miércoles, 16 de mayo de 2012

Cara a cara

Estoy convencido de que ya he reseñado esta película. Pero por aquí no aparece, así que he pensado que la haría para el fanzine de la Maratón de Cotxeras, pero reviso las programaciones de los años pasados, y no aparece por ningún lado (sobre todo porque la película es de 1997 y solo están puestas hasta la edición de 2005) Así que quiero creer que la reseña la hice para algún fanzine de mis compañeros Naxo o Víctor, pero vaya usted a saber. También he revisado emails y carpetas donde guardo toda la purria que luego ustedes degustan por aquí, y nada de nada. O lo he soñado, o no la hice nunca, o la hice no la guarde y se perdió en el olvido. De todas formas aunque la hubiera encontrado la habría rehecho, aunque me habría ahorrado tener que tirar de memoria.

Esta es la mejor película de John Woo en suelo americano (aunque yo le guardo cierto respeto a Blanco Humano con Van Damme) La historia es una fantasmada de cuidado, pero cuela, te crees que pueden hacer eso que hacen con las caras. Woo consigue crear un ambiente realista donde nada de lo que ocurre lo es. Y lo dicho, cuela. A ello contribuyen los que para mí son dos grandes actores, aunque ahora anden en horas bajas, Nicolas Cage y John Travolta. Nos metemos en harina en el siguiente párrafo.

Sean Archer (Travolta) es un agente en puestos muy altos del FBI, que tiene una vendetta personal con el terrorista más buscado de los USA, Castor Troy (Nicolas Cage). Unos años atrás, Troy  atentó contra Archer, resultando este solo herido y muerto su hijo. Es por ello que para Archer cazar a Troy es algo más que trabajo y pasa por el ámbito puramente personal. En una gran operación para atrapar a Troy y el hermano de este (un pequeño genio en ingeniería y bombas pero infantil y con cierta dependencia hacia su hermano mayor) el terrorista interpretado por Cage queda en coma. Todo estaría perfecto y por fin habría acabado el sufrimiento de la familia Archer, sino fuera porque los hermanos Troy han dejado colocada un bomba sucia en el centro de la ciudad, solo que el FBI no saben dónde, solo que quedan x días hasta que esta reviente. La única manera de hacer “cantar” al hermano de Castor Troy es que Archer se intercambie la cara con el terrorista, entre a la cárcel y se lo sonsaque a “su hermano”. Todo se tuerce cuando Troy despierta y hace que le coloquen la cara de Archer. Ahora Archer es Troy y Troy es Archer, y para colmo de males, como la operación del intercambio de caras era ultrasecreta, nadie (que quede vivo y sea de los “buenos”) sabe la verdad. 

Hay una escena que es magistral, donde vemos que los dos actores pueden hacer más que poner caritas y de verdad actuar. Es cuando Troy con la cara de Archer entra en la celda donde Archer con la cara de Troy, está encerrado. La mirada de asombro de uno y la cara de satisfacción del otro lo dice todo. A partir de ese momento presenciamos un tour de force, Archer, tiene que escapar de prisión y llegar hasta su familia, desmontar toda la tapadera de Troy y recuperar su cara e identidad, pero hay un problema. Ahora mismo el lleva la cara del terrorista más buscado de los USA, así que tendrá que echar mano de los compañeros de su enemigo para conseguir recuperar su vida.

La película es cojonuda, tiene acción made in Woo, sus palomas, sus cámaras lentas, sus armas automáticas con cargadores ilimitados… dos actores en la cúspide de sus carreras, escenas memorables como la del asalto a una casa durante la que suena el Over the Rainbow, y sobre todo el ver como los dos actores interpretan los dos papeles y como los dos lo bordan.
Sencillamente, una muy buena película de acción, y una de mis preferidas.