lunes, 11 de marzo de 2013

Origen

Cuando se estreno esta cinta, se le dio unos aires de película sesuda que los hipsters y gafapastas (¿Hay diferencia? ¿Siguen existiendo? Es que yo me pierdo en esto de las tribus sociales de moda)  abrazaron y encumbraron a su director Christopher Nolan al status de director iluminado. En su momento no la vi en cine, y la tengo por casa desde hace tiempo, pero su duración, 148 minutos, se me hacia excesiva para el poco tiempo que tengo libre, así que aprovechando que esta semana he estado en casa con un gripazo de caballo (ojito que este año viene jodido, jodido) pues me la he puesto tirado en el sofá mientras sudaba con la mantita hasta el cuello. Y me he encontrado con que la película es una entretenida mezcla de ciencia ficción y película de ladrones, y no le veo la lectura profunda que pensaba le atribuían (¿igual lo soñé?)

En un futuro cercano, se han entrenado a personas e inventado maquinas con las que se pueden compartir los sueños, o incluso invadir los de uno y extraer información privilegiada de ellos. Cobb (DiCaprio) es uno de estos extractores. Junto con su amigo Arthur (Joseph Gordon-Levitt) organizan un equipo para realizar un origen. Este es el término que se le da a implantar una idea en una persona mientras esta soñando. Se supone imposible, pero Cobb sabe que se puede hacer, solo que para ello habrá que hacer malabarismos en los sueños, soñando dentro de un sueño, y soñando dentro de ese otro sueño, un cristo digno de uno de los golpes de Ocean y sus amigos, aunque sean de otra peli.

Sin desvelar nada más del argumento, ya que poco más hay salvo los ya spoilers que os fastidiarían el filme, si podemos hablar de otras cosas, como las actuaciones o los FX. DiCaprio siempre me ha parecido un gran actor, desde aquella A quien ama Gilbert Grape en la que sorprendía interpretando a un deficiente mental, no ha hecho más que seguir trabajando y creando buenos personajes. En Origen el actor ya está muy curtido, incluso es un hombre adulto, que al ir hinchándose un poquito, está perdiendo esa cara de niño, y hace creíble su rol. Jason Gordon-Levitt también está muy correcto, aunque este sí que sigue teniendo cara de chaval. El resto de actores cumplen, no llegan a matar pero cumplen perfectamente. En el ámbito de la actuación, no encontraremos a ninguno que lo haga mal en esta película. En cuanto a los FX, son espectaculares y de primer orden, no podía ser menos. Es un poco absurdo el tema de la gravedad (la fuerza universal) en los sueños, pero sirve para tener una escena complemente loca donde la gravedad, o la ausencia de esta mejor dicho,  permiten a los protagonistas volar por el aire como quien está en el espacio. Todo muy currado, pero mucho mucho. Y  llegamos al final de la película, y a ese plano que quiere dejar al espectador un poco contrariado sin saber que pensar, pues bien, para mí eso sobra. Vean la película y opinen ustedes si les gusta con ese plano final o lo prefieren sin el, la verdad es que tanto da una cosa como la otra, no porque sea una cosa o la otra la película deja de ser más o menos entretenida, y si algo hay que decir de esta película es que incluso con su duración pasa en un volado, como si fuera un buen sueño.