Nacida originalmente como continuación, directa y literal, del anti-clásico "Blood Feast" según las artes como escribiente de ese hombre de cine costroso tan fascinante, el cantante del grupo metal-punk "Haunted Garage" Michael Sonye, fue Jackie Kong la que decidió variar el concepto, mutándolo a una especie de secuela/remake en clave de comedia y/o parodia. Un poco a la manera de "Reposeída" respecto a "El Exorcista" (pero con resultados inversos).
Así pues, Anwar Namtut, un asesino que se ha dedicado a trocear jovencitas en nombre de la diosa "Sheetar" (es decir, la versión "Hacendado" del "Fuad Ramses" masacrando en nombre de la diosa "Ishtar" del film de Herschell Gordon Lewis. Nótese que la escena se desarrolla en los años sesenta) pasa el testigo a sus sobrinos pequeños antes de morir abatido -temporalmente- por las autoridades. Ya crecidos los benjamines, montan un restaurante de comida vegetariana (juas!!) que servirá de tapadera para terminar aquello que su tío comenzó, capturar y sacrificar muchachas con el fin de lograr la resurrección de "Sheetar". Para hacerlo más llamativo, resulta que recuperan el cerebro de Anwar Namtut quien, bien vivo y situado ahora dentro de un frasco, les irá indicando cómo proceder. Naturalmente hay un par de polis dispuestos a poner fin al entuerto.
Todo ello narrado a base de, pues eso, mucho humor tan tonto como grueso, innumerables tetas y casquería a tutiplen... pero una tan gran guiñolesca y exagerada que queda lejos de ofender o traumar. Como decía, el ritmo es constante y frenético. Los gags inspirados. Y el tono general muy festivo, como a semi-desmadre, uno que recuerda bastante a las películas de -la buena época de- Troma (¿podemos hablar de influencia?). Ayudan sus caricaturescos personajes al límite y, por supuesto, una banda sonora maravillosa trufada de rock and roll y demás partituras jubilosas. Es obligación moral citar el clímax final, con la gran orgía de zombies y el increíble Dino Lee desgañitándose sobre el escenario.
Jackie Kong y Bill Osco -legendario pornógrafo- eran pareja y venían de parir la aburrida "El Ser" y la estúpida pero simpática -e igualmente entretenida- "Patrulla de noche". En ellas Osco ejercía de productor, pero en el caso de "Fonda Sangrienta" se limita a la de "creative consultant" (¿estarían en pleno divorcio?), dejando las riendas del que organiza el cristo y busca los dineros a Jimmy Maslon, propietario de los derechos de "Blood Feast", quien daría pie a muchos de los productos relacionados con H.G.Lewis en años posteriores, incluida la genuina secuela de aquella. ¿Fue su presencia determinante para el éxito de la empresa? Se podría afirmar efusivamente con el cabolo... sino fuese por la peli que vino después, "Loca academia de maleantes 1". Otra colaboración del trío, con unos pocos más medios a disposición + un reparto de caras conocidillas, pero que, sin embargo, se saldó cual pestilente fracaso (financiero y artístico.... reseñaza en breve) poniendo fin a la carrera de Jackie Kong. Esa fue la razón y no el rollo que actualmente, y con la revalorización de la reseñada, suelta la mujer de manera oportuna, y oportunista, a base de matraca feministoide.
Todo ello narrado a base de, pues eso, mucho humor tan tonto como grueso, innumerables tetas y casquería a tutiplen... pero una tan gran guiñolesca y exagerada que queda lejos de ofender o traumar. Como decía, el ritmo es constante y frenético. Los gags inspirados. Y el tono general muy festivo, como a semi-desmadre, uno que recuerda bastante a las películas de -la buena época de- Troma (¿podemos hablar de influencia?). Ayudan sus caricaturescos personajes al límite y, por supuesto, una banda sonora maravillosa trufada de rock and roll y demás partituras jubilosas. Es obligación moral citar el clímax final, con la gran orgía de zombies y el increíble Dino Lee desgañitándose sobre el escenario.
Jackie Kong y Bill Osco -legendario pornógrafo- eran pareja y venían de parir la aburrida "El Ser" y la estúpida pero simpática -e igualmente entretenida- "Patrulla de noche". En ellas Osco ejercía de productor, pero en el caso de "Fonda Sangrienta" se limita a la de "creative consultant" (¿estarían en pleno divorcio?), dejando las riendas del que organiza el cristo y busca los dineros a Jimmy Maslon, propietario de los derechos de "Blood Feast", quien daría pie a muchos de los productos relacionados con H.G.Lewis en años posteriores, incluida la genuina secuela de aquella. ¿Fue su presencia determinante para el éxito de la empresa? Se podría afirmar efusivamente con el cabolo... sino fuese por la peli que vino después, "Loca academia de maleantes 1". Otra colaboración del trío, con unos pocos más medios a disposición + un reparto de caras conocidillas, pero que, sin embargo, se saldó cual pestilente fracaso (financiero y artístico.... reseñaza en breve) poniendo fin a la carrera de Jackie Kong. Esa fue la razón y no el rollo que actualmente, y con la revalorización de la reseñada, suelta la mujer de manera oportuna, y oportunista, a base de matraca feministoide.
