... y el aburrimiento alcance cotas incluso dolorosas.

EL CABALLERO OSCURO: LA LEYENDA RENACE

La primera parte de la trilogía sobre Batman de Nolan, deslumbro al mundo con una forma realista y dramática de presentar al superhéroe de Gotham. En su secuela dio otro golpe de efecto con un villano que en mi opinión estaba enorme, y es en esta tercera parte en la que se estropea todo, volviendo la película en un melodrama de duración excesiva y trama insulsa.

Han pasado varios años desde que Batman colgara con las culpas de los crímenes de Harvey Dent y con el asesinato de este. Todo ello se hizo para que saliera adelante la Ley Dent, una ley con la que cientos de delincuentes están encerrados en la cárcel sin posibilidad de salir por beneficios penitenciarios. Bruce Wayne anda recluido desde entonces, no se deja ver en público y vive amargado por la pérdida de la mujer que amaba. Su empresa tampoco va viento en popa, Industrias Wayne invirtió una buena parte de sus activos en una nueva fuente de energía, pero al poder ser transformada como arma dejaron el proyecto cerrado, siendo este un gran agujero en las cuentas. La aparición de un grupo de terroristas capitaneados por el mercenario Bane, harán que el protagonista vuelva a enfundarse el traje negro y les plante cara. Desgraciadamente para el héroe, el tiempo que llevaba fuera de la circulación y la fuerza bruta del mercenario, deja a Batman para los zorros. Bane se encarga de trasladar a Wayne con la espalda destrozada, a la prisión en la que paso la mayor parte de su vida. Esta es una prisión pozo, solo se puede entrar o salir de ella por una gran abertura redonda. Solo una persona consiguió salir de allí escalando, ahora Wayne espera recuperarse de su lesión de espalda, escalar las paredes del pozo y regresar a Gotham para poner fin a los planes de Bane y el consejo de las sombras. Y es que mientras Batman volvía a estar ausente, otra vez, Bane y sus chicos han tomado el control de la ciudad utilizando el proyecto energético de Industrias Wayne como arma con la que chantajear a todo el mundo. La ciudad está cerrada, no se puede salir ni entrar, el caos gobierna y la policía ha sido atrapada en los túneles del metro de la ciudad. 

La película se hace larga, es larga y se hace larga por momentos, le sobran escenas enteras, como esa en la que Alfred le expone a Bruce todos los planes de futuro que tenia para él. Que muy bonito y muy paternalista, pero quiero ver una de superhéroes, no un dramón de antena 3 al mediodía. Toda la historia en el pozo es otro desatino, no se lo cree nadie, por favor. El juguetito de esta entrega, el Batplano, no solo es feo de cojones, es también lo mas anti aerodinámico que han visto mis ojos, vale que la fantasía entre dentro del genero superheroico, pero esto ya clama al cielo. Y vamos a por el villano, a por Bane, vamos a despacharnos a gusto. Es una mierda de malo, que sí, que el tio está muy grandote y tiene las espaldas de un armario ropero, pero no da sensación de amenaza, sobre todo cada vez que abre la boca y se escucha esa vocecilla. Con el tráiler de la película llegaron las quejas a la voz de Bane, se dijo que se retocaría un poco para hacerla más entendible, no sé si lo hicieron al final o no, pero en USA tampoco quedo la gente muy contenta con la voz final de Bane. Aquí en el doblaje, imagino que quisieron que quedara lo más parecida posible, porque simplemente es sonrojante. Luego está la actuación de Tom Hardy, lamentable también. Hardy no es Hugo Weaving, y se nota. Bane lleva la boca tapada, dejando los ojos para mostrar emociones, pero lo dicho, no es Weaving, quien con toda la cara tapada en V de Vendetta era capaz de proyectar al espectador emociones, con el simple movimiento natural de su cuerpo, Hardy lo intenta, y fracasa estrepitosamente en los discursos que da. Da unos pocos, en el campo de futbol, presentándose y acojonando a toda una ciudad, luego en la fuga de la prisión, en la que hace mas aspamientos con las manos, intentando dotar a su actuación con más fuerza, pero no lo consigue, y al final, antes de luchar otra vez con Batman, y haciendo lo mismo de antes, algún movimiento de manos, y algún que otro giro de cuello, pero ya. Como espectador no sabía si Bane detrás de esa mascara, que no sé porque me recordaba a un cangrejo, estaba enfadado, riéndose, o triste de cojones, y es que el resto de su cara no cambia en ningún momento. Para mí de lo peor de toda la película es la sosa, sosísima actuación de Tom Hardy, sorry tio, pero ciclarse hasta casi el infinito no es lo único. En cuanto a las peleas….habia escuchado que las peleas eran brutales, y brutal es la decepción que me lleve. No sé quien haría las coreografías de dichas peleas, pero son malas, torpes, lentas y están muy poco ensayadas. Si veis la película en breve, fijaros como no dan la sensación de tocarse en ningún puñetazo, habiendo algunos en los que se ve claramente que el puño paso a dos metros de distancia del oponente. Además habiendo sido entrenados por el consejo de las sombras, que recordemos eran casi ninjas, estos dos no dan una patada ni levantan un pie del suelo, todo puñetazos y mal dados.

Lo mejor de toda la película es justamente lo que no tiene que ver con Batman, el personaje de Joseph Gordon-Levitt y su destino final. El resto, un gran bluuuf.

TROLL

Olvídense de “Troll 2”, porque a parte de no tener nada que ver con esta, es el puto lastre que hace que no se reconozca a esta como la buena peli barata que es.
Y es que la “Empire” se está ganando, con el paso de los años, trato de favor,  y la nostalgia, obviamente, hace mella en los visionados. Como no voy a tener cariño a esta película, si recuerdo como si fuera hoy el día que bajé al videoclub de mi barrio, el “Leti” y vi por primera vez aquella carátula con ese troll sujetando una pelota. La fascinación ante tan bonita obra de arte que es la carátula, será la misma que sentirían ustedes, los que anden entre los 35 y los 40 y la vieran sobre 1986 en los video clubs.
Lógicamente la alquilé, y, obvio, me gustó.
Al cabo de los años, la he visto varias veces y siempre me ha gustado, pero esta ultima vez, me ha parecido una película muy lograda, muy divertida y tan barata, que es imposible quitarse el sombrero ante el resultado final. Y eso que ella entera es, una soberana tontería.
 También conocida como “Torok, el Troll”  cuenta como la familia Potter (Ya saben; Harry Potter y su gorra del bétis), se instala a un nuevo edificio. Allí, trasteando, la niña de la familia topa en el sótano con un Troll, que pronto la poseerá y hará trastadas en su nombre. La cosa está, en que este Troll es un príncipe desterrado y convertido en asqueroso Troll, que cuando consiga convertir en bosque todos los apartamentos del edificio, dominará el mundo, que se convertirá en un enorme bosque lleno de elfos y hadas. Junto con una bruja de aquélla época, la familia Potter logrará que este maléfico personaje, no logre su cometido.
Obviamente, lo bueno de esta película, a parte del Troll –que es como debe ser un Troll, es decir, como los de “David el Gnomo”- son los efectos especiales creados por el director, esa maravilla de hombre que es John Carl Buechler, que comprenden desde el maquillaje del Troll a las chulísimas criaturas del bosque.
La película, que oportunamente, se creó en tiempos en que películas del mismo corte como “Cristal Oscuro” o “Dentro del laberinto” triunfaban en taquilla, no llega a la calidad técnica de estas, sin embargo ha sobrevivido mucho mejor al paso del asqueroso tiempo que estas. De las otras, si me pongo a verlas, apenas aguanto unos minutos, sin embargo “Troll”, me la como enterita.
Amén para el resto de personajes secundarios, y esos diálogos que parecen concebidos por, como decimos por aquí mucho, un retrasado mental. Mención a parte merece el Señor Potter, Michael Moriarty aceptando el cheque, que nos ofrece una interpretación ridícula, que no sabemos si es que es así porque se estaba tomando la película a cachondeo, o es que de verdad es tan malo como parece en la película.
Y no hablemos de la niña, Jenny Beck, cuya carrera no es del todo fructífera, y que nos regala un recital de gruñiditos de lo más desternillante.
Haciendo de Troll, y de amigo enano de la niña poseída (que sigo preguntándome, como es que es aceptado sin problemas en casa de los Potter, sin que estos pongan en duda en ningún momento las intenciones del enano, que a priori parecen, cuando menos, deshonestas) un habitual de la “Empire” como es Phil Fondacaro.
En definitiva, entrañable, absurda, divertida, loca, y por supuesto, barata, pero para nada mala.

viernes, 1 de marzo de 2013

TRAS EL CRISTAL

“Tras el cristal” es una de esas películas medio malditas de nuestro cine, controvertida e impactante, y tras la que llevaba yo tiempo detrás, para una vez vista, si no decepcionarme, sí llevarme un ejemplarizante chasco por motivos ajenos a los narrativos o técnicos.
Dirigida por el siempre interesante Agustí Villaronga, nos cuenta la historia de Klaus, un médico nazi que torturó y abusó de niños durante la guerra. Después de un accidente, queda inútil dentro de un pulmón de acero que le mantiene vivo. En consecuencia, su mujer y su hija acaban hasta la pepitilla de él, y deciden contratar a una enfermera. Cuando viene un joven a ofrecerse como tal, Klaus insistirá en que este se quede a su cargo, a pesar de no tener la formación suficiente para ocuparse de él. Tal insistencia es debida a que este joven fue una de sus víctimas durante la guerra, y al muy sádico le trae un muy grato recuerdo. Sin embargo, el muchacho planea devolverle, punto por punto, todas y cada unas de las torturas sexuales y físicas a las que fue sometido por este hombre.
Efectivamente, la pelí es cruel con la infancia (de hecho, advierte en los títulos de crédito finales que las escenas de tortura y sexualidad con los niños han sido rodadas respetando escrupulosamente toda ética posible), es visualmente fascinante (con ese predominio de los tonos azulados y ese rollo “giallesco”), y de argumento impactante. De hecho, actualmente, con la cantidad de películas provocadoras (valga como muestra “A Serbian film”) y extremas que tenemos vistas, imágenes como las de el niño degollado, o aquel al que inyectan líquido del pulmón de acero en el pecho, ya no resultan demasiado escandalizadoras, pero entiendo, perfectamente, que en la época en que se estrenó, 1987, si fueran algo difíciles de digerir.
Es una película de tempo lento, porque es así como lo requiere. Osada y valiente, por tratar, con muy poco tacto e incluso mala idea, un tema tan delicado como el del abuso infantil.
Una película que no esconde su sádica historia de amor entre un adolescente y el cabrón que le violó y le torturó – el chaval aparece ahí para consumar su venganza, pero es obvio que siente algo muy fuerte por su agresor, y este por él- , y sobrepasa lo políticamente correcto con creces.
La dirección es excelente, así como la planificación y la escenografía, y sería un referente en el fantástico español, muy a  tener en cuenta. PERO se ve truncada por unas interpretaciones de vergüenza ajena cortesía del elenco infantil, que por momentos convierten una historia tan dura en una comedia involuntaria, y es una absoluta pena.
Digamos que esta película está a un paso de rozar lo magistral, pero se queda en el cubo de la basura por culpa del actor David Sust, que da vida al joven Angelo, el enfermerito que lía la marimorena (literalmente), porque parece imposible hacerlo peor. No ya que de vergüenza ajena verle actuar, es que da autentico asco, máxime cuando apenas entendemos una o dos palabras de su texto. Directamente balbucea.
Entonces, no es que estemos ya ante un error de casting, es que estamos ante un delito, porque CUALQUIER otra opción era mejor que esta para interpretar a Angelo. No entiendo como Villaronga dejó caer el peso de esta potente película sobre los hombros de este inútil y quedarse tan pancho. De hecho, la carrera actoral del tal Sust no sobrevivió a la siguiente década, y gracias a dios, no se le ha vuelto a ver por ahí.
Por lo demás, es una muestra de que en el cine español se hicieron buenas películas hasta 1990, dónde se convirtió en eso que es ahora.