martes, 24 de septiembre de 2013

Sharknado

En este blog ya sabéis que sufrimos las películas de The Asylum con una sonrisa en la boca, será que somos un poco masoquistas. También ayuda mucho que conociéramos de primera mano (el prologo de Malas pero Divertidas está escrito por Jack Perez, director de Megashark Vs Giant Octopus) como se confeccionan, el presupuesto que se gastan, y las fechas límite que tienen para rodar. Así que queráis que no, vemos estas cutre-películas con otros ojos. Podría tirarme un buen rato explicando que es lo que tienen todas las películas de tiburones de The Asylum, pero si veis este video de aquí, lo entenderéis rápidamente y eso que me ahorro.

Una de las características de The Asylum, que ya conoceréis si habéis visto el video de arriba o habéis leído alguna de nuestras reseñas o incluso si habéis llegado a ver alguna de sus películas, es meter a una “estrella” de capa caída en su producción como reclamo ante el público. Pues en Sharknado no hay una estrellita, ni dos ni tres, sino que casi todo su plantel de protagonistas son actores más o menos conocidos. Empezamos por el plato fuerte, el protagonista, es el rubito de Sensación de Vivir, Ian Ziering. La ex mujer de este es Tara Reid, a la que conocemos por American Pie. El amigo enrollado del prota es Jaason Simmons (el cual tienen un gran parecido con Vinnie Jones), cuyo trabajo más destacable fue ser uno de los vigilantes de la playa de David Hasselhoff. Y queda un actor cuya cara hemos visto mil veces haciendo de secundario, tanto en cine como en televisión, es John Heard. Vamos con el argumento:

Mientras empieza una tormenta que dará lugar a tres tornados que succionaran tiburones en alta mar y luego los irán lanzando por Los Ángeles, nos muestran la vida de Fin (Ian Ziering) un ex surfista profesional campeón del mundo que regenta un bar en el muelle. Allí tiene siempre sentados en dos taburetes a su amigo Baz (Jaason Simmons) y al señor mayor de turno, George (John Heard). La camarera que trabaja para Fin, tiene un trauma con los tiburones que más adelante de la película nos lo contara (aunque no tengamos ni el mas mínimo interés por conocerlo, pero oye, hay que rellenar metraje) Empieza la tormenta, y Fin, que debe de tener un sexto sentido del peligro, como el de Spiderman, o algo, sale rápidamente del local con sus amigos a buscar a su familia, y es que nuestro protagonista está divorciado y tiene dos hijos. Por el camino, Fin y su grupo se pararan a ayudar a otras personas y es que este Fin es un “buencha”.

Cuando la cosa parece más calmada, Fin idea un plan, acabar con los tronados para que los tiburones no puedan llegar más lejos y dañar a más gente, si es que lo dicho, este chico es más majo que las pesetas y no le importa poner su vida en peligro si es que puede ayudar a los demás. Se les ocurre tirar bombas caseras dentro de los tornados para que la diferencia de temperatura los pare, una chorrada enorme, pero oye, mejor eso a tener que aguantar más escenas de palique encerrados en un vehículo o una habitación. Y es que esa es otra, en esta película se mueven mucho, de aquí para allí, y de allí para allá. Y todos estos desplazamientos están rodados igual, los protagonistas en el vehículo  y unos cuantos técnicos mueven la carrocería para simular movimiento, pero que pasa, que queda fatal y se nota un huevo. Tabla de surf, moto de agua, coche y helicóptero. Método de transporte que sale, método de transporte con escena en quieto que ruedan, y es que no hay como irse a un desguace para tener vehículos en los que rodar.

Pero ¿Y qué tal esta la acción, hay “chicha”? Pues sí, y no. Las situaciones son muy absurdas, solo hay que ver el tráiler para ver el 75% de las escenas de acción de la película. El CGI es cutre, pero las he visto en Asylum mucho peores, aunque eso no significa nada, que mi compañero de clase saque un 1 en el examen no hace que mi 3 sea una buena nota, pues con estos efectos infograficos pasa lo mismo. Contiene unos errores garrafales, como que fuera de la casa de la ex de Fin, el agua no llegue ni a los 2 cm de altura, pero cuando entran el patio se ha llenado con casi un metro de agua. Vale, la tormenta trae mucha agua, pero luego es tanta agua que acaba entrando por las ventanas, con tiburón incluido. Cuando consiguen escapar y salir de la casa, en el patio el nivel del agua vuelve a ser de dos centímetros. Estos fallos de raccord son bastante comunes, en una escena en la que los protagonistas ayudan a salir a unos niños de un autobús escolar, lo hacen descolgándose desde el puente que pilla encima, pues bien, aunque hay una tormenta del cagarse, en el puente el suelo está perfectamente seco. Seguimos. ¿Frases lapidarias? Alguna hay, pero quedan tan mal que causan risa más que dejar al espectador con la boca abierta. ¿Tetillas? Pues no, en esta no hay. Entonces ¿Por qué tanto revuelo si películas como Sharknado hay ya muchas? Pues no se sabe, pero Twitter ha tenido mucho que ver. En los USA sobre todo se hizo una gran campaña de publicidad, y por lo que he leído por ahí, muchos actores de la serie A han dicho por twitter que la película les ha hecho mucha gracia y que ojala se haga una segunda parte, ¿Y saben qué? Que ya está anunciada. Ahora bien, como digo, en varios sitios se ha dicho eso de los actores de primera categoría sacándole la cara a esta producción de The Asylum, pero la cuestión es que no he visto ningún nombre acompañando esas declaraciones, así que todo podría ser una muy buena campaña de marketing bien de The Asylum o bien de SyFy Channel, la cuestión es que les ha funcionado porque en muchos diarios online de la prensa española se habla de Sharknado.

Lo mejor y lo peor que se puede decir de esta tv movie es que es una película más de The Asylum, y creo que con esto ya no hay nada más que decir.

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