jueves, 6 de febrero de 2014

LOS PECADOS DE MAMA

Una de las películas más extrañas de Javier Aguirre dentro de su vertiente comercial (que como director de cine experimental, ya sabemos que es rarito), y que buscando info de la misma en Internet, lo único que encuentro es una pequeña reseña de un pase de la misma en televisión en el año 1992, de un crítico del país, que por otro lado, no la firma y que reza de la siguiente manera. “Una comedia que da reparo ver a estas alturas de nuestro siglo. Un fiasco camp y de lo más vulgar”. Y se queda tan pancho.
Bueno, hay que ser un mastuerzo para no ver que esta película es producto de una época, y, sobretodo, que es una comedia, por lo tanto no es como para indignarse.
Pero el principal punto fuerte de esta película es, que comenzando como una alocada y zafia comedia de destape, según va avanzando se convierte en un drama de corte social, con el engaño y los cuernos de  por medio, y siempre con consecuencias catastróficas de cara a terceros. Digamos que comienza como una absoluta gilipollez  para volverse algo más trascendente en su desenlace.
Un padre de familia, con un puesto de trabajo privilegiado, es adicto a las revistas guarras. Un buen día, su mujer se las pilla y   después del rapapolvo, accede a hacer todas las guarrerías de las revistas, pero  le coge gusto a la jodienda y en consecuencia, su marido no podrá con tanta actividad sexual, por lo que no rinde en el trabajo ya que le deja echo polvo. Así que  acepta un traslado en el trabajo a Guinea, a pesar de su racismo exacerbado, con el fin de tomarse vacaciones de su mujer y el sexo que le proporciona.  Como esta está ya cachonda perdida, no dudará en tirarse al novio de la sirvienta, un boxeador que responde al nombre de “Rockillo”, lo que desencadenará una serie de dramas.
Lo dicho, una cosa de risa que se torna seria, que fue un fracaso de taquilla para lo que Aguirre estaba acostumbrado a facturar (88.000 espectadores, lo que para una peli española, hoy ya estaría bien), y que tuvo una segunda vida en el video-club, ya que conscientes de que el póster original de la película era poco atractivo, en una de las ediciones de vídeo, diseñaron un cartel más acorde con los gustos de la época, en la que se la vende como comedia pura y en la que el protagonismo se le cede a la criada y al novio boxeador,  vendiéndonos la película como una posible parodia del mundo de boxeo y de “Rocky” en particular. Nada más lejos de la realidad.
En el reparto, grandes de la época como Ricardo Merino,  María Kosty, Luis Lorenzo y Fernanda Hurtado, cosa que es una rara avis, puesto que cuando las Hermanas Hurtado cine hacían cine, o lo hacían juntas, o lo hacía Paloma Hurtado, nunca una de las gemelas como es el caso.
Bueno, no es para tirar cohetes, se puede ver y listo. Más que nada a destacar por película atípica dentro de la españolada, pero nada más.

2 comentarios:

Ernesto dijo...

Evidentemente no es para tirar cohetes, teniendo en cuenta la época en la que se hizo y que el rodaje duró 1 mes. Mas que nada agradecer la defensa de los comentarios realizados por un periodista que demostró saber poco del cine español. Y añadir que el niño pequeño de la película soy yo y me siento muy orgulloso ya que fue una experiencia más en la vida. También se rodó Cariñosamente Infiel junto con ésta.
EL periodista en cuestión por llamarle "periodista" es Antonio Albert de El Pais que entiende de cine lo que yo de cohetes espaciales, pero bueno, tiene que haber de todo en este mundo y a estas alturas y con suerte ya estará jubilado y sin molestar.

Victor Olid dijo...

Hola Ernesto, un placer tenerte por aquí, y aportar el dato de la duración del rodaje.
Un saludo!!